04-Gas natural

En la formación del petróleo también se genera gas metano, que se puede haber quedado en el mismo yacimiento que aquél (en este caso se habla de gas húmedo); aunque es corriente encontrar yacimientos independientes de gas formados cuando alguna capa lo ha retenido en su ascenso hacia la superficie (y se habla de gas seco). Es un recurso de reciente incorporación, pues su naturaleza gaseosa implica enormes dificultades de almacenamiento y distribución y esto supuso tal inestabilidad en sus precios que se quemaba en los mismos yacimientos de petróleo.

Su explotación es similar a la del petróleo: una prospección determina la presencia y tamaño del yacimiento y un sondeo perfora hasta él. Cuando se llega a la bolsa, el gas tiende a salir sin necesidad de bombearlo, y se hace pasar a estaciones de deshumidificación y separación de otros gases como propano, butano, compuestos sulfurosos o petróleo. A continuación se transporta mediante gaseoductos a alta presión o por barcos “metaneros” en los cuales el gas está licuado a altísimas presiones y a unos  -160° C.


Una vez que ha llegado a los centros de distribución, el gas se transporta por canalizaciones de plástico de unos 15 cm de diámetro y 2 de grosor, o se mantiene en tanques a presión y baja temperatura, dotados de válvulas de seguridad que liberan gas cuando la presión es excesiva, enfriando de paso el interior. De esta forma se pueden transportan también otros gases. La identificación del gas que transporta una cisterna, en bombonas,... se hace mediante un cuadrado anaranjado en el cual aparece un número romano según el siguiente código:

  • Grupo I : gas ciudad o del alumbrado procedente del carbón.
  • Grupo II : gas natural.
  • Grupo III : los GLP, en particular propano y butano.



Para saber más:

Visita virtual a la estación de descarga de metaneros en Dunkerque



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