Num. 129

Vaibárej David - Num. 129
Yom Hakipurim...¿Parado o sentado?
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Introducción

El día de Yom Hakipurim, día de gran trascendencia y conocido inclusive por los más alejados, tiene un contenido de relevancia que depende de una preparación dedicada, que gira en función del reconocimiento de lo indebido, arrepentimiento y una seria propuesta de corrección y encauce en el camino del Todopoderoso, aunado al ayuno correspondiente del día, y otros reglamentos de gran relevancia, que enmarcan junto a los rezos y plegarias especiales, la esencia de las obligaciones de este Gran Día.

Uno de los temas que ha sido parte de una interrogante común, ha sido el momento en el que la persona debe permanecer parado en este día. A veces ocurre que la persona se para en momentos en los que se permite estar sentado y se sienta en los que hay que estar parado durante el rezo. Esto ocurre mayormente a causa de que la persona no siente que debe pararse del todo, o, por el contrario, se queda todo el tiempo parada, sólo que cuando llega el momento en que verdaderamente hace falta que se levante, se dispone a sentarse por el cansancio acumulado que produjo sus paradas no obligatorias. ¿Cuál es el momento para que la persona deba estar parada?

 Pregunta

¿Cuándo es obligatorio estar parado en el día de Yom Hakipurim?

 Argumentos

Repetición del rezo

 En Maséjet Yomá (87:2), está escrito que había un Sabio llamado Bar Hamrure, y estaba sentado al lado de Shemuel, mientras se encontraba escuchando la Jazará (repetición de la Ämidá) del Shalíaj Tzibur (director exclusivo de este rezo en voz alta) de Yom Hakipurim. En la pronunciación del rezo, llegó el Shalíaj Tzibur al orden de “Abal Jatanu Anajnu Baabotenu”, frase que precede a la declaración de reconocimiento de los pecados (Vidduy)… Fue, en ese entonces, cuando Shemuel se levantó de su asiento, y, por lo que la Guemará entendió que hay que levantarse justamente en esta parte principal del reconocimiento de las trasgresiones, y se deduce, de la Guemará, que en el resto de las partes de la Jazará, es permitido permanecer sentado, salvo durante las otras partes de la Jazará sobre las que se sabe, durante el año, que hay que estar parado, como por ejemplo, Kedushá o Modim.

Rabí David Abudarham (Hoja 106.2) dijo en nombre de un Gaón, que, de esta Guemará, se deduce que, cuando el Shalíaj Tzibur pronuncia la frase “Abal Jatanu Anajnu Baabotenu” (Vidduy), durante la Jazará, hay que pararse, aun cuando los que escuchan ya hayan hecho mención particular de ésta (en la Ämidá). Y, no sólo eso: es el deber del público (de cada feligrés) acompañar al Shalíaj Tzibur pronunciando –una vez más- la lista de trasgresiones que detallan al mismo (al Vidduy), a pesar de encontrarse en la Jazará y a pesar de ya haberla pronunciado en la precedente Ämidá.

El MAHARITZ Gueút (Jélek 1, Simán 58) también es de la opinión de  que hay que estar parado durante el Vidduy en el día de Yom Hakipurim

Confesión de pie

 El ROS”H (M.Yomá Pérek 8, Simán 19), el Baäl Haïtur (Jélek 2, Halajot Yom Kipur, Hoja 108.2)RAABI”A (Jélek 2, Simán 529, pag. 191)Mordejí (M Yomá, Simán 725)Hagahot Maimoniyot (Shemitat A., al final, D.H. “Ma Shenahagú”)Meíri (Yomá, 27:2)Orjot Jayim (Halajot Yom Kipur, Simán 32,  Hoja 106.4)Séfer Hamanhig (Halajot Tzom Kipur Simán 53) y el Or Zarúä, son todos de la opinión de que hay que estar de pie mientras el Shalíaj Tzibur recita el Vidduy. Y, esta es la posición del Tur (Simán 607), quien afirmó que hay que estar parado durante el Vidduy de la Jazará, aunque él mismo ya se haya confesado (su Vidduy particular en la Ämidá). El Bet Yosef, ante esta coincidencia tan a la vista, se inclinó por este dictamen, el cual fue reflejado posteriormente en su libro Shulján Äruj (O.J., Simán 607:3)la persona tiene que hacer el Vidduy de Kipur parado; incluso en el momento en que el Shalíaj Tzibur lo está recitando y aunque la persona lo haya dicho en forma particular (en la Ämidá), deberá pararse (cuando el Shalíaj Tzibur lo recite).

