Guía de campo de las Razas Autóctonas Españolas

Coordinadores: Miguel Fernández Rodríguez, Mariano Gómez Fernández, Juan Vicente Delgado Bermejo, Silvia Adán Belmonte, Miguel Jiménez Cabras. In memoriam a Fernando Orozco Piñán.

SERGA Sociedad Española para los Recursos Animales Edita Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino.

Madrid, 2009.
 
Por Paz Domingo 

En los días que me propusieron dar forma a esta sección estaba disfrutando con un libro sorprendente, y también inexplicable su tardía aparición en el mundo editorial. Creí que sería una oportunidad excelente arrancar esta aventura con la Guía de Campo de las Razas Autóctonas Españolas que el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino publicó hace dos años cumpliendo la necesidad con “los recursos zoogenéticos de nuestro país” y que “son mucho más que una mera fuente de alimentos y de riqueza. Así, se describe en el prólogo, iniciando una intencionalidad obligada por “la repercusión que nuestros animales tienen en nuestro medio ambiente y en nuestra cultura es del mismo modo muy importante ya que forma parte de nuestro patrimonio”.

Esta introducción está firmada por Carlos J. Escribano Mora, director General de Recursos Animales y Ganaderos, y de la cual merece la pena reproducir el párrafo descrito a continuación, entre otras cosas por la sencillez y el reconocimiento de “nuestro gran patrimonio genético animal”, especialmente “en nuestras razas ganaderas”.

(…) En los retos que se abren en el futuro difícil para la ganadería en general, donde grandes transformaciones nos obligarán a estimular nuestra eficacia y originalidad, nuestro gran patrimonio genético animal, nos coloca en una excelente posición de partida, ya que la diversidad  genética nos llena de opciones para un subsector que tendrá que producir calidad, innovación y diversidad, desde una coordinación de todos los actores implicados (ganaderos, administración técnicos, científicos, etc) para enfrentar mercados globales de una manera autosuficiente. En nuestras razas ganaderas encontraremos una herramienta muy valiosa para asegurar el futuro de la ganadería, desde la tradición y el patrimonio propio”  

 

Estos estudios recopilatorios, que corresponden sencillamente a la realización de un inventario del patrimonio animal y catalogarlo como autóctono después de las consiguientes memorias, no se ha llevado a conclusión por ningún país. Ha tenido que ser la FAO (1), con su programa específico para la conservación de los recursos genéticos animales, la que ha incentivado esta contestación tras comprobar que “la mayoría de los países carecían de recursos humanos y materiales para desarrollar una conservación eficaz”. Este desconocimiento del patrimonio genético animal autóctono parece verdaderamente sangrante en un país como el nuestro -en el que además de la riqueza que atesora en esta materia es incluso generadora de otras como puede ser la especie canina o caballar- y no haya habido una declaración contundente respecto a la raza bovina del toro de lidia, por su singularidad e indiscutible certeza de que se originó en nuestro país, fruto de la selección y crianza a partir de cinco bases genéticas de caracteres morfológicos diferenciados y temperamentalmente específicos pero con un nexo común que respondía a la erradicación de la mansedumbre para potenciar la acometividad, agresividad y pelea que más tarde se entendería como bravura.
 

En este preámbulo se reconoce que la tarea objeto de estudio en nuestro país ha contado con dos impulsos considerables. El primero responde a una “sensibilización general a favor de sus razas locales” y, por otra parte, contar con la infraestructura de los Centros Nacionales de Selección y Reproducción Animal existentes desde los años sesenta del pasado siglo”.

La magnífica intervención de los técnicos y autores de este memorando ha permitido “elaborar un documento consultivo único en el mundo, como es este inventario, que hemos llamado Guía de Campo, por el contenido descriptivo de las razas que será de utilidad a cualquier persona que quiera acercarse a este apasionante mundo de la diversidad genética de nuestros animales domésticos” (2), según se apostilla en el texto de introducción.
 

