Num. 126‎ > ‎

Num. 125

 

Vaibárej David - Num. 125

Tehilim en Tishä Beab Descargar (solo conclusiones)


 

 
¿Se puede estudiar Tora en el 9 de Ab?¿Es permitido leer Tehilim en Tishä Beab?
 
 

Introducción

 
En Tishä Beab, día en que se recuerda melancólicamente la destrucción del Bet Hamikdash, y todos los sucesos que fueron antecedidos por lo acontecido con el reporte de los Merraguelim en esta fecha, que enmarcan –por lo menos así es el objetivo, cada vez más, al Äm Yisrael, al retorno de su fidelidad con el Creador.

En este relevante día, se encuentran restringidas ciertas manifestaciones de placer humano, como lo es comer, beber, untarse, bañarse, no calzar cuero etc., además de manifestaciones varias de luto, entre las que se encuentra la prohibición de estudiar Torá.

En esta oportunidad se expresará el resultado de la investigación sobre cuál es el alcance de esta restricción que prohíbe estudiar Torá en el día de Tishä Beab.

                  

Preguntas

¿Qué tipo de estudio es el prohibido en Tishä Beab?

¿Es permitido recitar capítulos de Tehilim en Tishä Beab?
 

Argumentos

 

Estudio de Torá

Casi toda la Torá

 

En Maséjet Taänit (30:1) dice la Guemará que todos los preceptos que han sido acostumbrados para el enlutado (por un familiar), también lo ha sido para Tishä Beab (para todos los yehudim). No sólo eso, Tishä Beab tiene una restricción que consiste en dejar de comer durante un día entero, lo que no es así para un enlutado por un familiar (….). Y está prohibido leer la Torá, el Libro de los Nebiím (Profetas), Ketubim (Escrituras), estudiar Mishná, Talmud, Midrashim (Explicaciones sobre detalles del TANA”J), Halajot (Leyes) y Agadot (Leyendas de Transmisión verbal). Pero, es permitido leer secciones de texto de la Torá, con las que la persona no está acostumbrado a estudiar -habitualmente no se leen (pues no lo entiende)- y se permite estudiar secciones de la Mishná que habitualmente no se leen (son difíciles de entender). Explica RASH”I que la razón de esta excepción, es que, lo que uno no entiende, no alegra el corazón…, y más bien, baja la alegría por la tensión de no poder entender lo que está leyendo.

 

Iyob, Yirmeyah, Ejá

 

Continuó la Guemará (Loc. Cit.) aclarando que es permitido leer las Kinot (Meguilat Ejá), capítulos del Libro de Iyob y textos con contenido de sucesos malos (lamentables) expresados en el Libro de Yirmeyah. Los niños que van a la escuela se abstendrán (de estudiar Torá), pues está escrito “Pikudé Ad. Yesharim Mesameje Leb” (las palabras de Ad. son rectas y alegran el corazón).

Rabí Yehudá discute esta primera opinión y dice que no se deberá leer incluso aquellos textos de la Torá que difícilmente entiende, pues, al fin y al cabo, son definidos como Torá, y, quien los lea, se va a poner alegre. Pero, incluso según esta ultima opinión, permanecerá permitido leer los pasajes de Kinot, capítulos del Libro de Iyob y textos con contenido de sucesos malos expresados en el Libro de Yirmeyah. Asimismo los niños que van a la escuela se abstendrán (de estudiar Torá), pues está escrito “Pikudé Ad. Yesharim Mesameje Leb”.

 

Un día sin estudiar

 

Una vez ya entendido que la mayoría de los textos de la Torá están prohibidos de leer, quedaría entonces preguntarse si lo poco que se ha dejado como permitido de leer implica que la obligación de estudiar Torá sigue o no en pie, en este día de Tishä Beab.

Es decir, la incógnita a despejar sería si [está obligado o no a estudiar Torá, como cualquier día del año con excepción de lo que los Sabios prohibieron], o [que no hay obligación estudiar Torá, y opcionalmente puede estudiar otros temas].