Según lo dicho por el Shulján Äruj y los Rishonim mencionados anteriormente, una persona podría estar sentado durante la Jazará de Kipur, con excepción de la repetición del Vidduy (N.E.: hay otros momentos sobre los que se sabe que hay que estar parado).

Cuando se habla de un Vidduy, éste está comprendido por dos bloques: la que está encabezada por “Abal Jatanu Anajnu Vaabotenu” y por “Äl Jet Shejatanu”.

 

Consecutivo

 En el Libro Yafé Laleb, está escrito que el motivo de que se haya que parar en ese momento es que está escrito en Nejemiá (Pérek 9), que se pararon y confesaron sus pecados. Asimismo está escrito, en el Shaär Hakavanot (pag. 55), que se pone mucho hincapié en quedarse parado durante esta etapa.

El Maguén Abraham (Simán 607:S.K.4) recordó lo mencionado en el Simán 585, en el que, a su vez, está escrito que el MAHARI”L, a través de su comentario sobre las Costumbres, dice que una persona que está tocando el Shofar -quien tiene que estar parado- pero tiene una mano apoyándose en la mesa que tiene delante, como por ejemplo, una Tebá, se considera como si no estuviera parado. Se aprende de Sefirat Haömer sobre lo que está escrito Mehajel Jermesh Bakamáasí como un precepto de la Torá como Sefirat Haömer se debe ejecutar de pie, así también deberá ser con el precepto de la Torá de Tocar el Shofar.

Para verificar si la forma en que se apoya una persona en la Tebá se corresponde con una falta en estar de pie correctamente, hay que evaluar lo qué pasaría con el cuerpo de la persona si se le removiera la mesa que lo está aguantando (u otro punto de apoyo): si perdiera el equilibrio, entonces quiere decir que estaba apoyado y se consideraría que no estaba parado.

 

Apoyadísimo

 El Imre Emet, cuyo autor es el ADMU”R de Gurpermitió, no obstante, apoyar las manos en los momentos en que hay que estar parado, y, aun así, se considera como si lo estuvo. En Maséjet Yomá (35:2) está explicado que, cuando el Cohén Gadol llegaba con los dos chivos, uno para Hashem (se lo dejaba vivo para sacrificarlo en el Templo) y el otro para el Äzazel (se le arrojaba por un acantilado), pero, antes, debía hacer Semijá (colocar ambas manos), apoyándolas con mucha fuerza, encima del animal, y Mitvadé (hacer el Vidduy) respectivo: “Anná Hashem…”Asimismo, el proceso de colocación de las manos tenía que ser con fuerza antes del sacrificio del Toro de Yom Hakipurim. Siendo así, se deduce que, mientras una persona no adopte la posición de sentado, se considerará parado, aun cuando apoye sus manos con mucha fuerza en una superficie, así como ocurre con la Semijá que está apoyado con toda su fuerza.

Y si fuera así, entonces, ¿por qué no permitir a cualquier persona que apoye sus manos, espalda u hombro, mientras está parado escuchando y diciendo el Vidduy del Shalíaj Tzibur en Yom Hakipurim?

No sólo esto preguntó el Imre Emet, sino que recordó que en Maséjet Jaguigá (16:2), está escrito que en todos los sacrificios de tipo “Jatat” que se hacían, hace falta apoyarse con todas sus fuerzas (Semijá Bejol Kojot). Siendo así, ¿cómo es posible que se haya dicho que apoyar las manos durante el Vidduy de Yom Kipur signifique incumplir con un requerimiento principal como lo es estar parado, cuando, por otro lado, el Vidduy correspondiente a los Sacrificios de Yom Hakipurim y muchos otros que se hacían (harán) en el Templo, dependían (y dependerán) justamente de hacerlos con el apoyo de sus manos? Esta pregunta fue registrada también por los autores del SHU”T Jasdé Abot, Yabí Natz (Simán 13), Najalat Yaäcob Yehoshúä (Parashat Vayikrá), y también la repite Rabí Pésaj Frank, en su libro Mikraé Kódesh (pag. 165).

