Num. 127

Vaibárej David - Num. 127

¿Señal del Cielo o superstición? 

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¿Se puede cambiar el rumbo de la vida por simplemente haber ocurrido acontecimientos no comunes carentes de impacto físico?

 
 
 








Introducción

Una persona desea viajar a un país por asuntos de negocios o de turismo… El avión despega y unos minutos más tarde se devuelve al punto de partida. Luego, vuelve a partir, y, otra vez se devuelve ¿Es esto una señal del cielo o son gajes del oficio?¿Qué lectura deben tener este tipo de acontecimientos? ¿Es correcto o incorrecto pensar que no debe continuar con el viaje?

En el libro Barejí Nafshí (pag. 528), escrito por el Rab Zilvershtein, se narra un caso de un matrimonio que discutió continuamente durante unos cuantos años, hasta que decidieron divorciarse. Mientras estaban en la oficina del escriba del acta de divorcio, se cae una taza de café encima del pergamino que certificaría el mismo. Cuando la pareja vio esto, pensaron que parece que esto es una señal del cielo, que el Todopoderoso no Quiere que se divorcien, por lo que ambos estuvieron de acuerdo en seguir la unión marital. Quitando lo positivo de haber quedado finalmente casados, ¿acaso esta pareja hizo bien en calificar el acto de la caída de esa taza de café como una señal del Cielo, o se podría catalogar como una trasgresión de “Lo Tenajashú” (ver más adelante)?

Preguntas

¿Hay que cambiar el rumbo de la vida por simplemente haber ocurrido acontecimientos no comunes carentes de impacto físico?

¿Es permitido pensar que una desavenencia sea una señal del Cielo?

¿Hasta cuánto la persona tiene la potestad –si es que la tiene- para decidir qué es y qué no es una señal del Todopoderoso?

 

Preludio

 Para fines de esta investigación, el vocablo “superstición” será utilizado como una acción que implica pensar o pronunciar una adivinación de algún aspecto futuro, haciéndolo depender de una causa que no tiene ningún tipo de vínculo que obedezca a lo escrito por la Torá y a la lógica simple.

 Argumentos

En vías de responder estas preguntas, será lo conveniente empezar por definir qué es “Lo Tenajashú”… Como primera fase, se procederá a recopilar ilustraciones provenientes del Talmud, por medio de las cuales se podrá dar un acercamiento al objetivo propuesto…

 

El pan de la boca

 

En Maséjet Sanhedrín (65:2) está dicho que para que se catalogue a una persona como “Hamenajesh” (como aquélla que trasgredió la prohibición de “Lo Tenajashú”), habrá que cotejarle con los siguientes ejemplos:

1.En una ocasión una persona se le cae un pedazo de pan de la boca, y piensa que, en ese mismo día, tendrá problemas con su sustento (su ingreso económico), y por ende, decide no ir a trabajar, pues cree que si va a laborar ese día, lo que haga, le va a salir mal, y mejor que se quede en la casa.

2.Su bastón (antiguamente la gente solía usar bastón como parte de su indumentaria) se le cayó de la mano, y, por ende, no asistirá a su trabajo en ese mismo día.

3.Su hijo lo llama por detrás, y piensa que es de mal agüero

4.Un cuervo se para enfrente de la persona y trata de comunicarse con esta persona, y éste piensa que es de mal agüero, por lo que desistirá de salir al camino propuesto

5.Un venado pasa por en medio del camino o pasa una culebra por el lado derecho de la persona, o un zorro por el lado izquierdo, y piensa que es de mal agüero

6.Viene uno de los cobradores de impuestos en la mañana a primera hora, y le responde que es malo comenzar el día pagando, y que regrese más tarde.

7.Una persona que no paga a nadie en los principios de mes, pues piensa que no es buena suerte iniciar el mes con gastos.

8.En sábado por la noche no desea gastar nada, pues no quiere empezar la semana gastando, pues piensa que no es de buena suerte.

