Num. 126

Vaibárej David - Num. 126

El chicle... ¿tiene bendición? Descargar (audio solo conclusión)



  

¿Hay que bendecir por masticar chicle?¿Es el chicle considerado un alimento?

 
 
 







Introducción

Un tema tan extenso como el de las bendiciones que se pronuncian sobre los alimentos es, una vez más, tema que se pondrá en el tapete de investigación halájica. En esta oportunidad se tratará principalmente sobre si se genera la obligación o no de decir Berajá sobre un objeto con sabor denominado popularmente chicle o goma de mascar, y secundariamente se expondrá -en breve- sobre algunos alimentos cuya forma de consumir es saboreándolo múltiples veces, mientras se conserva la fuente del sabor en la boca, como por ejemplo, ha sido una golosina popularmente llamada caramelo.

Lo que ocurre con las gomas de mascar es que van dejando pasar el sabor a las cavidades digestivas, mientras que la fuente (el chicle) se queda en la boca, con la diferencia de que este producto, en vez de ser chupado, es masticado múltiples veces, hasta que la persona se cansa o simplemente porque ha decidido que no debe estar más allí y se deshace del mismo. Ya que es un caso que se sale un poco del conocimiento general en materia de bendiciones, la presente investigación se ha propuesto la tarea de despejar detalles que aporten a la certeza de que haya o no bendición sobre este producto.

 

Preguntas

¿Se debe bendecir, la berajá que se recita antes de los alimentos, por masticar un chicle?

 

Argumentos

Probando el guisado

 

En el Shulján (O.J., Simán 210:2), está escrito que aquel que prueba un guisado, no necesita pronunciar bendición cuando se trata de menos de Rebiït (volumen de 86 cc. según algunas opiniones), aunque se lo trague finalmenteY hay quien dice que cuando lo traga, es obligatorio bendecir, y no se exenta de decir Berajá sino únicamente a una persona que prueba la comida y la expulsa de su cavidad bucal, aun cuando se trate de un gran volumen (mayor a Rebiit).

El RAM”A (O.J., Simán 210:2), sobre este inciso del Shulján Äruj, concluyó que ya que hay una duda Halájica al respecto –cuando prueba y traga menos de un volumen de Rebiit-, la decisión es que Safek Berajot Lehakel, lo que significa que: cualquier duda halájica sobre si se recita o no una bendición específica, deberá ser converger en la decisión de no pronunciarla.

 

Cantidades ínfimas

 

En el libro Yaskil Äbdí (Jélek 8, Simán 20, Ot 54:2), cuyo autor es el Rab Öbadiá Hadayá, interpretando la segunda opinión registrada por el Shulján Äruj (“no se exenta de decir Berajá sino únicamente a una persona que prueba la comida y la expulsa de su cavidad bucal, aun cuando se trate de un gran volumen”), expresó que es obvio que, cuando una persona introduce una cierta cantidad de un guisado en su boca, por más que pretenda expulsarlo todo, siempre va a quedar una pequeña cantidad que será posteriormente digerida inevitablemente. Siendo que esta persona ciertamente estaría tragando algo, pero, considerando que (incluso) la segunda opinión decidió que no se diga bendición en un caso así, concluye el Yaskil Äbdí que una cantidad tan reducida de comida no es considerada comida, y, por ende, el dictamen debe ser que, antes de que una persona ingiera una cantidad ínfima de alimento, como por ejemplo, el sabor que va succionando poco a poco de un caramelo o el que se sustrae de un chicle, no regirá sobre ésta la obligación de bendecir, sino hasta que inserte una cantidad considerablemente alimenticia.

 

Masticar y expeler

 

Como prueba a sus palabras, el Maguén Abraham refiere al Shulján Äruj (Simán 567), donde está dicho, en el tema de Ayunos, que está permitido –en el Ayuno- masticar canela siempre y cuando la expela. Por ende, ya que lo único que traga es el sabor y no la esencia alimenticia, esto no se considera comida, y, por eso, no se considera que comió en un día de Ayuno, y, por ende, tampoco se debería de considerar comida, para el tema de Bendición por un alimento, siendo que no se considera que esté comiendo.

