Punto de partida: la carta del rey

A primera hora de la mañana del 7 de enero de 2014 nos quedamos muy sorprendidos cuando el ordenanza del instituto nos trajo una caja que habían dejado para nosotros. Cuando la abrimos, encontramos un manuscrito anudado con un lazo rojo y una pequeña bolsa de terciopelo negro. La bolsa contenía una cámara de vídeo y el manuscrito esta misiva de Alfonso X el Sabio:
Don Alfonso, por la gracia de Dios rey de Castilla, de Toledo, de León, de Galicia, de Sevilla, de Córdoba, de Murcia e de Jaén, a mis vasallos de 3º de ESO del IES Chaves Nogales, salud e gracia.

Bien sabedes que durante este mi reinado he intentado difundir el conocimiento de nuestra época de diferentes maneras: mediante la Escuela de Traductores de Toledo (dedicada a la difusión en lengua castellana del conocimiento atesorado en los escritos árabes y hebreos) o la publicación de libros como la Grande e General Estoria, la Estoria de España o el Libro de las siete partidas.

E otrosí sabedes que las noticias de batallas y de ciudades tomadas, de las hazañas de mis nobles guerreros y los versos más bellos de las obras literarias son transmitidos por los juglares, que viajan de pueblo en pueblo comunicando oralmente estos textos.

Sin embargo, dado que las palabras se las lleva el viento, puse a mis sabios a imaginar distintas formas de dejar constancia de esas informaciones, con el fin de llevarlas allí donde los juglares no alcanzaban. Descartaron la copia de manuscritos por su lentitud y, lo que es más importante, porque nuestros vasallos, en su inmensa mayoría, no saben leer. Pero creo que han alcanzado una solución aceptable.

Aquí tenéis un utensilio que ha llegado a mis manos nadie sabe cómo. Según mis sabios, sirve apara encerrar imágenes de lo que ocurre en la realidad. Podréis utilizarlo para contar esas noticias que quiero llevar a los confines de mis reinos, a la manera de los llamados “telediarios” del s. XXI.

Hacedlo honesta e sabiamente e seredes recompensados por ello con magnanimidad.

Et esto vos mando et envío vos este mío portero, Julio, con esta mi carta.

Dada en Sevilla, el rey la manda, viii días de junio, era de mill .cc. E noventa e tres años. Juan Juanes la fizo por mandado de Miguel Ferrant, alcalde del rey. Juan Gonzálvez la registró.