Asesor de Parejas Barcelona


Por qué el sexo en hoteles es mejor

Según los expertos, atrincherarse y colgar el letrero de “No molestar” es una buena receta para aumentar el deseo.


Por qué el sexo en hoteles es mejor

Fotograma de 'Mad Men'. Foto: Carin Baer/AMC

Etiquetas: Hoteles · sexo

Algunos coincidirán conmigo en que lo mejor de viajar no es conocer nuevos lugares, ni siquiera conocerse a sí mismo en escenarios no cotidianos, sino descubrir las otras personalidades que habitan en nuestro interior y que están ocultas bajo el peso de la rutina y el demoledor día a día. Las jornadas en otros sitios representan también unas vacaciones de la existencia, en las que ya no se es el mismo sino otra persona. Alguien que va en un tren, alguien que coge un avión y que en cuestión de horas pasa de estar en Madrid a mezclarse con los oficinistas que salen de trabajar a las cinco de la tarde en Manhattan. Un espectador anónimo que asiste a la puesta de sol en Kona, Hawaii, mientras unos niños hacen surf en sus improvisadas y rotas tablas. Jet lag es el término asignado al reajuste biológico que nuestro organismo lleva a cabo para asimilar le nueva realidad, pero no hay ninguna palabra que nombre el descoloque mental. Probablemente los grandes exploradores y descubridores eran personas algo incómodas en su piel, que buscaban esta periódica desconexión con su apellido para convertirse en otro ya que, en cierta manera, los viajes siempre han sido como el patio de recreo de la vida.

Con el sexo ocurre algo similar y, de vez en cuando, los espíritus inquietos buscan ser otros en otras camas. Las nuestras, las que nos han visto con fiebre, cansancio y en modosaturday night fever, juegan con desventaja respecto a las de lugares desconocidos. Hoteles de lujo, tamaños king size con delgados edredones de plumas sobre el colchón, enormes bañeras con yacuzzi y hasta pensiones baratas, porque el sexo en nuevos escenarios es siempre mejor y más sorprendente.

Los expertos han dado la razón a algo que la mayoría ya hemos comprobado en nuestras propias carnes. Al parecer existen reacciones químicas que ocurren en nuestro cerebro cuando nos revolcamos entre sábanas que no nos son familiares, y que no siempre ocurren en nuestro dormitorio. Esta es, básicamente, la tesis de Ian Kerner psicoterapeuta, consejero sexual y autor de libros como She Comes first yPassionista: The Empowered Woman’s Guide to Pleasuring a Man. Como explicaba Kerner al Huffington Post, “la novedad de estar en un lugar nuevo, como la habitación de un hotel, estimula la trasmisión de dopamina al cerebro, que tiene un papel importante a la hora de incrementar la excitación sexual”. Y continuaba, “hay una cierta predisposición psicológica cuando la gente reserva una habitación de hotel, como de agasajo hacía ellos mismos. Hay algo lujurioso, lánguido y suntuoso respecto a los hoteles que hace que nos sintamos más sexuales”.

Otra de las razones por las que Kerner está tan a favor de pasar las noches fuera de casa es que, según afirma, “para que la excitación sexual pueda aparecer, especialmente en las mujeres, las partes del cerebro relacionadas con la ansiedad y el estrés deben apagarse. A menudo aconsejo a las parejas con problemas que cambien su dormitorio por un nido de amor libre de distracciones. Ir a un hotel ayuda a apagar por unas horas la ansiedad. Allí no hay fotos de los niños, cuentas que hay que pagar o libros que necesitan ser leídos. Uno está en un lugar fuera del tiempo y fuera de su vida. Alejar todos los elementos que nos estresan y generan ansiedad contribuye a dejar más espacio libre a la excitación y la predisposición al sexo”.

Fotograma de 'Habitación en Roma'.

Fotograma de ‘Habitación en Roma’.

Foto: 

Cordon Press

Los terapeutas hace tiempo que recurren a la estrategia del hotel para sus trabajos con parejas desmotivadas. Según Ana Sierra, sexóloga y psicóloga, con consulta en la Fundación Sauce, Madrid, “salir del contexto habitual o jugar a un juego de roll son dos cosas que siempre aconsejamos cuando se ha perdido el deseo. Pasar la noche en otro sitio es perfecto porque se sale de la rutina, de las obligaciones de la casa, los hijos, el trabajo y todos los quehaceres diarios, y permite poner en practica algunas de nuestras fantasías. Se puede hacer el papel de dos desconocidos que quedan en un lugar, solo y exclusivamente, para tener sexo; o que acaban de conocerse en el bar y suben directamente a la habitación. Estas prácticas están especialmente indicadas para las parejas que fantasean con tener un amante o relaciones liberales pero no se atreven. Al principio puede pensarse que es un juego tonto, porque sabemos que ese que está ahí es nuestro marido o pareja habitual, pero si uno se deja llevar por el juego, al final éste tiene su efecto. En la película Cinco Historias para ellas (2007), de la directora de cine porno, Erika Lush, una de esas historias trata precisamente sobre una pareja que para salpimentar su vida sexual va, una vez a la semana, a un hotel y allí ponen en practica sus fantasías BDSM”.