 

Simultáneo

 

El Rab Tzeví Pésaj Frank, en nombre del Rab Benviniste, en su Libro Äbodá Tamá, en la explicación de “Atá Konanta”, afirma que, aunque es verdad que hay que apoyar las manos con todas las fuerzas en una etapa del proceso de los Sacrificios mencionados, esta etapa no funcionaba simultáneamente con la confesión… Una vez que apoyaba con toda sus fuerzas sus manos encima del animal designado, quitaba las manosy es, en ese momento que comenzaba a recitar la confesión en posición parada. Y, cuando la Mishná dice que hay que hacer la Semijá (apoyo) y luego Mitvadé (confiesa el Vidduy), se refiere a dos tiempos consecutivos y no coincidentes.

Según esto, la Guemará en Maséjet Yomá no será necesariamente una fuente con la que se pueda deducir que sea permitido apoyar las manos mientras se pronuncia el Vidduy.

 

Exclusivo de Yom Kipur

 

No obstante, sobre este tema, el Perí Jadash (Simán 607:3) dice que el autor del Shiyuré Kenéset Haguedolá expresó, en nombre de MAHAR”A Öbadiá, que no es obligatorio pararse (por el Vidduy) en todo el año sino únicamente en el día de Yom Hakipurim día en que rige un precepto de confesarse (Mitzvá Lehitvaddot), pero, en el resto de los días, que no hay Mitzvá de Lehitvaddotentonces, no hay obligación de pararse cuando llega el momento de confesar los pecados (el cual es opcional –desde cierto punto de vista-). Una de las evidencias de lo opcional que es confesar los pecados durante el resto del año, es que, cuando un día cualquiera del año coinciden con una Circuncisión, el Vidduy se suspende; y, si confesarse fuera una estricta obligación (Din Min Hatorá) durante el resto del año, entonces, ¿de dónde se podría dar el permiso de suspender una obligación así? Pero, al ser que es, sólo por costumbre, que se recita el Vidduy, entonces, los Sabios autorizaron a que se suspenda esta costumbre, para despejar así el ambiente de aflicción por los pecados en pro de la alegría que provee un Berit Milá.

Por ende, se obtiene que, en el día de Yom Kipur, sea estrictamente necesario permanecer parado durante la confesión del Shalíaj Tzibur (además de la particular), lo que no sucede así en el rezo de los demás días del año.

 

En el Bet Hamikdash

 

Pero, según la opinión del Perí Jadash, se obtiene que la necesidad de pararse durante el Vidduy, es análoga a la importancia del Vidduy que es la Mitzvá principal de este día.

Si es así, no ha de sorprender que, en el Bet Hamikdash se hiciera la Mitzvá de Semijá (acompañada del Vidduy) apoyado y no parado, pues la importancia de esa Mitzvá estaba centrada justamente en la instrucción de la Torá de concentrarse y apoyar las manos encima del animal. Pero, en la actualidad, que no está el Templo, y no hay animales asignables encima de los que apoyarse, los Sabios decidieron aparentemente que el precepto se cumpliera con el honor respectivo, lo que se traduce en estar parado en el ínterin.

Siendo así, si bien se ha mostrado que el Perí Jadash sostiene que hacer el Vidduy en Kipur es un Din Mideoraitá, no obstante, la instrucción de hacerlo en posición parada, es un precepto exigido por los Sabios (Mide_Rabanán).

 

¡Arriba los pies!

 

El MAHARI”L explica que el motivo de que se recite la confesión en diez oportunidades en el día de Yom Hakipurim, es correspondiente a las diez veces que se lavaba las manos y pies el Cohén Gadol en el día de Yom Hakipurim, en el Bet Hamikdash.

