Num. 124

Vaibárej David - Num. 124
Descargar 
(sólo conclusión en mp3)

Seüdá de Reshut en las 3 Semanas 

 

¿Es permitido efectuar cocteles, cumpleaños, parrilladas, brindis, fiestas o banquetes amistosos en las Tres Semanas que transcurren desde el 17 de Tamuz hasta después de Tishä Beab?


¿Se puede organizar una Seüdá de Reshut en las Tres Semanas?


 






Introducción 

Las “Tres Semanas entre el 17 de Tamuz y el 9 de Ab”, período que, entre otros objetivos, [facilita la comprensión del significado de la desaparición física y espiritual del Templo Sagrado, así como el despertar al entendimiento de la falta de desarrollo del potencial espiritual del Pueblo Judío], será, una vez más, tema de investigación…

Durante el resto del año, algunas personas tienen la iniciativa de hacer reuniones, banquetes, fiestas, parrillada, almuerzos, desayunos, brindis, cóctel, etc…, lo que se usa en muchos casos, como medio para mejorar las interrelaciones personales, negocios, promociones, entre otras razones…En esta oportunidad, la investigación se dirigirá hacia el tópico sobre si se puede o no efectuar un acto de éstos durante los días contenidos en las Tres Semanas que van desde el 17 de Tamuz hasta el 10 de Ab.

 

Preguntas

 ¿Es permitido efectuar cocteles, cumpleaños, parrilladas, brindis, fiestas o banquetes amistosos en las Tres Semanas que transcurren desde el 17 de Tamuz hasta después de Tishä Beab?

¿Se puede organizar una Seüdá de Reshut en las Tres Semanas?

 

Preludio

 Por Seüdá de “Reshut” se entiende que es un convite cuya iniciativa parte de sus organizadores, el cual podría estar preparado con el fin de causar satisfacción a sus invitados y/o a uno o más agasajados, o simplemente un banquete amistoso; al contrario de una Seüdá de “Mitzvá”, la cual está motivada, no por razones personales ni grupales, sino por cumplir con un deber asignado y designado por el Todopoderoso.

Para fines de esta investigación, los eventos nombrados en este documento, serán eventos carentes de música, ya que ese tema ya ha sido abordado en otras ocasiones.


Argumentos

 La entrega del anillo

 En el Shulján Äruj (O.J., Simán 551:2) está escrito que, desde Rosh Jódesh hasta después de Tishä Beab (…) no hará una persona los Irusín (la entrega del anillo matrimonial sin haber entrado en la Jupá) con una Seüdá de Irusín; pero, tendrá permitido hacer los Irusín siempre y cuando no haga la correspondiente Seüdá. El alcance de este permiso llega hasta el punto de permitir hacer los Irusín sin Seüdá también en el propio día de Tishä Beab, con el fin de que la pareja reserve su unión de tal manera que no venga otro y “se le adelante”…

Dijo el Shulján Äruj (Idem), que, en cuanto a los Nisuín (conocido también como Jupá: proceso que concreta finalmente el proceso de casamiento), no se hará -con o sin Seüdá anexada-, en este período.

El permiso de hacer Irusín sin banquete está avalado por la opinión de una importante cantidad de Rishonim, quienes alegaron el motivo que, años después, fuera expresado por el Shulján Äruj recién mencionado.

 

Nunca casado

 No sólo eso, Rabenu Hai Gaón, perteneciente a la época de los Gueonim, comprendió que estaría permitido también realizar la Jupá sin Seüdá en este período, única y exclusivamente cuando se trate de un novio que no se haya casado nunca. Ya que nunca había hecho el precepto de la Torá de Fructificarse y multiplicarse, entonces, se podrá transigir y permitir hacer incluso una boda (sin agasajo) en el período comprendido entre Rosh Jodesh Ab y el 10 de Ab.

Rabí Yehudá Ha_Jasid, y el MAHARI”L, dicen que, aunque se halle quien permita hacer una boda desde Rosh Jodesh Ab hasta después de Tishä Beab, es recomendable no hacerlo, pues no es de buena “señal”.

