Num. 128

Vaibárej David - Num. 128

¿Alegría en Rosh Hashaná??? 

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¿Cuál es la actitud que hay que tomar en Rosh Hashaná, y durante sus rezos: alegrarse, llorar u ocultar los sentimientos?

¿Qué relación tiene el estado de ánimo con este Gran Día

?

 
 
 




Introducción

 Rosh Hashaná es el Principio del Año, es el Día del Juicio pero también es un Día de Yom Tob. En esta oportunidad, la investigación se ocupará de escudriñar un poco en cuál debe ser la reacción emocional a expresar en este día, dado que ambas definiciones de este día, al parecer, son algo contradictorias. Por un lado, el propio día de un Juicio no parece ser el día adecuado para celebración, pero, por otro lado, la Torá catalogó a Rosh Hashaná como un día de Festividad. ¿Cómo sería posible dar un trato merecido, en forma integral, a esta doble identidad en este día tan especial?

 

Preguntas

¿Cuál es la actitud que hay que tomar en Rosh Hashaná, y durante sus rezos: alegrarse, llorar u ocultar los sentimientos?

¿Qué relación tiene el estado de ánimo con este Gran Día?

 

Argumento


¡Qué pueblo es éste!


 En el Talmud Yerushalmi, en Maséjet Rosh Hashaná (Pérek 1, Halajá 3), está escrito que el Santo Bendito Sea juzga al mundo entero, en el día de Rosh Hashaná. Después de dar detalles sobre el proceso de elevación previa a esta ocasión, dice R’ Jamá en nombre de Rabí Janiná“¡Qué (impresionante) pueblo es éste! Mientras la costumbre mundana es que la gente, cuando va a ser sometida a juicio, reaccionan vistiéndose de negro, y se envuelve (la cabeza) en un atuendo oscuro, no se cortan el pelo (como una especie de luto como una especie de penitencia), a causa de la incertidumbre de cómo le irá con la sentencia. Pero (el Pueblo de) Yisrael se viste de blanco y se envuelve su cabeza con un atuendo blanco; asimismo se cortan (arreglan) la barba, comen, beben y se alegran (pues) saben que el Santo Bendito Sea hace milagros por ellos (Yisrael)”.

En el Sheiltot del Rab Ajái Gaón, dice que el día de Rosh Hashaná es otro de los días especiales que interrumpe la cuenta de luto (en el caso en que una persona se encuentre de luto por los siete o treinta días, si el día de Rosh Hashaná se encontrare en el medio de esta cuenta, entonces, ya no se será necesario que lo continúe), ya que es un día de alegría tal y como el resto de los Regalim (Pésaj Shabuöt y Sucot).

 

Te alegrarás…

 

En el SHU”T Hagueonim, Gueoné Mizraj Umaärab (Simán 81), está dicho, en nombre del Rab Sarshalom Gaón,  que así como no se permite, a una persona, casarse en los Regalim, pues  está escrito “Vesamajtá Bejagueja” (“te alegrarás con tus Festividades) y no “Beishteja”  (y no con la felicidad que provee el día del matrimonio)…,  de esta forma tampoco se podrá casar en el día de Rosh Hashaná, por ser considerado éste como si fuera la alegría de los Regalim. Se deduce en forma evidente que, según el Rab Sarshalom Gaón, Rosh Hashaná es una ocasión de alegría.

El ROS”H, a través de su comentario al Maséjet Rosh Hashaná (Pérek 4, Simán 14), dice, en nombre de Rabenu Sarshalom Gaón, que no se permite hacer ayuno en el día de Rosh Hashaná, pues está escrito en la Torá, en referencia a este día: “Ubyom Simjatjem Ubmoädejem Ubrashé Jodshejem…” (en el día de vuestra alegría, de vuestra festividad…). Y en la Guemará en Sucá (55:1) dice  que Rashé Jodshejem  se refiere al día de Rosh Hashaná.

