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100 Oraciones Compuestas (casi). Poesía de posguerra y de la Generación de los '50.

  Casi 100 oraciones compuestas (Casi).

1. Acuérdate del cuarto en que has dormido. (Jaime Gil de Biedma)

2. Agua quisiera ser, agua salada cuando corres desnuda hacia la orilla. (Ángel González)

3. Ahora le obliga a que la mire, … (José Agustín Goytisolo)

4. Ahora me pregunto si es que toda la vida hemos estado aquí. (Jaime Gil de Biedma)

5. Alrededor de ti, de lo que fuiste, en pozos similares, y en funestos estantes, otros, sal o ceniza, te hacen imperceptible. (José Agustín Goytisolo)

6. Antes yo no sabía por qué debemos todos -día tras día- seguir siempre adelante hasta que el cuerpo aguante. (José Agustín Goytisolo)

7. Aquel que ha sentido una vez en sus manos temblar la alegría no podrá morir nunca. (José Hierro)

8. … a veces me ocurre que me pongo a hablar solo, y digo cosas locas, … (Gabriel Celaya)

9. A veces me parece que no comprendo nada, … (Gabriel Celaya)

10. A veces me pregunto qué habrá sido de ti. (Jaime Gil de Biedma)

11. Buscas detrás de las nubes, huellas que se llevó el viento. (José Hierro)

12. Como libros leídos han pasado los años que van quedando lejos, ya sin razón de ser … (Jaime Gil de Biedma)

13. … cuando no tengas nada dame una esquina de tu boca … (Ángel González)

14. … cuando se miran de frente los vertiginosos ojos claros de la muerte, se dicen las verdades: las bárbaras, terribles, amorosas crueldades. (Gabriel Celaya)

15. Cuéntame cómo vives; … (Gabriel Celaya)

16. Decidme lo que habéis visto. (Gabriel Celaya)

17. … dime sencillamente cómo pasan tus días, tus lentísimos odios, tus pólvoras alegres … (Gabriel Celaya)

18. Dios sabe a dónde conducían. (José Hierro)

19. Donde tengo el amor, toco la herida. (Ángel González)

20. El amor está en lo que tendemos (puentes, palabras). (Valente)

21. Ella lo sabe todo antes que yo lo diga, antes que yo lo sepa. (José Hierro)

22. Entonces uno siente qué triste es ser un hombre. (Gabriel Celaya)

23. Entonces siempre acuérdate de lo que un día yo escribí … (José Agustín Goytisolo)

24. Entonces siempre acuérdate de lo que un día yo escribí pensando en ti como ahora pienso. (José Agustín Goytisolo)

25. Es el momento en que los niños se desmayan sobre los pianos, … (Gabriel Celaya)

26. Este es el sitio donde sufro. Y canto. (Blas de Otero)

27. Junco en el agua o sorda piedra herida, sólo sé que la tarde es ancha y bella, sólo sé que soy hombre y que te amo. [Dámaso Alonso]

28. Hablo aquí y estoy lejos. Soy yo, pero soy otro. (Gabriel Celaya)

29. Hablo con humildad, con la desilusión, la gratitud de quien vivió de la limosna de la vida. (José Hierro)

30. Hace ya mucho tiempo aprendí hondas razones que tú no comprendes. (José Hierro)

31. Ha debido pasar mucho tiempo, amigos míos, mucho tiempo desde que yo me senté aquí en la orilla, a orillas de esta tristeza, … (Dámaso Alonso)

32. Ha oscurecido el cuarto mientras que nos miramos tiernamente, … (Jaime Gil de Biedma)

33. Hay un desconocido que me habita y habla como si no fuera yo mismo. (Gabriel Celaya)

34. Helado está también mi corazón, pero no fue en invierno. (Ángel González)

35. He llamado a las cosas por su nombre, aunque el nombre rompa el hechizo. (José Hierro)

36. Ignoro dónde vive, qué lengua habla, de qué color tiene la piel, cómo se llama, … (José Agustín Goytisolo)

37. La mano es la que recuerda. (José Hierro)

38. Largo es el arte; la vida en cambio corta como un cuchillo … (Ángel González)

39. … lo que ha ardido ya nada tiene que temer del tiempo. (Ángel González)

40. Los cielos tienen azul de amor sereno que aún ignora la muerte. (José Hierro)

41. Los contrafuertes exteriores de las viejas iglesias dejan a veces huecos utilizables aunque caiga nieve. (Ángel González)

42. …los hombres gritan tan alto que sólo se oye a la luna. (Gabriel Celaya)

43. Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse. (Gabriel Celaya)

44. Me escucho y no me importa que los demás entiendan;… (Victoriano Crémer)

45. Me preguntas, amigo, y no sé qué respuesta he de darte, … (José Hierro)

46. … mientras sigue con los ojos los círculos que trazan en la tensa superficie su soledad, su miedo, su saliva. (Ángel González)