Un libro único, inteligente y obligado que supone un reconocimiento devoto a la riqueza de nuestro patrimonio e historia, a nuestros genes y a nuestra vida pasada y futura. Para los aficionados a la Fiesta de los toros supone -además de todo lo dicho anteriormente- afianzarnos en la verdad que supone un animal exclusivo, la evidencia que constituye una raza definida dentro de las especies bovinas, estudiada, reconocible y propia, donde la exclusividad morfológica y temperamental ha dado origen y desarrollo a una cultura, proveniente de un ritual y su implícito sacrificio, basado en el dominio inteligente sobre la fuerza innata, concluyente en arte elevado. Pero, para los que reconocemos en su existencia la emoción y la belleza, esta catalogación atañe a defensa incuestionable de la exclusividad que representa, de su recorrido genético, de su pertenencia a una familia descrita y verificada, de su explotación, y que de no producirse esta peculiaridad en el aprovechamiento sustancial contribuiría a su desaparición con las graves consecuencias que de ello se generarían.  

 

Antes de avanzar descubriendo los secretos de esta maravillosa recopilación, creo que hay que enunciar los contenidos de este estudio. Esta dividido por especies. Así quedan fijadas 40 en la especie bovina, 24 en la especie caprina, 43 en la especie ovina, 12 en la especie porcina, 7 en la especie asnal, 16 en la especie caballar, 33 en la especie canina, 2 en la especie concerniente a los conejos, e incluye en la especie aviar 2 de ocas, 2 de patos, 22 de gallinas, 4 de pavos y 29 de palomas.

Dentro de las 40 de la especie bovina, establece como familia propia e identificada entre las secciones a la raza de lidia, como variedad tipificada, evolucionada con caracteres propios y diferenciadores, además de corresponder a una genética y morfología singular dentro de la especie.

Las 40 razas pertenecientes a la especie bovina en nuestro país, detalladas y estudiadas en este tratado, son las siguientes: Albera, Alistana-Sanabresa, Asturiana de la Montaña, Asturiana de los Vallles, Avileña-Negra Ibérica, Berrenda en Colorado, Berrenda en negro, Betizu, Blanca Cacereña, Bruna de los Pirineos, Cachena, Caldelá, Canaria, Cárdena Andaluza, Casta Navarra, Frieiresa, Lidia, Limiá, Mallorquina, Marismeña, Menorquina, Monchina, Morucha, Morucha (Variedad Negra), Murciana-Levantina, Negra Andaluza, Pajuna, Pallaresa, Palmera, Pasiega, Pirenaica, Retinta, Rubia Gallega, Sayaguesa, Serrana de Teruel, Serrana Negra, Terreña, Tudanca y  Vianesa.

 

A continuación reproducimos extractos del capítulo 18 de esta Guía de Campo de las Razas Autóctonas Españolas, dedicado a la raza bovina de lidia y elaborado por el veterinario José Emilio Yanes García, a quién se gran parte de los más importantes estudios sobre el ganado de lidia. Las descripciones representan unas de las más vibrantes y sencillas aproximaciones a la belleza que atesora el toro de lidia.

