Por esas plazas

Adjudicación del coso valenciano

publicado a la‎(s)‎ 3 nov. 2009 5:36 por toro aficion   [ actualizado el 11 dic. 2009 1:55 ]

- Casas hace cumbre. Simón Casas ya es el empresario taurino de la capital valenciana. La Diputación regional aprobó la adjudicación provisional a Simón Casas Production S.A.S. UTE para que gestione la plaza de toros durante tres años (2010-2013). En la reunión para la aprobación de esta resolución el grupo socialista votó en contra de esta adjudicación, al considerar que el concurso estaba "dirigido desde el principio para que una determinada empresa tuviera más posibilidades que otras", según informó en un comunicado. (...)
Opinión. Si estas circunstancias tan peculiares que rodean a las recientes adjudicaciones las vemos todos, demostramos sus malos resultados por experiencia en otras plazas, e intuimos mayor decadencia en los ámbitos taurinos administrativos (...) no se entiende que no se haga algo en serio para evitar situaciones comprometidas; no se entiende que las agrupaciones políticas mantengan unos posicionamientos en unos sitios, y en otros los contrarios (...)
 
- En Valencia está pasando también. La excusa de la promoción cultural es clave para la adjudicación de la plaza de toros. Son las mismas irresponsabilidades de miles de sitios, que están dejando una lacra certera, pues consisten en dejar en manos de los gestores de los cosos la facultad de promoción y divulgación cultural de la Fiesta. (...) Ya que les ha fallado la resolución económica se encuentran preparados para especular con las propuestas de promoción de la Fiesta, de su faceta cultural y en los descuentos que se aplicarán para los abonados. Los que sabemos de las libres e innumerables interpretaciones a que están sujetas estas circunstancias adjudicatarias podemos vaticinar que esto es el chocolate del loro, es decir, mucha parafernalia para que luego no se pueda justificar. Vamos, lo mismo de siempre. Son los empresarios los que pondrían el dinero, la voluntad, la clarividencia y la firmeza para destinarlos en el sentido correcto, algo que a los políticos (propietarios de las plazas) les viene de perlas pues se quitan semejante marrón y responsabilidad. (...) http://sites.google.com/site/toroaficion/actualidad-1/adjudicacion-plaza-valencia
 
- Cuatro empresas compiten por la adjudicación de la plaza de toros de Valencia. Los cuatro licitantes son:

Taurodelta, con José Antonio Martínez Uranga al frente y Roberto Espinosa; UTE, formada por Simón Casas, Enrique Patón y Santiago López; Serolo, con Sebastián Rodríguez como último empresario que ha gestionado este plaza valenciana; y Tauro Siglo XXI, sociedad integrada por el empresario Pedro Trapote, el ex-presidente del Real Madrid Vicente Boluda, el empresario Tomás Entero y el ex-gerente de Las Ventas Juan Carlos Beca Belmonte.

Más información en http://sites.google.com/site/toroaficion/actualidad-1/adjudicacion-plaza-valencia

Más pena que gloria

publicado a la‎(s)‎ 26 ago. 2009 6:49 por toro aficion

Deprimentes festejos del Domingo de Resurrección

De vueltas con el asunto José Tomás 

 

Después del triste balance de los festejos celebrados el pasado Domingo de Resurrección en las plazas españolas es evidente que se está gestando el final imparable de la fiesta de los toros. Buenos ejemplos son  las corridas celebradas en Sevilla y Madrid. No hay disculpa posible para las primeras figuras que protagonizan carteles estrella –en este caso como Morante, El Cid, José Mari Manzanares, y Talavante–. Tampoco hay justificación para las ganaderías moruchas favoritas de este escalafón taurino –como Zalduendo y Núñez del Cuvillo-, y ni mucho menos para las empresas que las compran porque son competentes para gastarse buenas cantidades en promocionar estos simulacros taurinos, pero incapaces de presentar una corrida decente de tipo, hechuras, comportamiento y reputación.

Lo que ocurre es que ya no engañan a nadie. No se lo creen ni ellos mismos. Los cosos no se llenaron, salvo en la corrida celebrada en La Malagueta, y porque estaba José Tomás incluido en el programa. Es muy fácil echar la culpa a los toros. Que si no dieron juego, que si tarde aciaga, que qué contrariedad. ¡Qué hartazgo de eufemismos! Cuando la verdad es que están convirtiendo este espectáculo en un simulacro que ni los más incautos están ya dispuestos a sufrir, y mucho menos a pagar por ello.

