Ciclogénesis explosiva taurina (2)
 
Diario de una crisis que avanza
Segunda parte
Un terremoto de magnitud considerable y de intensidad elocuente acontece en el parlamento catalán en torno al debate de la prohibición, o no, de las corridas de toros en esta comunidad
 
Antecedentes. Ciclogénesis explosiva taurina (1)
Resumen (...)
(...) En la Comisión de Medio Ambiente parlamentaria de la Cámara alta catalana comienza el debate local, pero de proyección global. La esperada puesta en común de argumentos a favor y en contra de los fundamentos de la tauromaquia, principalmente en el evidencia de un espectáculo que se desarrolla con un animal, al cual se le da muerte públicamente. El asunto angular es la proposición de ley que tramita el parlamento autonómico, y que consistiría en la prohibición de las corridas de toros en Cataluña (que no de los otros espectáculos taurinos y populares que se dan en esta región). El ofrecimiento fue realizado por grupos defensores de animales, tiempo atrás, que llevaron a la institución 180.000 firmas. Se le dio diligencia, después que el pasado mes de diciembre los parlamentarios catalanes votaran su admisión a trámite, en una elección ajustadísima en la que salió vencedora la postura prohibicionista. 
(...) Esta defensa de lo indefendible es, por ambas partes, la absurdez de estas intervenciones. Hay que asumir la crueldad manifiesta de este espectáculo. Precisamente porque se estructura en torno a un animal vivo; que su finalidad es la consumación de su muerte; que su argumento es la lucha que se entabla entre éste -por su resistencia al sometimiento- y un hombre que ejecuta la reducción y el dominio; que hay que aguantar la carnalidad de esta función, entender que su misterio no está en lo expuesto, sino en la elevación de este primitivismo en arte excelso; y que se ejecuta con inteligencia, racionalidad, reglamentación, genio, valor, intuición, incluso sofisticación. (...)
(...) Marilén Barceló conoce bien el mundo taurino, profesional y familiarmente. Es hija de torero y, por su intuición profesional y por su educación afectivamente taurina, deduce que la propuesta de las corridas incruentas serán el fin de este espectáculo y de la tauromaquia, porque la única consecuencia irreversible que tendrían es la consumación de una pantomima, que aunque sin vísceras, y con mucho diseño, terminará fulminantemente con la credibilidad, autenticidad, y verdad de este espectáculo. Las corridas no sobrevivirían en este hábitat. Ni de manera testimonial. No va dar ni para un parque temático donde los turistas se recrearan estéticamente en el ancestral arte de Cúchares. Queremos proponerle a Barceló que luche para que esta aberración sea una propuesta inviable. Si los toros se prohíben en Cataluña será un acto de barbarie que se lleve por delante la afición catalana y a las libertades de sus aficionados, pero si se aprueban las corridas incruentas será la tea que incendie, destruya y aniquile radicalmente cuatrocientos años de historia, sentimientos, cultura, ciencia, literatura, arte, más todas aquellas almas toreras que vivieron, experimentaron, evolucionaron y disfrutaron dentro del mundo de los toros. (...)
(...)   
 
 
 
Sigue (...) 
 
El discurso se hace imsoportable.
Los temblores arrecian provocando derrumbes masivos de los edificios dañados
Día 3 de marzo de 2010. Por la tarde

 

El discurso “agresivo”

Por la tarde se reanuda la sesión y continúan las comparecencias. Cuando los periodistas y los directores de los medios ya tenían titulares y foto, se quedaron sorprendidos por el cariz que tomaba las intervenciones de algunos miembros. Las agencias de noticias recogían el “rifirrafe entre el diputado parlamentario del PP Rafael Luna y del filósofo Jesús Mosterín. Este ilustrado profesional de ética y metafísica calificó el toreo de "costumbre primitiva y abominable". En un discurso “agresivo” (así lo calificaron las agencias de noticias), Mosterín consideró indefendibles las corridas y situó el trato al animal al mismo nivel que la ablación de clítoris en África, la violencia de género (costumbre, según dijo, también recurrente en nuestro país) y la lapidación en algunos lugares del planeta. El filósofo sostuvo que la tradición no supone una justificación ética de nada, e instó a los partidos catalanes a ser pioneros en la prohibición de los toros en España, "tal y como ya han hecho en los países más liberales del mundo como Inglaterra". Y añadió una lindeza más: “ni las corridas ni los correbous son específicos de España y Cataluña”, aunque consideró que, excepto en España, México y una parte de Francia, "estas salvajadas han sido universalmente abominadas".

