El Juli en su peculiar julipié. Fotografía de toroafición.
 
Las Ventas. Madrid. Corrida Extraordinaria de la Prensa.

Vigésimo festejo de la Feria de San Isidro. Fuera de abono

25 de mayo de 2010

 

Mastólogos

Por Paz Domingo

 

La mastozoología, o ciencia que se dedica al estudio de los mamíferos, ha quedado superada por los argumentos de los específicos tratadistas taurinos, que con su dedicación entregada, con sus esfuerzos especulativos, con todos los rigores aberrantes, con insensatez continua han dejado las tesis dogmáticas en pura pornografía animal, arrastrando con el peligroso método los fundamentos de un patrimonio único hasta el abismo, desvirtuando la esencia misma de este mamífero superior, singular y exclusivo en un animal transgénico e irreconocible y trasladando su razón de ser a la extinción segura.
A estos mastólogos la cosa de la ética les da igual, pues el abuso que han hecho de las tesis científicas y de su propio oficio han superado los límites humanos, han abundado en la certeza de la destrucción, han consentido los experimentos más deleznables, han comercializado con los seres deformes, tratan de mantenerlos con engaños fraudulentos, inician guerras defensivas con la propia canallesca, abordan campañas propagandísticas tan obscenas como escabrosas, se relacionan con el más alto copete social tan ignorante como peligrosísimo, han rentabilizado la basura desnaturalizada en propio beneficio aunque aseguran que lo hacen por interés cultural y patrimonial, y de paso engañan, estafan, violan y obligan con el timo.

Los mastólogos taurinos responden a muchos prototipos en diferentes escalas de argumentación científica. Están los profesionales del sector, los ideólogos del estamento taurino que exigen, hacen, pergeñan y diseñan la aberración. Están los profesionales que dan la cara pero no exponen porque son guapos e intocables. Los toreros que son llamados figuras hacen creer que se juegan la vida delante de un animal sin verdad para someter. Está la variada escala social que alimenta este exhibicionismo fundamentado en el argumento mediático. Y están los sufridores de este artificio, las víctimas engañadas que además tienen que sustentar económicamente esta engañifa.

Un día como hoy se subliman todos estos absurdos en altares de pornografía mastológica. La Corrida Extraordinaria de la Prensa estaba ya viciada desde su concepción. La Asociación de la Prensa de Madrid, organizadora del bochorno, se convertía en consentidora del fraude, pues ha realizado el festejo al margen de la ley, es decir, saltándose a la torera la legislación de espectáculos taurinos, porque a los profesionales de la comunicación (aquellos que exigen la verdad como herramienta de trabajo y después contárselo al mundo como contribución social, libre y democrática) y a su presidente González Urbaneja les parece insignificante la ilegalidad de no realizar un sorteo de reses, que los toreros traigan sus toritos escogiditos como quien lleva chocolatinas en el bolso, a los cuales han pagado unos honorarios que serían muy interesantes para abrir a cinco columnas en primera página. El presidente de la Plaza de Toros no debía haber consentido esta maniobra, pero parece que las autoridades (de carácter policial en la plaza de Madrid) están para todo lo contrario, es decir, para políticas antidefensivas y que se aplican al resto de ciudadanos que demandamos ley, amparo, derechos y justicia. Hay también una presidenta de la Comunidad que nos ocupa, la aficionada a los toros Esperanza Aguirre, con las máximas competencias sobre la gestión de la Plaza pues es la Administración que dirige la propiedad del coso, y ha olvidado sus responsabilidades consintiendo esta artimaña estafadora, además de sufrir este espectáculo bochornoso en su propia casa.

A los encargados de ir por los campos de presunto ganado bravo les tienen que dar un premio gordo porque no se puede hacer peor la gestión de buscar toritos dóciles, apañados de estampa deforme, borreguiles de comportamiento, que aguanten un poquito millones de pases, y vengan con esta mercancía, provocando atascos en los corrales, inseguridades en los veterinarios que simularon un reconocimiento -y a los cuales también deberían poner en el paro- y un simulacro de orden superior. Pues, con todo esto, se desplomó la materia gris, transgénica, asquerosa, deforme, violenta, fea, como sacos de patata, por la arena de revestida santidad, por los muchos asistentes a la ceremonia horripilante.

