El mural "La alegría de la República"
 
LA IDEA
 
En el marco de las Jornadas celebradas bajo el nombre de "Lecciones Contra el Olvido" se realizó un acto de homenaje a los trabajadores de la enseñanza represaliados por el franquismo. Con la misma finalidad se decidió pintar un mural que trasladase a la calle este reconocimiento.
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El pintor Manuel Sierra diseñó un mural titulado "La alegría de la República" que habría de ser pintado en la calle Juan Mambrilla de Valladolid, con la participación ciudadana. Dicho mural quería servir de homenaje a los trabajadores de la enseñanza represaliados por el franquismo.
La Universidad de Valladolid cedió el lugar donde habría de ejecutarse la obra y preparó los paneles en los que sería pintado.
 
                         Boceto del mural "La alegría de la República"
 
LA REALIZACIÓN
El mural se inició con la pintura del primer panel el día 30 de marzo. Sin embargo, esa misma noche siguiendo instrucciones del Ayuntamiento de Valladolid los servicios de limpieza procedieron a su borrado.
 
  
El sábado 31 de marzo desde primera hora de la mañana
un buen número de personas se dieron cita en la calle
donde sería pintado el mural y, tras reparar la superficie
dañada por los servicios municipales el pintor
Manolo Sierra realizó los bocetos en todos los paneles
que constituirían el mural.
 
   
 
 
 
 
 
Durante toda la mañana, en un ambiente festivo,
"la Alegría de la República" fue tomando forma y color,
mientras las labores de pintura se acompañaban por
la música de una orquestina compuesta por un grupo
de profesores de la Orquesta Sinfónica de Castilla y
León que se habían ofrecido voluntariamente para ello.
 
 
  
 
 

Pintando el mural

 
  
 
 
 
 
             
 
 
 
 
 
 
 
  
 
Al final de la mañana del día 31 de marzo, el mural
estaba acabado
 
 
 

 
  
LA REACCIÓN 
  
 
La respuesta del Alcalde de Valladolid no se hizo esperar. Amenazó con que los servicios municipales procederían al borrado del mural y con sanciones al autor. En este ambiente generado por la derecha más reaccionaria de la ciudad contra el mural, personas desconocidas de extrema derecha, emborronaron la obra en la madrugada del día 3 de abril.
 
 
 
 
 
 
 
 

LA RESPUESTA

El colectivo Contra el Olvido y la Asociación Memoria de la
Transición emitieron un comunicado de condena y, esa misma
noche, se produjo una concentración ciudadana en protesta
contra el atentado.
 

El minuto de silencio que se guardó, se convirtió en un minuto de enérgicos aplausos como símbolo de protesta ante lo ocurrido y de fuerza para el autor de esta obra de arte: Manuel Sierra.

Al día siguiente se produjo una reunión de asociaciones ciudadanas, sindicales y partidos políticos en la que se condenaron de forma unánime tanto  la actitud del alcalde de la ciudad como el atentado sufrido por "La Alegría de la República" 

Allí, Manuel Sierra leería la carta dirigida al Alcalde de Valladolid.

 

El día 8 de junio era notificada a Manuel Sierra la imposición de una sanción por haber firmado el mural. Nuevamente el Colectivo Contra el Olvido y la Asociación Memoria de la Transición emitieron un comunicado de rechazo y numerosos ciudadanos de Valladolid se reunieron junto a la Alegría de la República para manifestar su apoyo al autor.

 

Contra la sanción

 

 

 

 

  

Tras las protestas ciudadanas, un recurso de Manuel Sierra y un informe de la Comisión Territorial de Patrimonio un el que no se consideraban adecuados los criterios del alcalde para imponer una sanción por la ejecución del mural la multa fue anulada.

 

Desde su pueblo, Babia, Sierra lo vio así:

Desde Babia a 4 de Octubre de 2012.

 

Queridos amigos y compañeros de viaje:

 

El día 19 de septiembre de 2012 recibía notificación del Ayuntamiento de Valladolid relativa a la multa anunciada  (750 euros) por haber firmado el mural que hicimos el 31 de Marzo en las paredes de la Universidad (C/Juan Mambrilla-Ruíz Hernández) para recordar y honrar a los maestros republicanos fusilados, torturados, encarcelados y expedientados por el mero hecho de ser maestros en la II República.

En esta notificación, el Ayuntamiento de Valladolid (¿el señor Alcalde?) se vuelve atrás y deja sin efecto la sanción anunciada   "(...) y considerando que no se ha vulnerado en forma alguna el ordenamiento jurídico al no cumplirse el principio de tipicidad por encontrarse el imputado firmando un mural artístico autorizado,

 

Resuelvo- Único: el archivo del expediente... sin imposición de sanción".

Anoto estas líneas para que se difundan porque creo  que esto es una conquista de todos nosotros, de todos cuantos estuvimos ideando y realizando el mural, de todas las organizaciones (asociaciones, sindicatos, partidos, colectivos...) y de personas que me apoyásteis también cuando el Alcalde decidió sancionarme intentando así castigar un hecho y conseguir con ello desanimarnos en esta pelea que, en los tiempos que corren, se sitúa claramente en las calles. El mural es un medio expresivo y en el mejor de los casos, comunicativo de carácter colectivo (aunque a la vez pueda ser " de autor") que tiene mucho de crónica social y que nos sirve para contar lo que nos complace y también lo que nos indigna.  Los murales forman parte de otras muchas maneras de ejercer nuestro derecho de expresión como ciudadanos y como personas.  Pienso que el Gobierno (y por elevación el Estado) está empeñado en ir limitando nuestros derechos hasta conseguir eliminarlos en esta insultante y vergonzosa campaña de desmantelamiento democrático.  Creo que las únicas respuestas posibles consisten en decir NO, seguir diciendo NO en la calle y a la vez coordinarnos, agruparnos y apoyarnos mutuamente personas, colectivos, sindicatos... dispuestos a defender las conquistas democráticas y a conseguir más y mejores cotas de igualdad, de justicia, de solidaridad y de libertad.

 

Gracias por vuestras manos, por vuestros ojos, por vuestros cerebros y sobretodo por vuestros corazones.

 

 

Salud, libertad y hasta la próxima.

Manuel Sierra, pintor.