En 1914 Wittgenstein comenzó a redactar el Tractatus Logico-Philosophicus

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  • Jose Luis Fernández Moreno
    agosto 21, 2013

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El SABER FILOSÓFICO

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  1. Introducción
  2. El saber mitológico y el tránsito a la filosofía
  3. Los periodos de la filosofía
  4. Ah! ¿Pero esto sirve para algo?


1.1  INTRODUCCIÓN

   
















  El lugar de nacimiento de la filosofía griega fue la costa de Asia Menor, y los primeros filósofos fueron jonios. Mientras la misma Grecia se hallaba en un estado de caos y de relativa barbarie, a consecuencia de las invasiones dorias del siglo VI a.C.."Evidentemente la filosofía es el fruto de la actividad de una persona, pero también es el producto de la sociedad - de la ciudad- en la medida en que reflejaba la concepción que se tenía de la ley, del orden, del Cosmos.


Tradicionalmente se entiende que la Filosofía es el resultado de un cambio en la manera de pensar, en este sentido, la Filosofía es el resultado del abandono del pensamiento mítico y, paralelamente, la aparición o el triunfo del pensamiento racional. Aunque no debe pensarse nunca éste cambio como un salto brusco, pues elementos míticos encontramos no sólo en los primeros filósofos, sino en obras de autores más tardíos como Platón, incluso, la influencia de la tradición mítica se puede ver en toda la tradición filosófica de la edad media.

       













             En un principio la palabra “mito” significaba cualquier tipo de narración, es posteriormente cuando adquiere un sentido negativo, el mito va a hace referencia a todo tipo de narraciones fabulosas, en el sentido de no ser autentificadas. Frente a la explicación mítica la filosofía se caracteriza por se una  explicación racional. Y es que la idea que se tiene en la Filosofía - frente al pensamiento mítico donde todo puede suceder por el capricho de los dioses- va unida al concepto de ley. Los acontecimientos suceden conforme a ciertas leyes. Los acontecimientos suceden conforme a ciertas leyes naturales que pueden ser comprendidas por el ser humano mediante el uso de la razón. Es un postulado de la filosofía que todos los acontecimientos que suceden pueden ser explicados racionalmente; la explicación racional consistirá en la búsqueda de esa regularidad que suponen las leyes naturales.
 
        La Filosofía va a tener como objeto, al menos en sus inicios, el estudio de "las cosas existentes". Los primeros filósofos son  (fisicós)"fusikos", que estudian la   Fusiz (Fisis), la Naturaleza. lo primero que advierten estos primeros filósofos es que si algo caracteriza a la Naturaleza es que está en un proceso de cambio constante, aún así, existe algo que no cambia , dicho en otros términos, pese a que en la naturaleza hay un cambio constante, ésta permanece regida por unas constantes. Este algo que permanece inalterable es precisamente el sustrato de todo cambio, esto es la Fusiz . Podemos decir por tanto, que la filosofía es el primer intento de aclarar lo existente.
 
        La  Fusiz  la realidad,era entendida como algo dinámico y activo. El término Fusiz  proviene del verbo «Phyo» que significa producir o hacer brotar.  Fusiz  es por tanto, la fuerza que hace crecer las cosas. Los filósofos presocráticos conciben la   Fusiz   como una realidad primera y fundamental. La realidad primigenia sobre la que se sustentan todas las cosas. A este primer principio le llamaron arch. El  arch   debe entenderse cómo:
  •  Origen de todas las cosas
  • La fuerza que rige el curso natural de las cosas
  • Principio del movimiento y la vida
         De esta manera los filósofos naturalistas sustituyen las divinidades mitológicas por fenómenos naturales. El concepto de Naturaleza tendría las siguientes características:
  •  La  Fusiz es la realidad que existe y que subyace a todas las cosas como un sustrato inmutable y permanente.
  • La  Fusiz  es el sustrato estable de la realidad, lo que subyace al cambio. Lo que está por debajo de todas las apariencias en las que se manifiesta la realidad.
  • La Fusiz es la sustancia de la que están compuestas todas las cosas
  • La  Fusiz es la única sustancia que regula el devenir del cosmos
         Junto al término Fusiz otro érmino fundamental para conocer en qué consiste el quehacer filosófico es el término ‘logoz’.  'logoz’ puede entenderse como una reflexión racional sobre el por qué de las cosas. Una cuestión fundamental sobre la relación que existe entre estos dos conceptos es la de determinar cómo es posible que el ser humano pueda desentrañar el logos que rige en la Fusiz. Los primeros filósofos respondieron a estas cuestión afirmando que el ser humano también participa del logos común a toda la Naturaleza. Esto quiere decir que  el ser humano debe ser entendido como un elemento más de la   Fusiz  y no como algo separado e independiente de ella, por lo que las leyes de las que nos sirvamos para explicar la naturaleza también deben ser válidas para explicar al propio ser humano. El logos es por tanto el elemento común del que participan tanto la naturaleza como el ser humano.
 