En la Guemará, en Maséjet Zebajim (19:2), está escrito, como primera opinión, que, cuando el Cohén Gadol se lavaba las manos y los pies, había un Kiyor Gadol (Lavabo de cobre), sobre el cual se los lavaba, y colocaba la mano derecha encima del pie derecho y la mano izquierda encima del pie izquierdoRabí Yosí Ben Yehudá era de la opinión que sostenía que hay que lavar las dos manos juntas y después los dos pies juntos. Este último enfoque es difícil de entender pues cómo sería posible lavarse colocando en el aire los dos pies juntos al mismo tiempo, a lo que la Guemará contestó que una persona por atrás le agarraba y el Cohén G. levantaba los dos pies.

Es necesario saber que está escrito asimismo que, para lavarse los dos pies juntos, es necesario mantenerse en posición parada… Para la primera opinión, se concilian ambas instrucciones (la forma de lavarse y la posición anatómica exigida). Pero, según la segunda opinión, ¿cómo será posible que -por un lado se exija que se haga parada y por otro lado- se permita que una persona agarre al Cohén Gadol y levante sus pies, y que se considere que lo hizo de la forma correcta? Se deduce, de esta Guemará, que una persona que se encuentra apoyado en otra persona, es considerada como parada halájicamente para este tema de lavarse las manos y los pies.

¿Y para el Vidduy? Siendo así…, tomando en cuenta que el MAHARI”L ha dicho que las diez veces que se hacía el lavado de las manos es el motivo del por qué se hacía diez veces el Vidduy, entonces, ¿por qué no decir que también se considere a una persona que está parada pero apoyada encima de otra persona u objeto, como si estuviera de pie Halájicamente para recitar efectivamente el Vidduy en Kipur?

 

Manos y pies juntos

 

Si bien se ha demostrado que apoyarse en otra persona es considerado como parado, para el segundo enfoque de la Guemará, y por extensión en el tema de Vidduy…, no obstante, la decisión Halájica se inclinó por la primera opinión. Cabe la pregunta del por qué la Halajá decidió que fuera así…, a lo que se podría responder que es porque la segunda opinión (mano-mano pie-pie) se enfrenta en esencia a la obligación de permanecer completamente parado mientras que la primera opinión sí acata estrictamente esta instrucción, y, por eso, la Halajá se inclinó por la primera opción.

De esta manera, se puede entender que, en comparación con el lavado de las manos y pies que tenía que ser parado, el Vidduy que se hace análogamente en el día de Yom Hakipurim, debe acatar estrictamente esta instrucción (por el vínculo temático que hay entre ambas), pero, en el tema del Bet Hamikdash, ya que es otro el Vidduy que acompañaba a la Semijá, la instrucción era justamente permanecer apoyado encima del animal mientras confesaba las trasgresiones…, obteniendo con esto el cumplimiento efectivo de este deber.

 

Autorizado por Obesidad

 

Para poder entender esto más, hay una opinión del Birké Yosef (Simán 131:S.K.5), en nombre de una Teshubá del MAHARA”M Ben Jabib, que dijo que se consiguió en el Talmud Yerushalmi que había una persona (que leía el Séfer Torá) que era muy obesa y le costaba pararse y leer toda la Perashá, por lo que le preguntó a Rabí Yojanán si podía leer el Séfer Torá apoyado, a lo que le contestó que, en su caso especial, es permitido.

Siendo así, se podría deducir que si se ha transigido en el tema de la Lectura del Séfer Torá en consideración de una persona obesa, pues su peso le impide permanecer parado mucho tiempo, entonces, lo mismo será en cualquier problema o debilidad física que impida estar parado el tiempo requerido. Esta deducción podría ser extendida a cualquier exigencia que requiera estar parado, como por ejemplo, el Vidduy de la Jazará de Yom Hakipurim, permitiendo, a cualquier persona que carezca de la fuerza necesaria para soportar las consecuencias de estar parado, o a un anciano, apoyarse en un mueble o en una persona para recitar su confesión en este Gran Día. Y así es la opinión del Birké Yosef.