El hotel o ‘picadero’ es tan importante que, a veces, es un elemento determinante en la relación, como reflejaba la película El Amante (1991), basada en la novela semi-autobiográfica de Marguerite Duras. La pequeña casa en el barrio chino que utilizan una adolescente francesa y un asiático hombre de negocios adinerado para sus encuentros sexuales es, además de muy excitante, otro de los personajes principales de la cinta. Personalmente creo que el papel del amante, que en numerosas ocasiones es peor que la propia pareja, reside -en un 50%- en que nos saca de casa y nos lleva a lugares desconocidos, recónditos y hasta de mala reputación. Las aventuras que suceden en casa, -léase butanero, fontanero u oficios varios- no duran tanto ni son tan morbosas.

Lo bueno es que no hace falta irse de vacaciones o de puente para reservar una noche de hotel. Puede hacerse en la misma ciudad e ir probando sitios diferentes. Sin temor a ser interrumpidos por los niños o el teléfono y a poder liberar las gargantas y gritar o gemir sin que al día siguiente el vecino de arriba nos mire de manera rara en el ascensor. Ahora que recuerdo, los personajes interesantes de las series o películas suelen interrumpir, de vez en cuando, sus jornadas laborales para darse una alegría en un hotel de Nueva York, Londres o París, porque el cine suele ocurrir en esas tres ciudades. Es el caso de Don Draper y el lujurioso protagonista de Shame (2011), en esa habitación acristalada con hipnotizantes vistas al río Hudson.

Los hoteles más sexys

La habitación de hotel más sexy del mundo es, según Smith Hotel Awards 2015, la Rock Suite del Bellevue Syrene, un establecimiento en Sorrento, Italia. Los precios son a partir de los 330 € la noche y, además de un asegurado lujo italiano, este dormitorio cuenta con una gran bañera de hidromasaje, justo en frente de la cama, e impagables vistas al mar desde la terraza. En segunda posición están las Spa Suite Villas (la 4 ó la 5), del Six Senses Ninh Van Bay, en Hha Trang, Vietnam. Desde 598 € se puede disfrutar del lujo asiático frente a la playa. El tercer lugar lo ha ganado la Alcova Tiepolo Suite, del Aman Canal Grande Venecia. Aunque para pernoctar en este hotel de la ciudad más romántica del mundo hay que desembolsar un mínimo de 1.045 €.

Así es la habitación de hotel mas sexy del mundo.

Así es la habitación de hotel mas sexy del mundo.

Foto: 

Bellevue Syrene

Si no se está enamorado, o sí, pero se busca huir de las velas y las bañeras con pétalos de rosa, existen hoteles con propuestas más excitantes, raras o fuertes para un fin de semana. París ha abierto el primer hotel del amor, Love Hotel a la manera de los establecimientos japoneses. Se paga por horas, ya que entre sus clientes hay un nutrido grupo de infieles o personas muy ocupadas, y se elige la habitación temática que más se ajuste al imaginario erótico de ambos. Hay donde elegir: suite infernal, isla de los piratas, París en 3D, psicodélica, góndola veneciana…

Los que tengan gustos más raros pueden reservar en el Propeller Island City Lodge, en Berlín, diseñado por el artista alemán Lars Stroschen. Cada habitación es una pieza totalmente distinta que parece salida de un sueño surrealista. Hay una celda de psiquiátrico, en otra todo está al revés, como en el cuento de Alicia en el país de las maravillas, las hay tapizadas de espejos y una muy especial, donde la cama está dentro de una gran jaula de león. Sobre gustos, no hay nada escrito.

En Brighton, Reino Unido, el Hotel Pelirocco, en plena línea de playa, rinde culto a la música y al sexo a partes iguales. Entre sus habitaciones temáticas están la de Betty Page, tapizada de leopardo y estilo bourdoir años 50, con bañera para dos. La Play Room tiene cama redonda, pista de baile con cortina para improvisar un striptease y kinky bed.

Cruzando el charco, en Pensilvania, el Pocono Palace Resort, en plenas montañas, ha renunciado al estilo rural chic para ir por el camino de la perdición. Si se elige está opción hay que pedir la Roman Tower Suite, que cuenta con una enorme y alta bañera en forma de copa de champán, chimenea, sala de masaje y la imprescindible cama redonda. Los dueños de hoteles rurales deberían tomar nota.


