03 - La Versión Popular



La edición de esta Biblia hecha por la Sociedad Bíblica Americana en 1979, fue publicada por pedido de una entidad católica, como puede verse en la nota que está en la primera página, y que reproducimos parcialmente:


"El Consejo Episcopal Latinoamericano - CELAM - mira con satisfacción la publicación completa de la Versión Popular de la Biblia en español, 'Dios habla hoy', la cual, realizada con la colaboración de biblistas católicos, contiene, de acuerdo con nuestro pedido, los libros Deuterocanónicos y está destinada a la difusión de la Palabra de Dios en la América Latina".

Está firmada por Alfonso López Trujillo, Secretario General del CELAM. El Índice de esta Biblia está dividido en tres partes: Antiguo Testamento, Libros Deuterocanónicos y Nuevo Testamento. Esta división podría sugerir a los lectores poco acostumbrados a estudiar y menear la Biblia, que éste ha sido siempre el contenido y distribución de ella. Los libros apócrifos están precedidos de un corto prólogo titulado LIBROS DEUTEROCANÓNICOS, en donde se dan algunas explicaciones, de las cuales citamos las siguientes líneas:

"Estos libros no se encuentran en la Biblia hebrea tal como la fijaron los rabinos judíos a fines del siglo I de la Era Cristiana. Pero formaban parte de la versión griega llamada Septuaginta, hecha probablemente a partir del año 250 a. C., y que fue la versión usada en un principio por los judíos de habla griega y por los primeros cristianos. A los libros de la Biblia hebrea se les llama también protocanánicos, o sea del 'primer canon' . . .

"La inclusión de los libros deuterocanónicos dentro del Antiguo Testamento ha sido objeto de discusión desde tiempos muy antiguos. Ya hemos visto que finalmente optaron por excluirlos [esto no es claro, pues no se dice quiénes optaron por esa exclusión ni cuándo lo hicieron]. Algunas iglesias han hecho lo mismo o no les conceden la misma autoridad que a los otros libros, y prefieren darles el nombre de Apócrifos . . . La Iglesia Católica Romana y algunas iglesias orientales los reciben como parte integrante de las Escrituras, y algunas confesiones protestantes los reconocen como libros provechosos para la lectura privada aunque no los consideran como base de doctrina.

"Algunas veces estos libros deuterocanónicos se imprimen intercalados con los protocanónicos; otras veces se los incluye como un grupo aparte antes del Nuevo Testamento, que fue lo que hizo San Jerónimo en su versión latina y que es lo que se ha hecho en la presente edición.

"No es de la competencia de las Sociedades Bíblicas fallar sobre las cuestiones en que difieren entre sí las iglesias cristianas, como en el caso de los libros deuterocanónicos, ni les corresponde dictaminar en cuanto a la autoridad de éstos".

Los deuterocanónicos de esta edición de la Biblia han sido colocados en sección aparte, pero hay más de 400 referencias a ellos al pie de las páginas de muchos de los libros protocanónicos. Sólo hay 12 libros del AT y 6 del NT donde no hay estas referencias.

Es interesante notar que 1 Macabeos 1:54 y 2 Macabeos 6:2 están entre las referencias correspondientes a Daniel 9:27; 11:31 y 12:11; 1 Macabeos 1:1-9 se ha relacionado con Daniel 11: 3-4; 1 Macabeos 1:17-19 con Daniel 11:25; 1 Macabeos 1:20-24 con Daniel 11:28; 2 Macabeos 7: 9, 14, 23 con Daniel 12:2; 2 Macabeos 2: 4-8 acompaña como referencia a Apoc. 11: 19; y 1 Macabeos 1:54; 6:7 a Mateo 24:15 y Marcos 13:14.

En todos estos casos la sugerencia para la comprensión de los pasajes proféticos de Daniel, Mateo, Marcos y Apocalipsis está influida por elementos ajenos al canon hebreo.