Vigesimoprimer festejo de la Feria de San Isidro 2009

27 de mayo

Para aficionados

Por Paz Domingo

La corrida que el ganadero portugués ha traído a Madrid es para aficionados. Para aquellos que son conscientes de las características que debe reunir el verdadero toro de lidia en su indiscutible plenitud. Y los palhas tenían un excelente trapío, mucha casta, codicia a raudales, acometividad, nobleza a mansalva, incluso tintes de bravura. Era muy difícil competir con la cita europea de fútbol. Por un día solamente, en lo que llevamos de ciclo taurino, en la plaza se dieron cita los aficionados que saben reconocer la auténtica dimensión de este espectáculo tan singular. En estas mismas páginas de toroaficion.com se define así este acontecimiento: “no hay un argumento matemático en el mundo de los toros, pero hay algo más poderoso, si acaso tangible: la emoción que traslada este animal cuando se desarrolla en todo su esplendor morfológico y temperamental, (…) Quien ha vivido la extraña experiencia (…) es consciente que representa la esencia de todo.

Aconteció que los aficionados querían que no se desperdiciara ni un ápice de lo que llevaban dentro los toros de Palha. Exigían que se colocara en suerte al animal en el caballo como mandan los cánones. Con riguroso protocolo de aproximación, con técnica que evita mantazos, en la distancia adecuada. Que el jinete del castoreño cite, llame, que se posicione de frente; que el animal se arranque con voluntad y, entonces, deje caer la vara en el morrillo, justo en el momento del encuentro. La bravura del animal se cuestionará según sus condiciones, su acometida, su empuje y su capacidad para superar el castigo. El picador debe dejar libre la salida al animal. Así se puede evaluar la capacidad de aguante y lucha que lleva dentro el toro. Únicamente se prescinde de esta táctica si no hubiera una alternativa para consumar la suerte verdadera y, por tanto, fuera necesario por circunstancias de mansedumbre.

Dichos enamorados del verdadero espectáculo esperan que haya hombres dispuestos a parar a estos especiales mamíferos. Con valor, con técnica lidiadora, con sometimiento, con voluntad de enfrentamiento, con mando, con sitio preciso, con tenacidad, con cabeza, para después, templar, desarrollar, ligar y dar la muerte precisa, con el reconocimiento que pide su razón de ser, toda su vida, su genética de siglos.

Pero aconteció que -de lo contado líneas atrás- no se produjo nada. Respecto a la presunta suerte de varas hay que decir que no se hizo nada con coherencia. Más bien casi provoca infartos a destajo. Ya saben: más de lo mismo. Torticeros, abusivos, traseros, tapando salida, dando tundas a mansalva, puyas que se atornillan, picas que se apuntalan, toros que se parten en dos. El público entendido protestaba por el crimen de lesa majestad que se estaba perpetrando, pero no se consiguió hacer nada, salvo que algún torero hiciera verdadera intención para colocar al animal. Algunos de los toros hasta iban tan voluntariosos, y sin ayuda, al combate que resultó insólito. ¡Menos mal! Pero, resultó poco.

Después se evidenció que los palhas necesitaban oponentes con arsenal de técnica, de dominio, de conocimiento de terrenos. Los tres matadores no pudieron cumplir con el expediente. Demostraron valor, tenacidad y entusiasmo. También dejaron evidencias que la papeleta les superaba, que no podían hacer frente con sus limitados recursos. Torean poco, es verdad. Quizá no tengan el talento y capacidad (posiblemente tampoco los atesoren las grandes figuras del escalafón). Estar en estos carteles es un compromiso. Sin embargo, este mundo singular es así de inmenso, así de portentoso, así de dramático, y así hay que preservarlo. Los tres hombres que se enfrentaron a este corridón no aguantaron el sitio verdadero donde se impone el mando, dejaron tantos enganchones que viciaron una sincera nobleza, carreras y rectificaciones en los pases, intentaron el juego del arrimón –tan aberrante como improcedente en esta situación-, se aliviaron ante la imposibilidad de resolver, y en definitiva, no torearon.

Pero, ¿qué supone estas condiciones con un derroche de casta ante la que no pudieron ofrecer más que tenacidad? Pues, sortear durante toda la tarde la terrible cornada que, desgraciadamente, se produjo en el último instante.

El sexto toro de la tarde clavó su pitón en el pecho de Israel Lancho, cuando el diestro dejaba la espada en el cuerpo del animal. La cornada es muy grave, aunque la desgracia podía haber sido insuperable. Con seguridad no le sacará del ostracismo del escalafón taurino, al igual que a sus compañeros de tarde, pero hay que reconocerles su corazón torero. Ya quisiéramos todos los aficionados que allí nos dimos cita, que algún torero, -a pie o a caballo, marciano o terrestre- de aguerrida voluntad, conocimientos incuestionables, y arte supremo, fuera capaz de superar esta corrida de Palha. Y por supuesto, estar allí para verlo, para rendirse a “la esencia del todo”.

    

Ficha del festejo

27 de mayo de 2009. Las Ventas. Madrid

Vigesimoprimer festejo de la Feria de San Isidro 2009

Toros de Palha, muy bien presentados, bien armados, con casta, bravos (todos se arrancaron al caballo), con nobleza. Fueron aplaudidos en el arrastre. El mayoral saludó al terminar el festejo.

Luis Antonio Gaspar, Paulita: 1 pinchazo, sartenazo en el costillar (silencio); bajonazo, rueda de peones (pitos)

Raúl Abadía, Serranito: 1 pinchazo, 1 pinchazo hondo –aviso- una eternidad para dejar un descabello (silencio); casi entera contraria, 1 descabello –aviso- 7 descabellos (pitos)

Israel Lancho: estocada delantera haciendo guardia –aviso- 2 descabellos y se echa el toro (silencio); casi entera caída (silencio). Fue herido de gravedad en este último toro.

Presidente: César Gómez Rodríguez.

Incidencias. Israel Lancho fue cogido cuando entraba a matar al sexto toro. Presenta una herida con orificio de entrada en hemitórax izquierdo con una trayectoria ascendente de 20 centímetros penetrante en cavidad torácica y orificio de salida en quinto espacio intercostal. Neumotórax y hemotórax. Pronóstico muy grave.

Casi lleno.