D'aquesta manera, també la tradició psicoanalítica
nord-americana es revelava vulnerable als
criteris d'efectivitat, però simultàniament desconfiava
cada vegada més de categories transcendents
com a constitutives de la subjectivitat que no fossin
resultat de la dimensió sensible del que és humà.
S'obria una bretxa per preguntar-se per la pròpia
experiència del pacient per fora de les categories
metapsicológicas freudianes (Semerari, 2002). tant
Aaron Beck com Albert Ellis, de formació psicoanalítica,
s'emmarquen en aquesta ruptura. Porten a la
redefinició de certes premisses psicoanalítiques a
el seu propi camp i, per altra banda, a la configuració
d'un espai autònom que anirà consolidant un
model d'atenció basat en l'eclecticisme
tècnic. Amb el pas del temps tendiria a incorporar
la tradició conductual, la psicoanàlisi de la
crisi i a confluir en síntesi diverses. El focus d'aquests
models era -i és actualment-
el paper de la cognició en els fenòmens mentals patològics.
Els seus principals arguments per al canvi parteixen
de les pautes internes d'avaluació, processament
i argumentació que sustenten la conducta (Kriz,
2002).


Com veiem, la psicoteràpia d'orientació cognitiva
té un origen heterogeni que respon
tant a la crisi de la psicoanàlisi com a les dificultats
teòriques del conductisme. Emergeix en un àmbit
acadèmic-clínic particular com el nord-americà,
situat en una cultura nacional específica
imbuïda d'un veritable culte a l'individu i la lliure
elecció. Sorgeix a partir del tractament de la depressió
que porta implícit un model immanent d'eficàcia
i benestar, emparats en la centralitat de la
noció d'experiència i la de eclecticisme tècnic,
dues concepcions que estructuren un sistema de
valors que desconfia simultàniament de les mirades
metafísiques i unívoques sobre la persona. aquesta
breu ressenya sobre la conformació d'un espai
nou de saber sobre la subjectivitat contemporània
ens porta a preguntar-nos: ¿Quines són les dels
estils d'apropiació d'aquesta cultura terapèutica en
Argentina? Com es recrea la TC en un àmbit marcadament
psicoanalític? Com són les xarxes per
què aquest saber circula, es difon i institucionalitza?
Quines conseqüències té en les reconfiguració
l'escenari psi local?

La teràpia cognitiva a l'Argentina

En un primer moment, les lectures cognitives
anaven de la mà amb la recerca de models alternatius
a la psicoanàlisi ortodox com les teràpies
sistèmiques, la antipsiquiatria, les teràpies reichianas
o un qüestionament més difús al mentalisme que
promovia l'experimentació amb el cos. la psicoteràpia
cognitiva va començar a ser discutida en aquest
tipus d'àmbits informals, que cap al final de la
dècada de 1970 incloïa psicòlegs, majorment amb
formació psicoanalítica que eren curiosos a models
teòrics diversos i molt heterogenis, però que
es caracteritzaven per l'actualització dels sabers
a partir de viatges esporàdics i subscripció a revistes
estrangeres (majorment anglosaxones).


La psicoteràpia dinàmica breu no és, en tot cas, una mena de psicoanàlisi de saldo, únic producte psicoanalític a què tenen accés els usuaris dels serveis públics de salut, donades les seves habituals característiques socioeconòmiques, o els que accedeixen al circuit privat amb pocs mitjans crematístics, reservant-se el genuí psicoanàlisi a la clientela culta i "benestant". Tal posicionament no té cap fonamentació racional ni d'una altra naturalesa, ja que la psicoteràpia dinàmica breu, en qualsevol de les seves variants, suposa una pràctica genuïna que ve imposant en tots els sectors assistencials, reservant-se l'anàlisi clàssica per a casos molt comptats i amb indicacions molt precises.


Delimitació conceptual de la psicoteràpia dinàmica breu.
Cal diferenciar primer de tot les psicoteràpies dinàmiques de les teràpies de suport d'orientació psicoanalítica. En aquest sentit, destacarem en primer lloc que aquestes tenen la seva màxima indicació en subjectes psíquicament molt afectats, que s'han descompensat en forma brusca i recent, així com en famílies que han entrat en una crisi de propera aparici6n. En qualsevol dels casos, quan les crisis es perllonguen en el temps o es deixen evolucionar espontàniament, els subjectes implicats desenvolupen freqüentment severs trastorns mentals, que s'acompanyen de greus tensions en el grup familiar. D'aquí la necessitat d'una intervencióón de suport ràpida i intensiva, amb la finalitat de tractar d'alleujar immediatament la situació psicopatològica activada, mostrant amb claredat als participants les possibles vies de solució existents. Són en tot cas són recomanables les següents estratègies terapèutiques:

