Menu Inicial‎ > ‎

MISTERIOS ARQUEOLOGICOS

MISTERIOS ARQUEOLOGICOS :

MISTERIOS TECNOLOGICOS DEL PASADO-ENIGMATICOS OOPARTS-MANUSCRITO VOYNICH-MAPAS ANTIGUOS Y TIERRA HUECA-VIDA INTRATERRESTRE Y TIERRA HUECA-LAS CIUDADES SUBTERRANEAS Y EL REY DEL MUNDO-EL ORIGEN EXTRATERRESTRE DE LA HUMANIDAD-Z.SITCHIN,LOS ANUNNAKI Y LOS EXTRATERRESTRES-TROYA,LOS GIGANTES Y LA LUNA-MALDICION DE FARAONES-EL MISTERIO DE LA TIERRA HUECA-LA TIERRA ES HUECA

MISTERIOS TECNOLOGICOS DEL PASADO :

LA ENIGMATICA TECNOLOGIA DEL PASADO :

Vídeo de YouTube

Cada vez se tiene una mayor seguridad en la existencia, en un pasado remoto de la humanidad, de una tecnología avanzada comparable incluso a la que gozamos y sufrimos en nuestros días. Diversos objetos manufacturados hallados en distintas partes del globo y otros instrumentos diseminados por los cinco continentes, cuya antigüedad milenaria no se cuestiona, ponen en nuestras manos argumentos suficientes para poder pensar que, seguramente, no hemos sido los primeros habitantes de la Tierra; que hubo otros antes que nosotros, los cuales evolucionaron en la técnica y en la ciencia de una manera similar y que llegaron al mismo límite que nosotros estamos llegando, al punto en que los adelantos científicos y técnicos que hemos creado nos están colocando al borde mismo de nuestra propia destrucción.

¿Quiénes fueron estos ilustres antepasados que poblaron la Tierra de las mismas inquietudes de dominio y de las mismas angustias de que la estamos llenando los

pobladores del siglo XX? Tal vez conformaron una sola civilización antiquísima que se esparció como una simiente de sabiduría por todos los lugares habitados; o quizá, en realidad, se trató de civilizaciones distintas con muchísimos denominadores comunes; porque las conquistas del hombre sobre el globo, al final, se deben traducir en los mismos resultados, deben buscar los mismos fines orgullosos e irreverentes: creerse de verdad reyes de la creación, despreciando el sentimiento profundo y por ello mismo muy oculto de que no somos más que una pequeña pieza -otra- en el inmenso engranaje cósmico.

Algunos investigadores del pasado, en vista de que los arqueólogos han demostrado carecer en absoluto de imaginación, prefieren pensar -hasta quizá resulte más cómodo, al fin y al cabo- que siempre, desde que la Tierra existe como planeta habitado por animales inteligentes, hemos sido visitados por «nuestros hermanos» los extraterrestres, a quienes pertenecía, en su factura o en la transmisión de los conocimientos técnicos y científicos, todo lo que ahora encontramos y definimos como restos de un pasado que parecen demostrar que los hombres de hace miles, y hasta millones de años, llega-ron a ser, en sucesivas ocasiones, sabios y técnicos.

Vídeo de YouTube

Existe, no obstante, un dato de continuidad que nos sitúa en la pista del desarrollo humano a través del tiempo: los- hallazgos tecnológicos no pertenecen sola-mente a una época determinada, o dos, sino a fases muy distintas y muy lejanas en el tiempo unas de otras, desde millones de años -cuando los antropólógos afirman que el hombre aún no había aparecido- hasta fechas relativamente cercanas pertenecientes a los comienzos de la era cristiana. El problema de fondo que se plantea es descrubrir la causa de la desaparición de aquella civilización tan avanzada, si la hubo, de la que habrían aparecido restos mínimos, dispersos por todo el globo; o las causas de las desapariciones continuadas de las distintas culturas que se han venido sucediendo. De cualquier manera, parece que el hombre en su afán de superación llega siempre a un punto del que no puede escapar, a un grado de perfección -o si se prefiere,

simplemente de evolución del que no puede regresar, no puede retroceder; y cuyo resultado es inexorablemente su destrucción. Quizá sea éste un proceso normal que se ha repetido innumerables veces en la historia humana; y que volverá a repetirse mientras que el sol alumbre y caliente lo suficiente para que la vida siga su proceso cíclico.

* La máquina de Antikythera :

Uno de los hallazgos más sorprendentes de cuantos se refieren a la tecnología del pasado tuvo lugar durante el año 1900 junto a las costas de la isla de Antikythera, en el mar Egeo, cuando un barco de pescadores de esponjas de Dodecaneso buscó allí refugio protegiéndose de una tempestad. Pasado el peligro, a la mañana siguiente, los pescadores se sumergieron en las ya tranquilas aguas del mar y descubrieron a setenta metros de profundidad los restos de un barco sumergido que, a juzgar por la cantidad de algas que lo cubrían y por el conjunto de su aspecto, debía llevar en las arenas deí fondo marino mucho tiempo. De su interior extrajeron inmediatamente lo que juzgaron de más valor e interés: estatuas muy bellas de mármol y de bronce, ánforas y jarrones que conservaban todavía un color azul intenso, y otros objetos por el estilo. Entre ellos, y a punto de ser de nuevo arrojado al mar, izaron «algo» muy recubierto de formaciones calcáreas y adherencias normales de haber permanecido mucho tiempo bajo las aguas, con apariciencia de máquina. Al principio se pensó que se trataría de algún mecanismo que, en efecto, habría sido arrojado por la borda de un barco unos años antes; de ahí que estuviera recubierto de herrumbre y de adherencias marinas. Pero la excesiva oxidación y el recubrimiento calcáreo, idéntico al que presentaban las esta-tuas y otros objetos, puso en guardia a los descubridores en el sentido de que quizá aquello fuera otra cosa. Cuando fue limpiado el objeto minuciosamente, se extrajeron dos conclusiones importantes: era un mecanismo complicado y su antigüedad se remontaba 2.000 años más o menos, como el resto del hallazgo extraído del fondo y como el mismo barco.

El naufragio había ocurrido en el siglo I antes de Cristo, según la opinión de los arqueólogos que estudiaron el caso, entre ellos los historiadores Solla Price y Valerios Stais, y los especialistas en epigrafía Merrit y Jorge Stamires, que descifraron las inscripciones que la máquina presentaba en distintos lugares. Luego afinaron un poco más y establecieron, basándose en distintos aspectos del mecanismo, que la construcción del arte-facto se había llevado a cabo entre los años 82 al 65 antes de Cristo.

Vídeo de YouTube

La máquina, que se conserva en el Museo Arqueológico de Atenas, está construida fundamentalmente en bronce y presenta las siguientes características esenciales:

- 40 ruedas de engranajes. - 9 escalas móviles. - 3 ejes.

- 1 rueda central de 240 dientes. - 1 diferencial.

- 1 eje mayor, que servía para poner en marcha todo el mecanismo, y que salía al exterior.

La rueda central contenía un borde dentado cuyo relieve era de 1,3 milímetros en cada diente. Todo ello encerrado en una especie de caja o estuche de bronce también. Una de sus inscripciones hace referencia al calendario famoso de Geminos de Rodas (año 77 a. C.) y reproduce parte de él, como motivo meramente de adorno, se cree. Aparecen el sol, Venus, las estaciones en el orden de su desarrollo, horario lunar y otros deta-lles más, difíciles de definir por la corrosión del metal. El mecanismo en conjunto era de una extremada perfección, tanto en lo que se refiere a su fabricación como a sus engranajes y movimientos. Había sido realizado con troquel sobre piezas de bronce de un grosor de 2 milímetros. Se llegaron a encontrar en algunas piezas detalles de haber sido reparadas en varias ocasiones.

Del estudio completo del extraño mecanismo de An tikythera se deduce que en la época en que fue construido -entre el 82 y el 65 antes de Cristo- existían una tecnología y unas máquinas capaces de ello y que el dominio de las matemáticas y de la astronomía era cercano, cuando menos, al actual; que, lógicamente, una máquina tan perfecta no fue la primera en su género, que debió haber otras anteriores que se fueron poco a poco perfeccionando; es decir, que máquinas parecidas y con idéntica misión funcionaron desde varios siglos antes.

El arqueólogo Solla Price afirmó, como conclusión a todos sus estudios, que a lo que más se parece la máquina es un reloj. Y, efectivamente, se trata de un reloj astronómico. «Resulta un poco alarmante -escribió Price en la revista «Scientific American», junio de 1959- saber que poco antes del ocaso de la civilización helena, los antiguos griegos se habían acercado tanto a nuestra civilización, y no sólo en cuanto al pensamiento, sino también en cuanto a la tecnología científica. En todo caso -después del descubrimiento de la máquina de Antikythera- debemos revisar nuestros conocimientos sobre la historia de la ciencia. Porque podemos estar seguros de que este instrumento no es el primero ni el último de su tipo. »

Parece no ser del todo cierto el desprecio ' de la cultura griega por la técnica. Aun admitiendo el enorme predominio de la filosofía y la poesía sobre toda otra actividad intelectual, también desarrollaron los griegos una tecnología avanzada. Y por otro lado se nos ocurre plantear si no resulta absurdo que la humanidad en 2.000 años haya descubierto tantas cosas, y que durante miles y miles de años anteriores no llegara a descubrir nada. Sea como fuere, la máquina de Antikythera es un descubrimiento asombroso y significativo de que nuestro pasado, la historia de nuestros precursores, no fue tan simple y tan elemental como creemos.

* El robot de" Santo Tomás de Aquino :

y otros artefactos automáticos de la antigüedad

Si pudiéramos disfrutar de una televisión del tiempo -qué a lo mejor la hubo, como veremos más ade-lante- y enfocáramos la estancia en que estudiaban y escribían aquellos dos sabios y santos que fueron Tomás de Aquino y Alberto, durante su estancia en París y en Colonia, seguramente contemplaríamos muchos libros y

papeles, mapas, objetos diversos de trabajo y es, posible también que un extraño ser metálico con aspecto humanoide, un robot, disciplinado y ordenadísimo, a quienes ambos dominicos tendrían encomendadas las tareas domésticas. Una especie de ama de casa, o asistenta, que tuviera y mantuviera la estancia siempre limpia y con cada cosa en su sitio.

Según se contaba en la época (siglo XIII), y de ello quedaron muchos testimonios escritos, el invento lo construyó San Alberto a base de metales y una serie de sustancias desconocidas. Pensemos que eran aquellos unos años en los que se sintió con verdadero entusiasmo la llegada de los conocimientos científicos clásicos, de Grecia sobre todo, en un renacimiento espectacular de lo antiguo. De algunos manuscritos anteriores a ¡avenida de Jesucristo, probablemente egipcios, extrajo San Alberto las instrucciones que le hicieron posible la fabricación del robot, labor en la que empleó nada menos que veinte años. Bien, al fin los santos dispusieron de muchacha para todo, infatigable al esfuerzo y bien dispuesta para el trabajo. Pero, como se dice que no hay dicha completa, el robot le salió a su creador excesivamente juguetón y revoltoso; tanto que perturbaba en gran manera la concentración que la labor de teología y apostolado requiere. Un día, cansado de sus ruidos y.de sus juegos, se cuenta, Santo Tomás lo destrozó con un martillo en un arrebato de ira. Ya nunca volvió a funcionar el pobre robot, cuya única falta fue «estar demasiado vivo».

Vídeo de YouTube

La anécdota parece de ciencia-ficción; pero es más perteneciente al realismo fantástico. Porque no es la única referencia a la existencia de robots en tiempos pasados. Platón hablaba de sus robots' en muchos de sus, escritos y llegó a contar que eran tan perfectos que podría decirse que muchas veces actuaban por su cuenta, sin tener en consideración las órdenes que se le transmitían, hasta el extremo de que, si no se tenía cuidado con ellos, se escapaban. También los dioses del Olimpo griego tuvieron -según cuentan las leyendas-robots. Y Hefaistos; el forjador del Olimpo, poseyó dos, en forma de hermosas y jóvenes mujeres que lo transportaban a él a hombros y acudían a socorrer a todo el ejército de dioses con los que contó la mitología griega. En China, se llamaba Khawai-Shuh al arte de proporcionar vida a los muñecos, sirvientes en todo momento exclusivamente de su dueño. Se cuenta en las leyendas que fue precisamente en China donde tuvo lugar una romántica historia de amor y celos por culpa de un robot extraordinariamente bello e inteligente -lo tenía todo- que poseía el emperador Tachouan. Su esposa -desconocemos cómo era el emperador- se enamoró hasta tal extremo del artefacto que Tachonan sufrió unos terribles celos y lo hizo destruir por com-pleto. No refiere la leyenda si la enamorada lloró mucho o poco la pérdida del objeto de su amor, es una derivación del caso de la que no han quedado' vestigios. Pero fue una bella historia, a fin de cuentas. Como todas las historias de amor.

En tiempos no tan remotos, el que después sería papa con el nombre de Silvestre II, cuando era simplemente el monje Gerbert d'Aurillac (920-1003), sin mu-chas posibilidades de conseguir el papado, profesor que fue de la universidad de Reims, tuvo acceso a libros muy antiguos, cifrados y crípticos, que explicaban a quien fuera capaz de desentrañarlos la teoría y práctica de la construcción de robots, algo así como folletos. Silvestre contruyó uno que incluso hablaba (?). Documentos de tan insólito personaje mecánico se encuentran prácticamente enterrados, que no guardados, en la Biblioteca vaticana. (¿Qué cantidad de documentos de conocimientos y objetos hetedoxos estarán ocultos en los archivos vaticanos?)

Por si nuestra sorpresa ante la tecnología del pasado no ha alcanzado aún un grado de altura suficiente, recordemos, aunque sea sólo brevemente, que el templo de Zeus, en Atenas, disponía de un mecanismo de control automático para proveerse de agua bendita; y que en los lugares sagrados de Egipto, depositando una moneda adecuada por la ranura, un conducto «ad hoc» suministraba igualmente el liquido elemento purificador. ¡Qué prodigios! Y no se detienen ahí las cosas: la estatua de Memnon, mil quinientos años antes de Jesucrito, emitía una dulce melodía cuando los rayos del sol tocaban su cabeza. Cuando estuvieron en Egipto Adriano y Septimio Severo, oyeron esa música con gran asombro. Hay muchas citas de las cualidades de la estatua de Memnon. Si realmente existió -y parece ser que sí- debemos pensar no sólo en el hecho curioso de una estatua gigantesca que emite determinados sonidos, igual da musicales o no, cuando los rayos solares calientan su cabeza, sino también y sobre todo en cuál sería el mecanismo que convirtiera el calor y la luz en movimiento y sonido.

No es éste el único caso de lo que pudiéramos llamar «gramófono». Andrew Tomas recoge en su libro «We are not the First» que muchos personajes conoci-dos en la antigüedad poseyeron «piedras que hablaban», por ejemplo, el fenicio Sanchuniathon (1193 a. C.), Filo Biblos (año 150) y Eusebio (300).

Al comienzo del capítulo fabulábamos acerca de la posibilidad de disfrutar una televisión del tiempo, y se da la circunstancia de que tanto en la Vera Historia

(historia heterodoxa, desde luego) de Luciano y en el libro de Enoch se habla de unos «espejos mágicos», mirando a través de los cuales era posible observar escenas que se estaban desarrollando a mucha distancia, en directo. Y todavía más, el denominado «Libro de las Seis Ciencias» -libro de saberes antiquísimos- recoge .alusiones a espejos similares en los que era factible contemplar escenar lejanas; pero no solamente distantes en el espacio, sino también de otro tiempo, pasadas e incluso futuras.

Posiblemente también conocieron en la antigüedad remota el rayo láser y esa debió ser la causa que provocó, que las ruinas de una ciudad descubiertas en Nevada estén fundidas por una cantidad tan grande de calor como sólo el láser es capaz de producir. Todavía hoy, al cabo de miles de años, no arraigan vegetales en sus contornos. Y en muchos lugares del mundo se han hallado «piedras negras» con elevado porcentaje de berilo y aluminio, lo que parece demostrar que fueron sometidas, Dios sabe cuándo, a elevadísimas temperaturas y a bombardeo radiactivo.

La perplejidad que producen estas -llamemos- referencias es tan grande que cualquier comentario está de más. Planteemos, en cualquier caso, la cuestión de qué eran verdaderamente los «terafims», mediante los cuales los sumos sacerdotes de la Biblia se comunicaban con el más allá.

Vídeo de YouTube

* Las pilas de Bagdad :

En el curso de unas excavaciones que se estaban efectuando en la colina de Rabua, en Irán, en un territorio antiguamente ocupado por los partos, el arqueólogo Wilhelm Kónig encontró en 1938 unos recipientes en forma de jarrón, de arcilla clara, en cuyo interior estaba fijado un cilindro de cobre; sujeto en la embocadura con asfalto. Los recipientes medían 15 cm. de altura; el tubo de cobré, 26 mm. de diámetro y 19 cm. de altura. Dentro del tubo de cobre había una varita de hierro muy oxidado, que sobresalía 1 cm. y que daba la impresión de haber estado revestida de una fina capa de plomo. Los objetos recordaban con bastante exactitud a las pilas eléctricas actuales, pero, ¿quién se atrevería a hablar de que existieran en la antigua Babilonia baterías y para qué? El Ministerio de Información de Bagdad comunicó de una manera oficial que los objetos corres-pondían a una antigüedad que se cifraba entre el año 227 y 126 a. C. Pero en el mismo yacimiento se descu-brieron algunos materiales que habían sido sometidos a un procedimiento de galvanización. Se dedujo entonces que las pilas habrían sido utilizadas para estos fines, y dado que la antigüedad de los materiales galvanizados remontaba, la fecha a 2.000 años atrás, se concluyó que hace 4.000 años se estaban utilizando pilas eléctricas para galvanizar objetos.

Sin embargo, quedaba la duda de si, en verdad,aquellos recipientes, pese a su apariencia, eran auténticas baterías. Muchos arqueólogos habían afirmado que

se trataba de «objetos de culto», que es lo que suelen decir los arqueólogos cuando se encuentran un objeto que no saben para qué sirve. La prueba definitiva de

que aquellos objetos eran pilas eléctricas la obtuvo el propio Kónig rellenando los recipientes con un electrólito convencional: las pilas funcionaron.

Recipientes idénticos o muy parecidos habían sido ya encontrados con anterioridad y se exhiben expuestos en las vitrinas de algunos museos. Su utilización debió ser, por tanto, bastante generalizada, aunque debemos entender también que el secreto de su construcción sería guardado en los arcanos de los iniciados, a modo de magia técnica, que por qué no iba a haberla. La literatura clásica encierra numerosas citas respecto a templos y tumbas iluminados durante cientos de años por bombillas incandescentes y de bello colorido rojizo, en Grecia, en Roma, en Egipto. San Agustín, por ejemplo, contó el caso de una lámpara que no podían apagar ni los vientos ni la lluvia en Egipto, y otra en Antioquía que se mantuvo encendida más de quinientos años; el templo de Numa Pompilio, en Roma, ostentaba en su cúpula una luz siempre encendida; y existen bellos relieves en algunos templos egipcios, en el de Hator, por ejemplo, que muestran verdaderas bombillas de cristal, con un hilo incandescente dentro, en forma de serpiente, las cuales están conectadas a unos cables que, a su vez, se hallan enchufados a una red.

En la Via Apia, cerca de Roma, se descubrió una tumba donde estaba enterrada una hermosa mujer, cuyo cadáver se conservó en perfectas condiciones y que estuvo iluminado varios siglos por una brillante luz roja. Podríamos aducir más referencias, que las hay de sobra; pero es suficiente ya lo expuesto para plantearnos, con cierta seriedad, la existencia en los tiempos antiguos de la electricidad.

El jesuita Kircher recoge en su «Edipo Egipcíaco» (1562) trozos de un documento hindú primitivo, que se guardaba en la Biblioteca de los Príncipes Indios, y que no son otra cosa que las instrucciones que es menester seguir para construir una pila eléctrica. Dice así: «Colocar una plancha de cobre, bien limpia, en una vasija de barro; cubrirla con sulfato de cobre, y luego cubrirlo todo con serrín húmedo, para evitar la polarización. Después poner una capa de mercurio amalgamado con cinc encima del serrín húmedo. El contacto producirá una energía conocida por el doble nombre de Mitra-Varuna. El agua se escindirá por la acción de esta corriente en Pranavayu y Udanavayu. Se dice que una cadena de cien vasijas de este tipo proporcionan una fuerza muy activa y eficaz.» En fin, una batería eléctrica con su ánodo y su cátodo, en la que el agua se escinde en sus componentes oxígeno e hidrógeno.

También, aunque estas citas resultan mucho más vagas, existen relatos de ciudades iluminadas y templos por muchos lugares de América.

En las cavernas de la montaña Bayan-Kara-Ula, en la frontera chino-tibetana, los arqueólogos hicieron en 1965 un descubrimiento sensacional: 716 discos extraños de piedra con lo que en un principio se creyó eran grabados. Su antigüedad se remonta a varios miles de años. Poseían un agujero en el centro, como los discos de un gramófono, y lo que se pensó eran grabados, en realidad eran unos surcos que, en espiral, partían del centro del disco hacia el borde, unos surcos dobles. La semejanza con los discos de audición de los gramófonos planteó la posibilidad, por otra parte increíble, de que se tratara de eso. Pero los estudiosos investigadores de la Academia de Prehistoria de Pekín informaron que se trataba de escritura, y lograron descifrar algunos fragmen-tos que hablaban de naves espaciales hace 12.000 años. Peter Kolosimo hace al respecto una interesante observación: En el lugar en que fueron hallados los discos, frontera entre el Tibet y China, habitan las tribus Ham y Oropa, estos últimos, endebles de constitución y que apenas llegan a medir 1,27 de altura y cuya clasificación dentro de un grupo étnico conocido no es posible. Algunos geroglificos ham muy remotos cuentan que los oropa llegaron en la antigüedad en una nave espacial y se establecieron allí, al menos temporalmente. Y que su intención real era desconocida. Los ham se asustaron y permanecieron varios días escondidos en las cavernas. Finalmente, la nave espacial, en uno de sus vuelos de cercanías, parece que se estrelló en una maniobra de aterrizaje. Se pregunta Kolosimo si no serán estos oropa descendientes de aquella raza cósmica que llegó a bordo de aquel navío sideral.

Sometidos los discos de piedra a unos análisis muy rigurosos, se encontró en ellos una cantidad considerable de cobalto, y los medidores señalaron que emitían unas vibraciones muy intensas de energía, como si estuvieran todavía, al cabo de doce mil años, cargados de electricidad.

El descubrimiento arqueológico se completó con el hallazgo, dentro de algunas cavernas de la zona, de res-tos óseos de aspecto humanoide, que también corres-pondían a una antigüedad de doce mil años, de enormes cráneos y cuerpos pequeños y débiles. Oficialmente se dijo que pertenecían a una raza de simios extinguida ya. Pero nadie proporcionó -acaso no se pueda- una explicación acerca del origen de los discos y del mensaje de los geroglíficos.

Es muy difícil admitir, desde el punto de vista de nuestra lógica, la historia de seres que llegaron del espacio a explorar nuestro planeta y por un accidente debieron permanecer viviendo aquí, en condiciones que no les eran favorables. Hay, o debe haberla, otra lógica que no es la nuestra, de acuerdo con la cual eso sería posible. Si no la admitimos -y la verdad es que nos cuesta muchísimo esfuerzo hacerlo- no nos quedan razonamientos para justificar la presencia, ciento veinte siglos atrás, de los discos energéticos y los geroglificos que asombraron a los arqueólogos y nos maravillan a nosotros, en las cavernas de la montaña Bayan-KaraUla.

* Los motores prehistóricos :

En un estrato cuya antigüedad se ha fijado en millones de años, se encontró, en el curso de una excavación y de modo accidental, la silueta de un tornillo, perfectamente trazada, en el centro de una piedra. El acontecimiento se desarrolló en Treasure City (Nevada) en el año 1869. Al abrir la piedra por procedimientos mecánicos, se encontró una oquedad donde estuvo alojado un tornillo de hierro de 5 cm. de longitud. Los millones

de años transcurridos desde que el objeto quedó encerrado allí habían hecho desaparecer realmente la pieza metálica; sólo quedaba la herrumbre y la forma perfecta que había ocupado. Y nosotros nos preguntamos, y se preguntará usted, ¿para qué podía servir un tornillo hace millones de años?

Otro hallazgo mucho más reciente aumenta la dimensión de la pregunta. Los afortunados investigadores fueron Mike Mikesell, Wallace A. Lane y Virginia Macey y se realizó el día 13 de febrero de 1961, en Olancha (California). Los citados no eran estudiosos del tema histórico ni se hallaban preocupados por las incógnitas de la evolución humana; simplemente buscaban geodas, algunas de las cuales, como se sabe, pueden llegar a tener casi el valor de una piedra preciosa. Las geodas se forman dentro de las rocas, y son cavidades tapizadas de cristales o mineralizaciones y que suelen contar con cientos de miles de años, o millones.

En su interior hay generalmente un pequeño hueco. Recordamos sin mucha precisión que la señorita Maxey era dueña de una tienda de objetos de ese tipo, decorativos y caprichosos. Ascendieron aquella mañana, recogiendo las geodas que encontraban, que eran muchas porque la región es rica en este tipo de formaciones, hasta una altura de unos 1.300 m. sobre el nivel del mar, unos 600 por encima de las riberas del lago Owens, muy cercano. De regreso, ya en el taller, les llamó la atención una de las piedras recogidas, segura-mente porque su peso fuera mayor del que debía ser. La abrieron con una sierra de diamante y encontraron en el interior algo tan duro que la sierra se llegó a deteriorar. Dentro no existía hueco alguno sino un objeto extraño que parecía, ya a simple vista, ser de fabricación humana. Lo que deterioró la sierra de diamante fue una pieza de porcelana circular, en cuyo interior estaba fijada una varilla metálica de 2 mm. de diámetro, terminada en una especie de espiral o algo parecido difícil de concretar porque estaba mal conservado; todo ello envuelto en una especie de estuche hexagonal, de material no identificable, pues prácticamente se había desintegrado y sólo restaba la forma; probablemente fuera de madera. La varilla metálica estaba rodeada de una materia cuprosa de 18 mm. de grosor.

Todo el objeto que encerraba la geoda es muy similar a una bujía de motor de explosión. La antigüedad de la, piedra se estableció en 500.000 años. ¿Para qué podía servir entonces una bujía y quiénes la fabricaron?

El misterio de su tecnología ha quedado, como en los casos anteriores, pendiente.

En 1885, en Salisbury, dentro de un lecho de car-bón del Terciario (entre 70 y 12 millones de años de antigüedad) se halló una pieza metálica en forma de cubo, con una de sus caras redondeada. El objeto apareció dentro del carbón y cuenta, por lo tanto, con la misma antigüedad que éste, cuando menos. Estaba compuesto por hierro, carbono y níquel. La incógnita presentaba sólo dos soluciones: que se tratara de un

meteorito o que hubiera sido labrado por la mano del hombre. La hipótesis de un meteorito caído sobre la Tierra hubo de ser desechada, porque forzosamente la

superficie del objeto tenía que estar muy alterada por las temperaturas alcanzadas al atravesar la atmósfera; y no era así. La pieza fue labrada por la mano del hombre,

hace, por lo menos, doce millones de años. ¿Existía el hombre sobre la faz del planeta entonces? ¿Con qué técnica y con qué máquinas fue labrada?

En California y dentro de un trozo de cuarzo aurífero apareció un asa metálica de pozal; y otra semejante fue hallada en Kingoodie (Inglaterra) en un bloque de

piedra de 23 cm. de longitud que correspondía al Pleistoceno (8.000 años de antigüedad). En ambos casos los expertos afirmaron que la época en que las asas fueron fabricadas superaba los 10.000 años a partir de hoy.

* El desconcertante manuscrito Voynich :

Un volumen manuscrito hallado de manera espectacular trae de cabeza a los científicos contemporáneos nuestros. El libro, pues en la práctica de eso se trata,

fue encontrado por Wilford Voynich en el año 1912, en el interior de un cofre misterioso, cerrado durante siglos, en un castillo cercano a Roma. De acuerdo con los

datos que el propio manuscrito suministró, había pertenecido al inquieto padre jesuita, investigador de lo raro y curioso, Atasnasio Kircher, quien lo recibió como un regalo, probablemente de un amigo, con una inscripción inquietante: «Esfinges como ésta no obedecen más que a su dueño. » A nosotros nos parece que el significado de la dedicatoria debe traducirse en el sentido de que sólo tendrá en sus manos el manuscrito con pleno derecho, sólo obtendrá de él conocimiento, quien sepa interpretarlo, debidamente. Es una opinión que concuerda con lo que el libro guarda entre sus más de 200 páginas repletas de gráficos e informes, datos y dibujos, que parecieron críticos porque en su momento no se observaron con una óptica amplia y sin condicionamien tos, de tal modo que todavía en fechas muy recientes el manuscrito fue considerado como un conjunto de mapas. Las computadoras no pueden digerir con soltura los datos que se extraen de él y sus respuestas son vagas y confusas, porque los técnicos que las manejan no utilizan su imaginación en la medida necesaria y limitan las posibilidades solamente a lo que ellos creen que puede ser.