 

Sólo el encabezado

 

El MAHARA”M Ben Jabib registró que básicamente la Halajá sólo obliga a permanecer parado en el Vidduy específicamente durante las frases “Abal Jatanu Anajnu Vaabotenu”, pues así fue que expresó la Guemará (Yomá, 87:2). Pero, en lo referente a los detalles de la confesión, sólo por costumbre, las personas deberían quedarse en posición erguida.

 

Y si se sentó…

 

El Perí Megadim dijo que si una persona no sabía esta Halajá de que hay que recitar el Vidduy parado y lo recitó sentado, entonces, hay que investigar profundamente (“Tzarij Ïyún”) el tema para verificar si debe o no repetir el Vidduy correspondiente. Siendo que el Perí Megadim tiene una duda halájica sobre si repetir el Vidduy -que es básicamente una obligación de la Torá-, entonces, por la regla de Safek Mideoraitá Le Jumrá (cuando una persona se le presenta un caso sobre el que hay una duda sobre si rige o no una obligación de la Torá, esta persona deberá hacer como sí de seguro rigiera la obligación y, por ende), deberá repetir.

 

Sefirat Haömer

 

No obstante, cabe preguntar que Sefirat Haömer, que es una Mitzvá que debe ser concretada con el cuerpo en posición parada, por otro lado, en el caso en que alguien lo haya pronunciado sentado (por error, por ejemplo), se considerará que cumplió con su obligación… Entonces, ¿por qué el Perí Megadim se expresó con “Tzarij Ïyún” en este tema cuando le pasó así en el Vidduy?

 

Bendición asignada

 

Una respuesta podría ser que el Sefirat Haömer es precedido por una bendición mientras que el Vidduy no; y, para no estar obligado a repetir su previa bendición (con el Nombre de D__s) -pues acarrearía una pronunciación del Nombre de D__s en vano-, entonces, no se repetiría tampoco el Sefirat Haömer; pero, en el caso del Vidduy, que no tiene una bendición estipulada, no habría problema en exigir que se repita la confesión de este Vidduy al ser que no se pondría en riesgo una bendición en vano.

 

Independencia del precepto

 

No obstante, es sabido que las bendiciones sobre las Mitzvot no impiden la validación de una Mitzvá, por lo que hay que aclarar que si bien una bendición es asignada antes de una Mitzvá, eso no significa que si repite la Mitzvá tenga también que repetir la correspondiente bendición, y, con más razón en el caso en que hizo Sefirat Haömer en posición sentada, caso en el cual pondría en riesgo una trasgresión por decir una bendición de vano si la repite, incluso a propósito se podría permitir rehacer la Mitzvá de Sefirat Haömer cuidando de no repetir la bendición correspondiente.

Siendo así, vuelve la pregunta ¿por qué el Perí Megadim se expresó con “Tzarij Ïyún” en este tema cuando le pasó así en el Vidduy?¿Por qué el Perí Megadim obligaría a repetir el Vidduy en el caso en que se haya dicho sentado?

 

Trascendencia

 

Por su lado, el Perí Jadash dictamina que, en el caso en que alguien se haya quedado sentado, por equivocación, durante el Vidduy, entonces, se considera que, aun así, cumplió con su obligación de hacer el Vidduy en Kipur.

Sin embargo, el  Perí Megadim declaró que sea tema de profunda investigación la necesidad de recuperar un Vidduy en Yom Hakipurim por haberlo dicho sentado

Una razón probable por la cual el Perí Megadim se haya expresado con “Tzarij Ïyún”  es por la trascendencia (el significado) que representa la pronunciación debida del Vidduy con todos sus detalles, pues la Teshubá y Vida de la persona están íntimamente relacionadas con este deber, en este Gran Día, y principalmente que se trata del precepto de la Torá del día de Yom Hakipurim.