47. Mira a la tarde, que gira sus luces y su color. (Ángel González)

48. Mi reino vivirá mientras estén verdes mis recuerdos. (José Hierro)

49. Morirán los que nunca jamás sorprendieron aquel vago pasar de la loca alegría. (José Hierro)

50. Mucho he sufrido: en este tiempo, todos hemos sufrido mucho. (Blas de Otero)

51. Nadie recuerda un invierno tan frío como éste. (Ángel González)

52. Ni en corazón ni en alma te pareces a la que amaba sólo hace un instante, … (Ángel González)

53. Ninguna era tan bella como tú durante aquel fugaz momento en que te amaba: mi vida entera. (Ángel González)

54. No escuchan las piedras, pero hay que hablar, comunicar, con las piedras, con el viento … (José Hierro)

55. No es verdad que te pese el alma. El alma es aire y humo y seda. (José Hierro)

56. No es verdad que tú hayas sufrido, son cuentos tristes que te cuentan. (José Hierro)

57. ¿No has aprendido, inocente, que en tercera persona los bellos sentimientos son historias peligrosas? (Jaime Gil de Biedma)

58. No sé bien de qué hablo … (Jaime Gil de Biedma)

59. No sé, no sé lo que me pasa. (José Agustín Goytisolo)

60. ¿No sientes, como yo, el dolor de su cuerpo repetido en el tuyo? (José Agustín Goytisolo)

61. Nuestra pena es tan vieja que quizá no sea humana: … (Gabriel Celaya)

62. Oh Dios. Si he de morir, quiero tenerte despierto. (Blas de Otero)

63. … o soñé con venderme al diablo, que nunca me escuchó. (Jaime Gil de Biedma)

64. Para que yo me llame Ángel González, para que mi ser pese sobre el suelo, fue necesario un ancho espacio y un largo tiempo: … (Ángel González)

65. … pero no sé a quién maldigo, a quién odio, a quién escupo. (Dámaso Alonso)

66. Pero si tú me olvidas quedaré muerto sin que nadie lo sepa. (Ángel González)

67. Pero también la vida nos sujeta porque precisamente no es como la esperábamos. (Jaime Gil de Biedma)

68. Por debajo del agua de tu cintura: tú me llamas arriba para que suba. (Valente)

69. Qué bello, mar, morir en ti cuando no pueda con mi vida. (José Hierro)

70. Quién sabe cuántos mágicos rumores sobre el sombrío corazón deshoja. (José Hierro)

71. Quisiera que escucharais las hojas cuando crecen, … (Gabriel Celaya)

72. Quisiera que tú me entendieras a mí sin palabras. (José Hierro)

73. Quizás tú no recuerdes quién fui, mas en ti suenen los anónimos versos que un día puse en ciernes. (Gabriel Celaya)

74. Se diría que aquí no pasa nada, pero un silencio súbito ilumina el prodigio: … (Ángel González)

75. Sé lo que me dirás. (José Agustín Goytisolo)

76. Si bien se mira, bien se ve que todas son bellas … (Ángel González)

77. Siempre aspiré a que mis palabras, las que llevo al papel, continuasen llorando -de pena, de felicidad, de desesperanza, al fin, todo es lo mismo-, … (José Hierro)

78. Si es verdad que existo y que me llamo Rafael; si es verdad que estoy aquí y que esto es una mesa; … (Gabriel Celaya)

79. Siento en mí a cuantos sufren y canto respirando. (Gabriel Celaya)

80. … si se tropieza usted con uno de esos locos furiosos increíbles no le deje escapar … (José Agustín Goytisolo)

81. Si vas de prisa, el río se apresura. Si vas despacio, el agua se remansa. (Ángel González)

82. Soy alto porque tú me crees alto, y limpio porque tú me miras con buenos ojos, con mirada limpia. (Ángel González)

83. Te compraré un pañuelo, seré buen chico, haremos un viaje.... (José Agustín Goytisolo)

84. Te llaman porvenir porque no vienes nunca. (Ángel González)

85. Tienen por fin el gran inconveniente: se van mas vuelven pronto … (José Agustín Goytisolo)

86. Toqué tu frente como si me fuera a morir un instante después. (José Hierro)

87. Voy por el mundo y canto. Voy por el mundo y lloro. (Gabriel Celaya)

88. Y este sabor nostálgico, que los silencios ponen en la boca, posiblemente induce a equivocarnos en nuestros sentimientos. (Jaime Gil de Biedma)

89. Y ha seguido días y días, loca, frenética, en el enorme tren vacío, donde no va nadie, que no conduce nadie. (Dámaso Alonso)

90. Yo no sé por qué me he puesto tan triste, contemplando el fluir de este río. (Dámaso Alonso)

91. Yo soy el que no fue ni será nunca: … (Ángel González)

92. Y, noche a noche, no sé cuándo oirás mi voz. (Blas de Otero)

93. Y no le ha contestado nadie, porque estaba sola, porque estaba sola. (Dámaso Alonso)

94. Y paso largas horas preguntándole a Dios, preguntándole por qué se pudre lentamente mi alma, … (Dámaso Alonso) … y piensa en que debieses levantarte. (Jaime Gil de Biedma)

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Luisa Pla,
21 abr. 2017 9:17