Los motores están ardiendo y las habas contadas

Previo al debate en el Parlamento catalán en el que se expondrán las enmiendas a la totalidad sobre la iniciativa para prohibir las corridas de toros en esta Comunidad

Los defensores y los detractores de la fiesta de los toros en general, y los partidarios o no de la posible prohibición en la comunidad catalana, están tomando posiciones, o “velando armas” como asegura la agencia de noticias EFE. Faltan diez días para el debate en el Parlamento catalán de la Iniciativa Legislativa que promueve la prohibición de los toros en este territorio. En este pleno, donde se presentan además otras iniciativas y se discutirán los presupuestos regionales y medidas fiscales para este próximo año, está marcado por el oportunismo político. No solamente en el tema taurino.

También porque es muy apropiado para disimular las críticas, pues es el último pleno del año, y la difusión y tratamiento informativo que darían los medios a esta iniciativa antitaurina taparía la mala gestión política catalana y todos los asuntos adyacentes como el estatuto autonómico recurrido y en fase lenta en su paso por el Tribunal Constitucional, el escándalo de los altos miembros de la Generalidad imputados por corrupción, la escalada creciente de las consultas independentistas -incluida Barcelona-, y la que está cayendo del cielo económico.


Todo muy oportuno. Por supuesto.

Y en la cuenta atrás, se disparan los correos electrónicos en apoyo de una posición o de la contraria. Lamentablemente, no hay que ser muy listo -ni adivino- para vaticinar lo que sucederá. Toda esta escenografía no se prepara para una función mediocre. La posición antitaurina fundamentada no se cotiza. Está en alza que uno se posicione de esta guisa porque así queda adscrito a un estilo de vida político con el glamour del momento y no sospechoso porque despliega inconfundible modernidad.

En este ambiente ya se está dando por seguro que no prosperarán las enmiendas a la totalidad  presentadas por PSC-CpC, el PPC y Ciutadans, y que por tanto “la mayoría de diputados del Parlamento autonómico se inclina por permitir la tramitación de la iniciativa legislativa popular que pide prohibir las corridas de toros en Cataluña y abrir así un debate que pone en peligro la lidia en esta comunidad”, según la agencia EFE.

Es una cuestión de números. Además de conveniencia política (o connivencia) del partido socialista y CiU que dará libertad a sus parlamentarios por considerar esto una “cuestión moral”. Los datos más o menos vienen a ser los siguientes según las fuentes consultadas por el medio de noticias. Los doce diputados de ICV-EUiA y los 21 ERC se alinearán en el bando de la prohibición. A ellos se suman otros 33 de los 48 de CiU, que sumarían 66 votos, cifra próxima a la barrera de la mayoría de la Cámara autonómica (68), que podría superarse si algún representante socialista, que en privado muestra su rechazo a la fiesta, da el paso y respalda la ILP, en una votación que el PSC quiere que sea secreta. En el lado contrario están los diputados del PP y Ciutadans, que al igual que los socialistas han presentado sendas enmiendas a la totalidad para evitar su tramitación, aunque no tienen visos de prosperar.

En las estimaciones que realiza la agencia de noticias (cantadas por pura intuición) incluyen las declaraciones del director de la Plataforma en Defensa de la Fiesta, Luis Corrales, Eric Gallego, portavoz de Prou! y el empresario Pedro Balañá, propietario del coso barcelonés.

Esto es lo que dicen:

- Luis Corrales. No les salen las cuentas. En estos días se están intentando poner en contacto -vía correo electrónico o teléfono- con aquellos diputados que tendrán libertad de voto "no para convencerles de la bondad de los toros y convertirlos en aficionados", sino "para transmitirles el mensaje de respeto a la libertad y a la tradición democrática, porque la sociedad no pide esta prohibición". Insiste en que "en la sociedad catalana hay una minoría antitaurina bien organizada que se sabe hacer escuchar; una minoría taurina, que no se organiza tan bien, y luego una mayoría indiferente, que no irá a los toros, pero de la que sería una mentira falaz afirmar que son partidarios de la prohibición".  Para este defensor de la fiesta, la abolición iría en contra de la histórica "tolerancia" mostrada siempre hacia la diversidad y por ello ha anunciado que presentarán antes del pleno un "Manifiesto por la libertad". Corrales cree que tras el argumento de que la ILP persigue la defensa de los derechos de los animales, subyace un elemento "identitario" catalanista, de algunos sectores, que rechazan la fiesta de los toros por vincularla con el nacionalismo español, "mientras que no se habla del maltrato de los 'correbous", de gran tradición en comarcas tarraconenses.