Lo que se supone es que los empresarios habrán obtenido beneficios, que los ganaderos habrán hecho limpieza y que los toreros habrán cobrado sus honorarios, y que, por cierto, si supiéramos a cuánto asciende la cuenta por la consecución de estos circos es probable que nuestro corazón se encoja a la mitad de su tamaño. Es admisible siempre y cuando este espectáculo se produzca con emoción, calidad, decencia, donde empresarios, ganaderos y toreros triunfaran consecuentemente, y los aficionados serían los primeros en reconocer que la alegría puede y debe llegar a todo el mundo. Pero si estos protagonistas cobran lo que cobran por esta grotesca representación y los aficionados sufren lo que sufren por que además pagan en taquilla, igual ya no nos parece que José Tomás pida cifras astronómicas porque en definitiva es el único que parece arriesgar un poco, garantizar expectación, llenar la plaza, tener a todo el mundo pendiente, además de ofrecer algo verdadero a este espectáculo.

Lo dicho, este espectáculo ya no se lo creen ni los mismos taurinos. Y, ¿pretenden que los aficionados no protestemos por esta mojiganga, por este fraude generalizado, por esta desvergüenza, por esta falta de verdad, por el desprestigio a un oficio, que es el suyo? Que esto es una estafa es evidente. Pero, como dijo el clásico: ¡Luz y taquígrafos! Como nos están engañando, queremos saber por cuánto. Como ya sabemos los honorarios que gana o podría ganar José Tomás, también queremos saber lo que ganan o podrían ganar los demás figuras del escalafón por resultados que ni de lejos se aproximarían a los obtenidos por el diestro de Galapagar. Lo que pagamos en taquilla ya lo sabemos y lo saben todos. Así, además de estafados, estaríamos informados. ¡Qué menos!

El mal ejemplo ha cundido

publicado a la‎(s)‎ 26 ago. 2009 6:46 por toro aficion

El municipio madrileño de Rivas-Vaciamadrid cancela los espectáculos taurinos

 

Prohibir o cancelar festejos taurinos se ha convertido en el chivo expiatorio perfecto para tapar los derroches culturales de los consistorios. A cambio ofrecen algunas paradojas sobresalientes: los ayuntamientos gobernados por partidos y agrupaciones de izquierdas son los iniciadores de estas propuestas; los ciudadanos exigen o se someten a referendos en los que se pierde el tiempo y el dinero; la única aventura arriesgada se traduce en reducir únicamente presupuesto para los festejos taurinos; la promoción de la fiesta de los toros -a la que estarían obligados porque forma parte de nuestro patrimonio cultural- se confunde con la creencia de despachar a esa España de sol y toros. Todo esto se convierte lamentablemente en una soberbia ignorancia que hace y hará estragos, algunos imposibles de enmendar. Es el momento. Les viene de perlas. La crisis económica les ha venido a ver.

La Concejalía de Cultura del municipio madrileño de Rivas-Vaciamadrid (gobernado por la agrupación IU-PSOE) no programará los festejos taurinos para este año, o lo que es lo mismo, los cancela “por motivos presupuestarios”. Según la concejala del ramo Tania Sánchez, la supresión se hace porque “no gozan de una participación masiva”, y la decisión se había tomado después de una reunión mantenida con asociaciones y entidades del casco antiguo, donde no todas estuvieron de acuerdo con la decisión.

La principal razón que apunta el consistorio –dirigido por José Maza- es el coste de 96.000 euros para los festejos taurinos de las próximas fiestas de San Isidro Labrador que se celebrarán en mayo y constarían de dos encierros, dos capeas, y dos novilladas, una cantidad muy similar al presupuesto de otras actividades de la misma concejalía en estas fiestas (98.500 euros).

Por otra parte, la agrupación Ciudadanos de Rivas ha pedido explicaciones al Ayuntamiento y, al mismo tiempo, quiere promover una recogida de firmas entre los habitantes de la localidad "para demostrar a la coalición de gobierno IU-PSOE que ante actos y espectáculos tradicionales debe ser el vecino y ciudadano quien decida sobre su desaparición o su conservación". Esta asociación ha solicitado una consulta popular, como la que se celebró en el municipio también madrileño de Manzanares el Real.

