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LOS CONTACTOS DE ALAN GARCÍA

CON EL NARCOTRAFICO

 

En junio de 2006, un allanamiento de una vivienda en Bogotá descubrió una insólita conexión. Un conocido magnate Colombiano, Óscar Fernando Cuevas Cepeda, perseguido por lavado de dinero, guardaba una foto testimonial de su antigua amistad con Alan García. 


La foto García-Cuevas, probablemente fue tomada en los primeros años del exilio Colombiano del entonces fugado ex presidente peruano, que se muestra todavía joven y delgado, en una escena que la publicación Colombiana “Primera Página” del 1 de junio de 2006, califica de curiosa por el detalle del papel que AGP dobla en sus manos. 


Alan García salió del Perú en 1992 y recibió refugio del presidente Samper, quien posteriormente sería también acusado de recibir dinero del narcotráfico para su campaña electoral. Por entonces, la mafia Colombiana buscaba blanquear inmensas cantidades de dinero acumulado trasladándolo a la política y a los negocios. 


Óscar Fernando Cuevas Cepeda y su familia (padre y su hermano) conformaron en esa época un poderoso conglomerado empresarial, con más de 60 empresas, a través de las cuales movieron 120 millones de dólares, lavando dinero del cártel de Cali. Parte de su cobertura eran sus proclamadas amistades internacionales entre las que se mencionaba a Alan García del Perú, Carlos Saúl Menem y Domingo Cavallo deArgentina, el periodista del PRI mexicano Rafael Pérez Ayala, entre otros. 


Ninguno de ellos ha admitido esta incómoda amistad. Incluso el ex presidente deColombia Andrés Pastrana acusó a los Cuevas de haberse “colado” en la transmisión de mando sin estar invitados. Pero la foto con García no deja lugar a dudas sobre el vínculo. Varias publicaciones Colombianas se refirieron a esta aparición como un “grave escándalo”, pero en el Perú no trascendió la noticia por la sencilla razón de que nos encontrábamos a pocos días de la segunda vuelta de las elecciones y el impacto de la difusión de la existencia de este tipo de amistades podía haber sido fatal para el candidato que tenía LA PRIMERA opción de llegar a la presidencia, como realmente sucedió. 


Un complot entre el gobierno también “amigo” del presidente Uribe de Colombia y los medios peruanos habría sido fundamental para evitar introducir esta denuncia como tema a ser esclarecido en la campaña. Algo parecido finalmente a lo que se hizo con el pasado económico del candidato, que se borró de la memoria de los medios y de los archivos de diversas instituciones. 

 

Caso Cuevas

Óscar Fernando Cuevas Cepeda, fue condenado a nueve años de prisión por enriquecimiento ilícito y “testaferrato” (representación de intereses mafiosos) y a pagar 10 millones dólares al Estado Colombiano. Ha sido también procesado por fuga de presos en el 2001, cuando desapareció de su celda y su familia denunció el caso como un “secuestro de las FARC”. Más tarde gestionó asilo en España como perseguido por las guerrillas. 


Las relaciones entre la política y el narcotráfico están en el centro de las preocupaciones de Colombia. El gobierno de Álvaro Uribe ha sido acusado repetidamente de vinculaciones con los capos y con el paramilitarismo que fue engendrado a partir del dinero sucio de la droga, y un alto número de parlamentarios del partido de gobierno y de la familia presidencial han sido procesados por esta causa, con numerosas condenas. Sin embargo, como lo prueban las últimas elecciones en ese país, el sistema se ha adaptado a esta situación y el Estado funciona casi normalmente como un “narco Estado”. En el Perú no hemos llegado a este punto, no obstante esto no descarta las conexiones entre la política y el narcotráfico que se insinúan en la foto no explicada aparecida en Colombia. 


Revista “Latino América Internacional”

A fines de 1992 (cuando García ya residía en Bogotá), la familia Cuevas decidió crear una revista que intentaba ser un símil Colombiano de la revista estadounidense “Time”. Así crearon “Latino América Internacional”, que llegó a tener una circulación de 120 mil ejemplares, con oficinas de difusión en Estados Unidos y las principales capitales latinoamericanas. 


Como director de la nueva publicación se colocó a Óscar Cuevas Gamboa, cabeza y fundador del clan.

Entre los columnistas figuró por varios años el entonces ex presidente del Perú, Alan García Pérez. 


Investigaciones
El año 1994, la DEA ya estaba detrás de la pista de la familia Cuevas, a la que definió como el principal lavador de dinero del cártel de Cali, por sumas que llegaban a los 200 millones de dólares por mes. Una red de empresas de la familia se dedicaba al cobro de cheques, trasferencias electrónicas, cambio de dinero y transacciones entre empresas de fachada, con localizaciones en las islas del Caribe, CentroAmérica y SudAmérica. 

Los oscuros negocios del clan Cuevas

La familia lavadora de dinero, creó en junio de 1992 la empresa Mobil Ami South Constructions Ltda., con diversas personas que eran empleados de los Cuevas y hacían de testaferros. Por su razón social, los investigadores creyeron que la empresa estaba orientada a los negocios con combustibles, pero en la realidad su principal actividad estaba relacionada con las artes gráficas. 


La Fiscalía Colombiana determinó que a pesar de declarar un capital pagado de $1.230 millones, este patrimonio no se reflejaba en ninguna edificación, ni maquinaria, ni terreno alguno y lo peor de todo, no poseían cuentas bancarias reconocidas. 


Los investigadores establecieron que por medio de empresas de fachada, los Cuevas se dedicaron a traer millonarias sumas en dólares para invertirlas en el sector financiero y bursátil Colombiano, y después girarlos a un gran número de personas jurídicas y naturales, que en la mayor parte de los casos figuraban con números de cédulas falsas.


La intención no era otra que ocultar la identidad de las cadenas de endosos para desdibujar el resto de los dineros ingresados al país, y en otros casos para invertir gran cantidad de dinero en títulos valores de muy rápida realización, como por ejemplo certificados a 9 ó 10 días de vencimiento, o en títulos valores en firmas comisionistas de bolsa, como Promotora Bursátil y Bermúdez y Valenzuela. Estos títulos eran luego endosados, reinvertidos o redimidos.

 

 

NARCOTRÁFICO, DEMOCRACIA

Y PERIODISMO EN EL PERÚ

 

El siguiente artículo fue publicado en el 2008 como parte de una antología sobre periodismo Latinoamericano a cargo de becarios del Institute for Further Education of Journalists-FOJO de Suecia. Hasta hoy 6 de marzo del 2009, la fotografía del presidente Alan García con Fernando Cuevas Cepeda sigue apareciendo en la web Primerapagina.com y en otras que han acogido y comentado esa información.

Por: Orazio Potestá (*)

 

I Una fotografía vuelve del pasado

La mañana del domingo 11 de mayo fue particularmente fría en Lima. Casi escondido entre la niebla, en el patio de mi garaje, encontré el diario El Comercio, uno de los más importantes del Perú y en el que trabajé durante tres intensos años investigando mafias de tráfico de personas, de armas y de drogas, así como sus nexos con las Fuerzas Armadas, el Poder Judicial y la política.

 

Aparecía en portada una entrevista con el presidente de la República, Alan García, cuya popularidad ya venía bajando en forma intermitente pero continuada en las encuestas de opinión. Y habrá sido por ese instinto desarrollado tras la lectura de decenas de caritativas entrevistas realizadas a otros jefes de Estado, que me sentí preocupado y no interesado en esa entrega periodística. La helada mañana ya no me carcomía la piel como hacía algunos minutos.

 

Luego de diez años de haber sobrevivido a una dictadura cívico-militar encabezada por el ex mandatario y ahora procesado por la justicia Alberto Fujimori, los peruanos han aprendido a cuestionar a los periodistas y a no tener reparos en colgarles el cartel de pusilánimes cada vez que muestran un excesivo respeto a la autoridad de turno.

Setenta y dos horas antes, en una mañana no tan oscura como la de hoy, mi jefe me había llamado a su despacho para preguntarme si sabía de una fotografía publicada en una página de Internet colombiana especializada en periodismo de investigación llamadaPrimerapagina.com

 

El diálogo se desarrollaba en la sede de INFOREGIÓN, una pujante agencia de prensa especializada en temas sobre narcotráfico y desarrollo social, en la que me desempeño como editor de noticias regionales.

Respondí que no, que era la primera vez que la veía, mientras afinaba la mirada en la pantalla. Pregunté el año de su publicación y me dijo 2006. Luego comenté que había cubierto la campaña electoral de ese año como periodista del diario El Comercio y que esa imagen era desconocida para mí. 

 

Mi jefe y yo apretamos las mandíbulas y nos miramos.

El narcotráfico es una costra que lejos de caer se fortalece y golpea al Perú desde hace varios lustros.

En la imagen se apreciaba al ahora jefe de Estado peruano, Alan García, al lado de un personaje que había mirado el lente de la cámara fotográfica con un gesto indescifrable o simplemente diplomático.

El ahora presidente de la República se mostraba muy sonriente, su acompañante no. El actual primer mandatario del Perú sujetaba una pequeña hoja doblada, cogida con las dos manos, mientras que su enigmático acompañante, libre de objetos, tenía los brazos estirados y pegados al cuerpo. Era una toma cerrada que impedía interpretar adecuadamente la fotografía, pues no se observaban muebles, cuadros ni calendarios, apenas una cortina al fondo que dejaba pasar tenuemente la luz del exterior.