        La Filosofía, en tanto que se presenta como un intento de explicación racional, tiene un contenido: La explicación de la realidad, y al menos en sus orígenes, se presenta como un saber universal. Un método: La investigación racional. Partiendo de los hechos, de lo que acontece, se busca la causa última de la realidad. Un objetivo: la búsqueda de un saber verdadero, estable que esté más allá de la simple certeza.
 
        Por otro lado, la Filosofía necesita, como una exigencia de la explicación racional, de argumentos racionales. En este sentido, el saber filosófico se opone también a la mera opinión, la Filosofía se convierte así en una episteme esto es, una opinión verdadera, basada en razones. Decir que una opinión está apoyada en argumentos racionales es decir que está basada en argumentos que son  susceptibles de comprobación, de manera que de aquellos enunciados que no puedan ser confirmados no diremos que son falsos o verdaderos, simplemente diremos que carecen de sentido.
 

1.2  EL PENSAMIENTO MITOLÓGICO Y EL TRÁNSITO A LA FILOSOFÍA  

                                      
        El mito es el primer intento de explicar aquello que le rodea, desde los procesos naturales hasta las instituciones sociales, políticas, morales y religiosas. En líneas generales, el pensamiento mítico tiene los siguientes rasgos:

        Los relatos mitológicos suelen narrar:
  • acontecimientos ocurridos en un tiempo originario, un tiempo en el que se constituyo nuestro mundo
  • En el que se configuraron los caracteres del ser humano, de su comportamiento y de sus instituciones
  •  Estos poseen un carácter sagrado al tratarse de:
    • la obra de seres sobrenaturales. Seres de naturaleza superior (dioses, héroes, etc.),que son los protagonistas de historias 
  • Los relatos no son simples historias del pasado sino que:
    • determinan el presente y el futuro
    • tienen un sentido intemporal
    • se trata de historias que tienen un valor paradigmático o ejemplar, esto es, que son ofrecidas a los seres humanos como modelos de conducta
  • En la construcción de los relatos suele ser común:
    • antropomorfización o atribución de características humanas a fenómenos naturales;
    • por este mecanismo la naturaleza llega a estar personificada, representada en entidades con características humanas aunque divinizadas, esto es, dotadas de cualidades sobrehumanas. 
    • Como consecuencia, se obtiene una visión del mundo natural gobernado desde la arbitrariedad de las acciones de estos seres sobrenaturales.

Suelen distinguirse varios tipos de mito según el tipo de historia que relatan:
  • Cosmogónicos: explican el modo en que se constituyó el mundo
  • Teogónicos: relatan la historia del mundo de los dioses 
  • Etiológicos: explican el origen de los elementos de este mundo: como se formaron los seres que lo pueblan, como se transmitieron los conocimientos, como se instituyeron las reglas humanas, etc.
  • Escatológicos: narran el modo en que acontecerá el fin del mundo,  por lo general desde una visión cíclica en la que la destrucción final es el punto de partida para una un nuevo comienzo.

