CREPES DULCES

   Ponemos en el vaso de la batidora 100g de harina, 250 ml de leche, un huevo, una cucharada de aceite de girasol, una cucharadita de azúcar y un pellizco de sal. Batimos bien.

   En una sartén antiadherente caliente, ponemos un poquito de mantequilla y cuando se derrita vertemos un chorro de nuestra masa líquida, como tres cucharadas, e inmediatamente levantamos la sartén y la movemos en círculos exagerados, despacio, para extenderlo por toda la sartén, de forma que nos quede como una tortilla finita. 

   Volvemos a poner al fuego y cuando vemos que la crepe comienza a tomar color por los filos y empieza a desprenderse, le damos la vuelta con una espátula larga