Hoy se sabe ya que no se trata de mapas; o mejor, que no se trata de simples mapas y sólo de mapas: el manuscrito Voynich recopila una gran información de astrología, botánica, farmacia y biología, expuesta a través de textos y diagramas, para confeccionar algunos de. los cuales han sido utilizados el microscopio y el telescopio. De otra forma no sería posible observar secciones de tallos y hojas de distintos vegetales que quedan reflejados en los dibujos; ni sería factible tampoco divisar la galaxia Andrómeda, sólo visible con el empleo de, potentes lentes telescópicas. Es decir, instrumentos de precisión óptica depurados existían ya con anterioridad a la época en que las lentes se comenzaron a perfeccionar e hicieron posible la fabricación del microscopio.

Vídeo de YouTube

No pueden reunirse, aunque añadiésemos algunos ejemplos más, casos comprobados suficientes para afirmar con rigor que existió una tecnología avanzada hace miles y millones de años. Incluso, como es notorio, algunos de los descubrimientos expuestos que se refieren a esa posibilidad no cuentan con garantías y com probaciones fehacientes; otros se encuentran sólo en leyendas muy primitivas, y algunos más son referencias de referencias que poco valor deben tener. Pero sí representan indicios de que no es despreciable la consideración ración de que otra u otras humanidades nos precedieron. Aunque supone un esfuerzo imaginar a los hombres primitivos trabajando en sus fábricas sujetos al ritmo de la producción y a un horario rígido, parece que el destino del hombre es ése: ampliar su conocimiento, crear una técnica, para padecerla después.

Somos unos insectos industriosos, como diría Paradox en la novela de Baroja, y todos los disparates técnicos quedan dentro de nuestro habitual campo de actuación. Nadie quiere enfrentarse en serio -o no puede-a estos descubrimientos enigmáticos del pasado que rompen los esquemas de nuestra concepción del mundo y de la historia.

Kolosimo, Andrew Tomas, Bergier, Pawels, Duval, Gallet, y tantos otros que, como yo estoy haciendo, ahora, relatamos con apasionamiento los secretos dél pasado, estamos divulgando datos muchas veces incom-pletos; mas si se consigue sembrar en las conciencias la inquietud con respecto a ellos, la suficiente para que nos planteemos qué somos realmente dentro del Cosmos, qué fuimos y qué podremos ser, de alguna manera, algún día, aunque no se haya esclarecido nada, nos - conoceremos más y mejor.


ENIGMATICOS OOPARTS : 

Los OOPARTS (Out of Place Artfacts) artefactos o utensilios fuera de tiempo o lugar desafían aún más a los teóricos oficialistas de la ciencia racional. 

En Whitside Country, en 1851, se encontraron dos anillos de cobre a unos 36'5 metros de profundidad. Y, en junio del mismo año, en las pro ximidades de Dorchester (Massachusetts), una explosión sacó del interior de un sólido bloque que se formó en una edad remota, una vasija en forma de campana de un metal desconocido, adornada con motivos florales". Descu brimientos que avanzan en miles de años las civilizaciones conocidas. 

Pero, el descubrimiento más sensacional se realizó en noviembre de 1869, en el interior de una roca de las denominadas "Galerías de la Abadía de Treasury City", Nevada. En el interior de la roca había estado incrus tado un tornillo, que ya no existía, de 5,08 centímetros, pero sus contor nos de rosca quedaron marcados. Los científicos americanos, ante la anti güedad de la roca, dijeron que el descubrimiento podría retrasar la His toria de la Humanidad en ¡millones de años!. 

Por otra parte, en Caw Canyon, a unos cuarenta kilómetros al este de Lovelock, en el Estado de Nevada, se halló otra huella humana pertene ciente a un cuerpo esbelto, ágil, armonioso y equilibrado estampado en ar cilla. Esta huella fue datada en la mitad de la Era Terciaría.Y recordemos que la ciencia empírica tradicional sitúa la aparición del hombre en la siguiente, la cuaternaria. 

Autor: Alfonso Serra.

*************************************************************************
NOTA DEL COPISTA : AL RESPECTO DE ESTOS ARTEFACTOS EXTRAÑOS,VERDADERAS PARADOJAS,HAY TANTO QUE DECIR,SE HAN HALLADO HUELLAS FOSILIZADAS DE ZAPATOS DE 30 MILONES DE AÑOS DE ANTIGUEDAD,SE HALLARON LENTES ASTRONOMICAS PARA TELESCOPIOS USADOS EN EL VIEJO EGIPTO,BATERIAS EN FORMA DE VASIJAS EN IRAK E IRAN,RESTOS DE UNA USINA ATOMICA NATURAL,APROVECHADA POR LOS AZTECAS Y AUN SU DESCRIPCION EN PINTURAS RITUALES,MULTIPLES FOSILES AGUJEREADOS POR BALAS,MAPAS PRECISOS HECHOS CON SATELITE Y COMPUTADORA DE ANTIGUEDAD MILENARIA Y COPIADOS EN PIELES,LIBROS QUE DESCRIBEN EL PLANETA VISTO DESDE ARRIBA ASI COMO VISIONES DE OTROS PLANETAS QUE FUERON CONFIRMADAS CON LAS FOTOS DE LOS VIAJES ESPACIALES;
AUN EXTRAÑAS TARJETAS CON SIGNOS SIMILARES A ESCRITURA BINARIA,SEMEJANDO TARJETAS DE COMPUTACION,ANTEOJOS ARMADOS CON METALES TAN DIFICILES DE MOLDEAR Y SIN EMBARGO HECHOS CON UN ARTE INIGUALABLE,DIAMANTES ARTIFICIALES,
PERFORADORAS CAPACES DE ROMPER BLOQUES QUE AUN NO PODEMOS,CAPACIDAD DE PULIR BLOQUES Y CRISTALES QUE NOS LLEVARIAN AÑOS HOY EN DIA,HAY TANTAS DE ESTAS COSAS EXTRAÑAS PARA MENCIONAR MUCHOS CREEN QUE SON RESTOS DE OTRAS RAZAS NO HUMANAS O DE VIAJEROS EN EL TIEMPO...;


MANUSCRITO VOYNICH 

 El descifrado de escrituras mágicas, incluso mucho más recientes, no ha comenzado aún. Las diversas interpretaciones esotéricas son poco convincentes. Numerosos alfabetos mágicos han llegado hasta nosotros, y A. E. Waite publicó varios de ellos. En realidad, el misterio que encierran permanece oculto por entero. Según la mayoría de los especialistas, presentan signos más complejos que los ideogramas chinos, y tienen, probablemente, un contenido muy rico en información. Una cosa nos llama la atención, y es que, con frecuencia, tienen un extraño parecido con los diagramas de los circuitos impresos. Sabemos lo que son, por ejemplo, los circuitos impresos de los transistores. Se trata de circuitos electrónicos realizados con tintas resistentes... conductoras y magnéticas. Esta idea puede ser una locura. No será un caso único en este libro. Unas líneas trazadas sobre un pergamino pueden ser instrumentos de telecomunicación o receptáculos de energía. En todo caso, convendría partir de ideas de esta naturaleza pluridisciplinaria para proseguir los trabajos esbozados por John Dee sobre la escritura mágica.
La clave de los sistemas mágicos y del Gran Lenguaje, ¿se encuentra, tal vez, en casa de un anticuario americano? Esta absurda pregunta, propia de un periódico sensacionalista, tiene, sin embargo, cierto interés.
David Kahn, uno de los más distinguidos especialistas americanos en criptografía, escribe: «El manuscrito Voynitch es, quizás, una bomba colocada debajo de nuestros conocimientos, y que estallará el día en que se consiga descifrarlo.» Este manuscrito se halla en venta, por 160.000 dólares, en casa de Hans P. Kraus, en Nueva York. Se presenta como un manuscrito iluminado de la Edad Media. Consta de 204 páginas. Según la numeración, faltan 28 de ellas. Su redacción se atribuye a Roger Bacon. Se trata, bien de una lengua desconocida, bien -y esto parece más probable- de una obra escrita en clave. Allá por el año de 1580, el duque de Northumberland, que había saqueado un número considerable de monasterios, lo envió al mago John Dee, el cual, después de un estudio dcl que nada sabemos, lo regaló al emperador Rodolfo II, alquimista, astrónomo y protector de Tycho Brahe y de Kepler. Más tarde, en el siglo XVII, pasó a manos de Marci, rector de la Universidad de Praga. Una carta de 19 de agosto de 1666 acompaña su envío a Atanasio Kirscher, cuyos esfuerzos resultaron vanos. Después de su fracaso, Kirscher depositó el manuscrito en poder de la Orden de los jesuitas. En 1912, el anticuario Wilfred Voynitch lo compró a la Universidad jesuita de Mondragone Frascati (Italia) y repartió copias por todo el mundo. Se creyó descubrir, en las iluminaciones, nebulosas espirales, plantas desconocidas y el cielo alrededor de Aldebarán y de las Híadas. En 1921, William Newbold, decano de la Universidad de Pensilvania, asesor del centro de espionaje americano en materia de criptografia, creyó haber descifrado una parte del manuscrito, algunas de las primeras páginas. Pero la clave cambiaba después. Según Newbold, Bacon debió tener conocimientos superiores a los nuestros; pero su traducción es discutida en la actualidad. Newbold murió en 1926; Voynitch, en 1930; su mujer, en 1960, y los herederos cedieron el indescifrable manuscrito a Kraus, el cual espera la oferta de alguna fundación.
Todas las hipótesis están permitidas. El pesimista recordará el famoso papiro Rhind, escrito 1.800 años antes de J. C., que anuncia «el conocimiento completo de todas las cosas, la explicación de todo lo que existe, la revelación de todos los secretos», y que no contiene más que la teoría de las fracciones y su aplicación a la paga de los obreros de una obra. El optimista pensará que Roger Bacon no era hombre capaz de poner en clave cosas insignificantes. El manuscrito Voynitch puede no contener más que fórmulas anticuadas, o puede ser la clave que, como imagina David Kahn, venga a trastornar un día toda la historia de los conocimientos.
 Por otra parte, esta conmoción se halla ya en curso, sobre todo en el estudio de las matemáticas antiguas. Ni siquiera un hombre como Van der Waerden, una de las más altas autoridades en este campo, rechaza la hipótesis de una ciencia antigua que habría dado origen a los conocimientos babilónico, egipcio y chino.
«Es imposible demostrar el fundamento de tales hipótesis, que, por lo demás, son ajenas a nuestro trabajo», dice. Pero añade a continuación: «La historia de las matemáticas griegas se extingue súbitamente, como una vela al ser soplada. ¿Cuántas otras altas ciencias murieron con la misma brusquedad, y por qué?»
Es evidente que el descubrimiento de unas matemáticas superiores probaría la existencia de altas civilizaciones extinguidas, a su vez, «como una vela al ser soplada», y arrojaría una viva luz sobre el Gran Lenguaje. Sin embargo, las altas matemáticas exigen una estructura mental particular. Los números y los cálculos no aparecen por sí solos. Su relación con el mundo real es imposible de captar. Si existe algún vestigio de ellas en los documentos de que disponemos, sólo podría ser descubierto por matemáticos cuyo violín de Ingres fuese la Arqueología, o por equipos pluridisciplinarios que no han sido aún constituidos sistemáticamente. Por supuesto, nosotros somos optimistas. Nuestra mayor satisfacción sería presenciar el estallido de bombas como la que sueña Kahn. Y, sin prejuzgar nada, estamos alerta en todas partes: ante el pórtico de Notre-Dame; entre los megalitos; en las ruinas de Babilonia, e incluso en casa de Kraus, en Nueva York...
Una última pista podría conducir al Gran Lenguaje: el inconsciente colectivo de la especie humana. En las extrañas lenguas que inventan a veces los niños, en los lenguajes desconocidos que hace aparecer, en ciertos casos, la hipnosis profunda, ¿puede percibirse el eco de aquella «lengua de los pájaros, madre y decana de todas las demás», que asciende desde lo profundo de los tiempos?
Hace treinta años, visité la sima de Padirac. El barquero que nos conducía sobre las negras aguas, pronunció esta maravillosa frase: «Este río es tan desconocido que ni siquiera se sabe su nombre...» Con esto expresaba, ingenuamente, dos certidumbres profundas que se agitan en nuestras almas: a saber, que las cosas sólo existen para nosotros cuando han sido nombradas, y que existe, desde la eternidad, un nombre que corresponde a cada cosa, la contiene y la expresa por entero.
 «El hombre -escribe Chesterton- sabe que el alma tiene matices más milagrosos, más innumerables, más indecibles aún que los colores de un bosque en otoño. ¿Cómo creer que todas estas realidades, en sus tonos y semitonos, en sus fusiones y sutiles correlaciones, pueden ser expresadas con exactitud por un sistema arbitrario de gruñidos y gemidos? ¿Puede un agente de Cambio y Bolsa emitir con sus labios todos los sonidos que explican los misterios de la memoria y las angustias del deseo? No, no, piensa el hombre: toda lengua es insuficiente: quizá todas las lenguas no son más que degeneraciones del momento sagrado en que Adán «puso nombre a las cosas».
Esta idea, ¿es añoranza, o comprobación de una insuficiencia eterna? ¿Hemos inventado el mito de un Gran Lenguaje para mitigar nuestra angustia de lo inexpresable? Sin embargo, la tradición se refiere a él con insistencia, y las sectas gnósticas, por ejemplo, afirman poseer la verdad de libros cuyo origen es alógeno, extraño y superior a este mundo. La exposición del Libro Sagrado del Gran Espíritu Invisible se inicia con estas solemnes frases:
«Aquí está el libro que escribió el gran Set (uno de los hijos de Adán). Lo depositó en altas montañas... Este libro lo escribió el gran Set, con escrituras de ciento treinta años. Lo depositó en la montaña llamada Charax, a fin de que se manifieste en los últimos tiempos y en los últimos instantes.»


MAPAS ANTIGUOS Y TIERRA HUECA : 

NOS LLENA DE ORGULLO,PRESENTARTE EN EXCLUSIVO ESTE TEXTO,COMPARTELO CON OTROS,SIN FINES DE LUCRO. (F.Ramirez-GPO.TRABAJO ESOTERICO)

* Mapas prodigiosos en la antigüedad :

 El padre Las Casas, que es, din duda, uno de los historiadores más sensato y veraz de cuantos se han ocupado en estudiar la gesta española en América, dejó escrito -y seguramente con cierta ironía- que Cristó-bal Colón, en su viaje famoso del Descubrimiento, no fue a la aventura; que todo, absolutamente todo, estaba calculado prácticamente al minuto y al milímetro; que nada había abandonado al azar; que, en fin, el almirante conocía perfectamente adónde iba y cómo debía navegar y cuándo para arribar allí. A simple vista, y por supuesto en su época-recordemos que Fr. Bartolomé de las Casas fue contemporáneo de Colón- la afirmación del misionero resultó un verdadero ataque al prestigio que nadie cuestionaba del navegante.

Negar el mérito y el riesgo que supuso el viaje, con aquellas embarcaciones frágiles y' no demasiado aptas para la navegación de altura; siguiendo un rumbo des-conocido que nadie se atrevió antes a desafiar; ignorando qué corrientes oceánicas y de qué intensidad podrían encontrar; provistos sólo de unos pocos elemen-tos técnicos (brújula, astrolabio, cuerda de nudos y algún rudimento más) era enturbiar una página gloriosa de la historia de España, y a eso no había derecho. Claro, que lo que no sabían entonces es que la afirmación del P. Las Casas no había sido lanzada sin fundamento: sabía el frailecito lo que se decía y aún resultó prudente.

 La verdad es que al Almirante lo cubrieron de honores (de momento, que luego la codicia lo despojó), y al misionero se le hizo poco caso. Pero no le importa-ban al P. Las Casas los desdenes que le acarrearon sus insinuaciones y sus ironías. Era un hombre preocupado sobre todo por su labor apostólica y lo que le interesaba principalmente era humanizar el proceso de conquista para que los indios no fueran excesivamente maltratados. No lo consiguió, dicho sea entre paréntesis, que eso a nosotros ahora no nos debe ocupar. Lo que sí nos interesa es la referencia a que el Descubridor, en realidad, no descubrió nada: todo estaba ya descubierto. De eso hoy ya no nos debe quedar ni la más mínima duda. De una manera o de otra, el Almirante consiguió unos mapas extraordinariamente minuciosos y, en secreto, los utilizó.

¿Cuáles pudieron ser estos mapas? Vamos a intentar localizarlos y vamos a investigar también su origen. Sepamos, no obstante, previamente, que el planeta Tierra es conocido en su totalidad desde hace milenios y que de ello existen referencias indudables en casi todas las culturas. Por ejemplo -y con el ánimo de citar a un autor muy conocido-, ¿a qué océano y a qué islas y continente pudo referirse Platón en estos términos?: «... el Atlántico es navegable desde una isla situada al oeste de los estrechos que vosotros llamáis las columnas de Hércules; desde ella podían alcanzarse otras islas y desde éstas era factible pasar al continente que había frente a ellas y que circunda al verdadero océano». Es decir, más allá del estrecho de Gibraltar, haciendo es-cala en las Islas Canarias, se llega a las Antillas y desde allí a América, el continente que circunda o limita el océano Atlántico.

En la Vishnu Purana, que es un libro sagrado de la India, milenario, se describe perfectamente un gran continente dividido en dos, con forma de arco, por de-

bajo del «mar de leche». Se trata del continente americano, dividido en dos por el istmo de Panamá y situado bajo los hielos blancos (mar de leche) del Artico. Y en

 un antiquísimo libro del Tibet se describe un mapa en el que quedan situadas con precisión Jerusalén, Babilonia, el mar Caspio, etc. Herodoto, ya en el siglo V antes de Cristo, escribió que Aristágoras de Mileto poseía una tablilla en la que estaban grabados los mares y las tierras. En la Universidad 'de Yale se guarda un mapa, fechado en 1440, que demuestra sin lugar a duda alguna que los vikingos llegaron a Groenlandia y a Canadá siglos antes de que lo hiciera Cristóbal Colón. Y también se conoce el hecho de que ya en el siglo XIII el sabio Nasireddin Tus¡, gran estudioso de la astronomía y cartógrafo, entre otros saberes, describió bastante acertadamente las costas de América del Sur, doscientos cincuenta años antes de que «oficialmente» fueran descubiertas.

Podrían aducirse más referencias a noticias de la antigüedad acerca de mapas y continentes; pero no es necesario. Bástenos saber que el mundo antiguo no era tan limitado y tan estrecho como nosotros pensamos y admitamos la posibilidad de que, quizá, hace 10.000 o más años existió una civilización, o varias, con grandes conocimientos técnicos, de las que solamente han llegado hasta nosotros leves rumores y algún que otro hallazgo insólito a simple vista, como los mapas que vamos a conocer en este capítulo. El milagro consiste únicamente en mirar lo antiguo no con ojos de antiguo, sino con, ojos nuevos; en esa perspectiva caben todas las interpretaciones, se abren todas las puertas, nos rodean todas las posibilidades. Es apasionante, lean.

* El legendario almirante Piri Reis :

 En los primeros años del siglo XVIII se encontraron, entre otros valiosos documentos históricos, en el palacio Topkapi de Estambul, unos extraños mapas distorsionados, pero que citaban y a veces describían lugares concretos. No pudieron ser bien interpretados entonces y quedaron más bien como una reliquia del pasado, sin otro valor que ése precisamente: el de ser reliquia. En los documentos figuraba que aquellos mapas habían pertenecido a Piri Reis, un navegante turco del siglo XVI. De la colección se conserva casi su totalidad en su país de origen, menos dos mapas que pueden estudiarse en la Biblioteca Nacional de Berlín, y en los que apare-cen la cuenca del Mediterráneo y el mar Muerto. El mismo Piri Reis anotó en los márgenes que para la confección de sus cartas de navegación -que no otra cosa son los mapas- había utilizado una compilación de ellos que ya existía con anterioridad y que se conocía con el nombre de Bahriye, que significa justamente colección. El Bahriye estaba compuesto por 210 mapas parciales con el título genérico de Libro de los Mares. Los mapas encontrados en el palacio Topkapi de Estambul llevaban -llevan- como fechas los años 1513 y 1528. El primero de ellos, el de 1513, comprende Bretaña, España, Africa occidental, Atlántico, parte. del norte de América, Suramérica y la costa de Antártida hasta una zona por debajo de Africa. Como está rasgado hay que decir que se sospecha sólo (pero debió contenerlas en realidad) que incluía también Europa, Asia y Australia.

El fechado en 1528 abarca Groenlandia, Labrador, Terranova, parte de Canadá y la costa oriental de Nor-teamérica, hasta Florida. Ambos mapas estaban confeccionados en cuero de gacela de 85 por 60 cm. Y en algún lugar Piri Reis había añadido a su afirmación de haber utilizado el Bahriye, que ya hemos mencionado, que preparó sus mapas utilizando también 20 viejos planos y 8 mapamundis confeccionados en la época de Alejandro y que en ellos aparecía la totalidad del mundo habitado. Esta anotación elevó la sorpresa de los investigadores a grados mucho más altos: ¿de modo que unos mapas fechados en el siglo XVI nos trasladaban de golpe a muchos siglos atrás?

Pues, sí. No se comprende qué interés pudo sentir Piri Reis en hacer a los estudiosos posteriores de sus cartas de navegación víctimas de un engaño que a él no iba a reportarle beneficio alguno. Hay que desechar esa hipótesis y pensar que así debió ser y que ya en los tiempos de Alejandro Magno (siglo IV antes de Cristo) eran conocidos los mares y los continentes que aparecerían después en el Behriye y en los propios mapas de Reis.

Muchos han sido los estudiosos de estos mapas y numerosos son todavía los que pretenden desentrañar toda la sabiduría que encierran; pero puestos a citar los más significativos, los que más lejos han llegado en sus investigaciones, no debemos olvidar a Arlington H. Ma-llery, Walters, Lineham, Charles H. Hapgood y Richard W. Stracham. Entre todos, y abarcando todos los aspectos posibles, dieron luz sobre estos misteriosos planos para que todos los humanos podamos maravillarnos con ellos de uno de los enigmas más desconcertantes de los muchos que tenemos sin resolver. Porque la conclusión razonada de la totalidad de sus estudios, para los que se han servido de todos los medios de la técnica actual, es ni más ni menos que los mapas de Piri Reis han sido trazados ¡basándose en fotografías aéreas! tomadas a una extraordinaria altura desde una especie de satélite de esos que cruzan ahora el cielo, pero en los que era incluso imposible pensar en los primeros años de nuestro siglo. ¿Fotografía aérea hace más de 400 años, si los mapas son del siglo XVI? ¿Hace 23 siglos, si estaban ya confeccionados en la época de Alejandro Magno? ¿An-teriores quizá?

Las distorsiones que aparecen en los planos lo son sólo en una interpretación lineal, sobre una mesa, sobre una superficie plana; pero ajustando los mapas al globo terrestre desaparecen las incorrecciones, y todo, mares, tierras, islas, queda en su lugar. Como si el mapamundi hubiera sido realizado en nuestros días basándose en una sola fotografía a gran altura. Y, según las noticias que nos da la Historia, en el siglo XVI, y antes mucho menos, no existió la aerofotografía ni se conocían todavía las tierras que los españoles estaban descubriendo y, por lo tanto, no podían figurar lógicamente en los mapas.

Los descubrimientos realizados por Colón, Vespucio y Magallanes hasta 1513 (fecha del mapa en que figura el continente americano) fueron sólo parciales y podrían haber reflejado exclusivamente algunos puntos dispersos de la costa. En los mapas de Reis está inscrita la totalidad de la costa y los deltas de los grandes ríos, en

los que tampoco entraron los descubridores. Cortés llegó a la costa de Méjico en 1520 y Pizarro al Perú en 1531, y después de la fecha que ostentan los mapas.

No pudo, pues, basarse Piri Reis en sus viajes ni en sus referencias para confeccionar sus mapas. Hemos de creer en las afirmaciones del navegante turco de que sus conocimientos geográficos y cartográficos eran una recopilación de mapas anteriores, muy anteriores, en el tiempo. Suposición que se ve reforzada por las numerosas citas de autores antiguos, algunas de ellas ya mencionadas aquí, que insisten en que toda la Tierra era conocida hace miles de años.

Pero, ¿quién fue este Piri Reis y de dónde extrajo directamente la información que se recoge en sus por-tentosas cartas de navegación? Es el personaje mismo quien responde en parte a estas cuestiones, anotando en los márgenes que obtuvo los mapas en el año 1507, tras una refriega frente a las costas de Valencia, en la que él, con la colaboración de su tío Kemal, capturó siete buques españoles. Uno de los marineros apresado llevaba en su poder los mapas que había utilizado Colón y de los que se sirvió para sus viajes y descubrimientos. El marinero afirmó haber acompañado al Almirante Colón en tres de sus cuatro viajes y que los mapas eran de la época de Alejandro Magno. Estos mapas serían sumados a las otras colecciones cuando el sultán Selim I encargó a Piri Reis la confección del mapamundi que estamos estudiando.

De Piri Muhyi I Din Re'is se conocen datos suficientes para,poder hacernos una idea de su vida y de su personalidad. Fue sobrino de un famoso pirata, Kemal; y, si no tan famoso como él, sí fue por lo menos tan pirata. Ambos heredaron las técnicas de asalto marítimo tradicionales en el Mediterráneo desde que se inventó la navegación. Es éste un mar que se presta a la actividad de la piratería, al ataque por sorpresa y al escondite rápido, hasta el extremo de que en varias épocas de la historia el expolio de barcos y mercancías, y hombres, fue prácticamente un asunto de política comercial en cierto modo aceptado y no en extremo censurable. Incluso reyes pactaron a veces con los piratas en sus guerras contra otros países (Mitrídates, rey del Ponto, por ejemplo, en su lucha contra Roma). A principios del siglo XVI, cuando nuestro personaje capturó al mari-nero que había viajado con Colón a América, se habían sumado a los piratas turcos y berberiscos muchos de los árabes andaluces expulsados en 1492 por los Reyes Católicos. Reis ejerció su audaz profesión, llevando una vida repleta de aventuras fantásticas, y murió dignamente, como corresponde a un corsario-de su estirpe, decapitado por la orden de un sultán al que había servido en muchas ocasiones, en El Cairo, en 1544. Con él desapareció un personaje de leyenda y la clave verda-dera del origen de sus famosos mapas.

Pero admitiendo su antigüedad indiscutible y el hecho asombroso de que están realizados a base de aero-fotografías, vamos a profundizar un poco en ellos; no dejaremos de sorprendernos.

Ya ninguno de sus estudiosos duda de que están confeccionados uniendo más o menos burdamente distintos pedazos de diferentes mapas parciales. Falta algún trozo; y algún otro, como la costa americana cercana al Amazonas, aparece repetido. La mayoría de las secciones concuerdan con la realidad exactamente; pero hay algunas que no encajan ni por aproximación. Lo cual nos indica que Reis no consiguió toda la información necesaria y que la que reunió no fue bien manipulada. Sin embargo, no resta este hecho valor alguno a los planos: las partes que concuerdan lo hacen de tal ma-nera, tan perfectamente, que cada una de ellas por sí sola es una joya cartográfica. Y son muchas, muchísimas.

El profesor Sarton, de Harvard, realizó un estudio de las escalas y extrajo las siguientes conclusiones: las dis-tancias entre los diferentes puntos eran exactas, to-mando como baremo la medida griega estadio; la escala utilizada por Piri Reis fue derivada de la medición de la cincunferencia de la Tierra que llevó a cabo Eratóstenes (siglo III-II a. C.) y que fue calculada precisamente en estadios (1 estadio = 559 pies = 186 metros). Tanto Reis como Eratóstenes sobrestimaron el perímetro del globo en un 4,5 %. Restando esa diferencia a las escalas de los mapas de Reis, la exactitud con la realidad es asombrosa. Basándose en esto, Hapgood ha llegado a afirmar que los mapas de Reis son incluso anteriores a Eratóstenes, esto es, anteriores al siglo III antes de Cristo. Posiblemente de la época de Alejandro Magno. Y entonces tendríamos que volver a plantearnos la pregunta de cómo fue posible -y con qué información se contó en el siglo IV a. C. para ello- que fueran confeccionados unos mapas tan perfectos sin una tecnología cercana a la nuestra.

Son muchos y grandes los misterios que plantean estos mapas, además de la tecnología empleada para realizarlos: si fueron confeccionados en la época de Alejandro Magno, ¿hay que entender que los griegos habían explorado ya los lugares geográficos que aparecen reflejados en ellos? ¿Cómo aparece la Antártida sin hielos, incluso reflejando las altitudes y otros accidentes que hoy se están apenas descubriendo? Este detalle ex-raordinario de que la Antártida no esté cubierta con hielos y que se ajuste tanto a su contorno y relieve reales nos lleva a pensar que los mapas debieron ser confeccionados en una época remotísima, antes de la última glaciación, muchos miles de años. Se observan ríos también, lo cual indica que el clima antes era mucho más cálido. Recordemos que la Antártida fue descubierta en el siglo XIX y que todavía no está total-mente explorada ni ha sido posible trazar un mapa completo de ella.

Y para colmo de sorpresas, si observamos deteni-damente los mapas de Piri Reis, veremos entre América del Sur y Africa una isla de gran tamaño denominada Antilia, que no existe, o, al menos, no existe ya. Otras islas más pequeñas la rodean. ¿Se trata del mítico continente Atlántida?