Siendo así, se podría deducir, de esta Guemará, una exacta definición de Lo Tenajashú, y afirmar que una persona que tiene premoniciones de lo que va a pasarle en el futuro, por cosas que ve en el presente y que no tienen una lógica relación directa con el evento augurado, podría ser comparada a cualquiera de estos parámetros descritos por la Guemará (Idem).

 

El avión y el acta

 

Asimismo, el caso de un avión que se tuvo que devolver dos veces al aeropuerto, muy bien podría ser un motivo que no afectará a la siguiente vez que el avión salga, por lo que se podría interpretar como un supersticioso acto de Tenajashú si decidiera no viajar ese día.

Asimismo, el hecho de que, una taza de café que se cae encima de un certificado próximo a validarse, provoque que los interesados desistan de activarlo, pudiera ser catalogado como Menajesh, en simple comparación con los parámetros Talmúdicos.

 

El siervo de Abraham

 

El RAMBA”M, a través de Halajot Äbodá Zará (Pérek 11:Halajá 4), copió los ejemplos expuestos por la reciente Guemará, incluso aportando un mayor número de ejemplos explicativos de  esta prohibición: “(…) ¿Cómo se define Nijush? Por ejemplo, una persona que dice que ya que (hoy) se le cayó el pedazo de pan de la boca o que se le cayó su bastón, como consecuencia, no irá a tal lugar el día de hoy, pues si voy, no se van a cumplir mis deseos; y si pasa un zorro delante de él, no saldré más de mi casa el día hoy, pues si salgo me encontraré, de seguro, a algún tramposo; o alguna persona que escucha el piar de los pájaros y augura, en consecuencia, que algo pasará o que algo no pasará, o que es bueno hacer algo, o que es malo hacer algo(…); de esta misma forma, cualquier caso en que una persona se proponga e imponga una  señal, como por ejemplo ‘si me ocurre esto, entonces, haré tal cosa, y si no me ocurre, entonces, no lo haré’ parecidamente a como hiciera Eliëzer el siervo de Abraham. Y cualquier otra actividad parecida a éstas, estará prohibida. Y aquel que trasgreda cualquiera de las acciones recientemente mencionadas, será sancionado con la pena de Malkut (uno de los tipos de sanciones impuestas en la Ley y sancionadas por el Tribunal Rabínico)”.

 

Fiebre atravesada

 

Tomando en cuenta las palabras del RAMBA”M, aun más se podría inferir que, así como en estos ejemplos ante los que la persona cree en esas supersticiones, es catalogada esa persona como Menajesh, asimismo se podría catalogar a una persona que decide no tomar un vuelo por tratarse de un avión que se regresó dos veces al punto de partida en un solo día, o quizá así se podría catalogar a una persona que se arrepiente definitivamente de certificar un documento, porque la taza de café se haya caído encima del mismo, alegando que no le va a ir bien si lo rehace.

Parecido a esto, ocurrió una vez en la oficina del Rab Shaj, que una señora le contó que su hijo necesitaba ser operado, a lo que se decidió intervenirle en día domingo. Pero, llegando al hospital ese día domingo, notó el comité preoperatorio que el niño tenía fiebre. El médico había advertido –de antemano- que el niño no podía ser intervenido con fiebre, sino que había que esperar a que le bajara… Siguió contándole la madre al Rab Shaj que, cada día que le llevaban a operar, el muchacho presentaba un cuadro de fiebre alta, por lo que el médico suspendía la operación y los citaba para otro día, totalizando tres veces hasta el momento. Dijo la madre que ella entendía que era una señal de Cielo que indicaba que no había que insistir más en la operación… El Rab Shaj reaccionó respondiendo que esa forma de pensar la haría transgredir la norma de Lo Tenajashú, y que, de ninguna manera, había que suspender los intentos por operar al paciente, intentos que encontraron el momento adecuado que concluyó con una operación finalmente exitosa.

 

Devuélvanme el pan

 

La Toseftá, en Maséjet Shabbat (Pérek 7), dicta que si una persona tiene un pan en la mano y se le cae, y -a continuación- solicita [que le devuelvan rápidamente ese caído pan para que no pierda la bendición (en otras palabras, para que no sea de mal vaticinio)], su acción es catalogada como Darké Haemorí (un tipo de hábito pagano que es otra prohibición de la Torá).

