Fernando Robleño en Zaragoza en el 2008.
Fotografía tomada de su página web http://www.fernandorobleno.com/
 
 
Entrevista con Fernando Robleño
 
“Hay cosas que deberían mejorar en el mundo de los toros,
como premiar a la gente que triunfa”

 

Por Paz Domingo
El matador de toros Fernando Robleño da su opinión sobre la crisis económica y su proyección en el mundo de los toros. El joven diestro madrileño asegura que las consecuencias de la misma afectarán principalmente a los circuitos taurinos menores. Añade que habría que ser más equitativos con los profesionales que triunfan, reconociéndoles los éxitos con más posibilidades de torear. Confiesa con honestidad que no sabría dedicarse a otra cosa que no sea el mundo de los toros.

 

No se puede negar que Fernando Robleño es un torero de Madrid, de sus pueblos y de sus plazas. Reside en San Fernando de Henares; se viste por primera vez el traje de luces en Carabanchel; debutó con picadores en Colmenar de Oreja (1997); toma la alternativa en Torrejón de Ardoz  (el 20 de Junio de 2000 de manos de Morante de la Puebla y en presencia de El Juli), y por supuesto, fue alumno en la Escuela de Tauromaquia de Madrid. Atesora tres Puertas Grandes en la Monumental, una como novillero, y dos como matador en el mismo año de 2002, con toros de Conde de la Maza la primera, y durante la Feria de Otoño con la ganadería de Victorino Martín la segunda.

Este joven matador nunca se ha desprendido de su cara de niño, y cuesta creer -por su apariencia- que han pasado casi treinta años por su vida. Nació el 13 de septiembre de 1979, y con veinte años hizo su presentación en Las Ventas como novillero. Durante este tiempo taurino transcurrido ha sabido ganarse el reconocimiento de una afición exigente. Su supuesta frágil figura ha quedado borrada por una vocación torera incuestionable, y su alma aguerrida se ha afianzado en batallas de otro tiempo. Ahora, Robleño persiste en su verdadero camino, a pesar de las dificultades que entrañan este peculiar espectáculo para mantenerse día a día en los puestos relevantes del escalafón. Esta temporada le ha tocado despachar la corrida de José Escolar, una de las más esperadas por la afición, y una de las más portentosas en cuanto a comportamiento en esta edición. Volverá a la plaza madrileña el próximo 24 de junio para estoquear toros de Charro de Llen, alternando con Morenito de Aranda e Iván Fandiño.

¿Cómo está afectando la crisis económica a su profesión y en qué medida? El tema de la crisis está afectando a todos los ámbitos de la vida, y por supuesto al taurino.  El espectáculo de los toros es caro, cuesta dinero seguir a los toreros, tener un abono y acudir a los festejos. Es prácticamente un espectáculo de lujo. Cuando la cosa económica está mal, afecta también al mundo de los toros. Pero influye principalmente es en los circuitos menores. Si los ayuntamientos no tienen los mismos presupuestos para organizar sus fiestas patronales, pues es evidente que en vez de organizar dos festejos menores, se tienen que conformar con uno.

 

¿Como matador de toros está notando la crisis en los contratos de este año? De momento no lo estoy notando. Empiezo mi temporada en abril y mayo, y tengo lo mismo que otros años anteriores por estas fechas. Tengo cerradas -más o menos- las mismas actuaciones. Lo más inmediato después de Las Ventas en Madrid, estaré en San Fernando de Henares, Paracuellos del Jarama, Ceret (Francia). Aún queda por definirse la temporada (depende cómo transcurra el año para los meses de agosto y septiembre tengo más sitio, pero tengo contratos para Cehegín (Murcia), Ledaña (Cuenca), Melilla, y más adelante a Zaragoza.

