Num. 123

Vaibárej David - Num. 123
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Nos vemos en 1 hora 

Introducción 

Parecen familiares frases como “Nos vemos en la tarde”, o “voy en seguida”, “te llamo en cinco minutos”, “te lo preparo después que llegue a la casa”… , las cuales connotan un compromiso de palabra adquirido con el receptor de las mismas, sólo que, a veces, la persona no puede calcular todos los pormenores que podrían obstaculizar el desarrollo de su compromiso. Por otro lado, es sabido que la Torá contiene frases que evidencian lo imperante que es el respeto y la importancia de la palabra. Frases como no prestar falsos testimonios, alejarse de la mentira, cuidar lo que sale de la boca, son sólo ejemplos de lo elocuente que es la Torá en relación al tema del cuidado de la palabra.

Siendo así, si una persona no está segura que puede cumplir, y aun así adquiere un compromiso pero finalmente lo incumple, ¿cabría la duda sobre si traspasaría una prohibición de la Torá de mentir, al ser que ha dado su palabra, a sabiendas de que había posibilidad de incumplir, y ciertamente incumplió?

 

Preguntas

 

Si una persona le dice a otra frases como “Nos vemos mañana” o “Te llamo dentro de una hora”, y no se pudo concretar con estas expectativas, ¿se considera que incumplió con alguna ordenanza de la Torá o de los Sabios?

¿Se trasgrede una prohibición de mentir, cuando no se pudo cumplir finalmente con la palabra?¿Adrede?

 ¿Puede una persona establecer un compromiso de palabra, aclarando con “Belí Néder”,  cuando, en realidad, sabe que no va a poder cumplirlo?¿Qué tan útil es decir Belí Néder?

 

Preludio

 

Las palabras “compromiso” o “compromete” que se utilizarán durante el desarrollo de esta investigación, tienen la siguiente connotación: una persona declara, en forma sencilla, que realizará o dirá algo para cumplirse en un futuro, ya sea mediático o no. Y no deberá interpretarse que se ha adquirido un juramento o promesa para tal fin, a menos que se especifique en forma clara y explícita. Tampoco deberá interpretarse como la adquisición de una responsabilidad o trabajo, ya que estos casos específicos deben ser tratados como un tema por aparte.

En fin, las palabras  “compromiso” o “compromete”  tendrán un perfil tan sencillo como cuando una persona se encuentra con otro y le dice, en una conversación espontánea: “nos vemos mañana”, “te llamo al mediodía de hoy”, “te lo mostraré el próximo lunes”, etc…
 

Argumentos

 

L’q sale por boca

 

Rabenu Shimön Bar Tzémaj (el RASHBAT”Z), autoridad de la comunidad judía de Algeria, quien viviera hace más de 600 años, explicó, a través del Zohar Ha_Rakíä, su comentario a las Azaharot (listado de todos  los 613 preceptos de la Torá) escritas de Rabí Shelomó Iben Gabirol, en particular, sobre la obligación de cumplir con lo que se saca por la boca (Azahará #59: “lo que sale de tu boca, cuida”), que el RAMBA”N lo califica así aunque se trate de una promesa que no alude al Gaboah (se refiere a los asuntos Sagrados y relativo a los deberes con el Todopoderoso), mientras que el RAMBA”M sostiene que sólo es así cuando se compromete algún beneficio para el Gaboah. Por ejemplo, prometer a un amigo que le llamará dentro de 10 minutos, y no lo llama sino después de 24 horas, sería una falta en el cumplimiento de este precepto, sólo según la opinión del RAMBA”N, mas no según el RAMBA”M. Pero, si una persona promete que donará un objeto o monto de dinero en beneficio de un Bet Hakenéset o Bet Hamedrash, entonces, también el RAMBA”M lo catalogaría como un incumplimiento del precepto de no faltar a la palabra.

