Pag 4 -Creados por Dios-- y para Dios--



<<<<<Página 3

http://www.Faure_-_Berceuse_Op_16.mp3


 (Epideixis) Irineo de Lión 

PRÓLOGO (cc. 1-3

San Ireneo: 


 (el hombre) ............Fue creado por Dios libre y señor de sí, destinado para ser rey de todos los seres del cosmos. Este mundo creado, preparado por Dios antes de plasmar al hombre, fue entregado al hombre como territorio propio con todos los bienes que contenía. En este lugar trabajaban, cada uno según sus propias funciones, los siervos de aquel Dios que había creado todas las cosas..............


La Creación alaba a Dios. 

Un telescopio de la NASA recoge las 

primeras luces del Universo

·       La Teoría del Big Bang sitúa el nacimiento del Universo hace unos 13.700 millones de años.

·       Los objetos fotografiados son muy diferentes a todos los vistos hasta ahora.

El telescopio espacial "Spitzer " de la NASA ha recogido fulgores de luz infrarroja posiblemente originados por los primeros objetos del Universo, anunció hoy el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la agencia espacial estadounidense.

Un informe del JPL indica que los últimos datos revelan que la luz se extiende por todo el cielo y proviene de "objetos monstruosos y brillantes" a  más de 13.000 millones de años luz de la Tierra.          (Nota:añito mas o menos no tiene  importancia,según la disparidad de cifras que se manejan)


http://www.encuentra.com/media/audio/17_Bach_%20Goldberg%20Variations.mp3


Cerca del límite

"Estamos empujando nuestros telescopios al límite y estamos muy cerca de conseguir un retrato claro de las primeras colecciones de objetos", señaló Alexander Kashlinsky, autor de dos estudios sobre el tema publicados por la revista 'Astrophysical Journal Letters '.

Los objetos son "intrínsecamente brillantes y muy diferentes a cualquier cosa que exista hoy", añadió.

Según el JPL, los astrónomos creen que se trata de las primeras estrellas (inmensos cuerpos que tienen mil veces la masa de nuestro Sol) o agujeros negros voraces que consumen gas y desparraman energía.


Si se trata de estrellas, estos conjuntos serían las primeras "mini-galaxias" que contienen una masa de poco menos de un millón de solesSegún la teoría científica, el tiempo, el espacio y la materia nacieron hace 13.700 millones de años como resultado de una tremenda explosión llamada 'Big Bang' .            -----  (-otros dicen que ni fue grande ni fue explosión.......porque no había aún espacio que la registrase, mas bien fue un proceso de "inflación", como cuando se infla un globo con el aire, soplando con la boca)


de Comentarios del 1 al ..) ...>>>aparecidos sobre la noticia/….……...Quien narices se cree ya lo del Big Bang, una teoría infantil, el universo es como la materia, únicamente se transforma en un proceso sin fin...Tremendo para nosotros. Quién sabe si un simple chispazo para "otros"...NI el tiempo ni el espacio ni la energía ni la masa nacieron con el big bang. SOLO LA MATERIA Y QUE SE CONOCE../////————


Para mayor discusión ver lo que dice otro científico:  http://www.iverso.shtml


 



La palmera  :          enlaza>>>http://www/ciencia/universo-que-rebota.html




 El hombre se parece mas a Dios que al mono                                                


 



¡
///
YA VES, si para Dios un día es como mil años y mil años como un día, la edad del universo no parece disparatada. Pero si nos ponemos a pensar en ello, no acabamos de aprehender todo su contenido. Sería casi como entender el infinito y más allá, como dicen, ahora, los niños 

Nuestra propia existencia es prueba irrefutable de nuestra previa inexistencia
Paseando por tu ciudad, de noche, cuando la oscuridad derrama su apacible calma sobre las calles otrora ajetreadas, si piensas un poquito, tomas conciencia cierta de que poco tiempo atrás tú no existías. Una cosa es la manera y el modo como has venido al mundo: engendrado en el seno materno, que te ha dado a luz, con el concurso de tu padre. Pero sabes ciertamente, en tu interior, que antes no existías. Eras nada. Caos absoluto: Sin principio ni fin. Sin proyecto, sin desarrollo, sin finalidad alguna. Sin orden ni concierto. Sin palabras, sin vida, ausencia absoluta de todo sentimiento, sin pena ni gloria. Sin dolor, sin ambición alguna: Nada. Caos absoluto. ¿Qué cosa mas caótica que la Nada?. De ahí venimos, creados por Dios, hechos a su imagen y semejanza, llamados por Él a la vida. 
El reconocimiento de este Origen es la base de la inalienable dignidad humana, y esta dignidad, a su vez, base para la Paz y la auténtica convivencia humana como hermanos. 


Dos absurdos rebatidos

1.-De la nada, nada viene. Sí, pero resulta que la realidad se impone, yo existo y tú... y tantas cosas que nos rodean. Luego han venido de alguien que Es y además tiene poder para dar la existencia a lo que no es.

2.-Ya, pero si todos venimos de otro, ¿de donde viene Dios?

 Dios es el Eslabón que se sostiene a sí mismo. Sin este Primer e increado eslabón que sostiene  toda la cadena de la creación, la cadena entera se cae, pues, si nunca nadie tuvo "techo", un primer eslabón, nadie tenía fuerza para sostenerse, todo se viene abajo.

 Si nunca nadie tuvo Vida en sí mismo, nadie la tuvo nunca  para trasmitirla.....pero resulta que la realidad se impone..yo estoy vivo y tú también. Por tanto tuvo que haber Uno al principio que tuviera la Vida en sí mismo y poder para transmitirla. Es Dios.