 

Día Sagrado

 

En el Libro de Nejemiá (8:9&10) está escrito que el pueblo de Yisrael estaba llorando, pues el Segundo Bet Hamikdash -que se había recién construido- carecía del mismo nivel de Presencia Divina que había en el Primero. Les dijo Ëzrá, el Escriba, al Pueblo de Yisrael: “(…) hoy es un día Sagrado (RASH”I: pues era Rosh Hashaná), no se enluten, no lloren (…); vayan, coman manjares, tomen bebidas dulces, y envíen raciones de comida a los pobres que no tienen qué comer, pues hoy es un día Sagrado para Nuestro Señor, y no se depriman, pues la alegría (de Yom Tob, que es la alegría de Mitzvá, les otorgará fuerza) y será vuestra Salvación”. Por ende, se demuestra que el día de Rosh Hashaná es un día de alegría y, por eso, el profeta escribió todas estas instrucciones todas estas instrucciones.

En el SHU”T Ha_RASHB”A, en nombre de Rab Hai Gaón, afirmó igualmente que este día de Rosh Hashaná es un día de alegría. Asimismo, en el MAHARIT”Z Gueút, en el libro Meá Sheärim (pag. 44), afirma que no se hace ayuno en Rosh Hashaná, recordando, como base, a los versículos recientemente  mencionados.

 

Festividad de la Torá

 

El Tur (O.J., Simán 597) dice que se come, se bebe y se alegra en Rosh Hashaná, y no se ayuna del todo. Continuó diciendo, en nombre de Rabí Netronái Gaón, que ésta es una (Festividad de) Oraitá (la Torá), razón por la cual no se debe ayunar en esta fecha.

Y añade el Tur otras opiniones, las cuales transmiten lo correcto que es no ayunar en este día…, y tampoco en Shabbat Teshubá…, y así está escrito en el Medrash “se come, bebe y se alegra en Rosh Hashaná”, similar a como está escrito en el Talmud Yerushalmi.

El Shulján Äruj (O.J., Simán 597:1) dice: “se come, se bebe y se alegra, y no se hace ayuno en Rosh Hashaná (…), empero, no se deberá hartar demasiado (de alimentos), para que (por medio de exagerado esmero en la alegría) no llegue a disminuir la seriedad del día, y se pueda mantener el temor frente a Él (mantenga su compostura ante el Todopoderoso)”. El Shulján Äruj, con estas palabras, transmite, como objetivo principal en este inciso, la norma de estar alegre, en forma análoga a como está escrito en resto de las Festividades, hasta el punto de que expresó que es prohibido ayunar durante todo este día. Sin lugar a dudas, el día de Rosh Hashaná ha sido considerado, en la práctica, como un día de alegría. Por ende, ¿acaso cabría la posibilidad de pensar que se permita llorar en el día de Rosh Hashaná?

 

Trono de la Justicia

Setirá

 

No obstante, hay una Guemará en Maséjet Rosh Hashaná (32:2), en nombre de Rabí Abahú, dice que preguntaron los Malajé (Ángeles) Hasharet al Santo Bendito Sea que por qué la alabanza “Halel” (la cual se pronuncia en los días de Pésaj, Shabuöt, Sucot, Janucá, y Rosh Jodesh) no se dice en el día de Rosh Hashaná. A lo que respondió que, ¡cuando está el Rey sentado en el Trono de la Justicia, cuando los Libros de la Vida y la Muerte se encuentran abiertos, acaso es posible que alguno de los participantes (a ser juzgado) esté entonando un canto!

En Maséjet Ärajín (10:2), asimismo, se refiere a lo inconcebible que sería elevar un canto cuando los Libros de la Vida se encuentran abiertos.

Por ende, si bien por un lado se ve que se cataloga a Rosh Hashaná como un día de alegría, por otro lado, este par de Guemarot muestra que no se debe cantar en Rosh Hashaná. Si es así, aparentemente se estaría en presencia de una contradicción, pues, de lo contrario, ¿a qué clase se han referido aquellos que afirman y demuestran que hay alegría en Rosh Hashaná? Esta aparente contradicción se hace aún más intensa si se hojean las páginas del Kaf Hajayim (Simán 583:S.K.60).