¿Por qué la Toseftá lo clasificó entre los Darké Haemorí y no como Nijush (Lo Tenajashú)?

 

Catálogo de 1 advertencia

Terutz #1

 

En el libro Ner Mitzvá (Capítulo 12, Darká Dearamae, Letra 6), escribió que  se trasgrede “Lo Tenajashú” sólo cuando corresponde exactamente a los casos expresados por la Guemará en Sanhedrín (65:2). Pero si no son iguales, aunque sí algo parecido, a los expresados por esta Guemará, entonces sólo pueden ser catalogadas, a lo sumo, como Darké Haemorí, como lo es en el caso expresado recientemente a partir de la Toseftá de Maséjet Shabbat (Pérek 7). Y, por eso, no fueron incluidos en la prohibición de Lo Tenajashú.

 

Dejiyá

 

No obstante, el de la Toseftá, no es sólo un caso algo parecido … Si se observa bien, la Toseftá habla de un caso equitativo en que se cae un pan, sólo que en vez de que se le caiga de la boca, se le cae de la mano, y equitativamente la persona se siente amenazada por la circunstancias… Y no sólo eso… El RAMBA”M (Loc. Cit.), cuando se refirió a la descripción de lo qué es “Lo Tenajashú”, ha dejado en claro que este concepto no se concentra únicamente en lo expresado por la Guemará sino que dijo “y todo lo que se deduzca de estos casos”, además de mencionar ejemplos anexos a los que la Guemará señalara. Siendo así, vuelve la pregunta formulada: ¿Por qué la Toseftá clasificó el caso del pan que se cayó de la boca como Darké Haemorí y no como Nijush (Lo Tenajashú)?

 

Cambio conductual

Terutz #2

 

Una respuesta probable a esta interrogante podría ser que la Toseftá se refirió a un caso en que el resultado del suceso (en este caso “la caída del pan de la mano”) no conlleva a la persona a la realización de una acción o a dejar de hacer algo sino a sólo pensar la falta de bendición que esto le podría ocasionar; empero, en referencia a los casos reportados por la Guemará, se narra que finalmente la persona se ha dejado llevar por su superstición, de manera que cambia su rumbo de acción o simplemente la deja de hacer: por ejemplo, si se le cae el pedazo de pan de la boca, entonces, no va a trabajar en ese día, etc… En otras palabras, cuando la superstición provoca en la persona un cambio en su conducta, ésta se calificará como Nijush, mientras que, si no genera cambio alguno en su conducta sino sólo en su palabra, se calificará esa creencia como uno de los Darké Haemorí.

Este enfoque de la definición de Lo Tenajashú, se puede ilustrar aun más si se hojea el Tur (Y.D., Simán 179), donde su autor menciona otras formas de superstición con sus respectivos cambios conductuales (ya sea de hacer o dejar de hacer), producto del mal presagio que –para algunos individuos- representan las mismas. Asimismo se podría observar esta misma óptica en las palabras del RAMBA”M (Loc. Cit.) sobre Lo Tenajashú: “todo el que hace una acción de éstas…”.

 

Aves peces y roedores

 

Volviendo al texto de la  Guemará, en Maséjet Sanhedrín (65:2), ésta continúa enseñando, a través de una Baraitá, que “Lo Tenajashú” lo trasgrede gente que adivinan lo que pasará en el futuro, por intermedio de ratas, aves, y peces.