* La Tierra como es :

Otros mapas completan los misterios y las sabidurías de los de Piri Reis, mapas también muy antiguos y realizados con una tecnología «inexistente». Todos. ellos están repletos de sorpresas y de incógnitas. Y, aunque no es posible mencionarlos en su totalidad ni profundizar mucho en ellos, debemos hacer alguna referencia, para que el panorama de los conocimientos cartográficos de la antigüedad quede completo y también nuestro asombro.

Por ejemplo, el mapa Zeno, fechado en 1380, en que puede observarse Groenlandia sin la capa de hielo, surcada por ríos y motejada de montañas, accidentes geográficos que fueron localizados en 1947 mediante los sondeos que llevó a cabo una expedición francesa al polo Norte capitaneada por Paul-Emile Víctor. Las montañas y los ríos, y el contorno, están sumergidos bajo una espesísima capa de hielos milenarios y no son visibles, sólo detectables por sondeos. ¿Cómo pudo ser trazado el mapa?

En el mapa de Caneiro, del siglo XV, queda descrita la costa oriental de Africa, trozo que falta a los del pirata Reis. ¿Ambos cartógrafos se inspiraron en una misma fuente anterior? Y en el mapa de Yehudi lbn Ben Zara (1487) también está trazada Groenlandia sin hielos y todas sus islas, así como Suecia según debió ser -es opinión de los geógrafos- hace 8 ó 10.000 años. Un aspecto muy inquietante del trabajo de Ben Zara es el mayor tamaño de todas las islas del Mediterráneo, circunstancia que nos induce a pensar que el nivel de las aguas de ese mar ha ascendido considerablemente. Así parece que ha sido. Igualmente, en un mapa de 1508 firmado por Andreu Benincasa, puede observarse perfectamente toda la costa norte de Europa; y en otro, de Jorge Reinel (1510) se describen el océano Indico y parte de Australia. En el Oronteus Finaeus (1531) quedan trazados todos los ríos y montañas de la Antártida, lo cual hace pensar en que se trata de una copia realizada sobre mapas originales exactos. Hadji Ahmed

(1559) nos legó los planos cartográficos de América entera, con dos siglos de anticipación a la posibilidad de ellos. En el mapa de Ahmed aparece el estrecho de Bering cerrado, como lo estuvo en épocas muy remotas.

Es decir, la Tierra era conocida geográficamente hace cientos y seguramente miles de años con mayor exactitud de lo que lo es hoy y este hecho es producto de unos conocimientos y de una tecnología que han desaparecido. Descartemos, por lo menos de momento, la hipótesis extraterrestre que nos pondría los mapas en las manos como un regalo de nuestros hermanos del Cosmos, si los hay. Resulta demasiado fantástica. Pensemos mejor que hubo una civilización -o varias-hace milenios, no sabemos cuántos, que llegó en su ciencia yen su técnica tal vez más lejos de lo que nosotros, esta humanidad, ha alcanzado hasta ahora. Los mapas que hemos analizado serían sólo un sencillo re-cuerdo de otros hombres sabios que fueron y que, no se sabe por qué, desaparecieron por completo.

* ¿Es hueca la tierra...? :

El vergel de la Antártida y otras curiosidades

En el mapa de Piri Reis que ya hemos considerado aparece la Antártida sin hielos, surcada por numerosos cauces de agua, jalonada de montañas y abierta en valles umbrosos y acogedores. En realidad son varias y grandes islas que -según el mapa- se extendían hacia el sur de Africa, las que han debido quedar después desplazadas más hacia el sur de América por un corrimiento de las plataformas continentales, ocupando la extensión que tienen en la actualidad. Dando un poco de rienda suelta a la imaginación podríamos suponer o recrear de una manera ideal lo que sería -lo que tal vez fue- aquel continente hoy inhóspito y antaño paradisíaco. ¿Por qué no?

Existe en muchas culturas y muy arraigado un mito que cuenta y no termina las excelencias de aquellas islas que hoy están recubiertas con una coraza de hielos de

cientos y en ocasiones miles de metros de espesor. La Antártida pudo ser -y siguiendo el mito deberemos decir que lo fue- un conjunto de islas de clima templado, de exhuberante vegetación, donde la vida animal, y la humana también, por supuesto, fue un regalo. Hubo una civilización basada en la agricultura, pero con una avanzada técnica. Seguramente, bajo los hielos im-penetrables se esconden los campos de cultivo, los templos y las ciudades, sorprendidos en la fantasmagórica instantánea de un cataclismo total, un cambio del eje de la Tierra, por ejemplo, que hizo desplazarse los polos y situó la Antártida en otro lugar del globo, obviamente menos privilegiado: donde ahora se encuen-tra. El relato parece extraído de una novela de Lovecraft; pero, quizá no sea tan fantástico como aparenta a simple vista.

Los sondeos realizados en los últimos años por geógrafos y geólogos han puestos de manifiesto que el con-torno de las tierras antárticas es distinto al contorno de la masa de hielos que lo, cubre; que el hielo ha ocupado mucha más extensión, y en la actualidad podríamos considerarla como un sombrero desmesuradamente grande sobre la verdadera tierra firme. También, como ya hemos dicho en otro lugar, los ríos, montañas y demás accidentes geográficos representados en los misteriosos mapas primitivos están siendo confirmados en su existencia por las técnicas modernas de exploración. De estas realidades comprobadas hemos de deducir que, en efecto, el clima antártico no fue como es; ni su situación geográfica la que hoy guarda con respecto a los polos magnéticos de la Tierra. Luego debió, o por lo menos pudo ser, un continente habitado hace miles de años. Es una lástima que los estudios realizados allí no supongan todavía un bagaje suficiente para permitirnos una visión de conjunto completa. Por ahora sólo contamos con informaciones parciales, muy parciales, que aunque concuerdan de una manera asombrosa con los mapas y relatos antiguos, nos remiten a ellos inexorablemente, sin la posibilidad de un refrendo de la tecnología actual.

Esto hace que parezca atrevido -y lo sería, claro-basarse exclusivamente en los datos que una historia de aspecto enigmático nos ha proporcionado. No poseemos otros, o solamente poseemos unos pocos más. Pero, eso sí, suficientes para que lo que va usted a leer a continuación sea verosímil y mucho más que proba-ble. Dejando aparte la imaginación.

La primera expedición científica perfectamente pertrechada de medios y de hombres que estableció sus observatorios en los suelos helados de la Antártida, muchos cientos de kilómetros en el interior, fue la dirigida por el capitán Ritscher y que exploró el continente durante los años 1938-39. Era una expedición alemana por sus componentes y por su financiación y fue conocida por el nombre de «Schwahenland». Penetraron en línea recta en dirección al mismo polo Sur partiendo del «gran muro helado» que supone la enorme barrera de hielos de un iceberg de kilómetros, desde la longitud 0 hacia el Este y hacia el Oeste a lo largo del paralelo 70. Los pilotos sobrevolaron en varios de sus diversos viajes de exploración una región cercana al polo, en pleno corazón antártico, que fue descrita como llena de ondulaciones, sin rastro siquiera de hielos y poblada de lagos.

Los informes de la expedición «Schwahenland» fueron acogidos con cierto estupor: ¿Una zona sin hielos y con lagos dentro de .la inmensidad helada, casi en el mismo polo? No resultaba lógico que el proceso normal de endurecimiento del clima, conforme se avanza desde los márgenes antárticos hacia el centro, se viera interrumpido y sufriera una regresión hasta convertirse en un clima lo suficientemente templado para permitir la existencia de lagos líquidos y colinas erosionadas cubiertas de verdor. Por fuerza -o el caso iba en contra de lo que se conocía de la Naturaleza- allí debía hacer toda-vía más frío que en las regiones marginales. Pero la seriedad de un equipo de científicos tan prestigioso prevaleció sobre toda duda. Había que admitir aquella «absurda» realidad. Y, no obstante, desde luego, esperar una confirmación.

Confirmación que tardó ocho años en llegar, pero que llegó, avalada de suficiente documentación y testimonios como para que no se discutiera. La expedición

mandada por el norteamericano almirante Byrd, en 1947 y 48, bautizó el lugar con el nombre tan sugestivo de «Jardín de la tierra de la Reina María». Los aviadores

de Byrd, pilotando aviones adecuados a la misión que tenían encomendada, sobrevolaron sistemáticamente el misterioso rincón y observaron con detenimiento las

colinas cubiertas de coníferas, las manchas de musgo,anchas, diseminadas por doquier, y nada menos que 23 lagos de diferentes tamaños.

Los hidroaviones se posaron sobre las aguas de los tres lagos mayores, los cuales, desde las alturas aparecían coloreados de verde, rojo o azul. No hacía frío,

sino más bien lo contrario. Los exploradores introdujeron sus manos en las aguas tranquilas y las removieron. 

Ofrecían una temperatura agradabilísima, templada. El fondo estaba cubierto por espesas alfombras de algas microscópicas, que eran las que proporcionaban los be-llos reflejos coloreados. Aguas tibias en pleno polo sur, ¡entre miles de kilómetros de hielos espesísimos!

Cuando la expedición de Byrd hizo públicas sus investigaciones, se planteó el estudio de las causas de aquel microclima tan peculiar. Y hubo hipótesis para conformar a todos: unos achacaron el fenómeno a restos de vulcanismo; otros dijeron que las temperaturas cáli-das eran producto de la radiactividad; y hubo incluso -la nota epatante- quienes propusieron como solución una intervención intencionada de los extraterres-tres, entre otras lucubraciones menos dignas de mencionar.

La hipótesis vulcanista fue desechada de inmediato, pues los estudios de las expediciones que ya se habían llevado a cabo coincidieron en que no, que no existían en la Antártida restos de vulcanismo; a los partidarios de un complejo turístico de nuestros hermanos del Cosmos no se les hizo mucho caso; pero cobró valor la explicación de la templanza por causas de la radiactividad, pues los detectores de uranio se habían conmovido durante las exploraciones en muchas ocasiones. La radiactividad podía ser admitida como causa; sin embargo, había que demostrarlo. De todas formas, el almirante Richard Evelyn Byrd, nacido en Winchester (Virginia) en 1888, fue, con su expedición, quien más datos aportó y quien abrió las puertas atractivas del enigma antártico a los futuros estudiosos. Muerto en Boston (1957) es una figura casi mítica en el fantástico libro de los navegantes y descubridores.

Unos años más tarde, en 1958, Año Geofísico Internacional, científicos de 11 países montaron en el interior de la Antártida 33 campamentos e instalaron 60 estaciones de investigación repartidas por todo el continente siguiendo las indicaciones y sugestiones de las expediciones de Ritscher y Byrd. La participación de los Estados Unidos y Rusia debe contarse entre las más notables por número de miembros y calidad.

Se confirmaron los descubrimientos de las expediciones anteriores y se encontraron «áreas oscuras» en la superficie de los hielos, como si la gran masa helada ocultara en su interior muros ciclópeos, relieves regulares que recordaban edificios. Eran, a juicio de los expertos, figuras geométricas demasiado regulares para que fueran obra de la Naturaleza. ¿Qué había allí bajo cientos y miles de metros de hielo? «Las construcciones eran de dimensiones muy diversas. Había complejos de extensión enorme, al estilo de una colmena, y estructuras menos separadas. Por lo general, la forma de estas construcciones tendía al cono, a la pirámide o a la superposición de terrazas. Pero también había perfectos cilindros, cubos también perfectos, grupos de cubos y otras formas rectangulares, y características dispersiones de edificios poligonales, cuya planta, de cinco lados, recordaba vagamente las fortificaciones modernas. Todo el enmarañado conjunto estaba monstruosamente gastado por el tiempo, y la superficie de hielo de la que despuntaban las torres estaba sembrada de bloques y detritos caídos en época inmemorial. En los puntos en que el hielo era transparente podíamos ver las partes inferiores de los gigantescos edificios. También eran visibles los puentes de piedra que unían las distintas torres entre sí a alturas variables por encima del suelo...»

Es un fragmento de la novela titulada «En las montañas de la locura», de H. P. Lovecraft, que nos relata el descubrimiento de una metrópoli bajo los hielos de la Antártida. Pero muy bien pudo ser la descripción de uno de los pilotos que sobrevolaron las «áreas oscuras» durante las exploraciones antárticas del Año Geofísico Internacional. Hay ocasiones en que la fantasía realista de los noveladores y poetas completa y perfecciona las percepciones de los científicos. Y bástenos recordar a julio Verne.

Las conclusiones más significativas que pueden extraerse de los datos suministrados por las expediciones que exploraron la Antártida se resumen en un pequeño grupo de consideraciones, espectaculares casi todas: El espesor de la capa de hielos que cubre el continente oscila entre unos pocos cientos de metros y los 3.000, llegándose en determinados lugares a los 4.000 metros. Las masas heladas no permanecen estáticas, se desplazan de forma regular y continúa hacia las aguas de los océanos circundantes; esta circunstancia dificulta extraordinariamente el estudio del verdadero relieve te-rrestre y lo que en él se halle natural o fabricado. Se han encontrado fósiles de helechos gigantes que nos inducen a pensar en un clima al menos subtropical hace miles de años, y extensos yacimientos carboníferos, alguno de ellos -así opinaba Byrd- suficiente para abastecer al planeta entero de carbón durante mucho tiempo. El subsuelo contiene una riqueza considerable en oro, grafito, molibdeno, cromo, petróleo y uranio. La atmósfera es más cálida cuanto más cerca del polo y presenta una densidad un 50 % inferior a las demás zonas del globo terrestre. La fauna es inmune a las bac-terias y el aire es absolutamente aséptico a causa de unos microorganismos genuinos y exclusivos de allí.

Los cultivadores de la fantasía desbordada, entre ellos William Bennet, explican la extraña asepsia y la existencia de los peculiares microorganismos que la consiguen, exponiendo alegremente -¿y si fuera cierto?- que son el producto de un microclima artificial creado por los extraterrestres, a base de bacterias galácticas, para proteger una colonia subterránea que instalaron sabe Dios cuándo y de la que los lagos y demás sorpresas paísajísticas son sólo la apariencia externa, los jardines. En el terreno de lo serio, de lo ortodoxo, que permanece siendo válido mientras no se demuestre lo contrario, los contrastes de la Antártida, su desplazamiento en el espacio, su misión como parte habitada del planeta en otras épocas de la historia, sigue siendo un misterio. apasionante.

* El increíble viaje del almirante Byrd al interior de la Tierra :

El inquieto almirante Richard Evelyn Byrd no se conformó con explorar los hielos del polo Sur en 1947. Atraído por los polos -y no se trata de un chiste mag-nético- visitó en varias ocasiones el Norte y el Sur, antes y después de esa fecha, hasta el año 1956, uno antes de que ocurriera su fallecimiento. 

Fruto de su extraordinario desasosiego y de su incesante movilidad es una de las teorías más asombrosa, increíble y desca-bellada para unos -para otros, sensata- de cuantas puedan exponerse acerca de la configuración de nuestro planeta: la Tierra es hueca. El responsable de la teoría no es Byrd, sino algunos investigadores de lo extraño qué han extraído últimas consecuencias de los viajes y las experiencias del almirante norteamericano y de algunos estudios anteriores. Pero conviene que procedamos en la exposición de una manera ordenada. Comencemos por el principio, y el principio es el recuerdo de las culturas primitivas, sus creencias, su mitología y sus descubrimientos; los restos de estas conquistas del espíritu colectivo que han sobrevivido hasta nosotros, se entiende.

Que la Tierra es hueca se viene diciendo desde que el hombre existe sobre el planeta, no es nada nuevo. Antiquísimas referencias mitológicas, algunas de ellas trasplantadas a la Biblia, nos hablan de un reino o de un país oculto en el que o bien existen continentes y mares y un sol central o bien es el dominio de las tinieblas, pero lugar al fin y al cabo subterráneo. Algunas concepciones geográficas antiguas, y no tan antiguas, representaron la Tierra cóncava con un astro central; es decir, estaríamos habitando el interior de un inmenso globo, los continentes y los océanos adheridos a las paredes y

el denominado por poetas y astrónomos astro rey en el centro geométrico presidiendo y alumbrándolo todo.

Seguramente que no pensaba en nada de esto Byrd cuando en 1947, navegando en línea recta hacia él polo Norte, en donde justamente deseaba poner sus pies, se extravió de su ruta sin perder la línea recta; no llegó al polo Norte y navegó 2.730 km. mar adelanté, penetrando en unas aguas cálidas bordeadas de costas templadas y tupidas de vegetación que iluminaba un sol menos intenso que el habitual. Había islas diseminadas por el mar y las tierras elevaban su relieve en montañas de distinta altitud, no se veía hielo por parte alguna y el continente y las islas que iba bordeando estaban surcados por ríos y moteados por lagos relucientes como espejos. La vegetación y la fauna eran abundantes; Byrd llegó a observar a un animal para él desconocido y parecido a un mamut. Cuando el almirante tuvo la certeza de que había perdido el rumbo que llevaba clavado en el Norte y que navegaba perdido no sabía por dónde, después de recorrer casi 3.000 km., decidió dar la vuelta y regresar por donde había llegado. El trayecto de vuelta transcurrió sin nivedad ninguna: desde aquellas costas cálidas y tranquilas pasó a una zona más alborotada, tropezó con los hielos de nuevo y regresó a los Estados Unidos. Durante los más de 5.000 km. que navegó perdido, la brújula no respondió al magnetismo normal del polo. Byrd, no obstante, no extrajo de aquel viaje ninguna conclusión extraordinaria, simplemente se había perdido.

Nueve años más tarde, en 1956, nuestro aventurero almirante, al mando de una nueva expedición patrocinada por los Estados Unidos al polo Sur, realizó un extraño vuelo, en el transcurso del cual se perdió también y llegó a una región similar a aquella en que se encontró por azar cuando navegaba años atrás por los hielos del Norte. Partió en un avión desde la base Murdo Sound, que dista del lugar exacto del polo, del mismo centro de él, sólo 640 km. Pues bien, Byrd voló un trayecto de 4.330 km., volvió a encontrar mares y tierra sin hielos, con vegetación, animales, ríos y lagos. Pero tampoco llegó al polo, ni pasó por encima de él.

De los 4.330 km. que sobrevoló, restando la distancia que media entre la base de salida y el polo (640), había recorrido 3.690 km. fantasmas, y otros tantos de vuelta, e ignoraba adónde había arribado. Claro, cuando se percató que volaba perdido, dio la vuelta y puso rumbo a la base de Murdo Sound. En este segundo caso, Byrd debió pensar que los polos eran como fantasmas que no existen materialmente. ¿Eran una invención humana? Si el almirante hubiera disfrutado de una vida más larga, seguramente hubiera insistido en sus intentos de encontrar de una vez aquellos polos esquivos; pero falleció, llevándose con él su inquietud, a navegar o volar ahora quién sabe por qué cielos o qué mares del espíritu o del sueño. Le deseamos que encuentre algún polo por ahí.

Si Richard Evelyn Byrd hubiera leído el libro que apareció en 1906 bajo el título « Phantom of the poles» ; o si, en el caso de que lo leyera, lo hubiera tomado en consideración, no se hubiera sentido tan decepcionado por su búsqueda infructuosa. Su autor, William Reed, afirmaba, basándose en originales argumentaciones y en citas de documentos y mitologías antiguas, que efectivamente la Tierra es hueca, con una abertura en cada polo; y que en el interior existen grandes continentes y océanos, razas humanas en algo diferente a los que poblamos la parte de fuera y animales similares o iguales, algunos de ellos ya extinguidos en nuestro mundo exterior, como los mamuts. 

(Hagamos constar que en el año 1799, dentro de un bloque de hielo en la región polar del Norte, se halló un mamut cuya antigüedad se cifró en 20.000 años. En el estómago del mamut se encontraron ramas jóvenes de pinos y abetos, recién ingeridas. Ray Palmer dedujo de esto que el animal provino del interior de la Tierra, a través del gran boquete polar y no llegó a aclimatarse en temperaturas tan extremada-mente frías. Murió congelado.) También se atrevió Reed a decir que, puesto que el lugar de los polos estaba ocupado por dos grandes boquetes, los polos no existían en realidad, eran sólo algo hipotético; que, como las brújulas se comportan en aquellas latitudes extrañamente, nadie puede asegurar que haya estado allí.

William Reed tuvo seguidores. En 1920 Marshall B. Gardner dio a conocer unos trabajos abundando en las teorías de su antecesor: cada una de las dos entradas al interior de la Tierra miden 2.250 km. de diámetro. Dentro existe un sol central, quieto por el efecto de la atracción constante y uniforme de cada uno de los puntos del globo de tierras y mares que lo envuelve (como los radios de una rueda de bicicleta, más o menos), y precisamente ese astro es la causa de las auroras boreales, más visibles cuanto más al polo nos hallemos. Hay diversos centros de gravedad repartidos por la enorme cubierta del gran hueco, que semejan dos valvas o conchas de almeja. Gardner dedujo esta curiosa formación del planeta basándose en la configuración de algunas nebulosas que poseen un sol central y que para los observadores de la Tierra son puntos negros en el espacio.

Las teorías de Reed y B. Gardner, tan disparatadas en apariencia, tuvieron, como ya indicamos, unos antecedentes remotos de tradiciones, creencias y mitologías. En China, por ejemplo, al igual que en Asía Menor y en Egipto, perviven tradiciones que se refieren a la creencia primitiva en un paraíso que estaba ubicado en algún lugar subterráneo. El Ramayana, poema épico hindú, en uno de sus pasajes, relata la llegada de Rama y lo hace provenir en una especie de nave voladora de Agharta, su reino en el interior de la Tierra. Según la religión budista -y así lo afirma Iliana Marina Pistone, sagaz investigadora brasileña- los habitantes de Agharta son los descendientes de una raza antidiluviana, restos de los antiguos pobladores de las míticas Lemuria y Atlántida,

hombres de grandes conocimientos científicos, con una poderosa tecnología y que viajan por el exterior de la Tierra en unas naves velocísimas que llaman (los budistas) «vimanas». Agharta, según esta creencia, está poblada por muchos millones de seres humanos y su capital es Shamballah, donde reside y gobierna con po-deres plenos el verdadero rey del planeta, del que el Dala¡ Lama del Tibet es un mero representante o emba-jador fuera. Ambos reinos, el externo y el subterráneo, están comunicados por medio de numerosos túneles (de Gigantescas estatuas de piedra pueblan la isla de Pascua en el interior del Pacífico. ¿Quiénes labraron esas piedras y de qué medios se valieron? 

,

Ya en nuestros días Raymond Bernard, estudioso de los temas de antropología cultural, ha escrito que los esquimales sobre todos, pero también otros pueblos habitantes de las regiones polares, poseen leyendas que relatan que sus ascendientes de tiempos ancestrales lle-garon de un paraíso que se encontraba «más al Norte», en el que no existía diferencia entre el día y la noche, porque el sol brillaba siempre tenuemente, que el clima era suave, que abundaban los lagos que nunca se congelaban, y donde vivían animales propios de los países tropicales. Sin embargo -afirma Bernard-, los esquimales no han guardado la creencia de que la Tierra sea hueca, no hablan de ello.

Aunque admitamos que es muy remota la posibilidad de que Byrd se introdujera en sus viajes por los dos grandes boquetes polares y navegara y volara miles de kilómetros por el interior de la Tierra; aunque desechemos por muy atrevidas las teorías que nos presentan como realidad la existencia subterránea de otro mundo como el nuestro y con las características que ya han quedado descritas, todo lo expuesto deja sin solución una serie de preguntas que, hasta ahora, no han tenido respuesta:

¿Cuál es el motivo de que la Tierra sea achatada por los polos? ¿Cómo pueden formarse en superficies de agua salada (las oceánicas) los icebergs de agua dulce, que en la hipótesis de la Tierra hueca estarían explicados como salidas al exterior de las corrientes fluviales? ¿Por qué los icebergs llevan en su interior con frecuen-cia plantas, árboles y rocas? ¿Cuál es la verdadera causa de las auroras boreales? ¿Adónde se dirigen muchos animales que emigran en determinadas épocas hacia los polos (liebres, aves, mariposas)„ si su instinto no puede llevarnos a la muerte por congelación? Y una conside-ración final, que habrá que tener en cuenta: siendo la superficie de la Tierra de 508 millones de kilómetros cuadrados, su peso es sólo de seis sextillones de toneladas. Insinúan los que gustan de plantear cuestiones enigmáticas que, si la Tierra fuera maciza como se dice, debería pesar muchísimo más.

Un ingenio espacial norteamericano captó esta instantánea del polo norte, en la que se observa con toda claridad un enorme boquete de 2.500 kilómetros de diámetro. La fotografía es extraordinariamente discutida.


VIDA INTRATERRESTRE Y TIERRA HUECA :

La creencia en civilizaciones intraterrestres muy evolucionadas espiritualmente forma parte de muchas tradiciones filosóficas-religiosas del mundo. Tampoco es desdeñable el número de personas que dan testimonio de una "realidad fantástica" con zonas cálidas, llenas de vida vegetal y valles perdidos e en lugares inhóspitos de nuestro subsuelo. Incluso autores de la talla de Julio Verne, James Hilton, C. W. Leadbeater, John G. Fuller, el polémico Raymond Barnard; y aventureros como Ferdinand Ossendowski y Nicholas Roerich, han hablado de estos reinos subterráneos a través de sus novelas. ¿Podría estar albergando nuestro planeta culturas vivas en su interior?


Por excéntrico que pueda parecer el planteamiento anterior, no debemos despreciar un argumento bastante significativo: en casi toda la tierra se tienen noticias de cuevas subterráneas y sistemas de túneles -como el entramado que se extiende bajo la superficie del Yucatán, montañas de Paucartambo en Perú, sierra del Roncador en Brasil, cuevas de Afganistán, monte Kailós en el Tíbet...- que conectan no sólo áreas diferentes dentro del mismo continente; sino que, en opinión de algunos investigadores, bien pudieran "unir" diferentes partes del globo. En realidad, todas las tradiciones antiguas se basan en ésta supuesta existencia de ciudades intraterrenas conectadas mediante una vasta red de pasadizos, mas que en la -no menos fantástica- creencia de una "tierra hueca" que algunos autores como Raymond Barnard proponen.

Exploradores como Juan Moriaz, y sacerdotes como Carlos Crepi, habrían encontrado en estos túneles perdidos del Yucatán (cueva de "los Tayos"), láminas de piedra y oro con signos ideográficos grabados que describen los orígenes de la historia humana, según recoge fielmente Erik Von Däniken en El oro de los dioses. A este enclave sudamericano, que aún hoy día constituye un misterio por descifrar, se vincula una interesante leyenda sobre la mítica Shambalah o Agharta, y las historias que de ella se desprenden. Historias sobre una ciudad santa oculta en los Himalayas, que bien merecen punto y aparte dentro de este artículo.

Se ha dicho que el origen de las sociedades subterráneas podría estar en los continentes desaparecidos del Atlántico y del Pacífico: la Atlántida, Lemur o Thule (esta última en la tradición helénica se corresponde con el reino de hiperbórea: una tierra paradisíaca, perdida más allá de la barrera de los hielos, donde existe una raza que irradia un poder espiritual capaz de influir en los sentimientos colectivos del planeta). Tanto en oriente como en occidente se suceden las descripciones sobre los integrantes de estas enigmáticas sociedades, y no faltan los testigos que dan crédito a la existencia de seres dorados de los que emana una intensa luz blanquecina.

OQUEDADES POLARES 

La posibilidad de que la tierra sea hueca, y de que se pueda entrar en ella a través de los polos norte y sur, ha alimentado la imaginación de la humanidad desde hace mucho tiempo. Por si fuera poco, unas supuestas fotografías de una abertura en el polo norte tomada por los satélites ESSA-3 el 6 de enero de 1967 y ESSA-7 el 23 de noviembre de 1968, parece facilitar esta teoría. Para los partidarios de la tierra hueca, sus hipótesis no únicamente estriban en estas controvertidas fotos (reproducidas en 1970 por la revista Flying Saucers del editor Ray Palmer) sino que al parecer diferentes exploradores dicen haber visto cenizas volcánicas donde no hay volcanes, calor inexplicable donde deberían reinar temperaturas bajo cero, huellas de animales en lugares nada accesibles, icebergs de agua dulce en el océano Ártico ...

Leonard Euler, matemático del siglo XVIII,"dedujo" que la tierra era hueca y contenía un Sol central. El doctor Edmond Halley (descubridor del cometa Halley y astrónomo real de Inglaterra) también creía en esta teoría. Claves Symnes (ex-capitán de infantería de Ohio) se mantenía convencido de que nuestro mundo consistía en realidad en un sistema de esferas huecas concéntricas. El escritor Raymond Barnard (antes mencionado), en su libro La tierra hueca lanzó la complicada -y absurda para muchos- teoría de que el centro de gravedad del planeta no estaría en el núcleo sino en la corteza terrestre, y que las auroras polares estarían causadas por los rayos provenientes de un "Sol interior, apareciendo por esos enormes agujeros polares".

