Sexólogo Barcelona


Lecturas eróticas para calentar, aún más, el verano

Escritores y editores nos recomiendan sus títulos favoritos para leer bajo el sol y contribuir así al calentamiento global.


marilyn leyendo
Foto: Getty
Etiquetas: Literatura erótica · sexo

Si algo tenemos que agradecerle a 50 Sombras de Grey, esa mala saga de novelas ypésima película, es que haya puesto de nuevo el foco de atención en la literatura erótica, haya conseguido que mucha gente reconozca, sin pudor, que practica lo que Luís García Berlanga llamó “leer con una sola mano”, y hasta que algunos lectores se atrevan a ir en metro con títulos como Memoria sexual de una estudiante a tapa descubierta, es decir, sin forrar el libro con el pudoroso papel de periódico.

No solo eso, el afán por leer 'cosas sucias' va en aumento hasta tal punto que Scribd, la biblioteca digital que funciona como Spotify o Netflix, y que permite descargar a sus usuarios un ilimitado número de títulos por solo 8,99 dólares o 5,78 libras al mes, ha decidido retirar de sus 'estanterías' la literatura erótica y romántica debido a que la voracidad de los lectores de estos géneros hace que el negocio no les resulte rentable, ya que Scribd paga a las editoriales por cada libro leído.

Miguel Ángel de Rus, es escritor y editor de ediciones Irreverentes, única editorial en España que cuenta con una colección de novela erótica, llamada Incontinentes. Miguel Ángel distingue entre dos fenómenos a tener en cuenta en este auge de la narrativa subida de tono. “Hay mucho cotilleo en Internet respecto a este género y la gente entra en nuestra página a ver libros. Putas de fin de siglo –escrito por el propio de Rus– es uno de los que cuentan con más visitas, pero tal vez es porque el título les provoca curiosidad. Sin embargo, esos no son los auténticos lectores. El aumento de ventas en erótica se ha incrementado desde el 'fenómeno Grey' en un 10% en librerías y en un 50% en Internet, y los compradores son en su mayoría hombres, contrariamente al resto de los géneros, en los que la mujer es la mayor consumidora”.

Natalie Wood

Sí, el afán por leer ‘cosas sucias’ va en aumento.

Autores contemporáneos y clásicos de la literatura erótica 

Lo bueno de la colección Incontinentes es que mezcla a autores de hoy con reediciones de clásicos. Entre las recomendaciones de su editor están: Voyeur (Incontinentes), una antología de relatos que gira entorno al voyerismo y al candaulismo –cuando alguien disfruta exponiendo a su pareja a desnudarse o a realizar actos sexuales con otras personas–. Hay relatos de autores clásicos como Pierre de Bourdielle o Charles Derennes y contemporáneos como Antonio Gómez Rufo, Álvaro Días Escobedo o el propio Miguel Ángel de Rus. Otra antología de la misma editorial es Relatos Fotoeróticos, inspirados y acompañados, cada uno de ellos, con una fotografía, y que trasladan al lector a distintos escenarios: el rodaje de una película porno, un club de intercambio de parejas o la solitaria habitación de un fetichista.

Decir deseo, de Pedro Antonio Curto (Incontinentes), es otra de las joyas de esta colección. El comentario que hace Antonio Gómez Rufo, en su prólogo, no puede ser más revelador: “Si algo puede afirmarse de Decir deseo es que estamos ante verdadera literatura, ante una novela que, de clasificarse en un género concreto, estaríamos minusvalorándola”. Un minero que va a morir contrata a una prostituta extranjera para pasar con ella los últimos días de su vida en un cobertizo abandonado. El lector sigue la historia desde dos puntos de vista: el de los protagonistas y el de un tercero, que los observa desde una cerradura.

Entre los clásicos más deliciosos, reeditados por esta colección, destacan Las hazañas de un joven Don Juan, de Guillaume Apollinaire, que según de Rus, “es la conjunción perfecta entre erotismo e ironía extrema. Es muy desproporcionada, casi surrealista”. El libro cuenta la historia de Roger, el hijo de un matrimonio de la alta burguesía francesa, que pasa unas vacaciones en un castillo en el campo con su madre, tías y hermanas. Durante ese tiempo llevará a cabo todas las perversiones posibles, se acostará con todas las mujeres de la casa, excepto con su progenitora, y no quedará practica sexual sin experimentar. Acerca del matrimonio de Paulette o una buena pareja modernista, de los Vizcondes de Saint-Luc (Incontinentes) es otra de las más importantes novelas eróticas de todos los tiempos. Escrita a principios del siglo XIX, fue publicada de forma anónima y clandestina –con pie de imprenta falso, registrado en Quebec– porque por aquel entonces escribir o imprimir pornografía era ilegal en Francia. La nueva edición aparece firmada por sus traductores, padre e hija, que han elegido este apodo. El libro trata sobre las aventuras de una pareja liberal, en la Francia de principios del XIX: cambios de pareja, tríos, cuartetos y hasta un cura aficionado a la coprofilia.