En este último se realizó el referendo el pasado mes de marzo con una participación mínima (25%) que llevó al alcalde a tomar la decisión de reducir algunos festejos, pero no la cancelación de los mismos.

Entonces toroafición se ha manifestado al respecto de estas pomposas propuestas y se decía: “Lo que habría que hacer es pedir cuentas al responsable del consistorio por su maniqueísmo, por el tiempo que ha hecho perder, por tan bochornoso desafío, y porque no será con probabilidad el único punto a recortar en todo el presupuesto consistorial si se propone reducir costes. Se trata señor alcalde de sentido común, de no perjudicar a nadie para que se beneficien otros. Sus vecinos así lo han entendido. Pero el ridículo ya está hecho.”

Queda por añadir que el alcalde de Rivas-Vaciamadrid está organizando actos para la conmemoración del 50 aniversario de la fundación del municipio, que será en julio, y la inauguración en septiembre de un recinto ferial. Para ello pide la colaboración ciudadana, y que se supone, en aprobar los gastos que conllevaría estas iniciativas. Pues lo dicho, no se puede perjudicar a unos para beneficiar a otros, y que si hay que recortar que sea medianamente proporcional.

Este chivo expiatorio que ha aparecido de repente -y que se llama crisis económica- le viene ni que pintado a los responsables políticos para destinar los gastos taurinos a otros consumos culturales. Lo que subyace, en definitiva, es que todo lo que sea España y toros molesta porque no es moderno. Una modernidad mal entendida, pues todos somos responsables de preservar los bienes culturales y sociales de nuestro patrimonio histórico. Y las fiestas taurinas lo son. Que se enteren de una vez.

¿Dónde está Manzanares el Real?

publicado a la‎(s)‎ 26 ago. 2009 6:44 por toro aficion

Fracasa la iniciativa de suprimir los festejos taurinos en el pueblo madrileño por la escasa participación. Pero el ridículo ya está hecho

 

5.776 vecinos de la localidad madrileña Manzanares el Real estaban convocados este pasado fin de semana para que se pronunciaran sobre una propuesta del ayuntamiento para suprimir los festejos taurinos en las fiestas locales. El argumento de la iniciativa era la reducción de gastos. Al final, todo ha concluido en una maniobra ridícula por parte del consistorio, -que solamente ha conseguido un 22% de participación-, en una repercusión mediática que ya se quisiera para promocionar los fundamentos de la fiesta en general, y en la posibilidad de que cunda el ejemplo para que las instituciones o representantes políticos y sociales eludan la responsabilidad de difundir, fomentar y desarrollar un espectáculo, al que están obligados porque forma parte del patrimonio común de todos. Les guste o no. Cueste o sea gratuito.

Resulta que los festejos taurinos representan en este pueblo madrileño 125.000 euros, un 25% de todo el presupuesto asignado a la concejalía de cultura. Se supone que el otro 75%, que se destina a actuaciones de cantantes, charangas, orquestas, y demás expresiones culturales, quedaría intacto. Lo razonable, es que también se suprimieran, y puestos a hacer la misma demagogia, lo lógico es que se hubiera sometido a votación.

Así entonces, la razón no ha sido el monto económico. La supresión de gastos ha sido la excusa para este afán de notoriedad y bochornosa contemporización por parte de estos representantes que confunden las churras con las merinas, y que con sus iniciativas nos hacen participar en estos simulacros peregrinos. El mundo al revés.

Pero como les ha salido el tiro por la culata, será el propio consistorio el que tome la decisión de qué hacer con el 53% del 22% que han votado sí a esta increíble propuesta. Ahora, el alcalde se excusa, y asegura que ya dijo hace tres días que si no había un 40% de participación, no se tendría en cuenta el resultado. Lo que habría que hacer es pedir cuentas al responsable del consistorio por su maniqueísmo, por el tiempo que ha hecho perder, por tan bochornoso desafío, y porque no será con probabilidad el único punto a recortar en todo el presupuesto consistorial si se propone reducir costes. Se trata señor alcalde de sentido común, de no perjudicar a nadie para que se beneficien otros. Sus vecinos así lo han entendido. Pero el ridículo ya está hecho.

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