Salmo del dia

Miercoles V:  
Evangelio 
El corta todos mis sarmientos que no dan fruto; al que da fruto, lo poda para que dé más todavía.
Ustedes ya están limpios por la palabra que yo les anuncié.
Permanezcan en mí, como yo permanezco en ustedes. Así como el sarmiento no puede dar fruto si no permanece en la vid, tampoco ustedes, si no permanecen en mí.
Yo soy la vid, ustedes los sarmientos. El que permanece en mí, y yo en él, da mucho fruto,
porque separados de mí, nada pueden hacer.
Pero el que no permanece en mí, es como el sarmiento que se tira y se seca; después se recoge, se arroja al fuego y arde.
Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y lo obtendrán.
La gloria de mi Padre consiste en que ustedes den fruto abundante, y así sean mis discípulos.
 
Oficio Sábado V.
Dios nos ha hecho nacer de nuevo
para una esperanza viva. Aleluya.

R.
Por la resurrección de Jesucristo
de entre los muertos. Aleluya.

PRIMERA LECTURA

Del libro del Apocalipsis
22, 10-21

A mí, Juan, me dijo esto el ángel:
«No cierres bajo sello el contenido de la profecía es-
crita en este libro, porque el tiempo de su cumplimiento
está cerca. Que el malo siga aún en su maldad; que el
manchado prosiga aún manchándose; que el justo per
- sista en su justificación; y que el santo continúe todavía
en su santidad.

"Mira, llego en seguida y traigo conmigo mi salario;
yo daré a cada uno según sus obras. Yo soy el alfa y la
omega, el primero y el último, el principio y el fin. Di-
chosos los que lavan sus vestiduras, así tendrán derecho
al árbol de la vida, y tendrán acceso por las puertas a
la ciudad. Fuera quedarán los perros, los hechiceros, los
impuros, los asesinos, los idólatras y todos los que aman
y practican la mentira. Yo, Jesús, he enviado a mi ángel,
para revelaros estas cosas referentes a las Iglesias. Yo
soy el vastago y la descendencia de David, el lucero ra-
diante del alba."»

El Espíritu y la «esposa dicen: «¡Ven!» Y el que es-
cucha, diga: «¡Ven!» Y el que tenga sed y quiera, que
venga a beber gratuitamente el agua de la vida.

Yo prevengo a todo el que escucha las palabras pro-
féticas contenidas en este libro: Si alguno les añade algo,
Dios añadirá sobre él el castigo de las plagas, que que-
dan descritas en este libro. Y si alguno quita algo de
las palabras proféticas en él contenidas. Dios quitará su
parte del árbol de la vida y de la ciudad santa que en
este libro quedan descritos.

El que da testimonio de todo esto dice:

«Sí. Pronto vendré.»

Amén. Ven, Señor Jesús.

La gracia del Señor Jesús esté con todos. Amén.

Responsorio

R. Yo soy el vastago y la descendencia de David, el
lucero radiante del alba; el Espíritu y la esposa di-
cen: «¡Ven!» * Y el que escucha, diga: «¡Ven!» Ven,
Señor Jesús. Amén. Aleluya.

V. Sedientos todos, acudid por agua; inclinad el oído,
venid a mí.

R. Y el que escucha, diga: «¡Ven!» Ven, Señor Jesús.
Amén. Aleluya.
 
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Cántico.
Ex. 15,1-4. 8-13. 17-18

Cantaré al Señor, sublime es su victoria,
caballos y carros ha arrojado al mar.
Mi fuerza y mi poder es el Señor,
él fue mi salvación.

Él es mi Dios yo lo alabaré;
el Dios de mis padres: yo lo ensalzaré.
El Señor es un guerrero,
su nombre es "El Señor".

Los carros del faraón los lanzó al mar,
ahogó en el mar Rojo a sus mejores capitanes.

Al soplo de tu ira se amontonaron las aguas,
las corrientes se alzaron como un dique,
las olas se cuajaron en el mar.

Decía el enemigo: "Los perseguiré y alcanzaré,
repartiré el botín, se saciará mi codicia,
empuñaré la espada, los agarrará mi mano."

Pero sopló tu aliento y los cubrió el mar,
se hundieron como plomo en las aguas formidables.

¿Quién como tú, Señor, entre los dioses?
¿ Quién como tú, terrible entre los santos,
temibles por tus proezas, autor de maravillas?

Extendiste tu diestra: se los tragó la tierra;
guiaste con misericordia a tu pueblo rescatado,
lo llevaste con tu poder hasta tu santa morada.