Y también se clasifican etapas o  fases en la evolución del pensamiento mítico:
  1. Fetichismo o animismo: Se atribuye a los objetos una vida análoga a la humana y se les dota de poder sobre natural.
  2. Politeísmo: Se afirma la existencia de varios seres sobrenaturales y con poderes superiores a los de los hombres que son capaces de influir en el transcurso de la naturaleza e incluso en la vida de las personas.
  3. Monoteísmo: Todos los fenómenos que ocurren en la naturaleza y la existencia misma de ésta se deben a la acción y a la voluntad de un único ser sobrenatural
 
        Tras rechazar el ataque de los troyanos y su posterior oferta de paz, los aqueos se disponen a defender sus naves y las posiciones que han ganado.
 


      Podemos pensar que lo que altera a  Poseidón va más allá de la preocupación por la consistencia y duración de un muro y su posible importancia en el desarrollo de la guerra en Troya. El problema que percibe Poseidón y el propio Zeus es que los aqueos melenudos empiecen a olvidarse de los dioses y se centren en resolver mediante la técnica, la ciencia, y el conocimiento en general, sus propios problemas. Al fin y al cabo uno no puede poner su vida en manos de unos dioses a menudo caprichosos. Así que da la impresión que en este pasaje de la Iliada ya se nos estaría anticipando lo que en el siglo VI a. C. sería constatado, al menos por los filósofos, y es que el modo de pensar mitológico deja de servir como modelo explicativo.

        Una realidad regida por el capricho de los dioses se convierte en una realidad totalmente imprevisible y arbitraria que imposibilita su conocimiento. El conocimiento es ante todo el conocimiento de las regularidades que ocurren en la naturaleza. Detectar las regularidades, describirlas, explicarlas mediante teorías que sean contrastables y estén sujetas a la crítica y al debate y finalmente –en la medida de lo posible– anticiparlas, constituirán el objetivo último del conocimiento.

          En el pensamiento griego la idea de que existían poderosas fuerzas que regían el universo, que ordenaban el cosmos, dio paso a la convicción de que los acontecimientos naturales suceden según un cierto orden que puede ser conocido. Conociendo el orden que subyace a acontecimientos en principio inconexos podemos explicar y predecir los fenómenos naturales. Esta necesidad de encontrar un porqué último de la naturaleza ocasionaría el abandono del pensamiento mítico y su sustitución por el uso del pensamiento racional. Aunque si bien es cierto que los modos de pensamiento mítico no desaparecieron totalmente e incluso hoy día podemos encontrar fácilmente formas de pensamiento mitológico que perviven en nuestras sociedades. Véase el conflicto entre creacionistas y evolucionistas en el marco de las ciencias de la naturaleza.

        













        A la insatisfacción que produce el pensamiento mítico, podemos añadir, según el texto anterior de Aristóteles, dos nuevas causas del pensar filosófico. De un lado, tenemos el asombro o la actitud de extrañeza ante los fenómenos naturales; de otro, el reconocimiento de nuestra ignorancia o de la toma de conciencia de las limitaciones de nuestras facultades para pensar sobre lo que nos rodea. Nos dice Platón en el Banquete «Tampoco los ignorantes se ocupan de filosofar ni desean hacerse sabios, pues el mal de la ignorancia estriba en que el que la padece no es ni noble, ni bello, ni sabio y, sin embargo, cree serlo en grado suficiente. Quien no cree estar falto de nada, no siente el deseo de lo que no cree necesitar»

Entrada del blog del departamento de Filosofía en el que se compara el papel que jugaban los mitos en la antigüedad con los nuevos mitos representados en la figura del superhéroe propia de los cómics 

1.3. LOS PERIODOS DE LA FILOSOFÍA

 Se suelen distinguir cuatro grandes periodos en la historia de la Filosofía. Estos periodos no son periodos estancos e independientes entre sí, sino que cada periodo surge como respuesta a los interrogantes que se plantean en el periodo anterior, y a la vez, inician el diálogo que va a suponer el periodo siguiente. Es por eso que muchos de los temas propiamente filosóficos se mantengan durante toda la historia de la filosofía. Lo que cada periodo añade es la forma particular de dar respuesta al problema que se concreta en un contexto histórico, científico y cultural.