 

Con lágrimas…Completo

 

En el Libro Shaär Hakavanot (Hoja 90:1) está escrito que acostumbraba el AR”I Hakadosh a llorar mucho en el rezo de Rosh Hashaná, aunque es Yom Tob, y, cuanto y más que lloraba así en el rezo del día de Yom Hakipurim. Y, sobre una persona a quien, en todos estos días, no le sale una lágrima de sus ojos, dijo que su alma no está completa ni correcta (lo que muestra en forma dramática hasta qué punto llega esta carencia). También decía el AR”I Hakadosh que hay personas que son juzgadas en el día 1 (primer día de Rosh Hashaná), y, entonces, el juicio es duro… Y hay personas que son juzgados en el segundo día, cuando el juicio es más flexible. Y para saber cuál es el momento en que la persona está siendo juzgada, lo podrá intuir fijándose a la hora en que se emociona y le sobreviene ganas de llorar mucho.

 

Aun en Shabbat

 

En el Perí Ëtz Jayim (Shaär 26:Pérek 5), sobre el AR”I Hakadosh, así como el Maté Efrayim (Hoja 25), dice que es costumbre llorar en la Tefilá de Rosh Hashaná, aunque coincida con un día de Shabbat, y, así se entiende del Shaär Hakavanot. Por otro lado, dice el Maté Efrayim que el Jajam de Vilna es de la opinión de que no se debe llorar en Rosh Hashaná. Finalmente el autor del Maté Efrayim concluyó que la costumbre, al respecto, se debe inclinar hacia la opinión del AR”I Hakadosh.

Tanto el Kitzur Shulján Äruj, Ben Ish Jai (Parashat Vayélej, Ot 18), Sedé Jémed, como  el Kaf Hajayim, sostienen que hay que llorar en Rosh Hashaná.

 

Si tiene ganas

Terutz

 

En el libro Yejavé Daät (Jélek 2, Simán 69), escrito por Rabí Öbadía Yosef, con el objetivo de interpretar las palabras encabezadas por el AR”I Hakadosh, dice que, en principio, una persona debería presentarse en el día de Rosh Hashaná, con una actitud alegrepero…, en el caso en que le sobrevenga las ganas de llorar, podrá llorar. Es decir, el AR”I Hakadosh no persigue el objetivo de llorar en este Día, sino que lo hacía sólo cuando se rebosaban los sentimientos.

 

Un corazón duro

Kushiyot

 

En el libro Torat Hamoädim (Halajot Yamim Noraím, pags. 42&43), escrito por uno de los hijos de Rabí Öbadía Yosef…, dice que le costó entender la explicación del Yejavé Daät, pues consiguió registrado en el Birké Yosef (Yoré Deä, Shiyuré Berajá, Simán 394), del Rab JID”A,  en nombre del SHU”T Ha_RADBA”Z, que una persona que pasó por una desgracia con un familiar, y no lloró ni una lágrima…, demuestra una mala cualidad, y que tiene, además, un corazón duroPero, si uno dejara de llorar para que no se le dañe la vista (por el exceso de lágrimas), entonces, tiene en quien basarse para evitar llorar.

Agrega el Rab JID”A, sobre la opinión del RADBA”Z, que  -de esto- se podría deducir que una persona que tiene la costumbre de llorar en los rezos de Rosh Hashaná y Yom Kipur tal y como lo decía el AR”I Hakadosh, pero, que, por su edad, quiera evitar llorar para cuidar sus ojos, entonces, tiene el derecho a no llorar así como se permitió en el caso referido por el RADBA”Z.

Deduce, de aquí, el autor del Libro Torat Hamoädim que, únicamente cuando el hombre quiere conservar su vista, puede evitar derramar sus lágrimas pero, de no ser así, debería llorar. Este enfoque del Rab JID”A, por ende, contrasta al del Yejavé Daät [quien dijera que llora sólo quien no se pueda aguantar], y, por el contrario: cualquiera debería de llorar, a menos que le dañe la vista.

 

Con mucha concentración

 

Prosiguió diciendo que, en el libro Äbodat Hakódesh (Moré Beetzbä, Simán 9, Letra 250), escrito también por el Rab JID”A, registra que se tiene que hacer el rezo de Rosh Hashaná con lágrimas, con mucha concentración, etc...

