13 de Mayo de 2010.

Octavo festejo de la feria de San Isidro. Madrid. Las Ventas.

 

El toro, por los cuernos

Por Paco Sanz

 

Es otro festejo anunciado a bombo y platillo dentro del ciclo de la feria de San Isidro para la primera Plaza de Toros del mundo, con un resultado -por suavizarlo de alguna manera-, indigno por el juego de los toros, una vez más. Y en lo que llevamos de feria, esto se está convirtiendo en una tradición, salvo la corrida de Dolores Aguirre. Y ya lo dice el dicho “La tradición hace ley”. Alguien o algunos se han propuesto llevar la ley hasta sus últimas consecuencias. Y a fe que lo están consiguiendo.
 

¿Es posible que nadie de explicaciones a tanta borreguez en el ganado que sale al ruedo, que un día si  y otro también, hacen que este espectáculo sea -perdón por la expresión-, un adulterio y una estafa para el que pasa por taquilla?.

Esta semana, parecer ser, que se han manifestado algunos veterinarios titulares de la Plaza justificando la falta de remate de los toros en la mayoría de las ganaderías por el crudo invierno pasado ya que ha incidido de forma negativa en la alimentación de los mismos.

Debe de ser que este último invierno ha sido tan especial, que no se había dado otro igual en los últimos veinte años. ¡Ah! ¡Será cosa del cambio climático! O a lo mejor es un problema de crisis económica.

Bueno. No seré yo quien les quite la razón, entre otras cosas, porque no tengo ningún argumento aunque entiendo que refieren al pelaje. Es posible que esta circunstancia se haya dado en días pasados. Hoy desde luego que no. Hoy, precisamente, han saltado al ruedo de Las Ventas seis toros realmente bonitos. Astifinos, con bonitas hechuras y en tipo. Por tanto, hoy no hay que echar la culpa ni al Presidente ni al equipo veterinario. Pero por desgracia, una vez más, ahí se han quedado. La casta y la bravura quizá se haya quedado en Dios sabe donde porque ninguno de los seis tenía lo mas mínimo.

¡Qué raro y qué extraño resulta esto!. Pues realmente ni es raro ni es extraño. Es un nuevo capitulo de esa enfermedad que abunda en la ganadería de bravo llamada descasta y apellidada Domecq.

Y las consecuencias y efectos de esta engañosa y gravísima enfermedad son dos. Por una parte, hace que los toros sean admirables de fachada y por la otra, les pudre la sangre. Y el problema es mucho mas grave teniendo en cuenta, por lo que se dice, que el ochenta por ciento de la ganadería brava española está contaminada. Les puedo asegurar, según mi modesta opinión, que es más perjudicial que la famosa lengua azul. ¡Que Dios y todos sus querubines y adláteres nos cojan confesados! Alguien tiene que coger el toro por los cuernos, nunca mejor dicho, y urgentemente buscar soluciones a este problema. Y no creo que la solución sea a través de encontrar una vacuna.

A lo peor hay que hacer una ILP y someter este problema a debate

Así pues, amigos aficionados, si ven anunciada una corrida con esta enfermedad, mediten si les compensa pasar por taquilla. El espectáculo no está garantizado y además se pueden contagiar. A lo mejor y con un poco de suerte y para este problema, quien toma el toro por los cuernos y el Ministerio de Sanidad o el de Agricultura llegan a prohibir el movimiento del ganado con esta enfermedad. Lo más probable es que La Mesa del toro, tome cartas en el asunto.

Hoy tomaba la alternativa el mostoleño José Manuel Mas, siendo su padrino Diego Urdiales y de testigo de ceremonia, Matías Tejela. No se habrá llevado un buen recuerdo el toricantano de este día. En su primero lo intentó pero no lo pudo conseguir. El toro se rajó en un pispás y optó por lo que debía de hacer. Abrevió. Su segundo que fue  un toro soso, parado y rajado, intentó justificarse al intentar torear –cosas del toreo moderno- cuando lo único que debería de haber hecho es pasaportarlo lo más rápido posible. Al final no le quedó más opción.

Diego Urdiales lo intentó con su primero e inicialmente consiguió algún que otro muletazo suelto con estimable técnica hasta que el toro dijo que ni uno más. Poca cosa mas pudo hacer.

Su segundo en los dos primeros tercios tuvo un comportamiento que invitaba a la esperanza ya que fue un animal con codicia, fortaleza y que repetía tras los engaños. Diego Urdiales así lo entendió e intento desarrollar su faena en los medios pero no hubo acoplamiento. Al toro se apagaron las velas y se quedó muerto en vida –otro síntoma de la enfermedad-.

Matías Tejela lo intento en sus dos enemigos que eran, en su comportamiento, exactamente iguales. Esto es, parados, sin ninguna acometividad, sin ninguna clase y en definitiva totalmente rajados.

Ante semejantes elementos, es imposible ni estar. Mejor quedarse en casa.

En definitiva y como resumen final, otro día mas –cuantos quedarán todavía- que el comportamiento de los toros impiden que los toreros puedan ni si quiera intentarlo y que los espectadores se tragaron sin rechistar. ¡Como cambian los tiempos!

Quizá yo esté equivocado u ofuscado y realmente no existe ninguna enfermedad. Si esto es así, pido disculpas a quien se haya podido sentir ofendido. No era mi intención. Mi intención es simplemente defender la fiesta de los toros con toda su integridad y pureza.

 

Ficha del festejo. 13 de mayo de 2010. Las Ventas. Madrid.

Octavo festejo de la Feria de San Isidro 2010

Presidente: D. Manuel Muñoz Infante. Casi lleno.

 

Toros de José Parladé: Bien presentados. Mansos, sosos, descastados e inválidos o enfermos.

Diego Urdiales: estocada atravesada y descabello (silencio); estocada  (silencio).

Matías Tejela: 4 pinchazos y estocada (silencio); pinchazo, media atravesada y descabello (silencio).

José Manuel Mas que se doctoraba: media atravesada y descabello (silencio); casi entera (silencio).

 

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