Continuó el RASHBAT”Z aclarando que similarmente será un incumplimiento con un precepto de la Torá, aunque se trate de una declaración que haya omitido el verbo prometer, en cualquiera de sus conjugaciones, y, añadió que, de ser así, se habría dejado de cumplir el precepto cuyo origen es el versículo “Middebar Shéker Tirjak” (“¡de la mentirá, aléjate!”). Por tal motivo, se sorprendió el RASHBAT”Z y no comprendió el por qué algunos Comentaristas (Rishonim) no llegaron a incluir este precepto de “incumplir con la palabra” (aunque sea sin promesa) en la cuenta de las 613 Mitzvot de la Torá. Por ende, si una persona fallase en cumplir con su palabra, habrá trasgredido, según la opinión del RASHBAT”Z, un precepto positivo de la Torá cuyo origen es el versículo que exige alejarse de la palabra falsa.

 

Claramente expresado

 

Si bien se ha entendido el por qué el RASHBAT”Z habría incluido este precepto como parte de los 613 preceptos de la Torá, sería adecuado comprender el por qué los otros Rishonim, entre ellos, el RAMBA”M, no compartieron su enfoque.¿Por qué, de 13 libros conocidos que contabilizaron los preceptos de la Torá, sólo el del RASHBAT”Z –y no los demás- asegura que cumplir con la palabra es uno de éstos?

Como fase inicial de esta meta, habrá que observar sobre qué está tratando el texto que rodea al versículo de  “Middebar Shéker Tirjak”. Antes de llegar a este versículo, se advierte sobre ser cauto de no tergiversar el juicio del pobre, y posterior a este versículo, sobre no condenar a muerte al inocente… Aparentemente, ya que las advertencias que rodean a la orden de alejarse de la mentira, apuntan a una situación de enjuiciamiento (de no inclinar injustamente la sentencia del pobre o de que un juez no reciba soborno), entonces, el precepto de alejarse de la mentira también apuntará a una situación de enjuiciamiento, como por ejemplo podría ser, ocuparse de que no haya mentira en un juicio… y no en otra situación de la vida.

Por ende, según este orden de idea, si bien [comprometerse con alguien a hacer algo y no cumplir con su propuesta] es moralmente incorrecto, por otro lado, no se considerará que trasgredió un precepto de la Torá de “alejarse de la mentira”, por no tratarse de una declaración a nivel judicial. Todo esto es para poder entender, de alguna manera, el por qué tantos Rishonim dejaron sin catalogar como “prohibición de la Torá” el incumplimiento con la palabra, cuando aparenta estar tan claramente expresado en la Torá.

 

Ambiente judicial

 

En Maséjet Shebuöt (Hoja 30:2&31:1), dice la Guemará que el origen de la precaución de que un juez no coloque a su lado (para ayudarle a analizar el juicio) un alumno ignorante, es el versículo “Middebar Shéker Tirjak”. Asimismo, este versículo es la base de la precaución de que un juez o un testigo saben que un amigo cometió un acto de robo, no se hagan cómplices (a favor) de éste. No sólo eso… también, de este versículo, se aprende que un juez, por más que presienta que el acusado es culpable, no deberá inculparlo sino hasta que se demuestre por intermedio de pruebas, pues de lo contrario, no se habrá alejado de la mentira. Igualmente esta Guemará señala situaciones similares en que una persona debe ser cauta en que no haya mentira en un juicio, entre otras, un alumno debe ser cauto de no mantener -en secreto- un dato que aportaría un juicio derecho. En conjunto con estos aprendizajes, la Guemará, en esta par de páginas, completa aproximadamente 12 estudios de este versículo, todos circundando al tema judicial, sin excepción.

Siendo que la Guemará, en Maséjet Shebuöt, reveló que este versículo refleja doce explicaciones únicamente en vínculo a la actitud que debe haber en un Tribunal, entonces, ¿de dónde se podría haber deducido que una persona que incumple -con su palabra- en una situación cualquiera de la vida diaria (que no tenga que ver con un juicio), trasgrediría con la orden de Middebar Shéker Tirjak?

No cabe la menor duda que incumplir con la palabra es moralmente incorrecto, pero, de ahí, a catalogarlo como una trasgresión de un precepto de la Torá, es una idea que será difícilmente vinculada a este versículo, bajo el enfoque dilucidado a partir de Maséjet Shebuöt (Hojas 30 & 31).