“Alan García, quien se refugió en Colombia en junio de 1992 bajo la figura del asilo político, aparece en la fotografía sonriente al lado de Óscar Fernando Cuevas Cepeda, mientras dobla en sus manos un curioso papel que acaba de recibir de su anfitrión”. Eso publicó Primera página.com el primero de junio del 2006. 

Óscar Fernando Cuevas Cepeda. Curiosa la costumbre en Colombia de resaltar siempre los dos nombres de pila y los dos apellidos de las personas, vieja herencia de la colonia en el país que mejor trata el idioma castellano. 
 
La policía y la justicia de ese país lo describen como el más grande lavador de dólares del narcotráfico en la historia de Colombia y uno de los principales asesores financieros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-FARC, grupo terrorista que actúa en alianza con las mafias del tráfico de drogas. Investigaciones posteriores ayudaron a conocer que ese personaje había ayudado al cártel de Cali en la limpieza de al menos 50 millones de dólares semanales.

 

La fotografía con Alan García habría sido tomada en una de las casas que Cueva Cepeda tenía en Bogotá y encontrada luego en un allanamiento de la policía colombiana en otra de sus residencias ubicada en la misma ciudad.

 

Nacido en Cali en 1952, miembro de una familia rica y con muchos contactos políticos y económicos, Cuevas Cepeda fue educado en la universidad de Harvard y como hombre de mundo utilizó su magnífico panorama empresarial para proteger financieramente a diversos capos del narcotráfico y no ser descubierto con facilidad por la sagaz policía colombiana.

La imagen fue captada entre 1991 y el 2004, antes de ser recapturado por el Departamento Administrativo de Seguridad-DAS de Colombia, pues pesaba sobre sus hombros una condena de nueve años de cárcel impuesta en el 2001 y que ahora cumple en el centro penitenciario de La Dorada.

 

¿Sabían de sus antecedentes delictivos los políticos que se fotografiaban con él? ¿Financió campañas electorales? Lo cierto es que sus antecedentes por lavado de dinero del narcotráfico no eran precisamente un secreto. Primerapagina.com publicó que fue “arrestado por la DEA en 1986 en Los Ángeles por distribución de cocaína” y sentenciado a 15 años de prisión, siendo luego expulsado de los Estados Unidos tras haber cumplido la tercera parte de esa pena.

Siendo un personaje conocido en Colombia, la revista Cambio no tuvo reparos en dedicarle una portada titulada “Los contactos de Cuevas” y en la que mencionaba con enormes letras su amistad con el ex jefe de Estado de Argentina, Carlos Saúl Menem. 

 

¿Qué tan cerca se encuentra el tráfico de drogas de los políticos? ¿Qué tan cerca se encuentra ese delito de nuestras democracias? ¿Son limpias nuestras democracias?

Lo único cierto es lo que siento. Y lamentablemente, conforme avanzo el presente artículo para Fojo, me convenzo de que las democracias latinoamericanas esconden controvertidos secretos.

 

II ¿Soporte de la democracia?

Tuve la particular suerte de cubrir (disfrazado de cronista político) las elecciones presidenciales del 2006, donde Alan García fue elegido presidente de la República con el 52.6% de los votos, apenas cinco puntos más que su oponente Ollanta Humala, de acuerdo con el conteo oficial de los organismos electorales peruanos.

 

Alan García fue el ganador de esas elecciones representando al añejo y tradicional Partido Aprista Peruano (PAP) y tras haber ocupado anteriormente la presidencia del Perú en el periodo 1985-1990.

Que muchos de los partidos políticos peruanos son financiados por el narcotráfico es una sospecha (o certeza) que lejos de diluirse se ha incrementado con el paso del tiempo y debido a una serie de signos o datos proporcionados por la incansable realidad de mi país. 

Era la noche del viernes 7 de abril del 2006. Viento, bulla y tráfico enloquecido. Miles de personas se habían concentrado en el tradicional Paseo de los Héroes Navales, en pleno centro de Lima, para asistir al cierre de campaña de uno de los principales candidatos de la campaña electoral de ese año.  

Uno de los tres candidatos con mayores opciones para ser el próximo presidente del Perú se despedía de sus admiradores y partidarios, pues las leyes peruanas prohíben la realización de mítines 48 horas antes de los comicios. Era la última presentación del político que había declarado cada hora y cada minuto, en los diarios, en las radios y en las estaciones de televisión, que su campaña era “austera” y “pobre”. Y la gente así lo creyó.

 

Pobre y austera hasta que el pregonero que hizo de “calienta plazas” reveló que ese candidato a Palacio de Gobierno había participado en 380 mítines en todo el país, en siete u ocho meses de campaña, lo que implicaba el manejo de una maquinaria organizativa y logística impresionante, pues había que usar aviones, avionetas, autos y helicópteros para vencer la irregular geografía peruana y hacer hasta dos o tres concentraciones diarias en diferentes zonas ubicadas a miles de kilómetros de distancia. 

Y si las encuestas de opinión así lo requerían, el plan de viaje podía cambiar súbitamente para acudir a las regiones en las que el postulante a la jefatura del Estado había empezado a descender en las preferencias electorales. 

 

¿Cómo financió aquel candidato presidencial sus 380 mítines?

¿Cómo lo hizo si los aportes de sus partidarios fueron prácticamente inexistentes de acuerdo con la Oficina Nacional de Procesos Electorales-ONPE, entidad encargada de verificar la procedencia legal del dinero de los partidos políticos peruanos?

Algunos medios de comunicación revelaron los engaños maquinados por muchos partidos políticos para ocultar la real procedencia de los fondos de campaña electoral, utilizando incluso la identidad de personas muertas y de otras muy humildes para inscribir supuestas y millonarias donaciones de dinero, de acuerdo con revelaciones del programa televisivo Reporte Semanal de Frecuencia Latina-Canal 2.

 

Rolando Ayala Salinas, pese a haber fallecido en el 2005, fue donante del PAP en el 2006. Marcelo Yataco Peves, carpintero que ganaba 500 soles al mes, se enteró con sorpresa que había entregado su salario de tres meses al movimiento Unidad Nacional. Luis Peñafiel Reyes, guardaespaldas del candidato del Partido Nacionalista Peruano, Ollanta Humala, puso en serios aprietos a su jefe cuando rechazó haberle donado seis mil seiscientos soles para su campaña electoral.  

 

Incluso se denunció que el APRA, para no despertar sospechas de la Oficina Nacional de Procesos Electorales-ONPE, envió una interminable lista de personas con donaciones muy reducidas, casi insignificantes, para evitar el registro de grandes sumas de dinero.

El 2 de enero del 2006 pude plasmar en un informe periodístico publicado en el diario El Comercio una idea que me rondaba la cabeza desde hace varios años: Preguntar a los candidatos a la presidencia del Perú si habían previsto acciones o mecanismos de control para impedir el ingreso de dinero del narcotráfico en sus campañas.

 

El momento no podía ser mejor, pues se transitaba por una coyuntura electoral en un país que había superado (de acuerdo con fuentes no oficiales) la producción de 300 toneladas de cocaína al año. 

Ninguno de los encuestados mencionó la posibilidad de solicitar a sus tintineantes donantes de dinero, sus antecedentes policiales y judiciales, declaraciones juradas de impuestos y propiedades, junto a cartas de presentación firmadas por ciudadanos de probada solidez moral, tal como lo sugirieron en el informe periodístico ex miembros de la División de Investigación Financiera (DINFI) de la policía peruana.

Las respuestas sorprendieron. Candidatos con verbo filudo y entrenado para lucirse en entrevistas televisivas y plazas públicas se mostraron erráticos. No supieron qué contestar.

Inclusive, el respetado político peruano y ex presidente de la República, Valentín Paniagua, dijo que no conocía “en detalle ese tema” y que era mejor que llamáramos al secretario general de su movimiento partidario para obtener mayor información. Luego colgó el teléfono.  

 

No faltaron quienes trataron de camuflar su ignorancia atacando y señalando que las campañas electorales de sus contrincantes se encontraban ligadas al tráfico de drogas.

Otra de las interrogantes era: ¿Qué haría usted si de pronto apareciera en su local partidario una persona que desea donar una alta suma de dinero? ¿Le dirían que no? 

 
José Cardó Guarderas, candidato del partido Reconstrucción Nacional, respondió: “No le decimos que no. Le solicitamos que deposite el dinero en el banco y con su nombre para poder ubicarlo posteriormente”.
 
Y como si el narcotráfico y su dinero no fuera una amenaza para la política y la seguridad nacional, el vicepresidente de la plancha del PAP, contralmirante AP Luis Giampietri Rojas, sostuvo que “no había conversado de ese tema” con el entonces candidato a la jefatura del Estado, Alan García.

 

Y lejos de considerar que las mafias del tráfico de drogas manejan sofisticados mecanismos de engaño y persuasión, el postulante del Frente Independiente Moralizador-FIM, Fernando Olivera, autodenominado como el paladín de la lucha contra la corrupción y el delito en el Perú, dijo que su trayectoria (ya venida a menos) era suficiente para evitar el atropello del dinero sucio.   

Y finalmente, Natale Amprimo, aspirante de la Alianza para el Progreso, dijo tener la certeza de que “el narcotráfico iba a intentar colocar un candidato para la jefatura del Estado o en el Congreso de la República”. Sin embargo, no dio luces sobre cómo evitar ese problema en su propio partido político.   

