El futuro taurino de Cataluña. Resumen de acontecimientos. Sexta parte

Daños Colaterales (6)

Seguimos en nuestro peculiar recorrido.Toroafición les ofrerce en varias entregas los acontecimientos informativos que se sucedieron en los días del debate en el Parlamento catalán de la Iniciativa Legislativa Popular –que pretende prohibir las corridas de toros en esta comunidad-, las cuestiones que se defendieron y cómo se expusieron. A continuación de las reseñas periodísticas les ofrecemos apostillas que responden a la opinión -al respecto de las mismas- por parte de este soporte digital. Pueden realizar sus comentarios al correo redaccion@toroaficion.com y también a opinión@toroaficion.com, o realizar comentarios en esta misma página.
 
Un personaje muy peculiar

Pekín, 16 de diciembre de 2009 (EFE).- El comentarista de las corridas de toros que trasmite la televisión china, Wang Zhe, hizo hoy un llamamiento para que se conserve en Cataluña una fiesta que entusiasma a su público y que ha incrementado el interés de los chinos por España. "Me gustaría hacer un llamamiento a los catalanes", señaló el cronista del canal Tianjin TV en una entrevista telefónica con Efe.

"Al pueblo chino le gustan mucho las corridas de toros. Nos gustaría que se pudieran conservar", agregó. Hasta China, donde el toreo despierta una inusual pasión, ha llegado la propuesta de la Iniciativa Legislativa Popular que se discutirá dentro de dos días en el Parlamento catalán para prohibir la fiesta de los toros en esa comunidad.

Wang Zhe inició en junio de 2000 sus comentarios en diferido de la temporada española en el canal de Deportes de Tianjin, localidad portuaria al sureste de Pekín con más de 10 millones de habitantes, y hoy su voz acompaña a verónicas y quiebros en otras diez provincias tan remotas como Shanxi o Sichuan. Sin embargo, el interés inicial, con un 15 por ciento de la audiencia del canal en esa fecha (1,4 millones de telespectadores), ha decaído hasta el actual 2 por ciento en Tianjin (medio millón), a falta de datos sobre el resto de provincias.

No ajeno a la animadversión que los defensores de los animales sienten por el toreo, Wang asegura que en su país son minoría y están mal informados: "La lidia ha preservado y mejorado al toro".

"Me suena que en España hay lugares en los que están prohibiendo las corridas. Tengo entendido que la cultura de Cataluña es distinta a la castellana" -dice, textualmente, ("ka-se-ti-ya"). "Mientras que la cultura china es muy tolerante y acepta elementos extranjeros". El periodista asegura que los de Tianjin han demostrado un interés inusitado por el toreo, que ha potenciado los viajes turísticos a España y el número de estudiantes de castellano.

Las encuestas confirman que los chinos identifican España con esta fiesta: el 62,9 por ciento cita los toros cuando se le pregunta sobre la primera imagen de España y otro 20 por ciento alude al fútbol, una concentración que no se da sobre ningún otro país europeo, según un sondeo realizado en 2008 por la empresa TNS China. La polémica está en la calle. "Yo creo que las vacas sufren igual en el matadero y nadie deja de comer ternera por ello", comenta un anciano apellidado Liu en un parque de la capital china.

Exportar corridas a países como China o Japón se baraja en los ruedos como una solución para la supervivencia del toreo. "Creo que si las corridas de toros se exportan a España tendrán un gran éxito", pronostica Wang, quien dice haber leído en prensa que un distrito pequinés, Huairou, estudia construir un ruedo. Contactado por Efe, el gobierno local dijo desconocer este extremo. En 2004 China celebró sus primeras corridas de toros -dos en Shanghai-, poco después de que se construyera un ruedo en Daxing, otro distrito pequinés, hoy abandonado. La iniciativa no prosperó por los límites a la importación por la encefalopatía espongiforme bovina y el temor de Pekín a que se siga vinculando a China al maltrato de animales, con críticas sonadas como la del ex Beatle Paul McCartney, contra el sacrificio de perros y gatos en el país asiático.

El locutor Wang cree que las restricciones de importación de toros pueden ser un problema, ignorando las quejas que en 2004 realizaron los defensores de los animales chinos contra la lidia. A diferencia de Japón, China ha alumbrado a pocos matadores: los cantoneses Vicente Hong y Bong Wai Wong, que pasaron por la península en las décadas de 1930 y 1960, espectivamente, totalmente desconocidos en su país, incluso para el comentarista.  

El actor hongkonés Jackie Chan se mostró interesado hace unos años en interpretar un guión sobre Bong, pero el temor a que los ecologistas frenaran el proyecto, como ha sucedido con "Manolete", filmado por el realizador Menno Meyjes en 2007 y todavía sin estrenar, hizo desistir a éste y a otros interesados. Para demostrar el peso de la afición local, Wang cita dos libros de Ernest Hemingway, "Muerte en la tarde" y "El verano peligroso", como dos de las obras taurinas que más entusiasmo despiertan entre los aficionados. EFE

 

Nuestra opinión. A estas alturas ya saben todos ustedes que el proyecto de exportar toros a China está bloqueado, o descartado definitivamente, que aún no se ha definido su trayectoria final. Lo que sí es seguro es que esta aventura desmesurada de dar corridas de toros al lado de la Gran Muralla, con toros de crianza local, con recinto propio, no será posible. Según apuntan las crónicas enviadas desde el país asiático, las presiones de los ecologistas están resultando muy efectivas. Nos resistimos a creer que sean tan poderosas, y suponemos que más tienen que ver con los costes de semejantes empresas, con las influencias (o la escasez de las mismas) y con el grado de descomposición de los  organigramas funcionariales del lejano país.