1.
Ajuda immediata al subjecte oa la família en el moment en què la descompensació o la crisi han fet la seva aparició, sigui quina sigui l'hora del dia o de la nit de la demanda, amb sessions de curta durada (uns 30 minuts, encara que en ocasions poden perllongar bastant més, en funció de 10 que exigeixin les circumstàncies). La primera sessió ha de transcórrer a la llar del pacient, perseguint, primer de tot, la reducció dels seus sentiments de soledat, desemparament i desesperança.


2.
Definició del trastorn o del conflicte objecte de la consulta com una crisi, havent d'incloure en aquesta delimitació, sempre que sigui possible, a tots els membres del grup familiar, per evitar que la responsabilitat es situï en un únic subjecte, defensa que habitualment es posa en marxa per desviar responsabilitats i culpes.


3.
Centrar-se en esdeveniments del present i en els fets pròxims a la descompensació de la crisi: la presa de la història clínica, per exemple, s'ha de dirigir a evidenciar els factors immediats que han precipitat la descompensació, buscant una formulació dinàmica molt superficial, encara que es tinguin dades que permetin anar molt més profund, ja que si es cau en una precipitació ingènua posant davant les persones en crisi factors complexos o inconscients, només s'aconseguirà el ràpid aixecament de resistències de molt difícil resolució posterior


4.
Utilització de mitjans psicofarmacològics (per part de l'equip mèdic), amb la finalitat de controlar el més immediata i eficaç possible la ira, l'angoixa, la tensió o el pànic que afecten el o els participants.


5.
Cerca de la catarsi en tots els membres del grup familiar, responsabilitzant (sense augmentar l'angoixa o la culpa) a cada un d'ells en alguna una tasca que contribueixi a la trobada d'alguna sortida positiva a la crisi.
Pel que fa a la psicoteràpia dinàmica breu, cal ressaltar en primer lloc que no es tracta d'una mera variant de l'anomenada psicoteràpia psicoanalítica, enfocament que va iniciar l'escola de Chicago i que se segueix practicant per part d'alguns terapeutes. Aquí, al marge del problema psicopatològic del subjecte, aquest és vist una o dues vegades per setmana, cara a cara, encoratjant la lliure associació i oferint interpretacions dinàmiques ocasionals, generalment centrades en els fenòmens transferencials més superficials i més propers al jo. En tot cas, es procura lligar les dificultats presents amb els fets del passat, especialment amb els de naturalesa inconscient que s'hagin revelat d'alguna manera en el curs del procés terapèutic com a significatiu. La teràpia s'estén durant un any o any i mig, prornoviéndose l'augment de l'autoconeixement a través dels insights, així com de les imprescindibles experiències emocionals correctores.
Pel que fa a la psicoteràpia dinàmica breu pròpiament dita, en qualsevol de les seves versions, suposa una pràctica gertuina que va néixer de la intervenció en crisi i del propi psicoanàlisi. Respecte a aquest, els seus suports bàsics procedeixen de les aportacions de Ferenczi, Rank, Reich, Alexander, French, Rosen i els psicòlegs de l'ego (especialment Pope, Sarvis, Dewees i Johnson). Pel que fa a la influència de la intervenció en crisi, cal esmentar a Lindemann, Tyhurst, Caplan, Quevedo, Bard i Shneidman.
La psicoteràpia dinàmica breu tampoc és una sofisticada teràpia de suport, sinó una forma de procedir específica, en la qual es va més enllà dels mers reaseguramientos, consells, simpatia i confrontació amb la realitat, com esdevé en la majoria de les teràpies de suport , suposant un treball ordenat, sistemàtic i original, encara que certament siguin necessaris els requisits generals de tot trobada humana que persegueixi ajudar psicològicament, com són l'empatia, el respecte i la possibilitat de comunicació ~ ar-se sense emprar cap judici desvalorizante de qui sol·licita la nostra orientació . Però el que dóna un perfil particular i definit a la psicoteràpia dinàmica breu és el canvi metapsicològic estable del conflicte inconscient, la qual cosa habitualment sol aconseguir-se, no podent ser explicat a partir dels ingredients inespecífics propis de les teràpies de suport, sinó en funció de un marc teòric de naturalesa psicoanalítica i sobre la base d'una tècnica original clarament definida. En efecte, la psicoteràpia dinàmica breu és una tècnica que es mostra molt eficaç per desbloquejar l'inconscient, trencant les dures. resistències al canvi que mostren molts neuròtics.

Comments