 

9 vs. 21 días

3 semanas sin bodas

 El RABI”A, así como el autor del Séfer Hameorot, y otros Rishonim más, opinan que esta costumbre de evitar hacer matrimonios, si bien es hasta Tishä Beab, no comienza desde Rosh Jodesh sino desde el día 17 de Tamuz. El RAM”A (O.J., Hagah, Simán 551:2) se expresó diciendo: “se acostumbra a restringir los Nisuín desde el 17 de Tamuz hasta después de Tishä Beab”.

Por lo tanto, se identifica una discusión de la opinión del RAM”A frente a la del Shulján Äruj en este sentido: el Shulján Äruj dice que es desde el Principio del mes de Ab, mientras que el RAM”A sostiene que es, desde antes, es decir, desde el 17 del mes de Tamuz.

Siendo así, cuando hay una discusión entre ambos Poskim, la costumbre de los yehudim sefaradíes debería de seguir tras la opinión del Shulján Äruj…

 

Cuestión de señal

Hasta los apalabramientos

 No obstante, el autor del Shiyuré Kenéset Haguedolá (Hagaot Ha_Tur, O.J., al final del Simán 551:Ot 5), escrito por Rabí Jayim Benveniste, autoridad principal rabínica de Turquía, registró que la costumbre de su comunidad es no “Learés” (no hacer el acto de entrega del anillo) ni Leshaddej (ni el apalabramiento o la elaboración del contrato prematrimonial), en el período comprendido desde el 17 de Tamuz y hasta después de Tishä Beab, dando a entender que, de lo contrario, comenzar la vida matrimonial en esta época no representaría una buena señal.

 

Los de Bagdad

 A través del libro Ben Ish Jai (Parashat Debarim, Ot 4) está registrado que la costumbre de los yehudim de Bagdad es la de no hacer matrimonios desde 17 de Tamuz hasta después de Tishä Beab.

Por su parte, el Rab Öbadía Yosef no concordó con la opinión de los recientemente mencionados, y alegó que costumbre será la señalada por el Shulján Äruj, y, por ende, los casamientos estarán la suspendidos sólo durante los nueves días que hay desde el Principio del mes de Ab hasta después de Tishä Beab.

 

Los de Marruecos

 Según el libro Máyim Jayim (Jélek 2, Simán 132), escrito por el Rab Yosef Messás, la costumbre de los yehudim oriundos de Marruecos, es que deben abstenerse de realizar casamientos, en el período de tres semanas entre el 17 de Tamuz y Tishä Beab.

Rabí Baruj Toledano, autor del Kitzur Shulján Äruj (Simán 498, S.K.16), advierte de no se deben hacer bodas en estas tres semanas.

Esta costumbre de los judíos oriundos de Marruecos que consiste en acatar dicha restricción durante las Tres Semanas mencionadas, está registrada igualmente en los libros Maguén Abot, Dibré Shalom Beemet y Netibot Hamaärab.

Por otro lado, es necesario saber que se ha conseguido un Contrato Matrimonial (Ketubá) que certificaba que la boda respectiva se había llevado a cabo en la noche de Rosh Jodesh Ab del año 5615, en la ciudad de Fez, lo que indica que se había celebrado en medio de los Nueve Días, siendo una excepción a la costumbre reportada por los libros acabados de mencionar. Pero, a propósito de este acontecimiento, el Rab Refael Messöd Iben Moha, el autor del Pardés Rimonim (E.H., Simán 14), había previamente resaltado el detalle de que, a esa pareja de casados, no le nacieron hijos durante años, hasta el punto que llegaron a manifestar que deseaban divorciarse, y, para ese entonces, hubo una discusión importante entre las autoridades sobre si aceptar o no la decisión de divorciarla.

 

Temán, Yerba & Turquía

 La comunidad judía oriunda de Temán acostumbran no hacer ni Irusin ni Nisuín, tal y como lo corrobora el libro Abijat Hashulján (Jélek 1, Ot 10) en las Tres Semanas.