Filosofía antigua

Es un periodo que abarca desde el inicio de la Filosofía –siglo V. a.C. – hasta el siglo III d.C. En este periodo surgen la mayoría de cuestiones que van a constituir la reflexión filosófica. Se plantean las cuestiones básicas de la ontología, la epistemología, la lógica, la moral, la ética y la teoría política.

            En este periodo podemos distinguir dos etapas:

        i. Etapa cosmológica. El tema central es la pregunta por la physis, considerada como un ser dinámico generadora de los cambios y los procesos que ocurren en ella misma de acuerdo con un cierto orden. En la búsqueda de ese o esos primeros principios la Filosofía pretenderá ir más allá de lo que aportan los datos sensibles para buscar las leyes últimas que rigen el cosmos incluyendo al propio ser humano e incluso sus instituciones.

      ii.  Etapa antropológica. Hacia el siglo V a.C. la pregunta por el ser humano se convierte en el centro del pensamiento filosófico. Durante el llamado Siglo de Pericles, se conforma la vida social y política de Atenas. En esta época el interés de la Filosofía se centrará en cuestiones prácticas y en la doble condición del la persona, como ser humano y como ciudadano

Filosofía medieval

            Hasta finales del siglo XIV se desarrolla en Europa el pensamiento cristiano medieval como consecuencia de la caída del imperio romano y de la consolidación de la iglesia católica como único elemento cultural que unificaría e impondría su propia visión del mundo.

        El principal rasgo de este periodo será su teocentrismo; Dios, como centro del universo, desplaza al hombre y a la naturaleza del interés filosófico en tanto que todo cuanto existe nace y depende de él, por lo tanto, las preguntas por los principios que rigen el cosmos encuentran respuesta en la idea de Dios. La fusión entre iglesia y política marcaría también las cuestiones relativas al ámbito político y por supuesto al ámbito moral en el que se impone la doctrina cristiana como único criterio para dirimir las cuestiones ético-morales.

Filosofía moderna

          Este periodo se inicia con el Renacimiento y la serie de cambios que se producen en el siglo XV en el ámbito histórico, cultural y científico. El pensamiento moderno surge en abierta oposición al pensamiento medieval.

        La primera crítica hacia el mundo medieval proviene del Renacimiento y su concepción antropocéntrica y naturalista del mundo. El ser humano vuelve a ser el centro de las preocupaciones filosóficas y científicas y siempre desde una perspectiva naturalista. Este marcado carácter naturalista provocará la independencia de la razón con respecto a cualquier autoridad externa como la fe o la tradición.

        La segunda gran ruptura se produce con el desarrollo de la ciencia y del método científico que cambian radicalmente la imagen que se tenía del mundo. Esta nueva ciencia busca formular las leyes que rigen el cosmos según modelos matemáticos, lo que aportaría universalidad y necesidad a los descubrimientos científicos.

        El desarrollo de la nueva ciencia permitiría replantear los problemas relativos a los límites del conocimiento y por primera vez se empezaría a cuestionar el papel que juega la Filosofía como disciplina y su lugar en el conjunto de las ciencias.

 Filosofía contemporánea

         La Filosofía que se desarrolla a partir del siglo XIX se caracterizará por la diversidad de corrientes y tendencias, algunas de ellas enfrentadas entre sí, pero fundamentalmente por su carácter crítico y su actitud de sospecha.

         El diálogo con la ciencia y las implicaciones de la técnica en lo social y lo personal van a ser un referente de la Filosofía contemporánea. La ciencia, al igual que la Filosofía, también busca explicaciones racionales, ahora bien, la Filosofía no es una ciencia ni un tipo de saber parecido o agregable a la ciencia. ¿Por qué hablamos entonces de una relación entre ciencia y Filosofía? A partir de la modernidad se considera que el mundo, la realidad, es tal y como viene reflejada por la ciencia, por la imagen que ofrece el conocimiento científico. Por lo tanto, toda reflexión sobre el mundo va a ser una reflexión sobre el discurso de la ciencia.

