Colmenar, en su encuentro torero
Texto y fotografías de Paco Sanz
Arranca la Feria de Colmenar Viejo, en su edición muy especial, pues el próximo 30 de agosto se conmemorará el veinticinco aniversario de la muerte de José Cubero, El Yiyo, en esta plaza madrileña, y que acontinuación recordamos en una semblanza lo que fue aquel momento descorazonador. Una Feria de los Remedios marcada por esta fatídica tragedia y por el continuo acoso que se está desarrollando en nuestro país a los festejos taurinos. Este pasado jueves 26 de agosto, y como es tradicional en esta feria, se desencajonaron las tres primeras corridas de abono. Aquí les presentamos una muestra fotográfica de estas corridas.
 
Sábado, 28 de agosto. Ganadería de José Ignacio Charro Sánchez-Tabernero.

 

Domingo, 29 de agosto. Ganadería de Corbacho Grande.

 

Lunes, 30 de agosto. Ganadería de Los Bayones.

 

Carteles
Para este año, la empresa Taurodelta, (Empresa actual de la Plaza de toros de las Ventas) con la aprobación del Ayuntamiento de Colmenar Viejo, han programado los siguientes festejos.
- Sábado, 28 de Agosto: Corrida de toros. Toros de D. José Ignacio Charro Sánchez Tabernero, para Fernando Robleño.          Luis Miguel Encabo (sustituye a Sergio Aguilar). Morenito de Aranda.
Domingo,  29 de Agosto: Corrida de toros. Toros de Corbacho Grande, para Uceda Leal, Javier Cortés y José Manuel Mas.
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Lunes, 30 de Agosto: Corrida de toros. Toros de Los Bayones, para El Cid, Sebastián Castella y Alejandro Talavante.
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Martes, 31 de Agosto: Corrida de toros. Toros de José Luis Marca, para Miguel Abellán, Juan Bautista y Miguel Tendero.
- M
iércoles, 1 de Septiembre. Novillada con picadores. Novillos de Torrenueva, para Juan Carlos Rey, Miguel de Pablo y López Simón.
Jueves 2 de Septiembre. Novillada sin picadores. Novillos de Flor de Jara, para los alumnos de la escuela de Colmenar:          Carlos García, Sergio Sánchez y Daniel Torres “Cotola”.

 

Descorazonador

25 aniversario de la muerte de El Yiyo

Por Paco Sanz

Este año y más concretamente el día 30 de Agosto, se cumplen 25 años de la muerte de José Cubero “El Yiyo” en esta Plaza de toros de Colmenar Viejo. Mucho se ha escrito y hablado sobre esta tragedia y se seguirá haciendo porque este hecho forma parte intrínseca de la historia de la tauromaquia de este país.

Yo tuve la suerte o la desgracia, según como se mire, de estar presente ese fatídico día presenciando la corrida de toros y además en el tendido 6 que fue donde ocurrió la desgacia. Era muy joven pero la vena taurómaca ya me corría por las venas. Además, esa juventud es la que me permitió que todas las imagen que vi, se quedaran grabadas tanto en el subconsciente como en el consciente y así lo voy a resumir.

Estaba anunciada una corrida de Marcos Núñez que, en un principio, iba a ser lidiada por Antonio Chenel “Antoñete”, Curro Romero y José Luis Palomar. La Plaza de Toros todavía no se había remodelado a la situación actual y la capacidad de espectadores era aproximadamente de unas 4000 asientos. El día anterior a este evento, el diestro de Camas (Sevilla) Curro Romero se caía del cartel presentando parte facultativo. La empresa le sustituyó por el joven torero “El Yiyo”,  que había sido alumno de la Escuela de Madrid y que estaba realizando una temporada cargada de éxitos ya que triunfaba prácticamente en todas las Plazas donde pisaba.

El tercer toro de la ganadería anunciada y de nombre Burlero era más bien terciado y nada aparatoso de pitones. Algo normal para una Plaza de tercera. A este toro, José lo había lidiado francamente bien lo que hizo que el público estuviera entusiasmado y volcado con el torero. Entró a matar consiguiendo un estoconazo hasta los gavilanes. La gente ya estaba pidiendo las orejas. En un momento, el diestro pierde el equilibrio y cae al suelo. El toro, quizá notando esa estocada mortal, se da cuenta de que quien se la había propiciado, está en el suelo e indefenso y decide ir a por él.

Los peones que estaban en el ruedo intentan separar al toro para impedir que llegara a donde estaba José. Imposible. El toro sólo quería saldar cuentas. Lo levantó del suelo, dejándolo de pie, con la fatalidad de hacerlo después de hundirle el pitón en el pecho. Estaba muy cerca de las tablas. Las piernas no le sujetaban en pie. Los peones acuden en su ayuda y lo cogen para llevarlo a la enfermería. Los ojos están blancos y la cabeza hacia atrás. Yiyo acababa de morir. La consternación, la rabia de impotencia y el dolor se apodera de todos los presentes. La imagen de Antoñete con su clásico traje lila y oro, apoyado con las manos en la pared que da a la enfermería y con la cabeza humillada entre los brazos solo hacía confirmar lo que no necesitaba confirmación.

Días después, tenía ocasión de hablar con mi amigo Javier de la Serna que era el cirujano que estaba de servicio en la plaza colmenareña. Al preguntarle sobre el asunto, su respuesta fue contundente. “Paco, la cornada era mortal. Tenía el corazón partido en dos, como si se lo hubieran hecho con un bisturí”. Desde esta web queremos rendir nuestro modesto homenaje a la figura de un torero que en plena juventud se dejó la vida en una Plaza de Toros para hacer aún más grande esta nuestra fiesta de los toros. 

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