De esta misma forma, según el texto del Berit Kehuná (O.J., Maarejet 2, Ot 13), la costumbre de los judíos de Yerba era que no se hacía bodas en las Tres Semanas. Y así se cuidaban los judíos que se guían por la costumbre de Turquía, tal y como lo certifica Rabí Jayim Falag’y en SHU”T Leb Jayim (Jélek 2, Simán 26). Y vale recordar que así es la costumbre de los judíos de Bagdad, tal y como lo reportara el Ben Ish Jai (aunque no sería así la opinión de Rab Öbadía Yosef).

 

Reuniones amistosas

 Cabría entonces pensar que si bien se justifica una restricción de festejar una boda, que es un acontecimiento de gran alegría que invade a los novios y a los asistentes a la misma, no se podría deducir que se restrinjan eventos gastronómicos que no tengan que ver con la alegría de una boda, como por ejemplo, una parrillada amistosa, un banquete celebrando un premio recibido, un cóctel de reencuentro, un almuerzo por un cumpleaños, un evento de aniversario, etc…, pues éstos no están cargados de tanta alegría como sí lo ofrece una boda.

 

Bailes en pro de…

Prueba para Permitir Seüdá Reshut

 El Maguén Abraham (Simán 551, S.K. 10) dice que si una persona deseara hacer un baile, desde 17 de Tamuz hasta después de Tishä Beab, no se podrá.

Se deduce de este texto, que sólo a bailes fue a lo que se refirió -el Maguén Abraham- que es prohibido, pues son momentos en que se eleva la alegría, pero, una Seüdá de Reshut sin bailes, podría estar permitida, en este período.

Hace unos años, al Rab Öbadía Yosef le hicieron una pregunta sobre si se podían hacer bailes en pro de conseguir unir parejas para casarse, durante las Tres Semanas, y el Rab Yosef le respondió que no, pues así lo manifestó, no sólo el Maguén Abraham, sino también el Eliyá Rabbá, Kaf Hajayim, Mishná Berurá, y el Moëd Le_Kol Jay, con respecto a este luctuoso período. Como segundo argumento, el Rab Öbadía Yosef detectó que el propósito del baile conllevaría, además, a una posible trasgresión de las leyes de recato, lo que llevó finalmente al Rab Yosef a decirle al que preguntó que no utilicen esta fórmula para unir parejas, ya que el Todopoderoso, Quien es el que se encarga de unirlas, tiene muchas más fórmulas efectivas sin necesidad de llevar al yehudí a tener que arriesgar su situación espiritual.

Por ende, si bien es indudable que los Ajaronim han recibido la costumbre de prohibir los bailes durante este período de Tres Semanas, ¿quién podría asegurar que, sin bailes, sea prohibido organizar un banquete que no sea de Mitzvá sino de Reshut?¿Se podría hacer un almuerzo de cumpleaños sin bailes y sin música en las Tres Semanas?

 

Reserva temporal

Dejiyá

 Saliendo un poco del tema de las Tres Semanas, es sabido que antiguamente, cuando una pareja se casaba, primero pasaba por un proceso de Irusín, que, como ya se explicó, liga a la mujer judía a su marido dándole el anillo de Kidushín, pero, al mismo tiempo queda prohibida para cualquier judío e incluso para su propio marido. Y sólo se permitirá la convivencia matrimonial el día en que se concreten los Nisuín (lo que llamamos hoy en día la Jupá y sus 7 bendiciones). Ambos procesos antiguamente eran separados por un largo tiempo, como por ejemplo, seis meses. Por tal motivo, no era de extrañar ver cómo las respectivas fiestas se hacían por separado, y es sabido que las de los Irusín se llevaban a cabo en casa de la novia, mientras que la de los Nisuín en casa del novio.

Por tal razón, y volviendo al tema vinculado al tema de los días previos a Tishä Beab…,  en el tiempo del Shulján Äruj, cuando todavía se hacían ambos procesos por aparte (Irusín y Nisuín), existía la posibilidad de hablar de dos banquetes diferentes en tiempos diferentes, y, por tal razón, el Shulján Äruj (Simán 551) tuvo que diferenciar, diciendo que permitiría el Irusín sin banquete, pero no el Nisuín (aunque sea sin banquete).