En el libro Shébet Yehudá (Y.D., Simán 384), escrito por Rabí Yehudá Ayach, en la Sección de Luto, está registrado que estudiar Torá es una Mitzvá de Reshut y no obligatoria, tanto así, que si una persona no quisiera leer algo de los sucesos lamentables escritos en los textos permitidos, podrá dejarlo de leer autorizadamente. El motivo de esto, es que la Guemará exentó a la persona –al enlutado- a leer Torá, y, a pesar de que se hayan dejado algunos pasajes permitidos para leer, aun así, entendió el Shébet Yehudá que la obligación de estudiar deja de regir totalmente en este día, quedando sólo como un precepto voluntario estudiar lo reducidamente permitido en este día.

 

Simetría entre amargores

 

Asimismo, el autor del libro Ërej Hashulján (Simán 554:S.K.1) recopiló lo dicho recientemente por el Shébet Yehudá, y señaló que lo que dijo el Shébet Yehudá, en la sección de luto por un difunto, debe ser interpretado igualmente para el tema de Tishä Beab.

Pero, en el Kuntrés Ajarón del Ërej Hashulján, hay una observación que trajo en nombre de la opinión del SHU”T Jajam Tzebí (Simán 100), quien afirmó, en contraste con el Shébet Yehudá, que es obligatorio plenamente estudiar Torá (cualquiera de los pocos textos permitidos) en Tishä Beab.

 

No siempre son “todos”

 

Como prueba a sus palabras, el autor del Shébet Yehudá alude al Maséjet Moëd Katán (15:1) que registra que es prohibido para un enlutado estudiar Torá, como está escrito, en Yejezkel (Pérek 24) : “Heanek Dom”. Sobre esto, el RITB”A se sorprende y dice que la única Mitzvá con que el enlutado está exento es la de Tefilín (el primer día), tal y como lo expresa la Guemará en Sucá: un enlutado está obligado a todas las Mitzvot mencionadas en la Torá con excepción del precepto de Tefilín, por lo que se deduciría que éste está obligado asimismo a estudiar Torá… Y si es así, ¿por qué la Guemará, en Moëd Katán, ha asegurado que sea prohibido estudiar Torá?

Responde el RITB”A que, aunque la Guemará en Sucá haya generalizado y mencionado “todas las Mitzvot” para señalar a cuáles sí está obligado, eso no quiere decir que no hayan excepciones, y esta declaración obedece a una regla que consiste en que “En lemidim min haquelalot(im)” (no se aprende estrictamente de las generalizaciones ya que cualquier regla tiene sus excepciones), lo que significa que cada vez que se escriba una obligación generalizada, habrá que chequear cuáles son sus excepciones, las cuales bien podrían aparecer escritas en otro volumen talmúdico como lo fue –en este caso- efectivamente en Maséjet Moëd Katán, el cual expone que es prohibido estudiar Torá para el deudo.

 

RITB”A: sin obligación

 

Por ende, se induce que la opinión del RITB”A es que un enlutado está exento completamente del estudio de la Torá, pues, de lo contrario, ¿por qué habría el RITB”A de responder que “hay excepciones” a la regla de que está obligado a todas las Mitzvot de la Torá…? Podría haber dicho que, en efecto, hay partes de la Torá que sí son obligatorias para un deudo, sobre quien no recaería la prohibición de estudiar, pero no fue así…, sino que el RITB”A respondió que toda regla tiene sus excepciones, dejando en claro, de esta forma, que su opinión es que el deudo está exento completamente del estudio de la Torá. Y lo que señaló la Guemará sobre algunos “temas permitidos de estudiar en Tishä Beab”, implica que lo puede hacer, pero, no está obligado.

Siendo así, se deduce que, de la misma forma como un enlutado está exento completamente del estudio de la Torá, así será con cualquier Yehudí en el día de Tishä Beab.

 

Poder de anulación

 

El SHU”T MAHARITAT”Z, frente a esta conclusión, formula la inquietud del ¡cómo el precepto Mide_Rabanán de acatar el día de Tishä Beab tiene la fuerza de exentar a un precepto Mide_Oraitá de estudiar Torá! Como respuesta a esta interrogante, el autor del Sedé Jémed (Maärejet 6, Kelal 15) dijo que, hay un poder otorgado en manos de los Sabios que los autoriza para dictaminar un Sheb Ve_Äl Taäsé. Para entender estas palabras, es necesario saber que los Sabios realmente no tienen realmente la fuerza para anular ningún precepto de la Torá, pero, sí están en la facultad para advertir que la persona deje de cumplir un precepto “de hacer” quedándose pasiva al respecto. Es decir, el tipo de anulación es pasiva aunque no activa, lo que es suficiente para afirma que tienen fuerza para anular, y a esto es a lo que se refiere el Sedé Jémed con Sheb Ve Al Taäsé.

