Cuartel General

10. Medios educativos, materiales didácticos y el proceso de enseñanza-aprendizaje

Para que se lleve a cabo el proceso enseñanza-aprendizaje es fundamental que se conjuguen una serie de factores que permitan que éste se dé de manera satisfactoria.

Este proceso implica la interacción profesor-alumno y un contexto “diseñado” para que pueda llevarse a cabo. Implica objetivos precisos, estructura pedagógica planeada de antemano la cual considera el medio por el cual se dará la información y el recurso didáctico que apoyará el hecho.

Ambos, el medio y los recursos pedagógicos son seleccionados básicamente por el docente quien de acuerdo al paradigma por el cual se maneja utilizará estas herramientas para el logro de sus fines.

Así   por ejemplo un docente tradicionalista será quien maneje  el conocimiento  y lo  transmitirá  a sus alumnos, quienes lo recibirán, memorizarán y "aprenderán". Tal aprendizaje  es evaluado mediante un examen, en el cual, el alumno repite lo aprendido por él, en el tiempo y espacio del aula de clases. En esta forma de relación ofrecida por el docente, él es el único poseedor, depositario de la verdad y el alumno es el receptor de ella. En este caso las tecnologías (sean éstas el tablero, el papelógrafo, el libro o el computador) son utilizadas para transmitir la información que el docente considera "adecuada" para el alumno.

En el caso de un docente que se maneja  con una concepción pedagógica instruccional, planeará todos los  detalles de  su trabajo, agrupando a los estudiantes y permitiéndoles  trabajar con "guías" de estudio, pero éstas serán, bien planificadas y redactadas en términos de los contenidos adecuados al tiempo y estado del plan de estudio general, del cual el alumno no podrá desprenderse. Su evaluación estará representada por unas pruebas objetivas en las que el alumno responderá lo "aprendido", por lo general en exámenes de selección múltiple o falso/verdadero, preguntas convergentes de una sola respuesta, pero que facilitan su evaluación.

Observamos también al  docente que realiza acuerdos con los estudiantes, que no impone temas abordados en clases, que utiliza el llamado modelo transaccional de la educación y  que se basa en principios de la teoría constructivista del aprendizaje y en una visión humanística del proceso educativo como tal. Dentro de este modelo, el estudiante es el centro del aprendizaje y toda actividad educativa se desarrolla a partir de sus necesidades y metas. Se plantea retos o desafíos y el aprendizaje es un proceso de constante construcción y revisión de lo aprendido para avanzar mientras se resuelven las inquietudes.

La introducción de cualquier tecnología de la información y comunicación en el contexto educativo pasa necesariamente tanto por que el profesor tenga actitudes favorables hacia las mismas, como por una capacitación adecuada para su incorporación en su práctica profesional.

En la actualidad se observa una fuerte paradoja, y es que por una parte, existe una amplitud de tecnologías, algunas veces incluso presente en los centros educativos, como no había ocurrido en momentos históricos anteriores, y por otra nos encontramos que la práctica de la enseñanza se sigue apoyando en dos medios básicos: el libro de texto y otras variaciones impresas, y el profesor como transmisor y estructurador de la información.

Los motivos de esta situación son diversos, y se pueden sintetizar en los puntos siguientes:

· Falta de presencia de los medios en los centros, tanto en lo referido al hardware como al software.

· Limitada formación del profesorado para su utilización.

· Actitudes de desconfianzas y recelo hacia ellos por parte de los profesores.

· El conocimiento limitado teórico y práctico que tenemos respecto a cómo los medios funcionan en el contexto educativo.

· El inmovilismo en el que tiende a desenvolverse la escuela.

· Tendencia en las actividades de formación del profesorado hacia una capacitación meramente instrumental.

· Costo de adquisición y mantenimiento de los equipos.

· El trabajo adicional que conlleva para el profesor, el diseño y la producción de materiales de enseñanza.

· Falta de tiempo del profesorado para dedicarlo a las tareas de diseño y producción de materiales.

· Tendencia en nuestra cultura a que los materiales de enseñanza sean producidos por profesionales.

· Estructura organizativa de los centros educativos.

· Limitadas investigaciones realizadas al respecto.

 De todos ellos posiblemente uno de los más significativos sea la formación y el perfeccionamiento que el profesorado tiene para su integración en los contextos de enseñanza-aprendizaje.

