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Acerca del SUTIN

PRINCIPIOS DEL SUTIN

El desarrollo del capitalismo se ha ligado al desarrollo de las clases sociales que determinan las luchas principales que se debaten en su interior. Por un lado los dueños del capital con sus aparatos de dominación y control; por otro, las amplias masas trabajadoras en cuya esencia se encuentran los que producen: los proletarios. Antagónica e irreconciliablemente enfrentados, los capitalistas y los proletarios constituyen las clases sociales fundamentales con cuya lucha histórica se define la emancipación de los segundos. La clase obrera ha podido hacer cumplir su dominio de clase en gran parte del mundo y está llamada a jugar un papel esencial para la transformación revolucionaria de la sociedad en los lugares que faltan, en la perspectiva de construir globalmente la sociedad que lleve a la extinción de toda diferencia de clase.

En los países donde los capitalistas todavía ejercen su hegemonía de clase, los trabajadores, y mayormente los que están organizados en sindicatos, tenemos la responsabilidad histórica de cumplir con las tareas necesarias que lleven a la unidad cada vez más amplia y profunda de la clase obrera, más allá de los triunfos o de las derrotas parciales. Los trabajadores estamos obligados a fortalecer y ampliar los organismos sindicales como instrumentos de resistencia por medio de los cuales se enfrente el creciente deterioro en los niveles de vida y de trabajo que se derivan de la sociedad capitalista; y a la vez de preparar todas las condiciones ideológicas, políticas y organizativas que se dirijan a la construcción de la sociedad sin clases.

En este sentido, la lucha de los trabajadores en cualquier país tiene un profundo contenido internacional aunque en la forma adquiera un carácter nacional. El internacionalismo proletario es la expresión concreta de la identidad política de los trabajadores como clase internacional. Al dominio mundial del capital sólo se le puede enfrentar con la fuerza mundial de los obreros que se oriente a la futura sociedad sin explotados ni explotadores.

A nivel nacional los trabajadores y sus organizaciones de clase requieren enfrentar al capital reconociendo, al mismo tiempo, los límites históricos de su acción en el seno mismo de la sociedad capitalista. Las contradicciones que al interior de la clase obrera y sus organizaciones genera el régimen burgués, deben ser consideradas conscientemente por los sindicatos. Es necesario tomar en cuenta el hecho de que la aparente neutralidad política de los sindicatos sólo lleva a propiciar en los trabajadores las condiciones que favorecen la impregnación de la ideología burguesa mediante un sinnúmero de vías. El sindicalismo, como expresión contemporánea del economicismo, es el fenómeno al que ha derivado la práctica sindical de diferentes tendencias y que, además de limitarse a cultivar las vertientes conservadoras de los sindicatos, no puede detener los procesos espontáneos por medio de los cuales las organizaciones sindicales van siendo asimiladas por la sociedad capitalista.

El Estado, como producto histórico concreto de la lucha de clases, se ha revelado como un instrumento eficaz para mantener el control político, ideológico y organizativo de la población trabajadora. La burocracia sindical juega un papel de pilar fundamental para el sostenimiento del orden de cosas, en la medida en que funge como un elemento de gran capacidad dispersante y disolvente de las fuerzas de la clase obrera. Ante ello, debemos impulsar la organización de los trabajadores en grandes sindicatos nacionales de industria estructurados por secciones con autonomía relativa. Los trabajadores, así, debemos construir nuestros organismos sindicales en la perspectiva de formar la Central Única de Trabajadores, que aglutine a las amplias masas trabajadoras del país.

Simultáneamente al desarrollo de la unidad orgánica y política de los trabajadores, es necesario forjar la relación estrecha con los demás sectores oprimidos por el capitalismo y particularmente con los campesinos pobres y obreros agrícolas, con los cuales debemos establecer una alianza estratégica que nos lleve a la instauración de una nueva sociedad. Con tal orientación, los sindicatos deben propugnar por el ejercicio de la independencia de clase y la practica de la democracia proletaria. Esto es, por la defensa permanente de la ideología proletaria, 
contraponiendo siempre la propia concepción del mundo a la ideología dominante, la de la burguesía; por el desarrollo del programa proletario de reordenación global de la sociedad; por la definición de objetivos de lucha propios; por la practica de las formas de lucha y de organización que las condiciones requieran; en suma, por destacar siempre los intereses generales y de largo plazo de la clase obrera en cada una de las luchas particulares.

Para que la clase obrera pueda avanzar practicando la democracia proletaria e independencia de clase; construir las grandes organizaciones de clase; forjar la alianza obrero campesina; y, establecer su dominación política de clase, es necesario que los trabajadores logremos un acercamiento cada vez más estrecho con las tendencias más avanzadas del movimiento obrero a fin de ir conformando el gran torrente transformador que proyecte y construya la salida proletaria y revolucionaria a la actual opresión capitalista.

¡POR UNA SOCIEDAD SIN CLASES!
¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAISES, UNIOS!


PROGRAMA DEL SUTIN

Consecuentemente con sus Principios, el Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Nuclear, luchará intransigentemente por los derechos de asociación y autonomía sindical, de huelga, de reunión y manifestación pública, de libre expresión del pensamiento y luchará con toda su fuerza unitaria por:

1. La práctica de la democracia proletaria e independencia de clase de todo el movimiento obrero mexicano.
2. La reorganización democrática del movimiento obrero sobre la base de grandes sindicatos nacionales por rama industrial estructurados en secciones con autonomía relativa.
3. La formación de la Central Única de Trabajadores de México.
4. La formación de un Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Nuclear, Eléctrica, Electrónica y demás actividades de la misma rama industrial.
5. La sindicalización de todos los trabajadores asalariados.
6. El derecho de los sindicatos a la práctica política clasista y de los trabajadores a desarrollar formas superiores de organización.
7. La escala móvil de salarios y en general el derecho al salario remunerador.
8. El derecho de los trabajadores a la seguridad social, a la alimentación nutritiva y suficiente, la salud física y mental, la habitación decorosa e higiénica, la educación crítica y científica, al vestido adecuado, al descanso reparador y recreativo y, en general, al disfrute de la vida plena.
9. La reducción de la jornada de trabajo a 35 horas semanales con pago de 56.
10. La expropiación de las empresas imperialistas.
11. La alianza obrero-campesina para la transformación social.
12. La unidad con el movimiento campesino para la concreción de las reivindicaciones de colectivización agraria, democracia ejidal y comunal, reparto agrario, derechos políticos y otras.
13. El control de la producción y la investigación.
14. La organización científica del trabajo y de la gestión industrial.
15. La integración de la industria nucleoeléctrica y el desarrollo planificado de ésta.
16. El impulso al desarrollo científico y tecnológico.
17. La unidad y solidaridad clasista del movimiento obrero nacional e internacional.

En general, el SUTIN vivirá la democracia proletaria como práctica permanente y sustentará el pensamiento proletario clásico como garantías de la independencia de clase del movimiento obrero; mantendrá una solidaridad militante y de clase con los campesinos, con los estudiantes y demás sectores explotados de la sociedad; tendrá relaciones fraternas, intercambiará experiencias teórico-prácticas y se solidarizará con todos los obreros de México y del mundo y sus organizaciones sociales, en la lucha internacional del proletariado contra la burguesía y el imperialismo.

¡POR LA UNIDAD REVOLUCIONARIA DE LA CLASE OBRERA!






Subpáginas (1): Historia del SUTIN
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