- Eric Gallego. Afirma que la iniciativa es respaldada por un número de diputados proporcional al rechazo que hay a las corridas entre los ciudadanos catalanes y la propuesta popular será aprobada con el apoyo de entre el 60% y 80% de los parlamentarios. Critica la "falta de claridad" del sentido del voto del PSC, que, a su juicio, es "la peor de las posiciones" y puede obedecer a intereses políticos "para no molestar al PSOE, donde hay muchos más taurinos" que entre los socialistas catalanes y porque en España "el tema de los toros es tabú". Para Gallego, la postura del PSC es "hipócrita" porque por un lado presenta una enmienda a la totalidad a la vez que afirma que concederá libertad de voto a sus diputados, reflejo, añade, de la "batalla" que existe en el seno socialista entre taurinos y antitaurinos. Gallego ha adelantado que el día de la votación no llevarán a cabo ninguna manifestación de presión a los diputados porque "sería estéril" ya que "los taurinos están más desesperados que nosotros".

- El empresario Pedro Balañá, propietario del coso, afirma en un comunicado que "desde el respeto a todas las sensibilidades y a la institución que debe tomar la decisión, lamento el posible final de una tradición con profundas e históricas raíces en Barcelona".

 

Una buena posdata podría ser algo así como “entre todos la mataron y ella misma se murió”. También habría que hablar del papel irresponsable y decisivo que han desarrollado los taurinos en Cataluña. Su aberrante posicionamiento contra los aficionados exigentes que había en la capital catalana; sus planificadas y exclusivas ferias para turistas despoblaron los tendidos convirtiendo este coso de primera en una de las más insignificantes ferias posibles; su apuesta por la no verdad y la falta de exigencia en sus programaciones y festejos acabaron certeramente con el respeto que tenía la tradición taurina durante siglos en Cataluña; en su ambición empresarial puramente mercantilista no cabía la integridad del toro de lidia, ni la persecución al fraude, ni el respeto a su reglamento, circunstancias que derivaron en la mediocridad en la que se encuentra en la actualidad la fiesta de los toros en esta comunidad. Además, de amenazada. No es el momento, pues esta encrucijada que se aproxima obliga a la definición de los principios fundamentales que sustentan este espectáculo singular y a posicionarse en su defensa por todos aquellos que amamos y defendemos la Fiesta como es. Pero habría que hablar -y mucho- de aquellos polvos que trajeron estos lodos. Más adelante se departirá este asunto. Al tiempo.

 
 
La insensatez que se gesta en Cataluña
El disparate está en marcha. La iniciativa para prohibir los toros en Cataluña es el absurdo orientado a la rentabilidad mediática e interesada políticamente y que se encuentra lamentablemente en la recta final. El Parlamento catalán prevé debatir la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que pide prohibir las corridas de toros en Cataluña en el último pleno del año, fijado en principio para el 15 de diciembre, después que la mesa parlamentaria aceptara las enmiendas a la totalidad presentadas por el Partido Socialista Catalán, el Partido Popular Catalán y Ciudadanos, mientras arrecian los cruces dialécticos entre estas formaciones. Resulta paradójica la ambigüedad en este tema que manifiesta el partido socialista, pues al mismo tiempo que forma parte del tripartito en el gobierno, ha presentado las enmiendas a esta iniciativa legislativa, asegurando que dará libertad a sus parlamentarios en la votación, y al mismo tiempo que las juventudes socialistas emiten un comunicado en que se posicionan en contra de las corridas de toros alegando "el bienestar animal sin excepciones y justificando que Pablo Iglesias (fundador del PSOE) también estuvo en contra de este espectáculo”. A continuación ampliamos estas tres informaciones que ha distribuido la agencia de noticias EFE.

 

El debate parlamentario ya tiene fecha

El Parlamento catalán prevé debatir la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que pide prohibir las corridas de toros en esta comunidad en el último pleno del año, fijado en principio entre el 15 y el 18 de diciembre.

El orden del día de ese pleno consta de dos sesiones (una de carácter ordinario y otra en el cual se aprueban los presupuestos de la Generalitat para 2010), si bien será la Junta de Portavoces quien determinará su desarrollo. Así pues, salvo sorpresas de última hora -los grupos que apoyan al gobierno autonómico comparten esa fecha- el Parlamento catalán debatirá a mediados de diciembre esta polémica propuesta, respaldada por decenas de miles de ciudadanos (mediante recogida de firmas) y que ha suscitado la atención de numerosos medios de comunicación extranjeros.

