Buttermilk: Información general

BUTTERMILK

 

¿Qué es el buttermilk?

Vamos a empezar por lo más básico. El buttermilk es el suero de la mantequilla, por lo que se trata de un producto lácteo bajo en grasas de sabor ligeramente agrio, con un color entre blanco y amarillento y con una textura más densa que la leche pero menos que la nata. 

Inicialmente el buttermilk se extraía de remover la nata, ya que al agruparse las grasas de ésta se acababa obteniendo mantequilla por una parte y, por otra, el líquido sobrante era, precisamente, el suero de mantequilla. Pero a día de hoy la mayoría de sueros que podemos encontrar se obtienen por cultivo, añadiendo acidulantes a la leche y dejándola fermentar, por lo que también recibe el nombre de suero de leche. 


¿Para qué sirve?

En repostería, como habréis visto, es un ingrediente relativamente habitual. Esto se debe a que gracias al buttermilk conseguimos mejorar el sabor de nuestros bizcochos así como obtener una mayor jugosidad en ellos. 

Generalmente se incluye en recetas donde encontramos bicarbonato sódico, ya que es una forma de neutralizar en parte la acidez de éste. Y, precisamente por esto, es importante no sustituirlo simplemente por leche en este tipo de recetas ya que ésta no tiene el mismo nivel de acidez que el buttermilk y por lo tanto el resultado no sería el mismo.


¿Cómo se hace el buttermilk casero?

Ingredientes:

- 125 ml. de leche desnatada o semi

- 1/2 cucharada de zumo de limón o vinagre de manzana o blanco

Esta es la proporción básica de los ingredientes, por lo que podremos ir multiplicando las cantidades en función de cuanto buttermilk necesitemos.

Añadimos el zumo de limón o vinagre a la leche y removemos para repartirlo bien. Lo dejamos reposar 15 minutos a temperatura ambiente y, pasado este tiempo, veremos que la textura es ligeramente más densa y que incluso tiene algunos grumos. Removemos de nuevo y listo para usarlo.


¿Dónde se puede comprar?

Yo lo compro en Lidl ya que normalmente tienen el de Milbona (primera foto) y así voy a lo seguro. Pero también me suena haberlo visto alguna vez en Carrefour, E. Leclerc, El corte inglés, Alcampo... Aunque creo que de momento no es un "habitual" de las neveras de los súper.

 

Conservación del buttermilk

En el caso del buttermilk comprado generalmente tendremos una fecha de "consumo preferente". Esto es importante, ya que al igual que pasa en otros alimentos NO se trata de la fecha de caducidad, sino una fecha límite a partir de la cuál la calidad del producto puede disminuir pero sin que esto conlleve problema de salud.

Eso sí, ¡con cabeza! Si la fecha de consumo es del 15 de agosto sólo han pasado 4 días hasta hoy, por lo que probablemente siga estando en perfectas condiciones siempre y cuando textura, olor y color se mantengan. Ante la duda, mejor tirarlo y hacer en un momento buttermilk casero :)

En el caso del buttermilk casero podremos mantenerlo en la nevera en un recipiente hermético durante aproximadamente una semana y comprobando siempre que no haya cambiado la textura, el olor o el color.
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