 

Conclusión: Si los partidos políticos peruanos no son una coladera, se encuentran a tres agujeros de serlo. ¿Alguien repara en el grave riesgo que corre nuestra ya golpeada democracia?

El 3 de enero, 24 horas después de publicado el informe y tras haber leído el editorial que el diario El Comercio le había dedicado a mi trabajo, un conocido narcotraficante llamó a mi teléfono celular para hacerme “reflexionar con algunas sugerencias”.

 

Me dio la razón sobre la informalidad que cunde en los partidos políticos del país y en sus principales líderes, recordando que hacía varios lustros él mismo le había entregado a un candidato al Parlamento peruano un costal con billetes durante un almuerzo en un restaurante de la Amazonía. Y entre bromas me dijo que si la policía le hubiese hecho una pericia química a ese costal o al dinero, incluyendo las manos del “afortunado” político, con seguridad el resultado hubiera dado positivo para drogas.

 

Luego de varios minutos de explicaciones que tomé por consejos y de disquisiciones con tono de certezas, me soltó algunas frases que ahora publico por primera vez y que desdibujaron el concepto que tenía de la democracia peruana, por la que creo haber luchado junto con otros pocos periodistas independientes cuando era denostada por el ex jefe de Estado Alberto Fujimori y el jefe de sus servicios de inteligencia, Vladimiro Montesinos.

Primeras ideas, palabras más, palabras menos: “El narcotráfico ya se ha metido en la política peruana y no va a salir así nomás. Podemos llegar de muchas maneras a un candidato de un partido político, podemos infectarlo, comprometerlo y luego utilizarlo para nuestro beneficio. ¡Andan desesperados por plata, quieren y buscan plata y nosotros tenemos esa plata!”.  

 

La antesala al puntillazo: “Por lo que leo en su informe periodístico, usted amigo periodista critica el ingreso del dinero del narcotráfico en las campañas electorales… ¿Piensa que los candidatos de su país son inocentes, ajenos al problema o no saben lo que reciben? ¡Por favor!”.

El puntillazo: “¡Nosotros movemos aquello que ustedes festejan como democracia, compañero! Nuestro dinero moviliza a los candidatos, los hace viajar por el país para que hagan sus mítines y expongan sus ideas. ¡Gracias a nosotros aparecen en anuncios de televisión y en enormes carteles que usted observa cuando va en el taxi! ¡Nosotros somos el motor de la democracia!”.

 

Mudo y patidifuso porque ese capo confirmaba viejos pero negados rumores, solamente atiné a escuchar y a lamentar.

Recordé que Villa Mercedes, la finca que habitaba el líder y fundador del PAP, Víctor Raúl Haya de la Torre, fue comprada y obsequiada por Carlos Lamberg, el narcotraficante peruano más poderoso de la década de los ochenta.

Y que al ser detenido en Acapulco (México) en 1980, el propio Carlos Lamberg se encontraba mar adentro, capitaneando un lujoso yate, con el secretario personal del propio Haya de la Torre.

Ese capo de las drogas financió la campaña del APRA en el proceso electoral de 1980, siendo candidato Armando Villanueva del Campo, ahora elevado a la condición de líder histórico de la política peruana y cuya caída en ese tiempo dio paso al arrollador liderazgo de uno de sus discípulos, Alan García, hoy presidente del Perú.

 

El APRA siempre ha negado sus vínculos con el narcotráfico. Sin embargo, los indicios aparecen con peso propio.

 

III A veces no dan ganas de luchar

Perú: País ubicado en la parte central y occidental de América del Sur, con una de las biodiversidades más grandes del planeta. Tiene un sistema político presidencialista con tres poderes del Estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

Posee una extensión territorial de 1’285.215 kilómetros cuadrados y casi 28 millones de habitantes, el 90% de ellos católicos. Razas: 82% de indígenas americanos y mestizos, mientras que el 18% son blancos, negros, japoneses, chinos y otros. Esperanza de vida: 70 años. Mortalidad infantil: 38 decesos por cada mil nacimientos. El clima es tropical en la selva, seco en la costa y frío en las zonas andinas. Idiomas: español, el quechua y el aymara.

Amenazas naturales: terremotos, inundaciones, huaycos, derrumbes y actividades volcánicas. Principal problema: la pobreza. Principal enemigo: el narcotráfico. Principal producto de exportación ilegal: cocaína.

De acuerdo con la ONU, el Perú produce actualmente más de 280 toneladas de cocaína que salen rumbo a Estados Unidos, Europa, Asia y África, cuando hace tres o cuatro años se hablaba solamente de 190 toneladas.

 

De las 280 toneladas que el Perú produce al año, el 95% sale por la nuestras costas, utilizando caletas, muelles intermedios y el propio puerto del Callao, el principal del Perú y uno de los más relevantes de América del Sur.

Los daños al medio ambiente son enormes. Las tierras afectadas en 25 años por el derrame de insumos químicos utilizados para la elaboración de droga superan los 2,3 millones de hectáreas, espacio similar al territorio de Suiza.

 

En la ciudad fronteriza de Tacna, estratégica para las mafias del narcotráfico que operan en Chile y Argentina, se venden drogas en el 28% de sus centros educativos, de acuerdo con un estudio de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas-DEVIDA, entidad que se de encarga de monitorear la lucha contra el tráfico y el consumo de estupefacientes en el Perú. Y si bien esa cifra se reduce al 20% cuando se aplica a nivel nacional, no deja de ser preocupante.

 

¿Por qué el narcotráfico crece en el Perú?

 

De acuerdo con la UNODD-ONU, el narcotráfico mueve por la venta de estupefacientes en el mundo 322 mil millones de dólares al año, cifra que discurre por el Perú para corromper autoridades del Poder Judicial y de las fuerzas policiales, proteger las rutas de salida y asesinar testigos, periodistas o rivales. No en vano en el territorio peruano se produce la segunda mayor cantidad de hoja de coca y de cocaína en el mundo, apenas por debajo de Colombia.     

Si el narcotráfico utiliza 322 mil millones de dólares para sus actividades ilegales, hasta el 2006 el Perú destinaba a la lucha contra esa lacra aproximadamente 140 millones de dólares, de los cuales Estados Unidos colabora con el 90% de ese total. Esa cifra debe ser estirada milagrosamente para capacitar a los efectivos de la PNP, fomentar los cultivos de productos alternativos en las cuencas cocaleras, diseñar campañas para prevenir el consumo de estupefacientes y obviamente capturar cargamentos de droga.  

 

“No hay igualdad de armas. El narcotráfico, con todo el poder económico que tiene… ¡Estamos completamente indefensos, necesitamos elementos y condiciones de trabajo para poder luchar con éxito!”. Esa desesperanza pertenece a la procuradora para casos de narcotráfico del Ministerio del Interior, Sonia Medina.

 

Paradójicamente, el apoyo de Estados Unidos para la lucha contra las drogas en el Perú decrece cada año: de 126,5 millones de dólares en el 2003 a solamente 93 millones de dólares en el 2006.

Las cifras tampoco son positivas en el ámbito judicial. La falta de recursos financieros hace que apenas una decena de abogados de la Procuraduría para casos de Narcotráfico del Ministerio del Interior del Perú, deban litigar y manejar, sin guardaespaldas ni chalecos antibalas, cerca de 45 mil procesos judiciales contra mafiosos de alto vuelo.

La inteligencia policial es otro punto débil en la lucha contra el narcotráfico, pues no se cuenta con dinero, tiempo ni preparación.

 

Cada vez que se decomisa un cargamento de cocaína, chico o grande, siempre aparecen los jefes de la Policía Nacional del Perú (PNP) para afirmar que ello ocurrió luego de “largas y pacientes labores de inteligencia”. Tal frase parece aprendida de memoria, pues se repite frecuentemente en cada conferencia de prensa.

Pero nunca se captura a los capos, ni siquiera a sus guardaespaldas. Y si el operativo ha sido contra un laboratorio de drogas, en Lima o en el interior del país, generalmente capturan a los guardianes o vigías de esos lugares, quienes muchas veces caen con sus esposas e hijos.

 

El trabajo de inteligencia es subrepticio en esencia y sus resultados salen a la luz (operativos e intervenciones) cuando ya no existen cabos sueltos. Si son reales las “largas y pacientes labores de inteligencia” que mencionan los jefes de la policía peruana, es lógico pensar que los cabecillas de las mafias ya se encuentran plenamente identificados al momento de la acción policial. Sin embargo, lamentablemente nunca caen los capos. Entretanto, la droga se sigue produciendo y saliendo del Perú rumbo a otros mercados. 

Y así como nunca se captura a los capos, tampoco se decomisan significativas cantidades de droga. El Perú produce 280 toneladas de cocaína al año, pero solamente se decomisa el 8,01% de la cocaína producida, de acuerdo con cálculos de la ONU del 2006.

 

En el 2005 se elaboraron 260 toneladas de cocaína y en el 2006 la producción llegó a las 280 toneladas de esa ilegal mercadería. Por su parte, la policía peruana señala que en el 2005 se incautaron 17,8 toneladas de estupefacientes, pero metiendo en un mismo saco a la marihuana, las drogas sintéticas, la pasta básica de cocaína y la propia cocaína. 