Otras novelas que no deberían faltar en la biblioteca de cualquier erotómano que se precie son, a juicio de Miguel Ángel, Historia de O, de la escritora francesa Anne Descois, bajo el seudónimo de Pauline Réage; Las amistades peligrosas, de Pierre Choderlos de Laclos yRelato soñado, de Arthur Schnitzler. Estas dos últimas llevadas al cine, la segunda por Stanley Kubrick en la famosa Eye Wide Shut (1999). Schnitzler y Freud eran coetáneos, ambos vivían en Viena y parece que llegaron a una misma conclusión: el deseo no es deseo de algo, sino un vacío que intentamos llenar de formas diferentes, pero que nunca lo conseguimos.

Sophia Loren leyendo

Sophia Loren leyendo en los descansos del rodaje de ‘The Key’.

Getty

Puntos de vista femeninos 

La editorial Versátil, especializada en novela romántica –chico conoce chica, problemas de por medio, polvo de por medio y final feliz-, saca, de vez en cuando, algún que otro libro de erótica. Su último lanzamiento es Decirte adiós con un te quiero, de Silvia C. Carpallo (Versátil Ediciones). Según la editora, Eva Olalla, “el fenómeno Sombras de Grey nos ha dejado un poco saturados en cuanto a dominación y sumisión, por eso hemos apostado por esta novela, que trata de sexo, amor y amistad”. Tres compañeras de la facultad se reencuentran de nuevo en Madrid. Dos son heterosexuales y una lesbiana, por lo que no falta amor lésbico, masturbación y un necesario punto de vista femenino sobre el sexo, las relaciones y el amor.

Claro que para dar una visión femenina de la erótica no hay que ser necesariamente mujer. Pedro Antonio Curto es uno de los autores que más se acercan a ese tipo de sensibilidad y responsable de Los amantes del hotel Tirana (Ediciones Irreverentes). Otro libro a tener en cuenta este verano, sobre dos jóvenes que se aman en una habitación de hotel, en el verano de 1990, cuando el régimen socialista albanés comienza a derrumbarse. Las dos recomendaciones de Curto sobre este género literario salen también de una pluma femenina: El mal de la muerte y El Hombre sentado en el pasillo, dos relatos de Marguerite Duras recopilados en un solo volumen por Tusquets Editores. “La primera historia es sobre la imposibilidad de hacer algo y no poder, en este caso sexual. De Duras me gusta ese lenguaje suyo, que es tan particular, la mezcla de lo onírico y lo psicológico y la costumbre suya de dejar espacios en blanco, puertas abiertas a otras historias”. Curto defiende la idea de que el erotismo está presente en toda la literatura, “incluso La Regenta tiene su parte erótica”, aunque no está todo lo valorado que debiera. “Hay muchas convenciones de novela negra pero no de novela erótica. Ésta no ha terminado de cuajar como género literario de calidad, conocimiento y construcción del ser humano”, afirma Curto.

lecturas eroticas

El aumento de ventas en erótica se ha incrementado desde el ‘fenómeno Grey’ en un 10% en librerías y en un 50% en Internet.

Imagen vía Tumblr ‘hotgirlsreadingbooks’

El género pornográfico 

Una de las promesas de este género literario en España se llama Irene Comendador, 35 años, que empezó a escribir desde muy pequeña y creó un blog, a petición de sus amigos, en el año 2010, en el que publica historias eróticas que le acarrean comentarios indeseables por parte del público masculino. Se que estás ahí (Seleer Editorial) es su primera novela con 38 relatos y 19 ilustraciones, que mezcla diversos géneros –terror, erótico, romance, sadomaso– algo a lo que a Comendador es muy dada. Su estilo lo define ella misma como género pornográfico. Según Miguel Ángel, “es una escritora muy directa, cruda, sin pelos en la lengua, que describe el sexo de una manera muy evidente, muy de cerca”. Comendador ha colaborado en los libros Micorantología del Microrelato III yRetratos fotoeróticos, ambos de Editorial Irreverentes.

