Marco Teorico

MARCO TEÓRICO

 

 

El concepto de ambiente no puede reducirse estrictamente a la conservación de la naturaleza, a la problemática de la contaminación por basuras o a la deforestación. Este concepto es mucho más amplio y más profundo y se deriva de la complejidad de los problemas y potencialidades ambientales y del impacto de los mismos, no sólo en los sistemas naturales, sino en los sistemas sociales, como los subsistemas biofísico y sociocultural (SINA, 2002)[1]

 

Es por esto que la concepción de ambiente que se retoma en esta investigación tiene  como referente principal  a Maritza Torres  entendiendo por  el concepto ambiental  el logro del mejor estado de desarrollo posible, lo cual hace referencia a sistemas de valores sociales y a las prioridades que una colectividad decide para su futuro. Por eso, “EL AMBIENTE” y la educación ambiental se relacionan directamente con la construcción de un proyecto de sociedad, y su preocupación, además de la calidad de vida de las diversas poblaciones, es la supervivencia de la especie humana (Torres, 2004)[2].

 

De acuerdo con lo anterior, una aproximación a un concepto mucho más global de ambiente podría ser la de un sistema dinámico definido por las interacciones físicas, biológicas, sociales y culturales, percibidas o no, entre los seres humanos y los demás seres vivientes y todos los elementos del medio en el cual se desenvuelven, bien que estos elementos sean de carácter natural o sean transformados o creados por el hombre (SINA, 2002).

 

El concepto de ambiente abarca, entonces, nociones que relevan tanto las ciencias físicas y naturales como las ciencias humanas. Esto es lo que enriquece el concepto de ambiente aunque, a la vez, lo hace complejo y dificulta su aprehensión. Es por lo anterior que no se puede reducir el estudio de lo ambiental, en espacios formales o no formales, a la simple actividad sin contexto y sin proceso pues ello puede conducir a la desinformación, a la atomización y a la ausencia de profundidad en el análisis. La profundidad es la única garantía para la comprensión y la toma de decisiones (SINA, 2002).

 

Dentro de la teoría que registran el concepto de ambiente se puede tener presenta  autores como Maritza Torres. En este sentido, Torres (2004) estima que "el currículo globalizado e interdisciplinar se convierte en una categoría paraguas capaz de agrupar una amplia variedad de prácticas educativas" con modelos que ayuden a que el concepto de ambiente  como una práctica continua  en todos los discursos de la vida cotidiana se vea reflejado. La educación no se puede separar, debe estar ligada a esta práctica,  buscando llegar con un concepto cada día más certero a los alumnos ya que al tener en cuenta que el trabajo interdisciplinar es una de las mayores dificultades para incorporar la dimensión ambiental en la escuela (Sauvé, 1994).

 

El concepto de ambiente ha sido ampliamente discutido, por lo que es posible encontrar diversas tendencias en las que se interpreta su significado y sentido, de acuerdo con distintas perspectivas que hacen alusión a la actuación del ser humano y su relación con el medio en el que se desenvuelve (Sauvé, 1994).  

 

Esto lugares sirven como materiales de apoyo para el maestro y los alumnos en este tipo de concepción , en el contexto actual y bajo las transformaciones no solo de la educción, sino de los contextos y la nuevas tecnologías el maestro no pueden limitarse a los textos escolares solamente. Se requiere una información mucho más concreta y proveniente de diversas fuentes como son las TIC, las salas de video, los museos y demás, dado que la argumentación es fundamental, cuanto más variada sea más sólida será la explicación.

 

La transposición didáctica que se realizan en los museos a través de los guías y talleristas  del relato y los talleres con el grupo de visitantes, permite traducir las expectativas e intereses de un grupo social en una propuesta de trabajo fuera del aula que, bajo la perspectiva investigativa, favorece el reconocimiento del concepto y el desarrollo de una propuesta de ambiente que  permite transcender en busca de una conciencia ambiental  que aporte a soluciones actuales.

 

Es de esta manera como se pretende enfocar el concepto de ambiente desde los estándares básicos de competencias en ciencias naturales y  desde lo que nos plantea Maritza Torres y la política nacional de educación ambiental (SINA) desde los proyectos de educación ambiental,  para divulgar en los museos propuestos un concepto integral que apunte a lo planteado por el ministerio de educación nacional para la educación ambiental desde el área de ciencias naturales.

 

En nuestros días, los museos son definidos bajo los parámetros económicos como algunos que son “una institución permanente sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y de su desarrollo, abierta al público, que realiza investigaciones concernientes a los testimonios materiales del hombre y su entorno, los adquiere, los conserva, los comunica y principalmente los exhibe con fines de estudio, educación y deleite” (ICOM, Consejo Internacional de Museos, 1974)[3] Dentro de los contextos informales, el museo es el lugar “tradicional” de la practica informal o paralela al sistema educativo formal debemos partir del concepto del Museo como un lugar para el descubrimiento.

 

En Colombia, esta definición de museo ha sido puesta en práctica, apenas a finales del siglo XX, impulsada por la propuesta de apropiación del patrimonio cultural consignada en la ley 115 de 1994 y en la ley general de cultura expedida en 1997, de donde parte la necesidad de vincular el museo en las actividades cotidianas de los ciudadanos en edad escolar (Castro, 2009).

 

Para esta investigación, ha de tenerse en cuenta que no todos los museos se rigen por los mismos parámetros, en cuento a finalidad en la enseñanza. Algunos autores han clasificado los museos según su grado de interacción con los visitantes en: Museos de primera, segunda, tercera y cuarta generación.

 

Se les llama museos de primera generación a aquellos “museos tradicionales de ciencia y técnica que están orientados a la presentación de la ciencia a través de paneles y colecciones de objetos históricos” que poco hablan por sí solos (Guisasola & Morentin, 2007).

 
 
1 - 2
 

[1] Politica nacional de educación ambiental (SINA) ministerio del medio ambiente ministerio de educación nacional, BOGOTA, D.C., JULIO DE 2002

[3] CITADO POR: FLÓREZ, Victor y MORENO, Jairo. (2009). En: Aprender a enseñar ciencias vinculando el museo como recurso didáctico para la enseñanza del sistema circulatorio humano, un estudio de caso. Trabajo de investigación, maestría en educación. Línea: Educación En Ciencias Experimentales y Matemáticas. Medellín, Colombia.