 

Algo siempre queda

 

No obstante, el autor del Yalkut Yosef, ante la impresión que dejó esta aseveración, solicitó a su padre, el Rab Öbadía Yosef, que escribiera sobre este tema, y dijo, a través del Yabíä Ómer (Jélek 7, Simán 33, Ot 1&2) que no le parece esta opinión del Yaskil Äbdí. Explicó que si bien es cierto que, cuando uno prueba un alimento en un día de Ayuno, queda obviamente un sabor del mismo en la boca que se tragará inevitablemente y esto no se considera trasgresiónpor otro lado, hay que recordar que, antes de insertarlo en la cavidad bucal, no había ningún interés en disfrutarlo, y este sabor podría muy bien ser considerado como depreciable y como si fuera que no queda nada en la boca, razón por la cual, no rige la obligación de bendecir para el tema del Simán 567Pero, en el caso de la succión de un caramelo o de la masticada de un chicle (en un día cualquiera), el objetivo de la persona sí es justamente que su dulce o “extracto” (que se extrae de estas golosinas), sean disfrutados o digeridos, y, por ende, siendo que la persona desea principalmente disfrutar de esta ingestión, la decisión muy bien podrá ser decir la previa Bendición.

El Rab Horowitz, autor del libro Kinián Torá (Jelek 5, Simán 57), por su parte, también discute la opinión del Yaskil Äbdí, y, ante lo que dijo que es obligatorio bendecir antes de consumir un caramelo o chicle, a diferencia del caso de probar una comida en el que no regirá dicho deber.

 

Caña de azúcar

 

El Rab Öbadía Yosef, a través del Yabíä Ómer, manifestó su desapruebo asimismo declarando que no tiene ninguna lógica decir que no se diga bendición sobre un caramelo o chicle…La prueba a sus palabras, están reflejadas en el Shulján Äruj (O.J., Simán 202:15), donde está registrado que, en el caso en que alguien desee succionar de un caña dulce (la caña de azúcar se mastica la superficie de la misma, se succiona y finalmente se desecha la fuente del sabor), deberá recitar la bendición de Shehacol Nihyá Bidbaró.

 

Jugo de fruta

 

No obstante, se podría alegar que cuando se mastica la caña de azúcar, lo que ocurre es que esto expulsa no sólo un sabor, sino también la esencia del jugo del fruto (de una rama de contenido comestible) que es tragado sin depender de mezclarse con la secreción salival, para ser ingerido. Pero, en el caso del sabor que sale de un chicle o caramelo, en general, sí depende principalmente de mezclarse con la secreción salival, para su ingesta, lo que es una actividad propia de un simple sabor propiamente dicho.

 

Quiere el sabor 

 

El Rab Moshé Leví, autor del Bircat Hashem (Jélek 2, Pérek 1, #36), recopiló lo expuesto por el Yabíä Ómer al respecto de este tema, así como el respectivo desapruebo a las palabras del Yaskil Äbdí…. Empero, el Rab Leví manifestó no estar de acuerdo con el enfoque del Yabíä Ómerpues éste último declaró que, cuando una persona inserta una canela en la cavidad bucal para luego expulsarla, no se compara a la persona que consume un chicle, expresando así el desapruebo frente al Yaskil Äbdí… Y no necesariamente hay que decir que son diferentes los casos, ya que es alegable que, cuando una persona inserta una canela en la cavidad bucal para luego expulsarla, persigue el objetivo de quedarse con el sabor de la canelapues si no llegara a ser así, ¿para que se la introdujo? Siendo que definitivamente tiene la meta de aprovechar su extracto de canela, se obtiene el corolario de que una persona que introduce un alimento en la boca con el fin de sólo quedarse con su sabor, y posteriormente lo expulsa, no trasgrede la prohibición de comer en el día de ayuno, lo que, en pocas palabras, significaría que no se considera “alimento” para la Halajá. Y si es así, ¿por qué no comparar con la introducción –a la boca- de un chicle, del cual también será extraído su sabor (tal cual pasa con la canela del Simán 567) sin necesidad de tragar esa goma, y, la cual, más bien será posteriormente expulsada?

