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¿Un tarotista debe “Sonsacar”?

Sacar información al cliente es un error que comenten algunos echadores de cartas.

  1. El consultante se da cuenta del interrogatorio y pierde la confianza en el supuesto tarotista, en la adivinación proporcionada, y lo que es peor aún, en el Tarot.

  2. El cliente cuando acude a una consulta de Tarot lo hace porque necesita una visión nueva, diferente y diría que atrevida sobre el caso que le ocupa. Por lo que si el supuesto tarotista confecciona su oráculo con la información que le proporciona el consultante provoca que este se ratifique en su visión -contaminada por el sentimiento, el dolor, la pasión- del problema.

    Luego el consejo dado por el echador de cartas se basa en suposiciones arbitrarias y personales por lo que este es, sin remisión, erróneo y falso.

    Así no se ayuda al cliente y este pierde su dinero y su tiempo.

  3. Algún supuesto lector de cartas puede pensar que “sonsacando” puede ayudar mejor a su cliente, ya que así puede confeccionar mejor una línea de actuación con miras de solucionar el problema que le presenta. Puede que, en el fondo, no haya más que comodidad y falta de preparación y estudio serio y riguroso del Tarot.

Cuando una persona solicita un servicio de lectura de tarot busca y necesita un consejo o una posible solución a un problema que le preocupa y angustia.

Cuando alguien “sonsaca” información lo que sucede es que la persona afectada por un suceso da, más o menos, su versión de los hechos. Esta versión viene acompañada y contaminada por un estado mental de ofuscamiento producido por el dolor, la ansiedad, el miedo, los deseos, etcétera. Por lo que la interpretación que puede ofrecer el consultante al supuesto tarotista está sesgada por sentimientos, emociones... y no sirve, de ninguna manera, para dar un consejo adecuado, correcto y sabio a su problema.

Es por eso que es imprescindible consultar el Tarot. Él nos da una versión de los hechos desapasionada y libre, con un ángulo de visión perfecto. Nos indica que actúa a favor, cuales son los aspectos que rodean el caso que están en contra o lo dificultan y como se debería actuar para sacar el mejor partido o dar con la solución del problema.

El tarotista debe dedicarse única y exclusivamente a leer el Tarot. Decir en voz alta lo que los símbolos gravados en las cartas evocan en su mente y no salir de ello bajo ningún concepto.

En cuanto el lector de cartas se deja llevar por lo que ha dicho el consultante o por su propia opinión al respecto, el error y la falsedad se hacen presentes de manera drástica y avasalladora, dejando al consultante sin aviso ni opción.

El Tarot es quien proporciona el consejo sabio.

Marcos de la Osa.   

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