Decimoctavo festejo

Vuelva usted mañana, si se atreve

Por Paz Domingo

 

Eso. Si se atreve vuelva usted mañana, porque después de esta mansada no le quedan a uno ganas de volver a pisar una plaza de toros. Samuel Flores trajo a Las Ventas animales con una mansedumbre a lo grande. Resultó ser un encierro insufrible, precisamente porque las dificultades de los samueles no se podían superar ni haciendo milagros. No ofrecieron ninguna emoción, ni una pizca de casta, salvo los verdaderos aprietos en que pusieron a los tres toreros que formaban el cartel, y que en general no puedieron resolver. Tampoco eran aquellos ejemplares de otros tiempos no tan lejanos, con trapío, de cajas grandes, “duros, fuertes y enrazados, características todas ellas habituales en el encaste Gamero Cívico”, según asegura el programa de la corrida. O aquellos otros, no tan exagerados y más comerciales. Éstos, no eran ni una cosa, ni la otra. Posiblemente, lo que le ha pasado a esta ganadería ha sido lo que a muchas. Hace diez años gozaban de tanta popularidad los samules para las altas figuras del escalafón, que se inflaron a lidiar festejos a mansalva. Era frecuente ver al ganadero en la barrera de la plaza de Madrid presumiendo de su amistad con el Rey. Se anunciaba con corridones de toros, hasta era muy solicitado en los carteles de la corrida de Beneficencia. Siguieron criando toros, es cierto, pero de paso, descuidaron la parte más comprometida de la selección. No estuvimos allí, en la intimidad de la finca, cuando se hacían estas labores tan peculiares, pero no hace falta imaginar mucho para saber qué se hizo entonces por los resultados de ahora. Los más experimentados aseguran que son veinte años, como poco, lo que se tarda en recuperar una ganadería, un calvario para cualquiera, aunque para un ganadero de tronío se transforma además en un gran suplicio. A buen seguro que se necesita mucha voluntad, mucho empeño, mucho talento y mucha capacidad de riesgo, para poder remontar esta descastada genética.

Los toreros de la terna se comportaron de similares formas, pues los tres se dieron de bruces con el muro que resultó ser esta bueyada sin paliativos. Mientras López Chaves se empeñaba en componer figuras ante un manso de mala casta, eso sí, sin técnica, sin el cacheteo de rigor, ni el castigo de bajarle la cara, ni la mínima sabiduría que se requiere en estos casos comprometidos. Después hizo lo mismo, pero con más evidencia y tozudez. En fin, a la deriva.

Diego Urdiales se salvó de la quema en esta tarde oscura. Se enfrentó al primer animal con una decisión inaudita. Porfió y porfió hasta que le sacó tandas de naturales con verdadero mérito, pues el animal mostraba una querencia a lo grande. Se enteró tarde, pero resolvió una dificilísima papeleta y consiguió sacar mucho más de lo que tenía el animal. Eso hizo pensar, a profesionales y público, que lo poco que tengan dentro de aceptable los toros mansos -como estos- se va inédito, salvo que les toque como oponente a Urdiales. Y eso, debió pensar también el torero riojano, porque estropeó tanta torería con una segunda faena en que se puso tan pesado (con un toro que no tenía un pase) que consiguió borrar la buena actuación anterior.

Respecto a Javier Valverde muchos se conformaban si no salía camino de la enfermería, como en casi todas las tardes que aparece por Las Ventas. Y ayer, fue otra más. Aunque tiene mucha voluntad, le hacen falta cabeza y recursos, mucho más en tan evidentes contratiempos. Quizá, tuvo que intentar resolver lo peor: matar al tercer manso acostado en tablas, y al sobrero de Julio Puerta de amarga condición, pero no le exime de su carencia de recursos.
 

Ficha del festejo. 24 de mayo de 2009. Las Ventas. Madrid

Decimoctavo festejo de la Feria de San Isidro 2009

Toros de Samuel Flores, En general justos de presencia según su encaste, justos respecto a la cornamenta, y justos de fuerza. Todos mansos. Devuelto 6º. Sobrero de Julio de la Puerta, manso.

López Chaves: media travesada contraria pescuecera (puñalada donde sea) -aviso- 1 descabello (silencio); 1 pinchazo, estocada tendida pescuecera (silencio)

Diego Urdiales: -aviso, 1 pinchazo, -aviso- estocada caída- 1 descabello (saludos desde el tercio); pinchazo hondo, rueda de peones, 1 descabello (silencio).

Javier Valverde: estocada caída (silencio); casi entera atravesada (silencio)

Presidente: Julio Martínez Moreno.
LLeno