En 1926, Richard Evelyn Byrd, capitán de la marina americana, navegó en línea recta hacia el polo norte y continuó viajando unos 2.730 km. en esa misma dirección sin alcanzarlo, arribando, por el contrario, a una costa de aguas templadas llenas de vegetación. ¿El Reino de Hiperbórea? Entre 1946-47, Byrd revive una experiencia semejante, esta vez volando en dirección al polo sur, en una expedición denominada "High Jump", patrocinada por los EE.UU. Se cree que las expediciones del capitán fueron objeto de desinformación, ya que existe gente que afirma haber visto imágenes en "noticieros" narrados por el propio Byrd en el que describía y mostraba imágenes "de esas tierras más allá del polo" con sus montañas, árboles, ríos y un gran animal identificado como un mamut.

Estos documentales, de existir, parece que se han evaporado. Para los defensores de la Tierra hueca, el capitán habría encontrado la apertura polar y se habría introducido en ella. El que fuera operador de radio en las expediciones, Lloyd K. Grenlie, reafirmó la existencia de una cinta grabada con todo lo mencionado por Byrd. Sus detractores insinúan que sus afirmaciones no son mas que recuerdos falsos y sus comentarios como "una tierra más allá del polo" o "el gran enigma", eran formas de aludir a regiones aún inexploradas mas que a continentes escondidos en su interior.

LA CIENCIA TIENE LA PALABRA

Según estudios realizados por geofísicos del Instituto de Tecnología de California (USA) y través de mediciones indirectas en la frontera entre las zonas líquidas y sólidas, se estima la temperatura interior del planeta en 6.300ºC y en principio, en el "centro", alcanzaría los 6.600ºC., mayor que la reinante en la superficie del Sol. Con estas cifras, admitir la idea sobre la oquedad de la tierra parece bastante disparatado.

De todas formas, debemos reconocer que a la ciencia le queda mucho aún por investigar sobre la estructura interna del planeta, porque a pesar de las prospecciones (apenas un 0.2/ 0.5% del radio terrestre) y sondeos que los geólogos han realizado, la composición de su núcleo no ha sido determinada con total seguridad. Una hipótesis -aparecida en la revista Science- del doctor Ronald Cohen llevaría a examinar algunos planteamientos de ser cierta: "el corazón terrestre es una inmensa bola de 2.400 km. de diámetro, pero no de hierro sino de cristal, formada por átomos de hierro con su propio campo magnético".

Lo que parece fuera de toda duda par la comunidad científica es que de existir seres intraterrestres tendrían una estructura física y atómica diferente, y así podría estar "habitado" el interior del planeta por criaturas basadas en la química del silicio en lugar de la del carbono, tal y como propuso en su día el astrónomo norteamericano Thomas Gold (profesor emérito de Astronomía de la Universidad americana de Cornell). Evidentemente se tratarían de organismos microscópicos capaces de desarrollarse a enormes presiones y temperaturas en el interior de la corteza terrestre, residiendo en los pequeños poros que se encuentran en las rocas y obteniendo la energía necesaria para vivir de diversos minerales y gases disueltos.

Esta posibilidad se ha considerado prácticamente inviable por la casi totalidad de los biólogos. Pero según Thomas Gold, en el interior de algunos laboratorios geológicos se han conseguido muestras de gran profundidad y se han observado como diferentes rocas presentaban señales de la acción de estos organismos basados en el silicio que habrían pasado inadvertidos hasta ahora.

Lejos de la especulación, las únicas "criaturas" que desde hace 40 años se sabe llegan a tolerar condiciones y marcas de 3.500ºC. son los llamados hipertermófilos. Viven alrededor de chimeneas volcánicas, de fondos oceánicos, o en el agua que fluye de los géiseres. La mayoría de estos organismos son bactérias unicelulares que obtienen la energía al combinar oxígeno con sulfuro de hidrógeno. Constituyen auténticos fósiles vivientes, pues han permanecido casi sin cambios a lo largo de miles de millones de años.

AGARTHA Y EL MITO DEL REY DEL MUNDO. ¿REALIDAD ESPIRITUAL O MATERIAL?

Antiguas tradiciones religiosas asiáticas (budistas tibetanas, enseñanzas hindúes, chamanes de Mongolia) desde tiempos remotos dan por cierta la existencia de un reino inmortal "invisible" donde se escondería un reducido colectivo de personas, excepcionalmente sabias y poderosas, procedentes de los continentes hundidos del Atlántico y del Pacífico. En Oriente este mundo idílico oculto es conocido como Agartha o Sambalah y en América del Sur como la ciudad del Disco Solar. Muchos sitúan este reino en valles perdidos de las cordilleras al norte del Himalaya, y otros en cavernas inaccesibles de los desiertos próximos al Gobi. Este pueblo subterráneo estaría regido por los designios de un misterioso personaje : el Rey del Mundo.

Investigadores de culturas religiosas como Andrew Tomas han estudiado a fondo este mito universal aceptando como real su existencia. Otros estudiosos, como René Guénon, han visto en la figura del soberano de este mundo intraterrestre -a caballo entre lo divino y lo humano- un principio, una dignidad y un estado espiritual: "Es la inteligencia cósmica que refleja la luz espiritual pura" (R. Guénon, El rey del mundo). Para otros, este tipo de mito entronca con todas las historias "fabulosas" que circulaban por occidente a propósito del reino del Preste Juan -misterioso soberano de quien según Marco Polo hablaban todos en el gran imperio y recibía tributos de la mayor parte de los gobernantes asiáticos-. Al parecer, en los archivos del Vaticano se encontraría parte de la correspondencia que mantuvo el mítico rey-sacerdote de Oriente con algunos monarcas y prelados de la Iglesia.

Es posible que todas estas narraciones que hemos rescatado del pasado funcionaran como un factor sugerente para sacar a las personas de Europa. Las salidas del continente ya habían sido promovidas por el papado en las cruzadas, y el Preste Juan (o el Rey del Mundo) sería la "idea" que movilizaría a los hombres. Representaba la figura de un rey con un enorme imperio, situado tras las líneas musulmanas en el que abundarían enormes riquezas.

Para Helena Petrovna Blavatsky, fundadora de la Sociedad Teosófica, este reino no es ninguna utopía. H. Blavatsky declararía en más de una ocasión estar en contacto con los Mahatmas (misteriosos personajes del Asia Central que detentaban poderes sobrenaturales) que le transmitían a menudo mensajes de fraternidad y misteriosas profecías destinadas a aviso y cuidado de un mundo en eminente peligro de autodestrucción. Según ella, Moisés, Platón, San Pablo... habrían sido teósofos iniciados por miembros de este Gobierno oculto. No fue hasta 1933 cuando James Hilton popularizó en Occidente la leyenda de Sambalah en su novela Horizontes perdidos, donde narra como una comunidad de grandes sabios, llamados Rishis o Mahatmas (grandes almas) viven en un paraíso de ciencia mística, oculto en algún lugar al norte del Tíbet, entre los macizos de Altin-Tag y Kum-Lum, Altai en Mongolia, Tsaidan y China. Habitantes de estas regiones atestiguaron la presencia de seres luminosos vestidos con simples túnicas blancas en medio del duro invierno tibetano.

El marqués Alejandro Saint-Yves d´Alvèdre mantuvo haber sido visitado en 1885 por dos misteriosos personajes, enviados por el gobierno universal oculto de la presente humanidad, los cuales le revelaron la existencia de Agharta y su organización espiritual y política. Con estas revelaciones, Saint-Yves escribió un libro de 200 páginas que mandó editar; pero apenas había salido la obra de la imprenta, el marqués ordenó su destrucción, ya que al parecer "contenía terribles secretos". Un solo ejemplar se escapó a la destrucción del que se haría una reedición fotomecánica, y que según cuentan, los nazis, durante la ocupación alemana, acabarían por destruir.

LOS AVENTUREROS NICHOLAS ROERICH Y FERDINAND OSSENDOWSKI

Viajeros occidentales como el científico polaco Ossendowski y el pintor ruso Roerich, escucharon contar a los lamas y nativos relatos sobre túneles que convergían a un fabuloso país subterráneo donde habitaba una poderosa raza de seres que se daría a conocer cuando la humanidad hubiera llegado a unas condiciones en que pudiera recibir los conocimientos necesarios, y saldrían a la superficie para crear una nueva civilización de paz (Nostradamus anunció en sus Centurias que habría de llegar algún día el Gran Rey) ¿Quién sabe?

Ossendowski fue el primero en recoger el testigo de Agartha. Durante su huída por Siberia y Mongolia, perseguido por el ejército rojo, alcanzó tierras casi desconocidas en torno al desierto de Gobi, Manchuria y las inmediaciones del Tíbet -supuesto enclave del reino perdido-. Contactó en sus investigaciones con privilegiadas fuentes de información: aristócratas y lamas mongoles y el bibliotecario del propio Buda viviente. Dejó memoria de todo en el último capítulo del libro Bestias, hombres, Dioses. El libro daría cierto cariz de credibilidad a la existencia de Agartha, aunque muchos lo tacharían de sensacionalista y muy poco o nada riguroso.

Roerich también sintió la llamada del Himalaya y abandonó la fama para dedicarse a luchar en pro de la paz, desde su refugio en el valle de Kulu, en las montañas de Cachemira (1917). Recién muerto Lenin, en 1924, Roerich llegaría a Rusia como portador de un mensaje que le había sido transmitido por los Mahatmas (nuevamente) que habitaban en algún lugar ignorado dentro del paralelo 42. Juan Parellada de Cardellac cuenta en su libro Reinos perdidos y claves secretas que el explorador ruso habría dejado constancia en sus escritos del avistamiento de un OVNI -lo definiría como un ingenio metálico- que vio elevarse de un valle del Gobi en dirección al Tíbet.

 EL DORADO Y EL CORONEL FAWCETT

Por muchos definida como "la ciudad subterránea post-Amazónica, ubicada en la cordillera central y oriental del Perú que ha despertado innumerables sueños", el mito de El Dorado tomó el nombre de Paititi en Perú, Omagua en Venezuela, Manoa en la Guayana y Shangri-la de los Andes. Ligado a la leyenda de El Dorado aflora la historia del coronel Fawcett, viajero inglés que descubrió en la Biblioteca Nacional de Río de Janeiro una carta (enviada por el bandeirante Francisco Raposo al vicerrey, 1754) en la que se describía el hallazgo un año antes de una extraña ciudad de piedra en el noroeste del estado de Bahía, mientras Raposo buscaba las minas de plata de Muribeca.

Extraviado en el Matto Grosso, el aventurero portugués y sus compañeros divisaron en la montaña una escalera monumental tallada en la roca que conducía a un impresionante pórtico que se abría a una fantástica ciudad. Al manuscrito (conocido como el nº 512), le acompañaba un mapa que situaba esta ciudad en los alrededores del río Xingu -afluente del amazonas-. Fawcett, acompañado de su hijo Jack, penetró en la selva amazónica en busca de la ciudad perdida. Nunca volvieron.

Se da la circunstancia de que tanto en la región sudamericana, como en las áreas que englobaría la leyenda de Agartha, han sido escenario de frecuentes apariciones OVNI. Esto ha llevado a algunos ufólogos a creer que los OVNIs podrían ser vehículos de una civilización pasada, altamente desarrollada, que permanece oculta, y sus contactos con el exterior se establecen a través del triángulo de las Bermudas, las islas Canarias, los polos o el Tíbet. Contados como Eugenio Siragusa afirman que hoy día, en el subsuelo, existen bases de "hermanos del cielo" construidas con inmensas placas de cristal, supuestamente guiadas por maestros interplanetarios de la 4arta y 5ª dimensión.

La aventura nazi también tuvo este mito en consideración, pues como se ha comentado ya hasta la saciedad, Hitler y su círculo íntimo llegaron a estar persuadidos de la realidad de este mundo oculto tras la lectura de The Coming Race (La raza que vendrá) de Bulwer Lytton. ¿Envió el führer expediciones especiales en busca de la entrada a... con la intención de aliarse con civilizaciones internas?

Rigurosamente hablando, por las investigaciones llegadas a cabo hasta el momento, podríamos concretar que si alguien o algo se moviera allí abajo, lo sabríamos. Puede que todos estos relatos -parafraseando a Serge Hutin- no sean más que símbolos de la perpetua nostalgia humana de un paraíso terrestre que sólo existe en el universo de la leyenda. Sin embargo, debemos admitir un desconocimiento importante de los lugares donde se centran estas tradiciones, pues en territorios tan vastos e inhóspitos, TODO parece ser posible.

* EXTRAIDO DE LA WEB : www.MISTERIOS.s5.com


LAS CIUDADES SUBTERRANEAS Y EL REY DEL MUNDO :

Por JUAN NORBERTO COMTE

No hay más que una verdad,pero existen varias sabidurías posibles".
Jean Píaget


Antiquísimas leyendas de Oriente y Occidente nos describen mundos subterráneos habitados por razas altamente evolucionadas descendienles de los dioses venidos del espacio. Los terribles cataclismos que sacudieron el planeta y las subsiguientes inundaciones que cubrieron para siempre sus espléndidas ciudades de avanzada obligaron a esos superhombres a buscar refugio en las entrañas de la Tierra. La Biblia, manual supremo de arcanos, nos habla de¡ Diluvio Universal, y Platán de la discutida Atlántida. En la India, el Nepal y el Tibet se afirma desde el fondo de los tiempos que el orbe está comunicado por túneles y metrópolis subterraneos donde viven insólitas comunidades regidas por la máxima autoridad de un fabuloso personaje: El Rey del Mundo. Este misterioso sobe. rano regula el destino humano según los Grandes Dictados Cósmicos y está en lucha permanente con las fuerzas demoníacas que acechan al hombre. ¿Qué hay de verdad en esto? ¿Poesía onírica engendrada por la febril mentalidad levantina? ¿O los dislates propios de los débiles de espíritu? Las recientes y escalofriantes revelaciones sobre una de las múltiples facetas de la CIA y de otras sinarquias que operan en China Continental, Rusia y los países de¡ Este nos llevan a pesar que hoy lo improbable se ha hecho posible. Dentro de tal orden de ideas la expedición de Moricz a la Cueva de los Tayos, que demostraría que la cuna de la humanidad está en indoamérica, y las sorprendentes declaraciones vertidas por militares y científicos a fines de marzo ante la Televisión Francesa sobre la existencia de los OVNIS nos acercan aún más al epicentro desconocido de la naturaleza del hombre y del universo que lo rodea.

UN HISTÓRICO DESCENSO A LAS ENTRAÑAS DE LA TIERRA

Hace unos anos, un estudioso, el explorador y espeleologo argentino Juan Moricz, escribió una revolucionaria memoría: El Origen Americano de los Pueblos Europeos. En este ensayo su autor sostiene que los albores de la civilización no se encontrarían en Aáia Menor sino en nuestra América. Moricz basa sus teorías en un análisis comparativo de antiquísimas lenguas europeas tales como el vasco y el húngaro, cuyas raíces más profundas p asearían concomitancias y comunes denominadores con el idioma de ciertos pueblos indoamericanos. En 1968 el intrépido investigador organizó una expedición con el APOYO oficial y privado de la República del Ecuador y redescubrió (1) en aquel país, en un paraje particularmente inhóspito de la selva oriental amazonica, en las estribaciones de la cordillera andina (2), un mundo subterráneo dotado de un vasto sistema de túneles de enorme extension. Un año más tarde montó una segunda expedicián a esa misma zona -conocida como La Cueva de los Tayos con el propósito de filmar y documentar aquel desconcertante hallazgo arqueológico. Es con-, veniente destacar que los tayos son unos pájaros que por centenares revolotean a la entrada y en el interior de la cueva homónima y que, según Moricz, fueron antaño para los enigmáticos trogioditas del lugar y descendientes directos de los Tallos, aves sagradas. A su vez los Tallos, explica Moricz,
constituyen el nombre genérico de unos seres superiores que por vez primera hollaron aquellas profundidades.
La entrada a la Cueva de los Tayos se encuentra a unos 1000 metros sobre el nivel del mar y su descenso es harto penoso. Se dice que en los primeros dos kilómetros de recorrido los exploradores hicieron alucinantes descubrimientos. Arcos de piedra y moles de andesita de 50 metros de alto por 3OO de largo que nadie sabe explicar cómo fueron cinceladas o movidas hasta allí. Abundante cantidad de petroglifos ycódices (en láminas) de oro grabados con símbolos herméticos, y profusión de estalactitas y estalagmitas, formaciones a las cuales los expertos asignan unos 30.000 años de antiguedad. Lo curioso es que estas concreciones calcáreas se encuentran en los sitios donde ha cedido el techo de la caverna debido a una presión deinusitada violencia o a la provocada por una terrible inundación. Si esta última fue la que nos relata la Biblia, el origen de la Cueva de los Tayos sería antediluviano.

LAS DECLARACIONES DE ERICH VON DANIKEN,UNA DICOTOMÍA PARA LA POLÉMICA

En 1973, Wuif Schwarzwaller, periodista alemán. escribió en Bild am Sonntaq, un semanario sensacionalista, el reportaje que hizo al famoso autor de Recuerdos del Futuro. Von Daniken, quien a la sazón acababa de estar en La Cueva, declaró de regreso a Europa haber visto "el descubrimiento del siglo, el Oro de los Dioses y la llave a un gran enigma de la humanidad: la visita de extraterrestres a nuestro planeta en el pasado". "Próximo al río Santiago -áfirmaba el popular escritor- se encuentra una entrada rectangular en la roca. Para poder descender a los túneles es menester bajar atado a una soga. Una vez dentro los caminos se tornan regulares pudiéndose comprobar que las paredesy el cielo raso están perfectamente pulidos. A distancias simétricas se observan unos huecos de ventilación. Desde una sala central se abren los túneles en diferentes direcciones (aún se ignora su verdadera extensión y adónde conducen). Uno de ellos da a un enorme recinto de 110 por 130 metros en cuyo centro hay una especie de mesa de conferencias que no es de piedra ni de madera como tampoco de metal. Al tocarla da la sensación de estar hecha de un compuesto sintético cortante y duro como el acero. Las siete sillas que la circundan serían del mismo material.
También existe una suerte de jardín zoológico integrado por figurasde animalesde todas las especies conocidas y de algunas ya extinguidas. A la izquierda y en la parte posterior se halla la biblioteca que contiene miles de finas láminas metálicas recubiertas de líneas y -signos parecidas a las tarjetas perforadas de las modernas computadoras ... En un sinnúmero de lugares pueden verse esculturas de extraños seres e instrumentos de rara manufactura seguidos por variedad de cuadrados con dibujos matemáticos, astronómicos y geométricos. Y oro; oro por toneladas, trabajado y sin trabajar. Infinidad de láminas realizadas con este metal precioso adornadas de imágenes idénticas a las que aparecen en las finas planchas de la biblioteca. Entre éstas se advierten algunas con soles, lunas, estrellas y hasta elefantes (3). Asímismo existen modelos de astronaves o aviones que se parecen a los actuales.

LOS MUNDOS SUBTERRANEOS EN LA LITERATURA
UNIVERSAL

Tanto la ciencia-ficción, el realismo fantástico, los cuentos, los poemas épicos y las sagas del mundo entero han abordado una y otra vez, directa o indrectamente, el tema de los reinos subterráneos. Por otra parte la milenaria Tradición Primordial preservada (y por qué no decirlo, también deformada) por las más variadas escuelas del ocultismo de Oriente y Occidente se refieren insistentemente a esas misteriosas ciudades en las entrañas de la Tierra donde se guardar an los Grandes Secretos Espirituales y Tecnológicos de la humanidad. Desde Un Viaje al Centro de la Tierra de Julio Verne (1825-1905), pasando por La Noche de los Tiempos de René Bárjave¡, hasta La Tierra Hueca de Raymond Bernard comentada con notable acierto por nuestro amigo Jorge E. Vaggi (4), han surgido en la época moderna re-' novados enfoques en torno a las supercivilizaciones de inspiración extraterrestre que otrora habrían habitado el planeta.
Podríamos citar la Atlántida, Lemuria, el Continente Mu (con la Isla de Pascua, supuesto fragmento que de él sobrevive en el Pacífico) y decenas de otros casos donde su repentina de saparicion se explicaría por el mal empleo que habría hecho una élite perversa de esa ciencia altamente sofisticado, 0 bien debido a espantosas perturbaciones cósmicas que el erudito doctor immanuel Velikovsky expone con depurado criterio académico-científico en sus Mundos en Colisión (5).

Sin embargo en esta última hipótesis existiría una discrepancia, un grave anacronismo con la Doctrina Oculta y la Arqueología Romántica, pues Veiikovsky concluye que la más importante secuencia de catástrofes tuvo lugar en el II Milenio a.C. seguida por otra que él ubica en el siglo VIII a.C.
Sir Bulwer Lytton (1803-1873), más conocido por todos como el autor de Los últimos Días de Pompeya, escribió en 1871 la novela más inquietante de su época: La Raza Futura. El argumento se desarrolla en un mundo subterraneo sumamente adelantado con respacto a la sociedad de fines de¡ siglo pasado ya la actual. Sus habitantes son los Ana cuyos antepasados vivían antaño en la superficie de¡ ' glob,oantesque latierra se viera arrasada por el aluvión de las aguas. La divisa de este pueblo es aparentemente clara y positiva: "No hay felicidad sin orden, no existe el orden sin la autoridad ,y no hay autoridad sin unidad". (En 1945 en el campo de concentración de Auschwitz se encontró una leyenda con lejanas reminiscencias de la citada sentencia. En este caso el lema más dramático por su cruel ironía rezaba así: "La ruta hacia la libertad está jalonada por cuatro hilos: el trabajo, la equidad, la disciplina y el patriotismo" (6). Como veremos enseguida La, Raza Futura nos dará otro par de pequeños pero significativos e inexplicables indicios vinculados al Tercer Relch.)

Los Ana poseen un arma terrible, aunque sería incorrecto d fi e nirla así pues tienen una multiplicidad de capacidades pacíficas tales como la de facilitar a su portador una simbiosis con su propio psiquismo otorgándole el absoluto dominio de todas las funciones naturales y paranormales de su ser. El Vril, así se llama esta pequeña vara 0 tubo metálico, puede según lo antedicho, actuar como el rayo láser o transformarse en un catalizador del fluido universal, pero siempre permite al usuario modificar su utilidad y alcance a voluntad. Los recintos subterráneos de los Ana están perfectamente iluminados por una peculiar claridad que favorece el crecimiento de las plantas y hortalizas sin la pr asencia solar.
Las mujeres de esta utopía son más fuertes que los hombres física y psíquicamente, aunque rehúsan ejercer el matriarcado absolutista. Los Ana se desplazan por los aires cual Icaros, provistos de alas artificiales portátiles y poseen un lenguaje telepático y hablado muy evolucionado y complejo del cual Bulwer Lytton, previo inventario fingúístico, nos ofrece secuencias de vocablos y casos gramaticales.

En la lista de palabras usuales encontramos que para los Ana, por ejemplo, Nan-zi significa mal eterno; Nax equivale a la oscuridad, y Nas define una condición de extrema perversidad y pecado. Dentro de este juego de coincidencías recordemos que el libro fue escrito en 1871 y la sigla Nazi (7) irrumpió con fuerza, arrolladora en la Alemania de Hitiler en 1933. Poseo personalmente un ejem piar de La Raza Futura (The Coming Race en el original inglés) editado en Bruselas en 1927 al cual el traductor bautizó en la versión francesa con el funesto y presagioso título de La Race Qui Nous t:xterminera (La Raza que nos aniquilará).

EL SECRETO DE LOS ANDES,UNA OBRA HERMETICA
PLENA DE BELLEZA Y SABIDURÍA

No hace mucho tiempo se publicó en nuestro medio El Secreto de los Andes (8) cuyo autor esconde su identidad bajo el seudónimo de Hermano Felipe, Entre otras consideraciones que se hacen en el libro se afirma que el Continente Americano y parte del asiático son los dos polos de un gigantesco
círcuito esotérico donde se conserva el S upremo Legado de la Sabiduría Cósmica dejado a la humanidad por los Maestros Espaciales. En sus páginas cargadas de extrañas revelaciones y profecías se entremezcla la fragancia del sándalo con la grandíosidad megalítica de nuestra América.
"Lemuria-nos cuenta el Hermano Felipe" es el nombre de la última parte del gran Continente Mu que existía en el Pacífico. La verdadera destrucción de Mu y su subsiguiente hundimiento en el mar empezaron 30.000 años antes de Cristo ... Los Maestros de Lemuria sabían muy bien que la catástrofe final provocaría gigantescas mareas y enormes olas que sumergirían la úftifna parte de su tierra en las furiosas aguas y en el olvido. Aquellos que trabajaban en la Senda de la Mano Siniestra (9) proseguían sus diabólicos experimentos y no prestaban atención a lo que estaba escrito en la pared ... Los Maestros y los Santos que trabajaban en la Senda de la Mano Diestra (10) empezaron a archivar las preciosas crónicas y documentos de las bibliotecas de Lemuria ... Se hizo esto para conservar el conocimiento científico y espiritual del pasado ... La antigua Orden de la Mano Roja ha trabajado a lo largo de toda la historia de la Tierra para conservar la Sabiduría Secreta.. .Son ellos quienes poseen los secretos que constituyen la herencia del hombre en América del Sur. La Orden de la Mano Roja es tan vieja como el hombre en la superficie de la Tierra. "Por doquiera los arqueologos encuentran dibujos de una mano pintada de rojo."

Considero oportuno señalaral lector, por su extraordinaria relevancia con el apasionante tema que acabo de citar textualmente del Secreto de los Andes, que en la localidad de Perito Moreno, al Noroeste de la Provincia de Santa Cruz, en la República Argentina, existe justamente un sitio arqueológico denominado La Cueva 'de las Manos Pintadas que resulta todavía un enigma para la ciencia. La cueva está recubierto en su mayor parte por dibujos rupestres donde abundan las improntas de manos. Los expertos asignan a estas curiosísimas manifestaciones artísticas unos 10.000 años de antiguedad y afirman que todas las manos revelan gran refinamiento y que en ningún caso pudieron haber pertenecido a los salvajes de la Edad de Piedra sino más bien a una élite sacerdotal o intelectual (?). Cualquier turista puede llegar-se hasta Perito Moreno, visitar La Cueva de las Manos Pintadas y deslumbrarse con la cromático rupestre entre la cual no falta el rojo y el negro. Como si todo esto fuera poco hay un notable predominio numérico de la mano izquierda sobre la derecha.
En otro de los párrafos de este libro desconcertante el Hermano Felipe declara: "El Señor Muru, uno de los Maestíos de Lemuria perteneciente a la Hermandad de los Siete Rayos (transportó) y guardó el legado de la sabiduría y conocimiento de su raza en un monasterio ubicado a gran altura, en algún lugar de la Cordillera de los Andes, en el lado norte peruano del lago Titicaca. Este Monasterio (de la Hermandad de los Siete Rayos) se hizo con gigantescos bloques de piedra corlados por la energía de la fuerza lumínica primaría".

Dos exploradores de la Expedición Moricz examinan uno de los tantos-túneles cuyas paredes y techos fueron, en un lejano pasado, admirablemente pulimentados Por una misteriosa raza. ElPiso original yace sepultado bajo un manto de piedras Y guijarros que han reducido considerablemente la altura original del pasadizo.

Queda bien claro en el libro que el citado monasterio existe en la actualidad y que allí viven hombres y mujeres venidos de todas partes del mundo en busca de la Suprema Verdad. Es más, el Hermano Felipe hace una exhortación a aquellos lectores que deseen integrarse a la Comunidad pero sus indicacíones de cómo llegara ese Paraíso Terrestre son deliberadamente vagas y confusas para el profano.

En la tercera parte de la obra se explica cómo hace unos mil millones de años llegó a nuestro planeta una raza ciclópea procedente del cosmos que ya había co1.onizado gran parte de lo que es hoy nuestra Galaxia. Aquí en la Tierra estos civilizadores del espacio habrían de iado tras de sí, en pequeños archivos de cristal depositados en grandes ciudades subterráneas, toda la nistoría del Universo.

EL REY DEL MUNDO PROYECTA SU SOMBRA 
GIGANTESCA

Fernando Antonio Ossendowskí, hombre de ciencia, periodista, Político y escritor, fue perseguido por los bolcheviques durante la Revolución Rusa y luego del triunfo de éstos se vio obligado a abandonar el país. Fugó a través del Tibet misterioso y cruzó en su desesperada huida por la enigmática Mongolia. Estas amargas y terribles experiencias marcaron a fuego su carácter, pero en cambio lo convirtieron en uno de los autores más discutidos y popu¡ares de Europa y Estados Unidos en la década del veinte. Su producción literaria fue fe cunda: De Presidente la Cárcel, El Hombre ; el Misterio en Asia, La Sombra Aterradora del Este, Más allá de la Gran Muralla, Fuego en el Desierto, Los Esclavos del Sol, etc.

Pero fue sin duda su es,su primer libro Hombre,Bestias y Dioses (1924) donde sus cuidadosas descripciones de ambientes v paisajes, la belleza estetica de su magna narrativa y las extrañas revelaciones que hace so bre la antiquísima leyenda del Rey del Mundo lo convirtieron de la noche a la mañana en un hombre famoso. Ossendowski, después de haber convivido con lamas, santurrones, príncipes y marambas ('doctores en teología), en la inmensa y brumosa Mongolia escucha un día la leyenda de un misterioso mundo subterráneo y tanto le impresiona que decide incorporarla en la última parte de Hombres, Bestias y Dioses.