 
Y siguiendo el mismo patrón de cálculo, policía peruana sostuvo que en el 2006 se decomisaron 14,7 toneladas de droga. Es decir: Marihuana, drogas sintéticas, pasta básica de cocaína y cocaína. 

 
Ello demuestra que sube la producción de cocaína, pero baja el nivel de las incautaciones de ese mismo producto. 

¿Son capos del narcotráfico esos ciudadanos harapientos y sin afeitar mostrados ante las cámaras de televisión, luego de ser detenidos con paquetes de droga en un distrito pobre del Perú? ¿Son capos de una mafia internacional aquellos jovenzuelos que han sido capturados trasladando algunos gramos o kilos de PBC en alguna zona cocalera?

 

En el 2001, como reportero del programa dominical Panorama de Panamericana Televisión, fui enviado a la ciudad de Pucallpa, ubicada en la selva peruana, porque la Dirección Antidrogas de la Policía Nacional del Perú iba a brindarnos como “primicia” la captura de El Loro, sindicado como el “cabecilla” de una enorme mafia internacional del tráfico de drogas.

 

Como el objetivo era causar impacto en los televidentes, fueron movilizados seis helicópteros de la PNP para acudir a la zona de operaciones de El Loro. Sin embargo, en el lugar solamente se encontraron dos casuchas de paja, hoja de coca amontonada, periódicos viejos y botellas con refresco a medio acabar.  

Esos eran los dominios de El Loro, su “poderoso imperio”. Y era capo de una “mafia internacional” porque había confesado a la policía peruana que en ocasiones cruzaba la frontera con Brasil para comprar comida. Su sencilla casa quedaba a un kilómetro del límite con el país de la samba.

 

El origen del apodo El Loro redondea la informalidad de la policía peruana. En Pucallpa, un efectivo de la PNP sostuvo (basado en informes de inteligencia operativa que blandía entre sus manos) que ese sobrenombre se debía a la asombrosa capacidad del capo para camuflarse entre la selva, habiendo sido indetectable por años para la PNP y la propia DEA, por lo que su captura era una “hazaña”.

Lo cierto es que algunos pobladores nos habían informado que al supuesto capo le decían El Loro desde niño. En uno de los calabozos de la policía peruana en Pucallpa, El Loro corroboró esa versión. Y poniéndose de perfil, herido en su amor propio, sostuvo: “Si no me crees… ¡Mira mi nariz!”.

 

Lamentablemente, casos como El Loro abundan en los medios de comunicación. ¿Se trata de cortinas de humo para ocultar las fallas en la lucha contra las drogas?

De acuerdo con la Policía Nacional del Perú, en el 2006 se utilizaron 10.000 toneladas de insumos químicos, valorizados en 60 millones de dólares, para producir las 280 toneladas de droga que salen del Perú. Sin insumos químicos, ciertamente, no hay polvo blanco. 

 

Tan serio es el panorama que en septiembre del 2006, durante un seminario organizado por la Business Alliance for Secure Commerce (BASC) en Lima, un agente de la DEA se animó a decir que el 98% de los insumos químicos que ingresan al Perú legalmente y con el visto bueno de las autoridades, luego son derivados al tráfico de drogas. Algo escandaloso.

 

Hace algunos meses, luego de 20 años de espera, el Congreso de la República del Perú puso en marcha la ley 28305 que combate el tráfico de insumos químicos por medio de una plataforma de lucha conjunta y coordinada en la que participan diversas entidades del Estado peruano, sancionando ese delito con penas de 5 a 10 años de cárcel.

 

DEVIDA ha señalado que la ley 28305 ha posibilitado incrementar en un 150% el decomiso de insumos químicos con respecto al 2006, año en el que se incautaron 203 toneladas de esas sustancias.

Las mafias del tráfico de drogas fueron cogidas por sorpresa y el golpe se hizo evidente. Lamentablemente, recompuestas del revés y auspiciadas por su inmenso su poder corruptor, las mafias de las drogas ahora operan laboratorios en los que fabrican sus propios insumos químicos, burlando los controles legales y utilizando diversas sustancias agrícolas que no se encuentran fiscalizadas por las autoridades. 

Uno de esos laboratorios fue encontrado el pasado 31 de enero en la provincia de La Mar, en Ayacucho. Azorados policías no salían de su asombro frente al ingenio de las mafias. Vaya que el narcotráfico es un enemigo difícil de vencer.

 

¿Es imposible encontrar el dinero sucio del narcotráfico? Los billetes del tráfico de drogas corrompen, enriquecen y financian campañas políticas, por lo que pocas autoridades se atreven a detectarlos y extraerlos de nuestra economía. Esa soterrada realidad y el escaso entrenamiento de los funcionarios responsables del rastreo de esos fondos, son los mayores impedimentos.   

 

DEVIDA sostiene que entre el 2003 y el 2007 la Unidad de Investigación Financiera (UIF) de la Presidencia del Consejo de Ministros del Perú ha detectado operaciones sospechosas por 500 millones de dólares. Rómulo Pizarro, titular de DEVIDA, señala que incluso esa cifra podría triplicarse si se consideran los movimientos financieros que hay “debajo de la mesa”.

En su momento, el entonces jefe de la UIF, Carlos Hamman, había señalado al diario La República que la cifra oscilaba entre los 350 y 400 millones de dólares en ese mismo lapso. Y diversos medios de comunicación del país, citando fuentes oficiales, señalan que al año las mafias del narcotráfico insertan a la economía del Perú la astronómica cantidad de dos mil millones de dólares.

 

Las cifras cambian dependiendo de la entidad del Estado que las brinde, generando confusión o simplemente revelando que no existe uniformidad de criterios y cálculos, lo que es muy grave.

 

Los daños ocasionados por el lavado de dinero del narcotráfico parecen ser etéreos o incoloros, pero no lo son. Posiblemente no tengan el impacto de los cargamentos de droga decomisados a las mafias o el dramatismo que significa observar a muchos jóvenes entregados a las drogas, ni el horror de un ajuste de cuentas en un restaurante y a pleno sol.

Los perjuicios se relacionan con el aumento de la pobreza, la inseguridad ciudadana y la ingobernabilidad, casi siempre a mediano y largo plazo.

 

Hace más de un siglo, la hoja de coca se hizo famosa en el mundo por ser el ingrediente principal de la Coca Cola, pero hoy lo es por otra razón: es el principal insumo natural para la cocaína y se cultiva en muchas zonas del Perú.

De acuerdo con cifras de DEVIDA, en el 2006 se detectaron 51.400 hectáreas de hoja de coca en el Perú, cuando en el 2005 habían 48.200 hectáreas, lo que implica que hubo un crecimiento del 7% aproximadamente.

Las 51.400 hectáreas de hoja de coca producen aproximadamente 114 toneladas métricas de ese elemento, lo que significa que hubo un crecimiento del 8% respecto a las 106 toneladas métricas del 2005. Pero solamente el 8% de esas 114 toneladas métricas va al consumo histórico y tradicional, de acuerdo con estudios del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) del Perú. El resto de hoja de coca se lo lleva el narcotráfico.

 

¿Cómo hacer que la gente pobre de las zonas cocaleras deje de cultivar la hoja de coca, para producir café, cacao y palmito, si el narcotráfico paga mejor? Los esfuerzos de las autoridades peruanas son evidentes y notables, pero insuficientes si se observa la creciente producción de cocaína en el país.

 

Se calcula que son 130.000 las familias vinculadas con el cultivo de la hoja de coca. Esa actividad les permite alimentarse, vivir y trabajar, siendo su principal elemento de subsistencia.

El Centro de Información y Educación para la Prevención del Abuso de Drogas (CEDRO) señala que el 80% de personas que trabajan en los cultivos de hoja de coca del narcotráfico tiene menos de 29 años.

Las mafias de las drogas contratan a todo aquello que pueda ser fuerza de trabajo y ni los niños se salvan, lo que afecta la dinámica familiar, pues el padre deja de tener control sobre sus hijos porque ellos van a las chacras a sembrar y cosechar hoja de coca y a ganar su propio dinero.

 

Lo que parece ser una película hollywoodense sobre una realidad pensada o idealizada en México o en Colombia, ocurre en nuestro país y a solamente siete horas de Lima, la capital del Perú.

El narcotráfico ha tomado zonas del territorio peruano y en ellas suele aparecer gente hablando con dejo mexicano y colombiano. Abundan las cantinas y la prostitución. La cerveza que se consume no es peruana. La marca Corona, fabricada en México, se vende en muchas tiendas minoristas, sino los ‘cuates’ o los ‘colochos’ se molestan y fuerte. Y se escucha en ciertas radios el corrido “con un balazo en la frente y con las manos atadas” del grupo mexicano Sinaloa 21.

 

Antonio Lara es psicólogo de CEDRO desde hace 20 años. Señala que en sus numerosos viajes a la selva peruana ha visto pueblos con edificios a medio hacer porque sus dueños se encuentran presos o muertos por causa del tráfico de drogas.

Ha visto a los jóvenes sucumbir ante las gollerías de los narcotraficantes, quienes les entregan ropas de marca y zapatillas para que se sientan poderosos y dueños de una cierta ‘bonanza’ económica, producto de un nuevo status social, pese a que posiblemente no puedan salir de ese lugar porque ya han sido fichados por la policía.