Apartado 18. Lidia.
Por José Emilio Yanes García
Introducción
Raza explotada no por una producción clásica sino por su carácter psicológico: la bravura, cualidad que define su comportamiento y que es el soporte de los festejos taurinos, con sus variadas manifestaciones, todas con profundo arraigo popular. El único carácter positivo que se consideró, fue su agresividad, menospreciando o ignorando los rasgos morfológicos y áreas geográficas, por la raza de lidia, como muestran sus caracteres étnicos.
Con estrictos criterios etnológicos no se podría considerar como una raza (…) incluso la bravura tiene tan amplia gama de manifestaciones que dificulta alcanzar una fidelidad racial, no obstante, la raza de lidia es universalmente admitida como tal. Factores ambientales, zoológicos, sociológicos, culturales y artísticos han intervenido en la formación y moldeado de esta raza especial y diferente. (…)
El proceso de selección y las exigencias del toreo moderno, han amortiguado las diferencias en cuanto a la conformación y tipo, aunque persisten rasgos morfológicos y fanerópticos que delatan su origen plural. En la actualidad goza de un gran predicamento por la gran cantidad de festejos taurinos que se celebran y el reconocimiento social hacia los que se dedican a su crianza.
2. Origen e historia
Su origen se asimila con el de las demás agrupaciones étnicas de la península Ibérica, donde han intervenido todos los troncos raciales de los bóvidos autóctonos. (…)  Los bueyes fueron el producto perseguido, destinado a los festejos taurinos, (…)  En el siglo XVIII ya existían vacadas dedicadas a producir reses de lidia con reconocimiento y fama por la calidad y número de individuos destinados a festejos taurinos , siendo desde entonces cuando puede comenzar a hablarse de raza de lidia. (…)  Así, se pueden mencionar tres zonas donde se asienta la población originaria que, por su independencia y base selectiva (…) de ellas proceden las ganaderías actuales a través del desarrollo de núcleos endogámicos y cruzamientos (…) que ha sido la constante hasta  nuestros días para ir consiguiendo el toro más adecuado a los usos y gustos de la lidia en cada momento.
Desde 1979 se halla catalogada por el MAPA como raza Autóctona de Fomento, creando este organismo el Libro Genealógico de la raza al año siguiente.
3. Distribución geográfica
La ganadería de Lidia de inequívoca vocación extensiva debido a su comportamiento y conducta, necesita amplios espacios por lo que se asienta en terrenos marginales o inútiles para usos agrícolas siendo su hábitat más adecuado las zonas de pastizales y monte, y como más característico la dehesa. (…)  Actualmente existen ganaderías de Lidia en 37 provincias, siendo la más importante en cuanto a número Salamanca con 188, seguida de lejos por Sevilla, Madrid, Cádiz y otras  (…) El censo actual se estima en 280.000 cabezas, de las que 125.000 serían hembras reproductoras, que corresponden a 1.069 ganaderías repartidas en 13 Comunidades Autónomas: Andalucía 314, Castilla y León 246, Extremadura 212, Castilla-La Mancha 113, Madrid 92, Comunidad Valenciana 42,  Aragón 47, Navarra 30, Cataluña 8, País Vasco 6, La Rioja 4, Murcia 2, Baleares 1. En otros países de la Unión Europea hay 35 ganaderías en Portugal y 3 en Francia.

4. Descripción de la raza

Con acusado dismorfismo sexual, se puede considerar al macho eumétrico, recto y mesomorfo, y a la hembra elipométrica, recta y braquimorfa.

Cabeza: pequeña, cara corta, frente ancha, ojos prominentes, orejas pequeñas y móviles. Encornaduras en gancho, bien desarrolladas, con gran variabilidad en tamaño, dirección y color. La hembra es de cara alargada y frente estrecha, con encornaduras finas, muy desarrolladas.

Cuello: Musculoso y potente, más bien corto, con escasa papada y prominente morrillo. En la vaca aparece más largo, estrecho y débil.

Tronco: Cruz ancha, no destacada, tronco cilíndrico, dorso corto y vientre recogido. Pecho ancho y musculado, tórax profundo y costillas arqueadas. Grupa ligeramente inclinada y corta pero bien desarrollada y musculada, con cola larga y abundante borlón.

Extremidades: De altura media a corta, son vigorosas y de articulaciones fuertes con pezuñas pequeñas. Espalda amplia y musculosa, nalga musculosa y redondeada. Hembras con desarrollo muscular deficiente.

Capa: Aunque predomina la negra aparece también una gran gana de coloraciones: cárdena, colorada, castaña, tostada, jabonera, berrenda, ensabanada, sarda y salinera. Se acompañan muchas veces de particularidades, dando todo ello a una variada terminología vulgar. Pelo generalmente corto y fino. Las mucosas suelen ser oscuras, aunque aparecen individuos con mucosas claras.

Formato: Pequeño, armónico y proporcionado, sin esqueleto destacado. Los machos alcanzan un peso media de 500 kilos. Y las hembras de 300 kilos.

 

5. Situación actual y perspectivas

Las Asociaciones de Criadores de Ganado Bovino de Raza Pura de Lidia son las responsables de la llevanza del Libro Genealógico de la raza, creado en 1980 y adaptado en 1990,  (…) La raza atraviesa un momento de esplendor por el incremento que ha experimentado su censo en los últimos años y  por el  gran número de festejos taurinos que se celebran, aunque se está produciendo una Importante reducción cualitativa ya que algunas estirpes o encastes se están reduciendo de manera preocupante por imperativo de las exigencias de los profesionales taurinos, que rechazan el tipo de animales que les pueden Incomodar con su comportamiento en la lidia. EI MAPA, consciente del problema, está poniendo en marcha un programa para la conservación de encastes relevantes.

