La rueda de vitaminas

VITAMINA A (RETINOL)

Introducción

La vitamina A se descubrió en 1913 por Osborne y Mendel y otros dos grupos de investigadores. Los experimentos realizados por  Osborne y Mendel evidenciaron en los animales de estudio crecimiento muy limitado, y presencia de una enfermedad infecciosa en los ojos si la manteca (hecha con grasa de cerdo) era la única forma de grasa presente en la dieta; contrariamente a lo que ocurría a los animales a los que se le suministraba mantequilla en vez de manteca (la dieta en otros aspectos permanecía igual). En ese mismo año, dos grupos de investigadores descubren la vitamina A, una sustancia contenida en la leche, efectiva  contra esta enfermedad (conocida como xeroftalmia). Estudios posteriores (Freise, Goldsmid y Funk1916; Bloch,1917; S. Mori, 1922 ) demostraron que los síntomas de la carencia de vitamina A en la dieta producía xeroftalmia en niños. A raíz de todas estas investigaciones inicia el proceso de obtención industrial de la vitamina A, hasta que finalmente, en 1945, se logra sintetizar por primera vez esta importante sustancia.
Más adelante se fueron encontradas diversas isoformas de la vitamina A. Hoy en día se sabe que muchos productos vegetales muestran las mismas propiedades nutricionales de en la mantequilla utilizada en los experimentos de inicios de siglo. Igualmente es bien conocido que tales propiedades están determinadas por la vitamina A que se obtiene de estos alimentos principalmente en forma de retinol y/o carotenos.


Propiedades

El retinol, derivado alcoólico de color amarillo verdoso, pálida, es la forma principal de vitamina A en las dietas humanas. Es una sustancia liposoluble que se encuentra únicamente en productos animales. Existen otras formas de vitamina A; no obstante éstas tienen configuraciones moleculares diferentes y por tanto, menos actividad biológica que el retinol. 

Otra forma de obtención de vitamina A en la dieta es a partir de los carotenos. Éstos actúan como provitaminas o precursores de la vitamina A, básicamente son pigmentos orgánicos de color amarillo que se encuentran en diversos grupos de vegetales y que en algunos alimentos puede estar enmascarado por la clorofila, un pigmento verde, que con frecuencia se encuentra en íntima asociación con los carotenos. Hay diversos tipos de carotenos, de los cuales, el beta-caroteno es la fuente más importante de vitamina A en las dietas de la mayoría de las personas en países no industrializados. En el pasado, los análisis de alimentos muchas veces no podían distinguir el beta-caroteno de otros carotenos de escasa importancia alimenticia. Actualmente se ha determinado que seis moléculas de beta-caroteno son necesarias para producir una molécula de retinol, por lo que son necesarios 6 µg de caroteno para producir 1 µg de retinol.

Actualmente la vitamina A y su su actividad en los alimentos se expresa y se mide en equivalentes de retinol (ER) en vez de unidades internacionales (UI) como se solía expresar anteriormente, esto debido a que hoy es posible acceder a la vitamina A pura y cristalina (denominade alcohol retinol). Así, Una UI de vitamina A equivale a 0,3 µg de retinol.


Fuentes alimentarias, absorción y  funciones en el organismo


La vitamina A se halla sólo en productos animales, de los cuales las principales fuentes son la mantequilla, la carne (especialmente la del hígado), los huevos y la leche.No obstante en los países en vías de desarrollo es el beta-caroteno en los vegetales como amaranto, espinacas, batata, yuca, lechuga y repollo, es la principal fuente de vitamina A. De igual manera, varias frutas y hortalizas pigmentadas, entre la que se encuentran como el mangos, la lechosa, los tomates, la calabaza y las zanahorias, también contienen cantidades apreciables. En África occidental, se obtiene gran cantidad de caroteno del aceite de palma roja, que se utiliza en la cocina. por lo que el cultivo de esta palma de aceite se ha extendido a otras regiones como Malasia, donde hay plantaciones extensas, y sus productos son utilizados como materia de exportación.