Explica el RAMBA”N, a través de su Comentario sobre la Torá (Debarim 18:9), que un “Nijush con las aves”, consiste en que una persona se quede apreciando el canto y el vuelo de las aves, y adivine así qué pasará en el futuro [Nota: según el Libro de Kohélet (10:20), las aves tienen la capacidad de revelar situaciones, a través de su canto o vuelo]. Y, más bien, esta definición se podría obtener del propio vocablo de la palabra “Najish” que es una de las formas del verbo Le_Najesh, y que significa “¡vamos a adelantarnos!”. Y el RAMBA”N admite que existe gente que no cree en que las aves revelan el futuro, pero, insiste el RAMBA”N que efectivamente los Sabios aceptan que las aves sí tienen esa capacidad. Continuó diciendo el RAMBA”N que existen técnicas especiales para entender el idioma de los cuervos, y demás aves…, tal y como hace alusión Maséjet Guitín (45:1), donde está registrado que estaba Rab Ëlish en la cárcel, y, de pronto, vino un cuervo que empezó a emitir sonido inconsolable, ante lo que el otro presidiario le comentó al Rab Ëlish que el cuervo le estaba exclamando “Ëlish, escápate” reiteradas veces. Rab Ëlish le dijo a su interlocutor que él no le hace caso a los cuervos pues son mentirosos. Posteriormente llegó una paloma, que empezó a piar, ante lo que aquel preso le tradujo al Rab Ëlish que la paloma le estaba advirtiendo que se escape. La escapatoria del Rab Ëlish tuvo, como compañía, al preso traductor, quien finalmente fue recuperado por la cárcel, mientras que Rab Ëlish pudo escaparse exitosamente tal y como lo había comunicado la ave. Este hecho en particular sirvió como prueba -para el RAMBA”N- a fin de entender que las aves sí comunican sobre situaciones, y que realmente existe quién sabe entenderlas, además de mostrar un ejemplo verídico que no fue considerado como una trasgresión de Lo Tenajashú, pues la información que estaba proporcionando esta ave era de una situación tan clara como una simple señal de “escápate”, y no requirió de una interpretación especial para crear, de esto, una adivinación.

 

Abortando la misión

Kushiyá #1

 

En el libro Taämá Dikrá, escrito por el Rab Jayim Kaniebsky, dice que, en una ocasión, el Jazón Ish mandó a llamar a una persona, quien no fue encontrado en la primera ocasión. Insistieron una segunda vez y tampoco lograron encontrarlo, por lo que insistieron una tercera vez, sin éxitoAnte esta contrariedad, el Jazón Ish decidió no ocuparse más de este asuntó y abandonar lo que tenía pensado hacer con esta persona, pues pensó que era una señal del Cielo de que no tenía que hablar con él.

Siendo así, ¿en qué se basó Halájicamente el Jazón Ish para permitir pensar que es una señal del Cielo y dejar de hacer más intentos por ubicar a esta persona?

En otra ocasión, pasó también con el Jazón Ish que se iba a disponer a almorzar, cuando, de pronto, llegaron algunas personas para solicitar su asistencia Rabínica. Cuando culminó con este asunto, volvió a sentarse para almorzar, pero, una vez más tocaron a la puerta, esta vez para otra inquietud. Después de resolver esta segunda interrupción, entendió el Jazón Ish que no debía de almorzar ese día, y le pidió al encargado de hacer la comida que averiguara si no había pasado algo extraño con el Cashrut de esa comida. Averiguaron y averiguaron, y encontraron que, a algunos de los condimentos que utilizaron para dicho almuerzo, no les fue separado el Maäser (diezmo de las frutas, verduras y legumbres).

De esta manera, ¿cómo comprender, entonces, que el Jazón Ish haya sospechado que es una señal del Cielo los hechos recientemente recopilados y haya dejado de hacer una acción en base a estas sugestiones, cuando existe una Guemará, un Mishné Torá del RAMBA”M, el RAMBA”N, y un Tur que revelan que es prohibido dejarse llevar por sugestiones alegando que son señales del cielo y actuar o dejar de actuar en consecuencia?

