Snowdon Mountain Railway

Julio de 2006

(Para ver las fotos a mayor tamaño, pulsar sobre las miniaturas)

Durante el viaje en julio de 2006 por País de Gales y el sur de Inglaterra, uno de los objetivos del viaje por Gales era subir al Monte Snowdon, el hito principal del estupendo Parque Nacional de Snowdonia, y principal altura montañola de Gales (1.085 metros). Uno puede subir al Monte Snowdon caminando, no es difícil. Pero para mí, la principal atracción del lugar es el Snowdon Mountain Railway, un ferrocarril de cremallera que nos lleva desde Llanberis hasta practicamente la cima.

El depósito de locomotoras del Snowdon Mountain Railway se encuentra en Llanberis. Allí observamos las evoluciones de las composiciones mientras repostan y se preparan para la subida a la montaña.

Antes de llegar al lugar, pensaba que la tracción era siempre de vapor. No obstante, comprobamos que algunas de las composiciones son empujadas por locomotoras diésel.

En estas imágenes, podemos ver algo del detalle de los motores y de los rodajes tanto de una de las locomotoras diésel, como de la vaporosa que nos llevará a la cima.

El carbón de la locomotora produce un intenso humo ocre, que llena de polvo todo el entorno. Desde el interior del coche, que sube en cabeza, vemos la vía con su cremallera central.

Durante el recorrido se producen varios cruces de trenes, mientras al fondo, se recorta la silueta del Monte Snowdon. En varios puntos nos acercamos a senderos transitados por gran número de excursionistas.

Finalmente el tren se estaciona en la estación superior del Monte Snowdon, a pocos metros de la cima. De vuelta a Llanberis, vemos un tractor de maniobras diésel moviendo material. 

Después de observar los detalles de la vaporosa que nos ha devuelto a Llanberis, y con una vista final de la noble y esforzada locomotora, nos despedimos de las polvorientas instalanciones del Snowdon Mountain Railway. Ha sido una buena experiencia.

Ya sabéis, tras esta visita al Snowdon Mountain Railway, que espero que os haya gustado, espero que me mandéis algún mensaje de correo electrónico y me comentéis vuestras impresiones.

Un saludo,

Carlos Carreter