Estupefactos dejó al mundo mundial. Al taurino, y posiblemente al antitaurino, aunque no lo quieran reconocer. Y este personaje es un filósofo. O dice serlo. ¡Qué nos libren de semejantes charlatanes ignorantes, indecentes, de elocuente estupidez, de irresponsabilidad insostenible! ¡Que alguien se responsabilice de semejante atropello! ¡Que alguien asuma el daño moral que ocasiona! ¡Que alguien sea justo con la verdad, porque esto lo defiende en nombre de la ética! Por cierto, se imaginan que alguien relacionado con el mundo de los toros, incluso un simple aficionado sin relevancia social o cultural, aseverara semejantes declaraciones, ¿la que se habría montado en este país?

Pero, ¿cómo no le van a responder señor Mosterín a su momento de gloria? Dicen las crónicas de este día que el diputado del Partido Popular catalán estaba “visiblemente enojado”. ¡Como para no estarlo! Y los que somos de carne y hueso, incluso moralmente sensibles, también estamos enfurecidos.

Luna utilizó el turno de preguntas para dejar bien claro su indignación a este presunto filósofo de verborrea incalificable. Le dijo que insultaba a “los miles de catalanes que son aficionados a los toros y que no puede dar “lecciones de moralidad y ética” en esta tribuna.

Habría que ir más lejos señor parlamentario, porque el insulto no iba dirigido a en exclusividad a los aficionados de la tierra, más bien era gratuito en extensión, pues llegaba hasta cualquier ser humano que cree la libertad, en la defensa de los valores humanos, y los salvaguarda porque son incuestionables y verdaderos.

El susodicho filósofo pidió disculpas por si había ofendido a alguien, pero siguió con su irreverente y deleznable discurso, respondiendo que lo insultante es identificar a catalanes y españoles con "una barbaridad tan execrable como los toros". En fin, un diez en estupidez para tan insultante personaje, catedrático de lógica de la Universidad de Barcelona. El mundo sin barbaries que quiere, es ahora aún bárbaro que nunca.

 

El estudio animal

A esto hay que añadir las declaraciones del etólogo Jordi Casamitjana asegurando que existen numerosos estudios que demuestran que el toro sufre en la plaza. A los aficionados o simpatizantes con el mundo de los toros nos gustaría que nos detallara estos tratados, para estudiarlos, comprenderlos y verificar que los mismos están realizados por expertos ajenos a esta diatriba, en uno y otro sentido, cosa que francamente no nos creemos que todos vayan en la misma dirección. Aunque intuimos que se refiere a algunos estudios que él mismo a elaborado. De todas formas nos gustaría leerlos. Va en serio. Por cierto, la etología según el diccionario de la Real Academia es el “estudio científico del carácter y modos de comportamiento del hombre (primera acepción) y “parte de la biología que estudia el comportamiento de los animales (en su segunda). Pero para la Wiki es “la rama de la biología y de la psicología experimental que estudia el comportamiento de los animales en libertad o en condiciones de laboratorio, aunque son más conocidos por los estudios de campo”. Pregunta: ¿Es esta la enciclopedia genial y global (absolutamente intervenida por cualquier opinión subjetiva) en la que estudiarán nuestros hijos estas definiciones mezcladas con connotaciones subjetivas? Pudiera ser que esta ciencia evolucionara en facultades para la investigación y en el desarrollo de los campos que le competen, y que urgiera replantearse la explicación de sus competencias, pero ¿no les parece demasiado explicativo esto de “la psicología experimental”? Bastaría, según nuestro juicio en el esclarecimiento de sus competencias, es decir, el estudio del comportamiento animal. Pues, aquí tiene campo de investigación este etólogo renombrado, porque precisamente el proceder –y razón de ser- de un toro de lidia lleva escrutándose muchos siglos, seleccionando sus argumentos estéticos, pautas defensivas, resistencia al sometimiento y acometividad; reflejándolos en tratados de tauromaquia, estructurando su crianza, salvaguardando las características propias de los diferentes tipos; elaborando un espectáculo donde se establece como primera norma el conocimiento del mismo, y después elaborando las reglas para ensalzar todas estas peculiaridades propias con ejecuciones donde la inteligencia supera al valor en la lucha. ¡Que mejor campo de estudio, laboratorio, incluso para el estudio de estos animales en libertad de las dehesas donde se crían! Pero, usted prefiere su propio recinto científico de plástico, de probetas de diseño, de conexiones wifi y de mucho nombre que explotar. Aquí tiene, en este mundo de los toros, un campo inmenso de estudio. Pero, le agradecemos de antemano que no se acerque a él ni para manifestar su oposición tan experta como mentecata.