 

Tinta derramada

Kushiyá #2

 

Siguió contando el Rab Jayim Kaniebsky que había un Sabio llamado el MAHARA”M Benet, rabino de la ciudad de Nikelshburg. En una ocasión, estando alejado de su ciudad de residencia, este Sabio sufrió un paro cardíaco que lo dejó sin vida, ante lo cual, los habitantes de esa ciudad foránea decidieron enterrarlo en el cementerio de la aldea más cercana al lugar de su deceso. Cuando se enteraron de esto los habitantes de su ciudad de residencia, desearon cambiar el lugar de entierro y traer el cuerpo del MAHARA”M Benet a la ciudad de Nikelshburg, para hacerle el merecido honor, objetivo consultado previamente con el Jatam Sofer. Después de haber investigado y analizado los pormenores de la Halajá, el Jatam Sofer escribió una carta donde se respondía que sí podía ser desenterrado de aquel sitio y enterrado en su ciudad de residencia y explicaba el por qué. Una vez ya preparada la carta para ser enviada, al Jatam Sofer le sucedió que el tarro de tinta se le volcó, derramándose su tinta encima de esa carta, manchándola y dejándola ilegible.  Ante este hecho, el Jatam Sofer, a pesar de haber dedicado tanto tiempo a la investigación de este tema, cambió su decisión y expresó que era una señal del Cielo que está revelando que no se debe llevar a cabo su decisión… Posteriormente, a los tres meses del entierro, el Jatam Sofer soñó con el MAHARA”M Benet, quien le revelaba que ya había llegado el momento de desenterrarlo y enterrarlo en su ciudad de residencia, explicándole la causa del por qué tuvo que estar enterrado allí durante este corto período: aunque este Sabio vivió y se fue del mundo como una figura intachable y justa, todavía le faltaba por expiar un detalle de su vida privada para terminar de entrar al Gan Ëdén, que consistió en que, en una ocasión, cuando se decidió romper el compromiso prematrimonial que había adquirido con cierta mujer, ésta quedó muy herida y traumatizada, al recibo de tan triste noticia. Para aquel momento, el joven Sabio trató de excusarse, mas no pudo llegar hasta el nivel adecuado de perdón que se requería, por lo que la mujer vivió perennemente con ese dolor… Fue al cabo de muchos años, que al MAHARA”M le tocó dejar este mundo inesperadamente en una ciudad foránea, y ser enterrado en aquel cementerio, justamente en el puesto que colindaba con la tumba de aquella dolorida mujer, quien ya había fallecido previamente. Por tal razón, tuvo el cuerpo de este Gran Sabio de la Torá que permanecer tres meses en ese puesto, hasta que expiara su falta, y le fuera permitido, a su cuerpo, ser enterrado en el cementerio de su ciudad de residencia, con honores dignos de su investidura.

Siendo así, ¿cómo comprender, entonces, que el Jatam Sofer haya sospechado que sea señal del Cielo hecho recientemente recopilado y haya dejado de hacer una acción en base a esta sugestión, por más que haya dado buenos resultados, cuando existe una Guemará, un Mishné Torá del RAMBA”M, un RAMBA”N, y un Tur que revelan que es prohibido dejarse llevar por sugestiones alegando que son señales del cielo y actuar o dejar de actuar en consecuencia, sin aclarar si da o no da buenos resultados?

 

Conexión directa

Terutz

 

Como respuestas a estas interrogantes, se podría alegar que, a lo que la Guemará se ha referido como Nijush o Lo Tenajashú, es a sucesos que provocan un cambio de actitud en la vida ya sea de hacer o de dejar de hacer, siempre y cuando, estos sucesos  no tengan conexión directa con el cambio de actitud. Por ejemplo, el pase de un zorro por el lado izquierdo de la persona, no guarda ninguna relación con su decisión de dejar de salir de viaje, por lo que se requiere demasiada imaginación para vincular a ambas situaciones, lo que probablemente sea la raíz de esta pagana conducta, y, de hecho, así era el estilo gentil de vivir, sobretodo en la antigüedad.

Pero, cuando acontece un hecho que está vinculado directamente con una planificación que tiene una persona y que impide temporalmente el ejecútese de las pretensiones de ésta, se puede entender que tomar la decisión de suspender la ejecución definitiva de esta planificación o pretensión, no sea catalogado como trasgresión de Lo Tenajashú, y no se requiere de imaginación para vincular ambas situaciones, como han sido los ejemplos expuestos aquí en nombre del Jazón Ish y el Jatam Sofer, entre otros.