 

Antonio Lara lamenta que términos como “legalidad” y “bienestar moral” sean conceptos muy abstractos para esa juventud. Ellos dicen: “Aquí yo tengo zapatillas y relojes gracias a la cocaína”. Un poco apesadumbrado, Antonio Lara les responde: “Es verdad, tienes eso y muchas cosas más. Pero en la vida legal nadie te va a meter un balazo”. Balas, incertidumbre y muerte. Esa es la otra cara del Perú que muy poco se conoce. 

 

(*) Periodista de investigación y profesor universitario     Periodismo y Democracia 2006

Becario del FOJO-Institute for Further Education of Journalists-Sweden



BIOGRAFIA DEL ENEMIGO DE LA UNIDAD LATINOAMERICANA, EL PERRO DEL IMPERIO:
Nueva edición digital de la Biografia no autorizada de Alvaro Uribe Velez

DESCARGUE:

 http://www.arlac.be/2007/biografia_auv.pdf


 

 

DROGA EN LA POLÍTICA

Por: César Lévano

 

La revista Caretas acaba de revelar que Rolando Quesada, hermano de Omar Quesada (el de Cofopri), estuvo preso por transportar 53 kilos de pasta básica de cocaína y es hoy el mandamás del aprismo en Ayacucho.

Omar Quesada no puede decir: “yo soy su hermano, pero no sé nada”. Porque todo el peso político y criminal de Rolando proviene sin duda de la influencia de Omar, el cuarentón que era la carta brava de Alan García en las pugnas internas del Apra.


Omar, como se sabe, se vio obligado a renunciar a la jefatura del Organismo de Formalización de la Propiedad Informal (Cofopri) cuando se descubrió que éste, en la más informal de las operaciones, había vendido una playa de 300 mil metros cuadrados en menos de cinco mil soles. ¡El beneficiado era otro aprista!


El Apra parece padecer los efectos de una maldición. No sólo es que sus dos secretarios generales estén en el banquillo de los acusados de corrupción. Ambos alegan inocencia, lo cual sólo puede resultar prueba de un cinismo que no se le cocina ni al jefe del partido.


El hecho es que el Apra ostenta el estigma de la corrupción. La mejor prueba es que el propio García no vacila en calificar de “ratas” y “miserables” a quienes, como Quesada y Del Castillo, aprovechan de sus cargos para enriquecerse, abusar del poder y acumular casas y viajes.


La revelación sobre el lazo narco y partidario de Rolando Quesada aparece el mismo día en que se da a conocer un proyecto de ley del Ejecutivo que permitiría disolver partidos que hubieren incluido narcos en sus listas de candidatos al Congreso o los hubieren ubicado en cargos importantes.


La ley, por supuesto, no es retroactiva; pero si estuviera en vigencia, el Apra debería ser disuelta de inmediato. Porque es evidente que Rolando Quesada tiene un cargo importante en Ayacucho. ¿Cómo, si no, puede designar allá empleados de Cofopri y hasta cobrarles cupos?


Rolando Quesada es un búfalo aprista típico y, por lo tanto, peligroso. Ajeno a inquietudes propiamente políticas, su especialidad es la violencia, con ribetes de terrorismo. Denuncias, con pruebas y testigos, revelan cuán peligroso es un poder político que, aparte de injerirse en el narcotráfico, acude a amenazas de muerte, la golpiza y el secuestro.


Por eso hay que colocar el legajo Quesada en el contexto del impulso fascista que desde Palacio asegura que puede decidir quién no será presidente de la República y que ha sido capaz de reclutar a una banda de delincuentes en el vano propósito de destruir a la Federación de Trabajadores en Construcción Civil.


En ese proceso se ubica también la legislación de García y Del Castillo, que otorga impunidad a la fuerza pública que asesine ciudadanos, siempre que lo haga con sus armas de reglamento. La revista Caretas acaba de revelar que Rolando Quesada, hermano de Omar Quesada (el de Cofopri), estuvo preso por transportar 53 kilos de pasta básica de cocaína y es hoy el mandamás del aprismo en Ayacucho.


Omar Quesada no puede decir: “yo soy su hermano, pero no sé nada”. Porque todo el peso político y criminal de Rolando proviene sin duda de la influencia de Omar, el cuarentón que era la carta brava de Alan García en las pugnas internas del Apra.


Omar, como se sabe, se vio obligado a renunciar a la jefatura del Organismo de Formalización de la Propiedad Informal (Cofopri) cuando se descubrió que éste, en la más informal de las operaciones, había vendido una playa de 300 mil metros cuadrados en menos de cinco mil soles. ¡El beneficiado era otro aprista!


El Apra parece padecer los efectos de una maldición. No sólo es que sus dos secretarios generales estén en el banquillo de los acusados de corrupción. Ambos alegan inocencia, lo cual sólo puede resultar prueba de un cinismo que no se le cocina ni al jefe del partido.


El hecho es que el Apra ostenta el estigma de la corrupción. La mejor prueba es que el propio García no vacila en calificar de “ratas” y “miserables” a quienes, como Quesada y Del Castillo, aprovechan de sus cargos para enriquecerse, abusar del poder y acumular casas y viajes.


La revelación sobre el lazo narco y partidario de Rolando Quesada aparece el mismo día en que se da a conocer un proyecto de ley del Ejecutivo que permitiría disolver partidos que hubieren incluido narcos en sus listas de candidatos al Congreso o los hubieren ubicado en cargos importantes.


La ley, por supuesto, no es retroactiva; pero si estuviera en vigencia, el Apra debería ser disuelta de inmediato. Porque es evidente que Rolando Quesada tiene un cargo importante en Ayacucho. ¿Cómo, si no, puede designar allá empleados de Cofopri y hasta cobrarles cupos?


Rolando Quesada es un búfalo aprista típico y, por lo tanto, peligroso. Ajeno a inquietudes propiamente políticas, su especialidad es la violencia, con ribetes de terrorismo. Denuncias, con pruebas y testigos, revelan cuán peligroso es un poder político que, aparte de injerirse en el narcotráfico, acude a amenazas de muerte, la golpiza y el secuestro.


Por eso hay que colocar el legajo Quesada en el contexto del impulso fascista que desde Palacio asegura que puede decidir quién no será presidente de la República y que ha sido capaz de reclutar a una banda de delincuentes en el vano propósito de destruir a la Federación de Trabajadores en Construcción Civil.

 

En ese proceso se ubica también la legislación de García y Del Castillo, que otorga impunidad a la fuerza pública que asesine ciudadanos, siempre que lo haga con sus armas de reglamento.

 

 

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BASTA DE PERSECUCION Y HOSTIGAMIENTO

A LOS DIRIGENTES POPULARES EN EL PERÚ.

 

 

Carmela Carbajal Otárola, es una luchadora social que nació a la vida de dirigente popular hace unos ocho años, comenzó como responsable del comité de aula en donde estudiaban sus hijos.

 

Desde pequeña creció, aprendió y trabajo en las tareas de labrar la tierra y también los tejidos. Cuando en Huancayo se luchaba contra la privatización del agua, ella se integra a las demandas de la población incorporándose a la actividad del frente de defensa del agua, contra la privatización.

           

A medida que la lucha se desarrollaba, ella fue tomando cada vez más participación e iniciativa, por lo que con varios dirigentes, se encadeno en la plaza de armas de Huanmamarca, en defensa del agua para la población de Huancayo.

 

Después de varias amenazas contra su integridad personal, sufre la pérdida de su hijo de 12 añitos de edad, supuestamente por un “accidente”. El niño estudiaba en colegio 30011 de Virgen del Carmen- El Cerrito, apareciendo colgado en un árbol, apoyado ya en el suelo, en el año 2004. Un aprista de apellido Palomino antes de la huelga del magisterio, le increpo a boca de jarro “que su hijo había muerto por que ella andaba detrás de las luchas”.

 

Resarcida del dolor al paso de algunos años, despierta simpatías que la empujan a candidatear en las elecciones pasadas de junio del 2006, por avanza país.

 

En razón de su naturaleza de líder campesina a sido invitada a una serie de eventos internacionales, ama la naturaleza y la agricultura y con propuestas asiste al encuentro mundial de los pueblos por la madre tierra en Cochabamba-Bolivia.

 

Actualmente cumple y desempeña el cargo de dirigente campesina en un gremio de alcance nacional. Y en esta coyuntura, le empiezan a amedrentar por su teléfono, recibiendo por tres días, llamadas a su celular, donde le piden su nombre, diciéndole “ en Lima me dieron tu teléfono”, “puedes darme tu nombre”, ¿tu eres la dirigente campesina?

 

Después de la ultima llamada al pasar un día, le llega una notificación de la dependencia policial de la División contra el terrorismo (DIVCOTE) de Huancayo, donde la citan para tomarle una declaración indagatoria en una investigación reservada sobre delito de terrorismo con complicaciones de relaciones internacionales, para el 9 de julio, exigiéndole guardar reserva y confidencialidad.

 

Desde el Movimiento Mundial de los Pueblos por la Madre Tierra, nos solidarizamos con nuestra hermana Carmela Carbajal Otárola, demandamos el respeto a su integridad física y respeto pleno a sus derechos constitucionales.

 

Denunciamos a la opinión pública la actitud de amedrentamiento, hostigaciòn y persecución del gobierno a los dirigentes sociales, usando los mecanismos represivos para la ejecución de estos fines.