También el Sedé Jémed (Maärejet Rosh Hashaná, Simán 2, Letra 26) trae las palabras de Rab JID”A registrada en el Shiyuré Berajá, y entendió -de allí- que cualquier persona debe despertarse y llorar aunque no le salgan las lágrimas y no como entendió el Yejavé Daät.

Siendo así, lo enseñado (el Terutz) por el Yejavé Daät no se correspondería con las palabras de la interpretación del Rab JID”A al AR”I Hakadosh ni del Sedé Jémed.

 

Año tras año

 

En el libro Otzar Piské Hamoädim (Jélek 1, Piské Rosh Hashaná, Cap. 13), trae otra pregunta frente al Yejavé Daät, basada también en la redacción de la costumbre del AR”I Hakadosh, quien “acostumbraba a llorar mucho”Si el AR”I Hakadosh lo tenía como un hábito que repetía año tras año, entonces, de seguro que este Gran Sabio se proponía la tarea de llorar en esta fecha en forma programada, y no únicamente esperando a que vinieran las ganas de llorar.

 

Repartido en dos

Terutz

 

En el libro Torat Hamoädim (pag. 43), el hijo de Rab Öbadía Yosef dice que, cuando está dicho que el AR”I Hakadosh lloraba, se refiere al tiempo del rezo de este Día, y, lo que está escrito que hay que tener una presencia alegre, corresponde al tiempo ajeno al rezo de Rosh Hashaná, como por ejemplo, en la casa. De esta forma, se encontrará aproximadamente medio día alegre y medio día con actitud melancólica.

 

Kushiyá

 

No obstante, se hace difícil entender el por qué se limitaría el momento de melancolía a únicamente los horario del rezo, ya que este día es un día de Juicio y es necesario estar preocupado y llorar en ese día; y no hay diferencia si está en la casa, o en el Lugar de Rezo…

Más aun… En el Tur (Simán 582), está escrito que, según el Rab Sarshalom Gaónhay que recordar, tanto en el Kidush como en el rezo de Rosh Hashaná: “Moädim Lesimjá Jaguim Uzmanim Lesasón”. Siendo así, se entiende que el día de Rosh Hashaná es un día equivalente a los días de Shalosh Regalim. Pero, según la opinión del Rab Paltói Gaónhay que saltearse la frase “Moädim Lesimjá Jaguim Uzmanim Lesasón”. El Bet Yosef definió a esta discusión entre Gueonim, señalando que la razón por la cual no se mencionaría la frase “Moädim Lesimjá Jaguim Uzmanim Lesasón”, es únicamente por “costumbre en la pronunciación del rezo de Rosh Hashaná”; esto significa que el día de Rosh Hashaná básicamente es un día de alegría, según estos dos Gueonim. Es decir,  a pesar de que no se acostumbra a pronunciar estas frases en el rezo, no obstante, básicamente es permitido pronunciarlas en el rezo… De esta manera, se puede comprender que todo el día, y no sólo parte del mismo, es un día de alegría.

 

N.E. Otra pregunta que se le podría formular al idea expresada por el Torat Hamoädim (ver atrás), es que, es posible que el momento en el que van juzgar a cada persona, pueda coincidir, no necesariamente con el rezo, sino con el instante en el que se encuentra en la calle o en su casa…

 

Desahogarse…¡Qué alivio!

Terutz

 

En el libro Otzar Piské Hamoädim (Loc. Cit.), está escrita otra prueba, está vez concerniente al día de Shabbat. El RAM”A (O.J., Halajot de Shabbat) dice que una persona que necesita llorar en el día de Shabbat, tendrá permiso pues este lloro le permitirá desahogarse y sentirse aliviado sin angustia.

De esta forma, explica el autor del Otzar Piské Hamoädim, que, siendo así: de la misma manera como el RAM”A ha explicado que el lloro tiene el objetivo de quitar la angustia y abrir el camino para la alegría de la persona, así también será en Rosh Hashaná: la persona optará por el camino del lloro para así lograr quitarse la angustia –si la tiene- que representa el Día de Juicio, y abrir el camino para la alegría.