Es decir, cuando ocurre un suceso cuyo significado es entendible por cualquiera y no sólo por uno o unos en particular, y es evidente que este suceso represente un obstáculo para proceder a lo que uno pretendía hacer, entonces, es permitido inhibirse en proceder a ejecutar su planificación, por esta evidente causa. Pero, si al suceso se le ha dado una interpretación personal que no compartirían la mayoría las personas, y  decide qué pasos dar o cuáles dejar de dar por impulso de esta particular interpretación, entonces sí estará dentro de la definición de Lo Tenajashú.

 

¡Qué tiene que ver!

 

Bajo esta línea explicativa, un ejemplo para ilustrar qué es Lo Tenajashú sería si una persona posee un teléfono celular y, de pronto, se le estropean algunas funciones digitales, entonces, la persona piensa que lo van a atracar y le van a quitar el teléfono celular, y lo esconde. O si ve que pasa una culebra, piensa que si ésta es un animal que da muchas vueltas, entonces, quiere decir que le va a dar vueltas la cabeza o vuelcos la vida…

Empero, habiendo verificado que esta “señal” o presentimiento guarde gran relación con el cambio de actitud que pretende hacer o dejar de hacer, y habiendo verificado que el razonamiento de lo que presiente demasiado obvio…, se podrá permitir actuar en función de este presentimiento, ya sea haciendo o dejando de hacer. Por supuesto que, todo esto funciona así cuando “dejar de hacer lo que tenía planeado hacer” no afecta las necesidades vitales para la persona. Pero, cuando se pone en juego una necesidad vital para la persona, como lo es, por ejemplo, su salud, entonces, no se podrá renunciar a la actividad necesaria para su salud por [el sólo hecho de tener un presentimiento] o [porque haya interpretado una seria de sucesos previos como una señal y que implicaba abstenerse de abordar esta necesidad vital]. De esta manera, se comprende la actitud del Rab Shaj (ver atrás) al calificar de Lo Tenajashú a una interpretación de una serie de  sucesos previos (subida de la fiebre del niño cada vez que le iban a someter a la operación) que, al parecer, podría ser entendible para cualquiera, pero que ponía en juego la vida de un niño. Por ende, no será lo correcto basarse únicamente en una señal como ésta, para peligrar la vida de la persona, o dejar de hacer algo vital o muy necesario.

 

 

Mudanza exitosa

Reayá 1

 

Como prueba de esta explicación, en el Tur (Y.D., Simán 179), está escrito que una persona que, desde que se casó o desde que se mudó de casa, siente que el éxito en sustento le sobrevino, y, por ende, desea invertir más en negocios a causa de este sentimiento, no traspasa la prohibición de Lo Tenajashú.

Para entender esto, sería lo propio observar que haber pensado [en que su casamiento o su mudanza ha sido buena señal del Cielo] es una coincidencia que se corresponde ciertamente con el tiempo, lo que implica que no es tanto producto de su imaginación, sino de una coincidencia que consiste en que justo desde que se casó o desde que se mudó, le ha empezado a ir mejor en los negocios. Y ahora, que ha visto que la suerte le sonríe, ha decido invertir aun más en sus negocios…, lo que se encuentra permitido según la opinión del Tur.

 

Por el patio

Reayá 2

 

Otra fuente, con la que se puede cotejar este corolario, se encuentra en Meguilat Esther (2:11), donde está escrito que Mordejái caminaba por el patio del sector de las candidatas a reina, para ver cómo estaba Esther. Ante lo poco estilado que es que un eminente Sabio y Profeta de Yisrael invierta su tiempo dando vueltas por el Palacio del rey, RASH”I explica que Mordejái lo hizo así pues se extrañó, reflexionó, y se dijo a sí mismo que cómo es imposible que una mujer tan justa y ortodoxa como Esther  haya tenido que terminar residiendo al lado de un incircunciso, y concluyó que “de seguro” es porque la presencia de ella en ese lugar y situación implicaba que de allí iba a venir algo muy importante en cualquier momento, y, por eso, Mordejái regresaba allí todos los días con el fin de descubrir cuál es ese algo, y estar alerta prevenidamente.