"Este reino es Agharti -relata el autor-y se extiende a través de todos los accesos subterráneos del mundo entero. He oído a un sabio lama decir al Bodgo Jan que todas las cavernas están habitadas por el pueblo antiguo que desapareció de la Tierra. Aún se encuentran huellas suyas en la superficie del país. Estos pueblos y estos espacios subterráneos reconocen la sabiduría del Rey del Mundo. En ello no hay gran cosa sorprendente. Sabéis que en los dos océanos mayores del Este y el Oeste había remotamente dos continentes. Las aguas se los tragaron y sus habitantes pasaron al reino subterráneo. Las cavernas profundas están iluminádas con un resplandor particular que permite el crecimiento de cereáles y otros vegetales y da a las gentes larga vida sin enfermedades ... En extraños carros que nosotros no conocemos recorren a toda velocidad los estrechos pasillos del interior de nuestro planeta. .

Muchos se han preguntado dónde está la entrada a Agharti. Nadie, al parecer, la conoce con certeza. Unos dicen que se encuentra en el Afganistán y otros sostienen que está en la India (por todo lo que hemos visto bien podría estar en nuestra América). Durante las fiestas solemnes del primitivo bu dismo, en Siam y la lndía, el Rey del Mundo se apareció en público cinco veces realizando milagros por doquier. Hace unos 200 años se lo vioen Erdeni DzuYallí Visitó el antiguo monasterio de Sakkai y Narabanchi Kure. La última de las apariciones habría tenido lugar en Deihi, en 1937, durante las fiestas de la coronación de Jorge Vi de Inglaterra como Emperador de la India. Una expioradora, la condesa de Villermont, que asistía como invitada, fije testigo, y con ella todos los participantes, del siguiente hecho: Después de la ceremonia todos los rajaes y marajaes desfilaron ante el palacio oficial. Cuando terminó el desf ¡le, y ante la estupefacción aeneral, los asistentes-vi'eron aparecer un personaje vestido de blanco inmaculado y montado sobre
un elefante ricamente enjaezado. Del descono'cido emanaba una impresión de extrema majestad. Delante del palco real el misterioso soberano no saludó, pero con su cetro formado por una bola de oro ematada por un áureo cordero. hizo un aesto de bendición' ¿,Quién es este marala q'ue nadie conoce?" -preguntó Jorge VI-. Y un dignatario visiblemente emocionado, le contestó por lo bajo."Es el Rey del Mundo, Su Majestad".

El más imponente arco de piedra granítico de la Cueva de los Tayos, descubierto a quinientos metros de la entrada y trescientos deprofundidad, con el tamaño de los bloques y la perfección de su ensamble,

(1) Se conocía la existencia de aquel sitio arqueológico desde mucho tiempo atrás.

(2) Próximo a la aldea Guajaré, de los temibles jiíbaros. cuya amistad se 
'había -granjeado Moricz.

(3) Los elefantes habrían vivido en el Continente Americano hace unos 10.000 años. Ver en el número 24 de Cuarta Dimensión, pág. 6, "El Enigma de los Elefantes Fósiles".

(4) El libro en cuestión fue analizado en la pág. 6
de Cuarta Dimensión, número 29, bajo el título de : ¿ Vivimos en un mundo hueco?

(5) Worlds in Collision, editado par Abacus, Londres, 1972.

(6) Antología de lo Fantástico de Juan N. Comte, Editorial Cielosur,.Buenos Aires, 1975, página 185.

(7) Nazi, sigla de.- National socialistísche Deutsche Arbeit Partei (Partido Nacional socialista de los Trabajadores).

(8) El Secreto de los Andes, de Brother Philip, Editorial Kier S.A., Buenos Aires, 1973.

(9 y 10) En Antoloqía de lo Fantástico, pág. 183, se desarrolla más amplia. mente este tópico y el del Rey del Mundo y su enemigo, el Rey de la Violencia y el Miedo (páginas, 174 a 180),

(11) En 1910 un viajero francés, Saint-Yves d'Alveydre, había escrito un relato intitulado Misión a la India donde se hacía referencia a este reino al que llamaba Agartha, en tanto que Ossendowski., cuyas fuentes fueron mongólicas, escribía Agharti.


************************************************************

* EXTRAORDINARIO ARTICULO DE CUARTA DIMENSION


EL ORIGEN EXTRATERRESTRE DE LA HUMANIDAD

La noción de que la humanidad fue creada por algún tipo de manipulación genética extraterrestre, de acuerdo a algunos investigadores, es la base actual de las historias de la creación, encontradas en los registros Sumerios antiguos y los posteriores escritos Hebreos. Esta idea es planteada en detalle en la obra del académico israelí Zecharia Sitchin, quien utiliza los registros Sumerios para argumentar que el moderno Homo-Sapiens fue creado por seres del espacio exterior llamados "Nefilim". Él cree que los Nefilim crearon a los humanos mediante la modificación genética del Homo-Erectus.

En 1989, la hipótesis radical de Zecharia Sitchin avanzó a otro nivel con la publicación del libro "The Gods of Eden" (Los Dioses del Edén), apropiadamente subtitulado: "The chilling truth about extraterrestrial infiltration - and the conspiracy to keep humankind in chains" (La escalofriante verdad acerca de la infiltración extraterrestre - y la conspiración para mantener a la humanidad encadenada). El autor, un abogado californiano con el seudónimo William Bramley, recopiló las principales investigaciones anteriores sobre el tema de los "astronautas ancestrales" y las reunió con una particular visión conspiratoria de la Historia. La chocante tesis de Bramley, que confronta casi todas las creencias populares, es la siguiente:

"Los seres humanos parecen ser una raza esclavizada reproduciéndose en un planeta aislado de una pequeña galaxia. La raza humana fue una vez fuente de mano de obra para una civilización extraterrestre, para la cual seguimos siendo su posesión. Para mantener el control sobre su posesión y mantener a la Tierra como una especie de prisión, esa otra civilización ha alimentado un interminable conflicto entre los seres humanos, ha promovido la decadencia espiritual y ha creado en la Tierra condiciones irreversibles de penuria física. Esta situación ha existido por miles de años, y aún continúa hasta nuestros días." (The Gods of Eden).

La idea de que la Humanidad es el producto de una ingeniería genética, conducida por extraterrestres provenientes de alguna parte, fuera de nuestro pequeño planeta, desafía tanto a la evolución darwiniana como al creacionismo. ¿Acaso los dogmas de la ciencia y la religión nos han cegado la verdad acerca de nuestros orígenes?

La Iglesia Cristiana proclama que un supuesto omnisciente, todo-poderoso "Dios", creó a nuestros primeros padres del "barro", de manera parecida a como el alfarero moldea la arcilla. Sólo cuando Adán y Eva rompen con las reglas de su Creador son sujetos al dolor, la enfermedad y la muerte. Por desobedecer a este "Dios" también condenaron a su descendencia —a toda la Humanidad— a ser "pecadores". El Cristianismo deriva su infortunado relato sobre Adán y Eva del primer libro de la Biblia Hebrea o Antiguo Testamento: el Génesis.

Si interpretamos la Biblia literalmente, asumiendo que se trata de un documento histórico infalible, se nos presenta un "Dios" (Jehovah o Yahvé) quien, por su propia palabra, admite ser celoso, colérico y vengativo. El temor del "Señor" (Jehovah) aparece enfatizado constantemente a través del Antiguo Testamento. Se espera de Él que recompense a aquellos que lo adoran y que mantienen la observancia de la ley ritual, gratificando sus deseos mundanos por posesiones materiales y poder. No se puede dejar de notar que este cruel, sanguinario y egoísta "Dios" se asemeja grandemente a los caprichosos dioses Sumerios.

De acuerdo al Génesis, este "Dios", demasiado humano, desconocía que sus apreciados humanos habían echado a perder su creación al comer la "fruta prohibida". Después de esto, habiendo expulsado a la primera pareja humana del Paraíso, amenazó a sus descendientes con su cólera hasta el día en que ahogó al mundo entero con un diluvio.

Vídeo de YouTube


Este "Dios" Jehovah, como el historiador Gibbon observa en su obra "The Decline and Fall of the Roman Empire", es un "ser propenso a la pasión y al error, caprichoso a su favor, implacable en su resentimiento, celoso de su supersticiosa adoración, y confinando su providencia parcial a una simple persona y a su transitoria vida."

La investigación indica que la Biblia Hebrea, lejos de ser un texto histórico infalible creado por un Ser Supremo, resulta ser una gran revisión compilada de por lo menos dos trabajos completamente separados. Reunidos en el Libro del Génesis existen dos trabajos separados conocidos por los académicos como las tradiciones del Norte "E" y las del Sur "J", las cuales son complementadas por revisiones e inserciones adicionales. En la "E" (que contiene los pasajes referentes a los Elohim) reside la tradición pre-Judaica de la gente del Norte, quienes exaltaban al Más Elevado Dios, Él, y a los subordinados Elohim. Los pasajes correspondientes a "J", o Jehovistas, describen una entidad totalmente foránea, el malvado Jehovah (YHWH), el "Señor". De acuerdo a Max. J. Dimont, en "Jews, God and History": "En el siglo quinto A.C. los sacerdotes Judíos combinaron porciones de los documentos 'J' y 'E', añadiendo un pequeño aporte personal (conocido como el fraude piadoso); los documentos resultantes se conocen como 'JE', ya que Dios en estos pasajes es nombrado como 'Jehovah Elohim' (traducido como 'Señor Dios')."

A esto se debe que encontremos, dentro de la Biblia, imágenes contradictorias y conflictivas del Supremo Dios. Encontramos a Jehovah, un dios tribal, enmascarando al Ser Supremo. Los primeros capítulos del Génesis describen un combate impresionante entre dos poderes rivales. Por un lado está el Más Elevado Dios y Sus Elohim, quienes crean mediante su propio espíritu manifestado; y por el otro lado está el malévolo Señor Dios, Jehovah, quien creó a un ser sintético compuesto de 'barro'. Jehovah resulta ser Satanael, un Elohim que se levantó en rebelión contra el Supremo Dios. Aunque posteriormente nombrado el Único Dios, inicialmente los Hebreos conocían a Jehovah sólo como uno más de los muchos Elohim. Ellos citan el Canto de Moisés para distinguir entre el Más Elevado y el Jehovah usurpador:

"Cuando el Altísimo repartió las naciones, cuando distribuyó a los hijos de Adán, fijó las fronteras de los pueblos, según el número de los hijos de Dios; mas la porción de Yahvé fue su pueblo, Jacob su parte de heredad". (Deuteronomio 32:8-9).

Los Cristianos Gnósticos de los primeros siglos, quienes preservaron las enseñanzas originales de Jesús, hacían una distinción entre el Padre Celestial y el dios de la Biblia Hebrea. Jehovah (YHWH) no era el Padre revelado por Jesús. Mientras la Biblia Hebrea revelaba a un dios tribal, el Dios de Jesús era el Ser Supremo Universal de toda la humanidad. El dios Hebreo era un dios de temor, el Padre Celestial de Jesús era un Dios de amor. De hecho, Jesús nunca se refirió al Padre Celestial como Jehovah. El Evangelio Gnóstico de Pedro establece que los Hebreos se encontraban bajo la ilusión o engaño de que conocían al Ser Supremo, pero eran ignorantes del mismo, y conocían sólo a un falso dios, un impostor, cuya naturaleza verdadera era desconocida para ellos.

Los Gnósticos, basados en su profundo estudio del Libro del Génesis, exponen a Jehovah como Satanael el Demiurgo, el poder creativo de este caído mundo material, que es hostil al Ser Supremo. Un maestro Gnóstico dijo cómo el Padre desconocido creaba a los ángeles, a los arcángeles, potestades y dominaciones. El mundo, sin embargo, y todo en él, fue construido por siete ángeles particulares, y el hombre también es obra de los ángeles. Estos ángeles él los describió como artesanos flojos y rebeldes.

Saturninus (90-150 D.C.), quien estableció una importante comunidad Gnóstica en Siria, enseñó que el Único Dios Verdadero, el Padre Celestial revelado por Jesús, habita en el más elevado Reino de la Luz. Entre este trascendente Reino de Luz y nuestro mundo finito existe una vasta jerarquía de arcángeles, ángeles y poderes espirituales; los constructores del Universo y los diseñadores del Hombre. Por necedad y vanidad, Satanael se rebeló contra el Reino de la Luz, liderando a un grupo de ángeles seguidores. Satanael y sus lacayos maquinaron atrapar a seres espirituales en cuerpos físicos. Saturninus contó cómo el ángel creador, Satanael, procuró crear cuerpos físicos humanos a imagen de seres espirituales. De esta manera ellos planearon mantener a los seres espirituales permanentemente atados a cuerpos físicos.

En el recuento de la creación de Saturninus, Satanael, el ángel creador, sólo pudo formar un androide primitivo. Fue necesario animarlo con un ser espiritual de los reinos superiores. Entonces, Satanael atrajo de los reinos celestiales, hacia su universo carente de alma, una "chispa de luz" y la atrapó dentro del cuerpo material de Adán. De acuerdo a Apelles, otro antiguo maestro Gnóstico, los seres espirituales fueron seducidos para descender desde su lugar en los reinos celestiales por la oportunidad de tener una experiencia física, siendo luego atados a cuerpos de carne mediante las maquinaciones de Jehovah. Generación tras generación la "chispa de luz" se incorporó en las formas humanas. Pronto, estos seres espirituales fueron absorbidos tanto en el mundo material que perdieron toda conciencia de su origen en el Reino de la Luz. Se encontraron a sí mismos capturados en el mundo de Satanael el Demiurgo. De hecho, se convirtieron en esclavos de su malévolo creador.

La Iglesia Católica, al aceptar la Biblia Hebrea en su interpretación literal, confunde a Jehovah el dios tribal con el Ser Supremo. Imitando a la antigua Israel, la Iglesia se establece como un imperio político y religioso. Sólo los Cristianos Gnósticos permanecieron en su camino. Los Gnósticos pronto se encontraron siendo denunciados viciosamente como herejes, mientras que sus libros sagrados eran robados y quemados. Gracias al descubrimiento milagroso de algunas escrituras Gnósticas en Nag Hammadi, Egipto, hace cincuenta años, podemos tener una mejor comprensión de las comunidades Cristianas Gnósticas de los primeros siglos de nuestra era.

Un trabajo Gnóstico descubierto en Nag Hammadi denominado el Apocalipsis de Adán, es un recuento de la creación de Adán y Eva. Este libro, que data del primer siglo, pudo haber sido un intento de reconstruir el Génesis original. Dice que Adán declaró:

"Cuando dios me creó de la tierra, junto con Eva tu madre, estaba con ella en la gloria, la cual ella había visto en el Eón de donde hemos venido (Reino de la Luz). Ella me enseñó una palabra de conocimiento del Dios eterno. Y nosotros nos asemejábamos a los grandes ángeles eternos, porque éramos más grandes que el dios que nos había creado y que los poderes en él, a quien no conocemos. 

Entonces dios (el Demiurgo/Satanael), el regente de los eones y de los poderes, en cólera nos dividió. Entonces nos convertimos en dos eones. Y la gloria en nuestros corazones nos abandonó. Después de aquellos días, el conocimiento eterno del Dios de la Verdad (Padre Celestial) se retiró de mí y de tu madre Eva. Desde ese momento aprendimos acerca de las cosas muertas, como el hombre. Entonces reconocimos al dios (Demiurgo) quien nos había creado. Nosotros no le éramos extraños a sus poderes. Y le servimos a él en temor y esclavitud."

Los Gnósticos entendieron que existen muchas órdenes diferentes de seres. Sus escritos refieren numerosas jerarquías de entidades espirituales, tanto de la Luz como de la Oscuridad. Estos seres no sólo se mueven en frecuencias sutiles, sino que pueden tomar formas en la dimensión física. Como los Esenios y Jesús, los Gnósticos reconocían la habilidad de los "ángeles" de poder corporificarse. Los ángeles caídos eran a menudo referidos como regentes o Arcontes, y el jefe de los Arcontes era conocido por varios nombres como Satabael, Jehovah, Ildabaoth, Sacklas, Satán, Sammael, etc. Ellos poseían el poder para crear cuerpos y creían ser "dioses". Como consecuencia de su estado degenerado le eran hostiles a la humanidad y evitaban que esta adquiriera su liberación espiritual.

John A. Keel, autor de "Disneyland of the Gods", y "Our Haunted Planet", argumenta que el creciente interés aparecido a finales del siglo XX, en relación a los extraterrestres, alienígenas y OVNIS, es solamente una versión moderna de las mismas fuerzas que otras personas y culturas alguna vez identificaron como "demonios" o "ángeles caídos":

"Los platillos voladores son meramente otro marco de referencia que nos provee de explicaciones aceptables para algunos de estos grotescos eventos. Un fenómeno invisible está acechándonos constantemente y manipulando nuestras creencias. Sólo vemos lo que ellos eligen que veamos, y usualmente nosotros reaccionamos."

La idea de que el cuerpo humano es el resultado del trabajo de ángeles creadores malévolos es notablemente parecida a la idea de extraterrestres involucrados en ingeniería genética para "crear" al homo-sapiens. ¿Estamos tratando con el mismo fenómeno? ¿Conocían los Gnósticos la verdad acerca del verdadero origen del hombre y de los poderes invisibles que buscan mantener a los seres humanos atados? ¿Son los malévolos ángeles creadores quienes, según los Gnósticos, secuestran a seres espirituales y los atrapan en cuerpos físicos, los mismos dioses creadores extraterrestres de Sumeria? Considere la siguiente observación de un académico Gnóstico, el Dr. Stephen Hoeller:

"Los ángeles estelares y otros espíritus regentes aparecen como tiránicos, limitando las agencias en esta visión Gnóstica. Ellos son usurpadores que señorean sobre la humanidad y la creación con el fin de acrecentar su propia importancia y gloria. Le incumbe entonces a los conocedores realizar esto y alejarse tanto como sea posible de la influencia de estos poderes. El predicamento existencial de la vida humana radica en la incómoda dominación que ejercen estos dioses menores sobre el espíritu de los seres humanos, y de la cual sólo la realización de la Gnosis puede extraerlos." (Jung and the Lost Gospels).

Los ángeles creadores o Arcontes también se caracterizan como poderes terribles o fuerzas de ilusión y negatividad. Son como carceleros de una prisión, buscando mantener a sus cautivos humanos atados a la Tierra. Atrapado en las ilusiones de la existencia material, el hombre cree que es solamente un cuerpo y no logra darse cuenta de la verdad acerca de su origen. Esta condición perpetúa la ceguera espiritual, dejando a la Humanidad cautiva de los Carceleros.

Sin embargo, los Gnósticos nunca cesaron de proclamar que el Verdadero Ser del Hombre no es su cuerpo, y el mundo material definitivamente no es su verdadero hogar. El Hombre es un ser espiritual y su propósito es la realización de su Ser Superior, esa chispa de luz exiliada en el cuerpo físico. Su destino es retornar al Reino de la Luz, su verdadero hogar más allá de las estrellas.

Debemos despertar y tomar conciencia de nuestro origen, de dónde venimos, cómo fuimos atrapados en este planeta, y cómo podemos lograr la liberación. Los Gnósticos nos indican la urgencia de escapar de la trampa del mundo y abrir nuestros ojos a la realidad de nuestro verdadero origen.

* EXTRAIDO DE WEB : www.MISTERIOS.s5.com

Z.SITCHIN,LOS ANUNNAKI Y LOS EXTRATERRESTRES : 

Para Zecharia Sitchin los nuevos esclavos artificiales creados por los dioses, los ancestros del ser humano actual, habrían sido puestos a trabajar de inmediato, sobre todo en labores de minería y extracción de metales. Los herreros han estado siempre rodeados de una aureola de temor sagrado por su relación con el fuego y las entrañas de la tierra y, según los investigadores, ese mismo miedo también podría tener su origen en el estrecho contacto de aquel primer gremio metalúrgico y minero con sus creadores. 

Los "dioses de la mina" de los que hablan las tablillas sumerias fueron aquellos contra los que primero se rebelaron los Anunnaki, lo que provocó la creación del hombre por parte de los dioses mayores.

Precisamente la alquimia, emparentada directamente con los herreros y la metalurgia, tendría así un origen extraterrestres. En principio no sólo sería una ciencia, sino quizá un compendio de ellas y comprendería la física, la biología, la medicina, incluyendo la ingeniería genética, y el estudio de la conciencia. No en vano entre los tópicos alquímicos está la creación de la vida. El mismo Paracelso habla de la creación de homúnculos, hombrecillos inteligentes nacidos en los laboratorios alquímicos.

Si una ciencia tal se ocupaba de la conciencia y de la creación de la inteligencia y sus posibilidades, no sería extraño, desde la perspectiva de la paleoastronaútica, que la alquimia humana, sobre todo en Oriente, se empeñe en alcanzar las máximas cotas posibles de conciencia.

* EXTRAIDO DE LA WEB : www.MISTERIOS.s5.com


TROYA,LOS GIGANTES Y LA LUNA : 

ONIFE (Coordinación DocuMental)

por CARLOS DANIEL FERGUSON

TROYA Y LOS CONTINENTES :

En el año 1870, la leyenda se hizo realidad. Muchos historiadores y científicos de la época negaban la exitencia atribuyéndola a la fantasía o simplemente la ubicaban cerca de Bounarbashi, al este de los Dardanelos. La intuición y el acierto de un hombre basándose exclusivamente en los relatos de Homero lograron que la leyenda de tantos milenios se hiciera realidad. Heinrich Schiiemann fue ese hombre y la ciudad que se hizo realidad, Troya. Schliemann prefirió la zona de Hissarlik como la ideal para realizar sus exploraciones. Allí crey6 encontrar el tesoro de Agamenón, aunque en realidad encontró el tesoro de un Rey desconocido que vivió 1000 años antes que aquél. "El tesoro descubierto por Schliemann ha tenido azarosa historia desde el momento que se desenterró: lo sacó de contrabando de Turquía, lo escondi6 en varios puntos de Grecia y por último lo regaló a su pa ís natal. En Alemania estuvo custodiado en el Válkermuseum de Berlín. Al estallar la Segunda Guerra Mundial se enterr6 para evitar su destrucción en un lugar profundo del Jardín Zoológico.
Con la llegada de los ejércitos soviéticos, el tesoro desapareció. (1)

Este relato aunque anecdotico nos muestra cómo lo que fue leyenda durante tanto tiempo, se hizo realidad. Pero, ¿cuánto tiempo tuvo que pasar para eso? ¿Y cuántas leyendas o enigmas que hoy se nos presentan, tendrán respuesta futura? ¿Cuántos más quedarán sin respuesta? Trova demuestra que a pesar del rompecabezas que nos presenta ciertos hechos, podemos hallar aún hoy piezas que vayan armando los intrincados caminos de la historia.

Aún a veces, a pesar de no encontrar las pruebas tangibles se aceptan diferentes hechos. Un ejemplo clásico: "el Continente de Gonwana." Nadie se atreve a admitir la reciente desaparici6n de ese continente-, pero nadie ya osa negar su antigua existencia (2).
Los sedimentos coinciden en Africa del Sur, Australia,América del Sur,la India y Asia
no sólo coinciden en sedimentos sino en fauna y flora; curiosamente las más antiguas formas primitivas se encontraron en esas zonas. "El continente de Gondwana, así como otros territorios (como por ejemplo la región pérmica preuraliana) estaba habitado por reptiles primitivos entre los que se encuentran, curiosamente asciados, los de características de anfibios (estegocéfalos), reptiles y mamíferos. La fauna de Gondwana es tan interesante como la de los reptiles jurásicos o cretácicos o la de mamíferos terciarios". (2).

Pero por qué se aceptan con tanta seguridad, como con igual insistencia se niegan otros hechos que presentan conclusiones definitivas a'ciertos enigmas? Quizás porque ya las pruebas sean tan concluyentes (como el caso de Gondwana) que ya no se púeden negar como simples fantasías. Pero así como hecho hay cientos y cientos de enigmas que esperan respuesta. Lowis Pauwels define esta situaci6n,ciaramente: "se rechaza un gran número de hechos porque trastocarían los conocimientos establecidos. El mundo necesita una enciclopedia de los nechos excluidos, de las realidades condenadas". "A veces el estudio de los hechos conduce a la más amplia expresión de los hechos verdaderos, no se puede alcanzar algo completo practicando la omisión".

(4) (Quizás Pauwells tenga razon y la antropología espere aún su Copérnico).

EL ENIGMA DE LOS GIGANTES

Citaremos un enigmaterrestre y otro del cielo. Los hay también en el mar y podríamos enunciar infinidad de misterios. Uno de ellos es el referido a los gigantes: "Había gigantes en la tierra en aquellos días y también después que entraron los Hijos de Dios a las H íjass de los Hombres, y les engendraron hijos: éstos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de nombre". Versículo 4,, capítulo VI de¡ Génesis. En casi todos los anales mito16gicos se habla de una teomaquia o de un diluvio en que la raza primordial (la de los gigantes) se extingue totalmente menos uno. "Una leyenda judía extrabíblica dice que durante el Diluvio, el gigante Og se salvó colgándose del techo del arca, Og fund6 un reino al norte de Transjordania. Toda la Transjordania y la Palestina exhiben trecho a trecho construcciones toscas de Piedra, que se denominaban menhires solo podrían ser obra de gigantes". Estas hipótesis que atribuye a los judíos tan ingenuas creencias se desvaloriza cuando se piensa que esos mismos hijos de Israel conocían de sobra las monumentales pirámides egipcias y Ziggurats en la Mesopotamia. Og de acuerdo al texto bíblico de Basan, y en esa ciudad fueron muertos en combate por David y algunos de sus capitanes, en otro pasaje de la Biblia, un capitán de David, Benaía, mató a un egipcio de 2,30 de altura (1 Cron 11:23). En Grecia también encontramos la leyenda de gigantes. "UN REY DE TRACIA SE LLAMO CICLOPE Y DE SU RAZA HABIAN SALIDO
HOMBRES DESCONOCIDOS QUE ERIGIERON LAS MONUMENTALES FORTALEZAS DE TIRINTO Y MiCENAS EN LA GRECIA PREHISTORICA". Los encontramos también en las leyendas nórdicas, YMYR, padre de la raza de gigantes. Como en las tradiciones noruegas y germánicas, los fineses creen que las montañas son las moradas de los gigantes. AKUKERI llamaron los hindúes a la raza primordial de gigantes que vivieron en los primeros tiempos. (5)
¿Tienen estos gigantes alguna relación con la leyenda de los extraños hombres blancos que describen innumerables historias de diversos pueblos?

En el siglo 19 los habitantes de la Isla de Pascua no pasaban de 200, es decir tres veces menos numerosos que sus estatuas. Los primeros europeos que llegaron a Pascua descubrieron entre sus moradores hombres blancos y barbudos. ¿De dónde procedían? ¿Eran descendientes de alguna raza milenario hoy extinguida? Retazos de leyendas hablan de una raza de señores, surgida de la Noche de los Teimpos. Los Incas llamaron a los conquistadores VIRACOCHAS, su tradición más o menos perdida nos habla de una raza de hombres gigantescos y blancos venidos de lejos". (6) En Pascua, los exploradores Roggeveen y González dicen que los nativos "eran de color piel claro de barba y pelo liso". Roggeveen cuenta que alrededor de las chozas habían "grandes bloques de piedra de un metro de ancho y unidos entre sí con singular precisión y limpieza". (7) Con las misteriosas piedras de STONEHENGE ocurre otro tanto, sin embargo podemos sólo aventurar conjeturas. Mientras el Tiempo, juez inflexible continúa su marcha, sólo el silencio de las piedras, d6lmenes y menhires y el lejano rumor de los gigantes nos llegará como alejados ecos de un pasado remoto. Nos falta una "Troya" para el enigma que nos planteamos.