Siendo así, resultaría, pues, que el banquete de los Irusín, a pesar de ser lógicamente catalogado como un banquete de Mitzvá (Seüdat Mitzvá), ya que corresponde a la celebración del precepto de Fructificarse y Multiplicarse inicialmente representado por los Irusín (también llamados Kidushín), aun así, es prohibido efectuarlo en este período… Y si es así, ¿cabría acaso la posibilidad de pensar permitir la realización de un banquete que no sea de Mitzvá (Seüdat Reshut)? ¡Con más razón, no se debería admitir!

 

Con todo y precepto

 Pero, aunque esto sea así, el Shulján Äruj sólo lo habría de prohibir durante los nueve días, entre Rosh Jodesh Ab y Tishä Beab, pero no en las Tres Semanas. A esto hay que alegar que aquellas comunidades que acostumbren a tomar las palabras del Shulján Äruj inscritas en el Simán 551 (inciso 2), para el período de las Tres Semanas, como lo ha enseñado el RAM”A, tendrán que adoptar esta deducción también para este período, y admitir que durante Tres Semanas, si no pueden sentarse a comer y beber en una Seüdá de Mitzvá, con mayor razón aún se tendrán que abstener de hacerlo cuando no sea una Mitzvá la que los lleve a organizar ese banquete, parrilla, almuerzo o desayuno especial en grupo.

 

Regocijo total

Prueba

 El Maguén Abraham (Simán 551, S.K. 10), en relación al nivel de fiesta que representa una Seüdat Irusín, se preguntó cuál sería la diferencia entre una Seüdat Irusín y una Seüdat Berit Milá (o un Pidión Habén) durante el período que precede a Tishä Beab. ¿Por qué se puede efectuar la del Berit Milá y no la de los Irusín? ¿Acaso ambas no son de Mitzvá?

Respondió el Maguén Abraham que la razón es que el banquete del Berit Milá no se considera como “una alegría del todo”, pero la Seüdat Irusín sí lo es. Para entender un poco lo que dice el Maguén Abraham, basta con recordar que, dentro de toda la emoción que uno pueda percibir de un Berit Milá, no obstante, hay un niño que se encuentra sufriendo en esos momentos.

 

Nivel de alegría

 Por lo tanto, se deduce -del Maguén Abraham- que la directriz que define sí se puede o no hacer una Seüdá es el nivel de alegría que representa dicha Seüdá y no si es o no Mitzvá, o si de mayor o de menor nivel de Mitzvá. Y si es así, se obtiene que la razón por la que se prohíbe la Seüdat Irusín es: porque hay un ambiente de alegría lo que no ocurriría así, según la aparente óptica del Maguén Abraham, con respecto a un Berit Milá. Por ende, ya que se ha hecho una diferencia entre lo qué es y lo qué no es alegría, para determinar que es lo qué está o no está prohibido de festejar, entonces, se debería permitir sólo agasajos que sean equiparados al de Berit Milá.

 

Perdurará por siempre

 Haber dicho que un Berit Milá no es “una alegría del todo”, no debería ser interpretado en su sentido más estricto, sino que quizá el Maguén Abraham estaría diciendo que la alegría del Berit Milá es un tipo de alegría que no es comparable del todo a la alegría de los Nisuín; es decir, sus alegrías son diferentes. Pero, no deja de ser que un Berit Milá sí representa una alegría, y la prueba -de que es así- es que está escrito (Maséjet Shabbat, Hoja 130) que todo precepto que se recibió (en sus inicios) con alegría, perdurará por siempre con alegría, y el ejemplo que fue utilizado para ilustrar esta afirmación fue exactamente el Berit Milá, lo que definitivamente significa que el precepto de Berit Milá sí representa una alegría. Por ende, lo que expresó el Maguén Abraham es que la alegría de un Berit Milá no se considera alegría en relación a la alegría de una boda...

Se podría deducir, pues, de esta interpretación al Maguén Abraham, que una Seüdá que cuente con la alegría de una Seüdá de Irusín, está prohibida. Sin embargo, una Seüdá que contenga una alegría como la de un Berit Milá (nótese que, en este evento, hay un niño con dolor) sería permitida.