Dice el papa: 12 DIC 2006 (VIS).-El cardenal Renato Raffaele Martino, y el obispo Giampaolo Crepaldi, presidente y secretario del Pontificio Consejo "Justicia y Paz", presentaron  el Mensaje del Papa para la Jornada Mundial de la Paz 2007, sobre el tema: "La persona humana, corazón de la paz" 

"El reconocimiento del orden trascendente de las cosas es la base sobre la que se fundamenta el diálogo interreligioso y cultural para la promoción de la paz. (...)

 Para que progrese el frente de la paz, la humanidad de hoy debe tener en cuenta las normas del derecho natural, que "no han de considerarse como directrices que se imponen desde fuera, como si coartaran la libertad del hombre". 

"En los apartados 10 y 11, el Santo Padre ofrece el fundamento de la ecología de la paz y la base para que crezca el "árbol de la paz". (...) ... que nos dejemos guiar por "una visión correcta y lo más amplia posible de la persona humana", porque la reducción del ser humano, de su valor y su dignidad se pagan a menudo con el conflicto". 


"El mensaje del Papa, afirma que la paz se hace difícil también por la indiferencia hacia lo que constituye la verdadera naturaleza del ser humano. (...) Una actitud semejante es muy peligrosa para la paz, que no puede construirse sobre el vacío y la indiferencia, porque en este caso el reconocimiento recíproco será solamente formal, convencional y provisional". 


En la tercera parte del mensaje, apartados  12 al 15, "afirma que una paz verdadera y estable presupone el respeto de los derechos humanos anclados en una concepción "fuerte" del ser humano. (...) 

Los derechos expresan las exigencias de la naturaleza del ser humano, que brotan de la Creación. Nos dicen qué necesita el ser humano existencia para poder ser dignamente él mismo. 

Nos dicen cómo debemos tratarlo, para mantenerlo en conformidad con su dignidad. Los derechos humanos no soportan los continuos ataques de los que son blanco, si no redescubren constantemente estos significados". 

Recuerda, "la vocación original de los organismos internacionales y sobre todo de las Naciones Unidas, apremiándolos a hacerse paladines de la promoción de los derechos humanos. (..) 

y, por último, manifiesta su preocupación "ante el hecho de que algunos países han manifestado la voluntad de dotarse con armas nucleares"

Más adelante, el Papa afirma que "algunos bienes no son y no deben ser disponibles; se trata del derecho a la vida y del derecho a la libertad religiosa; el primero, porque es un don y el segundo pone de manifiesto "la relación del ser humano con un Principio trascendente". 

Por lo que concierne al tema de la igualdad de naturaleza de todas las personas, el Santo Padre,  habla de "las desigualdades sociales y de género, que son motivos preocupantes de inestabilidad en la construcción de la paz". 

En el apartado 9, dedicado a la "ecología de la paz", ..el .Papa se plantea una serie de cuestiones que ."evidencian cómo el problema de la relación con la naturaleza esté estrechamente ligado con la construcción, entre los seres humanos y las naciones, de relaciones humanas ecológicas, es decir, respetuosas de la dignidad de la persona y de sus necesidades auténticas". 



(tomado de :www.riial.org/) 
         
¿Nos hemos puesto a pensar alguna vez en lo que es un invento? Invento es lo mismo que hallazgo. Es sacar a la luz algo que estaba escondido.

Ponemos unos ejemplos muy claros.

La electricidad estaba en la naturaleza, pero el hombre no la conocía, no sabía lo que era. Llega un momento en que la conoce, la descubre, la aplica a unos filamentos, y construye una bombilla o lámpara que va a echar por tierra todos los candiles de aceite porque nos va a alumbrar mucho mejor que todos ellos...

La penicilina estaba en la naturaleza y nadie la conocía. La descubre otro sabio, la aplica a la medicina, y hoy los antibióticos han salvado millones de vidas...

¿Qué han hecho esos sabios? Trabajando con elementos que ya existían, han buscado cosas nuevas, han dado con ellas, las han aplicado a la vida, y hoy disfrutamos todos de unos hallazgos que nos han llenado de beneficios. Esto son los inventos: hallazgos de lo que estaba escondido.

Pero viene ahora la pregunta más interesante: ¿es lo mismo inventar que crear? ¿significan lo mismo invento y creación? Aquí, sí que las cosas cambian. Inventar es propio de los hombres, porque no saben dónde están muchas cosas y las buscan, hasta que las hallan. Crear es propio de Dios, que no inventa nada, porque nada hay escondido de modo que sus ojos tengan que buscar.

El hombre no crea nada, porque a eso no llega su poder. El hombre puede trabajar con materia que ya tiene entre sus manos, cambiarla y darle nuevas formas para aprovecharla en mil sentidos. 

El hombre puede hacer una bombilla con filamentos y cristal, aplicarle la corriente eléctrica y hacer que nos alumbre.

Pero el hombre no puede hacer como Dios, que dice: ¡Hágase la luz! Y la luz que fue hecha, cuando no había nada sino tiniebla total. Dios no tenía nada de donde sacar la luz. La sacó de la nada, y esto no lo hará jamás el hombre.

El Catecismo de la Iglesia Católica (298), al recordarnos esto, no lo hace para que pensemos precisamente en el poder de Dios, sino en su bondad inmensa, y para arrastrarnos así más fácilmente al amor de Dios, que nos saca de la nada a fin de hacernos participantes de su misma felicidad. Y así, nos recuerda las grandes creaciones de Dios.

