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¡¡¡Por una Juventud diferente!!!

 

LAS BUENAS NUEVAS DEL EVANGELIO (II PARTE):

La Sanidad 

Divina

 

Por David A. Flores S.

 

 

TEXTOS AÚREOS:

MATEO 4:23 / MATEO 8:16

 

Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

 

Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos;

 

¿En qué consiste la Sanidad Divina?

Así como la Salvación implica «quitar la maldición del pecado», la Sanidad Divina significa «quitar la maldición de la enfermedad». La enfermedad no es el propósito de Dios para el hombre; es una consecuencia o un resultado de la desobediencia en el huerto del Edén. Al Dios enviar a su Hijo a morir en la cruz, lo hizo para salvar a la humanidad, pero también para proveer Sanidad a todo el que crea en Él. Eso lo expresa la descripción del Siervo Sufriente en Isaías_53: 3-4 «experimentado en quebranto… sufrió nuestros dolores» («varón de dolores»). Una diversidad de traducciones: «sufrimiento, enfermedades, quebranto, dolores, aflicción, dolencias» . El significado de «Sanidad» se expresa también claramente en Deuteronomio_7:15  «Jehová quitará de ti toda dolencia y todas las terribles enfermedades…» La perfecta voluntad de Dios es que TODOS seamos SANOS, aunque eso no quiere decir que nunca nos enfermemos; así como el hecho de ser SALVOS, tampoco implica que nunca pequemos. Pero, al igual como nuestra actitud debe ser de personas “SALVAS” así también de personas “SANAS” aún cuando nuestro cuerpo esté enfermo.

 

 

1. La Salvación y la Sanidad son dos HECHOS que Jesucristo compró y pagó para nosotros en la cruz del Calvario con su sangre. No son promesas, son HECHOS. Para recibir las promesas hay que pagar un precio, para la Salvación y la Sanidad NO. Se reciben gratuitamente por la fe en Jesucristo. Notará que en la Biblia siempre aparecen juntas:

 

Y la oración de fe salvará al enfermo,  y el Señor lo levantará;  y si hubiere cometido pecados,  le serán perdonados.

Santiago 5:15

 

Él es quien perdona todas tus iniquidades,  El que sana todas tus dolencias;

Salmos 103:3

 

Sáname,  oh Jehová,  y seré sano;  sálvame,  y seré salvo;  porque tú eres mi alabanza.

Jeremías 17:14

 

2. Dios manifestó y prometió la Sanidad Divina aún antes de Cristo morir en la Cruz del Calvario:

 

… porque yo soy Jehová tu sanador.                                                 Éxodo 15:26

 

Mas a Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti. No habrá mujer que aborte,  ni estéril en tu tierra; y yo completaré el número de tus días.

Éxodo 23:25-26 

 

Entonces Abraham oró a Dios;  y Dios sanó a Abimelec y a su mujer,  y a sus siervas,  y tuvieron hijos.

Génesis 20:17

Envió su palabra,  y los sanó, Y los libró de su ruina.

Salmos 107:20

 

y los egipcios nos maltrataron y nos afligieron, y pusieron sobre nosotros dura servidumbre. Y clamamos a Jehová el Dios de nuestros padres; y Jehová oyó nuestra voz, y vio nuestra aflicción, nuestro trabajo y nuestra opresión; y Jehová nos sacó de Egipto con mano fuerte, con brazo extendido, con grande espanto, y con señales y con milagros;

 Deuteronomio 26:6-8

He visto sus caminos; pero le sanaré, y le pastorearé, y le daré consuelo a él y a sus enlutados; produciré fruto de labios: Paz, paz al que está lejos y al cercano, dijo Jehová;  y lo sanaré.

Isaías 57:18 -19

 

He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad.

Jeremías 33:6 

 

3. Jesucristo vino a morir por nuestros pecados, pero también a proveer Sanidad para los enfermos.

 

…quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros,  estando muertos a los pecados,  vivamos a la justicia;  y por cuya herida fuisteis sanados.

1Pedro 2:24 

 

Ciertamente llevó él nuestras enfermedades,  y sufrió nuestros dolores;  y nosotros le tuvimos por azotado,  por herido de Dios y abatido. 5  Mas él herido fue por nuestras rebeliones,  molido por nuestros pecados;  el castigo de nuestra paz fue sobre él,  y por su llaga fuimos nosotros curados.

Isaías 53:4

 

El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor.

Lucas 4:18-19

 

4. Así como Jesús dedicaba tiempo predicando, también dedicó tiempo para sanar a los enfermos. Y todos los que venían a Él  para ser sanados, eran sanados TODOS:

 

v   MATEO 4:24  Y se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados,  lunáticos y paralíticos;  y los sanó.

