SALMOREJO CORDOBES

INGREDIENTES:

- Tomate. Los de la variedad pera suelen estar dulces y tener mucho jugo. Ante la duda, yo me decantaría por éstos. Eso sí, si tenéis la opción de un buen tomate de huerta... No hay color...

- Pan. Hay muchos tipos de pan. En Córdoba hay uno que le va perfectamente a esta receta, que es el pan de telera. Tiene una miga muy fina y consistente, que le da una cremosidad... ¡¡Hmmm!! Si no, puede quedar buenísimo con cualquier otro, tipo "de pueblo". Sobre todo, que no sea una miga muy abierta, por así decirlo (pan de barra, baguette, chapata..., mejor no). puede ser del día anterior.

- Aceite de oliva virgen extra (va en crudo, así que cuanto más rico mejor).

- Sal gorda. Al gusto.

- Ajo. Yo utilizo medio diente de ajo, al que le he quitado la parte del centro para que sea más suave. 

- Huevo. Cocido. Para picarlo y añadirlo a la hora de servir.

- Jamón Serrano. Igual que el huevo, picadito para la hora de servir el salmorejo.

Lo primero que hago es escaldar los tomates para pelarlos bien. Es bien sencillo, pero por si alguien no lo ha hecho nunca, os lo explico.

Ponemos agua a hervir en una olla o cazo. Hacemos un corte en forma de cruz en el tomate e introducimos en el agua hirviendo un minuto. Sacamos, dejamos que enfríe un poco y retiramos la piel.

Mientras se atemperan los tomates para poderlos pelar, le quitamos la corteza al pan. Otra opción que he descubierto hoy, es que venden en algunas panaderías pan semi-cocido... Así, al no tener la parte de fuera tostada ni crujiente, nos podemos ahorrar esta parte.

Hay quien humedece un poco el pan para que luego sea más fácil triturarlo. Un paso innecesario si el tomate es lo suficientemente jugoso.

Se parte el pan y se va dejando en un bol grande o ensaladera. 

Ahora, pelamos los tomates sobre este pan, y los abrimos y partimos sobre la miga, para que todo el jugo se quede donde se tiene que quedar.

De vez en cuando, movemos con una cuchara de madera, apretando bien para que la miga y el tomate se unan y así ver si hay que añadir más tomates o no.

Añadir un buen chorreón de aceite, un buen pellizco de sal, medio diente de ajo y un chorrito de vinagre si queremos.

Y con cuidado, empezamos a trabajar con la batidora.

Cuando esté a medio triturar conviene probarlo, para ver si necesita más sal o aceite. Se rectifica y seguimos con la batidora, hasta que obtengamos una crema uniforme.

Lo mejor es tomarlo bien frío, y con unos taquitos de jamón serrano y pizquitos de huevo duro por encima.

¡¡Buen provecho!!