 

Hoy se venden nuestras riquezas naturales a precios de depredación para el estado, pero de enormes ganancias para las mafias que despilfarran las riquezas que pertenecen a todos los peruanos. Y creemos que esa justamente es la labor de disuasión para que la opinión pública pida mas represión contra los que pensamos diferente calificando a cualquiera de terrorista, mientras que se vende al país desesperadamente.

 

 

DEFENSORES DE ASESINOS

Por:  César Lévano

           

Rafael Rey, el ministro de Defensa, no oculta su orientación fascista. Como dignatario del Opus Dei, libra campaña a favor de militares violadores de losderechos humanos y asesinos. Arguye Rey que éstos son perseguidos por haber defendido nuestras vidas.


Es una mentira que busca ocultar crímenes y proteger criminales, sobre todo al Grupo Colina. Como precisa Miguel Jugo, presidente de la Asociación Proderechos humanos, no hay persecución contra militares que actuaron contra el terrorismo. Matanzas como las de Barrios Altos y de La Cantuta no fueron cometidas por militares y policías en general, sino por culpables específicos. 


Rey no está solo. El Congreso de la República ha aprobado facultades legislativas para que en Palacio se dicten normas procesales y penitenciarias a favor de militares y policías procesados y condenados por violación de los derechos humanos.


El dispositivo busca reforzar las medidas represivas y garantizar impunidad para violadores de esos derechos. 

El exceso legislativo se comete cuando los ojos del mundo están puestos no, como asegura García, en el “milagro económico” peruano, que dice él ha asombrado al presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

Lo que, según peruanos ilustres, se comenta en la esfera internacional son dos cosas: la corrupción del régimen (el robo) y el avance del autoritarismo, con creciente número de muertes.


Justo en momentos en que el Congreso daba carta blanca al abuso y al crimen, nos llegó el Informe 2010 de Amnistía Internacional sobre el estado de los derechos humanos en el mundo. Un párrafo central expresa: 

“En toda latinoAmérica, tribunales y gobiernos nacionales están reabriendo investigaciones sobre crímenes que durante mucho tiempo estuvieron protegidos por leyes de amnistía. Estos avances demuestran cómo, incluso después de varios decenios de los hechos y a pesar de las numerosas amnistías y otras medidas de impunidad destinadas a bloquear los procesamientos, la sociedad civil sigue luchando para derribar obstáculos que le impiden obtener verdad, justicia y reparación”.


El gobierno de García navega contra la corriente: crea más obstáculos para verdad, justicia y reparación.


A chicharrón de cebo debe de saberle a García el párrafo de Amnistía que celebra la condena de 25 años de prisión para Alberto Fujimori “por una serie de graves violaciones de derechos humanos perpetradas en 1991, incluidas torturas, desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales”. Amnistía explica que los autores de los delitos estaban bajo el mando militar de Fujimori.


El texto indica que el Perú, así como Canadá, Argentina, Chile y Paraguay, no ha establecido sistemas que garanticen consulta con los pueblos indígenas respecto a sus derechos. La sombra de Bagua se proyecta allí.

Informe del fiscal Milla sobre caso BTR sigue dando que hablar. Más detalles de la información de los chuponeadores al mandatario.

CHUPONEADORES TENÍAN ESTRECHA RELACIÓN

CON PRESIDENTE GARCÍA

Por: Marcelo Puelles

 

Pruebas documentales en poder del ministerio Público confirman que era muy cercana la relación entre el presidente Alan García y los integrantes de la empresa chuponeadora Business Track(BTR) y que el mandatario sí contó con el apoyo de personas ligadas a esa empresa, cuyos miembros se dedicaban a interceptar comunicaciones telefónicas y correos electrónicos de congresistas, dirigentes políticos y sociales opositores y hasta diplomáticos extranjeros.


Esto se desprende del informe final que el titular de la Tercera Fiscalía Contra el Crimen Organizado, Walter Milla, ha presentado al 34º Juzgado Penal de Lima, que despacha la magistrada Ana María Martínez, quien investigó las actividades ilícitas cometidas por los marinos en retiro Carlos Tomasio Lambarri y Manuel Ponce Feijoo, la ejecutiva de BTR Giselle Gianotti y otros marinos en actividad.


Según la referida documentación fiscal, a la cual tuvo acceso LA PRIMERA, en los equipos incautados a Ponce Feijoo fueron encontradas cartas que Wilson Barrios-Gómez, el ex esposo de Gianotti y directivo de la empresa de seguridad Forza, le envió al presidente Alan García al inicio de su actual administración, durante el segundo semestre del año 2006.


Misivas 
Exactamente se trata de dos misivas en las que Gómez-Barrios le informa a García de la supuesta vinculación de al menos cinco congresistas nacionalistas con grupos creados para apoyar al gobierno de Venezuela. 

El documento fiscal señala lo siguiente: “A fojas 33126-33131 obra impreso el archivo MPF09/AGP oct-23.doc; contiene una carta dirigida aAlan García Pérez, mediante la cual da a conocer presuntas vinculaciones de los congresistas Nancy Obregón, Elsa Malpartida, Hilaria Supa, María Sumire, Werner Cabrera y Miro Ruiz con grupos bajo el mando del operador político venezolano en el Perú, entre ellos la Coordinadora Continental Bolivariana,Congreso Bolivariano de los Pueblos (miembros PCP-SL, MRTA, Patria Roja, Argos Internacional, casas de Amistad Peruano-Cubanas), Embajada de Venezuela-agregados militares”.

El burdo documento mete en un mismo saco a políticos y partidos legales, como el Partido Comunista-Patria Roja, con Sendero Luminoso, el desarticulado MRTA y hasta una página Internet antisistema Argos Internacional, así como las legales y abiertascasas de amistad Perú-Cuba.


Sí recibió información 

Otra parte del informe fiscal sobre el caso BTR apunta que “a fojas 33124- 33126 obra el archivo impreso MPF09/AGP oct. 23-2.doc. Contiene carta de fecha 26 de octubre del 2006 dirigido por Wilson Gómez-Barrios Rincón a Alan García Pérez, sobre estrategia de reclutamiento político militar del Frente Francisco Miranda”. Es decir, García sí recibió informaciones de personajes muy cercanos a BTR. Sin embargo, el 9 de enero de 2009, tras la captura de los miembros de BTR, García los calificó de “chuponeadores malditos”.


Las referidas misivas fueron remitidas a García en el segundo semestre del año 2006, algunos meses después los congresistas apristas impulsaron una investigación a las denominadas casas del Alba. En el Congreso fue conformada una comisión multipartidaria para que investigue la supuesta “infiltración chavista” en el Perú. Ese grupo estuvo presidido por el parlamentario Walter Menchola.


Pero esta no es LA PRIMERA ni la única acreditación de la cercanía del presidente García con los “chuponeadores malditos”. En su libro “Petroaudios” (páginas 87 y 88), el periodista Gustavo Gorriti detalló un episodio que ocurrió en un local del APRA, durante la campaña electoral del año 2006: “Fuentes familiarizadas con el pensamiento de Ponce Feijoo sostienen que el entonces candidato Alan García lo convocó a la oficina que tenía en el Paseo de la República, cerca del edificio de RPP (Radio Programas delPerú)… de acuerdo con versiones confiables, Ponce Feijoo le contó a García que sus comunicaciones electrónicas habían sido interceptadas (…). Según el mismo relato, García y Ponce Feijoo bajaron al semisótano del edificio y ahí discutieron rivales electorales: ‘usted ayúdeme con el comandante que yo me encargo de la gorda’, habría dicho García. La referencia volumétrica era a la candidata Lourdes Flores, quien entonces tenía más sobrepeso que García”, escribe Gorriti. La revelación del encuentro entre García y Ponce fue calificado por el jefe de Estado como “una buena novela”. 


Asimismo, el periodista Edmundo Cruz informó el año pasado que Gómez-Barrios y Giselle Gianotti realizaron para el presidente García una exposición sobre los peligros que acechaban a su gobierno. Incluso le advierten que existía una conspiración para sacarlo del poder (lo que terminó siendo una historia fantasiosa por la que dos jóvenes radicales estuvieron detenidos por supuestamente preparar un atentado contra el jefe de Estado). Sin duda, estas informaciones que obran en el expediente del caso BTRdeben ser aclaradas por el jefe de Estado.

 

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EL TERROR Y EL MIEDO

Por: Raúl Wiener

 

El Perú debe ser el primer país del mundo que cuenta con una organización de derechos humanos creada para defender a los que violaron estos derechos. Con un promotor principal que estuvo implicado en uno de los hechos criminales emblemáticos de la historia mundial, la matanza de 300 prisioneros procesados por delito de terrorismo, en el año 1986, bajo órdenes del primer gobierno de Alan García. 


Durante años las personas que ahora están poniendo la cara, han despotricado de la idea misma de los derechos humanos, considerándolos un obstáculo para la lucha contrasubversiva. Los argumentos más o menos estándares han sido que a los terroristas hay que combatirlos con sus propias armas y métodos, lo cual significa que se justifica la eliminación del adversario desarmado, rendido y del sospechoso también, y de ahí, cuanta derivación corresponda.


Otra justificación era que las víctimas civiles y no beligerantes eran daños colaterales de la guerra, que toda confrontación armada es así y que quién podría asegurar que los que se dicen víctimas no sean sino subversivos encubiertos. Finalmente, está el concepto de que las ONG de derechos humanos son cómplices activos o pasivos de los terroristas, que desmoralizan a los soldados tratando de controlar sus actos en la represión de subversivos y reclamando inocencia de diversos acusados. 


