Ministerio Radial Juvenil **SOMOS REDIMIDOS**


¡¡¡Por una Juventud diferente!!!
 

SECRETOS BÍBLICOS SOBRE

LA ORACIÓN EFICAZ

Método práctico para lograr que nuestras oraciones sean eficaces mediante el

Modelo del "Padre Nuestro"

 

 

 

Escrito por David A. Flores S.

 

 

INTRODUCCIÓN:

 

Es demostrable que la oración eficaz requiere esfuerzos, sacrificios, persistencia. Esto una escuela donde debemos procurar todos los días crecer para poder graduarnos con la mejor puntuación…

 

Orar es un privilegio y derecho que solo tienen los Hijos de Dios, es entrar al Trono de su presencia confiadament, sabiendo que Él quiere lo mejor para nosotros y que su voluntad siempre es buena, agradable y perfecta. Dependamos de ÉL, en su provisión, perdón y protección; porque Él anhela tener intimidad con nosotros, para eso fuimos creados… para eso se rompió el velo, para eso murió Jesucristo.

 

El Método de la oración del Padre Nuestro es el manera que Jesús les enseñó a sus discípulos a orar cuando éstos le pidieron que los enseñara. Así que esforcémonos a aprender. No será nada fácil. Pero valdrá la pena el esfuerzo…

Recordemos la historia de María y Marta y descubriremos que Dios  está más interesado en nuestra intimidad con Él que en nuestra actividad para Él. No seamos como la Iglesia de Éfeso (Apocalipsis 2:1). Una congregación de arduo trabajo y paciencia, de grandes actividades para Dios, pero sin intimidad ni primer Amor hacia Él.

 

Hagamos un alto en el camino. Apartemos tiempo para Él. Cerremos la puerta y entremos en su presencia. Tengamos en cuenta que: Nuestros resultados PÚBLICO  efectivos, serán siempre dependientes de nuestra búsqueda efectiva en PRIVADO”.

 

LA ORACIÓN COMO UNA ESCUELA

 La causa por la cual hay poca oración en nuestras iglesias es porque hay poco conocimiento sobre “cómo” se debe orar. Desconocemos que la oración es un ejercicio espiritual práctico que debe aprenderse. “La oración como un modo de vida” se puede comparar con “La Piedad como un modo de vida”. Al respecto, Pablo le recomendó a Timoteo: “…ejercítate para la piedad (1 Timoteo 4:7)”.

 

            PERO, ¿QUÉ ES EJERCITAR? 

 

Normalmente se trata de métodos a seguir aplicando una rígida y constante disciplina, un entrenamiento continuo que conduce a lograr una meta.  Por ejemplo, un corredor de maratón que desea ganar una carrera, primero debe lograr las condiciones físicas óptimas a través de ejercicios diarios. Comienza con una preparación, corriendo una determinada distancia. Luego progresivamente va aumentando esa distancia recorrida, además de la resistencia y la velocidad en el tiempo de llegada. Solo entrenando previamente un atleta puede llegar a ganar la carrera y ser campeón.

De la misma manera, la oración francamente es uno de los entrenamientos o disciplina más exigente de nuestra vida cristiana, ya que en ocasiones parece ser ardua, aburrida, frustrante y confusa. La oración verdadera es difícil, algo duro de hacer. Requiere persistencia. Te darás cuenta que No podrás orar dos horas si antes no has entrenado para orar solo una. No podrás orar una hora si antes no has aprendido a orar media hora, veinte, quince o diez minutos.

 

El secreto para lograr tener “un sistema de vida de constante oración” es aprender a orar aplicando un método práctico que nos ayude a no bostezar, ni quedarnos dormido al estilo de los 12 apóstoles (Lucas 22: 45-46). Los discípulos se interesaron en aprender cómo era que Jesús oraba tanto tiempo, cuando a ellos le era difícil. Por esa razón decidieron entrar en la escuela del verdadero Maestro y pedirle: “Enséñanos a orar”.