Los grupos del PSC-CpC, el PPC y Ciudadanos han presentado una enmienda a la totalidad a esta iniciativa legislativa popular para evitar que prospere. Al mismo tiempo, PSC y CiU han anunciado que darán libertad de voto a sus diputados, por lo que es una incógnita si la ILP antitaurina podrá continuar tramitándose. Aunque hace sólo algunas semanas se especulaba con el debate se aplazaría a enero, para evitar que monopolizara la atención del último pleno del año, en el cual se aprueban los presupuestos, finalmente se ha considerado que quedaba demasiado tiempo para el primer pleno del año, previsto para finales de enero.

En rueda de prensa en el Parlamento catalán, el portavoz parlamentario de CiU, Oriol Pujol ha reprochado hoy al PSC su "hipocresía" por asegurar que da libertad de voto y a la vez registrar una enmienda de retorno a la ILP, y ha subrayado que CiU sí "practica" esa libertad de conciencia. En cuanto a la portavoz adjunta del PSC-CpC en el Parlamento, Carme Figueras, ha justificado la enmienda a la totalidad con el argumento de que "si no hay enmienda a totalidad, (la ILP) se admitiría a trámite automáticamente”. Preguntada por la postura de la Joventut Socialista de Catalunya (JSC) posicionada en contra de las corridas, Figueras ha comentado que resulta "la mar de lógico que se manifiesten en contra", y ha argumentado que los toros son un asunto "de conciencia y no tanto político". Por su parte, la portavoz del PPC en el Parlamento catalán, Dolors Montserrat, ha justificado hoy su oposición a esta ILP en que su partido defiende esta "fiesta".

La ley catalana de protección de animales prohíbe el uso de éstos en peleas y espectáculos en los cuales se pueda ocasionar sufrimiento, burlas o tratamientos antinaturales a los animales, o bien cuando se pueda herir la sensibilidad de las personas que la contemplan, salvo en dos excepciones, las corridas de toros y los correbous.

Lo que pretende la Plataforma "Prou!", promotora de esta ILP, es modificar la ley para suprimir "las corridas de toros y los espectáculos de toros que incluyan la muerte del animal".

Las formaciones que secundan esta ILP son ERC (Esquerra Republicana de Catalunya), que suma 21 diputados, y ICV-EUiA (Iniciativa per Catalunya Verds-Esquerra Unida i Alternativa), que cuenta con 12. Contra la iniciativa antitaurina están el PPC (14 diputados) y el grupo mixto -formado por 3 diputados, dos de ellos de Ciudadanos y un tercero disidente de este partido-, mientras que los grupos mayoritarios, PSC (37) y CiU (48), darán libertad de voto.

En caso de que la ILP supere esa primera votación, se tramitará como cualquier proyecto de ley: irá a la comisión correspondiente -la de Medio Ambiente-, se abrirá un plazo de comparecencias, un período de enmiendas y finalmente volvería al pleno para la votación final. EFE

 

Indefinición

El PSC y CiU se lanzaron críticas sobre sus posturas respecto a la ILP

El PSC y CiU se lanzaron críticas hoy sobre sus posturas respecto a la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que pide la prohibición de las corridas de toros en Cataluña, que puede debatirse en el Parlamento catalán el 15 de diciembre.

En rueda de prensa, el portavoz de CiU en la Cámara, Oriol Pujol, afirmó que su formación practica la libertad de voto y no el PSC, de quien criticó su "hipocresía" por afirmar que darán libertad de voto a sus diputados y a la vez presentar una enmienda a la totalidad a la

ILP. La portavoz adjunta del PSC Carme Figueras lo justificó destacando que, si no la hubieran presentado, no habría debate y la ILP se admitiría a trámite automáticamente. Desde el PP, su portavoz parlamentaria, Dolors Montserrat, justificó la enmienda a la totalidad de su grupo porque es partidario "de la fiesta" y de todo aquello que pretenden prohibir los impulsores de la ILP. El portavoz de C's, Albert Rivera, dijo sobre la ILP que se ha empezado "la casa por el tejado", y se mostró de acuerdo en hablar sobre la protección de los animales, pero no sólo sobre las corridas de toros.