Detrás de estas ideas está nítidamente la lógica del vencedor que afirma que deberían agradecerles por lo hecho, para que respondan la próxima vez que se requieran sus servicios. Pero si se consagra este criterio, qué nos hacemos con los hechos que realmente ocurrieron en los que poblaciones enteras fueron arrasadas, numerosos inocentes y culpables fueron torturados, asesinados o desaparecidos, miles de mujeres fueron violadas, etc. 


El Perú, que atravesó la brutalidad de una guerra que dejó tanto sufrimiento, debería estar obligado a sacar las más duras lecciones de su pasado inmediato: ni se libera a los pobres y oprimidos a punta de violencia y autoritarismo, ni se puede construir una sociedad pacífica y democrática pasando por encima de los más débiles y postergados con el apoyo de las armas del Estado. 


La guerra que vivimos en las décadas de los 80 y 90, no vino del aire, ni de los libros, ni del fanatismo de unas cuantas personas. Si hubiera sido así habría sido controlada muy rápidamente y no se hubiera extendido como una mancha imparable sobre el territorio nacional. Esa idea increíble del Cáncer subversivo que requiere quimioterapia continua para el resto de los días, de manera de eliminar la posibilidad de un nuevo brote de células malignas, no corresponde a ninguna otra experiencia en el mundo y es un mero pretexto para imponer decisiones arbitrarias en nombre del miedo. 


La nueva ONG de derechos humanos expresa el interés neto de un sector político por reescribir la historia del Perú bajo los siguientes ejes: no hubo más que dos campos: terroristas y antiterroristas; las muertes causadas por los antiterroristas eran de terroristas; los antiterroristas que están siendo juzgados por violaciones de derechos humanos, lo están porque los proterroristas quieren desmoralizarlos; en el Perúdeben gobernar los antiterroristas, como ocurrió en la década de los 90. Y si no podemos acabar con los derechos humanos, nos disfrazamos de ellos.

 

 

NUNCA OLVIDAR LOS DELITOS DEL HAMPA APRISTA

LA JUVENTUD ROMPE LA AMNESIA POLITICA

 

Hoy se presentan como adalides de la lucha contra la corrupción. Habría que hacer memoria de la larga lista de hechos penosos en los que han estado involucrados:

 

Recuerdan al narco Carlos Langberg y Jorge Idiáquez (secretario personal de Haya), descubiertos en un yate en el Caribe, con droga?, recuerdan a los abogados y jueces apristas protegiendo delincuentes y narcos?, recuerdan al siniestro Agustín Mantilla (secretario personal de Alan), recibiendo dólares de Vladi, recuerdan a la CTP de Cruzado y Sabroso, traicionando a los obreros y vendiéndose a la patronal?, recuerdan al "búfalo" Pacheco, armado con cadenas y pistola rompiendo mítines estudiantiles?, recuerdan la asonada del 5 de febrero de 1975, cuando aprovecharon la huelga policial para quemar el diario Correo y el Centro Cívico?, recuerdan la corrupción y batallas campales en la Villareal, Universidad creada por el aprismo, escenario de sus pugnas por poder y dinero?, recuerdan a sus ministros que se enriquecieron en su primer gobierno?

¿Estos son los que pretenden eliminar la corrupción, y todavía de la mano del fujimorismo corrupto?

 

YA NO PODRÁN SEGUIR ENGAÑANDO

A NUESTRO PUEBLO..!!

Por: Elizabeth Cavero – La Republica


Jorge Luis Mantilla Campos, hermano del ex ministro aprista Agustín Mantilla Campos, afirmó que el dinero que ambos manejaron entre 1990 y el 2000, mediante dos cuentas en el Union Bank of Switzerland (UBS), correspondió a donaciones efectuadas desde el extranjero al Partido Aprista Peruano (PAP).


En el interrogatorio que la Comisión Herrera sometió a Jorge Luis Mantilla, quien trabajó en el área de adquisiciones del Ministerio del Interior durante la gestión de su hermano, sostuvo en todo momento que no le consta el origen ni el destino del dinero, pero que su hermano en muchas ocasiones le aseguró que se trataba de "donaciones" para el APRA.


"Hermano, voy a administrar unas donaciones que vienen del extranjero para el partido y como yo soy un personaje político, quiero que tú me apoyes en el manejo", dijo Jorge Luis Mantilla que le pidió su hermano.


Según la declaración, el hermano menor de Agustín Mantilla nunca le preguntó detalles sobre la procedencia de los dólares depositados en cuentas del UBS de Miami a nombre de las empresas "Dunmore Management" y "Killarney Management", constituidas en el paraíso fiscal de Islas Vírgenes Británicas.


"No me dio detalle (sobre las supuestas donaciones), ni tampoco intenté yo saber el detalle", afirmó Jorge Luis Mantilla, como disculpándose.


Al preguntársele si recientemente, durante sus visitas a Agustín Mantilla en el penal de San Jorge, le inquirió sobre el destino de los dineros, Jorge Luis Mantilla respondió: "Yo entiendo que los dineros se han utilizado en los manejos del partido (aprista)".

 

AMNESIA SELECTIVA

El hermano del ex ministro del Interior, quien trabajó para el despacho ministerial cuando Agustín Mantilla se hizo cargo de esta cartera en 1988, no convenció, sin embargo, al ser interrogado sobre las empresas a nombre de las cuales se abrieron las cuentas.


Cuando fueron cerradas en el 2000 y en el 2001, las cuentas a nombre de "Dunmore" y "Killarney" manejaban en conjunto 2 millones 800 mil dólares. Pero, según los documentos que habría obtenido la comisión que preside el congresista Ernesto Herrera Becerra, hubo retiros de estas cuentas de hasta por 4 millones 872 mil 238 dólares y otros que llegan hasta los 3 millones 180 mil dólares.

Jorge Luis Mantilla dijo sentirse sorprendido por tales volúmenes y señaló no recordar haber efectuado esas operaciones. Sin embargo, la parte más contradictoria de sus declaraciones a la Comisión Herrera fue aquella en la que manifestó no recordar cómo se constituyeron las empresas off shore a su nombre.
Pese a que reconoció su rúbrica en documentos sobre el directorio de "Dunmore", dijo que no recordaba haberla constituido. "Lo que yo sé es estrictamente lo que ha salido en los periódicos", sostuvo Jorge Luis, quien, sorprendentemente, admitió la posibilidad de haber suscrito documentos en inglés, por indicación de su hermano, sin conocer el contenido.


Respecto a la empresa "Killarney", cuya cuenta en el UBS se abrió a nombre de Jorge Luis Mantilla y su ex esposa Lelis Salerno Flores, sostuvo que lo hizo por seguridad, ya que si le sucedía algo, ella podría efectuar los retiros.


DEPÓSITOS SIN NOMBRE

Jorge Luis Mantilla tampoco fue convincente al ser interrogado sobre las operaciones swift efectuadas desde la cuenta de "Killarney". El congresista Javier Diez Canseco Cisneros (UPD) le indicó que dicha operación -cuya característica es el desconocimiento de la cuenta destinataria, sólo identificada con un número- se repitió al menos seis veces y el monto transferido fue de 200 mil dólares.


El propio Jorge Luis Mantilla señaló que dichos depósitos fueron diferentes de aquellos que realizó a cuentas de familiares y amigos del partido, quienes "lo apoyaban" dejándole recibir el dinero desde las cuentas del UBS, para que él pudiera luego entregarle el dinero en efectivo a Agustín Mantilla.


"-¿No le preguntaba usted a quién se le giraban estos montos?", interrogó Diez Canseco en referencia a las operaciones swift.

"-No le preguntaba por qué, era una cuestión... Una formalidad que él me decía gira acá y yo solamente hacía el tipeado", respondió.

Consultados por La República los congresistas del APRA Luis Alva Castro y Mercedes Cabanillas Bustamante, dijeron que preferían primero ver la publicación de la declaración de Jorge Luis Mantilla antes de opinar al respecto.

 

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LOURDES FLORES Y ALEX KOURI:

EL BINOMIO DE LA INDECENCIA, EL CINISMO

Y LA CORRUPCIÓN

 

Por: Jaime Del Castillo Jaramillo

 

La peor decisión que ha podido tomar Lourdes Flores Nano (PPC) es candidatear a la Alcaldía de Lima Metropolitana y mucho peor aún fue para ella, levantar la bandera de la ‘DECENCIA’, ahora está meridianamente comprobado que no es una mujer política de talla, fuste y madera para las grandes ‘ligas’ de la política y menos para las menores. 


Y peor aún, ella nunca ha sido ni será la insigne abanderada de la ‘DECENCIA’: Su partido el PPC es todo un ‘rosario’ de pactos políticos y actos indecentes (Elias Larosa y el escándalo de los penales, el ‘pecado venial’ del tucancito, etc.) en su historial. Ella misma apoyó al cleptocrático régimen del fujimorato, ella misma cuando fuera regidora demostró medianía e incapacidad. Ella misma es acusada de asesorar y representar a ‘CATAÑO’ un personaje con antecedentes de tráfico ilícito de drogas y expedientes ‘perdidos’ de la materia. Ella misma con ‘leguleyadas’ (en la versión de Kouri) logró importar 24,000 vehículos de segunda mano que envenenan todos los días a los limeños y peruanos en general. 