Y otra cuestión: ¿Son relevantes estos “conocidos estudios de campo” para argumentar que el foco de atención está en las corridas de toros y no en otras cuestiones más enjundiosas y cuestionables? ¡Vaya talento tan desconsiderado!

 

Y más filósofos

Y entre este ambiente insostenible (porque se pretendía una puesta en común civilizada –por democrática- y que no llegaba nunca), suturados los ánimos con tantas elucubraciones, los periodistas acreditados no paraban de tomas notas, y no cesaban de llegar filósofos y catedráticos, que como se presume generalizadamente sus conocimientos están fundamentados en el conocimiento, en la comprensión moral y en la reflexión interiorizada y trasladada pretendidamente a la sociedad.

Y no cesaban de llegar filósofos. Y más filósofos.

Josep Maria Terricabras (también del gremio) no vio ético “hacer un espectáculo del sufrimiento”. Y este argumento ético es clave a la hora de prohibir las corridas de toros. Se preguntó hasta qué punto es moralmente aceptable. Habría que indagar qué considera por ponderar las libertades de algunos individuos y arrebatárselas a otros. O mejor, su moralidad aceptable es la suya, porque las demás son tan insufribles, que hay que cercenarlas y aniquilarlas de una vez. Evidentemente el sufrimiento que les preocupa es el suyo propio, porque el de los animales les aporta la excusa perfecta.

El diputado socialista David Pérez le replicó en el turno de preguntas que no se siente "éticamente inferior a nadie". A lo que hay que añadir, que también somos muchos los que creemos, y ahora tenemos que defender, esta tesis incuestionable. Víctor Gómez Pin, también filósofo y catedrático, rechazó que se atribuya a los aficionados a los toros la condición de antiecologistas, y afirmó que el, pese a estar a favor de las corridas, está afiliado a ICV (Iniciativa per Catalunya Verds). Pero, los argumentos ecologistas ya se han transformado. Ahora, muchos de ellos han buscado en la singularidad su razón de ser, muchos pasaron a ser animalistas, y todos a asociarse para recibir subvenciones, porque les dio la gana, suponemos. Además, la mayoría ya están incluidos políticamente en partidos de mayor representación social. Y sin ánimo de meter el dedo en la boca (precisamente porque respetamos mucho las propuestas del ecologismo por necesarias y urgentes) preguntamos de nuevo: ¿Dónde está el movimiento ecologista en las políticas actuales y mundiales, además de su relevancia aplicada a nuestra vida normal y presuntamente responsable?

 

El tránsfuga ex torero

Vicente Moreno, presidente del Colectivo Andaluz contra el Maltrato Animal y ex torero, negó que haya anti españolismo en la propuesta sobre la prohibición de los toros en Cataluña (y por supuesto nada tiene que ver con el independentismo). Recordó que Canarias abolió las corridas y “nadie vio entonces en ello una postura nacionalista”. Aportó su cosecha y experiencia personal: “Hasta los 35 años fue aficionado a los toros, pero cuando uno sigue la Fiesta ve arte donde hay sangre, cultura donde hay tortura, y esplendor cuando lo que hay es un ser vivo que acaban de matar".