En Cataluña 70 municipios se han declarado contrarios a las corridas de toros, según recogen en el soporte digital de la plataforma que ha impulsado la ILP para la abolición de la tauromaquia en esta región. EFE

 

Posiciones no encontradas

Las juventudes socialistas catalanas se manifiestan en contra de las corridas de toros frente a la indefinición del Partido Socialista Catalán

La Joventut Socialista de Catalunya (JSC) se ha posicionado públicamente en contra de las corridas de toros, mientras que el PSC pretende evitar en el Parlamento catalán que se prohíba este espectáculo en Cataluña, tal como ha propuesto una iniciativa legislativa popular

(ILP) remitida a la Cámara catalana. Según ha informado hoy la JSC, en su consejo nacional del pasado fin de semana, las juventudes del PSC aprobaron en su cónclave hasta once resoluciones, entre ellas una a favor del "bienestar animal sin excepciones y en contra de las corridas de toros", y ha recordado al PSC que el fundador del PSOE, Pablo Iglesias, también estuvo en contra de los toros.

    La JSC apoya la ILP presentada en el Parlamento autonómico por la plataforma PROU, que impulsa una modificación del artículo 6.2 de la ley 22/2003 para eliminar la excepcionalidad de los toros respecto al resto de animales en la prohibición de su matanza pública. La oposición de la JSC a las corridas de toros viene motivada por una defensa "de los derechos de los animales, sin excepciones", y de defensa de legados culturales como "la tradición antitaurina presente en todo el Estado desde el siglo XVIII en buena parte de los movimientos ilustrados y regeneracionistas culturales como la generación del 98, así como dentro del propio movimiento socialista, donde gozó del apoyo del propio Pablo Iglesias", apunta la JSC en un comunicado.

    Por contra, el PSC, aliado con PP y a Ciudadanos, trabaja para que antes de su votación sea rechazada en el Parlamento catalán la ILP que pretende abolir los festejos taurinos en Cataluña. Tal como ha informado hoy el Parlamento catalán, la Mesa de la cámara ha admitido a trámite las enmiendas a la totalidad presentadas por los grupos del PSC-CpC, del PP y del grupo mixto en contra de la ILP para prohibir las corridas de toros en Cataluña. 

    Según explicó a Efe el diputado autonómico del PSC David Pérez, "éste es un trabajo serio y riguroso, en el que también participan la empresa de la plaza de toros Monumental de Barcelona, la Plataforma para la Defensa de los Toros en Cataluña y la Federación Catalana de Peñas y Asociaciones Taurinas". "Entre todos vamos a tratar primero de frenar esta amenaza", apuntó Pérez. EFE

 

 

Editorial

Los males de la contemporización

Todos somos responsables. Todos deberíamos ser garantes de la pluralidad política, de la diversidad cultural, de la disparidad de opiniones, de los respetos que merece la multiplicidad de existencias sociales, de reclamar la diferenciación y la continuidad de los ámbitos minoritarios. Todos tenemos que reconocer estos principios orientados por la inteligencia que regule el  orden en el universo donde la tolerancia sea un dogma. Pero, una cosa es predicar y otra dar ejemplo. Como también, bien diferente es ser inteligente y parece que es muy fácil distorsionar la realidad, el orden, la historia, la verdad y la suerte.

Lo que se está gestando estos días en Cataluña no es ni más ni menos que un atentado a la libertad, a la tolerancia, al patrimonio cultural y a cuantas miles y plurales manifestaciones artísticas puedan darse en este rincón y en el universo entero. El parlamento autonómico ha admitido a trámite para su discusión la posibilidad de suprimir "las corridas de toros y los espectáculos de toros que incluyan la muerte del animal" que pudieran realizarse en este territorio autonómico, como plantea una Iniciativa Legislativa Popular, a propuesta de una plataforma antitaurina.

 
Desde toroaficion.com queremos realizar varias puntualizaciones.

La primera, que el debate de toros sí o toros no resulta muy rentable desde el punto de vista mediático, y sobre todo muy aprovechable políticamente. La conveniencia de concentrar las discusiones de este tema para tapar otros de mayor calado, ha hecho muy oportuno que sea ahora y no dentro de años, meses o días, su escenificación. Así, está previsto que la sesión parlamentaria en que se discutirán las enmiendas a la totalidad de esta iniciativa legislativa, la han hecho coincidir con la aprobación de los presupuestos de la Generalitat para 2010, y en el último pleno del año. Pero la situación se puede trasladar al escenario nacional. Con la que está cayendo, es muy seguro que la vieja táctica de las cortinas de humo funcione a las mil maravillas.