 

Marco de Mitzvá

Dejiyá

 No obstante, cuando el Maguén Abraham recuerda el permiso que tiene hacer una Seüdá de Berit Milá, en comparación con la advertencia de no hacer Seüdá de Nisuín, es probable que haya sido dentro de un marco de preceptos, los cuales podrían ser los únicos candidatos a analizar sobre si se llevan a cabo o no en un período luctuoso como éste. Pero, de ahí a pensar de que fiestas que no se correspondan con un precepto Divino (Seüdat Mitzvá), aunque sean del mismo o menor nivel de alegría que un Berit Milá, ¿quién podría asegurar que estarían permitidas por el Maguén Abraham?

 

Fiesta de graduación

En un marco de Mitzvá

 En un libro llamado Nitë Gabriel (Capítulo 14), texto que trata ampliamente sobre el tema de los días que están comprendidos en las Tres Semanas, escrito por Rab Gabriel Tziner, contó que recibió una pregunta de una persona que deseaba festejar, con comida, por la graduación de su hijo, al término de los cursos de Yeshibá, con el fin de que el graduando se sintiera motivado a seguir estudiando con mayor ahínco en el futuro, probablemente dándole un sentido de Mitzvá a este agasajo. Siendo que es así, podría ser efectiva esta decisión…, de no ser porque la mayoría de las veces, los graduandos salen de vacaciones inmediatamente después de este acto, lo que dejaría en duda la efectividad de lo bueno que se pretendía con este tipo de fiesta.

De todos modos, algo que se puede observar, del análisis aplicado por el Rab Tzíner cuando analizó el lado de la duda que tenía para permitir, es que es posible diferenciar entre dos tipos de preceptos: hay Seüdot que se hacen por preceptos que se clasifican en el mismo rango que la Seüdá por una boda, y hay Seüdot que se hacen por preceptos que clasifican a un nivel menor que es permitido, como por ejemplo, el recién mencionado ejemplo de hacer una Seüdá o agasajo para un grupo de graduandos de Yeshibá para darles estímulo para la continuación de sus estudios.

 

Mezclar alegrías

Prueba para prohibir

 El Äruj Hashulján (O.J., 551:S.K.8) dice que hay una prueba proveniente del tema de Jol Hamoëd, sobre el cual está dicho que no se puede mezclar la alegría del Jol Hamoëd (con más razón la alegría de Yom Tob) con otras alegrías, como por ejemplo, una boda. Pero, si una persona deseare hacer los Irusín por aparte (en Jol Hamoëd), y, además, deseare postergar la fiesta de los Irusín a uno o dos días más tarde (aunque siga siendo Jol Hamoëd), entonces, se permitirá, ya que todo lo que se prohibió por mezclar alegrías, es en un caso en que se agasaja a los novios, en la casa de la novia y en el mismo día de los Irusín. Pero, cuando el agasajo no se celebra en el mismo día de los Irusín (o no en casa de la novia), entonces, no estaría prohibido realizar esta Seüdá en Jol Hamoëd.

Si es así, se podría deducir que, así como hay una restricción de no hacer Seüdá de alegría en Jol Hamoëd específicamente cuando la Seüdá se realiza el mismo día de los Irusín, pero no cuando la Seüdá se hace en días posteriores al Irusín…, de esa misma manera, en los días que preceden a Tishä Beab, que también están prohibidas las alegrías como éstas, ¿por qué no decir que sólo esté restringida la Seüdá de Irusín cuando se hacen el mismo día y no cuando los separa un día o más?