 

v   MATEO 8:14  Vino Jesús a casa de Pedro, y vio a la suegra de éste postrada en cama,  con fiebre.  Mat 8:15  Y tocó su mano,  y la fiebre la dejó;  y ella se levantó,  y les servía. Mat 8:17  para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías,  cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades,  y llevó nuestras dolencias.

 

v   MATEO 12:15  Sabiendo esto Jesús,  se apartó de allí;  y le siguió mucha gente,  y sanaba a todos,

 

v   MATEO 12:22  Entonces fue traído a él un endemoniado,  ciego y mudo;  y le sanó,  de tal manera que el ciego y mudo veía y hablaba.

 

v   MATEO 14:14  Y saliendo Jesús,  vio una gran multitud,  y tuvo compasión de ellos,  y sanó a los que de ellos estaban enfermos.

 

v  MATEO 15:30  Y se le acercó mucha gente que traía consigo a cojos,  ciegos,  mudos,  mancos,  y otros muchos enfermos;  y los pusieron a los pies de Jesús,  y los sanó;

 

v   MATEO 19:2  Y le siguieron grandes multitudes,  y los sanó allí.

 

v   LUCAS 4:40  Al ponerse el sol,  todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades los traían a él;  y él,  poniendo las manos sobre cada uno de ellos,  los sanaba.

 

v   LUCAS 6:17-19  Y descendió con ellos, y se detuvo en un lugar llano,  en compañía de sus discípulos y de una gran multitud de gente de toda Judea,  de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón, que había venido para oírle, y para ser sanados de sus enfermedades; y los que habían sido atormentados de espíritus inmundos eran sanados. Y toda la gente procuraba tocarle, porque poder salía de él y sanaba a todos.

 

v   JUAN  20: 30 / 21:25  Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. / Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús,  las cuales si se escribieran una por una,  pienso que ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir.  Amén.

 

5. Jesucristo ungió además a los discípulos para que también sanaran enfermos.

Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades. Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos.

Lucas 9:1

6. La Iglesia Primitiva y sus Apóstoles también ejercieron el deber de sanar a los enfermos:

 

Y los que creían en el Señor aumentaban más,  gran número así de hombres como de mujeres; tanto que sacaban los enfermos a las calles,  y los ponían en camas y lechos,  para que al pasar Pedro, a lo menos su sombra cayese sobre alguno de ellos. Y aun de las ciudades vecinas muchos venían a Jerusalén, trayendo enfermos y atormentados de espíritus inmundos; y todos eran sanados.

Hechos 5:14-16

 

Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria,  les predicaba a Cristo. Y la gente,  unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía. Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían éstos dando grandes voces;  y muchos paralíticos y cojos eran sanados;  así que había gran gozo en aquella ciudad.

Hechos 8:5-8 

 

Y hacía Dios milagros extraordinarios por mano de Pablo, de tal manera que aun se llevaban a los enfermos los paños o delantales de su cuerpo,  y las enfermedades se iban de ellos,  y los espíritus malos salían.

Hechos 19:11-12

 

Y ahora,  Señor,  mira sus amenazas,  y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús. Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.

Hechos 4:29-31 

 

Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro,  pero lo que tengo te doy;  en el nombre de Jesucristo de Nazaret,  levántate y anda. Y tomándole por la mano derecha le levantó;  y al momento se le afirmaron los pies y tobillos; y saltando,  se puso en pie y anduvo;  y entró con ellos en el templo,  andando,  y saltando,  y alabando a Dios. Viendo esto Pedro, respondió al pueblo: Varones israelitas, ¿por qué os maravilláis de esto? ¿o por qué ponéis los ojos en nosotros, como si por nuestro poder o piedad hubiésemos hecho andar a éste? El Dios de Abraham,  de Isaac y de Jacob,  el Dios de nuestros padres,  ha glorificado a su Hijo Jesús,  a quien vosotros entregasteis y negasteis delante de Pilato, cuando éste había resuelto ponerle en libertad.  Mas vosotros negasteis al Santo y al Justo,  y pedisteis que se os diese un homicida, y matasteis al Autor de la vida, a quien Dios ha resucitado de los muertos,  de lo cual nosotros somos testigos. Y por la fe en su nombre, a éste, que vosotros veis y conocéis, le ha confirmado su nombre; y la fe que es por él ha dado a éste esta completa sanidad en presencia de todos vosotros.

Hechos 3: 6-8 / 3: 12-16

7. Sanar a los enfermos es parte de la Comisión que Jesucristo le encomendó a su Iglesia, es decir, a nosotros:

De cierto,  de cierto os digo: El que en mí cree,  las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.

Juan 14:12

Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado,  será salvo;  mas el que no creyere,  será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera,  no les hará daño;  sobre los enfermos pondrán sus manos,  y sanarán. Y el Señor,  después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios. Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes,  ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían.  Amén.