Pero los mastólogos -llamados figuras del torero- a lo suyo. Al fingimiento. A la cacería de millones, a la vulgaridad contorsionista, al engaño fundamentado, a la escenografía mediática que es lo suyo. El Juli, Miguel Ángel Perera y Cayetano no dieron nada verdadero, ni mínimo, ni nada. Los tres están apoderados por respetuosos matadores de toros en otros tiempos, alguno hasta reverenciado, otro hasta recordado, y de nombres Roberto Domínguez, Fernando Cepeda y Curro Vázquez, y esta humilde reseñadora de espectáculos taurinos que escribe estas líneas no alcanza a entender que teniendo tan buenos maestros no sean capaces los alumnos de desarrollar sabiduría.

Allí estaban todos arropados por la gente guapa (que la llaman así) baboseando hasta lo más indecente este espectáculo asqueroso. Allí, los miembros del Centro de Asuntos Taurinos de Madrid, consentidores de esta especulación indescriptible, codeándose con los renombrados personajes. Allí, el estamento taurino al completo reivindicando las excelencias de la Fiesta que entre todos debemos defender. El callejón a reventar, los codazos disimulados, en su condición de invitados frescales que se permiten el lujo, además, de insultar por lo bajinis a los protestones de siempre, que por cierto, han pagado para que no les estafaran.

La verdad es que no entiendo nada. No quiero entenderlo así. Aquella excelsa ciencia de muy interesante estudio y desarrollo de los más bellos animales, grandes, únicos, poderosos, singulares, elegantes, hasta idealistas porque se resisten al sometimiento, la han transformado en auténtica especulación y la verdad de su esencia incontestable en porquería pornográfica, delictiva y asquerosa. ¡Ah! Y de paso estafan, alevosamente, que ya tiene mérito.

Todos estos mastólogos taurinos, estafadores, manoseadores, carniceros de pacotilla, que se vayan a la basura maloliente que ellos han diseñado, que se recreen en su suerte, y que a los demás nos dejen vivir decentemente soñando en nuestras cándidas almas toreras.

 

Ficha de este escándalo vendido como festejo.

Madrid. Plaza de Las Ventas. 25 de mayo de 2010

Primer seudo toro. Escogido por y para El Juli. Ganadería de La Quinta. Flojo, sucio, inválido, señalado en el simulacro de las varas, protestado con palmas de tango. Ya saben, en estado puro: alargar la mano en extensor prodigioso, muchas monadas despatarradas, cuatro pinchazos horribles con julipié incluido, aviso y descabellos.

Segundo seudo toro. Escogido por y para Perera. Ganadería Núñez del Cuvillo. Inválido el enfermo, y el enfermero sin poder dar un pase. Ambos en estado comatoso.

Tercer seudo toro. Escogido por y para Cayetano. Ganadería Domingo Hernández. Feo animal para buenas hechuras de toreo que se configuraron en simulacros de lidia escandalosos, y sortilegios indescriptibles, por malos, del presunto matador de toros de bella estampa (afirman), negado de ciencia pues la cuchillada al deforme animal fue indescriptible.

Cuarto seudo toro. Escogido por y para El Juli. Ganadería de Victoriano del Río. De trapío indefinible, flojo, descastado, como las mismas esencias taurómacas del maestro, que se volvió a recrear en la suerte suprema con miles de pinchazos.

Quinto seudo toro. Escogido por y para Miguel Ángel Perera. Ganadería de El Ventorrillo. Becerro, feo y cuidado para evitar desplome. Resultó un ejemplar pastueño, lo que llaman en el argot “aprovechable” y al que el teatrero diestro le hizo muro con muleta, acompañó absurdamente en sus destartalados andares y aprovechó en el desconcierto de ignorantes terrenos para dar pasaporte también indescriptible.

Sexto seudo toro. Escogido por y para Cayetano. Ganadería de Cortés. Inválido solemne. Feo hasta la muerte. Descastada materia. Matador de tercera. Figura de la nada.

Presidente: Julio Martínez. Lleno hasta la bandera. Hasta el callejón.
 
A continuación tienen a los dos restantes diestros de la terna en las mismas artes supremas:
 
 
Comments