 

Apremio y/o Error

 

En el Libro Mikraé Kódesh (pag. 165), dice el Rab Tzeví Pésaj Frank que si se ha dictaminado que una persona obesa o enfermo tiene permitido confesarse en Yom Hakipurim apoyado, eso quiere decir que existe esta alternativa para permitir el Vidduy apoyado o sentado para casos de apremio (Shaät Hadájak). Existe una regla en el Talmud que enseña que “Shaät Hadájak Ke_Bediäbad Damé” (un momento de apremio es equivalente a un caso en que “ya lo hizo” –pues no es lo mismo una falta que se comete planificadamente, que cuando se da cuenta que “ya la hizo”-). Siendo así, se comprende que la razón por la cual se ha autorizado a una persona enferma u obesa a que se confiese sentado o apoyado, es porque Bediäbad es válida la confesión en Yom Kipur cuando ya lo dijo sentado o apoyado. Si es así, si una persona, por error o cansancio momentáneo, llegara a hacer su Vidduy apoyado, esto se calificaría como “Bediäbad”, y, por ende, su confesión sería válida halájicamente.

 

Equidad para litigantes

 

El RAM”A (Hagah, J.M., Simán 17) recuerda que cuando dos persona se presentan ante un juicio (demandante y demandado) deben encontrarse ambos en igualdad de condiciones, es decir, o los dos parados o los dos sentadosy si van a estar sentados, deben hacerlo en el mismo tipo de silla, o los dos en silla cómoda o los dos en silla incómoda.

El RAM”A, en nombre del RIBAS”H, aclara que si uno de los dos litigantes se llegara a apoyar mientras el otro se queda de pie erguidamente, es permitido y se considera como si ambos estuviese parados, y el juicio es válido.

Siendo así, si, en un juicio, una persona apoyada es considerada como parada, entonces, ¿por qué no decir lo mismo de una persona que dice el Vidduy también apoyada?

 

Honor a las personas

 

Una respuesta podría ser que la comparación entre ambos temas no es estricta, al ser que en el tema de un juicio, la razón por la cual se debe mantener la posición adoptada para ambos por igual es para que no parezca que se le está dando más honor a uno que a otro, es decir, es cuestión de honor. Si una persona está parada y la otra apoyada, desde el punto de vista de honor como derecho humano, no hay una diferencia esencial. Pero, en el tema del Vidduy, la razón por la cual hay que adoptar la posición de parado, no es porque haya que evidenciar la igualdad de honor entre dos o más personas, sino es un dictamen que tiene que ver directamente con la posición anatómica que hay que guardar ante el Todopoderoso, la cual -de seguro- no es por la equidad que debe de haber para con las personas.

 

 

Conclusión

 

Durante la Jazará de la Ämidá de Yom Kipur, una persona debería estar de pie, tal y como debería ser durante el resto del año

Si, durante la Jazará del día de Yom Kipur, una persona que esté cansada desea sentarse por unos instantes, entonces, podrá hacerlo, siempre y cuando tenga pendiente que antes de llegar al texto del Vidduy (confesión), deberá pararse de nuevo, pues el Vidduy debe ser pronunciado  de pie obligatoriamente, en el día de Yom Hakipurim.

El Vidduy consta de dos etapas: la confesión encabezada por “Abal Jatanu Anajnu Vaabotenu” y la encabezada por “Äl Jet Shejatanu Lefaneja…”.

El Vidduy es lo más trascendente del rezo del día de Yom Hakipurim, pues es lo que la Torá ordena hacer en el día de Yom Hakipurim

Según algunas opiniones, el Vidduy es más importante que el pasaje de Vayaäbor y, hay quien opina que es más importante que la Ämidá misma.

 

El Vidduy del día de Yom Hakipurim se debe pronunciar en posición parada, sin apoyarse sobre ni en ninguna superficie

Si una persona no puede quedarse de pie, por causas ajenas a su voluntad, durante la pronunciación del Vidduy de la Ämidá o Jazará, entonces, podrá apoyarse en alguna superficie que le ayude a mantener su posición erguida.

Si ni siquiera eso soporta físicamente, hará el esfuerzo por permanecer parado sin apoyarse, al menos, durante el comienzo del Vidduy, en la frase “Abal Jatanu Anajnu Vaabotenu”.