Un año que se va. ¡Y lo que deja!
Resumen de lo que aconteció en el mundo de los toros en este año 2010, escaso de bravura, osadía, riesgo y trabajo humilde para la urgente defensa de la Fiesta. Eso sí, tan desafiante con medias prohibicionistas y soluciones pretenciosamente reivindicativas en beneficio propio al estamento taurino. Los colaboradores de este soporte digital iremos recordando todo esto y mucho más. Todo para no olvidar, reflexionar y soñar con mundos mejores.
Es tiempo de repasar. Un año que ya se va. Muchas historias que recordar, sobre todo en la especificidad del universo taurino. Muchas cosas han sucedido y muchas son las que han transcendido, y multitud serán los aconteceres que provocarán movimientos encadenados que cada día ahogarán más nuestras almas toreras. En la punta de la lanza está la prohibición de las corridas de toros que llega desde Cataluña, una medida que, aparte de su contradicción interna pues no se han opuesto a los festejos taurinos populares, ha realzado la dejadez, desidia, incompetencia y abandono que los mismos profesionales taurinos han estructurado la Fiesta de los toros devaluando el espectáculo hasta hacer muy débil la defensa de su continuidad, tanto aquí como en el resto de países circundantes y toreros.
https://sites.google.com/site/toroaficion/mundo-de-toros/resumen-2010-toros-1

Se va 2010. Todo el mundo habló de crisis. Vendrá 2011. Todo el mundo seguirá hablando de una crisis, ya engordada por falta de soluciones rotundas, drásticas, inteligentes y sobre todo valientes. Pero el mundo de los toros vive su peregrinaje propio, al que bien se puede sumar el ajeno. Tal es la decadencia de su estructura que su desarrollo está retroalimentándose con su declive. Su principal demostración, su razón de ser sigue estando ahí, pero su argumento primigenio se tambalea a favor de la mercadotecnia tan salvaje en la que quieren sustentar el más hermoso y singular de cuantas naturalezas provocadas por la mente del ser humano puedan imaginarse, soñarse y darse.
Lo que aconteció en el mundo de los toros en este año escaso de bravura, osadía, riesgo y trabajo humilde lo iremos recordando, precisamente porque muchos explican el por qué de la angustiosa situación en la que nos encontramos y el resto servirá para vislumbrar un futuro muy complejo de escasas salidas prometedoras.
Desde la redacción de toroaficion.com queremos asegurarles que no pretendemos ser catastrofistas. Todo lo contrario. Intentaremos acercarles una memoria de los múltiples acontecimientos vividos, de los buenos y también de los malos, y elaborar para ustedes una reflexión que nos aporte entendimiento de nuestra pasión por los toros, de su ya casi numantina defensa, de su poderosa singularidad, se su belleza arrebatadora, de su difícil explicación que oscila entre la carnalidad y el arte puro.
Damos comienzo a esta suculenta revista de actualidad torera que iremos desmenuzando los colaboradores de este soporte digital, sin atender a órdenes cronológicos, relevancias ni preferencias propias.

La historia apresurada de ‘Rayito’
Primera parte

El domingo 1 de agosto acontecía una corrida de toros en la Monumental de Barcelona. No una cualquiera. En esta única plaza de toros desde hace ya algún tiempo en todo el territorio catalán se celebraba el primer festejo desde que el Parlamento Catalán aprobara el 28 de julio la prohibición de las corridas de toros en esta Comunidad autónoma. Concluía con éxito la Iniciativa Legislativa Popular a propuesta de un grupo animalista que se iniciaba con la recopilación de 180.000 firmas para que los festejos taurinos que permitían la muerte o sufrimiento del animal se prohibieran. El periplo fue dilatado a sabiendas del rédito político que tenía este asunto controvertido dentro de la sociedad española, más que en la catalana en estos días muy ocupada en la preparación de las elecciones propias.
Pues bien. En esta histórica tarde, después del día fatídico, con un público reivindicador pero muy escaso, se salvaba para el mundo la genética del toro Rayito, indultado en el bellísimo coso catalán. “Vi a la gente llorar al pedir el indulto”. Aseguraba José Enrique Fraile, ganadero de Valdefresno, divisa a la que pertenecía ‘Rayito’. Y esto es en verdad lo que significaba esta provocación, un rayito de esperanza para los corazones toreros, sobre todo los locales, que vieron el camino libre en la reivindicación de la libertad. “Barcelona y la Fiesta necesitaba un zambombazo así”, insistía Fraile, apuntando que el animal “no paró de galopar con mucha alegría y trasmitiendo mucho. Tanto se entregó, que en banderillas se viniera abajo en la faena. Pero fue al revés, fue una máquina de embestir, sacó todo su fondo y planteó siempre batalla”.

Nada recoge esta entrevista al ganadero de Valdefresno -concedida a un periódico de tirada nacional- del arranque de Rayito en el caballo. La cosa es que daba igual. Lo importante era subrayar el gesto. ¿Cree que tiene solución el problema catalán? –se le preguntaba a Fraile. El empresario ganadero apuntaba. “Estamos rezando para ello. Yo lo viví en primera persona y no te imaginas que los aficionados en Cataluña vayan a tener que vivir casi en la clandestinidad. No se puede meter a los catalanes en el mismo saco. La Fiesta es nuestra cultura y nuestra vida, y no se puede privar a la gente así”.
Estas reflexiones tienen mucho de sinceridad. Indudablemente el tema de la prohibición en Cataluña es un atentado contra la libertad, curiosamente la misma que se pretende defender. Pero el mundo de los toros, desde dentro, desde los protagonistas primeros, desde los profesionales en todos los órdenes, desde el interior del estamento taurino no se ha sido capaz de elaborar un plan de ruta para una consistente y creíble defensa de la Fiesta. Más bien han recurrido con todos los resortes existentes y los que se han fabricado de nuevo cuño (como el empuje de la Mesa del Toro) a la defensa propia, a la fabricación de una muralla defensiva de salvamento privilegiado y nunca para sanear sus estructuras, empeñarse en la extirpación de la decadencia que asuela su magia y entretenimiento, en definitiva en respetar su oficio, la historia que lo sustenta y el porvenir que queda por desarrollar. 
El acontecimiento. ‘Rayito’, toro indultado en la Monumental de Barcelona el día primero de agosto de 2010, cuatro días después de que el Parlamento Catalán aprobara la prohibición de las corridas de toros en esta Comunidad Autónoma a partir del 2012. Pertenecía a la ganadería de Valdefresno, nacido en febrero de 2006, con un peso de 535 kilos, tercero de salida y lidiado por el diestro albaceteño Miguel Tendero, cuya faena le sirvió para salir a hombros a gritos de “Libertad, libertad”. La entrevista al ganadero José Enrique Fraile se publicaba en El Mundo el día 3 de agosto, en la página 34 de dicho diario.