Marcos 16:15-20

 

8. Las enfermedades son obras causadas por satanás, es por ello que debemos combatir esas opresiones:

 

…cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.

Hechos 10:38

 

Respondiendo Satanás, dijo a Jehová: Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida. Pero extiende ahora tu mano, y toca su hueso y su carne, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. Y Jehová dijo a Satanás: He aquí,  él está en tu mano; mas guarda su vida. Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza. Y tomaba Job un tiesto para rascarse con él, y estaba sentado en medio de ceniza.

Job 2:4-8

 

9. La única forma de llegar a ser SANOS es mediante la Palabra de Dios que actúa en nosotros como MEDICINA y produce vida:

 

Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón; Porque son vida a los que las hallan, Y medicina a todo su cuerpo.

Proverbios 4:20-22

 

10. En la Eternidad Dios proveerá medios para que las Naciones sean sanadas:

 

En medio de la calle de la ciudad,  y a uno y otro lado del río,  estaba el árbol de la vida,  que produce doce frutos,  dando cada mes su fruto;  y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones.

Apocalipsis 22:2

 

11. Si la Sanidad Divina es Voluntad Perfecta de Dios para nosotros, ¿Cómo se recibe? Notará que la FE es esa llave.

 

Y cierto hombre de Listra estaba sentado,  imposibilitado de los pies,  cojo de nacimiento,  que jamás había andado. Este oyó hablar a Pablo,  el cual,  fijando en él sus ojos,  y viendo que tenía fe para ser sanado, dijo a gran voz: Levántate derecho sobre tus pies. Y él saltó,  y anduvo.

Hechos 14: 8-10

 

(como está escrito:  Te he puesto por padre de muchas gentes)  delante de Dios,  a quien creyó,  el cual da vida a los muertos,  y llama las cosas que no son, como si fuesen. El creyó en esperanza contra esperanza,  para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia. Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido;

Romanos 4:17-21 

 

¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia,  y oren por él,  ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.

Santiago 5:14 -15

 

 

12. Todos los Milagros y Sanidades que Jesucristo hizo durante su Ministerio terrenal, dependieron siempre de la FE de la persona sanada:

 

Y he aquí una mujer enferma de flujo de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; porque decía dentro de sí: Si tocare solamente su manto,  seré salva. Pero Jesús, volviéndose y mirándola, dijo: Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado. Y la mujer fue salva desde aquella hora.

Mateo 9:20 -22

 

13. La incredulidad es la pared que nos impide recibir la Sanidad Divina e imposibilita a Dios a obrar, aún cuando sea su intención hacerlo:

 

Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos.

 Mateo 9:13:58

 

Y no pudo hacer allí ningún milagro, salvo que sanó a unos pocos enfermos, poniendo sobre ellos las manos. Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos.  Y recorría las aldeas de alrededor,  enseñando.

Marcos 6:5 -6

 

Mucho, en todas maneras. Primero, ciertamente,  que les ha sido confiada la palabra de Dios. ¿Pues qué, si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿Su incredulidad habrá hecho nula la fidelidad de Dios? De ninguna manera; antes bien sea Dios veraz,  y todo hombre mentiroso…

 Romanos 3:2 -4

 

14. Jamás confiemos más en los médicos que en Jesucristo. Recurrir a los médicos no es pecado, confiar en ello más que en Dios sí lo es...

 

En el año treinta y nueve de su reinado, Asa enfermó gravemente de los pies,  y en su enfermedad no buscó a Jehová, sino a los médicos. Y durmió Asa con sus padres, y murió en el año cuarenta y uno de su reinado.

2 Crónicas 16: 12-13 

 

Mas yo hablaría con el Todopoderoso, Y querría razonar con Dios. Porque ciertamente vosotros sois fraguadores de mentira; Sois todos vosotros médicos nulos. Ojalá callarais por completo, Porque esto os fuera sabiduría.

Job 13:3-5

 

Os saluda Lucas el médico amado,  y Demas.

Colosences 4:14 

 

Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.

Lucas 5:31 

 

¿No hay bálsamo en Galaad?  ¿No hay allí médico?  ¿Por qué,  pues,  no hubo medicina para la hija de mi pueblo?

Jeremías 8:22  

 

 

15. En conclusión, Dios quiere nuestra Sanidad, tanto así que envió a su hijo para proveer la Sanidad a los Enfermos. Pero, no solo desea que estemos sanos, sino también que impartamos esa sanidad a otros. Descansemos pues, en Dios y en su Palabra y confiemos que Él es Todopoderoso para sanarnos de TODAS nuestras enfermedades.

 

Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.”

Romanos 8:11

 

El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?

Romanos 8:32 

 

Y esta es la confianza que tenemos en él,  que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad,  él nos oye. 5:15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

1 Juan 5:14

 

Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas,  y que tengas salud,  así como prospera tu alma.

3 Juan 1:2 

 

Escrito por David A. Flores S.