 

Nivel de Emotividad

 

Un modelo de entendimiento parecido podrá ser ilustrado a través del ejemplo que representa la alegría de los novios en una boda, escenario ante el cual no extrañará ver a la novia y/o el novio en momentos de lloro, muy probablemente producto de la emoción que sienten ante un momento tan trascendente en sus vidas.

Es decir, existen lágrimas que son de emoción, las cuales brotan producto de un desbordamiento del sentir que tiene la persona cuando, por ejemplo, reconoce la importancia del favor que recibe, o la grandeza del poder ante el que se encuentra, o por una alegría que siente, etc… Con mucho más razón, cuando todo esto es con respecto al Juez Todopoderoso, que existen lágrimas de emoción, las cuales corresponden también al reconocimiento del día tan trascendente que representa la fecha de Rosh Hashaná, momento del que pende la vida de todas y cada una de las criaturas del universo, ante el Rey de Reyes el Santo Bendito Sea. Y es, a estas lágrimas, a las que probablemente se refiere el AR”I Hakadosh, cuando advierte que la persona debe llorar, pues, de lo contrario, no muestra su reconocimiento por toda esta situación que lo circunda. De esta manera, no se contradicen ambas situaciones: la alegría que circunda al día de Rosh Hashaná por ser un día equivalente a las demás Festividades, puede coexistir con las lágrimas emotivas que brotan en respuesta al significado del día de Rosh Hashaná y su trascendencia.

Podríamos comprobarlo con el hecho de que, en Rosh Jodesh, en equivalencia a los demás días Festivos Judíos, no se deben mencionar pecados, ni temas de tristeza, lo que indica que las lágrimas no son de arrepentimiento ni de tristeza, sino de emoción.

No ha de extrañar ver algunas autoridades y figuras, en ciertas comunidades judías, que sienten con tanto fervor las palabras que leen y pronuncian en el Día del Juicio, que brotan, sin dificultad y casi continuamente, lágrimas de sus ojos.

 

Regocijo nivelado

 

Una prueba para apoyar la parte de esta idea que expresa que “la alegría de Rosh Hashaná no es como una alegría de Sucot y Pésaj, sino como otro tipo de alegría”, está en la Guemará mencionada de Maséjet Rosh Hashaná (32:2), donde registró que preguntaron los Malajé Hasharet al Santo Bendito Sea que por qué la alabanza “Halel” no se dice en el día de Rosh Hashaná. A lo que respondió que, ¡cuando está el Rey sentado en el Trono de la Justicia, cuando los Libros de la Vida y la Muerte se encuentran abiertos, acaso es posible que alguno de los participantes (a ser juzgado) esté entonando un canto!

De esta fuente, se puede verificar que la alegría de Rosh Hashaná no es como las demás, pues, si así fuera, habría que recitar la alabanza de Halel también en Rosh Hashaná. Pero, se observa -de aquí- que el hecho de coincidir con el día de Juicio, provoca que no se pueda hacer una expresión de tan alto nivel de alegría como lo es el Halel.

 

Estremecimiento

 

Y el RAMBA”M, en Halajot Janucá (Pérek 3: Halajá 6), recopiló esta idea de la siguiente forma: “(…) pero, en Rosh Hashaná y en Yom Hakipurim no hay Halel, ya que son días de Teshubá; son de temor y estremecimiento, y no son días de demasiada alegría”. Este lenguaje utilizado, se puede cotejar con la explicación de los párrafos recientes, considerando que el RAMBA”M sostiene, al fin y al cabo, la coexistencia de la [a] alegría, aunque no en demasía, y el [b] estremecimiento que embiste a la persona, ambas expresiones del sentimiento en este Gran Día.

Por otro lado, hay Poskim que interpretaron, de la frase “y no son días de demasiada alegría”, que el RAMBA”M opinaba que no hay que estar alegre del todo en Rosh Hashaná. Pero, en el Libro Shébet Haleví (Jélek 7), del Rab Shemuel Vozner, enfrentó esta posición, considerando que si bien fue escrito que no hay demasiada alegría, esto sólo se limita a “demasiada”, pero, cuando no es “demasiada”, entonces, sí la hay.