Lo introduces y lo plantas en el monte de tu heredad,
lugar del que hiciste tu trono, Señor;
santuario, Señor, que fundaron tus manos.
El Señor reina por siempre jamás.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. 2 Mi fuerza y mi poder es el Señor, él fue mi salvación 
 
 
 
 
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- Salmo 118 -

Te invoco de todo corazón;
respóndeme Señor, y guardaré tus leyes;
a ti grito: sálvame,
y cumpliré tus decretos;
me adelanto a la aurora pidiendo auxilio,
esperando tus palabras.

Mis ojos se adelantan a las vigilias de la noche,
meditando tu promesa; escucha mi voz por tu misericordia,
con tus mandamientos dame vida;
ya se acercan mis inicuos perseguidores,
están lejos de tu voluntad.

Tú Señor, estás cerca,
y todos tus mandatos son estables;
hace tiempo comprendí que tus preceptos
los fundaste para siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. 1 Me adelanto a la aurora pidiendo auxilio.

Ant. 2 Mi fuerza y mi poder es el Señor, él fue mi salvación.

..........................
 
 

SEGUNDA LECTURA

De los Comentarios de san Agustín, obispo, sobre los
salmos

Toda nuestra vida presente debe discurrir en la ala-
banza de Dios, porque en ella consistirá la alegría sem-
piterna de la vida futura; y nadie puede hacerse idóneo
de la vida futura, si no se ejercita ahora en esta alaban-
za. Ahora, alabamos a Dios, pero también le rogamos.
Nuestra alabanza incluye la alegría, la oración, el gemi-
do. Es que se nos ha prometido algo que todavía no
poseemos; y, porque es veraz el que lo ha prometido, nos
alegramos por la esperanza; mas, porque todavía no lo
poseemos, gemimos por el deseo. Es cosa buena perse-
verar en este deseo, hasta que llegue lo prometido; en-
tonces cesará el gemido y subsistirá únicamente la ala-
banza.

Por razón de estos dos tiempos -uno, el presente,
que se desarrolla en medio de las pruebas y tribulacio-
nes de esta vida, y el otro, el futuro, en el que gozare-
mos de la seguridad y alegría perpetuas-, se ha insti-
tuido la celebración de un doble tiempo, el de antes y
el de después de Pascua. El que prece.de a la Pascua
significa las tribulaciones que en esta vida pasamos; el
que celebramos ahora, después de Pascua, significa la
felicidad que luego poseeremos. Por tanto, antes de Pas-
cua celebramos lo mismo que ahora vivimos; después
de Pascua celebramos y significamos lo que aún no po-
seemos. Por esto, en aquel primer tiempo nos ejercita-
mos en ayunos y oraciones; en el segundo, el que ahora
celebramos, descansamos de los ayunos y lo empleamos
todo en la alabanza. Esto significa el Aleluya que can-
tamos.

En aquel que es nuestra cabeza, hallamos figurado y
demostrado este doble tiempo. La pasión del Señor nos
muestra la penuria de la vida presente, en la que tene-
mos que padecer la fatiga y la tribulación, y finalmente
la muerte; en cambio, la resurrección y glorificación
del Señor es una muestra de la vida que se nos dará.

Ahora, pues, hermanos, os exhortamos a la alabanza
de Dios; y esta alabanza es la que nos expresamos mu-
tuamente cuando decimos: Aleluya. «Alabad al Señor»,
nos decimos unos a otros; y, así, todos hacen aquello a
lo que se exhortan mutuamente. Pero procurad alabarlo
con toda vuestra persona, esto es, no sólo vuestra lengua
y vuestra voz deben alabar a Dios, sino también vuestro
interior, vuestra vida, vuestras acciones.

En efecto, lo alabamos ahora, cuando nos reunimos
en la iglesia; y, cuando volvemos á casa, parece que cesa-
mos de alabarlo. Pero, si no cesamos en nuestra buena
conducta, alabaremos continuamente a Dios. Dejas de
alabar a Dios cuando te apartas de la justicia y de lo
que a él le place. Si nunca te desvías del buen camino,
aunque calle tu lengua, habla tu conducta; y los oídos
de Dios atienden a tu corazón. Pues, del mismo modo
que nuestros oídos escuchan nuestra voz, así los oídos
de Dios escuchan nuestros pensamientos.

Responsorio

R. Vuestra tristeza se convertirá en gozo. Aleluya.

V. El mundo se alegrará, mientras vosotros estaréis

Ant. 1 Me adelanto a la aurora pidiendo auxilio.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 



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