La primera creación de todas, ya se ve, es la de darnos el ser. Confesamos como verdad primera ésta tan sencilla y tan grandiosa: Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, de todas las cosas visibles e invisibles.

 Así comienza el Credo, así hemos dicho siempre y así seguiremos confesando nuestra fe en el poder inmenso de Dios.


La segunda es no menos portentosa, aunque llena de misterio: el que por su Palabra pudo hacer resplandecer la luz en las tinieblas, pudo encender la luz de la fe en nuestras mentes para que lo conozcamos, el amor en nuestros corazones para que lo amemos, y comunicarnos su vida para que seamos en todo semejantes a Él. 
Dios crea en nosotros la vida divina.


La tercera, tanto o más prodigiosa, hace que el pecador vuelva a la vida divina creando en él por el Espíritu Santo un corazón puro. 
De un pecador, Dios crea un inocente.

La cuarta, finalmente, es llamar a los muertos para que vuelvan a la vida. Cuanto más se llenen los sepulcros, tanto más grandioso aparecerá al final de los tiempos el poder de Dios, que dirá: ¡Levantaos, muertos! Y nadie resistirá su voz. De los muertos, Dios habrá creado la vida.

Todo esto —que parece inimaginable— nos lo dice el gran Catecismo con estas palabras:
Puesto que Dios puede crear de la nada, puede por el Espíritu Santo dar la vida del alma a los pecadores creando en ellos un corazón puro, y la vida del cuerpo a los difuntos mediante la Resurrección.

 Él da la vida a los muertos y llama a las cosas que no son para que sean. 
Y puesto que, por su Palabra, pudo hacer resplandecer la luz en las tinieblas, puede dar también la luz de la fe a los que lo ignoran.

Santa Clara de Asís, la gran discípula de San Francisco, murió con estas palabras en sus labios: -¡Dios mío, te doy gracias porque me has creado!

Los que no creen, los supersticiosos, los que le tienen miedo a Dios y se quieren cerrar voluntariamente los ojos, dicen que todo es casualidad, que todo viene del azar, que nada se sabe del principio y nada se sabe del fin. De ellos asegura la Palabra de Dios en la Biblia: 


Dice el necio, el impío, en su corazón: ¡Dios no existe!


 (Salmo 13,1). 

El susto será para el impío cuando se encuentre con Dios que le pedirá cuentas…


Nosotros, creyentes, somos más felices al profesar nuestra fe en el Dios Creador.

Somos más felices al confesarle nuestra debilidad y nuestras culpas,
 sabiendo que el Dios que nos creó por amor nos redimió por Jesucristo con más amor.

Somos más felices al saber que nos sacará del sepulcro, para no morir ya jamás 
y hacer que la creación salida de sus manos dure en nosotros eternamente.

Que venimos de Dios y que vamos a Dios nos lo dice, aparte de nuestra fe, nuestro propio sentimiento. ¿Por qué no estamos nunca satisfechos? ¿Por qué buscamos siempre más? 
¿Por qué queremos que se acabe el dolor?

 ¿Por qué soñamos en que dure siempre la dicha que disfrutamos,
 sin que se escape nunca de nuestras manos? 

Muy sencillo: 
porque Dios ha dejado un vacío inmenso en nuestro corazón a fin de ser Él mismo,
 y no otro, quien lo pueda llenar. ¡Ya llegará el día, ya llegará el día!...   (  de riial.org)


Este corazón es Templo y santuario de Dios, pero no en soledad, sino unido a todo el Cuerpo de Cristo. 




En Él somos una nueva creación.
ver enlace en:      >>http://Documents/biblia.htm

Música





Dice Luis Pizarro así:    ver :http://blogs.periodistadigital.com/

...................Edificio y vida

No es el edificio lo que cuenta, sino que la comunidad de las personas creyentes tiene la primacía. Como dice San Agustín, “las paredes no hacen a los cristianos”. 

El verdadero templo es la asamblea de los reunidos en el nombre de Jesús. Los paganos y los judíos ponían el énfasis en que el recinto sagrado era como la habitación de la divinidad, la Iglesia cristiana lo pone en la DOMUS ECLESIAE, es decir la “casa de la comunidad”

No tenemos templo ni altares, decían con toda propiedad los padres apologetas de los dos primeros siglos. Cristo inaugura con su muerte y resurrección un nuevo culto: 

adorar a Dios en Espíritu y en verdad, es decir en la propia historia.

 Ya no hay que adorar a Dios en el monte Garizim ni en Jerusalén, no hay sacro y profano, ni religiosidad natural.

 Aparece con Jesucristo una nueva era: nuestro verdadero templo somos nosotros.

Nuestra vida es una liturgia de santidad, ahí está el culto. 

Como dice Pablo a los Efesios: “De modo que no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los consagrados y de la familia de Dios; edificados sobre el cimiento de los Apóstoles, con Cristo Jesús como piedra angular.

 Por él todo el edificio bien trabado crece hasta ser templo consagrado al Señor, por él vosotros entráis con los otros en la consagración para ser morada espiritual de Dios” (Efesios 2,19-22).  


Y San Ireneo maravillosamente:




LA CATEQUESIS APOSTÓLICA (cc. 4-41) 

Dios creador de todas las cosas 


4. Porque es necesario que las cosas creadas tengan por principio alguna causa grande, y el principio de todo es Dios; Él no tiene origen en otro, antes por el contrario, todo fue creado por Él. 