 

De allí que Jesús les dio la más grande lección sobre la Oración: “El Padre Nuestro” (Lucas 11: 1 / Mateo 6: 9-13). Entremos pues a la escuela de la oración y aprendamos como era que Jesús oraba con este método.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando en nuestro sistema diario de oración apliquemos el Modelo del “Padre Nuestro” tenemos que considerar lo siguiente aspectos:

 

1. Necesitamos saber a quien oramos:

 

 Al orar es precisamente cuando más debemos tener en cuenta nuestra posición de IJOS DE DIOS” y acudir a Él conscientes que es nuestro PADRE y nosotros miembros de su familia y aptos para participar de su herencia (Colosenses 1: 12).

 

Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta,  ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. Y orando,  no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis,  pues,  semejantes a ellos;  porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.                                       Mateo 6:6-8

 

Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?                                                                                                Mateo 7:7-11

 

En todo el Antiguo Testamento los únicos que recibían la mención de  “Hijos de Dios” eran los ángeles, entre los que estaba incluido satanás (Job 1: 6 /2:1). Ninguna persona se atrevió a llamarse “Hijo de Dios”, (ni Abraham, Moisés, David o Daniel.) y menos llamar a Dios “Padre”. Esa palabra se usaba raras veces y cuando se usaba, siempre se refería a la relación de Dios con la Nación de Israel. No fue sino hasta la manifestación de Jesucristo cuando Él comenzó a usar ese término, lo cual  provocó la indignación de los fariseos. Recordemos que ellos solo consideraban a Abraham “Padre” (Juan 8: 39).

 Mientras el Señor Jesús estuvo en la tierra, constantemente hablaba de Dios a Sus discípulos como el Padre de ellos, pero a estos les costaba creerlo. Tanto así que un día Cristo les hablaba del Padre cuando uno (Tomas), tal vez con cierta incredulidad y hablando en nombre del grupo, se atrevió a pedirle a Cristo que les mostrara al Padre (Juan 14: 6-11).

Después de la resurrección el Señor envió este mensaje a Sus discípulos, a los que ahora llama «sus hermanos»: «Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios» (Juan 20: 17). En el Nuevo Testamento la revelación de un Dios Paternal fue dada a conocer por los apóstoles usando al menos 275 la palabra Padre. Lo podríamos resumir de la siguiente:

 

“El Padre amó al mundo de tal manera que dio a su Hijo Unigénito y todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios también. Pero, estos nuevos hijos adoptados serían hechos conformes a la imagen de Cristo, para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos” [Note que ya no es el Unigénito, sino el Primogénito] (Juan 3: 16, Juan 1: 12, Romanos 8: 29, Lucas 20: 36, Gálatas 4: 4-6, 1.Juan 3: 1-2)

 

 

2. Necesitamos saber que al orar estamos entrando ante la Presencia misma de Dios Padre:

 

            Orar es entrar espiritualmente al cielo, especialmente ante el trono del Rey del Universo. Dios siempre ha anhelado tener una relación directa con el hombre. Cuando creó a Adán lo hizo para comunicarse con Él, pero el pecado se convirtió en una pared. Seguidamente Dios tuvo que usar intermediarios para hablar con el hombre, aparte de establecer contactos directos con personas en específicas, como Enoc, Noé, Abraham, Moisés, Etc.

            Hasta que un día Dios quiso descender en el Monte Sinaí y conversar directamente con su pueblo Israel, pero ellos se rehusaron. (Éxodo 20:19-21).

            Desde allí, Dios optó solo por manifestar su presencia al hombre en medio de un lugar o espacio físico hecho para tal fin, conocido como: EL TABERNÁCULO DE REUNIÓN. No obstante, ese lugar se encontraba dividido por un velo de separación entre el Lugar Santo y el Lugar Santísimo y solo podía entrar allí el Sacerdote una vez al año. Pero durante la muerte y resurrección de Jesucristo, el velo se rasgó en dos (Marcos 15: 38) indicando que había sido restablecida la comunión entre Dios y el hombre; relación que se había roto en el Edén.

 

Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo,  esto es,  de su carne, y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura. Mantengamos firme, sin fluctuar,  la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. 