 

Regaliz

 

Como prueba a sus palabras, trajo, a colación, la opinión del Séfer Agudá (Taänit, Pérek 1), quien -a su vez- dijo en nombre del RAABI”A, que, en un día de ayuno, es permitido masticar canela y regaliz, cuando el objetivo es humedecer la gargantasiempre y cuando lo expulse… Esta aseveración encontró prueba en la Guemará, Maséjet Yomá (Pérek 8), donde está dicho que si una persona mastica y expulsa jengibre o pimienta en el día de Yom Hakipurimestá exento (es permitido hacerlo y no se considera que trasgredió la prohibición de ayunar). En este caso, el claro propósito de obtener un placer como el de humedecer su garganta no impide que la Halajá acepte, incluso para Yom Kipur (día en que el consumo está aun mayor penalizado que un ayuno cualquiera), la masticación y expulsión de los alimentos mencionados, quedando en estatus de permitido. Por ende, será permitida también la masticación y expulsión de jengibre y regaliz en este día, y, con más razón en un día de Ayuno convencional o individual.

Siendo así aparentemente el Rab Leví estaría explicando que dado que una inserción de un alimento en la cavidad bucal seguida de su respectiva expulsión no se considera consumo de alimento, entonces, ¿por qué no decir lo mismo en el tema de bendición previa antes de ingerir alimentos? Y si bendijese, ¿sobre cuál consumo se estaría bendiciendo?

[N.A. Esta misma prueba fue utilizada para otra temática, en relación a si es prohibido tragar saliva en Kipur, a lo que se puede responder que si no se prohibió un sabor (que se mezcla con la saliva) que fue producto de una masticación y expulsión, con más razón no será prohibido tragar la saliva misma en el día de Yom Hakipurim]

 

Nota del Rab Moshé Leví:

Los caramelos no se comparan a los chicles, pues el proceso que sufre el caramelo cuando está en la boca se compara al proceso de cualquier otro alimento en la boca, antes de ingresar al resto de las cavidades digestivas. Es decir, ambos se van haciendo más pequeños en la boca, y luego pasan a los tubos digestivos con un tamaño menor.

Por tal motivo, el caramelo es incomparable al chicle, pues este último mantiene su volumen y (casi toda su) consistencia durante todo el tiempo que es masticado.

No obstante, existe una diferencia notable entre cualquier tipo de comida y un caramelo… La persona, cuando introduce la comida, lo hace con el propósito de facilitar su introducción en las vías digestivas, mientras que el caramelo, no es así… La persona desea tener el caramelo en la boca un buen tiempo…, para sentir su dulzura o frescura. Por tal razón, no se podría decir que el comienzo de la digestión del caramelo ocurre cuando se lo inserta en la boca…, sino quizá cuando se quede con un tamaño tan pequeño que no valga la pena continuar con su succión…

 

Formas de comer

Kushiyá #1

 

Se podría alegar que, si bien el propósito que mencionó el RAABI”A, y que acompañó la permisión de masticar canela y expulsarla, es el de humedecer la garganta, no obstante, esto no se podría considerar un Dérej Ajilá (forma de comer)…, pues la canela ha sido concebida como un ingrediente o condimento partícipe en el consumo convencional de alimentos y no para ser masticada particularmente y expulsada, a diferencia de la masticación de un chicle, la cual sí podría ser considerada como un Dérej Ajilá, ya que masticar y absorber sólo el sabor chicle, es justamente la manera convencional de comerlo en forma convencional, y, más bien, para eso fue concebido o fabricado.