Es, pues, necesario creer primeramente que hay un Dios, el Padre, el cual lo creó y organizó el conjunto de 

los seres e hizo existir lo único que no existía, 

y conteniendo el conjunto 

de los seres es el único incontenible. 

Ahora bien, en tal conjunto se halla igualmente este mundo nuestro, y en el mundo, el hombre. 

También, pues, este mundo fue creado por Dios. 




Dios crea por medio del Verbo y del Espíritu 


5. He aquí la demostración [de esta doctrina]: que hay un solo Dios, Padre, increado, invisible, creador del universo; ni por encima de Él ni después de Él existe otro Dios; que Dios es racional y por esto todos los seres fueron creados por medio del Verbo; y Dios es Espíritu, y con el Espíritu lo dispuso todo, según dice el profeta: 


Por la palabra del Señor fueron establecidos los cielos,

 y por obra de su Espíritu todas sus potencias (Sal 32,6). 

Ahora bien, ya que el Verbo establece, es decir, crea y otorga la consistencia a cuanto es, allí donde el Espíritu pone en orden y en forma la múltiple variedad de las potencias, justa y convenientemente el Verbo es denominado Hijo, y el Espíritu, Sabiduría de Dios.


 A este propósito el apóstol Pablo dice: Un solo Dios Padre, que está por encima de todo, con todo y en todos nosotros (Ef 4,6). 

Porque sobre todas las cosas está el Padre, pero con todo está el Verbo, puesto que por su medio el Padre ha creado el universo; y en todos nosotros está el espíritu que grita «Abbá» (Padre)

 y ha plasmado el hombre a semejanza de Dios.

 Así pues, el Espíritu muestra al Verbo; a su vez los profetas anunciaron al Hijo de Dios; mas el Verbo lleva consigo el Espíritu, y así es Él mismo quien comunica a los profetas el mensaje 

y eleva al hombre hasta el Padre. 


Los tres artículos de la Fe: Padre, Hijo y Espíritu Santo 


6. He aquí la Regla de nuestra fe, el fundamento del edificio y la base de nuestra conducta: Dios Padre, increado, ilimitado, invisible, único Dios, creador del universo.

 Éste es el primer y principal artículo. 

El segundo es: 

el Verbo de Dios, Hijo de Dios, Jesucristo nuestro Señor, 

que se ha aparecido a los profetas según el designio de su profecía y según la economía dispuesta por el Padre;

 por medio de Él ha sido creado el universo

Además al fin de los tiempos para recapitular todas las cosas se hizo hombre entre los hombres, visible y tangible, para destruir la muerte, para manifestar la vida y restablecer la comunión entre Dios y el hombre

Y como tercer artículo: el Espíritu Santo por cuyo poder los profetas han profetizado y los padres han sido instruidos en lo que concierne a Dios, y los justos han sido guiados por el camino de la justicia, y que al fin de los tiempos ha sido difundido de un modo nuevo sobre la humanidad, 

por toda la  tierrarenovando al hombre para Dios.



Salmo 145: Felicidad de los que esperan en Dios


http://www.patristica.info/doc/epidei/epidei2.pdf

http://www.luxdomini.com/dogma3.htm

http://www.instituto-social-leonxiii.org/articulosantos_padres-dsi.pdf
--------------------------------------------------------------


Jesús es el Hijo unigénito de Dios en un sentido único y perfecto. En el momento del Bautismo y de la Transfiguración, la voz del Padre señala a Jesús como su «Hijo predilecto». Al presentarse a sí mismo como el Hijo, que «conoce al Padre» (Mt 11, 27), Jesús afirma su relación única y eterna con Dios su Padre. Él es «el Hijo unigénito de Dios» (1 Jn 4, 9), la segunda Persona de la Trinidad. Es el centro de la predicación apostólica: los Apóstoles han visto su gloria, «que recibe del Padre como Hijo único» (Jn 1, 14). (Catecismo de la Iglesia Católica # 441-445 454)

villancicos



























,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,la propia existencia es prueba irrefutable de nuestra previa inexistencia.

paseando por tu ciudad, de noche, cuando la oscuridad derrama su apacible calma sobre las calles otrora ajetreadas, si piensas un poquito, tomas conciencia cierta de que poco tiempo atrás tú no existías. Una cosa es la manera y el modo como has venido al mundo: engendrado en el seno materno, que te ha dado a luz, con el concurso de tu padre. Pero sabes ciertamente, en tu interior, que antes no existías. Eras nada. Caos absoluto: Sin principio ni fin. Sin proyecto, sin desarrollo, sin finalidad alguna. Sin orden ni concierto. Sin palabras, sin vida, ausencia absoluta de todo sentimiento, sin pena ni gloria. Sin dolor, sin ambición alguna: Nada. Caos absoluto. ¿Qué cosa mas caótica que la Nada?. 

De ahí venimos, creados por Dios, hechos a su imagen y semejanza, llamados por Él a la vida. 

El reconocimiento de este Origen es la base de la inalienable dignidad humana, y esta dignidad, a su vez, base para la Paz y la auténtica convivencia humana como hermanos.

Dos absurdos rebatidos

1.-De la nada, nada viene. Sí, pero resulta que la realidad se impone, yo existo y tú... y tantas cosas que nos rodean. Luego han venido de alguien que Es y además tiene poder para dar la existencia a lo que no es.

2.-Ya, pero si todos venimos de otro, ¿de donde viene Dios?

