3. Situación y retos actuales de la educación en México

“Si miras la realidad muy de cerca verás los pixeles”

Metaverso-Anónimo


No me quedan dudas acerca de que la web, la sociedad digital de la conversación o el nuevo entorno de libre conocimiento en el que podemos consultar las teorías, doctrinas o comentarios de profesores, consultores a un nivel mucho más horizontal de lo que lo hacíamos antes, es un campo de cultivo que nos ofrece formas de aprendizaje de una potencia increíble.
 
Al respecto, Laurel Papworth, una de las principales estrategas de redes en Australia señala en una frase: “A medida que la sociedad migra a los mundos virtuales, nos volvemos pioneros en la exploración de nuevas fronteras mentales”. Esto significa que el futuro de la educación en relación con las posibilidades que ofrece la incorporación de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) implica transformación radical de la manera en como pensamos, la manera como nos comunicamos y la manera como aprendemos ligada a los desarrollos tecnológicos.

 

Ulrich Newmann y Chris Kyriakakis  en su artículo “El aula de clase 2020”[1] plantean la transformación de la vida cotidiana de los estudiantes en las escuelas, la innovación en los métodos de enseñanza, los materiales educativos y la evaluación, así como el cambio radical de los espacios físicos de las aulas, y por supuesto, el surgimiento de nuevas demandas a la capacitación y funciones de los profesores:

 

“Esos nuevos sistemas de inmersión remota permitirán experiencias interactivas y estimulantes para toda la población estudiantil en el salón de clase, independientemente de la ubicación de éste. Los linderos de la clase desaparecerán a medida que maestros y estudiantes se reúnen mediante video de alta resolución y ambientes compartidos tridimensionales que les permitan llevar a cabo discusiones naturales, colaborar e interactuar entre participantes físicamente distantes. Con la inmersión remota, estudiantes y maestros podrán investigar, jugar, explorar y aprender juntos en un ambiente que dinámicamente se adapta al contenido de lo que están estudiando (desde un laboratorio de biología hasta una visita al acuario)”.

 

En México, ¿qué tan cercanos estamos a esta aula del futuro? Hablando en términos tecnológicos, existen muchas posibilidades, pero si valoramos la forma en que las TIC se han ido incorporando al campo educativo, la situación se complica. Si bien se pretende que las TIC impacten de manera significativa la educación, propiciando un cambio en los paradigmas educativos actuales, las formas de aprender, enseñar y evaluar, estos cambios han sido muy pobres y poco generalizados.

 
La incorporación de las TIC en nuestro país ha recorrido ya un camino de casi 40 años durante el cual han evolucionado las propuestas tanto en la educación pública como en la educación privada; no obstante, el énfasis de los proyectos se ha concentrado en el dinamismo que ofrece la tecnología, más que en un planteamiento sólido de su utilidad pedagógica.
 
 
Fue en 1968 cuando la SEP propuso un modelo cuya intención era la de incorporar a las pequeñas comunidades rurales a la educación básica, mediante el uso de la televisión (Telesecundaria). En un principio, el profesor de Telesecundaria era un maestro de primaria rural con cierta capacitación. Su función era de transmisor de conocimientos. A principios de la década de los ochenta se dieron los primeros pasos para integrar el uso de las computadoras en el aula. Esta primera incorporación se hizo a través de “clases de computación” para niños, impartidas por ingenieros en computación, en lugar de profesores.
 
 
 A partir de 1996. el Gobierno Federal apoyó el establecimiento de aulas con infraestructura de cómputo y telecomunicaciones y así nació "Red Escolar". Actualmente el modelo educativo de Red Escolar es la educación a distancia mediante programas de televisión y el uso de computadoras conectadas a la red. La señal de televisión se distribuye a través de EDUSAT y la red de computadoras está conectada a través de Internet. Ésa ha sido la principal tendencia de incorporar las tecnologías de la información en México: la educación en línea, la extensión de los modelos o patrones educativos propios de la educación presencial de corte transmisivo-receptivo. [2]
 
 
El empleo de las TIC en la educación mexicana no ha garantizado por sí mismo la calidad e innovación educativas, así como tampoco la participación de todos los sectores sociales, a esto hay que adicionarle cuestiones como la carencia de competencias para interactuar en un medio virtual, la falta de motivación y las serias dificultades en cuanto al desarrollo de habilidades para el autoaprendizaje, la ausencia de políticas claras sobre el uso de la tecnología y la descontextualización social y educativa de los contenidos de aprendizaje.[3]