Sin embargo, si bien se puede entender que los Sabios hayan recibido este poder, esto será así en el caso de preceptos como el del Shofar en Rosh Hashaná, precepto de la Torá que los Sabios han exentado cuando Rosh Hashaná cae en Sábado; los Sabios lo anulan por el motivo de evitar un riesgo de traspasar una prohibición de la Torá de salir con un objeto (en este caso el Shofar) a la vía pública en Shabbat… En este caso, el motivo queda en pie durante todo el Shabbat, razón por lo que se hace imposible que los Sabios permitan el uso del Shofar cuando Rosh Hashaná caiga Shabbat… Pero, lo que es difícil entender es que, habiendo la oportunidad de cumplir con el precepto de la Torá de estudiar Torá en Tishä Beab por medio de estudiar los temas permitidos (Meguilat Ejá o Libro de Iyob…), sin necesidad de traspasar una prohibición dictaminada por los Sabios, ¿por qué tener que llegar hasta el punto de inhibir la obligación de estudiar Torá, alegando que sea con el propósito de cumplir con una norma de los Sabios, siendo que es posible cumplir con las dos simultáneamente?

 

2 de 1 solo tiro

 

¿Por qué tener que llegar hasta el punto de inhibir la obligación de estudiar Torá, alegando que sea con el propósito de cumplir con una norma de los Sabios, siendo que es posible cumplir con las dos simultáneamente?

En respuesta a esta intensa inquietud, se podría decir que los Sabios realmente pudieron exentar completamente la obligación de estudiar Torá, ya que consideraron inadecuado que la definición de “estudiar Torá como obligación” quedara enmarcada únicamente bajo la temática de tragedias, desgracias o sucesos lamentables, y, por ende, lo dejaron sólo bajo la definición de “estudiar Torá autorizadamente” (Mitzvá de Reshut) sin obligación.

Esta aseveración se ve reflejada asimismo en el dictamen del Shibolé Haléket (Halajot Semajot, Cap. 26), quien afirmó, en nombre de Teshubat Hagueonim, que, en Tishä Beab, hay que omitir le bendición de la Torá que se dice diariamente en Bircot Hashájar, al ser que no rige la obligación de estudiar Torá en este día. No obstante, el Rab Öbadía Yosef, a través del Libro SHU”T Yabíä Ómer (Jélek 8, Simán 35), dice que sí hay obligación de Estudiar Torá en Tishä Beab, adversando, de esta forma, a la opinión que se ha interpretado del Shébet Yehudá y a todos los Poskim que afirmaron que no hay obligación de estudiar Torá en Tishä Beab.

 

La Shemä y el Estudio

 

Se podría explicar, quizá, sobre el precepto de estudiar Torá existen dos etapas que se cumplen día a día: 

1. La obligación de leer las palabras de la Keriat Shemä, dos veces, una vez a la mañana y otra en la tarde, tal y como es verificable en la Guemará.

2. La obligación de estudiar Torá propiamente dicha, en el tiempo libre que tiene una persona: “Vehaguita Bo Yomam Valaila”.

La primera (1) es una obligación que sigue estando en pie incluso en Tishä Beab, pues es indudable que, en efecto, sí se pronuncian las palabras de Keriat Shemä en la noche y día de Tishä Beab, cumpliendo con la raíz de “la obligación de estudiar Torá”, además del precepto propiamente dicho de “Leer la Keriat Shemä”, y lo que realmente se anula es sólo la segunda etapa de esta obligación que abarcaría el resto de las palabras que están registradas en la Biblia.  De esta forma, se justifica bendecir le berajá de la Torá en Bircot Hashájar y no será en vano, pues se cumplirá con la raíz de la obligación de estudiar Torá. Y, con esto, se responde la pregunta anterior del “cómo puede ser que los Sabios anulen un precepto de la Torá”, alegando que, en realidad no se anula, sino únicamente la segunda etapa y no la fundamental, que son las palabras de la Shemä.

Por ende, cuando los Sabios prohíben el estudio de la Torá, lo hacen sobre todos los textos de la Torá, pero no sobre la Lectura de la Shemä de la noche y día de Tishä Beab.