La conversión de beta-caroteno a vitamina A se lleva a cabo en las paredes del intestino, donde sólo una porción (unos 6 mg) del beta-caroteno de la dieta es convertida en aproximadamente 1 mg de retinol. Esto hace que el consumo de caroteno sea considerablemente grande alcanzar el nivel de vitamina A necesario en organismo, más aun si la dieta se basa únicamente en vegetales y el cuerpo debe depender por entero del caroteno para su provisión de vitamina A. Además, el caroteno se utiliza pobremente cuando la dieta tiene un contenido bajo en grasa, por lo que una dieta con estas características normalmente es también deficientes en vitamina A. Ciertas enfermedades intestinales como disentería, enfermedad celíaca, etc., limitan la absorción de vitamina A y la conversión de caroteno. Los síndromes de malabsorción y las infecciones con parásitos intestinales comunes, por ejemplo áscaris, que predominan en los trópicos, pueden además reducir la capacidad del cuerpo para convertir el caroteno en vitamina A. Las sales biliares son indispensables para absorber la vitamina A y el caroteno, por lo tanto las personas con obstrucción del conducto biliar quizá sufren carencia de vitamina A. Inclusive en condiciones ideales, los bebés y los niños pequeños no convierten el caroteno en vitamina A con tanta facilidad como los adultos.

El hígado actúa como el principal depósito de vitamina A en la gran mayoría de los vertebrados, incluyendo al humano. Por ello, los aceites de hígado presentan altos contenidos de esta vitamina. Desde el hígado, el retinol se transporta a otros sitios del cuerpo mediante la acción de la proteína fijadora de retinol (PFR). Cuando esta proteína no está presente los niveles de vitamina A son apreciablemente afectados.

En el ojo, la vitamina A es un componente fundamental de la púrpura visual de la retina, y permite la visión, especialmente en condiciones de baja luminosidad.Otras funciones están asociadas con la formación y mantenimiento de dientes, tejidos óseos y blandos, membranas mucosas y piel sanos.

su ausencia disminuye la capacidad de ver, sobre todo cuando la luz es tenue. Esta condición se denomina ceguera nocturna. . Sin embargo, en términos patológicos generales, se trata de una metaplasia queratinizante que se observa en varias superficies epiteliales. Por lo que es posible que la vitamina A actúe como protectora de la superficie del tejido.


Necesidades en los humanos y carencia


La FAO y la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan el consumo de 750 µg de retinol por día para adultos; las madres lactantes necesitan 50 por ciento más, y los niños y bebés cantidades menores. Se debe tener en cuenta que estas cifras se basan en dietas mixtas que contienen vitamina A y caroteno. Cuando la dieta es en su totalidad de origen vegetal, se sugieren cantidades mayores de caroteno, debido a que la conversión del caroteno a retinol no es muy eficaz.

La ausencia disminuye la visibilidad cuando la luz es tenue, lo que se conoce como ceguera nocturna). Además  produce resequedad patológica del ojo, que puede llevar a la xeroftalmía y algunas veces a la queratomalacia y a la ceguera permanente. No se tiene conocimiento detallado de la base bioquímica para las otras lesiones de la carencia de vitamina A. En términos generales, la queratosis folicular es común cuando los niveles de vitamina A en el organismo son muy bajos.

Toxicidad

En exceso, la vitamina A tiene efectos tóxicos tales como el engrosamiento irregular de algunos huesos largos, que casi siempre está acompañado de dolor de cabeza, agrandamiento del hígado, cambios en la piel, caída del cabello, náuseas y vómitos. Los casos de toxicidad de vitamina A por exceso en las comidas son raros, pero pueden ser un problema serio si se dan dosis complementarias de vitamina A. Se sabe de la asociación de riesgos altos de defectos congénitos con suplementos de vitamina A que se suministran antes o durante el embarazo.