 

6. Productos de interés generados por la raza

Su aptitud singular y principal, basada en su comportamiento agresivo o bravura está orientada a los diferentes festejos taurinos o lidia, y aunque la bravura es una cualidad común a ambos sexos, el producto principal es el macho en corridas de toros, novilladas, becerradas y otros festejos, utilizándose acaso las hembras en festejos populares menores.

EI destino final de todos los animales, tanto los que se lidian como los que van directamente al matadero como desecho o desvieje, es la producción cárnica para el abastecimiento público, dando los toros lidiados un rendimiento alto, aproximándose del 60%, pero no ocurre lo mismo con el resto de animales cuyas cualidades carniceras son deficientes. Si la calidad de la carne de las reses lidiadas puede ponerse en entredicho, como carnes fatigadas, la carne procedente de animales de desecho tiene excelente calidad como producida en condiciones naturales, cuestión sobre la que se están realizando estudios, por la importancia que tiene su producción y su repercusión en la economía de la empresa ganadera. Finalmente, el toro genera un movimiento económico muy importante a través de los festejos taurinos, de los que dependen numerosísimos puestos de trabajo directos o indirectos.

 

(1) En la presentación del libro se dice: “Desde que en el año 1992 la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (Cumbre de la Tierra de Rio de Janeiro), consagrara el derecho de los pueblos a la conservación, utilización y justo reparto de los beneficios de los recursos  genéticos, las naciones comenzaron a legislar y regular la gestión de su patrimonio genético natural y doméstico. La Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) puso en marcha en los 90 un programa específico para la conservación de los recursos genéticos animales, pero encontraron que la mayoría de los países carecían de recursos humanos y materiales para desarrollar una conservación eficaz. Muchos desconocían su patrimonio, no contaban con datos, con informes, ni material alguno que Informara de la situación de los recursos genéticos nacionales.  (…) Esta iniciativa encontró un gran eco y complicidad de los países que se involucraron en la recogida de Información muy completa, que fijó el estado del arte a nivel mundial sobre los animales domésticos y todo lo que les rodeaba. (…) Este informe se presentó en la Conferencia Técnica Internacional sobre los Recursos genéticos, celebrada en Interlaken (Suiza), del 3 al 7 de septiembre de 2007, con más grandilocuencia que eficacia. Dos años después, la Declaración de Interlaken sobre los Recursos Zoogenénicos, resultante del consenso alcanzado en la cumbre, aún no ha repercutido en la mayoría de los países en una legislación conservacionista agresiva.

 

(2) La Guía de campo que aquí se presenta es un buen ejemplo de lo dicho. En ella se ha utilizado todo el esfuerzo desarrollado en la elaboración del informe nacional, para contar con todas las contribuciones de los técnicos, que desde toda España, aportaron  sus conocimientos para contribuir a la elaboración del informe, y construir una base de conocimiento que supone el punto de partida para comprobar la evolución de nuestro patrimonio zoogenético. (…) Es un orgullo para SERGA haber contado con el apoyo y la confianza del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino para catalizar las aportaciones de todos los que tenían algo que decir sobre nuestro patrimonio zoogenetico, para elaborar un documento consultivo único en el mundo, como es este inventarlo, que hemos llamado Guía de Campo, por el contenido descriptivo de las razas que estamos seguros será de utilidad a cualquier persona que quiera acercarse a este apasionante mundo de la diversidad genética de nuestros animales domésticos.

Lo que aquí se expone son aportaciones directas de técnicos y personas que se encuentran en contacto directo con sus razas.

 

Observaciones: Este importantísimo trabajo pueden consultarlo en  http://www.mapa.es/app/Zootecnia/Pdf/pags/Luis%20Barona%20-%20libro%20Guia%20campo%20razas%20autoctonas%20espa%C3%B1olas.pdf, dentro del apartado de Zootecnia, en Ganadería del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino. 

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