Y tampoco hay contradicción Talmúdica, pues cuando se deduce (de Maséjet Sucá) que hay obligación de estudiar Torá para un enlutado, se refiere a la etapa principal que es la Lectura de la Shemä, y cuando el Talmud se expresa prohibiendo el estudio de la Torá, se refiere a la segunda etapa que corresponde al resto de los textos de la Torá descritos en el mencionado Maséjet Moëd Katán.

Es probable que los Sabios hayan escogido la Lectura de la Shemä como la más indicada para apuntar en ella la obligación de ocuparse de la Torá, pues esta Lectura es tan frecuente, que no trae una alegría para el corazón tan grande como el resto de los textos que son obviamente menos frecuentes.

 

El Libro de Tehilim

¿Excepción desconocida?

 

A sabiendas que el libro de Tehilim pertenece a la Sección Ketubim de la Biblia, ¿existe acaso la posibilidad de permitir leerlo en el día de Tishä Beab?

Esta pregunta proviene del hecho que el Libro de Tehilim ha sido utilizado, por un lado, como fuente de estudio y de conocimientos de Torá, pero, por otro lado, también como herramienta de rezo y de Segulá para súplica al Eterno por la mejoría, por el bienestar de alguna persona enferma o que esté pasando por un momento difícil, o simplemente utilizado como cántico y alabanza al Todopoderoso. Si se ve desde el punto de vista de ser una fuente de Torá, entonces, habría que clasificarlo como una fuente sobre la que regiría la prohibición que sancionaron los Sabios; pero, si se enfoca desde el punto de vista de ser una herramienta para la súplica y/o cántico al Todopoderoso, entonces, no cabría quizá tal prohibición.

 

1 vez al día

Prueba en contra

 

Se ha encontrado un texto (Pinkás) de la ciudad de Posna, escrito aproximadamente hace 400 años. En este texto se registraba lo que los Sabios de aquella época dictaminaban en relación a la Sinagoga de aquella ciudad. Entre otras informaciones, está escrito que, en una ocasión, estaba allí el MAHARA”L Mi_Prag (Rab Leib de Praga), y se dio cuenta de que la gente leía Tehilim todos los días en forma responsable sin falta día tras día, y, cuando llegaba Tishä Beab, no lo leían en la mañana, pero, sí lo leían en la tarde.

Ante esta actitud, el MAHARA”L les llamó la atención y calificó que estaban pasando por una trasgresión  de estudiar Torá en Tishä Beab, por lo que indicó que se suprimiera del todo esta lectura, y que se leyera un par de veces al día siguiente (10 de Ab), de tal manera que lograran recuperar la falta que provocaría no recitarlo en su día (9 de Ab). Continuó el texto de estas memorias de la comunidad de la ciudad de Posna diciendo que así era la opinión del Rab M.Y. (sólo escribió las siglas de su nombre), quien muy probablemente respondiera al nombre de Rab Mordejái Yaffe, quien fuera el autor del Libro de Comentarios Lebush, y quien efectivamente ejercía como Rabino en la ciudad de Posna para aquel momento. Y no es casualidad de que en el propio libro Lebush aparezca que su opinión es que es prohibido recitar Tehilim en Tishä Beab, en cualquier momento de todo el día.

 

Sábado en la noche

Prueba #2

 

El Jajam de Vilna tiene una prueba basada en el RAM”A (Hagah, O.J., Simán 559:2) quien indicó que en la noche de Tishä Beab, después de haber culminado el rezo y las Kinot, cuando caiga en Sábado por la noche (Motzaé Shabbat) se recita Atá Kadosh y no lo que lo antecede (Shubá A. Äd Matái) ni tampoco se dice Lamnatzéaj Binguinot (uno de los salmos del Libro de Tehilim), ni Yitén Lejá (versículos de la Torá), ya que no pertenecen al orden cotidiano del rezo diario.

La prueba consiste en que así como el RAM”A ha dicho que no se recita el Lamnatzéaj Binguinot en Sábado por la noche que cae en Tishä Beab, por ser un capítulo de Tehilim cuyo (horario de) recitación no pertenece al orden diario del rezo, entonces, tampoco se deberá permitir cualquier otro salmo del libro de Tehilim, cuando no pertenezca al orden diario del rezo.