         Hay que tener en cuenta que la relación entre ciencia y Filosofía es conflictiva esto se pone de manifiesto si consideramos que:

  • La ciencia no está libre de presupuestos, que en muchos casos distan de ser científicos
  • No hay un cuerpo de saber único al que se le pueda llamar ciencia. Lo que llamamos ciencia, en tanto que actividad científica, consiste en trabajar sobre problemas revisables mediante métodos así mismo revisables. 
  • El término "ciencia" incluye muy diversos modos de hacer ciencia y sólo teniendo en cuenta semejante diversidad tendrá sentido tratar de situar la Filosofía con respecto a la ciencia.

         Según Ferrater Mora sólo queda una manera de entender la relación entre ciencia y Filosofía y este consiste en que la Filosofía asuma de algún modo el que hacer científico. La Filosofía opera científicamente cuando toma como objeto de estudio la propia  ciencia. Tarea que debe hacerse desde una triple perspectiva:

Primero:   Análisis lingüístico. La Filosofía aclara el significado y la conexión lógica entre los términos de la ciencia.

Segundo:  Revisión conceptual.   La Filosofía revisa los cambios que se producen en los conceptos, como estos cambia con la historia y con el propio desarrollo y evolución del conocimiento. Así, el concepto de "ciencias físicas" o el de "Psicología" o de "espacio" no son los mismos que hace cien años.

Tercero:   Crítica social.    A partir del siglo XIX, con la revolución industrial, entramos en una nueva etapa de desarrollo científico- técnico. Es lo que Carlos Paris ha llamado Etapa neotécnica. A partir de esta etapa el desarrollo científico aparece más ligado a la producción industrial que a la propia investigación científica. El poder económico y militar toma consciencia de la fuerza que la investigación supone y tratará de controlarla. Como consecuencia, el ideal de conocimiento entra en crisis y la ciencia pierde su independencia.

         Cabe por tanto afirmar que ni la ciencia ni la tecnología se pueden considerar al margen de las relaciones sociales. Dado que no existe una neutralidad tecnológica ya que la tecnología es siempre de "doble uso" es necesario exigir una responsabilidad social de la actividad científica. En esto consiste la tarea crítica que la Filosofía desempeña con respecto a la ciencia.

"Spíderman, el filósofo tras la máscara del hombre araña". Entrada del blog El superpoder de la Filosofía en la que se analiza la tarea del pensar filosófico a partir de las reflexiones de Spiderman sobre su propia identidad y del papel que debe jugar en la guerra civil que enfrenta a los superheroes




1.3. Ah! ¿PERO ESTO SIRVE PARA ALGO?


 Si repasamos el último texto de Aristóteles podemos leer algo verdaderamente sospechoso e inquietante: la Filosofía tiene una dudosa utilidad. La necesidad y utilidad de la Filosofía es algo que aparece ya desde sus inicios. El papel que jugaban los filósofos ya fue objeto de burla por Aristófanes en Las nubes, y la verdad es que no salían muy bien parados. Si a esto se une la disparidad de pensamientos, escuelas y el carácter especulativo de muchas de las doctrinas que integran el corpus filosófico –véase el interesante libro Imposturas intelectuales– es normal que un alumno/a de Filosofía llegue a la conclusión de que la historia de la Filosofía no es más que cantidad de tonterías dividida por unidad de tiempo.

       


 Como si de la pizarra del mismísimo House se tratará podríamos anotar los males que aquejan a la filosofía:

    • Falta de acuerdo en la metodología
    • Carácter residual como consecuencia de que los temas propios de la Filosofía se han convertido en disciplinas propias y autónomas, con la salvedad de la lógica
    • La futilidad de sus problemas, considerados por muchos pensadores como sutiles pasatiempos intelectuales
    • Hermetismo provocado por el uso de una terminología oscura

            Con esta sintomatología y con la que está cayendo podríamos asegurar que el enfermo está muerto. Sin embargo, algo debe tener que lo hace lo suficientemente interesante para que, como haría el doctor House, nos ocupemos de él.