 Dios es el Eslabón que se sostiene a sí mismo. Sin este Primer e increado eslabón que sostiene  toda la cadena de la creación, la cadena entera se cae, pues, si nunca nadie tuvo "techo", un primer eslabón, nadie tenía fuerza para sostenerse, todo se viene abajo.


 Si nunca nadie tuvo Vida en sí mismo, nadie la tuvo nunca  para trasmitirla.....pero resulta que la realidad se impone..yo estoy vivo y tú también. Por tanto tuvo que haber Uno al principio que tuviera la Vida en sí mismo y poder para transmitirla. Es Dios.

Dice el papa: 12 DIC 2006 (VIS).-El cardenal Renato Raffaele Martino, y el obispo Giampaolo Crepaldi, presidente y secretario del Pontificio Consejo "Justicia y Paz", presentaron  el Mensaje del Papa para la Jornada Mundial de la Paz 2007, sobre el tema: "La persona humana, corazón de la paz" 


"El reconocimiento del orden trascendente de las cosas es la base sobre la que se fundamenta el diálogo interreligioso y cultural para la promoción de la paz. (...) 

Para que progrese el frente de la paz, la humanidad de hoy debe tener en cuenta las normas del derecho natural, que "no han de considerarse como directrices que se imponen desde fuera, como si coartaran la libertad del hombre". "


En los apartados 10 y 11, el Santo Padre ofrece el fundamento de la ecología de la paz y la base para que crezca el "árbol de la paz". (...) ... que nos dejemos guiar por "una visión correcta y lo más amplia posible de la persona humana", porque la reducción del ser humano, de su valor y su dignidad se pagan a menudo con el conflicto". 

"El mensaje del Papa, afirma que la paz se hace difícil también por la indiferencia hacia lo que constituye la verdadera naturaleza del ser humano. (...) Una actitud semejante es muy peligrosa para la paz, que no puede construirse sobre el vacío y la indiferencia, porque en este caso el reconocimiento recíproco será solamente formal, convencional y provisional". 

En la tercera parte del mensaje, apartados  12 al 15, "afirma que una paz verdadera y estable presupone el respeto de los derechos humanos anclados en una concepción "fuerte" del ser humano. (...) 

Los derechos expresan las exigencias de la naturaleza del ser humano, que brotan de la Creación. Nos dicen qué necesita el ser humano existencia para poder ser dignamente él mismo. 

Nos dicen cómo debemos tratarlo, para mantenerlo en conformidad con su dignidad. Los derechos humanos no soportan los continuos ataques de los que son blanco, si no redescubren constantemente estos significados". 

Recuerda, "la vocación original de los organismos internacionales y sobre todo de las Naciones Unidas, apremiándolos a hacerse paladines de la promoción de los derechos humanos. (..) y, por último, manifiesta su preocupación "ante el hecho de que algunos países han manifestado la voluntad de dotarse con armas nucleares"

Más adelante, el Papa afirma que "algunos bienes no son y no deben ser disponibles; se trata del derecho a la vida y del derecho a la libertad religiosa; el primero, porque es un don y el segundo pone de manifiesto "la relación del ser humano con un Principio trascendente". 

Por lo que concierne al tema de la igualdad de naturaleza de todas las personas, el Santo Padre,  habla de "las desigualdades sociales y de género, que son motivos preocupantes de inestabilidad en la construcción de la paz". En el apartado 9, dedicado a la "ecología de la paz", ..el .Papa se plantea una serie de cuestiones que ."evidencian cómo el problema de la relación con la naturaleza esté estrechamente ligado con la construcción, entre los seres humanos y las naciones, de relaciones humanas ecológicas, es decir, respetuosas de la dignidad de la persona y de sus necesidades auténticas". 




(tomado de :www.riial.org/)          

¿Nos hemos puesto a pensar alguna vez en lo que es un invento? Invento es lo mismo que hallazgo. Es sacar a la luz algo que estaba escondido.

Ponemos unos ejemplos muy claros.
La electricidad estaba en la naturaleza, pero el hombre no la conocía, no sabía lo que era. Llega un momento en que la conoce, la descubre, la aplica a unos filamentos, y construye una bombilla o lámpara que va a echar por tierra todos los candiles de aceite porque nos va a alumbrar mucho mejor que todos ellos...

La penicilina estaba en la naturaleza y nadie la conocía. La descubre otro sabio, la aplica a la medicina, y hoy los antibióticos han salvado millones de vidas...

¿Qué han hecho esos sabios? Trabajando con elementos que ya existían, han buscado cosas nuevas, han dado con ellas, las han aplicado a la vida, y hoy disfrutamos todos de unos hallazgos que nos han llenado de beneficios. Esto son los inventos: hallazgos de lo que estaba escondido.

Pero viene ahora la pregunta más interesante: ¿es lo mismo inventar que crear? ¿significan lo mismo invento y creación? Aquí, sí que las cosas cambian. Inventar es propio de los hombres, porque no saben dónde están muchas cosas y las buscan, hasta que las hallan. Crear es propio de Dios, que no inventa nada, porque nada hay escondido de modo que sus ojos tengan que buscar.

El hombre no crea nada, porque a eso no llega su poder. El hombre puede trabajar con materia que ya tiene entre sus manos, cambiarla y darle nuevas formas para aprovecharla en mil sentidos. 

El hombre puede hacer una bombilla con filamentos y cristal, aplicarle la corriente eléctrica y hacer que nos alumbre.