 

Por la salud

Dejiyá

 

No obstante, se podría alegar que, si bien la recitación de Tehilim en Tishä Beab, ha sido tildada por todos estos grandes Sabios, muy bien pudo haber sido porque el fin de su recitación era exactamente el de estudiar Torá (estudiar el Libro de Tehilim), en cuyo caso se consideraría como una de las muchas manifestaciones del estudio de Torá en Tishä Beab, lo que quedaría prohibido. Cabe recordar que, en aquella comunidad de Posna, sus feligreses tenían la costumbre de leer varios capítulos de Tehilim diariamente, hábito que se podría comparar al hábito que tiene cada persona en Leer versículos de la Perashá de la Semana, los Profetas, Lectura de Zohar, o del Jok Leyisrael, etc… Pero, cuando la Lectura de cualquier capítulo de Tehilim tiene, como objetivo, suplicar por la mejoría de la salud de una persona, o para que se salve de un sufrimiento específico, o algo por el estilo…, entonces, no se compararía con los casos expuestos en nombre del MAHARA”L Mi_Prag y Jajam de Vilna, y, por ende, muy bien podrían estar permitidos de pronunciar en el día de Tishä Beab, para casos especiales.

 

Sentido de súplica

Prueba para permitir en la tarde

 

El Maguén Abraham dice que hay quienes acostumbran a no recitar Tehilim durante todo el día de Tishä Beab, pero, en nuestro país, sí se Lee Tehilim en Minjá (en la tarde aunque en la mañana no).

¿Cómo es posible que el Maguén Abraham haya reportado que la costumbre de su país sea el de sí recitar Tehilim en la tarde, siendo que la prohibición de estudiar Torá en Tishä Beab, debe tener efecto durante todo el día?

En respuesta a esta inquietud, el Maguén Abraham alega que la razón por la que se permitía Leer Tehilim por la tarde de Tishä Beab, en ese país, es que lo hacían con la finalidad de servir de súplica. Y por este mismo motivo, se ha permitido colocar los Tefilín para el rezo de Minjá.             

 

Todo o nada

Kushiá

 

Frente a este argumento, a través del libro SHU”T Yehudá Yaälé, el Rab Yehudá Assad dice que, considerando que la razón de colocarse los Tefilín y de recitar Tehilim por la tarde, es específicamente el hecho de que se haga con el fin de súplica, entonces, ¡por qué no hacerlo, también en horas de la mañana, con esa misma intención (súplica)! En otras palabras… Si la razón por la que se ha prohibido recitar Tehilim es porque es Torá, y no se puede Leer Torá en Tishä Beab, entonces, ¡que se prohíba durante todo el día (también en Minjá)! Y si se va a permitir por ser considerada una súplica, entonces, ¡que se permita durante todo el día (y no sólo en Minjá)!

Asimismo, cabe recordar que, en horas de la tarde, hay una costumbre de recitar unos versículos de “consuelo” (por ejm., “Najamú Najamú Ämí”), en contraste con el rezo de la mañana de Tishä Beab, en el que se evita su pronunciación.

 

Costumbre y horario

Terutz

 

Como respuesta a esta inquietud, se podría decir que, desde el punto de vista Halájico, no hay una diferencia esencial entre las Leyes de la mañana con respecto a las Leyes de la tarde de este día. Pero, en lo que sí se podría decir que hay diferencia, es en las costumbres… Sería, pues, cuestión de identificar cuáles son, en esencia, las obligaciones Halájicas y cuáles son los puntos que pertenecen al renglón de las costumbres de este día. Comer, beber, untarse, bañarse y calzar zapatos de cuero, entre otras actividades, son ejemplo de prohibiciones a las que la persona está obligada Halájicamente a cumplir, y no cambian su exigencia igualmente tanto en la mañana como en la tarde de Tishä Beab. Pero, en lo que respecta a las costumbres de este día, es posible hallar actividades prohibidas en la mañana que estén permitidas por la tarde, como por ejemplo, sentarse en asientos de altura convencional, preparar alimentos, recitar versículos específicos de consuelo, colocarse los Tefilín…

 

Salmos por la tarde

 

Partiendo de esta base…, se podría afirmar, sólo como parte del conjunto de costumbres que restringen en la mañana y no en la tarde de Tishä Beab, se encontraría también la recitación de salmos de Tehilim con el fin de súplica, en este mismo día. En otras palabras, por costumbre únicamente, los Tehilim -en Tishä Beab- podrían estar tan restringidos por la mañana y tan permitidos por la tarde, como ciertamente lo está el sentarse en un asiento convencional, o el colocarse los Tefilín, o el recitar algunos versículos de consuelo.