 

La segunda circunstancia es sencillamente cuestión de ignorancia. Los representantes políticos, sociales y, por supuesto taurinos, tienen la responsabilidad –con carácter obligatorio, les guste o no- de preservar el patrimonio cultural -que nos pertenece a todos- por devenir histórico y por evolución genética, de difundirlo a las generaciones que estén por llegar, de desarrollarlo con autenticidad, de respetar sus características peculiares e intransferibles, de defender su verdad y de perseguir el fraude que se pueda producir. Pues bien, todo esto que se da por hecho en cualquier manifestación artística, no vale para el mundo de los toros, pues estos mismos representantes excluyen este espectáculo singular -tan nuestro- de las esencias culturales que merezcan ser defendidas y preservadas.

Es preferible pensar que estos agentes encargados de salvaguardar este patrimonio cultural son unos ignorantes, pues uno se resiste a creer que directamente sean unos agraviadores, que aún sabiendo que prevalece el derecho a la pluralidad, a la libertad, a cuidar de los bienes culturales y de la no exclusión de las minorías, opten por la prohibición –por tanto de la desaparición-, revistiendo tal proscripción de una atribución anticonstitucional (porque afecta a la libertad de todos), antiortodoxa (porque excluye la conciencia cultural) y antimoral (porque falta a la verdad).

El ejemplo claro de este desmadre respecto al mundo de la tauromaquia lo tenemos en la indefinición que manifiestan estos agentes, que hemos elegido entre todos para que nos representen en las altas y pequeñas instituciones públicas. En determinadas facetas de la vida, como la política, el periodismo o la judicatura –por ejemplo- no hay peor mal que la indeterminación en cualquier tema. Así, el Partido Socialista Catalán (como otras formaciones políticas) juega a dos bandas. Dice que da libertad a sus parlamentarios para que voten lo que quieran, pues consideran que éste es un asunto que compete a la moralidad individual. Más bien, se entiende que afecta cuestiones solidarias, pues a nadie se le escapa que el partido socialista en Cataluña forma gobierno con la agrupación que respalda esta iniciativa legislativa para prohibir la fiesta de los toros en esta comunidad. Al mismo tiempo, presenta enmiendas a la totalidad, alegando que de no hacerse, el proyecto se iría sin discusión y sin debate. Esto último es lo que no están dispuestos a perder (ni ellos ni nadie), precisamente por los acontecimientos políticos y mediáticos antes mencionados.

 

La tercera circunstancia es la metedura de pata. Poner males a los remedios. Una vez que se ha abierto la caja de los truenos, es evidente que ya no se puede cerrar. Pero, el asunto es que hay que contentar a todos. Así que hay que administrar dosis políticamente correctas, impregnadas de paliativos buenistas, es el objetivo. El peligro que se avecina es optar por incorporar las fórmulas asquerosas e infames -muy de moda- que consisten en los espectáculos incruentos, donde no se dan muerte a los animales en el ruedo, escenificando una pantomima absurda, faltando a la esencia de este espectáculo y a la verdad que representa. De esta manera, esta fórmula desatinada se convertiría en la expiración última y definitiva de este espectáculo. Una medida que se traduce en disparate (porque sin riesgo no emociona), en incongruente (porque su carnalidad y su altura artística son dos caras de una misma moneda) y en absurdamente extravagante (porque dominar a un animal fiero y bravo no es lo mismo que bailar delante de un animal sin defensas).

Desde esta tribuna de opinión, que se fundamenta en los principios intransferibles e inigualables de la tauromaquia, desde su origen hasta su aportación cultural, con exigencia y libertad, a partir de la verdad, todos los que hacemos posible toroaficion.com nos declaramos partidarios de la no prohibición de la fiesta de los toros. Pero señorías, si eligen la triste solución de las corridas incruentas, que sepan que ocasionan un daño irreparable a este espectáculo, que definen su final, que ajustician su muerte, que su irresponsabilidad es irreparable, que su demagogia es ridícula, que la ausencia en el panorama cultural es insalvable, que su singularidad de cuantas manifestaciones ilustrativas se han dado es inimaginable, que su trayectoria en nuestra historia, en nuestro lenguaje, en nuestra formación, en nuestra literatura, en nuestro arte, en nuestra vida y en nuestra alma torera es concluyentemente insustituible.

Solo queda decirles que sean valientes y consecuentes. Que elijan entre el sí o el no. Escojan entre posiciones determinantes, y no se decanten por las medias tintas. Por favor, no contemporicen, no se equivoquen, no falten a la verdad, no discriminen. Su arrojo para discernir rotundamente entre el sí o el no a la fiesta de los toros no será entendida por todos, pero no les quede la menor duda que sí será defendida por todos aquellos que exigimos autenticidad, verdad y criterios firmes y razonables en nuestras vidas, y trabajamos para que se desarrollen en el mundo en que vivimos.