EL ENIGMA DEL ORIGEN DEL SATELITE

Ahora elevemos nuestra vista al cielo. No hace falta referirnos a grandes enigmas que podemos hallar en galaxias, cúmulos, agujeros negros, cometas, etc. Tenemos uno muy grande en las vecindades del Planeta Tierra, nuestro más próximo vecino, la Luna. Otro problema sin resolver y que intriga a los científicos. La Luna como sabemos, presenta otros interrogantes además de su origen, como el de los cráteres, y otros fenómenos extraños que, ya citaremos en otra oportunidad. Harold Urey (8) (químico nuclear, premio Nobel 1934) opina al respecto: "La cuestión de la historia de la Luna es algo que nos gana y que, desde luego, demos transitar como por el camino de una senda altamente matemática de acuerdo con leyes físicas. En la actualid la Luna se aleja de la Tier debido a la alta precisión las observaciones astron6m cas, y a la exactitud de 1 leyes de la mecánica, es p ble pronosticar sin el men error cuándo y en qué lug de la Tierra podrían haba observado eclipses. El satélite debe haber estado cerca de Tierra hace de 1.500 a 2.0 millones de años, en tanto q -los indicios que tenemos sob la antigüedad de los meteo tos indican que el origen Sistema Solar data de un 4.500 millones de años. Su así la pregunta acerca de donde pudo haber estado la Luna durante esos 3.000 millo de años de diferencia. No h lugar apropiado para darle bida. Para explicar el origen la Luna se han explicado versas teorías. En el transcur del último siglo Sir Geor Darwin (uno de los hijos d famoso Charles Darwin) estudio el sistema Tierra-Luna propuso que la separación debida a la acción de las mareas. Esta idea (sobre la cual la Luna sería "hija" de la Tierra, como parte de la olla Pacífico) no se acepta ya general, pero se han presen do nuevas sugerencias. La segunda posibilidad -contin Urey- es que la Luna se ha formado por la acumulaci de objetos solidos en las vec dadas de la Tierra. En e caso es necesario explicar diferencia de densidad de Tierra). ¿Por qué el hie se acumuló en la Tierra en Mayor cantidad que en la Luna La pregunta aún no ha ten¡ explicación y no parece ser te el método más adecua para conocer el origen de Luna. La tercera sostiene que la Luna fue capturada la Tierra. La Luna tendria que haberse acercado en que llamamos una órbita hiperbolica, se ha especulado sobre las nubes de partículas subatómicas (Protones) provenientes de¡ Sol, que podrían hacer brillar determinados minerales con la luz visible, pero hasta el momento esto solo puede ser considerado conjetura científica. Si las observaciones de Herschell son consideradas como correctas, el fenómeno se produjo mien-
tras ARISTARCO no estaba iluminado por el Sol. Por cierto esta zona de la Luna tendrá que ser estudiada tan pronto como sea posible". ¿Exclusividad de la Luna?" El 1 1 de diciembre de 1896 (1 1) el inglés lifing observó en la superficie del planeta Mane la aparición de un punto luminoso que pronto se apago-. En los años siguientes muchos astrónomos refirieron hechos análogos y en 1924 uno de los mejores estudiosos de¡ planeta Rojo, el profesor soviético N. P. Barabasciov registró la aparición de una mancha ¡uminosa de tan solo minutos de duración. Pero la más impresionante de todas fue la explosión ocurrida el 4 de junio de 1937 observada por el astrof ísico japonés Sitwuo Maeda "EN LA SUPERFICIE DE MARTE APARECIO UN ENORME RESPLANDOR CON LA LUMINOSIDAD DE UNA ESTRELLA, VISIBLE DURANTE CINCO MINUTOS".
Por lo que se refiere a esta observación son inaceptables las explicaciones de "nubes volcánicas" ya que deberían haber tenido un diámetro de 2.000 kms.
Llamaradas de rtiisterio en Marte y la Luna, enigmas de extraños fenómenos, desconocimiento de¡ posible origen de¡ satélite. ¿Parte de la Tierra? ¿Viajera cósmica solitaria atrapada en nuestra órbita ' ? Como en los enigmas terrestres, el silencio lunar es la respuesta a estas preguntas y los desvelos de los científicos que no pueden hallar una respuesta satisfactoria pero, quizás, la respuesta mayor que nos dé la Luna, es que al margen de toda lógica, nuestro conocimiento sigue todavía bastante limitado ante los misterios de¡ Universo. La Luna, un enigma por ahora sin develar, confunde a los científicos, "destruye" teorías, sobrepasa a la lógica, ... y sin embargo, como dice Urey, está allí.


* ARTICULO EXTRAIDO DE LA REVISTA CUARTA DIMENSION.


MALDICION DE FARAONES :

La maldición de los faraones atacó ya tres veces al personal de una empresa japonesa que construyó una pequeña copia de una pirámide egipcia, que debe inaugurarse próximamente.
Tres accidentes "misteriosos" sufrieron los integrantes del equipo japonés que construyó en el término de dos meses una pequeña pirámide de once metros de altura cerca de las tumbas-de Keops, Kefren y Miquerinos, en Guizeh. El primer accidente sobrevino poco después del comienzo de la operación publicitaria lanzada por una cadena de televisión japonesa juntamente con la Universidad de Waseda, cuando un capataz sufrió un ataque de hemiplejia en su domicilio.
El capataz, que acababa de visitar el lugar donde debía ser construida la pequena pirámide, según el mismo procedimiento faraónico, a 1.500 metros de la de Keops, al llegar a su casa quedó paralizado y debió ser hospitalizado durante once días, informó el diario "Al Ahram".
La segunda víctima fue el jefe del equipo de arqueología de la Universidad de Waseda, a quien le cayó una gruesa palanca sobre la cabeza, no recobrando el conocimiento sino en el hospital.
El tercer accidente, casi mortal, le ocurrió a un ingeniero japonés, a quien un ascensor le pegó en la base del cráneo, también en su domícilio, por una imprudencia.
Es decir, que las pirámides de Egipto, como la tumba de algunos faraones de quién sabe qué dinastía, aún siguen dan'do dolores de cabeza a todos los que se meten con ellas. Como para cuidarse.


**************************************************************

* EXTRAIDO DE CUARTA DIMENSION. 

INTERESANTE NOTA QUE SE RELACIONA CON LA TEORIA DE QUE LOS EGIPCIOS CONOCIAN LOS CAMPOS DE ENERGIA SUTIL QUE RODEAN,INTEGRAN Y TRANSFORMAN LA MATERIA,ELLOS PARECIAN CAPACES DE HACER MANIPULACIONES CON LA ENERGIA Y SON PADRES DE LA ALQUIMIA Y SEGUN EL OCULTISMO USANDO EL PODER HERMETICO DE LA MENTE ERAN CAPACES DE FIJAR VIBRACIONES Y ATRAER Y MANIPULAR FUERZAS COSMICAS EN LUGARES Y OBJETOS;

POR OTRA PARTE HAY UN BELLO CUENTO SOBRE UN CUCHILLO EGIPCIO,ESCRITO POR LEOPOLDO LUGONES QUE MUESTRA COMO LOS EGIPCIOS ERAN MAESTROS EN PERFUMES Y EN SUSTANCIAS QUE INCLUIRIAN MATERIAL RADIACTIVO,HONGOS Y BACTERIAS,QUE SERIAN LOS RESPEONSABLES DE LOS EFECTOS DE LAS MALDICIONES,PUES HAY HISTORIAS COMPROBADAS DE OBJETOS MALDITOS Y QUE HAN CEDIDO CON RITUALES CONOCIDOS POR OCULTISTAS,ASI QUE LOS EGIPCIOS CONOCIAN COMO USAR EL PODER DE LA MENTE PARA ACUMULAR Y CREAR VERDADERAS TRAMPAS PSIQUICAS Y RECORDEMOS QUE SE DICE QUE EL USO DE LAS MOMIAS PERMITIA EMBASAR EL ASTRAL DE LOS CUERPOS Y USARON ESA ENERGIA PARA MANTENERSE COMO IMPERIO,PUES DESPUES DE TODO NINGUN IMPERIO SOBREVIVIO COMO ELLOS DURANTE MAS DE 2500 AÑOS Y AUN PROFETIZARON QUE LOS ARABES DEL ISALAM VENDRIAN Y LAS ARENAS CUBRIRIAN A LOS DIOSES QUE DORMIRIAN EN OLVIDO HASTA QUE LA INICIACION HERMETICA LOS DESPIERTA,SERA EL CREPUSCULO DE LOS DIOSES...;


EL MISTERIO DE LA TIERRA HUECA :

Durante muchos años se creyó que la Tierra era hueca, pero hasta 1968 no hubo ninguna prueba de ello. Ese año, unas fotos tomadas por un satélite mostraban claramente un agujero enorme en el Polo Norte. 



A principios de 1970, la Administración del Servicio de Ciencia del Medio Ambiente (ESSA), perteneciente al Departamento de Comercio de los Estados Unidos, proporcionó a la prensa unas fotografías del Polo Norte tomadas por el satélite ESSA-7 el 23 de noviembre de 1968. Una de las fotografías mostraba el Polo Norte cubierto por la acostumbrada capa de nubes; la otra, que mostraba la misma zona sin nubes, revelaba un inmenso agujero donde hubiera debido estar el Polo. El ESSA estaba lejos de sospechar que sus fotos rutinarias de reconocimiento atmosférico iban a contribuir a despertar una de las controversias más sensacionales y célebres de la historia de los OVNIS.

En el número de junio de 1970 de la revista Flying Saucers, el editor y ufólogo Ray Palmer reprodujo las fotos del satélite ESSA-7 junto con un artículo en el que manifestaba que el agujero de la foto era real.

Durante mucho tiempo, Ray Palmer y otros ufólogos habían creído que la Tierra es hueca, y que los OVNIS provienen y retornan a una civilización de seres superiores que está oculta en su interior inexplorado. En 1970, gracias al apoyo de una fotografía en que aparecía el enorme agujero del Polo Norte, Palmer pudo por fin asegurar que la super-raza subterránea existía y probablemente se podía llegar hasta ella a través de los agujeros de los polos Norte y Sur.

En los números siguientes de Flying Saucers apoyó su teoría resucitando otra antigua controversia sobre la "Tierra hueca": la de las famosas expediciones del vicealmirante Richard E. Byrd a los polos Norte y Sur.


El vicealmirante Richard E. Byrd, cuyas expediciones polares desataron la polémica sobre la teoría de la tierra hueca. 


El primer testigo

El vicealmirante Richard E. Byrd de la US Navy fue un distinguido aviador pionero y explorador polar que sobrevoló el Polo Norte el 9 de mayo de 1926 y dirigió numerosas expediciones a la Antártida, incluyendo un vuelo sobre el Polo Sur el 29 de noviembre de 1929. Entre 1946 y 1947, llevó a cabo la operación a gran escala llamada "High Jump" (Salto Alto), durante la cual descubrió y cartografió 1.390.000 km2 de territorio antártico.

Las famosas expediciones de Byrd entraron por vez primera en la controversia de la Tierra hueca cuando varios artículos y libros -especialmente Worlds beyond the Poles (Mundos más allá de los Polos), de Amadeo Giannini- pretendieron que Byrd había en realidad volado no por encima del Polo, sino hacia dentro de los grandes agujeros que llevan al interior de la Tierra. Ray Palmer, basándose principalmente en el libro de Giannini, introdujo esta teoría en el número de diciembre de 1959 de su revista y, a raíz de ello, mantuvo una voluminosa correspondencia al respecto.

Según Giannini y Palmer, el vicealmirante Byrd anunció en febrero de 1947, antes de un supuesto viaje de 2.750 km. a través del Polo Norte: "Me gustaría ver la tierra más allá del Polo. Esa área más allá del Polo es el centro del Gran Enigma." Giannini y Palmer decían también que, durante su supuesto vuelo sobre el Polo Norte en 1947, el vicealmirante Byrd comunicó por radio que veía debajo de él, no nieve, sino áreas de tierra con montañas, bosques, vegetación, lagos y ríos y, entre la maleza, un extraño animal que parecía un mamut. También, siempre según Giannini y Palmer, en enero de 1956, después de dirigir otra expedición a la Antártida, el vicealmirante Byrd había manifestado que su expedición había explorado 3.700 km. más allá del Polo Sur y, además, justo antes de su muerte, Byrd había dicho de la tierra más allá del Polo que era "un continente encantado en el cielo, tierra de misterio permanente". Esa tierra, según otras teorías, era la legendaria Ciudad del Arco Iris, cuna de una fabulosa civilización perdida.

Para Giannini y Palmer, los comentarios atribuidos al vicealmirante Byrd no hacían más que confirmar lo que ellos habían sospechado siempre: que la Tierra tiene una forma "extraña" en los Polos, algo parecido a un "donut", con una depresión que, o bien se hunde muchos kilómetros en las entrañas de la Tierra, o forma un agujero gigante que pasa a través del eje de la Tierra, de un polo a otro.

Dado que, por razones geográficas, es imposible volar 2.750 km. Más allá del Polo Norte o 3.700 km. Más allá del Polo Sur sin ver agua, es lógico pensar que el vicealmirante Byrd debe haber volado hacia dentro de las enormes cavidades convexas de los polos, dentro del Gran Enigma del interior de la Tierra y que, si hubiera seguido adelante, habría llegado a la base secreta de los OVNIS que pertenecen a la super-raza oculta, quizás la legendaria Ciudad del Arco Iris que Byrd habría visto reflejada en el cielo.

La posibilidad de que la Tierra sea hueca, de que se pueda entrar en ella a través de los polos Norte y Sur, y de que civilizaciones secretas florezcan en su interior, ha espoleado las imaginaciones desde tiempo inmemorial. Así, el héroe babilonio Gilgamesh visitó a su antepasado Utnapishtim en las entrañas de la Tierra; en la mitología griega, Orfeo trata de rescatar a Eurídice del infierno subterráneo; se decía que los faraones de Egipto se comunicaban con el mundo inferior, al cual accedían a través de túneles secretos ocultos en las pirámides; y los budistas creían (y creen todavía) que millones de personas viven en Agharta, un paraíso subterráneo gobernado por el rey del mundo.

El mundo científico no fue inmune a esta teoría: Leonard Euler, un genio matemático del siglo XVIII dedujo que la Tierra era hueca, que contenía un sol central y que estaba habitada; y el doctor Edmund Halley, descubridor del cometa Halley y astrónomo real de Inglaterra en el siglo XVIII también creía que la Tierra era hueca y albergaba en su interior tres plantas. Ninguna de estas teorías estaba sustentada científicamente, pero alternaban con varias obras de ficción sobre el mismo tema, las más importantes de las cuales eran Las Aventuras de Arthur Gordon Pym, de Edgar Allan Poe (1833), en la cual el héroe y su compañero tienen un terrorífico encuentro con seres del interior de la Tierra; y el Viaje al centro de la Tierra de Julio Verne (1864), en la cual un profesor aventurero, su sobrino y un guía penetran en el interior de la Tierra a través de un volcán extinguido en Islandia, y encuentran nuevos cielos, mares y reptiles gigantescos y prehistóricos que pululan en los bosques.

La creencia en una Tierra hueca estaba tan extendida que incluso Edgar Rice Burroughs, el célebre autor de Tarzán, se sintió obligado a escribir Tarzán en las entrañas de la Tierra (1929), en el que el famoso hijo de la selva va a Pellucidar, un mundo que se encuentra en la superficie interior de la Tierra y que está alumbrado por un sol central. La sombra más allá del tiempo (1936) de H.P. Lovecraft transportó el tema a la época actual describiendo una raza antigua y subterránea que dominó la Tierra hace 150 millones de años y que, desde entonces, en el refugio de la Tierra interior, ha inventado aviones y vehículos atómicos, y domina el viaje en el tiempo y la percepción extrasensorial.


Betty y Barney Hill, que durante su abducción fueron informados sobre la existencia de bases Ovni dentro de la tierra, los polos y en los fondos oceánicos. 


Estas y otras obras de ficción mantuvieron vivo el interés por la posibilidad de que la Tierra fuera hueca y de que escondiera otras civilizaciones. Así, cuando se avistaron los primeros 0VNIS en Estados Unidos en 1947 y la "ufomanía" azotó el país primero y el mundo después, surgieron dos teorías para explicarlos. Los OVNIS debían ser o bien naves extraterrestres de alguna galaxia lejana, o pertenecían a seres avanzadísimos que habitaban en el interior de la Tierra. Estas teorías llevaron a recuperar las leyendas de las civilizaciones "perdidas" de la Atlántida y de Thule, en la creencia de que esta última se hallaba en el Ártico (no se debe confundir con Dundas, antes Thule, el enclave esquimal en Groenlandia, que es hoy una base aérea de los Estados Unidos y centro de comunicaciones). No obstante, se creía también que otra posible fuente de procedencia de los 0VNIS se hablaba en la Antártida. Esta teoría surgió a raíz de la publicación del convincente libro de John G. Fuller, El viaje interrumpido (1966), en el que el autor relata la historia de Betty y Barney Hill, un matrimonio americano que, durante un tratamiento psiquiátrico debido a un inexplicable periodo de amnesia, recordó bajo hipnósis que habían sido raptados por extraterrestres, examinados en el interior de un platillo volador e informados de que los extraterrestres tenían bases en toda la Tierra, algunas en el fondo del mar y al menos una en la Antártida.

De este modo, cuando Ray Palmer publicó su controvertida teoría en 1970, los ufólogos y creyentes en la Tierra hueca quedaron a la expectativa. ¿Se trataba de las pruebas concluyentes?

Pero los argumentos que Palmer aducía se revelaron extremadamente endebles. Todas las investigaciones llevadas a cabo desde entonces no han logrado confirmar ninguna de las afirmaciones atribuidas por Giannini y Palmer al vicealmirante Byrd; ni siquiera se ha confirmado su vuelo sobre el Polo Norte en febrero de 1947 (lo cierto es que Byrd sobrevoló el Polo Sur en esa fecha, en el transcurso de la operación High Jump). Incluso suponiendo que Byrd hiciera dichos comentarios, es más lógico creer que "la tierra más allá del Polo" y el "Gran Enigma" son formas de aludir a las regiones aún inexploradas, más que a continentes escondidos en el interior de la Tierra, y que el "continente encantado en el cielo" era únicamente una descripción de un fenómeno corriente en las latitudes antárticas: una especie de espejismo que trae el reflejo de tierras lejanas.

A pesar de que se ha demostrado la inexactitud del pretendido viaje de Byrd al Polo Norte, hay algunas personas que afirman haber visto un noticiario sobre dicha expedición al Polo Norte, en el que se veían "sus montañas, árboles, ríos y un gran animal identificado como un mamut". Una mujer escribió a Ray Palmer acerca de este noticiario, asegurando que lo había visto en White Plains, New York, en 1929. Sin embargo, este documental no está registrado en ningún archivo. ¿Se trata quizá de una artimaña del Gobierno de los Estados Unidos? ¿O quizá esa película no existió nunca? Es curioso cómo algunas personas creen "recordar" de buena fe una película que con casi total certeza nunca ha existido -al parecer, muchos de nuestros primeros recuerdos son "inventados", y proceden de cosas que nos han contado luego o que hemos imaginado.

Según Byrd, y de acuerdo con su diario:
"Hemos sobrevolado en total unos 25.900 km2 de la Tierra más allá del Polo. Como era de esperar, aunque resulta decepcionante decirlo, no se observaba ninguna característica importante más allá del Polo. Sólo el inmenso desierto blanco que cubría el horizonte." Asimismo, la leyenda sobre la Ciudad del Arco Iris puede derivar de una mala interpretación de las palabras de Byrd: Podía haberse llamado la Avenida de los Arco Iris Helados. Al este y al Oeste se alzaban grandes montañas. Algunas no estaban cubiertas por el hielo; eran negras como el carbón o de un rojo ladrillo. Otras estaban cubiertas de hielo por completo. Estas parecían cataratas gigantescas. Allí donde el sol tocaba sus picos y laderas, la luz se reflejaba en toda una gama de colores. Había una mezcla de azules, púrpuras y verdes tal como pocas veces ha visto el hombre.

Ateniéndonos a las palabras de Byrd, podemos observar que no vio tierras verdes y frondosas ni mamuts más allá del Polo Sur; la cifra de 2.750 km. Es errónea o exagerada; la Ciudad del Arco Iris no tiene otra realidad que lo que Byrd describió como Arco Iris Helados, un simple fenómeno atmosférico.

No obstante, ¿podría ser hueca la Tierra? De nuevo, la respuesta ha de ser negativa. Al contrario de lo que sucedía con los primeros teóricos de la Tierra hueca, las propiedades físicas y la estructura del interior de la Tierra pueden medirse hoy exactamente con sismógrafos y computadoras electrónicas. Lejos de ser hueca, la Tierra está compuesta de cuatro capas principales: la corteza, el manto, el núcleo y el nucléolo. La corteza de granito y roca basáltica tiene un grosor de 30 a 40 km. (mucho más delgada en las fosas oceánicas). Debajo de la corteza está el manto, que se extiende hacia abajo durante 2 900 km., y es sólida y compuesta de silicatos de magnesio, hierro, calcio y aluminio. Y debajo de esto está el núcleo, que se cree debe estar compuesto principalmente de hierro en estado de fusión. Finalmente, a una profundidad de unos 5.090 km. está el nucléolo, que es posible que sea sólido como resultado de la congelación del hierro bajo la extraordinaria presión de unas 3.200.000 atmósferas. Aunque muchos detalles no son más que hipótesis en espera de que los avances de la ciencia nos permitan confirmarlas.

El enigma de la foto satelital resuelto.
¿Y qué hay del enorme agujero que se podía observar en la fotografía de las regiones árticas? La explicación es ridículamente simple y se le podría haber ocurrido a cualquier niño inteligente que supiera algo sobre la rotación diaria de la Tierra. Por desgracia, los entusiastas de la teoría de la Tierra hueca tomaron dicha fotografía como "prueba" sin antes consultar con nadie mínimamente experto en el asunto.

La fotografía es un mosaico de imágenes de televisión tomadas por el satélite durante 24 horas, que muestran la Tierra desde diversos ángulos. Las imágenes fueron procesadas por una computadora y unidas de modo que formasen una vista total de la Tierra como si el observador se hallase en un punto directamente encima del Polo. Durante esas 24 horas, todos los puntos en las latitudes ecuatoriales y medias recibieron luz solar durante algún periodo de tiempo, y aparecen iluminados en la fotografía compuesta. Pero las regiones cercanas al Polo estaban en ese momento sumidas en la oscuridad permanente del invierno ártico. Por ello hay una área no iluminada en el centro de la foto.

Aún así. Según rumores, lo que sí han fotografiado los satélites han sido Ovnis entrando y saliendo de los polos. Como si en ellos existieran puertas. ¿A donde?

Debajo de nuestros pies, se ocultan muchos misterios...

* EXTRAIDO DE LO INEXPLICABLE


NOTA DEL COPISTA : EN LA PARTE INTRODUCTORIA Y DE DATOS ES UTIL ESTA NOTA,EN LA PARTE DE OPINIONES Y CONCLUSIONES ES ERRONEA,EL TEMA TIERRA HUECA Y TUNELES SUBTERRANEOS ESTA VINCULADO A LA CULTURA ESOTERICA Y DE LO PROHIBIDO,HABAL DE EPOCAS LEJANAS DONDE RAZAS EXTRAÑAS CON ENIGMATICA SABIDURIA Y PODERES DIERON LUGAR ALA MITOLOGICA DE DIOSES Y EPISODIOS COMO LEMURIA,MU Y ATLANTIDA;EL TEMA SUBTERRANEO ES UNA CONSTANTE QUE LA CULTURA ESTABLECIDA TRATA DE NEGAR,COMO SIEMPRE TRATA DE NEGAR TODO LO QUE SEA MEJOR Y DIFERENTE,EL TEMA DE LOS TUNELES QUE RECORREN EL OCEANO Y PASAN POR AMERICA Y ASIA,ESTA BAJO LA VIGILANCIA Y PERSECUSION DE LSO HOMBRES DE NEGRO,QUE SON GUARDIANES DE UN ORDEN QUE ESTA POR ENCIMA Y QUE MANTIENE A LOS IDIOTAS UTILES DE LA POLITICA EN SU LUGAR,MIENTRAS ELLOS HACEN SU MILENARIA ACTIVIDAD SECRETA;

TODAS LAS RELIGIONES HABLAN DE LA TIERRA HUECA,LA CAVERNA ES SIMBOLO DEL ORIGEN DEL HOMBRE,HAY VARIOS RELATOS DE PERSONAS QUE DICEN HABER ESTADO EN CUEVAS Y CIUDADES SUBTERARNEAS,DESDE LA PCIA DE LA RIOJA Y CORDOBA EN ARGENTINA ,LAS CUEVAS QUE RECOREN EL AMAZONAS Y LOS ANDES Y SON CONOCIDAS COMO LOS TAYOS,QUE RECORRIO JUAN MORICZ,ALGO DEBEN TENER PUES LA NASA Y NEIL ARMSTRONG VIENIERON A INVESTIGAR;
ESTE TEMA SE RELACIONA CON LA LEYENDA DE AKKAKOR,UNA SUPUESTA CIVILIZACION QUE ABARCABA TODA AMERICA Y CUYOS RESTOS SON LOS MAYAS,INCAS Y AZTECAS Y ESTOS SERES HABRIAN TENIDO CONTACTO CON SERES EXTRATERRESTRES;
Y ESTO LO CUENTA EL ESCRITOR ALEMAN KARL BRUGGER EN SU LIBRO,DESGRACIADAMENTE LOS HOMBRES DE NEGRO TUVIERON QUE VER CON SU MUERTE EN BRASIL,PUES MURIO EN UN CONFUSO EPISODIO,PARECE QUE LO ATACARON Y APUÑALARON JUSTO CUANDO IBA A DAR CLAVES SOBRE AKKAKOR;

DE TODAS FORMAS OTROS HAN HALLADO EVIDENCIA SOBRE AKAKKOR,QUE ES MENCIONADA ALEGORICAMENTE EN VIAJE AL CENTRO D ELA TIERAR DE JULIO VERNE,UN SER EXCEPCIONAL QUE HABLA DE LA ATLANTIDA Y DEL ALQUIMISTA SARNUSEM QUE DESCENDIO A LA TIERRA Y DEJO UN MENSAJE EN LAS CAVERNAS;

HAY 2 LIBROS SOBRE EL TEMA,LA TIERRA HUECA DE RAY PALMER Y LOS INTRATERRESTRES DE ALDO POLO,TAMBIEN MUERTO EN CONFUSO EPISODIO,PERO ESTE ULTIMO ES MAS REVELADOR SOBRE EL TEMA;

EL CONOCIMIENTO QUE TENEMOS DEL INTERIOR DE LA TIERRA Y DEL CLIMA ES CASI NADA,SOLO TEORIAS INUTILES,SINOBASTA CON VER QUE LE PASA A LA TIERRA Y EL CLIMA Y COMO NO SIRVEN LOS PRONOSTICOS;

SI UNO PRESTA ATENCION,LOS ARTICULOS MENCIONAN LA TEORIA DE LA TIERRA HUECA COMO RISIBLE Y SE ENOJAN,ES COMO QUE ESTAN EMPECINADOS EN NEGARLO Y SE NOTA SU PARCIALIDAD,SEGURAMENTE OBEDECEN O AL MIEDO DEL IGNORANTE O LA COBARDIA IMPUESTA POR LOS HOMBRES DE NEGRO QUE SOSTIENE EL ORDEN ESTABLECIDO;
Y NO HAY PEOR INVESTIGADOR O INFORME,QUE AQUEL QUE DESDE EL PRINCIPIO SE PREDISPONE A NEGAR EL HECHO Y NO INVESTIGARLO,EL QUE HACE ESTO SIRVE A INTERESES QUE HAN LLEVADO AL MUNDO A ESTA OSCURIDAD DE CIENCIA MATERIALISTA;

EL TEMA DEBE SER INVESTIGADO,HA SIDO PERSEGUIDO Y CENSURADO DESDE EL PRINCIPIO Y LA TEORIA DE PLACAS O CONTINENTES INTERNOS ALUMBRADOS POR EL NUCLEO DE LA TIERRA QUE ACTUARIA DE SOL,NO ES TEORIA INCREIBLE;

PODRIA EXISTIR VIDA Y CIVILIZACIONES ALLI,ESTE TEMA ES ANALIZADO EN INFORMES COMO EL INFORME BRODIE Y OTROS QUE ALERTAN SOBRE QUE ALGO RARO ESTA SUCEDIENDO EN LA TIERRA Y SE RELACIONA CON LO QUE ESTA ARRIBA Y CON LO QUE ESTA MUY ABAJO,Y ES QUE LO SUBTERRANEO ES EL SUBCONCIENTE QUE QUEREMOS NEGAR AUNQUE TENEMOS INDICIOS QUE DEBERIAN HACERNOS INVESTIGAR,PERO NUESTRA MISMA ACTITUD DE NEGACION,NOS MUESTRA QUE HAY ALGO CIERTO EN 
ESTO,QUE ES FUERTE Y NO PODEMO SOPORTARLO PERO QUE SIN EMBARGO ALGUN DIA SALDRA A LUZ Y SABREMOS MAS SOBRE LO QUE ESTA ABAJO NUESTRO; 

SOBRE ESTE TEMA INVESTIGUE BASTANTE Y POR ESO ME DA BRONCA CUANDO LOS MEDIOS SON INJUSTOS Y EN VEZ DE INFORMAR,SIRVEN A INTERESES NEGATIVOS,LOS MISMOS QUE EMPIEZAN LAS GUERRAS,QUE QUEMARON LAS BIBLIOTECAS,QUE SE BENEFICIAN VENDIENDO ARMAS Y MEDICAMENTOS;
AQUELLOS QUE PODRIAN CAMBIAR TODO,PERO QUE ESTAN TAN LOCOS EN SU CAPRICHO,QUE ESTAN DESTRUYENDO TODO;

SINO,¿PORQUE EL INTERES DE USA DEBAJO DE LA TIERRA?,¿ PORQUE DETONO MAS DE 2000 BOMBAS ATOMICAS DEBAJO DE LA TIERRA,PORQUE RUSIA LANZO UNOS MISILES ESPECIALES LLAMADOS SATAN ANTES DEL MAREMOTO EN ASIA?;
¿PORQUE HITLER Y ALGUNAS POTENCIAS MANDARON EXPEDICIONES A BUSCAR ESTOS LUGARES SUBTERRANEOS ? 
¿PORQUE CHINA QUIERE EL TIBET Y LO ATACO CON TANTA FEROCIDAD ?
¿PORQUE LOS FRANCESES HACEN PRUEBAS DESTRUYENDO ATOLONES DE CORAL?
ALGUNA RAZON DEBE HABER PARA HACER ALGO PELIGROSO Y QUE HARA MAL Y QUE NO TIENE CAUSA O NECESIDAD JUSTA,COMO NO HABIA CAUSA JUSTA PUES NO HABIA ARMAS QUIMICAS,Y SI HABIA ARMAS QUIMICAS FABRICADAS EN USA,PUES EL ANTRAX HALLADO PROVENIA DE LABORATORIOS VINCULADOS AL GOBIERNO;
ALGUNA RAZON DEBE HABER,¿QUE SERA?,PARA QUE MIENTA EL DIRECTOR DE LA BBC Y LO DESPIDAN LUEGO,QUE VARIOS INVESTIGADORES MUERAN EN SERIE EN INGLATERRA RELACIONADOS CON NUEVA TECNOLOGIA Y ARMAS Y ESO ES DENUNCIADO POR SIDNEY SHELDON;ALGUNA RAZON PARA LAS MENTIRAS Y ENCUBRIMIENTOS DE DISCOVERY,QUE FUERON DENUNCIADOS YA;

¿NOTE DA BRONCA SABER QUE LOS PLANES DE LA INVASION A AFGANISTAN E IRAK,ESTABAN LISTOS Y SE LES DIJO A LOS JEFES DE CIERTAS OFICINAS DEL GOBIERNO, UN MES ANTES DEL ATAQUE A LAS TORRES GEMELAS?,NO TE SORPRENDE QUE HAYA HABIDO TANTAS CAMARAS PARA FILMAR LOS AVIONES Y QUE HAYAN HABID INDICIOS Y ADVERTENCIAS DE QUE EL ATENTADO IBA A SER SOBRE LAS TORRES GEMELAS Y DE QUE NO HAYA NADIE DETENIDO QUE SEA CULPABLE REAL,PUES LOS QUE HAY SON TAN CULPABLES COMO HARVEY OSWALD DE MATAR A KENNENDY EN SU TIEMPO Y LO VEMOS POR COMO MANEJAN LOS MEDIOS Y LA INFORMACION Y LOS ESTADOUNIDENSES AUN CREEN QUE GANO BUSH ...,SON TAN MANEJABLES,NI SIQUIERA HARIA FALTA FRAUDE EN LOS VOTOS (QUE SI HUBO),PUES LOS ESTADOUNIDENSES ACATAN TODAS LAS ORDENES QUELOS MEDIOS DE LA CIA LE DAN,BASTA VER LA CLASE DE SOCIEDAD QUE SON CON VER SUS PELICULAS Y SU POLITICA EXTERIOR,TENGO APRECIO POR EL PUEBLO AMERICANO,PERO ME DUELE Y ME DA ASCO VER EN LO QUE USA SE TRANSFORMO HOY Y LO QUE LE ESTA HACIENDO AL MUNDO;

GANAN DINERO AYUDANDO A PAISES QUE ELLOS MISMOS AYUDAN A DESTRUIR CON GUERRAS O CON EXPERIMENTOS QUE PROVOCAN ESAS CATASTROFES SIEMPRE EN PAISES EN VIAS DE DESARROLLO Y CUYA CAIDA LOS BENEFICIA INEXPLICABLEMENTE...