Según Comendador, “buenos libros eróticos hay miles, yo destacaría un clásico comoLolita, de Vladimir Navokov o Los amores prohibidos, de Leopoldo Azancot, una historia que trasciende en la visión de la vida a través del erotismo, con un joven y una prostituta como protagonistas. Mucho más actuales son los libros de La Hermandad de la Daga Negra, de J.R. Ward, que no están catalogados como eróticos, pero en los que las escenas sexuales explícitas tienen una importancia de peso dentro de un mundo vampírico. O novedades de autores españoles como Erótika, de Karol Scandiu, o Gilda, de Moira Cooper; títulos autopublicados que merecen una oportunidad por su trama y estilo”. 


MASTURBACIÓ

No hi ha empremtes paleontològiques que indiquin si els nostres avantpassats es masturbaban o no, però tenint en compte que els mamífers, i en concret els primats, ho fan i que l'espècie humana pertany a aquests dos grups, sembla raonable pensar que la masturbació ha format part de les pràctiques sexuals dels homínids al llarg de la seva evolució. En aquest sentit, la masturbació humana forma part de l'herència de la nostra evolució.

la masturbació

Com que no hi ha proves ni registres del nostre remot passat
evolutiu, només ens queda a l'abast de la mà especular a partir de
la comparació amb altres espècies amb les que compartim avantpassats comuns. La biologia evolutiva defensa que el comportament sexual dels nostres avantpassats prehistòrics seria més proper al dels actuals bonobos que al que tenim els humans d'avui dia.

Els bonobos són uns simpàtics ximpanzés de mida petita
que constitueixen l'espècie més propera a la nostra, ja que
compartim amb ells aproximadament el 99% del genoma. aquests
primats semblen gaudir d'una sexualitat lliure i freqüent, útil
per a la cohesió social, l'alliberament de l'estrès i l'estrenyiment
de llaços afectius entre els membres del grup. Entre les seves pràctiques sexuals estan també la masturbació i l'homoerotismo.

A mesura que la cultura va ser adquirint un paper més rellevant en la
societat humana, la nostra postura davant la masturbació va ser construint-se a partir de normes i pautes de comportament, i de
morals i creences que es van anar establint, canviant i reformulant
al llarg de la nostra història sociocultural. L'ésser humà és capaç d'elaborar lleis, càstigs i recompenses, a més d'altres mecanismes de control per mantenir l'ordre en les seves societats. En la història de la humanitat, els avatars de la història de la masturbació han anat guiant aquesta pràctica per vies concrets que han marcat sentiments i actituds, freqüències i moments adequats per a la seva expressió.

En funció del que tocava sentir, pensar i actuar en cada època
i lloc, la masturbació rebia un nom o un altre. com comprovaràs
seguida, uns noms són més inquietants que altres. termes
com a vici solitari, autoabuso, autopolución, descàrregues il·legals, violència manual ... ens transmeten un fort rebuig cap a la masturbació. En canvi, sexe manual o autoestimulació són termes més
neutres que semblen fugir de qualsevol connotació moral o enjudiciament negatiu. Hi ha també expressions més favorables i conciliadores, com amor en solitari, sexe per a un i autoerotisme, que li donen la volta als termes vici solitari i autoabuso.

Tal amalgama de possibilitats fa pensar que no hi ha una
veritat absoluta sobre la masturbació, sinó un conjunt de coneixements fragmentats i limitats per la cultura en què vivim. la
masturbació és una realitat amb un significat canviant, però no
universal, a diferència del que s'ha pretès defensar en diversos
moments de la història. Tampoc és estrany topar-nos en el nostre propi entorn amb postures i actituds molt variades cap a la masturbació. La nostra pròpia actitud i la manera d'entendre aquesta pràctica s'han anat configurant en nosaltres des del naixement, en funció dels missatges que hem rebut i seguim rebent en el curs de les nostres vides.

La masturbació provoca una cascada de sentiments i emocions
que poden anar des de la culpabilitat i el rebuig a la satisfacció
i el benestar més plaents i desitjats. Això no és banal, ja que
la nostra actitud davant la masturbació condicionarà i modularà la nostra conducta masturbatòria, i l'opinió que tenim de nosaltres i
dels altres al practicar-la. A més, aquests sentiments i actituds
ens induiran a actuar d'una manera concreta. A continuació veurem alguns exemples de com els conceptes i les creences han influït en les actituds i en la pràctica de la masturbació en la història de la cultura occidental.