 

Por los novios

Reayá

 

En Maséjet Ketubot (Hoja 16:2&17:1), está registrado cuál debería ser la actitud de una persona que asiste a la fiesta de una boda (“¿Ketzad Merakedim Lifné Hakalá?”). Dice la Guemará que Bet Shamái opina que se debe decir al novio las alabanzas y las buenas virtudes de la novia tal y como es la realidad (sin exagerar ni agregar virtudes que no tiene). No obstante, Bet Hilel opina que se le dice: “bella y bondadosa novia (aunque no posea esas virtudes en realidad)”. Debatió Bet Shamái diciendo que, según ustedes, si es coja o ciega, ¿se alaba al novio diciéndole “bella y bondadosa novia”? ¡Acaso no está escrito en la Torá “Middebar Shéker Tirjak (de la palabra de mentira, aléjate)”! Le respondió Bet Hilel“según vosotros, cuando uno hace una mala compra (la cual es irreversible) en el mercado, ¿hay que elogiarle la compra o despreciarla? ¡Elogiarla haríais (de seguro vosotros admitiríais que hay que elogiarla y no despreciarla aunque tuviese un defecto)!”. Siguió diciendo la Guemará que, de este pasaje, los Sabios aprendieron que el hombre debe ser siempre atento con los demás.

Finalmente, se comprende que Bet Hilel le estaría diciendo análogamente que, en el caso de la novia, deberían hacer (los invitados) igual y elogiar, a pesar de que la novia tuviera uno de los defectos nombrados anteriormente. Es decir, de aquí, aprendió Bet Hilel que se puede felicitar al novio diciéndole que su novia es muy bonita y bondadosa, aunque no lo sea -en verdad-.

Sea como sea, si el versículo “Middebar Shéker Tirjak” fue introducido en el estudio como una enseñanza relativa, también a un invitado a una boda o a una persona que compró ropa en el mercado, quienes no tienen nada que ver con una auditorio judicial, entonces, se obtiene que este versículo (“Middebar Shéker Tirjak”) no es exclusivo de temas alusivos a un Tribunal de Justicia.

Y siendo así, quizá sí habría basamento, en el texto del RASHBAT”Z, para afirmar que este versículo sea el impulsor de un precepto de cumplir con los compromisos -de palabra- adquiridos, aunque sea sin promesas.

 

¿Sería para tanto?

Dejiyá

 

No obstante, se podría argumentar notando que si bien Bet Shamái fue portador de esta idea, Bet Hilel no lo fue… Y si indiscutiblemente el versículo “Middebar Shéker Tirjak” fuese sinónimo de un precepto de la Torá de no mentir, entonces, ¿por qué Bet Hilel no lo tomó en cuenta?¿Acaso, por hacer que un yehudí se sienta bien con una compra que hizo, justificaría decirse una mentira, cuando mentir es un trasgresión de un precepto de la Torá? ¡Seguro que no! Por ende, siendo que Bet Hilel sí lo permitió, habrá que inducir que “Middebar Shéker Tirjak” no es un precepto de la Torá relativo al tema civil (no judicial) –al menos-. En otras palabras, siendo que Bet Hilel considera que no hay una trasgresión de un precepto de la Torá, se permitió alabar al novio con las buenas cualidades de la novia el día de su boda, aunque esto signifique contradecir la realidad (con tal de alegrar al novio).

 

No cambie - Sí cumpla

Reayá

 

El Rab Yeshäyá Ha_Leví Horowitz, autor del Shené Lujot Haberit (SHLA”H, Torá Shebeyijtab, Parashat Matot, Tojajat Musar), hace referencia al versículo de la Parashat Matot (30:3)“un hombre, cuando haga una promesa a Ad. o haga un juramento, para prohibirse algo a sí mismo: ¡que no cambie su palabra!, y ¡todo lo que salga de su boca, que lo cumpla!”. Notó el autor del SHLA”H que esta orden está redundante: si bien ya se advirtió que una persona que hizo un voto, juramento o promesa, (a) “que no cambie su palabra”, entonces, ¿para qué tiene que repetir esta idea y decir (b) “y todo lo que salga de su boca, que lo haga”? Respondió el propio SHLA”H que esta última orden (b) corresponde a un caso en que no se juró o prometió, es decir, aunque una persona no haya sacado por la boca una palabra que connote juramento o promesa, aunque sea diciendo Belí Néder (“sin promesa”), esta persona estará sujeta a una orden de la Torá de hacer cumplir con su compromiso de palabra.