Hebreos 10:19-23

 

Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios; y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena. De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado.                                                                                                    Hebreos 9:24-26

 

Por tanto,  teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos,  Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.                                                                                                        Hebreos 4:14-16

 

“…y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre,  y con su Hijo Jesucristo” / “Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor.”                                                                        1 Juan 1:3 / 1.Corintios 1:9

 

Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos,  sobre el altar de oro que estaba delante del trono. Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos.         Revelaciones 8:3-4

 

Por consiguiente, si orar es entrar literalmente al Trono Divino del Rey del Universo, debiera ser entonces una entrada majestuosa de reverente regocijo. Como el hijo que corre a los brazos de su amoroso Padre. El enamorado que camina hacia la persona amada sabiendo que va a su encuentro. El Sacerdote que se dispone a entrar hacía al Tabernáculo dirigiéndose al Lugar Santísimo.

 

 

3. Necesitamos entrar con Acción de Gracias, Alabanzas y Adoración:

 

            Cuando iniciamos una oración, espiritualmente nos dirigimos por las puertas del Altar de Dios, recorriendo el pórtico o Atrio que conduce hacia su presencia. Es allí cuando podemos contemplar y meditar la hermosura de la Gloria de Su Magnificencia (Salmo 145: 5). ¿Pero cuales serían nuestras primeras palabras a decirle? Hemos visto en el Modelo del Padre Nuestro que toda oración debe empezar hablando acerca de Él y concluir refiriéndonos sobre Él. Nuestra oración habrá de girar en torno a la persona de Dios y no en torno a nosotros.

            Es por ello que se debe considerar tres acciones con las que se debe abrir toda oración: La Acción de Gracia, La Alabanza y La Adoración.

            Definámoslas y comparémoslas de esta manera:

v     La Acción de Gracias a través de las Escrituras:

 

…y para asistir cada mañana todos los días a dar gracias y tributar alabanzas a Jehová, y asimismo por la tarde;                                                          1.Crónicas 23:30

 

Entrad por sus puertas con acción de gracias, Por sus atrios con alabanza;  Alabadle,  bendecid su nombre.                                                                  Salmos 100:4

 

“Para exclamar con voz de acción de gracias, Y para contar todas tus maravillas. Jehová, la habitación de tu casa he amado, Y el lugar de la morada de tu gloria”/ “Bendito el Señor que cada día nos colma de beneficios. El Dios de nuestra salvación” /Gracias te damos, oh Dios, gracias te damos, Pues cercano está tu nombre; Los hombres cuentan tus maravillas” / “Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su Santo Nombre. Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias; El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias; El que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila.                                                                    Salmos 26:7-8 / 68: 19 / 75: 1 / 103:1-5

 

Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto.Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído.                  Juan 11:41

 

Y siempre que aquellos seres vivientes dan gloria y honra y acción de gracias al que está sentado en el trono, al que vive por los siglos de los siglos. / Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronos, se postraron sobre sus rostros, y adoraron a Dios, diciendo: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado.                                                Revelaciones 4:9 / 11:16-17

 

“Debemos siempre dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es digno, por cuanto vuestra fe va creciendo, y el amor de todos y cada uno de vosotros abunda para con los demás” / “Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad, a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo” / “Con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz” / “Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias” / “Dando siempre gracias por todo al Dios y Padre,  en el nombre de nuestro Señor Jesucristo”

2da. Timoteo 1: 3 / 2:13-14 / Colosenses 1: 12 / 4:2 / Efesios 5:20

 

Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia;                   Hebreos 12:28 

 

 

La Acción de Gracias fingida / Simulando gratitud:

 

Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.