Pero el hombre no puede hacer como Dios, que dice: ¡Hágase la luz! Y la luz que fue hecha, cuando no había nada sino tiniebla total. Dios no tenía nada de donde sacar la luz. La sacó de la nada, y esto no lo hará jamás el hombre.

El Catecismo de la Iglesia Católica (298), al recordarnos esto, no lo hace para que pensemos precisamente en el poder de Dios, sino en su bondad inmensa, y para arrastrarnos así más fácilmente al amor de Dios, que nos saca de la nada a fin de hacernos participantes de su misma felicidad. Y así, nos recuerda las grandes creaciones de Dios.

La primera creación de todas, ya se ve, es la de darnos el ser. Confesamos como verdad primera ésta tan sencilla y tan grandiosa: Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, de todas las cosas visibles e invisibles.

 Así comienza el Credo, así hemos dicho siempre y así seguiremos confesando nuestra fe en el poder inmenso de Dios.


La segunda es no menos portentosa, aunque llena de misterio: el que por su Palabra pudo hacer resplandecer la luz en las tinieblas, pudo encender la luz de la fe en nuestras mentes para que lo conozcamos, el amor en nuestros corazones para que lo amemos, y comunicarnos su vida para que seamos en todo semejantes a Él. 
Dios crea en nosotros la vida divina.


La tercera, tanto o más prodigiosa, hace que el pecador vuelva a la vida divina creando en él por el Espíritu Santo un corazón puro. 
De un pecador, Dios crea un inocente.

La cuarta, finalmente, es llamar a los muertos para que vuelvan a la vida. Cuanto más se llenen los sepulcros, tanto más grandioso aparecerá al final de los tiempos el poder de Dios, que dirá: ¡Levantaos, muertos! Y nadie resistirá su voz. De los muertos, Dios habrá creado la vida.

Todo esto —que parece inimaginable— nos lo dice el gran Catecismo con estas palabras:
Puesto que Dios puede crear de la nada, puede por el Espíritu Santo dar la vida del alma a los pecadores creando en ellos un corazón puro, y la vida del cuerpo a los difuntos mediante la Resurrección.

 Él da la vida a los muertos y llama a las cosas que no son para que sean. 
Y puesto que, por su Palabra, pudo hacer resplandecer la luz en las tinieblas, puede dar también la luz de la fe a los que lo ignoran.

Santa Clara de Asís, la gran discípula de San Francisco, murió con estas palabras en sus labios: -¡Dios mío, te doy gracias porque me has creado!

Los que no creen, los supersticiosos, los que le tienen miedo a Dios y se quieren cerrar voluntariamente los ojos, dicen que todo es casualidad, que todo viene del azar, que nada se sabe del principio y nada se sabe del fin. De ellos asegura la Palabra de Dios en la Biblia: 

Dice el necio, el impío, en su corazón: ¡Dios no existe! (Salmo 13,1). 

El susto será para impío cuando se encuentre con Dios que le pedirá cuentas…

Nosotros, creyentes, somos más felices al profesar nuestra fe en el Dios Creador.

Somos más felices al confesarle nuestra debilidad y nuestras culpas, sabiendo que el Dios que nos creó por amor nos redimió por Jesucristo con más amor.

Somos más felices al saber que nos sacará del sepulcro, para no morir ya jamás y hacer que la creación salida de sus manos dure en nosotros eternamente.

Que venimos de Dios y que vamos a Dios nos lo dice, aparte de nuestra fe, nuestro propio sentimiento. ¿Por qué no estamos nunca satisfechos? ¿Por qué buscamos siempre más? ¿Por qué queremos que se acabe el dolor? ¿Por qué soñamos en que dure siempre la dicha que disfrutamos, sin que se escape nunca de nuestras manos? 

Muy sencillo: porque Dios ha dejado un vacío inmenso en nuestro corazón a fin de ser Él mismo, y no otro, quien lo pueda llenar. ¡Ya llegará el día, ya llegará el día!...   (  de riial.org)


Este corazón es Templo y santuario de Dios, pero no en soledad, sino unido a todo el Cuerpo de Cristo. 

En Él somos una nueva creación.



Música
















San Ireneo maravillosamente:

 A este propósito el apóstol Pablo dice: Un solo Dios Padre, que está por encima de todo, con todo y en todos nosotros (Ef 4,6). 

Porque sobre todas las cosas está el Padre, pero con todo está el Verbo, puesto que por su medio el Padre ha creado el universo; y en todos nosotros está el espíritu que grita «Abbá» (Padre) y ha plasmado el hombre a semejanza de Dios.

 Así pues, el Espíritu muestra al Verbo; a su vez los profetas anunciaron al Hijo de Dios; mas el Verbo lleva consigo el Espíritu, y así es Él mismo quien comunica a los profetas el mensaje y eleva al hombre hasta el Padre. 


Los tres artículos de la Fe: Padre, Hijo y Espíritu Santo 


6. He aquí la Regla de nuestra fe, el fundamento del edificio y la base de nuestra conducta: Dios Padre, increado, ilimitado, invisible, único Dios, creador del universo.

 Éste es el primer y principal artículo. 

El segundo es: el Verbo de Dios, Hijo de Dios, Jesucristo nuestro Señor, que se ha aparecido a los profetas según el designio de su profecía y según la economía dispuesta por el Padre; por medio de Él ha sido creado el universo

Además al fin de los tiempos para recapitular todas las cosas se hizo hombre entre los hombres, visible y tangible, para destruir la muerte, para manifestar la vida y restablecer la comunión entre Dios y el hombre. 