Empero, vale admitir que el SHLA”H no se valió del versículo “Middebar Shéker Tirjak”, sino del últimamente mencionado, pero, al menos, presentó un argumento basado en la redundancia de un versículo de la Torá.

 

Sujeto a promesa

Dejiyá

 

Aunque este argumento del SHLA”H puede ser comprendido sin dificultad, no obstante, habrá que hojear Maséjet Nedarim (3:2), para darse cuenta de que la Guemará aportó otra interpretación de este versículo…, y señaló que (a) la frase “que no cambie su palabra” corresponde efectivamente a la orden de no cumplir con los juramentos y promesas realizados con el vocabulario técnico propio de los mismos…, y  (b)“y todo lo que salga de su boca, que lo haga”, viene a señalar que también serán obligados -por la Torá- a cumplir con su palabra, aquellas personas que se hayan valido de Yadot Nedarim -un léxico parecido a promesa (la Guemará lo define como ‘el asidero de la promesa’)-, es decir, que tenga una connotación de refuerzo del compromiso adquirido, lo cual es un lenguaje parecido al de la promesa. Por ende, la Guemará concluye que, incluso en este caso, la persona habrá trasgredido lo dicho por este versículo si no llegara a cumplir con su palabra, pero, en ningún texto, la Guemará afirmó que este versículo aludiera a cualquier otra frase más sencilla de compromisos de palabra como por ejemplo, “nos vemos mañana”, o “te llamo en una hora”, etc…

Según esto, frente a lo que expresa el SHLA”H Hakadosh de que, de ese versículo (b), se aprende la obligación de cumplir también por fuerza de cualquier palabra dada, en contraste, se evidencia, a partir de esta Guemará, que esto (b) no es así, sino para palabras calificadas, al menos, dentro del rango de Yadot Nedarim.

 

Anula a la 1/2

Dejiyá

 

El Talmud Yerushalmi, Maséjet Nedarim (Pérek 1, Halajá 1) estudia, de otra manera, el significado de la frase “y todo lo que salga de su boca, que lo haga”: que una promesa que ha sido anulada a la mitad, se considera como si se hubiese anulado totalmente.

El Talmud Yerushalmi (Nedarim, Pérek 2), asimismo, estudia y dice que este versículo enseña que no es válido un juramento que se haga en resistencia a un precepto de la Torá, como por ejemplo, “una persona que jura que no hará el precepto de Tefilín”.

Tanto en una fuente Talmúdica como en la otra, no se detecta el que haya una interpretación –de este versículo- que coincida con un precepto de cumplir con la palabra, sin haber hecho uso del léxico equivalente al de un juramento…, contrastando así con el enfoque del SHLA”H Hakadosh sobre este versículo de la Torá.

 

Moshé, Reubén y Gad

Reayá

 

El SHLA”H Hakadosh trajo otra prueba para su corolario. En el libro de Bemidbar (Cap. 32), se narra que el Pueblo de Reubén y de Gad, quienes solicitaron los terrenos de las afueras de la Tierra de Yisrael, se comprometieron en acompañar al resto del Pueblo de Yisrael en la conquista de la Tierra de Yisrael, e incluso hasta el momento de la repartición de los terrenos conquistados, lo cual ocurriría, en la práctica, 14 años después de la entrada a Tierra Santa. A través del  versículo 24, se narra que Moshé Rabenu les advirtió “y todo lo que ha salido de vuestras bocas haréis”. De esta manera, se demuestra que, a pesar de que el contenido de la redacción del compromiso de los Pueblos de Gad y Reubén carecen de terminología de juramento o promesa, aun así, Moshé Rabenu se valió de la frase imperativa “y todo lo que ha salido de vuestras bocas haréis”, para advertirles que no fallen a la palabra dada.