 

Decisión dividida

Kushiyá #2

 

Como segundo argumento, se podría alegar que aunque se ha traído al RAABI”A como prueba de este pensamiento, vale recordar que el Bédek Habayit (libro escrito por Rabí Yosef Caro para complementar al Bet Yosef) decidió no a favor de este dictamen, sino como el RASHB”A y otros Poskim, que prohibieron “masticar y expulsar” jengibre y canela en Kipur. Y no sólo esto…También el RAM”A (O.J., Simán 567) dictaminó así la Halajá, concluyendo que es prohibido “masticar y expulsar” canela y jengibre en Yom Kipur, permitiéndolo sólo para un día de Ayuno individual, ya que este tipo de ayuno depende de la intención que haya puesto aquel que recibió sobre sí la abstinencia de no comer. Si bien es probable que, [en un ayuno particular, una persona, cuando lo recibe, no piensa en el ejercicio de ayunar aquel tipo de alimentos cuya inserción termine en expulsión, pues, según el hábito personal ésta no sería una manera de comer convencional], por otro lado, [en Yom Hakipurim, día en el que no hay dependencia de la intención que ponga la persona, sino de la Halajá propiamente dicha, no será así, y, por el contrario, sí deberá ser considerado como Ajilá (consumo alimenticio)…]. Y si es así, ¿por qué no decir que, en el tema de Bendiciones previas a alimentos, se guíe por esta misma línea de la Halajá?¿Por qué no comparar la bendición por masticar chicle con el tema de masticar canela en el día de Kipur, en vez de compararla con el tema de un día de Ayuno Particular?¡Probablemente el Bédek Habayit y el RAM”A decidirían que sí se debería considerar que masticar y expulsar chicle sea Ajilá (comer), tanto como lo es con el jengibre y la canela en Yom Hakipurim!

 

Como las promesas

Kushiyá #3

 

Suponiendo que, aun así, se quisiera comparar el tema de Bendiciones sobre alimentos con el tema de masticar y expulsar canela justamente en un ayuno individual, y no con el de Kipur…, cabe argumentar que no es así, ya que el RAM”A se ha servido de el tópico de recepción de ayunos para caracterizar a un ayuno individual. Siendo así, tomando en cuenta que la recepción está íntimamente vinculada al tema de Nedarim (promesas), el cual está regido por detalles específicos como lo es la forma de hablar de la persona, o lo que la persona conceptualiza como parte de una sociedad…, entonces, se podría alegar que no es comparable un asunto impuesto directamente por la Ley como una acción de hacer o no hacer, con  un asunto que depende en parte esencial de la manera de hablar de una sociedad. Por ende, sería lógico comparar el tema de Bendiciones al tema del Ayuno de Yom Kipur y no a los ayunos personales.

 

Cuatro grandes

 

En el Jayé Adam (Halajot Berajot), está registrado que si una persona mastica y expulsa canela y regaliz, deberá pronunciar la bendición previa, ya que está ingiriendo, al fin y al cabo, el extracto de los mismos. Y como éste, es el dictamen del Mishná Berurá (Simán 202, S.K. 76) y el Kaf Hajayim (Simán 202, S.K.113), y el Kitzur Shulján Äruj (Simán 202:Din 18). No obstante, el Rab Moshé Leví, a pesar de tener conocimiento de esta oposición, no declinó su postura…, y concluyó que no se dice bendición sobre el chicle.

 

Voluntad de la persona

 

El Rab Öbadía Yosef, a través del Yabíä Ómer (Jelek 9, O.J., Simán 108, Letra 94), resume lo dicho por el Rab Moshé Leví, frente a quien señaló que sus preguntas no representaban argumentación alguna. Explica el Rab Öbadía Yosef que la comparación entre un ayuno individual y el tema de bendiciones no es estrictaya que el propio Maguén Abraham indicó que depende, de la recepción de esos ayunos, los alimentos sobre los que recae la prohibición de aprovecharse… Esto significa que si bien un alimento que se introduce a la boca podría tener el suficiente valor como para decir berajá sobre éste, no necesariamente será así con respecto a un ayuno individual, el cual depende de una intención de ayunar y tiene el poder de evaluar sobre cuáles alimentos aprovecharse y sobre los cuáles no, lo que no podrá ser así en el tema de bendiciones, que es un tema que no depende, en líneas generales, de la voluntad de la persona sino de una regla preestablecida por los Sabios. Por ende, es posible encontrar una ingesta que sea considerada consumo de comida para el tema de bendiciones, mientras que, para el tema de ayunos, no lo sea, como por ejemplo, un chicle…