Hay una frase en la crónica que no tiene desperdicio y es en la que se dice: “Exportar corridas a países como China o Japón se baraja en los ruedos como una solución para la supervivencia del toreo”. Parece que es una conclusión, o apreciación del corresponsal, porque, hasta el más ingenuo de los incautos hombres y mujeres de sentido común pueden asegurar que el futuro de los toros jamás estará ni en China, ni en Japón. Antes la fiesta se morirá de hambre, y eso que a los taurinos les gusta la opulencia. En fin, esto para el gato, como decían los castizos. Es más bien una burda campaña de los precavidos (taurinos) que le ven los problemas de remontar el desastre que ellos mismos han provocado, que ven lo insuperable de conseguirlo, que ven la inutilidad propia de defender la fiesta y que ven y sostienen el fraude generalizado.

A esto hay que sumar la ignorancia extendidísima sobre la esencia de la fiesta de los toros, y que aplasta cualquier razonamiento medianamente ortodoxo. En la información que nos ocupa, el peculiar personaje Wang Zhe, comentarista de corridas de toros desde hace diez años para una televisión local (aunque esté situada en la costa (zona portuaria) del inmenso país y la ciudad acoja a 10 millones de habitantes) y asegura que le gustaría hacer un “llamamiento a los catalanes”, porque le suena que “en España hay lugares en los que están prohibiendo las corridas y tengo entendido que la cultura de Cataluña es distinta a la castellana". Este hombre puede demostrar su inusual afición al los toros, pero desde este soporte digital le recordamos al señor Wang Zhe que todos los rincones de España tienen la misma cultura, la catalana también, que no caiga en el error de creerse los argumentos de unos cuantos, porque aunque sean nacionalistas, independentistas o lo que quieran ser y defender, no pueden ir jamás contra la propia historia (¿o sí?). Este pasado no les interesa, y por consiguiente lo distorsionan, pero no quiere decir que no exista. Usted señor Wang Zhe parece un hombre de corazón, amante de este portentoso y singular espectáculo, y parece que lo hace de muy buena fe, pero no crea que los que no quieren los toros en Cataluña tienen otra cultura. Más bien responde a otras circunstancias. Cuando usted quiera se las detallamos. Vaya tomando nota con el apunte siguiente.

 

“Una democracia llamada a unirnos”

Rafael Martínez-Simancas, como firma sindicada de la agencia de noticias Efe publicó en este medio un artículo llamado Separación de poderes, y en de la cual extraemos un párrafo:

(…) En Cataluña, después de votar por la independencia, ahora quieren votar contra los toros. David Pérez, diputado del PSC, se va a quedar sólo en la votación del Parlamento catalán, pero se la trae al pairo porque no le importa pasarse las críticas "de pitón a pitón". Primero separación de humos y luego separación en razón de la tauromaquia. Aquella democracia restaurada hace más de treinta años y que estaba llamada a unirnos por encima de las diferencias ha terminado acentuando lo que nos separa porque en el fondo nos aguantamos muy poco y muy mal. Podría darse el caso paradójico de que dos independentistas catalanes estuvieran juntos en la causa de los pequeños referéndum pero luego se dejarán de hablar porque uno fuma, y el otro no, y uno se extasía con José Tomás en la Monumental de Barcelona, y el otro no.

Nuestra opinión. Sin comentarios. Sobran las explicaciones.
 

Cuestión de debate. ¡Ja!

Barcelona, 16 de diciembre de 2009. EFE
La plataforma Prou, promotora de la Iniciativa Legislativa Popular para la abolición de las corridas de toros en Cataluña, ha asegurado hoy que si el próximo viernes la cámara catalana no acepta a debate la ILP, esta decisión se vería "internacionalmente como algo vergonzoso". "Creemos que la sociedad, definitivamente, no respalda la falta de estas libertades que nos hacen involucionar hacia las épocas más oscuras de nuestra historia", indican desde la plataforma Prou y recalca que si finalmente no se llega a debatir la ILP, el Parlament perderá "su principal función de representatividad democrática, ya que vetar el debate colocaría la actividad parlamentaria en unos terrenos demasiado alejados de los ciudadanos.
Nuestra opinión. Muy preocupados están los componentes de esta plataforma por su imagen internacional. También deberían estar muy intranquilos porque el perfil que dan de sí mismos a  las organizaciones sociales y culturales, internacionales por extensión, y por supuesto democráticas, de derechos humanos, de libertades reconocidas por su respeto a la tolerancia, la defensa, la supervivencia de los grupos minoritarios, de las expresiones culturales enraizadas, y por encima de todo, que son estrictamente legales, es bastante deficiente, por no asegurar que es ridícula. Pero, como decimos, están muy preocupados de ser los verdaderos protagonistas de llevar adelante como héroes esta cruzada contra la “involución hacia las épocas más oscuras de nuestra historia”. Y argumentan el debate como cuestión esencial y democrática exclusivamente. Y esto sí que nos parece una regresión. Pero ellos a lo suyo, que de eso se trata. Si de paso atropellan las libertades, la soberana elección, la libertad de asociación, y “la fiesta más culta” como la ha definido recientemente Javier Reverte, pues qué más les da. ¡Lo que hay que aguantar!
 
 
 
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