Y ella es ahora la que protege, recoge y ampara al cuestionado alcalde de SJL Carlos Burgos acusado centralmente de participar en la falsificación de firmas del partido Cambio Radical de José Barba siendo militante del PPC, y hace poco compulsivo defensor de Alex Kouri y furibundo enemigo y agraviante de Lourdes Flores, luego declarado ‘Hijo pródigo’ por la misma candidata PPC en mención, en un acto sucio, denigrante y repulsivo tanto de Carlos Burgos como de la misma Lulú. 


No solamente eso, en la patética campaña electoral PPC en SJL en compañía de Lourdes Flores el cuestionado alcalde Carlos Burgos inauguró el Puente de Las Lomas que costó seis a siete millones de soles, y a los 20 días de inaugurado se cayó el puente y sin embargo doña LFN ratifica su apoyo al ‘hijo pródigo’ y lo ‘blinda’ aduciendo que no deben haber ‘consecuencias políticas’ por ello, en buen romance, ya estamos notificados de que calaña de Alcaldesa tendremos en Lima Metropolitana de ganar las elecciones la popular ‘Lulú’. ¡ Que tal decencia Lourdes Flores ¡ 


En cuanto a Alex Kouri la situación es muchísimo peor: Personaje tenebroso y reptante y depredador de presupuestos públicos, (eso, sin contar los terrenos adjudicados a su hermano Williams y abogado personal José Talavera), ya que el ‘Escándalo Convial’ ha demostrado la calaña propia de estafadores políticos y cínicos monumentales en que participa el ex burgomaestre y Prsdte Regional chalaco, quien visitó en muchas oportunidades la obscura y corruptísima ‘Salita del SIN’ de Vladimiro Montesinos como está grabado para la historia. 


Y siempre nos quedará la fundada duda: ¿El negro pacto de Vladimiro Montesinos con Alex Kouri durante el Fujimorato no habrá sido por el Tráfico de drogas por el puerto del Callao?. Es que no está suficientemente probado los vínculos de Alex Kouri con los grupos delincuenciales chalacos enquistados en su propia administración a vista y paciencia de todos. Acaso no está probado los vínculos de Alex Kouri con las empresas ‘chuponeadoras’, etc. ¡Que tal candidato para Lima Metropolitana! 


Ni Lourdes Flores ni Alex Kouri son recomendables, decentes y honestos candidatos para Lima Metropolitana, simplemente son un insulto y una ofensa para todos los vecinos limeños su sola presentación, en el caso de Alex Kouri: simplemente provoca estremecimiento, repulsa y pavor su candidatura, da la impresión que ‘Pedro Navaja’ y/o ‘Juanito Alimaña’ y/o ‘Periquito pinpin’ o ‘Perico Macoña’ estuviesen candidateando con chaveta en mano, para hacerse de las arcas pletóricas de oro de la casona de Nicolás de la Rivera El Viejo … ¡¡¡ Dios nos coja confesados !!! 

 

EL PUEBLO DESEA UNA REVOLUCION DE VALORES

Por: ING. Hernán Vásquez   Cabrera

 

La situación actual política del Perú, es deprimente y grave por el avance de la corrupción, que  ha organizado una mafia que se dedica a robarle al Estado.  Según un Foro realizado en el Parlamento  e inaugurado por el Dr. Gonzáles Posada, los expositores  calcularon que aproximadamente este Gobierno Aprista, le está robando al Estado del Presupuesto, 5 mil millones de Soles al año, si no  detenemos a la mafia de la corrupción, en los cinco años el Gobierno Aprista habrá robado al Estado 25 mil millones, casi igual a la perdida que el Estado tuvo durante la época del terrorismo, quiere decir que la corrupción es tan grave como el terrorismo.  La raíz y la causa del avance de la mafia de la corrupción es por la falta de valores en las autoridades y en la sociedad, hasta podríamos atrevernos a decir los valores salvaran al Perú.

 

En las noticias que se escapan en algunos medios de comunicación que tienen libertad de prensa,  se puede constatar algunos casos de corrupción, porque los otros medios que están chantajeados económicamente por el Gobierno Aprista, no tienen libertad de prensa, ellos se dedican a hacer loas de algunas obras de gobierno, y también son maestros en hacer cortinas de humo, para cubrir la corrupción.

 

De este panorama deprimente que provoca la corrupción  por la falta de valores, el pueblo ya esta hastiado y siente repugnancia de los que gobiernan.  Por todas estas razones “el pueblo desea una Revolución de Valores”.  No es fácil esta Revolución porque la oligarquía internacional y nacional nunca lo van a permitir, porque seria salirse de la conducción  de la oligarquía,  para hacer una Revolución de Valores  con: la verdad, la justicia, la unidad, la libertad, la paz, la armonía, la vida,  estos valores  nunca los acepta la oligarquía, porque si lo hace desaparecerían de la historia y triunfaría la verdad, la justicia y la paz.  La oligarquía tiene un gran dominio sobre sus países satélites, que les ordena hacer lo que ellos les acomodan para sus planes de dominio.  Aquí en nuestra América Latina se ve claramente este dominio, los gobernantes de Perú y Colombia  obedecen a la oligarquía internacional, esto se vio claramente en una Reunión de Países Latinoamericanos en Buenos Aires, para la celebración del Bicentenario de la Independencia Argentina , donde no asistieron los Presidentes seguidores de la oligarquía, con pretextos infantiles.  ¿Por qué no asistieron?, porque en esa reunión estaban presentes la mayor parte de  países que sus gobiernos se están saliendo de la órbita oligarca y están estableciendo un gobierno basado en los valores, para tener una independencia económica y política.

 

¿Por qué el pueblo desea una Revolución de valores?, porque es la única herramienta para enfrentarse a la oligarquía opresora de nuestro pueblo.  Es importante en el Perú para realizar la Revolución de Valores, se unan todas las organizaciones políticas y vecinales, que estén de acuerdo con una Revolución de  Valores.  El peligro muy grave para esta Revolución es que la oligarquía la ataque frontalmente alquilando a muchos intelectuales que los usan como mercenarios, para atacar a los valoresla moral y a los lideres que quieren salirse de la orbita oligarca.  La oligarquía siempre ha buscado que sus países satélites caigan en la corrupción, así les es más fácil dominar a sus gobernantes con ciertos chantajes políticos.  Teniendo en cuenta esta  política oligarca, es posible que algunas organizaciones que quieran una Revolución de Valores, las puedan comprar con algunos millones de dólares, esta es su práctica normal y para la Revolución de Valores  es un peligro inminente.  Por estas razones hacemos un llamado patriótico a las organizaciones que  quieren una gran transformación sin corrupción, a unirse heroicamente, para apoyar una gran fuerza para luchar contra la corrupción que organiza la oligarquía.

 

Para que sea visible ante el pueblo la Revolución de Valores,  las organizaciones que  están contra la oligarquía,  debieran hacer  grandes manifestaciones y otros actos más, en una lucha frontal contra la corrupción, apoyándose en los valores.  Por esas razones una vez más, hacemos un llamado patriótico a las organizaciones  para que usen todos sus recursos, voluntades y actos visibles, de una lucha frontal contra la oligarquía y se unan a una candidatura que pueda ganar ampliamente las elecciones del próximo gobierno y así comenzar a hacer realidad la Revolución de Valores, si estas fuerzas llegaran al gobierno, tendrían que usar a fondo los valores para unir ideas, planes, y salir de de la orbita oligarca y no fracasar, porque el pueblo quiere un desarrollo social sin corrupción y con valores.

 

CONET-PERU

CORPORACIÓN NACIONAL DE TRANSPORTISTAS DEL PERÚ

Ficha Registral N° 11576810 Ruc N° 20508131167

 

NOTA DE PRENSA

CON EL RUEGO DE SU DIFUSION

 

 

RESPALDAMOS LA LUCHA DE LOS AFOCAT, DE  LIMA Y CALLAO, FRENTE A LA IMPOSICION DE LA OBLIGATORIEDAD DE UN NUEVO SEGURO DE RESPONSABILIDAD CIVIL ANTE TERCEROS

 

Castañeda Lossio se olvido que nosotros los Transportistas lo llevamos al sillón municipal para que dictara políticas municipales en bienestar de la colectividad y respaldo a los transportistas, pues ahora solo dicta medidas y normas como la ordenanza 1338 para beneficiar a un sector de la derecha como las aseguradoras trasnacionales. Este candidato presidencial ya tiene pactado el compromiso para desaparecer a las Asociaciones de Fondo Contra Accidentes de Transito del Perú, (AFOCAT).

Por estas razones los transportistas del Perú estamos trabajando contra el candidato presidencial Castañeda Lossio y la candidata municipal de Lima Lourdes Flores para  direccionar nuestros votos a favor de una tercera opción para la comuna de Lima, porque los dos socios tienen la misma política entreguistas y vende patria

CONET-PERU HACE UN LLAMADO A LOS TRANSPORTISTAS Y AFOCAT DEL PERÚ A CERRAR FILAS CONTRA LOS SOCIOS CASTAÑEDA-LOURDES DEL PPC-UNIDAD NACIONAL QUIENES REPRESENTAN A LOS RICOS

 

Lima 6 de julio 2010

 

Atentamente

 

Julio Raurau Oblitas

Presidente

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