Lucas 18:10-12 

 

Y cuando ofreciereis sacrificio de acción de gracias a Jehová, lo sacrificaréis de manera que sea aceptable.                                                                          Levítico 22:29 

 

 

La ingratitud como la No retribución humana:

 

Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió,  glorificando a Dios a gran voz, y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano. Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero?                                                                                                     Lucas 17:15-18

 

Pues habiendo conocido a Dios,  no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.                                                                                               Romanos 1:21

 

También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos.             2da. Timoteo 3:1-2 

 

 

v     La Alabanza a través de las Escrituras:

 

Y Jehová descendió en la nube, y estuvo allí con él, proclamando el nombre de Jehová. Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado…                                                                                                              Éxodo 34:5-7

 

Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos. Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos; esté ahora atento tu oído y abiertos tus ojos para oír la oración de tu siervo, que hago ahora delante de ti día y noche, por los hijos de Israel tus siervos…                                                                                                    Nehemías 1:4-6

 

Y cantaban, alabando y dando gracias a Jehová, y diciendo: Porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia sobre Israel. Y todo el pueblo aclamaba con gran júbilo, alabando a Jehová porque se echaban los cimientos de la casa de Jehová.                                                                                                                   Esdras 3:11

 

Asimismo se alegró mucho el rey David, y bendijo a Jehová delante de toda la congregación; y dijo David: Bendito seas tú, oh Jehová, Dios de Israel nuestro padre, desde el siglo y hasta el siglo. Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos. Las riquezas y la gloria proceden de ti, y tú dominas sobre todo; en tu mano está la fuerza y el poder, y en tu mano el hacer grande y el dar poder a todos. Ahora pues, Dios nuestro, nosotros alabamos y loamos tu glorioso nombre.              1Crónicas 29:10-13

 

Cuando vieron todos los hijos de Israel descender el fuego y la gloria de Jehová sobre la casa, se postraron sobre sus rostros en el pavimento y adoraron,  y alabaron a Jehová,  diciendo: Porque él es bueno, y su misericordia es para siempre. 

                          2da. Crónicas 7:3 

 

“Pero tú eres Santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel” / “Bendeciré a Jehová en todo tiempo; Su alabanza estará de continuo en mi boca” / “Bienaventurados los que habitan en tu casa; perpetuamente te alabarán” / “No alabarán los muertos a JAH, ni cuantos descienden al silencio” / “Ciertamente los justos alabarán tu nombre; los rectos morarán en tu presencia”    

       Salmos 22:3 / 34:1 / 84:4 / 115:17 / 140:13 

 

“Te alaben los pueblos, oh Dios; todos los pueblos te alaben” / Alaben tu nombre grande y temible; El es santo” / “Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres” / Te alaben,  oh Jehová,  todas tus obras, y tus santos te bendigan”                                                     Salmos 67:5 / 99:3 / 107:8  /145:10 

 

“Este pueblo he creado para mí; mis alabanzas publicará” / “Jehová, tú eres mi Dios; te exaltaré, alabaré tu nombre, porque has hecho maravillas; tus consejos antiguos son verdad y firmeza.                                                                                Isaías 43:21  / 25:1

 

Cuando llegaban ya cerca de la bajada del monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos, gozándose, comenzó a alabar a Dios a grandes voces por todas las maravillas que habían visto, diciendo: ¡Bendito el rey que viene en el nombre del Señor; paz en el cielo, y gloria en las alturas! Entonces algunos de los fariseos de entre la multitud le dijeron: Maestro, reprende a tus discípulos. El, respondiendo, les dijo: Os digo que si éstos callaran, las piedras clamarían.                      Lucas 19:37-40

 

Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían: ¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz,  buena voluntad para con los hombres!                                                                     Lucas  2:13-14

 

“Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre”/ “Sacrifica a Dios alabanza...”  

                       Hebreos 13:15 / Salmos 50:14

 

“Ofrezcan sacrificios de alabanza, y publiquen sus obras con júbilo” / “La alabanza de Jehová proclamará mi boca; y todos bendigan su santo nombre eternamente y para siempre” / “…Su gloria cubrió los cielos, y la tierra se llenó de su alabanza.

Salmos 107:22 / 145:21  Habacuc 3:3

 

A Jehová tu Dios temerás, a él solo servirás, a él seguirás, y por su nombre jurarás. El es el objeto de tu alabanza, y él es tu Dios, que ha hecho contigo estas cosas grandes y terribles que tus ojos han visto.                                                Deuteronomio 10:20-21  

 

Y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra. Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones, que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas,  la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. Los cuatro seres vivientes decían: Amén; y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos.                                                                       Revelaciones 5:10-14

 

 

v     La Adoración a través de las Escrituras:

 

 

Venid, adoremos y postrémonos; Arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor.

