Sobre mí


Soy filólogo por devoción. Me doctoré en Filología Hispánica (1998), con una tesis de la que aprendí el valor de la dignidad humana. He andado cien caminos docentes, primero los de lector de Español y más tarde los de profesor de Lengua en Secundaria. En el segundo, soy muy feliz y he tenido la fortuna de conocer a gente extraordinaria. En cualquier ámbito, busco lo que de humanidad tienen las personas.