MI POSTURA ES PARCIAL,PORQUE VEO LO QUE ESTAN HACIENDO Y HABLO DE TEMAS QUE SI INVESTIGUE Y CONOZCO;INVESTIGA EN LOS DIARIOS Y VERAS; 

LUEGO VOLVERE SOBRE EL TEMA PUES HAY MUCHO MAS QUE DECIR


LA TIERRA ES HUECA

LA TIERRA ES HUECA (1)

Desde hace más de noventa años -pero no más de eso-, se viene enseñando que la Tierra es una especie de bocha maciza, con una sucesión de núcleos incandescentes compuesto de silicio y hierro, otro de níquel y hierro, un manto o costra silícica, etc.. En general, una misma teoría con algunos matices. Pero esa teoría expuesta desde 1907 en cada manual escolar y en las documentales cinematográficas y televisivas, no es otra cosa que una burda teoría. Y ésta afirmación no es una opinión personal, sino que para enseñar algo como una verdad absoluta e indiscutible, es necesario tener las pruebas suficientes, o por lo menos -para defender una tesis- ésta debe ser razonable desde todos los puntos de vista posible. La teoría de la tierra maciza es demostradamente imposible desde el punto de vista de la física y de la astrofísica, pues tendría una masa tal que atraería a todos los planetas del sistema, y posiblemente sería más pesada que el sol. Pero los astrofísicos con más posibilidad de dar a conocer estas cosas al público, se hallan comprometidos con los intereses que manejan económica y políticamente al mundo. Esos intereses no desean que el hombre de esta civilización encuentre otras alternativas de vida, otras formas políticas que no estén basadas en el dominio de unos pocos, otras sociedades donde no exista el dinero como instrumento de ese dominio, y menos aún desean que el hombre considere que existen otros hombres -ya sean intra o extraterrestres- con los cuales convenga relacionarse, dejando de obedecer a los gobernantes de pesos y políticos terrestres. Tampoco la Tierra puede ser maciza desde el punto de vista más elemental de la física, pues además de que la gravedad sería suficiente como para que fuésemos más chatos que una mantaraya, el hecho de ser incandescente y maciza, habría causado -millones de años atrás- que se partiera, convirtiéndose en un montón de guijarros dispersos.

En Europa los mercaderes conocían América desde hace muchos milenios, pero guardaban silencio para mantener el monopolio de maderas como el palo Drassil o Urundaí (de allí proviene el nombre de Brasil), y que es la madera más dura conocida. Se empleaba para hacer las vigas y mástiles más resistentes, tanto en edificios como en barcos. Ya en 1583, el explorador maderero Ignacio de La Cortada se quejaba en "Memoria de Andares" de que "los indios lugareños o los bárbaros que vinieron antes, llevaronse toda la madera buena de cerca de la orilla de la mar y fáciles estradas, entonces me gasto luna y media para llegar hasta donde otros no hayan talado drasiles". Cabe agregar que los mapas adjuntos a estas crónicas abarcan casi toda la costa caribeña desde Yucatán hasta la Guyana. Y cuando menciona a los bárbaros, no está refiriéndose a ellos con un adjetivo, sino como sustantivo gentilicio. En aquella época los bárbaros, vikingos, ostrogodos y galos, conocían América, pero no lo ocultaban expresamente, sino que cualquiera que les atendiese o divulgase sus narraciones sobre "Vinland" (territorio de Norteamérica donde ellos mismos habían sembrado grandes extensiones con vides) era tratado como loco, delirante y hasta blasfemo. 
Los Templarios conocían América y ese era su Gran Secreto. Crecían financieramente de un modo espectacular, porque compartían con algunos otros "elegidos", ese conocimiento y su contenido en metales, maderas y toda clase de riquezas. Pero no crea el Lector que todo ésto está descolgado. 
Por el contrario, pues se relaciona con nuestro tema de muchas maneras. Las grandes y las pequeñas cosas se pueden establecer muchas veces mediante analogías, pero si tales analogías son obligadas por una causa común, más claro es el panorama. La cosa es que América existía y muchos la conocían, pero se ocultaba su existencia a la masa europea por varios motivos relativos y un motivo absoluto. Veamos: Los Templarios lo ocultaban porque era su secreta fuente de oro y plata, ya que a los Inkga Virgötch (vikingos o Inkas) les cambiaban buenas espadas españolas por esos metales, que en la economía imperial Inka -como en la de los Imperios mesoamericanos, europeos y asiáticos antiguos- no tenían más valor que el de la utilidad práctica. Pero más que ocultar la existencia de América como origen de sus riquezas, lo que debían ocultarle a la Europa post-románica, era la realidad de que otra gente vivía sin necesidad alguna de dinero, que era ya el instrumento de poder, impuesto con siglos de sacrificios de los banqueros que secretamente manejaban la política, la religión y propiciaban el oscurantismo científico. La economía de los Imperios americanos estaba basada en la producción y el tributo. Es decir que los pueblos aportaban para el Imperio todo lo que producían, dejando para su consumo interno lo que les era menester. Pero tal tributo era repartido entre los demás pueblos según las necesidades y costumbres de consumo que hubieran. Así se aseguraba la abundancia de bienes. Pero en Europa y Oriente Medio, ya existía la finanza, es decir la economía de mercado manejada por pequeños grupos, de los cuales los Templarios eran el instrumento político-militar. Algo así como los cascos azules pero con motivos religiosos, políticos y económicos unificados visiblemente. Hoy los poderes militares están diferenciados en apariencia, con pretextos humanísticos para sus intervenciones.

En aquellos tiempos -hasta hace sólo cinco siglos- se divulgaba una teoría "científicamente aceptada", y algunas más que la contradecían, a fin de quitar los ojos del asunto real. La teoría "oficial" era que la Tierra era una especie de gran meseta cilíndrica que sobresalía del Maremagnum Infinitum (un océano infinito habitado por monstruos gigantescos) de cuyas propiedades y aguas se discutía profusamente. Por algún mescanismo artesiano, el agua surgía del Mediterráneo y se volcaba en los océanos, y de éstos, al maremagnum. Entonces, internarse en los océanos era acercarse al abismo del que nadie regresaba. Esta idea machacada por siglos no surtió efecto en algunas pocas personas que se aventuraron a comprobar si aquello era verdad. Temerarios los hubo -hay y habrá- siempre, de modo que no bastaba con la idea mentirosa inculcada, sino que había que excomulgar, asesinar o quemar por brujo a quien hablara de estos asuntos. Si se dejaba hablar de la tierra esférica, los marineros descubrirían muchas tierras y se acabaría el secreto y el monopolio. Los frailes temían que se acabara la Iglesia, si se descubría que había contribuido tan grandemente al engaño, condenando a los científicos que en nada atentaban contra principios teológicos. Nada más -y nada menos- atentaban contra los intereses mezquinos. Mientras tanto, la Tierra como una bandeja sostenida por tres elefantes -o por cuatro-, o la Tierra con forma de disco en medio del Universo, con el Infierno en la otra cara (cosa que nadie se anime a acercarse a las orillas), etc., agregaban condimento a la entretenida discusión. Cualquier cosa era considerada oficialmente como posible, excepto la estúpida, infundamentada, absurda y blasfema idea de que fuera esférica y estuviera flotando en el espacio, girando alrededor del sol.
Los poderosos de hace quinientos años decidieron que era el momento de "abrir" América y largarse públicamente a su conquista, porque ya tenían el control financiero de Europa, y por lo tanto el control político, a pesar de que aún existían las monarquías. Pero ya por ese entonces, el dinero mandaba. Los banqueros usaron su poder para presionar a la Corona Española, porque ellos mismos no podían financiar a Colón. No porque no tuvieran recursos -todo lo contrario-: 1) No debían exponer públicamente su poder. 2) Necesitaban que un Gobierno cargara oficialmente con la responsabilidad por las tropelías de los enviados, y 3) Que en lo futuro pusiera a su disposición los ejércitos necesarios para la Gran Conquista del "mercado americano". 

Los sucesores de hoy no pueden largarse abiertamente a la conquista del interior terrestre por varias razones de gran peso. Pero al menos se las han ingeniado muy hábilmente para ocultar esa realidad a la masa mundial, con las mismas estrategias que sus ancestros. A ello han servido millones de imágenes de la tierra maciza, en libros, revistas, diarios, documentales televisivas, etc.. Es decir que la cuestión pasa por realidades políticas, más que por discusiones científicas. Es difícil que un científico más o menos completo, como un físico con nociones claras de química, astronomía, topografía y geología, se trague el anzuelo de la tierra maciza, pero si lo pone en duda públicamente, la "conspiración del silencio" -denunciada ya en muchas publicaciones- le pone en la calle, ridiculizado y cerradas sus puertas en todas las universidades, observatorios, proyectos, etc.. Pero es peor aún la reacción de la familia que tanto lo quiere, pues igual le considerarán loco. Quien haya leído los libros de Héctor Picco (Argentino), Raimond Bernad (Estadounidense), Eduardo Elías (Peruano), -por nombrar a algunos de los más completos referidos al tema-, comprenderán que sobran elementos referenciales (históricos), físicos, químicos, astronómicos, oceanográficos, y geológicos para aceptar la realidad de la Tierra Hueca, mientras que los argumentos supuestamente científicos de la tierra maciza, adolecen de contradicciones que para un joven estudiante de física saltan a la vista.
Varios diarios y revistas de 1956, se hicieron eco de las palabras del Almirante norteamericano Richad Evelyn Byrd: "E.E.U.U. deberá enfrentar una gran amenaza que se cierne desde los polos".
Este hombre había ingresado en 1947, a una tierra que calculó el doble del territorio de su país, sobrevolándola en un gran cuatrimotor, cuando lo que pretendía era sobrevolar el Polo Norte. No se trataba de ninguna parte de Siberia ni de Canadá. Nueve años más tarde (1956), encabezó el Proyecto "Hig Hump" ("Salto Alto"), que supuestamente consistía en una expedición científica a la Antártida. Pero el móvil no era otro que comprobar dos cosas de máxima importancia para el establishment, y especialmente para el gobierno norteamericano: A) Localizar las bases alemanas que se establecieron en los oasis polares desde 1939, y B) Comprobar la forma de los huecos polares. Por la primera cuestión, la "expedición científica", constaba de catorce barcos de guerra, aproximadamente 2.700 soldados y ningún civil. El equipo contaba -para la segunda cuestión- con cinco grandes aviones. En la página:

http://ovnis.esoterica.pt/espanhol/Principesp/antarctidaesp/antarctidaesp.htm

puede comprenderse con más datos este asunto.
Claro que tras la gran cantidad de vidas perdidas (nunca se publicó realmente el total de bajas), el regreso de la expedición fue convertido por la prensa oficial, en una fiesta, en el fin de una "maravillosa excursión" que muchas personas han visto por televisión en la década del '60. Oasis polares con temperaturas casi subtropicales, ríos de aguas tibias, extensos bosques, etc..
Quienes hemos visto esa hora y media de documental en la Antártida, nos preguntamos: ¿Cómo es que no se organizan expediciones turísticas a tan bellos lugares?, ¿Cómo es que los gobiernos se han apresurado tanto en "proteger ecológicamente" a los polos, desalentando todo intento de exploración y explotación? (incluso hay normas internacionales de aeronavegación que prohiben sobrevolar las regiones polares). Mientras tanto, estos gobiernos no tienen la menor preocupación por proteger ecológicamente el Amazonas o los bosques del resto del mundo, y menos por proteger la vida humana. No escatiman esfuerzos para inventar argumentos pseudocientíficos para confundir, o utilizar argumentos menores -fundados o no- para desviar la mirada de las masas hacia todo lo que se pueda cocinar dentro de esta civilización. Uno de esos argumentos, muy escasamente fundado, es el agujero de ozono, que ha existido siempre, acompañando la topografía propia de los polos, como lo indican las láminas adjuntas. Otro elemento de distracción, es el de los extraterrestres, que aunque existen y vienen a visitarnos muy a menudo, los gobiernos usan el asunto para que sólo miremos para arriba o "afuera", y no veamos lo que se oculta abajo, o sea "adentro" de nuestro propio planeta. En todo es igual: mientras nos entretenemos con el brillo multicolor de los carteles, la televisión, el internet, la pornografía, los escándalos del jet-set y el fútbol, ocurre que las realidades importantes -cuyo conocimiento definiría nuestros pensamientos en otra orientación más libre y amplia- quedan en el terreno de lo increíble, lo ridículo o "lo interesante".

Es que el hombre "promedio" de la superficie externa de la Tierra está extrapolado en todo sentido. No se ve a sí mismo. No ve sus pensamientos y sentimientos a menos que algún desorden económico o emocional lo ponga contra la pared. Allí reacciona, pero ya tan conformado por pasiones edonistas y egoístas, que no piensa más que en sí mismo. Entonces es relativamente fácil para los gobiernos, mantener a la masa entretenida en "competir" para obtener más confort y seguridad económica, lujo, placer y poder sobre otros.
Imagínese el Lector cuántas ganas pueden tener los habitantes del interior terrestre, o los extraterrestres, de contactarse con nosotros y decir ¡Aquí estamos!. Seguramente tendrán hasta leyes que lo prohiban, así como nosotros tenemos -¡aún entre nosotros!- leyes de inmigración. En este caso las diferencias deben ser tan grandes -o mayores- como las que hay entre los jíbaros amazónicos y el resto de la superficie externa del mundo. Los jíbaros tienen una disposición legal muy terminante: Matar a toda persona que ingrese a su territorio sin las insignias y contraseñas que sólo sus amigos conocen. Puede parecernos terrible, pero si esa consigna no se respetara, ya no habría jíbaros en el Amazonas. Estarían como esclavos de tercera en las fábricas de la civilización, y sus mujeres, que siempre han vivido desnudas, estarían semi-vestidas en los burdeles de "nosotros, los civilizados".

Hasta hace unos doscientos años, era posible acercarse a los jíbaros sin miedo alguno. Cualquier presencia humana extraña era motivo de una gran fiesta. Pero los buscadores de oro y diamante, y los tratantes de mujeres, fueron suficiente motivo para dictar esa consigna que hoy hace impenetrable ciertos lugares. A pesar de no tener tecnología, se defienden. Prefieren morir antes que caer esclavos, pues no es otro el destino que puede darles nuestra sociedad. Si en el interior de la Tierra viven los dioses de las crónicas -tomadas como leyendas- nórdicas, y de las crónicas de la Grecia antigua, no deben ser tan fáciles de conquistar como los inocentes (casi ingenuos) aborígenes americanos de cinco siglos atrás, que no entendían la maldad, la usura, el esclavismo, los vicios y todas esas características de una civilización que, encima de destruirlos, los calumnió con supuestos ritos brutales de sacrificios humanos. Varios millones de aborígenes se salvaron de las masacres de la conquista porque desaparecieron. Los conquistadores hallaron cientos de poblaciones y grandes ciudades vacías, recientemente abandonadas. ¿Se los tragó la tierra?. 

Estos dioses -para aquellos creyentes en las Sagradas Escrituras- también figuran en el Génesis Bíblico. El padre de Adán dijo "Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza", y luego de la desobediencia dijo "Ahora echémosles de aquí, puesto que han comido del Arbol que les prohibí comer, no sea que también alarguen su mano y coman del fruto de conservar la vida, vengan a ser como nosotros y vivan para siempre". Es más: La Biblia dice que el Edén es el Paraíso Terrenal (no celestial), y dice que les echaron "fuera"... Siga el Lector con la Biblia más antigua y completa que pueda hallar. También el salmo 82 se halla dentro de "El Juicio de los Dioses". Si vamos a darle crédito a las Escrituras, pues démosle también comprensión.
Si los que habitan en el interior terrestre son como el genetista que hizo al clon adánico, mejor nos quedamos con nuestras propias miserias, que para maldiciones y desgracias ya tenemos bastantes con las nuestras, pero lo que me parece, es que -mejores o peores que nosotros-, no son mansos.

Para empezar a tener una idea de cómo son, analicemos ésto: Cuentan los últimos macuxíes (del norte del Amazonas), que hasta el año 1907 entraban por una caverna y andaban entre trece y quince días, hasta llegar al interior. Allí, "del otro lado del mundo", viven los "hombres grandes", que miden entre tres y 3,5 metros. Son muy buenos pero hay que respetar sus indicaciones. La consigna de los macuxíes del lugar, era custodiar la entrada de la caverna, impidiendo el acceso a todo otro ser que no fuera alguno de los autorizados de la tribu. Cuando el gran viento que recorría el enorme túnel empezaba a soplar hacia afuera, (tenía ritmos de cinco días hacia afuera y otros tanto hacia adentro) podían comenzar a descender las escaleras (de 82 cm. de altura cada escalón), y las escaleras terminaban al tercer día (contaban los días con el estómago y los períodos de sueño, lo que resulta sumamente exacto). Allí dejaban también los breos (antorchas hechas con palos embebidos en brea de afloramientos petrolíferos cercanos), y continuaban iluminados por luces que simplemente estaban colocadas allí, grandes como una sandía y claras como una lámpara eléctrica. Cada vez andaban más rápido, puesto que iban llevando menos peso e iban perdiendo el peso corporal. Atravesaban cinco lugares que estaban muy bien delimitados, en medio de unas cavidades enormes, cuyo techo no era posible ver. Allí habían -en una de las salas- cuatro luces como soles, imposible mirarlos, pero que seguramente no era tan altas como el sol. En ese sector crecían algunos árboles de buenos frutos, como cajúes, nogales, mangos y plátanos, y plantas más pequeñas. Por la descripción comparativa con ciertos lugares de la zona macuxí, esa sala tendría unos diez kilómetros cuadrados de superficie "transitable" y vegetada, y otros sectores inaccesibles y muy peligrosos, con piedra hirviendo, así como unos arroyos de azogue (mercurio, que los macuxíes conocieron en el presente siglo su uso para amalgamar el polvo de oro, merced a los garimpeiros que hoy contaminan con él las aguas amazónicas). Luego de estas cinco grandes cavidades, en un punto situado más allá de medio camino, debían tomarse de las paredes, y con cuidado impulsarse porque "volaban" (es decir que estaban ingrávidos como un astronauta).

El viento que había comenzado a soplar hacia afuera, no era obstáculo al iniciar el descenso, pero si lo intentaban al revés, la violencia del remolino les podía arrastrar al abismal túnel, y el cadáver -golpeado mil veces- no se detendría hasta un día de marcha, cueva adentro. Respetando este ciclo, iniciando la marcha con viento en contra (que era a favor de su seguridad) bajaban tres días por escaleras; y luego de dos días de marcha por túnel angosto, ya sin escaleras, el viento volvía hacia adentro, de modo que cuidaban los pasos desde el día de la partida, para no dejar arena removida o guijarros sueltos que luego se estrellarían en sus espaldas. Aún con viento a favor -ya en el séptimo u octavo día de marcha-, llegaban a la zona "donde todo vuela", es decir al medio de la costra del planeta (el medio de la masa, magnéticamente hablando, que no es el centro geométrico de la Tierra, sino cualquier punto en medio del espesor de la corteza). A veces el viento era muy fuerte, y en vez de tomarse de las paredes para impulsarse, debían hacerlo para frenarse y no ser golpeados. Generalmente duraba desde poco menos de un día hasta día y medio, la travesía sin gravedad. Algunas veces debieron aferrarse a las salientes pétreas o a hierros que habían "desde antes" clavados en la roca, y esperar dos días a que amainara el viento. Luego seguían el camino caracterizado por arroyos con aguas muy frías que atravesaban la caverna, y entraban a una especie de gran vacía, mayor que las anteriores, donde habían unas cosas brillantes, de forma similar a los panales de abejas, de unos diez metros de diámetro, situados sobre un vástago, como un tronco de árbol, a una altura imprecisable por la memoria de los últimos macuxíes que viven recordando aquello, aún con cierto temor a las represalias de "los hombres grandes". 

Los viajeros iban recobrando el peso, pero no llegaban a recobrarlo totalmente, porque aparecían en "la tierra del otro lado", donde todo es un poco más liviano, el sol es rojo y siempre es de día, sin noche, ni estrellas ni luna. Allí permanecían unos días, disfrutando de unas playas cercanas, volviéndose más jóvenes. (Lo que recuerda a Apolo, que iba al Olimpo a rejuvenecerse) Los macuxíes conocían muy bien el Atlántico, pues estaban -"afuera"- a unos trescientos kilómetros de la costa, y no era éste el mar). Los gigantes les daban unos peces muy buenos y grandes, cuya carne no se descomponía hasta dos o tres meses de haber sido pescados. Con esa preciosa carga, manzanas más grandes que una cabeza y uvas del tamaño de un puño, además de mucha energía corporal, volvían acompañados de algunos gigantes que les ayudaban con el enorme peso que traían. El viaje de vuelta se iniciaba con viento a favor, para volver a tenerlo a favor también en la última etapa, al subir los tres últimos días por las escaleras, cuyos últimos restos existen actualmente.

La creencia -o conocimiento- de los macuxíes, es que si respetan las pautas dadas por los gigantes, luego de morir aquí afuera, nacerán entre ellos, allá adentro. Cuentan que algunos macuxíes no morían, sino que se transformaban (¿transfiguraban?) en casi-gigantes y se quedaban en el interior. Esto requería principalmente, no tener hijos aquí afuera. 
La tragedia para los macuxíes sucedió en 1907. Tres exploradores ingleses, llegaron en nombre de su reina, buscando diamantes. La zona macuxí es aún actualmente un poco diamantífera, pero ya se la ha explotado desde 1912 tan intensamente que casi no hay diamante, siendo poco o nada rentable su búsqueda. Cuando llegaron los ingleses, había lo suficiente como para conformar a la reina y a muchos ambiciosos que se enriquecieron luego, explotando a los nativos, pero uno de aquellos "viajeros autorizados al Centro de la Tierra" cometió la terrible imprudencia de violar la consigna de secreto, e indicó el lugar de entrada a los extranjeros. Uno de ellos envió una carta a Su Majestad, repitiéndole una narración como ésta, con algunos detalles más. En las arenas de las playas interiores, abunda el diamante, al igual que en algunos enormes bloques carboníferos de mineral de serpentina, de antiguos calderos volcánicos, que hoy son, justamente, esos túneles hacia el interior del mundo.

Los tres hombres salieron -o mejor dicho entraron- de expedición, pero no regresaron jamás. En vez de ello, salieron los gigantes, reprendieron a los macuxíes y les prohibieron para siempre el ingreso al interior. Luego de dos años de angustia y pobreza (esa zona, en esta superficie externa tenía diamantes -sin valor entonces para ellos-, pero no mucha fruta ni muchos peces), decidieron intentar un nuevo contacto con los gigantes, a pesar de la prohibición. Viajaron esperanzados durante dos días, pero llegaron a un punto del camino donde el viento venía de otra caverna que ellos no conocían. El camino original estaba derrumbado. Algunos volvieron inmediatamente, pero otros decidieron seguir el nuevo y desconocido túnel. Varios meses después, uno de ellos regresó y dijo al resto que podían entrar; los gigantes les autorizaban, pero sería para no volver nunca afuera, porque otros ingleses irían al territorio y les dañarían. Algunos se negaron a partir, porque el lugar asignado era una de aquellas grandes vacuoides. Otros aceptaron irse y no regresaron jamás. 

Unos años después, comenzaron a llegar garimpeiros, a enturbiar los ríos con zarandas, resumidoras y mercurio, y a enturbiar los cerebros de los macuxíes que se quedaron "afuera", con caña, caipiriña y macoña (droga). También les enturbiaban las espaldas -con látigos- y la raza, violando a sus mujeres. En junio o julio de 1946 hubo un enorme derrumbe en el túnel, cayendo casi toda la escalera. Hoy sólo quedan algunos escalones del inicio, y un enorme precipicio inescalable, donde el viento sopla con ritmos diferentes. Algunos viejos macuxíes que escaparon al látigo inglés, y aún viven contando su edad por lunas, no se resignan totalmente a olvidar el Paraíso Perdido. Nunca mejor expresado, pues ellos lo conocieron... Y lo perdieron. 
Pero no termina allí esta tragedia. Un hombre llamado Alone Moore, fue enviado por el gobierno inglés en 1909 para cumplir dos objetivos. El primero, asegurarse que la narración recibida por la reina era verídica. El segundo: "Silenciar todo lo relativo a grandes cantidades de diamante, y si fuera hallada una excesiva cantidad, molerlo todo y asegurarse que se pierda para siempre". Las averiguaciones de Moore fueron muy metódicas y escrupulosamente delicadas: torturó primero a algunas mujeres y luego a los pocos niños que habían quedado "afuera". Quería saber dónde estaban los demás aborígenes, los tres exploradores, y sobre todo: dónde estaban esas grandes cantidades de diamante que preocupaban a la reina. Este segundo objetivo difícilmente me lo pudieran haber aclarado los aborígenes, ni los historiadores. Las crónicas y cartas que un aborigen conserva, tampoco aclaran la aparente contradicción de esta orden. Supuse que alguien saboteaba al gobierno inglés, o algo muy grande se tramaba a nivel financiero mundial, pues ya había visto unas órdenes semejantes dadas a unos soldados ingleses, que en 1934 buscaban a un alemán que decía haber encontrado un filón con de oro grande como toda una montaña.. La orden -consta en el libro de "Lendas e Tradições da Roraima Velha", de Francisco Lacerna Gambidez- no era quitarle el oro ni embarcarlo a Inglaterra, sino "hacerlo desaparecer, o eliminar todo rastro que permita encontrarlo alguna vez". 