                                                           Salmos 95:6

 

Entonces Moisés, apresurándose, bajó la cabeza hacia el suelo y adoró. Éxodo 34:8  

 

Entonces Josafat se inclinó rostro a tierra, y asimismo todo Judá y los moradores de Jerusalén  se postraron delante de Jehová, y adoraron a Jehová. 

2da. Crónicas 20:18

 

 “Abrió, pues, Esdras el libro a ojos de todo el pueblo, porque estaba más alto que todo el pueblo; y cuando lo abrió, todo el pueblo estuvo atento. Bendijo entonces Esdras a Jehová, Dios grande. Y todo el pueblo respondió: ¡Amén! ¡Amén! alzando sus manos; y se humillaron y adoraron a Jehová inclinados a tierra” / “Y puestos de pie en su lugar, leyeron el libro de la ley de Jehová su Dios la cuarta parte del día, y la cuarta parte confesaron sus pecados y adoraron a Jehová su Dios”  

Nehemías 8:5-6  / 9:3

 

Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.              Mateo 2:11

 

Y cuando ellos subieron en la barca,  se calmó el viento. Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.   

Mateo 14:32-33

 

Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.                                                                                                                   Juan 4:23-24

 

…y así, postrándose sobre el rostro, adorará a Dios, declarando que verdaderamente Dios está entre vosotros.                                                                       1ra. Corintios: 14:25

 

“Los cuatro seres vivientes decían: Amén; y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos” / “Y todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono, y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se postraron sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios” / “Y los veinticuatro ancianos y los cuatro seres vivientes se postraron en tierra y adoraron a Dios, que estaba sentado en el trono, y decían: ¡Amén! ¡Aleluya!”  Revelaciones 5:14 / 7:11 / 19:4

 

 

4. Necesitamos estar dispuesto a aceptar Su Voluntad aún antes de pedirle cosa alguna:

 

En la oración Modelo del Padre Nuestro notará que antes de expresarle todas sus peticiones personales a Dios, deberá  estar dispuesto a aceptar y someterse previamente a la Voluntad establecida por Dios. Es por eso que antes de hacer petición alguna, debemos interesarnos primero en saber ¿qué es lo mejor que Dios quiere y tiene para nosotros? Pedir conforme a la voluntad de Dios es la garantía de recibir lo que le pedimos y eso nos evitaría los muchos inconvenientes que causamos por empeñarnos en pedir lo que NO nos es provechoso.

 

Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. Santiago 4: 3

 

“…para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” / “Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor”      

Romanos 12:2 / Efesios 5:17  

 

Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.                        Romanos 8:27 

 

Y esta es la confianza que tenemos en él,  que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.          1ra. Juan 5:14-15

 

“Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos” / “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.    

Isaías 55:8-9 / Jeremías 29:11

 

“Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra” / ”No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre” / “Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió…” / “Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró, diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya”                                     Juan 4:34  / 5:30  / 6:38  / Lucas 22:41-42

 

…os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad,  haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo;  al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.                                                                             Hebreos 13:21

 

Y dijo David a toda la asamblea de Israel: Si os parece bien y si es la voluntad de Jehová nuestro Dios…                                                                            1ra. Crónicas 13:2 

 

“Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud” / “El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, y tu ley está en medio de mi corazón”                                                                           Salmos 143:10 / 40:8

 

 

5. Necesitamos aprender a Pedirle a Dios pero con una actitud de dependencia diaria, conscientes que Él ya sabe lo que le vamos a pedir:

 

No se ha preguntado usted alguna vez “¿Por qué sería que Dios NO le enviaba el Maná al pueblo de Israel lo suficiente para que le durara al menos una semana, un mes o un año?” “¿Por qué tenía que molestarse en enviarlo todos los días y además prohibirle que no lo guardaran?” Esa experiencia nos muestra la disposición de Dios en mostrarnos su favor diario y ver cuan importante es nuestra relación diaria con él.

