BACALAO A LA ANTIGUA GRATINADO

   Primero tenemos que hacer una fritada de tomate, y ahí es donde viene la parte antigua. Según la cocinera, ella hace el tomate como se freía antiguamente, es decir a fuego lento, muy lento durante la friolera de 12 horas, de forma que queda muy espesote y  concentrado [algo así como lo que los italianos llaman passata] ya que durante una cocción tan larga se va perdiendo el agua que tienen los tomates.

 

   Yo para hacer este paso, usé por primera vez la función slow cook de mi fussion cook, puse un poco de aceite de oliva en la olla, los tomates maduros troceados y sin piel, sal y una pizca de azúcar. Le dí 12 horas de cocción. Es lo bueno buenísimo que tiene la fussion, programas y te olvidas de volver a mirar. Aunque el resultado no fue tan concentrado como yo esperaba.

   Si lo hacéis de manera tradicional, ya sabéis que tenéis que poner el fuego lento lento y moverlo de vez en cuando. Desde luego es un tomate frito delicioso, merece la pena.

 

   Encendemos el horno a 180º para que vaya precalentando.

   Después tenemos que hacer una mayonesa de mandarina espesa, poniendo en el vaso de la batidora un huevo, un diente de ajo pequeño, un poco de sal, 2 vasos de aceite de girasol y el zumo de una mandarina grande o una naranja. Batimos empezando con poca potencia y dejando al fondo sin mover la batidora, y conforme vaya espesando desde abajo, la vamos subiendo para que se haga entera.


   Por último montamos el plato para hornear. En una fuente de horno ponemos una base del tomate frito, disponemos los lomos de bacalao desalados con la piel hacia abajo. Con una cuchara los cubrimos de la mayonesa de mandarina, picamos un puñado de nueces peladas y espolvoreamos encima de la mayonesa, añadiendo por último unas pasas sin hueso.

   Horneamos durante 10 minutos. Servimos bien caliente.