 

Extensiva

 A pesar de haber sido el promotor de esta suposición, el propio autor del Äruj Hashulján aclaró que no necesariamente habrá que comparar la abstención para hacer un Irusín en Jol Hamoëd con la que se pretendería celebrar en las Tres Semanas. Explicó que, en Jol Hamoëd, “no todas las Semajot están restringidas”. Es decir, ya que el motivo de esta prohibición -en Jol Hamoëd- es para no mezclar alegrías, bastará con que cualquier alegría no sea completa para que se considere que no se están mezclando alegrías. Pero, en los días que preceden a Tishä Beab, el Äruj Hashulján se ha pronunciado con la frase “se ha prohibido cualquier tipo de alegría; e incluso una alegría en pro de la fraternidad” (que no sea de Mitzvá), es prohibida en este período. Y, con más razón, se restringirán celebraciones de Irusín, aunque no sean el mismo día de los Irusín, o que no se lleven a cabo en casa de la novia.

Aunque el Äruj Hashulján hizo este comentario apuntando a los nueve días que preceden a Tishä Beab, este período tendría que ser extendido a Tres Semanas, exclusivamente, para aquellas opiniones que siguen el comentario del RAM”A en este mismo Simán, entre lo cuales se encuentran las comunidades de Temán, Yerba, Turquía, Bagdad, Marruecos, entre otras.

 

Fecha estricta

Contradicción del Äruj Hashulján

 Continuó el Äruj Hashulján (Idem) emulando la pregunta que hiciera el Maguén Abraham, que consistió en buscar el por qué permitir hacer Berit Milá y Pidión Habén, y no una fiesta de bodas. Respondió, (I) el Äruj Hashulján mismo, que tanto el Berit Milá como el Pidión Habén son eventos que tienen una fecha destinada por las Alturas (el Berit y el Pidión Habén se llevan a cabo en días relativos a la fecha del nacimiento del varón), lo que explicaría el por qué permitir llevarlas a cabo a pesar de ser un período de restricciones en la alegría, pero, no será así cuando se trata de una boda, evento que brinda la oportunidad de decidir la fecha en que se efectuará, y, ¿por qué no adelantarla o postergarla a una fecha que no coincida con el período que precede a Tishä Beab?

No sólo eso… Escribió el Äruj Hashulján, como segundo argumento (II), en referencia al Berit Milá y Pidión Habén, que -más bien- no se consideran Simjá… pues “no existe (una verdadera) Simjá sino (únicamente) cuando se trata de temas de enlaces matrimoniales, al punto que se bendice con la frase Shehasimjá Bimönó (bendigamos –al Todopoderoso- por el Que la Alegría está en Su morada)”.

Para entender un poco la profundidad de estas palabras, es posible explicar que la alegría que invade a una pareja de novios, al ser una alegría compartida (novio y novia), es mayor que la que existe en un Berit Milá y Pidión Habén, cuya alegría se remite mayormente al padre, quien es el que está cumpliendo con el deber de circuncidar (a cualquiera de sus hijos) y rescatar (si es primogénito) a su hijo varón.

Pero, siendo así, ¿cómo se puede entender que haya justificado los agasajos (de Berit Milá y Pidión Habén) alegando que no son Simjá, mientras que, en párrafos anteriores, dijera que no se permite ni siquiera una Simjá tan sencilla en pro de la fraternidad?

 

Berit Milá … en las 3 Semanas

Solución parte 1

 

¿Cómo se puede entender que haya dicho que se justifican los agasajos de Berit Milá y Pidión Habén, en las Tres Semanas, alegando que no son Simjá, mientras que, en párrafos anteriores, dijera que no se permite ni siquiera una Simjá (más sencilla) en pro de la fraternidad?

Una respuesta podría ser que, cuando dice que “no se permite ni siquiera la Simjá en pro de la fraternidad”, se refirió al período comprendido entre el [A] Rosh Jodesh Ab hasta después de Tishä Beab, mientras que, cuando otorgó el permiso para hacer agasajos de Berit Milá y Pidión Habén, lo estaba contrastando con la realización de una [B] Seüdá de Irusín o una alegría que se le parezca, la cual estaría restringida desde el 17 de Tamuz hasta la víspera de Rosh Jodesh Ab. Es decir, algunas manifestaciones de alegría se pueden tolerar en el período comprendido entre el 17 de Tamuz y el Principio del Mes de Ab con excepción de una alegría máxime similar a la de una Seüdá de Irusín, pero, una vez que llega el Mes de Ab, y hasta Tishä Beab, no se podrá tolerar ni siquiera la alegría más sencilla, como por ejemplo, una banquete para un grupo de amigos.