 

Los 354 del año

El Terumat Haddeshen

 

En el libro Léket Yósher, está registrado que el maestro de su autor, quien escribiera el libro Terumat Haddeshen, terminaba el Libro de Tehilim cada semana del año, objetivo al que llegaba por intermedio de recitar progresivamente sus capítulos todos los días, repartidos -a su vez- en una parte por la noche (los días comienzan en la noche) y, otra parte, de día (en la mañana). Continuó el autor del Léket Yósher diciendo que leía Tehilim en la noche de Tishä Beab, y también en el día, sólo que el Tehilim del día lo recitaba en horas de la tarde.

Empero, suponiendo apropiado ubicar, en horas de la tarde, la recitación del Tehilim que le tocaba decir en el día, entonces ¿cómo se justifica haber dicho los Tehilim de la noche, en la noche de Tishä Beab? Y si es permitido decirlo en la noche, ¿para qué tener que retrasar los Tehilim del día para horas de la tarde, pudiendo recitarlo por la mañana, tal y como habitualmente lo hacía?

 

Circuncisión en el 9

 

¿Para qué tener que retrasar los Tehilim del día para horas de la tarde, pudiendo recitarlo por la mañana, tal y como habitualmente lo hacía?

La respuesta a esta inquietud es que probablemente, para el autor del Léket Yósher, recitar Tehilim como hábito, no se considera estudio de Torá y no es prohibido seguir este hábito también en Tishá Beab, desde el punto de vista Halájico.

Pero, desde el punto de vista de costumbres de esta memorable fecha, tratándose de este hábito de recitar Tehilim, entonces: retrasándolos dentro del horario nocturno de Tishä Beab, no se habrá logrado ninguna diferencia en comparación a si lo dice en su tiempo habitual nocturno, y se podrá recitar tal y como habitualmente lo hace. Pero, en cuanto a los Tehilim del horario diurno de Tishä Beab, sí vale la pena retrasarlos para la tarde, pues la costumbre es que, en la tarde de Tishä Beab, ciertas advertencias se suprimen o simplemente se hacen de menor rigor, como pasa, por ejemplo, con un Berit Milá, el cual de seguro está permitido hacerlo en Tishä Beab, y es, además, una acción que se realiza habitualmente a primera hora de la mañana, pero, que, en Tishä Beab, se posterga a horas de la tarde.

 

24 horas

Discusión

 

No obstante, en el libro Dérej Hajayim, y, en el Mishná Berurá (O.J. Simán 554:S.K.7) a pesar de haber registrado ambas costumbres, tanto la que permite como la que prohíbe, decidieron inclinarse por la opinión que dictamina no leer Tehilim del todo en Tishä Beab. Y así es el enfoque del autor del Kaf Hajayim (O.J. Simán 554:S.K.20), quien advirtió de no leer Tehilim en todo el día de Tishä Beab, alegando que su lectura alegra a la persona, y esto debe evitarse en este especial día.

En el SHU”T Moshé Haísh (Simán 22:Ot 5), prohíbe leer igualmente capítulos de Tehilim en Tishä Beab.

 

Tikún Jatzot

 

En el libro Zerä Emet (Jélek 3, Simán 61) aparece una pregunta sobre si, en Tishä Beab, es o no permitido leer Tikún Jatzot.

Como introducción, vale recordar que Tikún Jatzot es una plegaria cuya acción principal es la pronunciación de versículos de lamentaciones y salmos de Tehilim también de lamentaciones, pero también de consuelo generalmente dichos en la medianoche de todos los días del año con algunas excepciones. Durante las Tres Semanas que empiezan en el 17 de Tamuz, la comunidad del país donde vivía el autor de este libro, solía decir Tikún Jatzot también en horas del mediodía, y no sólo en la medianoche, tal y como lo instituyera el AR”I Hakadosh, en su momento. Por tal motivo, al ser que el Tikún Jatzot -en el mediodía- pasó a ser un hábito adquirido por un termino de 3 semanas, entonces, hubo una autoridad rabínica que decidió permitir también proseguir con la pronunciación de los versículos que englobaban al Tikún Jatzot, también en la noche de Tishä Beab. Esta decisión respondió a un dictamen del RAM”Ä Mi Padwa (de la ciudad de Padova), quien categóricamente permitió decir Tikún Jatzot en Tishä Beab.