Y como tercer artículo: el Espíritu Santo por cuyo poder los profetas han profetizado y los padres han sido instruidos en lo que concierne a Dios, y los justos han sido guiados por el camino de la justicia, y que al fin de los tiempos ha sido difundido de un modo nuevo sobre la humanidad, por toda la tierra, 

renovando al hombre para Dios.




Enlaces

http://www.patristica.info/doc/epidei/epidei2.pdf

http://www.luxdomini.com/dogma3.htm

http://www.instituto-social-leonxiii.org/articulosantos_padres-dsi.pdf
--------------------------------------------------------------


Jesús es el Hijo unigénito de Dios en un sentido único y perfecto. En el momento del Bautismo y de la Transfiguración, la voz del Padre señala a Jesús como su «Hijo predilecto». Al presentarse a sí mismo como el Hijo, que «conoce al Padre» (Mt 11, 27), Jesús afirma su relación única y eterna con Dios su Padre. Él es «el Hijo unigénito de Dios» (1 Jn 4, 9), la segunda Persona de la Trinidad. Es el centro de la predicación apostólica: los Apóstoles han visto su gloria, «que recibe del Padre como Hijo único» (Jn 1, 14). (Catecismo de la Iglesia Católica # 441-445 454)
-----------------------------------





Una revolución de todo lo conocido?   ver>>> http://blog.rodolfovelarde.com/2007/10/11/saltos-cuanticos-al-exito.aspx

................Pero que supone, ahora, la Física cuántica........ 
Para construir la fórmula matemática que describe la distribución por frecuencias de la luz emitida por un cuerpo caliente –un cuerpo negro–, Planck tuvo que suponer que la luz y la materia no intercambian energía en cantidades cualesquiera, como se había pensado hasta entonces, sino sólo en múltiplos enteros de una cantidad mínima posible, un quantum (cuanto) de energía. Con esto Planck abrió un nuevo camino que pronto permitiría empezar a entender una gran cantidad de fenómenos que ahora se califican como cuánticos. 

Sin embargo, como ha sucedido con otros grandes descubrimientos, Planck no pudo comprender lo que había encontrado y confesó que había supuesto la existencia de "paquetes discretos" de energía en un momento de desesperación al no encontar otra manera para describir la radiación del cuerpo negro.........>>>



mas nosotros creemos.........
Que el hombre no se salva a sí mismo, ni por conocerlo todo.....sino por seguir el  camino de la Verdad fielmente, con corazón contrito y humillado........que es creer en Cristo Jesús Señor Nuestro, por quién se hizo todo.

...ante las dudas que se presentan en la vida  ¿que dice San Ireneo?:
 Así son los herejes: se sientan en la cátedra de los cínicos y corrompen a los que toman el veneno de sus doctrinas. 

La Regla de la fe: fundamento de la verdad y de la salvación .....

3. Así pues, por temor a cosa semejante, nosotros debemos mantener inalterada la Regla de la fe, y cumplir los mandamientos de Dios creyendo en Él, temiéndole como a Señor y amándole como a Padre. 

Por lo tanto, un comportamiento de este estilo es una conquista de la fe, pues, como dice Isaías: Si no creéis no comprenderéis (Is 7,9); la fe nos es concedida por la verdad, pues la fe se fundamenta en la verdad. 

De hecho nosotros creemos lo que realmente es y como es; y creyendo lo que realmente es y como siempre es, mantendremos firme nuestra adhesión. Ahora bien, puesto que la fe sostiene nuestra salvación, es necesario prestarle mucha atención para lograr una auténtica inteligencia de la realidad. 

La fe es la que nos procura todo eso como nos han transmitido los presbíteros, discípulos de los apóstoles. 

En primer lugar la fe nos invita insistentemente a rememorar que hemos recibido el bautismo para el perdón de los pecados en el nombre de Dios Padre y en el nombre de Jesucristo, Hijo de Dios encarnado, muerto y resucitado, y en el Espíritu Santo de Dios; que el bautismo es el sello de la vida eterna, el nuevo nacimiento de Dios, de tal modo que no seamos ya más hijos de los hombres mortales, sino de Dios eterno e indefectible; que el Eterno e Indefectible es Dios, por encima de todas las creaturas, y que cada cosa, sea de la especie que sea, está sometida a Él, y cuanto a Él fue sometido fue por Él creado. 

Dios, por lo tanto, no ejerce su poder y soberanía sobre lo que pertenece a otros, sino sobre lo que le es propio. 

Y todo es de Dios. En efecto, Dios es omnipotente y todo proviene de Él. 



Por El, Cristo,  hemos sido exaltados:
y San Atanasio

........................Y si está escrito que «se humilló» con referencia a la encarnación, es evidente que «fue exaltado» también con referencia a la misma. 
Como hombre tenía necesidad de esta exaltación, a causa de la bajeza de la carne y de la muerte. Siendo imagen del Padre y su Verbo inmortal, tomó la forma de esclavo, y como hombre soportó en su propia carne la muerte, para ofrecerse así a sí mismo como ofrenda al Padre en favor nuestro. Y así también, como hombre, está escrito que fue exaltado por nosotros en Cristo, así también todos nosotros en Cristo somos exaltados, y resucitados de entre los muertos y elevados a los cielos «en los que penetró Jesús como precursor nuestro»
 (Heb 6, 20) 8.