DES DELS GRECS FINS L'ERA DE LES TENEBRES

En l'Antiga Grècia, sembla que els grecs consideraven la masturbació
pública alguna cosa inadequat però no un delicte. Es diu de déus
gens el Cínic (412-323 a. de C.), un filòsof que vivia en una bóta
i sentia un gran desdeny per les normes socials, que practicava la
masturbació en públic i que havia manifestat, mentre li renyava,
que tant de bo pogués sadollar la fam d'una manera tan senzilla,
fregant les seves tripes. Aquesta escena en els nostres parcs i places
actuals no resoldria amb una amonestació, sinó que provocaria
un escàndol, una sèrie d'insults i, potser, fins a una denúncia
i un bitllet directe a una avaluació psiquiàtrica. Malgrat tot el
anterior, els corintis van erigir en honor de Diògenes una columna
de marbre per la seva saviesa. Segles després, Galeno, un metge grec del segle II d. de C., seguidor de la doctrina hipocràtica, considerava la masturbació 01:00 manera d'alliberar-se de l'excés d'esperma i, per tant, una qüestió encaminada a mantenir la salut del cos: el que avui podríem tenir com una masturbació terapèutica.


Galeno recomanava també la masturbació per a les dones,
ja que, com als homes, els permetia expulsar els humors sobrants,
alliberar-se dels dolors que causava la seva retenció i dels
consegüents atacs d'histèria. Això va portar a Galè a elaborar una
sèrie de recursos mèdics per alliberar les dones d'aquestes malalties
quan no ho feien les carícies dels seus maridos. En l'època de Galè i durant molts segles després, més o menys fins a finals del segle XVII, i encara que avui ens sembli impensable, homes i dones pertanyien al mateix sexe. les dones eren homes imperfectes, del revés, que s'havien quedat a mig fer perquè, a causa d'una falta d'alè vital, els òrgans genitals i les gònades no havien pogut sortir a l'exterior, com sí ho havien fet en els homes, que havien culminat el cicle del desenvolupament.

Encara biològicament homes i dones pertanyien a un mateix
sexe, en l'entorn sociocultural tenien assignats rols i estatus
diferents. Aquesta biologia comuna va tenir conseqüències significatives en la pràctica de la masturbació d'ambdós sexes. Com ovaris i testicles eren iguals, les dones també devien fabricar esperma,
però, al contrari que els homes, el retenien a l'interior del cos; recordem que eren homes del revés. I al llarg dels segles, mentre es pensava en l'existència d'un únic sexe, les llevadores van practicar a les dones massatges amb ungüents a la zona de la vulva i el clítoris per alliberar la retenció d'esperma i la seva possible putrefacció a l'interior de l'organisme, ja que podia convertir-se en un verí per al cos. L'objectiu dels metges grecs, i posteriorment dels medievals, no era satisfer el desig sexual, sinó alliberar l'esperma de l'organisme de manera adequada per mantenir la salut d'homes i dones.

En les èpoques grega i romana, les persones sentien, al marge de
la medicina i la salut, que la masturbació era alguna cosa grotesc i en certa manera abjecte: es tractava d'una pràctica de segon ordre que rebaixava la dignitat d'un ésser frustrat. En les comèdies d'Aristòfanes, reflex de l'època, la masturbació era indigna per als homes de alt estatus però no per als esclaus, les dones i els nens. un home de prestigi, abans de recórrer a la masturbació, podia pagar a una prostituta o usar una esclava o un esclau. Només qui ni tan sols
podien recórrer a això perquè no posseïen diners estaven abocats a
resignar-se a la masturbació. Pel que fa a les dones, homes imperfectes, poca importància tenia l'assumpte de la dignitat, ja de per si molt inferior a la de l'home, i la masturbació poc podia rebaixar-la. En definitiva, no es considerava un pecat ni un acte deshonest contra el propi cos, sinó un acte vergonyós per la pèrdua de posició i
prestigi social de l'home que la practiqués.

A l'edat mitjana, la medicina va seguir sent hereva dels ensenyaments
d'Hipòcrates i Galè. Al segle XII, el teòleg i filòsof Albert Magne va cavil·lar, instruint amb el coneixement que li havia llegat la història, i va arribar a la conclusió que el semen provenia del cervell, a causa de la similitud entre tots dos. Una de les proves que convertien aquesta conclusió en irrefutable era el cas del monjo que, cremant d'desitjos per una dama, va passar una nit sencera masturbant, fins a seixanta-sis vegades, i va morir. La autòpsia va revelar que els ulls estaven deshidratats i el seu cervell tenia la mida d'una magrana.

  Potser avui al monjo li diagnosticarien alguna malaltia degenerativa que no tindria res a veure amb la masturbació, però que llavors era desconeguda. A l'edat mitjana primerenca, la masturbació seguia sent una mica grotesc, reservat per a les lletges, els pobres, els infortunats, els indignes ... una pràctica solitària que, si bé era de segona divisió,
encara no era moralment sospitosa.
Comments