 

Juramento de Altura

Dejiyá

 

Sin embargo, RASH”I, en su comentario a la Perashá (Loc. Cit.), explica que este compromiso de palabra adquirido por los Pueblos de Reubén y Gad es un voto adquirido por ellos para con el Todopoderosoya que Moshé Rabenu sólo les había exigido acompañar al resto del Pueblo hasta el final de la conquista de la Tierra de Yisrael (lo que finalmente llevaría 7 años), y las Tribus de Reubén y Gad se comprometieron –ante el Todopoderoso, según RASH”Icon quedarse incluso hasta culminar de repartir los terrenos (lo que les llevaría otros 7 años más)… Siendo que se trató de un compromiso de palabra con el Todopoderoso, se considera como un hecho consumado; es decir, rige el deber de cumplir con la palabra como si fuera un juramento, a pesar de no haber usado la terminología de juramentos ni de promesas durante su diálogo. Por ende, este versículo no podrá ser prueba de que el resto de los compromisos –entre personas- estén regidos por un precepto de la Torá de cumplir con la palabra. Esta opinión de RASH”I tiene su base en el comentario del REE”M (Rabenu Eliyah Mizraji). Asimismo, el MAHARA”L Mi_Prag, autor del Gur Arié, escribió que este compromiso de Reubén y Gad recayó como promesa, al ser que fue dirigido hacia las Alturas, equivalentemente al comentario que hiciera RASH”I en líneas recientes. El Sifté Jajamim (Loc.Cit.), en su comentario a RASH”I, escribe claramente que en Maséjet Nedarim se registra que, de este versículo, se aprende que una declaración de compromiso de palabra con el Todopoderoso, se considera como una acción motora de otorgamiento (de lo comprometido).

 

Lenguaje común

 

En el libro Kol Nidré (pag. 13), cuyo autor es el Rab Shtesman, recordó el reciente argumento presentado, con base al mencionado RASH”I de la Parashá de Matot (Bemidbar, 32:24), a lo cual respondió que el SHLA”H quiso decir que es [el lenguaje al que se refirió el versículo] lo que logró provocar que quedaran -aquél o aquéllos que lo declararon- sujetos a ese precepto de la Torá de cumplir con la palabra.

No obstante, una vez más habrá que decir que justamente ésta pudo haber sido la impresión sorprendente que tenía RASH”I y que le obligó (a RASH”I) a aclarar que se trataba de un compromiso de palabra con el Todopoderoso y no con un ser humano.

 

Báscula calibrada

Reayá

 

En Maséjet Babá Metziä (49:1), está registrado que Rabí Yosé Be_Rabí Yehudá pregunta el por qué un versículo como el de Vayikrá (19:36) tendría que valerse de la frase “Hin Tzédek (Yihyé Lajem)” y aparentemente repetir que es un deber tener un peso correcto en la casacuando esto ya estaría claro con la frase que la antecede Efá Tzédek …(Yihyé Lajem)”. En respuesta a esta pregunta, Rabí Yosé dice que la palabra Hin, es “Hen” en arameo cuyo significado es “Sí”. Y la explicación es que tu “Sí” y tu “No” deben ser justos (correctos, y no desviados), es decir, que cuando una persona se comprometa a hacer o decir algo, deberá cumplirlo y así concretará su deber de tener un Hin Tzédek. Por, ende, se está en presencia de una prueba que apoya la existencia del precepto de cumplir con la palabra que se saca por la boca aunque no sea un juramento. Este es un estudio íntegro de la Torá, cuya autenticidad está avalada por RASH”I, en su comentario al Maséjet Ketubot (86:1), y, por ende, cobra aun mayor legitimidad ante la opinión rabínica.

 

Asuntos del pasado

Dejiyá

 

No obstante, Abayé, unas líneas después, expresa que, sin embargo, el “Sí” al que se está refiriendo esta “Hin” es a un “Sí” ante el que una persona debe ser verdadero y conciliar íntimamente entre lo que está en su pensamiento sobre algo que pasó y lo que pasó, es decir sobre hechos del pasado, como por ejemplo, si le preguntan a alguien  si tal objeto es de él o no y él responde que sí: si verdaderamente es así, habrá cumplido con Hin Tzédek; de lo contrario, habrá trasgredido la norma de Hin Tzédek. Pero, en cuanto a hechos planificados no consumados aún (ya sea porque no pudo o porque tuvo un percance), si una persona pensó que sí se iba a hacer pero no se hizo, no habrá dejado de concretar Hin Tzédek Yihyé Lajem

 

Préstamos a tiempo

Reayá

 

RASH”I, en su comentario al Maséjet Ketubot (86:1, D.H. “Periät”), explica que el pago de una  deuda (sea préstamo o crédito) es un precepto que rige sobre las personasy la fuente de dónde se aprende esto es el versículo que contiene la frase “Hin Tzédek”, de lo cual se interpretó, a través de la Guemará en Babá Metziä (Loc.Cit.), que tu “Sí” sea justo y tu “No” sea justo.