Él es nuestro Origen:        



 CCI
                Todos los hombres forman la unidad del género humano por el origen común que les viene de Dios.
 Además Dios ha creado «de un solo principio, todo el linaje humano» (Hch 17, 26)

Finalmente, todos tienen un único Salvador y todos están llamados a compartir la eterna felicidad de Dios. (Catecismo de la Iglesia Católica # 360-361)

69. ¿De qué manera el cuerpo y el alma forman en el hombre una unidad?

La persona humana es, al mismo tiempo, un ser corporal y espiritual. En el hombre el espíritu y la materia forman una única naturaleza.

 Esta unidad es tan profunda que, gracias al principio espiritual, que es el alma, el cuerpo, que es material, se hace humano y viviente, y participa de la dignidad de la imagen de Dios. (Catecismo de la Iglesia Católica # 362-365 382)



ALGO DEL HUBBLE--NASA





y-----------por la fe, y el testimonio de la Virgen María a los apóstoles, sabemos que:


    El Hijo de Dios se encarnó en el seno de la Virgen María, por obra del Espíritu Santo, por nosotros los hombres y por nuestra salvación: es decir, para reconciliarnos a nosotros pecadores con Dios, darnos a conocer su amor infinito, ser nuestro modelo de santidad y hacernos «partícipes de la naturaleza divina» (2 P 1, 4). (Catecismo de la Iglesia Católica # 456-460)

(tomado del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica)









por eso exclamo:

Sal 137:

El Señor completará sus favores conmigo:
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos.
-----------

mientras escucho muy adentro al profeta que orienta en el camino:


Is 51,1-11


Promesa de salvación para los descendientes de Abrahán


Escuchadme, los que vais tras la justicia, los que buscáis al Señor: Mirad la roca de donde os tallaron, la cantera de donde os extrajeron; mirad a Abrahán, vuestro padre; a Sara, que os dio a luz: cuando lo llamé, era uno, pero lo bendije y lo multipliqué.

El Señor consuela a Sión, consuela a sus ruinas: convertirá su desierto en un edén, su yermo en jardín del Señor; allí habrá gozo y alegría, con acción de gracias al son de instrumentos. 


-(Todo es difícil, humanamente imposible, como un desierto para vivir, mas no para Dios)-


Hacedme caso, pueblos, dadme oído, naciones, pues de mí sale la ley, mis mandatos son luz de los pueblos. En un momento haré llegar mi victoria, amanecerá como el día mi salvación, mi brazo gobernará los pueblos:

 me están aguardando las islas, ponen su esperanza en mi brazo.


Levantad los ojos al cielo, mirad abajo, a la tierra: el cielo se disipa como humo, la tierra se consume como ropa, sus habitantes mueren como mosquitos; pero mi salvación dura por siempre, mi victoria no tendrá fin.


Escuchadme, los entendidos en derecho, el pueblo que lleva mi ley en el corazón: no temáis la afrenta de los hombres, no desmayéis por sus oprobios: pues la polilla los roerá como a la ropa, como los gusanos roen la lana; 

pero mi victoria dura por siempre, mi salvación de edad en edad.


¡Despierta, despierta, revístete de fuerza, brazo del Señor, despierta como antaño, en las antiguas edades! ¿No eres tú quien destrozó al monstruo y traspasó al dragón? ¿No eres tú quien secó el mar y las aguas del gran océano, 

el que hizo un camino por el fondo del mar para que pasaran los redimidos?

Los rescatados del Señor volverán, vendrán a Sión con cánticos: en cabeza, 

alegría perpetua; siguiéndolos, gozo y alegría; pena y aflicción se alejarán.







LA CATEQUESIS APOSTÓLICA (cc. 4-41) 

Dios creador de todas las cosas 


4. Porque es necesario que las cosas creadas tengan por principio alguna causa grande, y el principio de todo es Dios; Él no tiene origen en otro, antes por el contrario, todo fue creado por Él. 


Es, pues, necesario creer primeramente que hay un Dios, el Padre, el cual lo creó y organizó el conjunto de los seres e hizo existir lo único que no existía, y conteniendo el conjunto de los seres es el único incontenible. 


Ahora bien, en tal conjunto se halla igualmente este mundo nuestro, y en el mundo, el hombre. 

También, pues, este mundo fue creado por Dios. 


Dios crea por medio del Verbo y del Espíritu 


5. He aquí la demostración [de esta doctrina]: que hay un solo Dios, Padre, increado, invisible, creador del universo; ni por encima de Él ni después de Él existe otro Dios; que Dios es racional y por esto todos los seres fueron creados por medio del Verbo; y Dios es Espíritu, y con el Espíritu lo dispuso todo, según dice el profeta: Por la palabra del Señor fueron establecidos los cielos, y por obra de su Espíritu todas sus potencias (Sal 32,6). 


Ahora bien, ya que el Verbo establece, es decir, crea y otorga la consistencia a cuanto es, allí donde el Espíritu pone en orden y en forma la múltiple variedad de las potencias, justa y convenientemente el Verbo es denominado Hijo, y el Espíritu, Sabiduría de Dios.



Salmo 145:

 Felicidad de los que esperan en Dios

Ant: Alabaré al Señor mientras viva.


Alaba, alma mía, al Señor:
alabaré al Señor mientras viva,
tañeré para mi Dios mientras exista.

No confiéis en los príncipes,
seres de polvo que no pueden salvar;
exhalan el espíritu y vuelven al polvo,
ese día perecen sus planes.

Dichoso a quien auxilia
 el Dios
 de Jacob,
el que espera en el Señor,
 su Dios,
que hizo el cielo 
y la tierra,
el mar 
y cuanto 
hay en él...


...tus moradas



Comments