La formación del profesorado en medios y materiales de enseñanza debe de hacer hincapié en que los medios, cualquier tipo de medio, son exclusivamente materiales curriculares que deberán de ser movilizados cuando el alcance de los objetivos lo justifique, y exista un problema de comunicación a resolver.

Al mismo tiempo, debemos de asumir que los productos que se consigan con ellos, posiblemente lleguen a depender menos del medio en sí, es decir de sus potencialidades tecnológicas y características estéticas, y más de las relaciones que se establezcan con otros elementos del curriculum, como el profesor, los alumnos, los contenidos, o el contexto de utilización; desde esta perspectiva se  debe  asumir que los medios cumplen una función significativa no sólo como  transmisores de información, sino como mediadores del proceso de enseñanza-aprendizaje, es decir, como mediadores de las relaciones que se establezcan entre el alumno y el contexto, dándose una relación de influencia mutua entre el medio y el contexto.

Los profesores no pueden ser sólo reproductores  de medios elaborados por otros, sino que deben también producir y diseñar medios adaptados a su contexto de enseñanza y a las características y necesidades de sus estudiantes;  estos medios, además de la ventaja señalada, presentan otras, como son el hecho de tender a la homogeneidad, y poder responder a las necesidades de colectivos concretos, así como llegar  a ofrecer cierta calidad educativa frente a la calidad técnica que puedan tener los medios elaborados por los profesionales del tema.

No  se debe olvidar  que el medio elegido por el profesor no debe serlo de forma arbitraria sino en función de una serie de variables como son: la capacidad que tengan los receptores para comprender  y en consecuencia extraer información por los sistemas simbólicos generados  por el medio, su relación con los objetivos propuestos, la adecuación de los receptores al nivel de profundidad de los contenidos a las características de los receptores, o su duración.

La formación y el perfeccionamiento del profesorado en medios y materiales de enseñanza requiere por principio que sea una formación práctica; ello no debe de confundirse con una formación sólo instrumental, sino una formación donde el profesor pueda simular estrategias de utilización concretas de medios, pueda diseñar y producir mensajes mediados, y pueda evaluarlos, siempre reflexionando sobre las decisiones adoptadas y procurando que dichas reflexiones sean colaborativas entre diferentes profesionales de la enseñanza.

El uso pedagógico de las Tecnologías de Comunicación e Información es un campo en el que falta aún mucho por investigar. Los profesores deben estar formados para contextualizar sus prácticas en relación con los nuevos modos de circular del conocimiento y la cultura.

Se  debe someter a análisis, reflexión y crítica todo material que se utiliza en el aula presencial y a distancia; la utilización de los medios en el contexto educativo implica una seria atención sobre el proceso de enseñanza y de aprendizaje, y el éxito de su uso dependerá de la forma como se integre  en la práctica pedagógica, de acuerdo con criterios tales como pertinencia y eficacia.

Los medios deben estar llenos de contenidos de aprendizaje, de procedimientos y de significados porque toda cognición, toda motivación y todo comportamiento existen y crean un impacto únicamente cuando realmente significan algo. Así pues, tener en el aula equipos tecnológicos nuevos como computador, no nos convierte por sí solos en mejores educadores, ni a los alumnos en estudiantes aventajados; es la utilización y la acción con sentido del computador u otro medio, lo que promueve el aprendizaje.

En resumen  se requiere un docente que tenga la capacidad de adoptar nuevas formas de pensamiento, que aborde el universo sin límites ni jerarquías, un docente apto para enfrentarse a los postulados de la ciencia con vocación creativa y de cambio, comprometido con la aceptación de la diversidad y la convivencia con un mundo como el de hoy; un docente que lleve a los estudiantes a reflexionar sobre su propio conocimiento (metacognición) para que asuma la dirección de sus procesos cognitivos; un docente que conozca las posibilidades de la pedagogía potenciadora; porque los avances tecnológicos de la actualidad exigen habilidades metacognitivas cruciales y mentes creativas para el éxito en el aprendizaje y en la educación, para así obtener los beneficios que la ineligencia colectiva puede proporcionar.

 

BIBLIOGRAFÍA

http://es.geocities.com/angelcontrerasna/foro/ed126.htm

 http://www.uib.es/depart/gte/revelec8.html

http://www.xtec.es/~pmarques/edusoft.htm

http://identidadigital.blogspot.com/2008/03/artculo-anlisis-de-materiales.html

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