Por ende, se comprueba, bajo esta perspectiva, que no es definitivo decir que esta frase esté dirigida exclusivamente a hechos del pasado, sino también a futuro, tal y como se puede evidenciar de esta prueba, la cual disertó sobre una acción a futuro (como lo es la obligación de pagar un préstamo)…  RASH”I estaría avalando el uso de la fuente “Hin Tzédek” para ser interpretado “a futuro”. Y si es así, ¿por qué no decir lo mismo de la interpretación de Hin Tzédek dada por la Guemará, en Babá Metziä, y admitir que hay una obligación de cumplir con compromisos de palabra que se dan (incluso para acciones futuras)?

 

RITB”A & RA”A

Majlóket

 

No obstante, el RITB”A, el RA”A, y el RASHBAT”Z hacen una pregunta frente a esta explicación de RASH”I, rechazando que la proveniencia formal de la obligación de pagar deudas por préstamos, sea la frase “Hin Tzédek”, y, por el contrario, consideran que la frase Hin Tzédek está dirigida únicamente para acciones del futuro como lo es específicamente el pago de un préstamo.

 

No que no quiso…Belí Néder

 

En el Teshubot Veanhagot (O.J., Tomo III, Cap. 160) del Rab Moshé Shtérenbuj, después de haber dilucidado en forma variada sobre este tema, registra que si una persona (sin valerse de un lenguaje de promesa o juramento) se comprometiera con el compañero en realizar alguna acción, y tratara de llevarlo a cabo, mas finalmente no lo pudiera cumplir, no traspasará una prohibición.

En el SHU”T Shébet Ha_Leví (Jélek 10, Cap. 156), escribe el Rab Shemuel Vozner, en nombre del Rab Yosef Elyashib, que hay personas que piensan que, cuando se expresan con la frase “Belí Néder” (sin promesa), tienen permiso para comprometerse y no cumplir, y eso no es cierto. La persona debe esforzarse lo necesario para hacer valer su palabra.

 

Conclusión

 

Declaración jurada

 

Si una persona se compromete con su compañero, por intermedio de vocablos vinculados a promesas y juramentos, como por ejemplo, te prometo, o te juro, entonces, es un precepto de la Torá cumplir con su palabra, al pie de la letra. Se recomienda no prometer ni jurar del todo, para no arriesgarse al incumplimiento de este precepto.

 

Declaración no jurada

 

-En pasado

Una persona que narra algún hecho ocurrido, o describe algún acto consumado en el pasado, y resulta que es mentirá lo que está declarando, habrá trasgredido la norma de “Hin Tzédek Yihyé Lajem”, interpretado por la Guemará como una norma que rige sobre cada uno y que exige “que tus palabras sean ciertas”.

 

-A futuro

Una persona que le dice a su compañero “nos vemos mañana”, “te llamo en una hora”, “te lo mostraré el próximo jueves”, “ya vengo”, o algo por el estilo, aunque no utilice un vocabulario que connote juramento ni promesa, y aun con la aclaratoria de “Belí Néder”, deberá tratar de hacer lo necesario para cumplir con su palabra.

Pero, si no llegara a concretar específicamente con este cometido, por razones ajenas a su voluntad, entonces, no se considerará que trasgredió un mandamiento. O si ve que hay una posibilidad de cumplirlo, pero eso implica insertarse en una situación embarazosa o vergonzosa, la Torá no le obligará a concretar lo dispuesto en estas sencillas declaraciones.

En fin, si, por ejemplo, una persona le dice sencillamente a su compañero “nos vemos mañana”, “te llamo en una hora”, “te lo mostraré el próximo jueves”, “ya vengo”, deberá hacer lo posible por cumplirlo; pero, si  resultó que estaba realmente pendiente de cumplirlo, pero resulta que, a]si lo hiciera, perdería su trabajo o una cita importante, ob]si se le olvidó y no lo hizo, o, con más razón, c]si le sucedió un percance que evitó que lo hiciera, entonces, no se considerará que mintió, ni que trasgredió un precepto de la Torá ni de los Sabios.