 

Canto de los Levitas

 

En el Libro Mikraé Kodesh (“Rosh Hashaná”, Simán 8), libro de enseñanzas legadas por el Rab Pésaj Frank, quien fuera Rabino Principal de Yerushalayim, está registrado que escuchó en nombre de Rab Yitzjak Zeeb Soloveichikquien, a su vez escuchó de su padre, el Rab Jayim Soloveichik Mi_Brisk, que recibió la pregunta del [por qué en Rosh Hashaná cantan los Leviyim en el Bet Hamikdash así como lo hacían todos los días, tomando en cuenta que, por otro lado, no se dice el Halel, alabanza sobre la que está dicho en Maséjet Rosh Hashaná que el motivo es que hacen canciones cuando los Libros de la Vida están abiertos]… Ante esta pregunta, el Rab Mi_Brisk contestó que el requisito para autorizar recitar un “Halel” en un día específico, es que impere, en ese día, una alegría completa, y ya que, en Rosh Hashaná, la alegría no es completa, entonces, no se pronuncia. Pero, en cuanto al cántico del Bet Hamikdash que hacían los Leviyim, ya que este cántico no obedece estrictamente a un requisito de alegría en demasía o completa, sino a una alegría que, como mínimo, correspondería a la de cualquier día de la semana, entonces, con más razón que debe ser pronunciada en una Festividad como la de Rosh Hashaná.

Esta respuesta reconcilia igualmente a las Guemarot de Rosh Hashaná y Ärajín, que enseñan que no se dice Halel en Rosh Hashaná…, con el Talmud Yerushalmi (Maséjet Rosh Hashaná), Sheiltot del Rab Hai Gaón, SHU”T Hagueonim, SHU”T Ha_RASHB”A, en nombre de Rab Hai Gaón, Tur y Shulján Äruj (O.J., Simán 597:7), quienes expresaron textualmente que [se alegra en Rosh Hashaná].

 

Redacción con “alegría”

 

En el Libro Séfer Yereím (Simán 127), está escrito que persiste una obligación de “alegría” en Rosh Hashaná, pero, aun así, ya que esta alegría no es completa, es preferible que la misma no sea recordada (pronunciada en el rezo).

 

Lloro de emoción

 

El Zóhar Hakadosh (Parashat Emor, pag. 95) enseña, que dijo Rabí Yehudá“le corresponde, a todos los Moädim, el calificativo de Mikraé Kodesh, menos a los días de Rosh Hashaná y Yom Kipur, pues no se halla alegría” en éstos. Tomando en cuenta la explicación que aquí se ha dado, se puede entender, entonces, que, a lo que se refiere el Zóhar Hakadosh, cuando, expresó en comparación al resto de las Festividades “que no se halla alegría”, se refiere a que el nivel de alegría es de menor exigencia, y, las lágrimas a las que se refirió el AR”I Hakadosh, son, como se ha mencionado, las correspondientes a un grado alto de la emotividad correspondiente a la trascendencia de este día, y no a una angustia o falta de alegría.

 

Conclusión

 

-El día de Rosh Hashaná es un día de “Alegría”, pero no una “Alegría en demasía”. La alegría se manifiesta, entre otras fórmulas, manteniendo un optimismo por un resultado positivo en este Día del Juicio.

-Si una persona le provoca llorar, durante el rezo de Rosh Hashaná, por la emoción que ocasiona la trascendencia de este Día sobretodo al encontrarse hablando, por medio del rezo, ante el Trono del Juez Rey de Reyes el Sandito Bendito Sea, entonces, podrá llorar y no se considerará que está empañando la alegría moderada de este día. Y, más bien, es bueno promover el seguimiento de esta práctica.

-Una persona que desea llorar por pesimismo, tristeza, angustia o depresión, no es correcto, pues, de esta manera, estará empañando el grado moderado de alegría que debe persistir en este día.