 

Punto de comparación

 

Ante esta implacable oposición del Yabíä Ómer, los alumnos del Rab Moshé Leví contestaron, a través de la publicación “Ziv Ha_Torá”, en un artículo cuyo autor es el Rab Yaäcob Cohén,  que la comparación que hiciera el Rab Moshé Leví entre la berajá y el ayuno, lo hizo en base a la similar comparación que estableciera siglos antes el RAABI”A y el Maguén Abraham (Halajot Berajot), quienes se refirieron al tema de morder canela en Yom Hakipurimen comparación con el tema de bendiciones… Y aunque el Bédek Habayit y el Maguén Abraham no dictaminaron la Halajá de permitir masticar canela en Kipur como el RAABI”A, no obstante, el propio Maguén Abraham comparó el tema de probar la comida, con el caso de Kipurentendiéndose que, desde el punto de vista de bendiciones, se puede considerar que no hay provecho cuando una persona inserta un alimento a la boca y lo desecha, como bien podría ser el caso de un chicle. Este artículo también hizo incluir, en la lista de fuentes que avalan la decisión del Rab Moshé Leví, a los Tosafot, Or Zarúä, y al ROS”H.

Por el contrario, hay algunos Poskim, entre ellos, el Rab Mi Brisk, que sostienen que tragar saliva es prohibido en Kipur… Es obvio que estos Poskim considerarán masticar chicle como una actividad de consumo, y con más razón prohibida en un día de Kipur. Por ende, es muy probable que estos Poskim dictaminarían que es obligatorio bendecir sobre el chicle.

 

Aprovecharse del mundo

 

Pero, sin necesidad de llegar a traer la opinión de estos Poskim, se podría alegar que no necesariamente se tendrá que comparar el tema de bendiciones al tema de ayunos:

-Está escrito y es bien sabido, en el tema de bendiciones, que es prohibido aprovecharse de este mundo sin pronunciar la respectiva bendición, a tal punto que lo cataloga como Meïlá (una profanación de lo sagrado), o como si fuera un ladrón. Pero, en contraste, en el tema de ayunos no está escrita una prohibición de aprovecharse de alimentos, sino que está permitido el provecho y sólo el consumo de los mismos es que está textualmente prohibido.

-Otra de las diferencias, se puede notar al ver que, en Yom Hakipurim por ejemplo, para haber estado Jayab de Karet (sentenciado a la penalidad máxima escrita en la Torá para este día) por haber comido, la persona tuvo que haber comido la cantidad de Cacotebet, que es una medida mayor a la medida regular de alimentos (Cazayit) que se utiliza para temas como el de bendiciones posteriores, etc…

Por ende, se podría alegar que la comparación entre ayunos y bendiciones previas al consumo de alimentos no es estricta, pues es notable que no todo lo que se considera Ajilá en el tema de bendiciones, es considerado Ajilá en consumo de alimentos en Kipur, sino sólo en una cantidad mayor a la recientemente mencionada (Cacotebet), lo que podría impedir el aprendizaje de que: “un chicle no sea considerado como consumo para el tema de bendiciones”.

 

“Comiendo” chicle

 

-Mas aun… Es indiscutible que la manera de comer un caramelo sea succionando, y el de un chicle sustrayendo su sabor de la goma de mascar, lo que podría dar un punto más a favor de dictaminar considerarlo como una forma de provecho de un alimento, y, por ende, necesitar una bendición. Esta afirmación tiene más auge en los casos en que la persona los consume con fin de alimentarse, o cuando tienen mucha cantidad de azúcar en sus ingredientes.

Si es así, es difícil decir que coma esto y no se diga bendición…

 Conclusión

Si una persona va a comer un caramelo o chicle, tiene que bendecir previamente la berajá que termina en “ Nihyá Bidbaró”, a menos que se trate de un chicle sin sabor ni endulzante (si existe).

No se dice la bendición posterior de “Boré Nefashot” por el consumo único de un chicle. 

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