¿No cree usted que si Dios nos diera toda la provisión necesaria para un largo tiempo, eso haría que durante ese intervalo o período no olvidáramos completamente de Él? Por esa razón, Dios quiere nuestra atención todos los días. Aún siendo Dios omnisciente y conociendo de antemano todas nuestras necesidades, Él  nos manda a pedir, a buscar, a hablar, a llamar... Porque Él quiere conversar contigo y no solo para que le pidas sino para que le expreses que dependes de Él. Confías en Él. Cree en Él. Orar con perseverancia es decirle a Dios que uno está convencido en que Él oye y responde.

 

Les dijo también: ¿Quién de vosotros que tenga un amigo, va a él a medianoche y le dice: Amigo, préstame tres panes, porque un amigo mío ha venido a mí de viaje, y no tengo qué ponerle delante; y aquél,  respondiendo desde adentro, le dice: No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme, y dártelos? Os digo, que aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite. Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad,  y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe;  y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué padre de vosotros,  si su hijo le pide pan,  le dará una piedra? ¿o si pescado,  en lugar de pescado,  le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo,  le dará un escorpión? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?            

Lucas 11:5-13

 

Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Mas tú, cuando ores,  entra en tu aposento,  y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.                                                                                         Mateo 6:5-8

 

Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer, ni por lo que habéis de beber, ni estéis en ansiosa inquietud. Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo; pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de estas cosas. Mas buscad el reino de Dios,  y todas estas cosas os serán añadidas.        Lucas 12:29-31 

 

También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar, diciendo: Había en una ciudad un juez, que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia de mi adversario. Y él no quiso por algún tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo a Dios, ni tengo respeto a hombre, sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me agote la paciencia. Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. ¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles?                                                                                   Lucas 18:1-7

 

Y antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído. Isaías 65:24

 

“Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible” / “Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?                       Marcos 9:23 / Juan 11:40

 

”Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré”           Juan 14:13-14 

 

Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis,  y os vendrá” / “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.                              

 Marcos 11:24 / Mateo 21:22 

 

 

6.Necesitamos saber que si nos humillamos y confesamos nuestras deudas (pecados) mediante la Oración, Él nos perdona; pero a la vez nos exige que debemos hacer lo mismo con nuestros deudores:

     

 

El perdón prometido de Dios:

 

Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro,  y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.                                      2da. Crónicas 7:14 

 

Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. 

                                     Isaías 55:7 

 

De Jehová nuestro Dios es el tener misericordia y el perdonar, aunque contra él nos hemos rebelado,                                                                                                       Daniel 9:9

 

Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo actúe; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve.      

Malaquías 3:17 

 

Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.                                                                                1ra. Juan 1:9

 

Pero, es un Perdón condicionado:

 

Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.                                            Mateo 6:14-15

 

Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.                                                          1ra. Pedro 3:7

 

Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.                                    Santiago 5:16

 

…soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

                                         Colosenses 3:13 

 

Recuerde que Dios oyó la oración de Job, solo cuando éste hubo orado por sus detractores y los hubo perdonado:

 

Y quitó Jehová la aflicción de Job, cuando él hubo orado por sus amigos;  y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job.                                               Job 42:10

 

 

7. Necesitamos orar a Dios por su Protección ante las tentaciones, pero es nuestro deber velar y no exponernos al pecado:

 

“Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo” / “Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.                                           Mateo 26:38/41

 

“Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo” / “Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo. Y lo que a vosotros digo,  a todos lo digo: Velad” / “Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil”                                                                                                  Marcos 13:33-37 / 14:38

 

“Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre” / “y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y orad para que no entréis en tentación”               

Lucas 21:36 / 22:46 

 

Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración.   

1ra. Pedro 4:7 

 

Orad por nosotros; pues confiamos en que tenemos buena conciencia, deseando conducirnos bien en todo.                                                                              Hebreos 13:18 

 

Hermanos, orad por nosotros.                                                                  1ra. Timoteo 5:25 

 

Ahora, pues,  orad por el favor de Dios, para que tenga piedad de nosotros. Pero ¿cómo podéis agradarle, si hacéis estas cosas? dice Jehová de los ejércitos. 

                                                      Malaquías 1:9 

 

Por: David A. Flores S.