conflictos en la pareja

Es evidente que, actualmente, los requerimientos del vínculo se han modificado. Psicólogos chilenos afirman que existen escenarios familiares clásicos en los que se desatan los conflictos de las parejas de hoy, y que distan mucho de los problemas de las familias de antaño

Los 6 conflictos típicos de las parejas actuales

Actualmente, la sociedad exige que las parejas funcionen de manera “casi perfecta”. Aunque el divorcio o la separación son cada vez más comunes, el ideal de familia estable y duradera no se ha perdido, aunque todos reconocen que es muy difícil lograrla.

Según informa El Mercurio Online, las parejas deben responder hoy a muchos requerimientos emocionales que antes no existían. La psicóloga y terapeuta de pareja y de familia del servicio de Psiquiatría de la Universidad Católica, Elyna Gómez-Barris, tiene la explicación para estos cambios. "Los espacios estaban definidos de otra manera. Las mamás acogían a las hijas, y en ciertas épocas estaba la idea de que la satisfacción sexual se podía buscar en otro lugar sin que fuera tan sancionado. Ahora, en cambio, la pareja tiene que funcionar bien sexualmente, acoger íntimamente, tiene requerimientos súper importantes frente a la crianza y se espera que sea una pareja duradera, porque la expectativa de vida es más larga".

Por eso, los psicólogos plantean que existen seis escenarios familiares en los cuales se desatan los conflictos, que para ellos están más vinculados a la relación de pareja que a los contenidos explícitos por los cuales se discute.

1. La intimidad
Los problemas aparecen cuando, en la relación, no se origina un ambiente en el que ambos se sientan seguros para expresar sus sentimientos y temores. Soledad Cifuentes, psicóloga y terapeuta de pareja del Instituto Chileno de Terapia Familiar, explica que "una pareja funciona cuando tiene la posibilidad de mantener un contacto emocional con el otro. Esa comunicación no tiene que ver necesariamente con hablar, sino que con entender las claves no verbales del otro. Las parejas pueden tener una posibilidad de intimar sin dialogar”.

2. La diferenciación
“Diferenciarse” significa constituirse como individuo autónomo, distinto de la familia de origen. “Es alguien que es capaz de entregar seguridad, de compartir, sobre todo en la sexualidad", asegura Cifuentes. Esta falta de diferenciación con el grupo familiar originario suele aparecer en los primeros años del matrimonio, generando conflictos incluso en los temas más triviales, como la elección de un determinado producto para lavar o una marca de comida enlatada.

3. El poder y el control
Cifuentes afirma que “en la medida en que la pareja logra compartir la posibilidad de ejercer el poder y el control, las posibilidades de conflictos son mucho menores". Con esto se refiere a la necesidad de distribuir las obligaciones domésticas en base a límites flexibles, que permitan a todos formar parte de las tareas del hogar.

Sin embargo, las parejas actuales suelen caer el lo que los especialistas llaman “rigidización” del vínculo. María José Carranza, sicóloga con un magíster en terapia familiar de la Universidad Autónoma de Barcelona, señala que “en esos casos se pierde la equidad de la relación y comienzan las dinámicas de resentimiento. Eso sucede cuando cada uno tiene un rol rígido: uno es siempre el que decide, el otro el que acata; uno es el que cuida y el otro el cuidado; uno toma el liderazgo de la relación y el otro la sigue. La persona que está abajo en esta relación termina deprimida y con problemas de autoestima, porque no se siente valorada”.

4. Los daños al apego
Para los psicólogos, existe en el amor adulto el apego, es decir, la necesidad de que el otro esté presente en los momentos en que lo requerimos. Así, cada vez que esto no sucede, se produce un daño.

En la capacidad para establecer el apego influyen las vivencias que las personas tuvieron de pequeñas, sobre todo el vínculo madre e hijo. Según Elyna Gómez-Barris, los conflictos surgen cuando hay “apegos” que no encajan, como “por ejemplo, cuando una persona que para poder calmarse necesita estar sola, porque de chica no tuvo quien la calmara y aprendió a aislarse, se empareja con una que necesita mucho del otro. Si surge una discusión, uno se va a cerrar y el otro buscará desesperadamente que lo abracen o seguirá discutiendo hasta que se pase el enojo. Ahí es cuando aparecen círculos viciosos”.

5. La pasión amorosa
En este caso, los problemas aparecen cuando uno de los miembros desea pasar a la siguiente etapa de la relación, la de amor más estable, superando el enamoramiento inicial.

Este tipo de conflicto suele desencadenarse luego del nacimiento del primer hijo, cuando el hombre muchas veces siente que su mujer perdió el deseo por él, sin darse cuenta de que se encuentran en otro momento de la relación. Los especialistas señalan que es durante esta etapa cuando se producen más infidelidades.

6. La definición de la relación
Este punto está relacionado con el compromiso, y con las dudas que a veces surgen acerca del vínculo que une a la pareja. En esos casos, Cifuentes aconseja preguntarse: ¿qué hace que quieras estar en la pareja?, ¿qué hace que te quieras ir?, ¿cuáles son los recursos de la pareja y cuáles son los conflictos que los distancia?.
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