            Quizá sea una buena actitud ante la Filosofía o más bien ante cierto tipo de Filosofía, aunque lo más habitual es que los estudiantes se aburran y se dispersen ante tanto autor y tanta escuela y doctrina. Pero llegados a este punto convendría recordar lo que dijo Féretro el filósofo:

«Los grandes pesos pesados de la antigüedad no están ahí para ser admirados sino para que los levanten, para ser probados con la musculatura de tu mente. Las prosificaciones de los grandes no son más útiles que las pesas bajo la cama si no se usan para hacer ejercicio» (Tibor Fischer. Filosofía a mano armada)

            Vamos a terminar este tema introductorio con alguna reflexión sobre la filosofía de dos de los pesos pesados de la Filosofía.

 
Ludwig Wittgenstein

“4.111. la filosofía no es una de las ciencias naturales. La palabra ‘filosofía’ debe significar algo que esté sobre o bajo, pero no junto a las ciencias naturales.

4.112. El objeto de la filosofía es la aclaración del pensamiento.

Filosofía no es una teoría sino una actividad [...] El resultado de la filosofía no son ‘proposiciones filosóficas’ sino el esclarecerse de las proposiciones.

La filosofía debe esclarecer y delimitar con precisión los pensamientos que de otro modo serían, por así decirlo, opacos o confusos.”

L. Wittgenstein. Tractatus lógico-philosophicus.

«Los resultados de la filosofía son el descubrimiento de algún simple sinsentido y abolladuras que el entendimiento se ha buscado al embestir contra el límite del lenguaje. Ellas, las abolladuras, nos permiten reconocer el valor de dicho descubrimiento» Investigaciones Filosóficas 119

«¿Cuál es tu objetivo en la filosofía? –Enseñar a la mosca la salida del mosquitero». Investigaciones Filosóficas 309

«El objetivo de la filosofía es, pues, curar abolladuras, eliminar malentendidos, enseñar salidas. La verdadera comprensión nos viene ya dada, de algún modo, de antemano. Pero está desfigurada y deformada. No necesitamos, pues, comenzar por elaborar una comprensión genuina,  más bien la elaboramos eliminando mal entendidos, deshaciendo nudos.»
 
Philosophische Grammatik 72

Vídeo de YouTube


«En la filosofía de lo que se trata es de trazar los límites del lenguaje, y con ello del pensamiento, desde dentro, Debe delimitar lo pensable y con ello lo impensable. Debe delimitar desde dentro lo impensable desde lo pensable» Tractatus logico-philosophicus 4.114, 4.115

«El hombre tiene el impulso de embestir contra los límites del lenguaje. Ahí hunde sus raíces el filosofar. Una y otra vez intenta el hombre ir más allá del lenguaje, decir lo que no puede decirse. Esta embestida se manifiesta en el asombro. Nada más autoevidente que el hecho de que yo sea y de que el mundo sea. Y sin embargo, me asombro de la existencia del mundo. Hablo y, sin embargo, me asombro por hablar. El asombro no es una pregunta, tampoco puede expresarse en forma de pregunta; ni hay respuesta para él. Es el mostrar-se límite»

Waismann, Friedrich. Wittgenstein und Wiener Kreis p. 68


 
 “El hombre que no tiene ningún barniz de filosofía va por la vida prisionero de sus prejuicios que derivan del sentido común, de las creencias habituales en su tiempo y en su país, y de las que se han desarrollado en su espíritu sin la cooperación ni el consentimiento deliberado de la razón [...] La filosofía debe ser estudiada, no por las respuestas concretas a los problemas que plantea, puesto que, por lo general, ninguna respuesta precisa pude ser conocida como verdadera, sino más bien por el valor de los problemas mismo; porque estos problemas amplían nuestra concepción de lo posible, enriquecen nuestra imaginación intelectual y disminuye la seguridad dogmática que cierra el espíritu a la investigación; pero, ante todo, porque ante la grandeza del universo que la filosofía contempla, el espíritu se hace a su vez grande, y llega a ser capaz de la unión con el universo que constituye el supremo bien”

B. Russell. Los problemas de la filosofía

 

 

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Jose Luis Fernández Moreno,
15/9/2012 3:37
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