Siendo que Mordejái interpretó que era una señal del Cielo y decidió actuar e ir todos los días allí estimulado por su sugestión, ¿por qué no calificarlo como un Nijush?

Quizá la respuesta se pueda conseguir verificando que la causa de la reflexión de Mordejái era justificable, incluso para cualquier persona: no se entendía cómo un rey como Ajashverosh, emperador de 127 provincias, con intereses físicos y materiales tan elevados, desearía tener, con tanto afán, a su lado, a una mujer cuyo objetivo era netamente espiritual; y, además…, del hecho que una tan justa como Esther esté en una situación tan denigrante como la que estaba, daba obviamente a pensar que era una señal del Cielo de que algo trascendente tenía que suceder. Y toda esta reflexión la hizo Mordejái en forma lógica sin necesidad de aplicar su propia imaginación, y, más bien cualquier persona con un poco de observación y conocimiento de las personas implicadas en el asunto, habría igualmente entendido lo raro de la situación, así como habría entendido que, de seguro, algo importante tendría que pasar. Sin embargo, cabe destacar que Mordejái no tomó una decisión trascendente sino únicamente aumentó la frecuencia de su observación y se dedicó más bien a estar alerta y esperar a ver, con mayor prudencia, qué es lo que pasará, pero, de ninguna manera, “tomó cartas” en el asunto, ni hizo algún cambio estratégico, etc...

 

El león y el oso

Reayá 3

 

En el Libro de Shemuel I (17:37) está escrito algo similar a lo acontecido con Mordejái… Para aquel entonces el joven David, ante la presencia de Shaúl el rey, le decía que, en una ocasión, el Todopoderoso le puso en una situación de encontrarse enfrentando a un león y no le pasó nada. Una vez más estuvo enfrentando a un oso, y tampoco le ocurrió nadaRASH”I explicó que lo que David estaba comunicando era que es una señal del cielo el que el Todopoderoso le haya dejado vivo ante la furia de animales tan salvajes como lo son un león y un oso…, lo que, de seguro, significa que el Todopoderoso tenía preparado para David algo trascendente. Es evidente, para cualquier persona que estudie este pasaje, que la interpretación que dio David ante Shaúl era de entenderse, pues ¡cómo va a pasar desapercibido el hecho de que uno haya estado frente a un león y, una vez más frente a un oso, y se haya salvado! Es fácil pensar que la razón de su salvación es porque el Todopoderoso pretende darle una misión trascendente al mismo y no dejarlo morir ante peligros tan inminentes. Y fue tan evidente esta interpretación, que Shaúl  -el rey para aquel entonces- la aceptó como válida, como se certifica al final de ese versículo; asimismo, vemos que definitivamente no se le computó a David el rey como una trasgresión, a pesar de haber obtenido su conclusión a partir de un hecho o “señal” que había pasado, siendo que su inferencia la hizo sobre la base de una explicación obvia y entendida para cualquier persona.

 

De picoteo a auxilio

Kushiyá

 

No obstante, en la Guemará, en Maséjet Sanhedrín (95:1) se registra que, en una ocasión estaba Abishay Ben Tzeruyá, lavándose la cabeza en viernes por la tarde, en un lugar que se encontraba alejado del rey David. De pronto, llegó un pájaro y le picoteó la frente a Abishay de tal manera que salió sangre que se vertió en el agua donde lavaba su cabellera. Al ver esto, pensó Abishay que David estaría en peligro, decidiendo, en consecuencia, ir a buscarlo para verificar si estaba o no en peligro. Finalmente Abishay encontró al rey David en peligro, al que auxilió (Shemuel II, 21:17), pues se encontraba enfrentando a otro de los gigantescos hombres filisteos.

Si es así, entonces, se ha identificado que Abishay se basó en una interpretación nada obvia y con un intenso nivel  de imaginación para entender algo que estaba oculto, y actuó sobre la base de esta “señal”, y cambió el rumbo de lo que estaba haciendo por ir a salvar a David el rey… Y, siendo que Abishay era fiel respetuoso de la Torá y no haría un acto de “Lo Tenajashú”, se deduce que su actitud no debería ser calificada como tal. Y si es así, entonces, ¿qué es Lo Tenajashú?¿Qué pudo haber hecho Abishay para estar exento de esta prohibición para aquel momento?