 

A la fecha no existe suficiente evidencia empírica que dé cuenta del impacto que las TIC tienen en la enseñanza y en los aprendizajes en México. Algunos investigadores sostienen que las tecnologías guardan aún poca relación con los contenidos escolares y se han integrado muy poco como herramientas pedagógicas en clase. El uso actual general de la tecnología en la educación ha consistido en una vía para hacer más rápido, fácil o mejor el acceso a la información.

 

En cuanto al personal docente frente a grupo, no existe suficiente formación con el propósito de vencer resistencias a las transformaciones. En cuanto a lo curricular, existen en las normales algunas asignaturas sobre el uso de las TIC desde la perspectiva de saber usar las herramientas, mas no desde la perspectiva de su aplicación como recursos para el desarrollo de conocimientos y habilidades en el proceso de aprendizaje de los alumnos[4].
 

“Los pixeles se pueden copiar, el conocimiento no.”

Metaverso-anónimo

 

Hoy en día en México, la incorporación de tecnologías a la educación representa el reto de la innovación continua en los recursos, sino en el de lograr[5]:

- La equidad en su cobertura y acceso.
- Un impacto real en el aprendizaje de los alumnos.
- La infraestructura humana (personal técnico) que de soporte y mantenimiento a las tecnologías.
- Actores que aprendan a usarlas en aplicaciones reales en el salón de clases.
- Intercambios de información y exploración cooperativa entre docentes para compartir conceptos y experimentos didácticos en  
  la que se involucren agentes y fuentes de otras partes del mundo.
- La promoción del paradigma educativo centrado en el aprendizaje, así como planes y programas que promocionen el aprender
  a aprender, la construcción colaborativa del conocimiento, la enseñanza basada en la solución de problemas y conducción de
  proyectos relevantes en el ámbito personal y social.
- Fomento al aprendizaje autoridigido, autónomo y autorregulado en los alumnos.
- Evaluaciones, autoevaluaciones y coevaluaciones congruentes con la enseñanza que abarquen el saber, el saber hacer y el
  ser.
- Planes, procesos y políticas educativas que faciliten y den seguimiento a la aplicación de las TIC en el aula.
 
 
 
Las tecnologías digitales no son la causa directa de las profundas transformaciones del mundo, pero sin éstas, nuestro presente no sería como es.

 

“Tengo un sueño”…. decía Martin Luther King en el más popular de sus discursos. Ese sueño es que en un futuro muy cercano estarán en las “aulas virtuales”, preparándose para la vida, tantas personas como las que en este momento están (ocho millones de usuarios) actualizando su perfil para comunicarse con sus amigos a través del Facebook o Hi5.



[1] Publicación de la versión traducida de este documento en EDUTEKA: Febrero 21 de 2004. URL: http://www.eduteka.org

[2] Sierra Vázquez, Francisco Javier. La tecnología informática y la escuela. Agosto, 2001.

URL: http://ciberhabitat.gob.mx/excuela/maestros/tiyescuela/ti_2.htm

[3] Díaz Barriga, Frida. La innovación en la enseñanza soportada en TIC. Una mirada al futuro desde las condiciones actuales. Ponencia. XXII Semana Monográfica de la Educación. Las tecnologías de la información y la comunicación en la Educación: Retos y posibilidades. CNICE. Fundación Santillana. Madrid, 2007.

[4] Gómez Malagón, María Guadalupe. Retos de las tecnologías de la información y la comunicación como innovación en las escuelas públicas de educación básica en México. Universidad Pedagógica Nacional, México, 2003. URL: http://www.imap.edu.mx/Biblioteca/Libros/03MTIC_Retos-tics.pdf

[5] Ramírez Romero, José Luis.  Las tecnologías de la información y de la comunicación en la educación de cuatro países latinoamericanos. Universidad de Sonora, México. Revista Mexicana de Investigación Educativa del Consejo Mexicano de Investigación Educativa. URL:  http://www.comie.org.mx/v1/sitio/portal.php

 

Comments

CUARTEL GENERAL