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Colmenar Viejo

El Cid en un pase natural al cuarto toro de la tarde. Fotografía de Paco Sanz
 
30 de agosto 2010. Tercera corrida de abono feria de Remedios Colmenar Viejo (Madrid)

El Cid por la puerta grande
Por Paco Sanz
Hemos disfrutado en la Plaza de toros de La Corredera con la actuación de Manuel Jesús “El Cid” ya que los dos únicos toros potables de la corrida, han caído en sus manos. El primero y el cuarto. Sobre todo el cuarto que tuvo un comportamiento excepcional ya que tenía casta, bravura, nobleza y transmisión. Bien es verdad, que de salida, este toro daba síntomas de invalidez pero fue de menos a más y no se cansó de embestir.

El de Salteras le cuajó una faena cumbre con su prodigiosa mano izquierda. Dibujaba muletazos con temple, hondura y profundidad. Las series por ambas manos se sucedían una y otra vez aprovechando la encastada y noble embestida del burel. Los remates de pecho salían largos y profundos. Los trincherazos eran de cartel de toros. La sincronización armónica entre las características del toro y la tauromaquia de El Cid hicieron vibrar a los tendidos. Antes de cobrar un excelente estocada, había pinchado y quizá por este motivo, el respetable solo solicitó una oreja que lógicamente el presidente concedió.
En su primero que también fue noble y encastado aunque flojito de fuerzas, tuvo que cuidarlo en el caballo ya que le vio unas excelentes condiciones para poder desarrollar su toreo y a fe que lo consiguió. Planteó la faena con suavidad y temple, consiguiendo estimables series por ambas manos sobresaliendo especialmente los naturales y los de pecho.
Con una estocada en todo lo alto y un descabello finiquitó su faena a este toro que fue premiada con una oreja de ley. El Cid vuelve a ser El Cid. Por lo visto en el día de hoy, El Cid está pletórico de técnica, mando y poderío.

Sebastián Castella no ha tenido ningún oponente potable para poder desarrollar su toreo. Y bien que lo intento. Su primero, que estaba muy escaso de fuerzas, cuando embestía lo hacía con sosería y sin ninguna transmisión, circunstancia esta, que impidió un mínimo de lucimiento por parte del francés. En su segundo no estuvo a la altura esperada. El toro, aunque escaso de fuerzas, tenía un buen tranco y Castella le dio muchísimos pases aunque la mayoría de ellos salían enganchados y sin ninguna ligazón lo que deslució su intervención.

Alejandro Talavante pechó con el peor lote. En su primero, que fue protestadísimo por el público debido a su invalidez, todavía dibujo alguna que otra serie con temple y hondura, características intrínsecas de este torero. Para acabar su faena, dio un auténtico sainete con los aceros. Su segundo fue devuelto y sustituido por un ejemplar de Carmen Segovia. Con este toro no tuvo ninguna opción ya que era intoreable. Mansísimo, sin ninguna fijeza, gazapón, buscando constantemente las tablas. En definitiva un auténtico “mulo” de carreta. Lo que sí que podía haber hecho y no hizo, es matar a este toro con un mínimo de dignidad pero volvió a dar otro sainete con la espada.

Ficha del festejo. 30 de agosto de 2010. Plaza de toros “La Corredera”. Colmenar Viejo (Madrid)
Tercera corrida de abono. Media Plaza. Se guardó un minuto de silencio por el 25 aniversario de la muerte de José Cubero “Yiyo” en esta Plaza.
Toros de Los Bayones desigualmente presentados y escasos de fuerza, 1º encastado y noble, 2º manso flojo y anovillado, 3º manso e inválido, 4º excelente con petición de vuelta al ruedo, 5º manso, y 6º, sobrero de Carmen Segovia un manso empedernido. El Cid: estocada y descabello (oreja); pinchazo y estocada (oreja). Sebastián Castella: pinchazo y media tendida (ovación); Dos pinchazos, aviso y estocada (ovación). Alejandro Talavante: dos pinchazos, bajonazo que hace guardia, dos pinchazo, estocada y descabello (silencio);dos pinchazos, media trasera y tendida, cinco pinchazos y descabello (silencio).

Nota: Aprovecho la ocasión para, desde esta página, agradecer y reconocer el excelente trabajo y las atenciones recibidas por la jefa de prensa del Ayuntamiento de Colmenar Viejo con el único objetivo de facilitarnos el trabajo. Gracias Raquel Santos.
 
Debajo de estas líneas el diestro Alejandro Talavante. Fotografía de Paco Sanz.
 
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