Siendo así, el autor del Zerä Emet recibió la pregunta sobre si este dictamen del RAM”Ä Mi_Padwa era o no el adecuado para esta comunidad, dando a entender (con la pregunta) que cabe la duda sobre si se puede o no recitar los salmos de Tehilim que son la base de esta plegaria.

 

Como las Selijot

        

Una de las pruebas para apoyar (el lado de) la pregunta (que prohíbe decir Tikún Jatzot en Tishä Beab) que le plantearon al Zerä Emet, es que hay una discusión sobre si se puede o no recitar Selijot  antes de recitar las Berajot de Bircot Hatorá (bendición de la Torá pronunciada diariamente). La base de la pregunta radicaba en que estas Selijot incluyen en su agenda de recitación, a unos cuantos versículos y salmos completos de Tehilim, lo que se traduce en pronunciación de versículos de Torá. Finalmente la Halajá es que hay obligación de bendecir Bircot Hatorá antes de las Selijot… Siendo así, este dictamen se interpretará como la decisión de que recitar salmos, aunque sea como parte de un rezo como el de Selijot, es considerado como estudio de Torá. Por lo tanto, ¿por qué no decir lo mismo de los salmos que están incluidos en el Tikún Jatzot de Tishä Beab? ¡Debería estar prohibido decir T.Jatzot en Tishä Beab!

 

Orden de los factores

 

Frente a esto, respondió el SHU”T Zerä Emet (Loc.Cit.) que la comunidad Ashkenazí opina que la costumbre es decir Bircot Hashájar y Bircot Hatorá después de Selijot…, por lo que ahora el Zerä Emet se dirigió a los que le formularon la pregunta y les reclamo que de ninguna manera la comunidad Ashkenazí sería capaz de pasar por la trasgresión de no bendecir por la Torá que se estudia, por lo que se entiende que si lo permitieron, es porque no se considera que se haya “estudiado Torá” sin bendecir previamente (Bircot Hatorá). Es decir, los versículos de Tehilim pronunciados como parte de los Selijot no deben ser considerados como estudio de Torá, y, por ende, tampoco deberán ser considerados, como tal, aquellos versículos incluidos en el Tikún Jatzot, y, por ende, se debilita la prueba para preguntar contra el permiso otorgado por el RAMÄ Mi_Pawda quien permitiera recitar Tikún Jatzot en Tishä Beab.

Aunque el discurso del SHU”T Zerä Emet es aun más largo, su conclusión fue que es permitido proseguir con la costumbre de recitar Tikún Jatzot (incluyendo los salmos de Tehilim que lo componen) también en Tishä Beab, tal y como lo dispusiera el RAM”Ä Mi_Pawda.

 

 Conclusión

 

Es prohibido estudiar Torá durante todo el día de Tishä Beab, ya sean los 5 Libros de la Torá, Nebiím, Ketubim, y asimismo, es prohibido estudiar Mishná, Guemará, Halajot y Agadot.

A pesar de esto, sí es obligatorio decir Bircot Hatorá en Tishä Beab

Está permitido, en Tishä Beab, leer cualquier versículo de la Torá que se diga como parte del rezo o súplicas estipulados por los Sabios.

Es lo mejor tratar de evitar leer Tehilim en el día de Tishä Beab, aunque se trate de un hábito que tiene la persona de leer todos los días una serie de capítulos. En este particular, se recomienda que recupere los salmos que deja de decir en Tishä Beab, al día siguiente…

Es permitido, en Tishä Beab, estudiar la parte de la Torá que contienen partes lamentables para el Pueblo de Yisrael, como, por ejemplo, Meguilat Ejá, Libro de Iyob, y las narraciones y descripciones lamentables expuestas en el libro de Yirmeyah, pero, habrá que saltearse (y no leer) aquellos versículos que proporcionan consuelo para la persona (ver Shulján Äruj, Simán 594:1).

Si una persona tiene planeado leer, en Tishä Beab, un texto para deleitarse de un tema que no tiene nada que ver con Torá (Debarim Betelim), será preferible que lea salmos de Tehilim.

Si hay un enfermo que se encuentra en una situación de emergencia para el día de Tishä Beab, sobre el cual se desea recitar unos salmos de Tehilim en este día, se recomienda consultar a una autoridad rabínica para que considere si el caso lo amerita.