¿Hay crisis taurina? ¿Es la  misma que la crisis económica, o no? Crisis taurina no hay. Cuando se habla de crisis creo que se refiere al tema económico. Sin embargo, hay cosas que deberían mejorar en el mundo de los toros, como premiar a la gente que triunfa. Es un error que los toreros empiecen la temporada con sesenta corridas de toros firmadas. Para mejorar la fiesta, Se debería evitar esto, y por tanto, que se diera paso a los toreros que triunfasen y que debían ser los que toreasen, siempre respetando a las figuras que se han ganado estar en lo más alto, por supuesto.

 

¿Crees que los aficionados deben participar en la elaboración de las fiestas taurinas y los carteles? Siempre sería una cosa buena, pero ¿cómo se hace eso? Es complicado. En definitiva todos vivimos de los aficionados, de su afición. Pasan por taquilla, y por tanto, es al público que se debe cuidar.

En su trayectoria profesional siempre se ha enfrentado a corridas muy duras ¿Le pesa esta circunstancia ¿Se siente estancado en las pretensiones de los empresarios? ¿Cómo te ves ahora mismo? Con estos tipos de corridas es difícil triunfar y poder salir adelante. Yo creo que en la actualidad estoy con una gran moral e ilusión tremendas, a poquito que un toro me ayude haría un toreo que nadie conoce. Me empujaría a salir de esta posición, y contribuiría a cambiar.
 
En su última comparecencia en Las Ventas le tocó estoquear los toros de José Escolar y como se vio está en un momento ¿Cómo afronta torear estos festejos complicados? Es un arma de doble filo, en cualquier momento la gente se puede confundir y poner de parte del toro. Hay que sobreponerse al comportamiento del animal para que la gente se ponga de tu parte. Es difícil, En Madrid es una plaza que pesa mucho, y más cuando se va a torear solo una tarde. Pesa mucho.
 
Y hablando de pesases, ¿qué te pesa más las Puertas Grandes de Madrid conseguidas o las que se escaparon? Aquellas que no he podido salir. Se me ha escapado la Puesta Grande  en cuatro o cinco ocasiones. Esto es agua pasada. Pero, hay que olvidarse, y tirar para adelante.
 
¿Cree que en Madrid se comprenden y se ven bien los toros? Si. Madrid tiene una gran afición y para mí es la primera plaza de toros del mundo. Si te da y quita todo, es porque es sin duda la más importante. Hay otras muchas relevantes, pero como Madrid ninguna.
 
¿La crítica ayuda o se empeora el espectáculo? Depende de las críticas en el momento que se digan o cómo se hagan. La crítica con razón viene bien para intentar corregir. Depende de los momentos  La fiesta necesita un apoyo político importante y fuerte por parte de todo el mundo, y si la echamos por los suelos con críticas no razonadas estaremos echando abajo este espectáculo. Las críticas  son buenas pero en su momento.
 
Como profesional, ¿te sigues viendo como matador de toros? ¿Tienes pensado parar y dedicarte a otra cosa? Mi vida es el toro y el torero. Sé que no estaré toda mi vida como matador de toros, porque para estar en esta profesión hay que dedicarle todas las horas del mundo, además de estar muy enamorado. Yo quiero seguir siendo torero. Tengo claro que quiero seguir en esto y, si dejo de torear, estaré vinculado al mundo de los toros porque no sé hacer otra cosa.
 
¿Lee habitualmente? ¿Literatura taurina? Sí, leo mucho. Sobre todo biografías de matadores antiguos y también modernos, crónicas taurinas y revistas relacionadas.
 
¿Qué aficiones tiene? El deporte va unido con mi preparación. Me gusta mucho escuchar música.
 
¿Se considera un fanático del ordenador? No. Lo gusto para enterarme de las noticias, como un medio obligatorio de hoy en día. No soy adicto al móvil, y me repatea la gente que tiene este tipo de adicciones, como por ejemplo, a la play.
 
¿Reza? Si suelo rezar, para pedir ayuda de donde me la puedan dar.