Sin embargo, cabe recordar que una fiesta que se hace por un Berit Milá, está permitida hacerla también en los nueve días. Si es así, entonces, vuelve la pregunta anterior, esta vez dirigida a los Nueve Días primeros del mes de Ab: ¿Cómo se puede entender que haya dicho que se justifican los agasajos de Berit Milá y Pidión Habén (en los Nueve Días), alegando que no son Simjá, mientras que, en párrafos anteriores, dijera que no se permite hasta una Simjá (más sencilla) en pro de la fraternidad?

 

Fecha estricta

Solución parte 2

 ¿Cómo se puede entender que haya dicho que se justifican los agasajos de Berit Milá y Pidión Habén, en los Nueve Días, alegando que no son Simjá, mientras que, en párrafos anteriores, dijera que no se permite hasta una Simjá (más sencilla) en pro de la fraternidad?

A esta pregunta, se podría responder tal y como explicara el propio Äruj Hashulján, quien dijo que es permitido hacer un Berit Milá y un Pidión Habén (en los 9 Días), por ser agasajos correspondientes a preceptos que el tiempo las provoca -y obligan a la persona a hacerlos en un preciso momento-. Pero, un agasajo amistoso es un evento que puede ser adelantado o postergado a la fecha deseada, y no está sometido a un día preciso, lo que contrariamente sí ocurriría con los preceptos de Berit Milá y Pidión Habén.

Para entender esto mejor, cabe recordar que, incluso en los primeros 9 días de Ab (menos en Tishä Beab), es permitido hacer un agasajo para celebrar que alguien ha terminado de estudiar un Maséjet de Guemará, evento que se realiza justo en el mismo día en que se culmina el mismo. No sólo eso, bajo la óptica del Äruj Hashulján, está permitido, incluso en este período, consumir carne y vino, alimentos que, si no fuera por esta causa, no se permitirían ingerir en estos días.

 

Conclusiones

 Bodas

 Está prohibido hacer bodas (Meïkar Haddín) en los Nueve Días desde Rosh Jodesh Ab hasta después de Tishä Beab, pero no (Meïkar Haddín) entre el 17 de Tamuz y la víspera de Rosh Jodesh Ab.

Se acostumbra a no hacer bodas, tampoco entre el 17 de Tamuz y la víspera de Rosh Jodesh Ab. De esta aseveración, el Maguén Abraham entendió que, asimismo, no se acostumbra a hacer bailes en este período. Aunque básicamente, según la Halajá, está permitido hacer bodas entre el 17 de Tamuz y la víspera de Ab, no obstante, por Simán Tob, la costumbre de los judíos oriundos de Marruecos, Yerba, Temán, Turquía, Bagdad, Ashkenaz,…, es la de no hacer bodas ni bailes, en este período.

 

Seüdá de Reshut

 Sin embargo, si una persona necesita hacer una Sëudá (agasajos de comida y bebida) de Reshut, como por ejemplo, una reunión de un grupo de amigos, o de cumpleaños, o de bienvenida, o algo por el estilo: es difícil prohibirlo, desde el 17 de Tamuz hasta la víspera de Rosh Jodesh Ab. Si una persona deseara cumplir, con Midat Jasidut, con más de lo que exige la Halajá: es bueno que organice, dentro de la agenda de este evento, un Siyum Maséjet, o, en su defecto, unas palabras de Torá, para que, de esa forma, el acto contenga un objetivo de Mitzvá.

A partir de Rosh Jodesh Ab, incluyendo Rosh Jodesh, hasta después de Tishä Beab, no se deberá hacer tampoco una Seüdá de Reshut.

        

Nota: En los casos en que sean permitidas las Seüdot de Reshut, es recomendable no hacer la fiesta correspondiente cuando éstas carezcan de contenido relativo al honor del Todopoderoso…, sino, por el contrario, el objetivo principal debería ser dejar un legado de Torá o Mitzvot en los invitados, con lo que podrá darle el valor necesario para justificar dicho convite.

Comments