Nivel espiritual
Al perdonar nuestro corazón se dilata

 

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Capacidad de perdonar

Bibliografia

Nivel espiritual.-

Al perdonar nuestro corazón se dilata, se esponja y de esta forma se hace permeable al amor misericordioso de Dios. Él respeta tanto nuestra libertad que condiciona su acción a nuestra determinación. Dios nos perdona si nosotros queremos, si se lo pedimos, si nos arrepentimos y si perdonamos al prójimo. Si no se dan estos requisitos Dios no puede perdonarnos.

No en vano en el Padrenuestro que Cristo nos enseñó imploramos, “perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden”; entendiéndose perfectamente que anteponemos el perdón al prójimo como condición para recibir el perdón personal.

El hombre fue creado para el amor y en vivirlo consiste su plenitud y su felicidad. Si no hubiese cometido el pecado no habría dejado de vivir el amor. Pero una vez le falló a Dios entró en su vida el desamor, el egoísmo y ya no sigue espontáneamente el camino del amor, sino el del egoísmo que trae una secuela de sentimientos negativos que le frustran en la vivencia del amor y le alejan del Señor y de los hermanos. La síntesis de esos sentimientos negativos se llama incapacidad para perdonar.

Iniciaremos nuestros Ejercicios hablando sobre el objetivo de nuestra vida, sobre el amor, para el cual fuimos creados y luego iremos reflexionando sobre una cantidad de sentimientos negativos, frustración del amor en el hombre, hasta llegar al perdón, la otra cara del amor.

En el tratamiento apropiado, oportuno de esos sentimientos negativos mediante la terapia del perdón estaremos despejando el camino que nos encausa nuevamente hacia el Señor por la autopista del amor, que se inicia recibiendo los ojos nuevos que nos regala el Señor para ver al hermano en forma distinta de como nos muestra nuestro yo.

Mirando hacia nuestro interior, reconoceremos nuestra parte de culpa en lo que queríamos ver como ajeno a nosotros. Aprendemos a admitir que perdonar es una decisión nuestra somos nosotros quienes tenemos que dar el primer paso para perdonar. Si nosotros mismos creamos el problema, somos nosotros mismos quienes tenemos que solucionarlo, desde el perdón. Cuántas personas se encuentran paralizadas por los odios, que no sólo contaminan sus cuerpos, sino también a la sociedad y se convierten en multiplicadores de violencia.

Y para poder perdonar es imprescindible una ayuda divina, el regalo del Espíritu Santo, que es Amor. El Espíritu Santo nos quita la culpabilidad y nos acerca al hermano de quien nos habíamos separado por la enemistad. Pedimos, por tanto, el don del ES. A Él tenemos que entregarle nuestro problema y pedirle que nos libere de él.

Necesariamente todo lo anterior requiere una gran dosis de humildad, pues el perdón requiere la humildad, como el orgullo es causa del odio y los demás sentimientos negativos. El anterior camino es el único camino milagroso que destruye en nosotros lo negativo, os equilibra y restablece en nosotros la felicidad.

fte.LA TERAPIA DEL PERDÓN EN UNA SOCIEDAD ENDURECIDA JULIO LORENZO REGO Dr. Julio Lorenzo Rego. Miembro del Cuerpo Nacional de Médicos Forenses