11 de Mayo de 2010

Sexto festejo de la feria de San Isidro. Madrid. Las Ventas.

 

¿Dónde está la casta?

Por Paco Sanz

 

La casta. Esa palabra que significa tanto en el mundo de los toros, ¿dónde se puede encontrar?. Porque haberla, tiene que haberla, pero parece que para la Plaza de Toros de Las Ventas, en los tiempos actuales, si se busca no se encuentra y si se encuentra, parece no interesar. Al tratarse de una condición, la bravura es mucho más exquisita, y por tanto, es más delicada y más difícil de seleccionar pero lo que no admite ninguna discusión es que sin casta nunca se puede dar la condición de bravura. Es desesperante y desolador, que en los últimos años en esta plaza salgan por la puerta de chiqueros un altísimo porcentaje de reses sin ninguna casta brava. Pero en la feria de San Isidro, todos los años se repiten las mismas ganaderías que en años anteriores han sido un auténtico pestiñazo por la ausencia de esa característica única de la raza bovina.
 

La corrida de hoy ha sido un claro ejemplo de este despropósito. Fracaso ganadero en toda regla. Todavía no sabemos y por tanto desconocemos el por qué, la prestigiosa ganadería de Partido de Resina no ha sido incluida en la Feria y sin embargo se lidió en días anteriores una fantástica corrida pletórica de casta, en términos globales y con una presentación preñada de belleza.

Si como dicen, tanto por parte de Taurodelta como desde la propia Comunidad de Madrid, a la feria de San Isidro vienen las más prestigiosas ganaderías resulta que si éstas están tan bajas o ausentes de casta, el resto de ganaderías son inservibles para la lidia. Pero por suerte esto no es así. ¡Claro que hay casta! Entonces ¿Dónde está el problema? Se me ocurre, entre otras ocurrencias, que el problema está en los propios ganaderos ya que si quieren lidiar en Madrid, lo más importante, por no decir que lo único que interesa, es preparar una corrida para que pase el reconocimiento veterinario. Algo tendrán que decir los ganaderos al respecto si es que tienen algo que decir. También tienen su alto grado de responsabilidad, las empresas que compran donde no existe la casta, donde abunda la podredumbre aunque la fachada sea digna.

Sin ir más lejos y por la proximidad, ayer mismo se lidio una novillada –por cierto, incompleta- de Carmen Segovia, indecente para esta Plaza. ¿Fue por una falta de honestidad del ganadero? ¿Fue por una imposición de la empresa? ¿Fue por un pacto entre ambos? Ellos lo sabrán, pero la realidad en que, entre otras cuestiones, fue una falta de respeto a esta Plaza y por consiguiente a los espectadores. Por desgracia, estos hechos últimamente se están produciendo insistentemente.

Vayamos por lo ocurrido en el día de hoy. Confirmaba alternativa el mexicano Arturo Macías y la verdad es que ha dejado un magnifica impresión a pesar de las condiciones de los enemigos que ha tenido enfrente.

En su primero que era manso y con ausenta de raza ha estado en todo momento firme, valiente y decidido. La embestida incierta y sin la más mínima humillación del toro le ha puesto las cosas imposibles. En ningún momento se ha venido abajo y lo ha intentado de todas las formas.  Las ganas de triunfo de este matador y la falta de colaboración por parte del toro, le han obligado a pisar unos terrenos verdaderamente complicados hasta el punto de sufrir una aparatosa voltereta de la que lejos de amedrentarle le ha dado fuerzas para seguir intentándolo. Al final no lo consiguió en la medida que el lo deseaba no por falta de ganas sino por las condiciones adversas del toro.

En su segundo toro ha dado realmente la medida, cuanto menos, de lo que él quiere, que no es otra cosa que ser torero importante. No le faltan condiciones y las que tiene son buenas. Este toro de salida se le apreció algo más de movilidad que al resto de la corrida pero a la salida del segundo puyazo esa movilidad ya no era la misma y la poca que le quedó fue suficiente para que Arturo Macias nos pudiera ofrecer con mas profundidad  la dimensión de sus formas y del concepto que tiene del toreo. Ante todo sobresale su predisposición y valentía. Las tiene en cantidad y además tiene casta torera. Comienza la faena a este toro con unos ayudados por abajo con temple. Cita de largo y con la derecha consigue una serie de muletazos rematado con el de pecho de calidad. Le da la distancia que el toro pide y consigue arrancarle literalmente alguna que otra serie a base de firmeza, quietud y colocación. El toro se raja, y para mantener la intensidad de lo realizado anteriormente, le obliga a pisar y ponerse en terrenos comprometidos. Decide acabar la faena con una serie de manoletinas que en este caso están ausentes de calidad, pero llenas de valentía y riesgo. La actuación de este torero transmite buenas sensaciones y se hace necesario volver a verle.

Miguel Abellán en su primero consiguió algún que otro muletazo deslavazado con la derecha sin llegar a someterlo en ningún momento. Prueba con la izquierda y consigue algún natural sin ninguna ligazón ya que la embestida sosa y sin ninguna clase de este animal trunca una buena disposición de Abellán.

Su segundo, que era un inválido y anovillado, lo intentó en la medida que las condiciones del toro lo permitían ya que en cuanto intentaba bajarle la mano el toro rodaba miserablemente por los suelos, y cuando no se la bajaba, el toro entraba porque no tenía otra cosa que hacer. Con este toro Abellán se muestra firme y voluntarioso pero sin ningún resultado positivo.

César Jiménez en su primero, que fue el quinto perteneciente a la ganadería de Navalrrosal ya que se devolvió el tercero y corrió turno, fue otro inválido ilidiable. Lo pasaportó sin pena ni gloria. En su segundo, quinto de la tarde y sobrero de Hnos. Domínguez Camacho, no ha estado nada acertado. No lo ha querido ver en ningún momento. Es verdad que la embestida de este toro por ambos pitones era de bronca, pero también Cesar en ningún momento le bajó la mano y quizá esa brusquedad del toro no hubiera existido si lo hubiera hecho según los cánones. No está Cesar Jiménez en su mejor momento y él lo sabe. Ha estado excesivamente desconfiado sin motivos aparentes. A este toro con un mínimo de amor propio le podría haber sacado mas provecho.

 

Ficha del festejo. 11 de mayo de 2010. Las Ventas. Madrid

Sexto festejo de la Feria de San Isidro 2010

Presidente: Julio Martínez Moreno. Casi lleno.

 

Toros de José Martelilla (1º manso, soso, sospechoso de pitones: 2º escasísimo de trapío y feo de hechuras, manso y sin raza e impropio para esta plaza: 4º escaso de trapío y anovillado. 5º Manso, descastado y sin ninguna clase: 6º feo como él solo y con algo de movilidad). 3º de Navalrrosal  que al devolverse el titular de Martelilla se corrió turno, manso, inválido y falto de raza. 5º primer sobrero de Hnos. Domínguez Camacho, manso y falto de raza.

Miguel Abellán: estocada atravesada que sale por el costado izquierdo, dos descabellos (silencio); estocada desprendida y tres descabellos (silencio).

César Jiménez: estocada tendida (silencio); pinchazo, media, rueda de peones y descabello (silencio).

Arturo Macias (que confirmaba alternativa): estocada en todo el alto (silencio); casi entera (ovación y saludos).

 

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