ÑOQUIS SALTEADOS DE MASCARPONE CON PESTO

Ingredientes:


- 350 gr. queso mascarpone

- 100 gr. queso rallado (parmesano...)

- 300 gr. harina

- 2 huevos

- varias ramitas de tomillo

- 50 gr. mantequilla (para saltearlos)

- aceite

- sal

- pimienta


Además, sal, pimienta, mantequilla y aceite de oliva virgen extra.


El queso rallado que Lorraine propone es Parmesano, pero yo lo he cambiado por Grana Padano, que es un poco menos graso.


En un bol grande (o en el robot de cocina), he batido en primer lugar el Mascarpone, un poco, para que quede suelto.


A continuación he añadido el queso rallado y luego los dos huevos, uno a uno.


La harina tamizada es el siguiente ingrediente a mezclar, junto con la sal y la pimienta, y por último, las hojitas de tomillo. Para separar las hojas de su rama, lo más fácil es coger una ramita y deslizar índice y pulgar de la punta a la base. 


Una vez mezclados estos ingredientes, extendemos harina sobre una superficie y amasamos hasta obtener una bola.


Cortamos la bola en tres trozos y estiramos, haciendo una especie de salchicha alargada.


Con un cuchillo de hoja lisa, vamos cortando como si fueran rodajitas. Al ser una masa flexible, saldrán en forma de pequeñas almohadillas, que serán nuestros ñoquis.


Conviene limpiar a menudo la hoja del cuchillo con papel de cocina, porque puede ponerse pagajoso y hacer que el corte no quede limpio y el ñoqui quede con una forma rara...


Yo los pasé todos a un plato y los metí en la nevera para que se solidificasen mientras hacía el pesto.


La proporción de Lorraine para el pesto es de:

- 50 gr. de piñones tostados (yo los utilicé crudos)

- 25 gr. parmesano rallado

- 50 ml. de AOVE (aceite de oliva virgen extra)

- una ramita de albahaca


Pero en un libro italiano que leí contaba cómo lo hacían sin queso, y desde entonces lo hacemos así en casa...


En una sartén, ponemos un poco de aceite de oliva. Salteamos nuestros ñoquis dos o tres minutos por los dos lados. Añadimos mantequilla y dejamos que se hagan. Con esto se busca que queden crujientes por fuera y jugosos por dentro.


Aliñamos unas hojas de rúcula...


Y servimos con el pesto.


¡¡Buen provecho!!