Muchos historiadores, antropólogos, y lectores en general, habrán hecho las mismas suposiciones que naufragaron en mi cerebro durante un par de años, sin comprender la cosa. Pero un buen día le cuento ésto a un joyero amigo, y él me dice lo siguiente. "¿Te imaginas lo que nos pasaría a los joyeros de todo el mundo, a los bancos, a los gobiernos, al Sindicato del Diamante, si así, de un día para otro, aparece un inconsciente con toneladas de oro y diamantes?. No valdrían nada, porque su valor se relaciona con su escasez o su rareza". Creo que allí -por fin un poco menos ingenuo- comprendí porqué nunca sabemos realmente lo que pasa. En ese momento me di cuenta que a nadie que tenga su vida y su alma apostada a algún plazo fijo, le conviene que se descubran las galería subterráneas cuyos inicios ciertamente son conocidos por muchas personas que callan. En ese momento comprendí definitivamente porqué, mientras exista el actual orden económico mundial, no podremos nunca relacionarnos con extraterrestres ni con intraterrestres. Como tampoco podremos andar en plato volador; no porque no se pueda hacer un "avión electro-magnetodinámico platiforme antigravitacional", como lo llamó uno de los tantos inventores, sino que se acaba el mercado. Se acaba el valor del combustible, y el control de unos pocos sobre los muchos, se acaba todo lo que el Lector seguramente deducirá que se acaba. Pero lo que se está acabando es esta civilización, que de tanto engañarse a si misma, se queda ya sin argumentos para seguir engañando. Otra civilización nacerá, tras la caída de las bolsas. Para entonces los brazos protectores de la bestia estarán listos y todo estará en orden. Todos creerán que el mundo del control financiero es más macizo y sólido que nunca. Al enfriarse se partirá, como toda cosa rígida, y después de eso, quizá los dioses vuelvan. 
Si a los seis años hubiera pensado que todo lo que decía mi Maestra eran "creencias", hoy no sabría nada de nada. Aún así, muchas cosas resultaron ser puras "creencias interesadamente fabricadas". Yo preferí creer y buscar. Pero ya no puedo simplemente "creer", porque hay muchas pruebas materiales, y mucho de ello han visto mis ojos, aunque ellas ya no son lo importante. Lo importante es transformar nuestra propia "civilización", para que realmente lo sea, y ello empieza en cada uno de Nosotros.

LA TIERRA ES HUECA (2)

No es necesario ser geomorfólogo para comprender la cuestión de la Tierra Hueca, pero sí es necesario comprender el asunto desde todos los puntos de vista posible: histórico, antropológico, físico y geológico -principalmente- pero sin olvidar que, como he explicado en el documento anterior, que el desconocimiento de tan importante asunto es fundamentalmente político. Ahora veremos el ángulo físico, para tomar una idea clara de las superficies y volúmenes de la Tierra, así como de sus procesos de formación, porque de lo contrario, estaremos sometidos a la imposición de "teorías" que convienen a los mercaderes en vez que a los investigadores o a la humanidad en general. Para eso contamos con el aporte de diversas materias en las que cada especialista tiene lo suyo que decir. 
Si vemos la teoría de formación planetaria bajo la más tajante de las materias, como es la física, tenemos sólo un desarrollo posible, y cualquier otra "teoría" caerá en errores en un momento un otro del desarrollo. La teoría de la Tierra Maciza, por ejemplo, cae en un montón de errores, como el hecho del origen mismo de la masa -supuestamente homogénea en un principio- que luego no podría desarrollar una dinámica hídrica, química, volcánica, etc., porque sería como adjudicar esas dinámicas a una masa de piedra volcánica que arrojásemos al espacio. ¿Acaso esa masa podría desarrollar volcanes, cambios morfológicos, etc., a medida que se enfría?.
Aparte de eso, una masa como la de la Tierra, si fuera maciza, se partiría en millones de pedazos a medida que se enfriase, si fuese así el petróleo, que sale de varios de kilómetros de profundidad (unos 20 Kms, en las últimas perforaciones) saldría hirviendo o se habría quemado y descompuesto, y un largo etcétera de cosas objetivamente conocidas, completamente incoherentes con la teoría de la Tierra Maciza. Y la verdad es que desde el absurdo teórico-físico, es imposible seguir una teoría cualquiera sin caer en más absurdos. Describiré el proceso elemental acompañado con imágenes.



1) Una estrella (pondremos nuestro sol) explota, cumpliendo un ciclo que se conoce parcialmente, pero que sin caer en especulaciones extremas, sabemos que cada unos cuantos miles de millones de años, se reinicia o renace, surgiendo de él un nuevo sistema solar (también tenemos claro que no todas las estrellas se "reinician", porque algunas estallan para convertirse en una nebulosa desparramada y sin vida propia). El resultado de esa explosión, en el caso de una estrella que "se reinicia", es la formación de una nebulosa planetífera. Algunos cientos o miles de núcleos de plasma estelar, vuelven a formar un núcleo central que llamamos Sol. Pero quedan, por una compleja regla matemática, y en proporción a la intensidad de la explosión, una cantidad "X" de núcleos de una masa que ronda las milésimas o a lo sumo centésimas de la masa del sol original, dando vueltas en la periferia.



Mientras que el "nuevo sol" se cohesiona y reactiva, esos núcleos más distantes se mantienen en órbita. Luego una fracción de la materia plasmática dispersa de la nebulosa, se convierte en "materia química", es decir que cambia su "estado alquímico", pasando a formar átomos de helio, hidrógeno, etc., que son atraídos por esos núcleos dispersos. Ahora veamos un núcleo en particular, al que llamaremos "sol interior", pero aunque nos refiramos a la Tierra, cabe la explicación para todos los planetas. Resulta que los átomos de materia que ahora es "química" y no plasmática, por efecto de cambios de tensión magnética, relaciones de temperatura intrínseca y el frío absoluto del vacío externo, se han agrupado alrededor de los núcleos que serán "soles internos", que giran a millones de kilómetros del Sol Central. Han formado una burbuja alrededor de los mismos, porque resulta que entre la materia plasmática y la materia química hay tales diferencias que se pone en juego la Ley de Interacción, es decir que se atraen mutuamente hasta un cierto punto, pero las tenciones de repulsión las mantienen allí, atrapadas en una órbita, pero sin poder acercarse más.
Lo mismo ocurre con otros guijarros que andan por ahí, sueltos en el espacio, meteoritos de diverso origen, y con los "nuevos guijarros", que se van formando por procesos de cohesión molecular y combinaciones diversas, entre todas las partículas reunidas, las cuales -partículas y guijarros- van formando lo que llamaremos "costra".
Así tenemos un núcleo central de plasma estelar (un pequeño sol), al cual se le va formando una "costra", blanda y maleable, muy gaseosa, la cual, por estar sujeta a una rotación en el espacio, empieza desde su mismo origen, a evidenciar un par de huecos en sus polos de rotación. Entre la superficie de este "sol interior" y la superficie interna de la costra existe una distancia equivalente a seis o siete veces el diámetro del "sol interior". Ello obedece a una serie de constantes físicas, y vería según el tipo de masa que acumula como "costra", así como las características del plasma estelar, que también puede variar en función del tipo de estrella que le da origen.

La materia dispersa por el cosmos se sigue acumulando al paso del nuevo planeta en órbita, y la costra se va consolidando. Pero también ocurre que se va encontrando con otros pequeños núcleos de plasma que no han alcanzado a formarse como planetas o planetoides. Así que algunos son atraídos por el núcleo central del planeta, por ser de la misma consistencia alquímica. Pero la masa medianamente formada, retiene a estos pequeños núcleos, que alcanzan en ella diversos grados de profundidad. Generalmente no pasan de la mitad de la costra ya formada. Pero al encontrarse entre dos poderosas fuerzas -atracción y repulsión- a nivel molecular se produce un curioso efecto ya descrito en algunos libros de alquimia y observado en procesos de metalurgia moderna. La materia plasmática produce la fusión de gran parte de los componentes de la costra -especialmente del sílice-, originando lo que conocemos como "magma". Es decir, piedra volcánica en su estado incandescente.

Entonces tenemos en el interior de la costra, unos núcleos de plasma prisioneros, que generan enormes presiones no sólo en el sentido nomalmente conocido por la física, sino que hay fenómenos "alquímicos", que tanto físicos como químicos actuales parecen desconocer, en su mayoría, salvo los físicos cuánticos que están más familiariarizados con el mundo de las partículas y las teorías sobre el origen de la materia, así como los procesos arqueométricos.
Tenemos -en síntesis- un hornito formado por un núcleo de plasma estelar y la masa pétrea que lo retiene. Ese horno llamado también "panela" u "olla" magmática, tendrá en la mayoría de los casos, una serie de válvulas de escape, o las producirá por las enormes presiones, en los puntos más débiles de la corteza terrestre, originando un volcán. Pero otros puntos de esta geomorfología dinámica, se relacionarán con formaciones donde se ha concentrado algo de agua, y esto generará -a modo de caldera- una hidrodinámica planetaria, que hará circular esas aguas por diversos puntos de la costra, algunos de los cuales serán vistos en la superficie en forma de géiseres, pero la mayoría darán origen a corrientes subterráneas que influirán en las grandes corrientes marinas. También estas "panelas" darán origen a procesos químicos como la formación de actínidos (elementos pesados como el uranio, etc.) los cuales derivrán tras un largo proceso, en la formación de diversos elementos químicos.

Estas explicaciones nos sirven para entender a "grosso modo" la dinámica de la corteza o costra terrestre, pero recordemos que ésta tiene dos superficies: una interna y la otra externa, en la que vivimos nosotros.
La superficie interna es en realidad la que lleva la mejor parte en los procesos de desarrollo biológico, porque su gravedad siempre será menos que la gravedad externa. Mientras aquí tenemos 9,8 metros sobre segundo como coeficiente de aceleración, en el interior esta medida es de aproximadamente 6,7. O sea que mis 100 kilos de aquí, se convertirían en unos 67 de "adentro". Además, nunca veré la noche, y si el precio por no ver las hermosas estrellas acompañando a la poética Luna, se me compensa con semejante diferencia de gravedad, un día permanente, -con todas las energías magnéticas armónicas que produce un sol que desde su génesis es el más adecuado para la genética humana, bien vale dejar de ve el "abismo sideral", para conocer las maravillas de una tierra donde todo es perfectamente adecuado a la vida.

Las temperaturas internas varían entre los 26 grados centígrados en cercanía de los polos, y los 46º en las zonas del ecuador interior, así que el promedio es el más adecuado para la vida basada en el carbono. Pero ésto no es cosa exclusiva de la Tierra, sino que se desprende de un conjunto de Leyes Universales, -algunas de las cuales llamamos "leyes físicas"- y son tan válidas aquí como en la más lejana galaxia. O sea que no podemos hablar sólo de "La Tierra Hueca", sino que huecos son todos los planetas, del mismo modo que no hace un pájaro un nido macizo, para vivir en la intemperie, ni hacemos casas macisas para vivir en el tejado. Ninguna matriz de vida es maciza; todas las matrices son huecas y es "adentro" donde se desarrolla la vida. Ningún fruto -salvo el cajú que es una evidente manipulación genética muy antigua- produce la semilla afuera. ¿Sería la Naturaleza Divina tan tonta de hacer incontables mundos inhabitables?.
Porque la superficie externa de los planetas es realmente una "intemperie cósmica inhabitable". Y nosotros tenemos unas condiciones realmente excepcionales, pero a la vez evidentemente antinaturales: Temperaturas de entre -80º hasta +52º y sobrevivimos merced a una gran capacidad de adaptación con ayuda de la inteligencia, pero jamás podríamos habernos desarrollado desde un punto de vista "evolutivo" en estas condiciones.

Libros antropológicos extraordinarios, como La Biblia, que las religiones han manipulado y adulterado "a piacere" para darle un uso de dominio psíquico de masas, nos dicen, sin embargo, unas cuantas claves: Por ejemplo, el Paraíso Terrenal. No nos dice en ningún momento que haya un Paraíso Celestial. Ni siquiera en el Nuevo Testamento tenemos una Paraíso que no sea el Terrenal, aunque las iglesias hayan extrapolado mediante imágenes el lugar de futuro "estado post-mortem" del hombre a un aburrido cielo con nubes y angelitos.
Siguiendo con la cuestión física, parece que nuestro Sol Interior o núcleo tiene unos 500 kilómetros de diámetro, según cálculos estrictamente fisico-matemáticos, pero si consideramos la descripción de Nicolá Jansen, de Vito Dumas (el Navegante Solitario), de los Macuxíes de Roraima y de los últimos Mongulas del Ecuador (estuve a punto de entrar por la caverna que custodiaban éstos últimos hasta hace una década, pero de eso hablaré en otra parte) ese sol interno es de algo menos de un "salto de pulgar". Sacando la proporción teórica de unos 500 kilómetros de diámetro, ubicándolo a unos 3100 kilómetros de la superficie interna, pues nos da esa medida "a ojo": casi, un salto de pulgar.
(El salto de pulgar es la medida relativa que se obtiene mirando al objetivo con un ojo, colocando el pulgar sobre él o sobre uno de sus bordes, y cambiando de ojo tenemos esa "distancia ocular" relativa)

Ni los Macuxíes, ni los Mongulas, ni Nicolas Jansen leyeron a Julio Verne, y hasta este profeta, del cual se han cumplido todas sus "pseudonovelas" hasta ahora (en realidad, predicciones científicas basadas en conocimiento esotérico), describe en "Viaje al Centro de la Tierra" el sol interior. Don Julio estaba muy relacionado con científicos diversos de su época, y además es mentira que nunca salió de su pueblito natal, porque anduvo por buena parte del mundo, y por si fuera poco, y era miembro del Votivvm Hermeticvs y de la Orden de Thule, así que lo que escribía no eran meras "imaginaciones".
Para facilitarme la tarea de continuar con estos artículos, les ruego a los queridos lectores que hagan preguntas, ya que ello me permitirá exponer las cosas que -por parecerme obvias tras tantos años de dedicación al tema- aclararán mejor estos "misterios". Pueden hacer sus preguntas o aportes en la lista de correo: askasis-alta@elistas.net. Y seguiremos investigando y divulgando, pero siempre con una tendencia "hacia la derecha". Es decir hacia el lado de lo real, evitando el otro lado, que es el de la ficción, porque la REALIDAD, es mucho más maravillosa que cualquier ficción, y hasta los más grandes visionarios se suelen quedar cortos en cuanto al potencial de la realidad ¿No se quedó corto Julio Verne en su "De la Tierra a la Luna"?. Si hubiera escrito que 500 millones de personas verían el alunizaje en una caja cuadrada que se parece a una "bola mágica"... Quizá su editor le habría dicho que más que delirante, estaba rematadamente loco..

LA TIERRA ES HUECA (03)

La división subtemática del tema «Tierra Hueca» es algo importante de tener en claro antes de seguir con estos artículos. Hasta aquí hemos visto la teoría general, cosmogenética, y algunas cuestiones referenciales. En adelante las veremos ordenadamente porque el asunto irá poniéndose de aguachento a caldoso espeso.
1) Teoría Geomorfológica
2) Teoría Cosmogenética
3) Teoría Física
4) Análisis histórico y referencial (I)
5) Análisis histórico y referencial (II)
6) Teoría conspiranoica
7) Demostración de la Teoría Conspiranoica
8) Documentación de todos los asuntos

Como ya llevamos dos artículos anteriores, la teoría física es lo que continúa, y aquí me gustaría dejar lugar a la opinión de los físicos para continuar este asunto, que -antes de pasar al punto 4- lo dejaré abierto con estos simples ejemplos:
Si una masa como la de la Tierra, cuya estimación varía según los teóricos de las diferentes posibles constituciones y formas, en el espacio está sometida a una traslación de 30 Kms por segundo, con una rotación de medio kilómetro por segundo... Pero esa masa está en estado «nebuloso», «blando», o simplemente «fragmentado» en bloques de materia en proceso de organización... ¿Qué pasaría en los polos?.

¿No pasaría lo mismo que cuando revolvemos un pocillo de café?. ¿No ocurriría lo mismo que podemos observar en una masa cualquiera sometida a la rotación?.
Hay un par de libros que todos los interesados en este asunto deberían conocer, especialmente porque sus autores no han hecho «el gran negocio» con sus ediciones, sino que les ha costado sangre, sudor y lágrimas, poder hacer algunas ediciones a costa de sus propios bolsillos, sabiendo los riesgos que corrían, siendo éstos bastante mayores que lo meramente económico. Hoy, gracias a valientes como éstos, el tema ya no puede seguir en la censura secreta.
Se trata de «La Tierra es Hueca» de Eduardo Elías: http://www.kier.com.ar/resul_busq_1.php3?269
y de «Las Pruebas Materiales de la Tierra Hueca» (I y II) de Héctor Picco: 
http://members.nbci.com/tierrahueca/libro.htm 

Especialmente el «II» de Héctor Picco abunda en detalles físicos fáciles de entender por cualquier persona.
Por otra parte, rescato algo que encontré en la web hace tiempo:
Se me ha ocurrido pensar que habría dicho Newton sobre el tema, y fijaos en lo que dice esta proposición, incluida en los "Principia Methematica", que copio textualmente: 

SECCIÓN XII 

Sobre las fuerzas atractivas de cuerpos esféricos 

PROPOSICIÓN LXX. TEOREMA XXX 

Si hacia cada punto de una superficie esférica tienden fuerzas centrípetas iguales que decrecen como el cuadrado de las distancias desde esos puntos, afirmo que un corpúsculo situado dentro de tal superficie no será atraído por esas fuerzas en ningún sentido. 
Supongamos que HlKL sea esa superficie esférica y P un corpúsculo situado dentro. A través de P trácense hasta esa superficie dos líneas HK y IL, interceptando arcos muy pequeños HI y KL; 

como (por el Corolario III, Lema VIl) los triángulos HPI y LPK son semejantes, esos arcos serán proporcionales a las distancias HP y LP; y cualesquiera partículas en HI y KL de la superficie esférica determinada con rectas que atraviesan P, serán como el cuadrado de esas distancias. En consecuencia, las fuerzas de esas partículas ejercidas sobre el cuerpo P son iguales entre sí. Pues las fuerzas son directamente como las partículas e inversamente como el cuadrado de las distancias. Y esas dos razones componen la razón de igualdad, 1:1. Como las atracciones son iguales pero ejercidas en direcciones opuestas, se destruyen una a la otra. Y por un razonamiento semejante todas las atracciones de la superficie esférica son destruidas por atracciones contrarias. Por lo cual el cuerpo P no será en ningún sentido impelido por tales atracciones. Q.E.D. (Quod Erat Demostrandum) 

Pero eso no es todo. Por si os quedaba alguna duda de la inexistencia de la gravedad central, Newton hace una aclaración al final de la definición VIII del primer libro: 
«El lector no debe imaginar que atribuyo fuerzas en un sentido físico y auténtico a centros (que son sólo puntos matemáticos) cuando aludo a centros dotados de capacidad atractiva.» 
Para tener más clara idea de la naturaleza de la costra, debemos considerar más asuntos que lo que admitiría este artículo, pero las imágenes son más claras que las explicaciones. Abajo vemos un esquema de la constitución de la corteza terrestre, y aunque tenemos algunas disidencias sobre los números, especialmente en el grosor, que varía en los cálculos de varios investigadores entre los 1000 y los 1300 kilómetros, estamos de acuerdo en casi todo el resto. Lo más interesante es que varios nos hemos encontrado, habiendo llegado a las mismas conclusiones por muy diversos caminos. Respecto a los cálculos físicos, los he comprobado referencialmente por los aborígenes macuxíes, de Roraima (al norte de Brasil) y por los Mongulas, que hasta antes de 1995 iban al Interior, por una caverna que ahora seguramente estará cerrada, ya que la guerrita que armaron (vaya uno a saber quién), entre Perú y Ecuador, está en esa zona. Ellos tardaban 14 días en llegar al interior, y otro tanto en volver. Al descender, a algo más de mitad de camino, como se ve en la imagen, debían sortear una parte en la que debían tener especial cuidado porque se hallaban ingrávidos, debiendo avanzar impulsándose tal como los astronautas lo hacen en un túnel espacial. Eso me lo explicaban aborígenes que jamás han visto más avance tecnológico que algún avión que les sobrevuela de tanto en tanto. 

En los polos, tenemos aproximadamente esta situación... 

lo cual muchas veces queda confirmado entre los defectos y chapuzas de los montajes fotográficos de los organismos oficiales -especialmente de la propia NASA (que monopoliza casi toda la tecnología satelital, especialmente en cuanto a control) y las reacciones excesivas en intentar tapar el asunto.

También cabe aclarar que existen en la costra, de unos mil kilómetros de espesor, muchísimas vacuoides habitadas por otras civilizaciones. Al final de ésta página hallarás más información al respecto.

ANÁLISIS HISTÓRICO Y REFERENCIAL

Una lectura libre de los nubarrones de la religiosidad, sobre los libros antiguos, nos dará cantidad de datos sobre la existencia de la Superficie Interior de la Tierra. Para empezar, veamos uno de los libros más difundidos mundialmente y prácticamente al alcance de cualquier persona: La Biblia. El GENESIS nos habla de un Paraíso Terrenal, un Edén. Dice «Terrenal», no «celestial». Allí, en ese Paraíso Terrenal, un dios (que incluso ha sido representado antropomórficamente hasta hoy), tiene que hacer una serie de experimentos, para ver que «todo era bueno». Digamos que simplemente «funcionaría de alguna manera», porque los grandes saurios no me parecen obra de un Dios Universal, Eterno y Perfecto, sino producto de experimentos de un ¿inexperto? en genética. Y no crea el lector que nos vamos del tema, porque el asunto de «nuestro creador», está íntimamente ligado a la cuestión geomorfológica.
Tenemos unas curiosas frases de este «dios» que revelan el hecho de que no era ni remotamente el Dios Universal: «...Ahora hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza», o «...He aquí que el hombre que he creado ha comido del fruto del Arbol que le prohibí comer (de la Ciencia del Ciencia del Bien y del Mal) y sus ojos se han abierto para siempre. Ahora echémosle de aquí, no sea que alargue su mano y cama del Arbol de la Vida, y viva para siempre, y venga a ser como nosotros.»

Además de tratarse de un dios egoísta, irrespetuoso del sufrimiento ajeno (o mejor dicho productor de sufrimientos), simplemente vemos que sus «atributos» nada tienen que ver con el Dios Creador de la Naturaleza, el Cosmos, las Leyes Universales. Resulta que nosotros, los mortales, tenemos origen real allí, en ese Paraíso Terrenal. Cuando Adán y Eva son expulsados, primero les vistió con unas pieles, lo que indica que no irían a un lugar precisamente caluroso. Dejo a los lectores el asunto bíblico, que merece aunque más no sea, una leída analítica del Génesis.
Otro libro de gran importancia para comprender la historia de la Humanidad, es la Edda Nórdica, de la cual actualmente sólo se hallan algunos fragmentos, y muchas versiones «modernas» bastante distorsionadas. En nombre de las actuales ideologías dominantes, se destruyó en los últimos siglos todo lo germánico, todo lo nórdico y ario, llegando la manipulación ideológica al punto de hacer sentir vergüenza a los arios, de serlo, y hasta generando en las masas arias una repulsión a la palabra que más sano orgullo debiera proporcionarles. En resumen, la Edda cuenta la misma historia que el Génesis, pero «con pelos y señales»; incluso varios nombres están bien claramente relacionados con La Biblia.

También el Popol Vuh, uno de los libros mayas, que se refiere precisamente al génesis, ubica a los creadores del hombre mortal en el interior de la Tierra, y llegando a tal creación por una serie de experimentos. Algunas otras referencias «míticas» nos dan pautas interesantes, aunque no muy puntuales, como el caso de Apolo, que debía irse al Olimpo para rejuvenecer, porque le afectaba estar entre los mortales. El nombre ya llama la atención, pero la ubicación del Olimpo, claro está que no era en Grecia, sino que era en «Hiperbórea», lo cual significa «más allá de la Tierra de Boreas», y ésta es el continente helado del norte.
Un poco más cerca de nuestros días, tenemos una cartografía que echa por tierra todos todas las tonterías que dicen los manuales de historia sobre la Antártida.

Hay varios otros antiguos mapas como éstos, que me ha sido imposible fotografiar o fotocopiar, pero revolviendo en las bibliotecas -desde las más importantes hasta las pequeñas bibliotecas de los pueblecitos-, se encuentran.

Muchos de los navegantes que han hecho mapeos, han desaparecido sin dejar más rastro que su obra, tanto en las oficinas navales de las Coronas (Portugal, España, Francia, Holanda e Inglaterra, principalmente), como en algunas Órdenes Esotéricas. Lamentablemente, todo ese material forma parte de secretos de Estados desde muy antiguo (prácticamente desde el momento en que los servicios de inteligencia lo localizan), así que resulta dificil de conseguir, porque la metapolítica -como ya hemos hablado en el primer artículo- se maneja especialmente a partir del control de la información. Y la información geográfica es la más importante de todas en cuanto a estrategias políticas, tanto por razones estratégicas bélicas como económicas.
Antes del «Circo del Descubrimiento de América», muchos europeos cruzaban el Atlántico, especialmente los Templarios. Pero era un secreto guardado a sangre y fuego, porque representaba el monopolio de muchas riquezas, especialmente la plata. En aquella época, la plata valía mucho más que el oro, y era el fundamento para la acumulación espúrea de riquezas territoriales y poder político.

De todos modos, la represión violenta no era suficiente, así que se hacían campañas de "difusión errónea" que hoy llamamos «desinformación». Se divulgaba la idea de la Tierra Plana, con forma de cilindro, flotando o sobresaliendo del «Maremagnum Infinitum». Si alguien se animaba a acercarse a sus orillas, navegando océano adentro, caería a ese mar lleno de monstruos. Esa y otras «teorías» por el estilo acallaban las mentes de los pueblos a los que se había privado de los conocimientos que ya los turcos y griegos tenían desde antes de Cristo, sobre la esfericidad de la Tierra, tanto por análisis matemático, geométrico y físico, como por referencias de navegantes. Incluso en el Runemandag y algunos Vedas, hay dibujos y descripciones que científicamente interpretadas, nos dicen claramente la forma y campos de densidad de la Tierra.


A pesar de que no habían los multimedios actuales, habían servicios de inteligencia tanto o más eficaces, porque el obscurantismo preparado por siglos se sumaba a la imposibilidad de los más despiertos para viajar y cambiar información. 

En base a datos referenciales diversos, hemos hecho esta imagen aproximada de la Antártida sin hielos: 

Regiones Subterráneas
( y sus posibles accesos)

Existen en la Tierra innumerables regiones subterráneas desconocidas. Algunas cavernas han sido apenas exploradas, otras -la gran mayoría- no son siquiera conocidas. En algunos sitios del mundo, con o sin cavernas visibles, hay indicios muy claros de actividad inteligente ajena a esta poco inteligente civilización. Intentaremos desde estas páginas aclarar algo de esta cuestión misteriosa, descartando todo aquello que sea producto de fantasías de "profetoides" y personajes por el estilo, ateniéndonos a las pautas más claras posibles de investigación.

Los aportes sobre éste o cualquier tema esotérico o digno de investigarse, pueden dirigirse a la lista Askasis, dándose de alta en askasis-alta@elistas.net 

REGIÓN DE ISIDRIS

Se ubica en la Pcia. de Mendoza en Argentina. Existe un punto de reunión de esoteristas, religiosos, cuenteros, curiosos, profetoides, misticos y misticoides, investigadores serios y gente un tanto especial, situado a unos 32º 47' Lat. Sur y 69º 02' Long. Oeste. Se le denomina la "Piedra de Isidris", y está enclavada en un cañadón llamado "Quebrado del Durazno" (durazno es el melocotón). Para ver mapa, pulse la imagen: 


(NOTA: Las indicaciones de los pequeños cuadrados con símbolo de explosión, indican los lugares de caída de los misiles que provocaron el terremoto del 26 de enero de 1985. Ver artículo) 

En la región existe una gran vacuoide interior, una cavidad natural enorme y vacía, cuyo techo se halla, según testeos de YPF en la década de los setenta, a unos treinta kilómetros de profundidad, y su piso estaría a unos cincuenta o sesenta Kms. El largo mayor es de algo más de cien kilómetros, y el ancho de unos 48 kms en la parte más holgada. O sea que tenemos bajo tierra una región detectada pero no conocida.
Sin embargo, en el exterior, en toda esa zona, se detectan innumerables fenómenos de diversas características, aunque posiblemente tengan casi todos un mismo origen. Cabe suponer que allí vive gente. Hay muchos testimonios y hasta varios libros escritos, aunque poco recomendables por las infantilidades que contienen, cuando no, tendencias religiosas y pseudomísticas que nada tienen que ver con esa cuestión.

Ver mapa de la región subterránea (la parte más contrastada, en amarillo y naranja): 

En la zona, los acampantes nocturnos pueden ver muy a menudo, fenómenos extraordinarios, como luces zigzagueantes, encuentros con "Hombres de Negro", Ovnis, etc. Quien ésto escribe, en varios centenares de noche, ha sido testigo de uno de esos encuentros, junto a tres personas más. Pero las observaciones de extrañas luces del tipo "foot-fighters", Ovnis y otros fenómenos anómalos, han sido demasiados como para llevar una cuenta. Lamentablemente, ha sido rara la vez que he llevado cámara fotográfica, porque no me interesaba documentar estas cuestiones. Hoy lo lamento y no me separo de mi cámara, pero igual me suelen pillar las observaciones interesantes, lejos de ella. Un ejemplo es esta fotografía, sacada aproximadamente en 1988 por unos amigos. No presencié la observación porque me fui a refugiar de la lluvia unos minutos antes, pero la foto es indudablemente auténtica. Mis amigos no vieron la figura humanoide que aparece en la foto, sino la pequeña bola de luz verde intenso que se movía con extrema rapidez en el aire, y una mancha anaranjada que permanecía casi estática a unos quince o veinte metros de ellos.

Próximamente, incluiremos más fotos de la región yde estos fenómenos.

La parte subterránea, según los testeos geológicos sería algo como puede verse en el dibujo de abajo (pulse para agrandar). El lago y río, así como la vegetación y las construcciones, son hipotéticas.


Comments