 

Apuntando al futuro

Terutz

 

Una respuesta a esta inquietud es que otra de las condiciones que se ha de tomar en cuenta para identificar una trasgresión de Lo Tenajashú es que la señal interpretada  apunte al futuro y no al presente, tal y como lo redactara el RAMBA”M y el Tur, quienes escribieron al final de cada ejemplo, que la persona actuará en el futuro de tal y tal modo en base a la señal, y no que la señal le revelaba un acontecimiento presente. El motivo, pues, podría ser entendido así: siendo que algo presente se verifica inmediatamente, no da pie a la calificación de “adivinación”, a las inferencias que aquí se han hecho referencias, lo que, en otras palabras, significa que una señal que revela un acontecimiento del “presente”, no estará incluido (en esta advertencia, es decir,) en este tipo de especulaciones, vaticinios, adivinaciones, etc…

Por ende, por más que la señal interpretada por Abishay requería de un nivel alto de imaginación y no era obvia su deducción sobre la señal que estaba recibiendo, aun así, lo que estaba obteniendo Abishay con esto era, en todo caso, una información sobre el presente -como lo es que David estaba en dificultades-, y no sobre el futuro. Y sobre la base del presente, decide ir a auxiliarle. Mas por el contrario, cuando una persona usa este mismo sistema pero, no para saber el presente, sino para adivinar o revelar si le irá bien o no en el futuro, entonces, se trasgrede Lo Tenajashú.

 

Conclusión

 

Si una persona ve o le ocurre un suceso y presiente, a partir del mismo, que [se trata de una señal que le da una corazonada de que –a futuro- haga algo o que no lo haga, pues deduce que le irá mal en tal caso, y, así se deja llevar por ese presentimiento], como por ejemplo, [una persona que se le cae el pan de la boca y piensa que es una señal de que no debe salir a trabajar ese día pues le irá mal, y, en efecto, no va a trabajar], entonces, trasgrede la prohibición de Lo Tenajashú -para más ejemplos, ver en la Guemará Sanhedrín Hoja 65 y RAMBA”M (Loc.Cit.)-.

 

Si una persona ve o le ocurre un suceso ante lo cual, cualquier persona, en forma obvia, comprendería que [se trata de una señal que le advierte que haga algo o que no lo haga, pues le irá mal en tal caso], entonces, es permitido –mas no obligado- guiarse por este suceso previo para la toma de decisiones, ya que ésta sería evidente y comprensible para cualquiera que lo escuche. Por ejemplo, si una persona desea certificar un documento con un escriba, y ve que se cae tinta o café encima de ese documento, y piensa que es una señal que advierte que quizá no sea conveniente certificar el documento, está permitido tomar la decisión de no certificarlo, tal y como se registra en el caso del Jatam Sofer (ver atrás).

 

En los casos que son permitidos, habrá que verificar -antes- si necesidades vitales, como la salud por ejemplo, no se pongan en riesgo, por dejar de hacer o por hacer un acto impulsado por algunas de estas señales. Es decir, en caso de peligro de vida o de salud, la persona se deberá guiar por decisiones producto de la rutina y la estadística médicas, y no por señales que impidan el ejecútese de lo que podría ser considerado como una mejora médica.

 

En caso de duda sobre si lo que se está presentando frente a sus ojos es una señal ante la que está permitida guiarse o no, entonces, deberá solicitar la opinión de la autoridad rabínica calificada. Por ende, si una persona desea viajar a un país por asuntos de negocios o de turismo y el avión despega y unos minutos más tarde se devuelve al punto de partida, y luego, vuelve a partir, y, otra vez se devuelve tendrá que consultar a una autoridad rabínica para que le ayude a evaluar los detalles de esta señal y sobre si es correcto o no que deje de viajar.


En caso en que la señal interpretada le ayude a obtener sólo una información sobre el presente y no sobre cómo le ira en el futuro, entonces, no habrá trasgredido la prohibición Lo Tenajashú.