La antropóloga y miembro de este colectivo, defendió durante su comparecencia en la comisión de Medio Ambiente sobre la ILP, que esta propuesta “no responde a una voluntad de los catalanes de diferenciarse del resto de la Península, sino a que la moral catalana no admite el maltrato animal”. Entonces, ¿en qué quedamos? Suponemos que no querrá decir que la moralidad en los ciudadanos de Cataluña, por genética y educación, tenga más peso que la moral de cualquiera ser humano del mundo? No queremos ser mal pensados. Por favor. Pero es que creemos que se expresó muy mal. Vamos, que lo hizo con bastante prepotencia e irresponsabilidad. Le recuerdo, que algunos hombres de la humanidad creyeron que su moral era superior, y ya se vio la que organizaron. Estamos seguros que no quiso decir eso es semejantes términos.

La especialista sobre “crueldad contra los animales” Núria Querol (así la calificaron en su comparecencia, no nos atribuimos este peritaje) dijo que cualquier "sociedad sana" debería cuestionarse si es ético lo que hace, y comentó que los toros no pueden escoger formar parte de las corridas. Bueno, si nos permite una sutil matización, queremos recordarle la existencia de muchos hombres en este planeta que si pudieran decidir no elegirían desarrollar sus vidas en sociedades donde se secuestran o se prohíben libertades fundamentales.

Y por cierto, ¿cómo se hace un especialista en crueldad contra los animales?

 

La intención esta clara

Este debate ubicado dentro de la Comisión de Medio Ambiente no ha convencido a los parlamentarios para decantarse por una postura decidida al respecto. Éste era el fin último de las exposiciones, aportar claridad, juicios, argumentos a sus señorías para una correcta y adecuada emisión de voto en el decisivo trámite en que quedarán prohibidas, o no, las corridas de toros en Cataluña. Algunos miembros de esta Cámara Alta aseguraron el pasado mes de diciembre que no tenían muy claro su intención (aunque no se abstuvieron) al respecto, pero que veían muy interesante su planteamiento porque permitiría un debate. Pues bien, lo tuvieron, de esta manera interesada por los réditos mediáticos y políticos, y la primera jornada se consumó de esta forma tan bochornosa por algunas de las exhibiciones de algunos de los comparecientes. Resulta más que evidente que estas posiciones no llegarán a encontrarse jamás. No se debe pedir esta intención tan pueril. Se trata de que los políticos respeten ambas y sepan ofrecer condiciones idóneas para que las dos puedan darse, desarrollarse y convivir. Surge a continuación, solventar la duda si los partidos votarán en bloque o dejarán elección a sus miembros, como lo hicieron en la admisión a trámite el pasado diciembre. Mientras que socialistas y nacionalistas de CiU no dejaron entrever cuál será su postura final, ERC e ICV (coalición de izquierda y ecologistas) mostraron su cercanía a los planteamientos antitaurinos y los conservadores del Partido Popular apelaron a la libertad individual para defender las

corridas. Es probable, el peso de la balanza esté en CiU, mayoritario en la cámara catalana, y que una vez solucionado el escollo de mantener al margen de esta iniciativa de los correbous, que sus miembros se declaren partidarios de la prohibición.

En la próxima entrega se abordará la segunda jornada de este suculento debate parlamentario. Y la sorprendente declaración de la presidenta madrileña de asegurar las corridas de toros en esta comunidad como Bien de Interés Cultural.

 

Continuará… En la siguiente entrega abordaremos el reflejo del debate en los medios de comunicación y la segunda jornada de este suculenta escenografía parlamentaria. Además, de la sorprendente declaración de la presidenta madrileña de asegurar las corridas de toros en esta comunidad como Bien de Interés Cultural.

redaccion@toroaficion.com

Comments